Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 26 de septiembre de 2024

Situación actual y perspectivas de la banca cubana: Retos para asegurar la salud financiera del país (+ Video). Comentario HHC

 Por: Randy Alonso Falcón, Yunier Javier Sifonte Díaz, Thalía Fuentes Puebla, Gabriel Mok Rodríguez

 


Para dialogar del estado actual del sistema bancario y financiero, los principales objetivos de trabajo de la banca cubana, incluyendo la bancarización, y las perspectivas de desarrollo de este importante componente de la economía del país, comparecieron este miércoles en la Mesa Redonda la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Juana Lilia Delgado Portal y otros directivos del BCC. 

En un primer momento del espacio televisivo, la ministra presidenta del BCC recordó que en toda economía el sistema bancario financiero parte de las características del modelo económico que esté implementado. 

“En Cuba, a partir del triunfo de la Revolución, el sistema bancario y financiero ha sufrido importantes transformaciones para adaptarse a cada momento, desde la integración de un banco único estatal, el Banco Nacional de Cuba, el proceso de nacionalización de la banca, el surgimiento de dos bancos en 1980, hasta la reestructuración del Sistema Bancario 1997“. 

A partir de estas transformaciones, explicó la directiva, el Banco Nacional de Cuba quedó solo con las funciones de banco comercial y mantuvo el registro, control, atención de la deuda externa, además de la que tenía también  registrada el propio banco con los acreedores extranjeros en esa fecha. 

En mayo de 1997,  a través del Decreto Ley 172, se crea el Banco Central de Cuba y se estableció el marco jurídico que permitía propiciar el desenvolvimiento eficiente del resto de las instituciones financieras mediante el Decreto Ley 173. 

Asimismo, el Banco Metropolitano quedó como banco de la capital y asumió las funciones de las sucursales de Bandec y BPA. También, se crearon instituciones financieras no bancarias mixtas con presencia de capital extranjero. 

“En septiembre de 2018 se emitieron tres nuevos decretos leyes a los efectos de actualizar la situación del sistema –el 371 del Banco Central de Cuba, el 372 de las instituciones del sistema financiero y el 373 que aborda las infracciones administrativas de las disposiciones en materia bancaria y financiera–“, explicó en el espacio televisivo Delgado Portal. 

Según explicó la ministra, el Banco Central de Cuba funge como rector del sistema bancario y financiero y el resto de los bancos. “Tenemos estos momentos diez bancos comerciales, dos de ellos extranjeros, quince instituciones financieras no bancarias, diez oficinas de representación de instituciones financieras extranjeras, que son de seis bancos y cuatro instituciones financieras no bancarias“.

“El BCC tiene la misión principal de promover, conforme a sus facultades, la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional, contribuir al desarrollo armónico de la economía, ejercer la regulación y supervisión de las instituciones financieras y oficinas de representación radicada en el país, y regular y supervisar las actividades que realizan las instituciones financieras no bancarias y las oficinas de representación”, dijo. 

También, regular las actividades que realizan las entidades no financieras que prestan servicio de apoyo a las instituciones financieras de cobranza, de pago y otras que ejecutan en el territorio nacional que guarden relación con la actividad cambiaria, financiera y que, por su volumen o razones de política monetaria o cambiaria, requieren autorización previa del Banco Central de Cuba para fungir. 

Según explicó la presidenta, el BCC propone la política monetaria, cambiaria y crediticia, y una vez aprobada, las dirige y ejecuta. Asimismo, regula la emisión de dinero, actúa como depositario de los fondos del Estado y promueve la estabilidad financiera del sistema. 

“Los bancos actúan como intermediarios entre los clientes y la economía. Captan los recursos de las personas y los canalizan hacia la economía. Por lo tanto, el BCC es el ente encargado de velar por la salud financiera del sistema, porque de lo contrario estaríamos en un proceso inherente a riesgos importantes“, refirió. 

Al velar por la estabilidad de la moneda, añadió, establece las políticas monetarias cambiarias y crediticias para que exista un desarrollo armónico de la economía y se canalicen adecuadamente los recursos hacia la economía y las actividades principales. 

Por otro lado, el BCC monitorea cómo van estos procesos y los resultados de las instituciones que supervisa, las que funcionan de manera autónoma, son autosustentables, tienen que cubrir todos sus gastos con sus ingresos, además de cumplir sus normas y las prudenciales desde el punto de vista internacional. 

En su intervención en el espacio televisivo, la ministra presidenta habló de la política crediticia a favor de las personas naturales para asumir la construcción de viviendas y la adquisición de bienes.

“Una de las actividades principales que promovemos en estos momentos son los créditos agropecuarios”, agregó. 

En esta misma línea, Ileana Estévez Bertematy, asesora de la ministra presidenta, recordó que el tema de los créditos es una política pública y que es importante que se comprenda que pedir un crédito significa una obligación, un compromiso a futuro. 

“En nuestro país actualmente los financiamientos están muy concentrados en el sector productivo. Más del 97 por ciento de los financiamientos que se conceden en el país están destinados a la actividad productiva y de servicios, sobre todo en los temas de comercio, reparaciones, servicios gastronómicos, industria manufacturera y la agricultura”. 

Entre un dos y un tres por ciento de los financiamientos que concede la banca están destinados a las personas naturales, incluidos los trabajadores por cuenta propia y agricultores individuales que sean propietarios o usufructuarios de tierra.

Proyecciones para el sector agrícola

Foto: Rafael Fernández Rosell/Periódio Guerrillero

Sobre los financiamientos para la producción agropecuaria, Ileana Estévez Bertematy, explicó que la agricultura tiene diferentes formas de gestión, divididas en: campesinos individuales, cooperativas de créditos y servicios, de producción agropecuaria, entre otros.

“La situación económica actual del país ha provocado determinados incumplimientos en el sector y, por ende, los bancos han tenido que reprogramar los rendimientos a largo plazo, con tasas de intereses muy pequeñas, que generan limitaciones para nuevas operaciones”.

El sistema bancario en la financiación al segmento de agricultores cubre entre un 45% o 50% de sus productores, expuso Estévez Bertematy. Dialogó, además, sobre las actividades financiadas con apoyo de un fondo presupuestario para producciones de interés del país. Estas solo pagan una parte de los intereses de los financiamientos que reciben.

“Otra experiencia importante en este sector, desarrollada recientemente, es la Banca de Fomento Agrícola. Este fondo administrado por el sistema bancario para brindar facilidades a un grupo de productores que tienen intereses preferenciales. Incluye productos como la caña de azúcar, el arroz, los cultivos varios, la actividad porcina y la ganadería”, destacó.

Transformaciones del sistema bancario

La banca es uno de los sectores que tiene la responsabilidad de avanzar en la transformación digital de la sociedad. Para ello, la asesora de la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, explicó cómo se están impulsando mecanismos de financiación mediante la vía digital.

“Hemos avanzado en el caso de las personas jurídicas, quienes tienen la posibilidad de conectarse con su sucursal bancaria sin tener que acudir a ella de manera presencial.  A través de este vínculo, puede hacer un grupo de gestiones propias de su actividad. La idea es extender estas experiencias”.

A tono con la situación actual del país y como parte del proceso de innovación que viene desarrollando el sistema bancario nacional, también se está desarrollando un proyecto para constituir un Banco de Desarrollo, y así potenciar las principales actividades económicas, confirmó Estévez Bertematy.

Además, para mitigar los efectos y los daños ocasionados al medio ambiente, se está potenciando la banca verde. Esta permite crear condiciones que propicien el cuidado del ecosistema, con financiamientos más nobles y asesoría técnica.

“Existe todo un movimiento en el sistema bancario cubano vinculado a esta actividad. Estamos desarrollando talleres para la preparación de los cuadros y especialistas. Aunque hay muchas normas de rigor para que un banco se pueda certificar como banco verde, vamos dando pasos importantes en esa vía con el apoyo de entidades internacionales”, aseguró.

La asesora de la ministra presidenta también señala algunos de los obstáculos para lograr una política crediticia más amplia que sea asequible también para la población. Entre estos están el comercio deprimido y el desconocimiento sobre este sistema de créditos.

“Para avanzar en temas de financiación a la población tenemos una serie de proyectos escritos que se irán introduciendo según las condiciones del país lo permita. Uno de ellos está diseñado específicamente para los jóvenes. Los bancos incluirán en su cartelera de productos este propósito, con el objetivo de apoyar a aquellos jóvenes que están iniciando su vida laboral”.

El Banco Central es el rector y regulador del sistema de pagos del país y debe velar por el correcto funcionamiento de este, por lo cual actualizar las estrategias para la estabilidad financiera de Cuba, es una prioridad.

“Actualmente estamos en un proceso de ejecución de la estrategia de estabilidad financiera, diseñada y aprobada para propiciar que el sistema bancario se adapte a las nuevas condiciones del país. Esto traerá consigo la revisión de la estructura del sistema y las actividades que este lleva a cabo, a los efectos de propiciar una utilización más eficiente de los recursos monetarios y financieros”, comentó la Ministra Presidenta del Banco Central de Cuba.

Los caminos de la bancarización

Bancarización Cuba

Foto: Ricardo López Hevia

Alberto Quiñones Betancourt, vicepresidente del Banco Central de Cuba, explicó que en agosto de 2023 fue necesario proponer un grupo de decisiones para responder a los problemas con la disponibilidad de efectivo en el sistema bancario. Según dijo, la creación de condiciones representó una premisa fundamental para avanzar con la velocidad requerida.

“Igualmente sabemos que existen actores económicos que necesitan el efectivo para adquirir mercancías y materias primas. Eso lo entendemos, pero no implica que representa un freno para el avance de la bancarización de operaciones en el país”, explicó.

Asimismo, el directivo también valoró como necesarios los aportes de las empresas estatales, quienes llevan de forma digital al banco el 30 por ciento de sus ingresos totales. “En cada uno de los sectores debemos continuar las explicaciones y la educación, para que todos comprendan el valor de este proceso”.

Asimismo, también llamó a la participación popular y a exigir su derecho a contar con un canal electrónico para efectuar sus pagos. “La bancarización es una respuesta estratégica a los problemas que teníamos y cada actor nace con un cuenta fiscal. De tal forma, es inaceptable que existan negativas a cobrar de forma digital por esta causa”.

Aun medio de estas situaciones, el proceso avanza en el país. Entre los ejemplos expuestos en la Mesa Redonda, aparece el crecimiento de la existencia de tarjetas magnéticas, las que aumentaron desde siete millones en enero de este año hasta doce millones en la actualidad.

Asimismo, dijo que de enero hasta la fecha se ha mantenido la tendencia al alza de los pagos en línea, culminando el mes de agosto con 3 millones 582 mil 761 operaciones, por un valor de 9 mil 121 millones,146 mil 089 pesos. Esto representa un aumento de un cuatro por ciento, tanto en las operaciones como en los montos, respecto al mes de julio.

De igual manera, se mantiene un crecimiento en las plataformas EnZona y Transfermóvil, y al cierre de julio el 74,1 por ciento de los pagos de tributos se realizaron por estos canales. “Esto representa que, el 60,9 por ciento del importe de los pagos de tributos fue aportado por esta vía”.

Los retos de los bancos cubanos

Banco Central de Cuba. Foto: Archivo.

Por su parte, la Ministra Presidenta del Banco Central de Cuba, Juana Lilia Delgado Portal, dijo que el principal reto radica en el enfrentamiento a los impactos del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. “Las presiones a las qu se somete a diario el sistema bancario y financiero para lograr los pagos son inmensas. Las acciones se han arreciado a partir de la inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo”.

A su vez, otros de los desafíos radican en el incremento de las acciones para evitar que se utilice el sistema bancario cubano en operaciones financieras ilegales, así como enfrentar la obsolescencia tecnológica y la necesidad de fortalecer la infraestructura del sistema bancario.

Mientras, solucionar el éxodo de personal y garantizar la preparación de los recursos humanos igualmente aparecen entre las proyecciones para el presente y el futuro.

Finalmente, la Ministra Presidenta resaltó el papel del sistema bancario en el desarrollo de las proyecciones de Gobierno. “En este momento trabajamos de manera ardua en la implementación de un mecanismo de asignación y gestión de divisas y la implementación de un mercado cambiario en el país”, concluyó.

En video, la Mesa Redonda

Exponen prioridades del MINAL para lo que resta del 2024




Fidel Rendón Matienzo | Foto: Autor

25 Septiembre 2024

La Habana, 25 sep (ACN) Recurrir a esquemas de financiamiento que permitan reanimar los procesos, generalizar buenas prácticas de gestión empresarial y negociar con mipymes la importación de materias primas, en aras del óptimo aprovechamiento de capacidades instaladas, son prioridades del Ministerio de la Industria Alimentaria (MINAL) en lo que resta del 2024.

Al resumir hoy en el Centro de Convenciones de Cojímar la II Reunión Nacional de Empresas Provinciales de la Industria Alimentaria (EPIA), Alberto López Díaz, titular del organismo, subrayó el empeño por comenzar ya a detener el deterioro o decrecimiento ocurrido en los últimos años en un amplio grupo de renglones.

Explicó que sin esperar por las asignaciones de recursos, dada las serias limitaciones que enfrenta el país, a sus grupos empresariales y unidades empresariales de base el MINAL ha indicado captar donde sea posible los ingresos en divisas a través de las ventas "on line" y al turismo.

El ministro precisó que pese a las dificultades con el combustible, el sector tiene condiciones de infraestructura para empezar a revertir la situación con la producción o el procesamiento de alimentos, gran parte de los cuales provienen de la agricultura y de las importaciones.

También hay potencialidades en las propias empresas provinciales de la industria alimentaria, subordinadas a los gobiernos territoriales, las cuales, tal cual se demostró en los dos días del encuentro, pueden mejorar las ofertas con el rescate de platos típicos y productos endógenos, con el uso de extensores y el encadenamiento productivo.

López Díaz anunció que como parte de las acciones emprendidas para avanzar en el mejor aprovechamiento de las fábricas y tecnologías, en los próximos días presentarán a un grupo de mipymes la cartera de negocios del MINAL.

Veremos con ellas la posibilidad de que en lugar de productos terminados importen materias primas de renglones muy demandados por el país, y que nuestras industrias o empresas procesarían, además de éstas asumir gastos como los de la transportación interna, en aras de reducir precios minoristas.

En medio de diversas limitaciones, el organismo está abocado a revertir la situación en las entregas de harina de trigo, leche y carne, y otros renglones, dijo el ministro, al ofrecer cifras que denotan discretos avances incluso en exportaciones.

Advirtió que la situación con la producción y calidad del pan normado, cuyo gramaje se redujo temporalmente a 60 gramos, ha generado preocupaciones, las cuales deben ser esclarecidas en las asambleas de rendición de cuenta del los delegados del Poder Popular.

En tal sentido pidió a los directores de las EPIA a organizar hasta el nivel de municipio un plan de aseguramiento a tan importante proceso político, en aras de acompañar a los delegados y sobre todo con inmediatez solucionar aquellos planteamientos que no requieren de grandes recursos o tiempo.

En este último día de la II Reunión Nacional de las EPIA se debatió el apoyo al Plan Turquino en las zonas montañosas, la marcha del Programa Nacional de Coco, y la introducción de tecnologías para el uso de las fuentes renovables de energía en la industria alimentaria.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Desdolarización en el horizonte BRICS de Kazán (Rusia): del Bancor al mBridge y al oro

Por Alfredo Jalife-Rahme



▲ De izquierda a derecha, los ministros de Relaciones Exteriores de India, Dammu Ravi; Egipto, Sameh Shoukry; Sudáfrica, Naledi Pandor; China, Wang Yi; Rusia, Sergey Lavrov; Brasil, Mauro Vieira; Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed Al Nahyan; Etiopía, Taye Atske Selassie, y el canciller en funciones de Irán, Ali Bagheri Kani, el 10 de junio en Nizhny Novgorod, Rusia.Foto Ap

A un mes de la trascendental cumbre del BRICS en Kazán del 22 al 24 de octubre, se han intensificado las “exógenas tres sorpresas de octubre (https://bit.ly/3ZzDcMY)” que muy probablemente tengan, como sustrato sustancial de sus volcánicas erupciones bélicas, el advenimiento de un nuevo orden geofinanciero global, que ha acelerado la desdolarización, lo cual va de la mano con el punto de inflexión, un game changer, de la inminente derrota de Ucrania.

Jan Krikke, del portal Asia Times, con sede en Hong Kong (no olvidar: territorio soberano chino), asevera que la desdolarización es sólo cuestión de tiempo cuando crece la especulación de que el BRICS anunciará una divisa comercial apuntalada por oro para romper la hegemonía del dólar en las finanzas globales (https://bit.ly/3TEPLCS).

Dejo de lado la letalidad explosiva de los hieráticos derivados financieros de los gigabancos (https://bit.ly/441Gedg), monopolio de la anglósfera unipolar –que el Banco Internacional de Pagos (BIP) estima en 667 billones de dólares (trillones, en anglosajón), y otros colocan hasta en mil billones de dólares (https://bit.ly/4eAJxvI)– que muy pocos analistas escudriñan en el mundo por su elevada complejidad inteligible, con excepción temeraria del ex diplomático británico Alastair Crooke y, en forma notable, por Dennis Small, de EIR.

¿Regresará el patrón oro –quizá con otras materias primas como petróleo, trigo, uranio– 53 años más tarde después de haber sido desvinculado del dólar por Nixon? El bono hegemónico del dólar, que China colocó hace 11 años (sic) en 7.4 billones de dólares (https://bit.ly/4cJlJ8I), sufre un doble embate: uno endógeno, cuando el servicio de la deuda de EU supera su gasto militar anual; y otro exógeno, cuando desde 2016 el entonces pentapartita BRICS había superado el PIB del G-7.

Krikke comenta que China sola contribuye a 30 por ciento de la producción industrial global, casi el doble de EU.

La diversidad de los miembros del BRICS+, mientras hacen fila más de 40 países para ingresar, llevó a que el vicecanciller ruso, Sergei Ryabkov, formulara la creación de una unidad monetaria similar al ecu, precursor del euro.

Otra plantilla mencionada es el Bancor, propuesta por John Maynard Keynes en Bretton Woods de 1944: unidad supranacional de contabilidad, vinculada a una canasta de materias primas esenciales como el petróleo (¡megasic!) y el trigo. A juicio de Krikke, el déficit comercial masivo de EU con China valida hoy el Bancor de Keynes.

En espera del advenimiento de la divisa BRICS, que, a juicio de Krikke, no será inmediato, China opera al unísono de su territorio de Hong Kong, con los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Tailandia (sic), la plataforma mBridge basada en blockchain (https://bit.ly/4dhOGIm) que acomoda las transacciones financieras con varias divisas. La plataforma mBridge usa la tecnología blockchain similar a la criptodivisa ethereum y acomoda las divisas digitales de los bancos centrales (CBDC, por sus siglas en inglés), y facilitan en forma más eficiente y menos costosa el comercio financiero transfronterizo.

En la gráfica alusiva, Krikke coloca al Banco Central de Arabia Saudita (AS) en el grupo mBridge, lo cual ya es un hecho (https://bit.ly/4gzVFiy).

Hace casi un año, BIP reconoció que mBridge se encontraba en la fase de experimentación “Producto Viable Mínimo (MVP, por sus siglas en inglés; https://bit.ly/4ehZyHm)”, lo cual acaba de cumplir con creces (https://bit.ly/4de1mjm).

Según el autor Zennon Kapron, de Forbes, queda la duda si mBridge servirá como plataforma para destronar al dólar en el sistema financiero global, ya que no apoya los pagos en dólares.

Suena difícil creer que EU lo asimile sin tomar represalias contra China y los bancos centrales aliados de EAU, AS y Tailandia: coincidentemente tres miembros del BRICS+ con China, y sin Tailandia.

Desde el año pasado abordé en mi libro la inevitabilidad del advenimiento de una “divisa BRICS (https://bit.ly/3SZZjsI)” de la cual se discute todavía su carácter plural y multiforme, que puede decantarse en Kazán.


Facebook: AlfredoJalife




Tiktok: ZM8KnkKQn/


Instagram: @alfredojalifer

martes, 24 de septiembre de 2024

Oscar Fernández: “En Cuba deberían enfocarse más en el progreso y no en el control”

El profesor titular de Economía, devenido empresario, aborda realidades del sector privado en la isla, que estrenó nuevas regulaciones días atrás.

Por   Osvaldo Pupo, OnCuba



“Pedirle a una pequeña empresa privada en Cuba que produzca, que sea solvente con esa producción y que exporte, es prácticamente pedirle que haga un imposible”, advierte el economista y empresario Oscar Fernández, en entrevista con OnCuba.

El exprofesor de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y doctor en Ciencias Económicas apunta al marco regulatorio existente para el sector privado en la isla como una de las causas de esta realidad.

“Existen muy pocos incentivos para que aparezcan, florezcan, se mantengan y crezcan proyectos transformadores, que generen producción, que transformen materia prima y la conviertan en valor agregado”, dijo.

Desde su nacimiento, las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) enfrentan un escenario adverso, que se suma a la incertidumbre que usualmente acompaña la creación de un negocio en cualquier lugar del mundo.

“En Cuba, un empresa privada que acaba de nacer está viendo cómo sobrevive los primeros meses. Todavía no tiene sus procesos claros, ni sus canales de suministro y comercialización construidos. Comienza a hacer sus primeras pruebas exitosas o fallidas, no tiene acceso real a financiamientos legales para comprar su maquinaria, ni presupuesto para financiar la estructura administrativa que requiere para estar al día con la infinidad de normas que le atañen. Obviamente, no goza de protección del presupuesto del Estado para rescatarla de la quiebra, y además le eliminaron todas las exenciones fiscales que antes le permitían un año para madurar”, indicó Fernández.

Él lo sabe de primera mano, porque tras una trayectoria de casi veinte años como profesor universitario, decidió emprender un negocio familiar en medio de la pandemia: Deshidratados Habana es una mipyme radicada en el municipio habanero de Playa que fabrica 60 productos deshidratados (en su mayoría frutas), incluso, a partir de materias primas que usualmente se desechan.

El surgimiento del negocio no solo estuvo motivado por la necesidad de reaccionar ante la crisis, sino por los deseos de Oscar de mostrar que un negocio privado enfocado en la producción podría sobrevivir a pesar de un panorama tan adverso.

Sin embargo, tanto en el momento en que se aventuró como ahora, afirma que existe incertidumbre sobre lo que ocurrirá a largo plazo y que no hay fuentes de financiamiento para acometer un proyecto que se va a recuperar en un mayor periodo de tiempo.


Cerrar un ciclo productivo es prácticamente imposible para las mipymes cubanas, advierte Fernández. Foto: Osvaldo Pupo

Malabares con las divisas

El financiamiento en divisas es el talón de Aquiles para el surgimiento y supervivencia de los negocios privados en Cuba, en particular los productivos.

“Si necesito comprar equipos para arrancar mi producción, ¿de dónde sale el financiamiento? Con un crédito del banco en pesos cubanos no puedo importar los equipos”, cuestionó Oscar Fernández.

“Hace un tiempo, algunas instituciones estaban dando créditos en dólares a mipymes, pero eran de corto plazo, o sea, a devolver en seis o nueve meses. Como crédito comercial funciona, pero es muy difícil devolver un dinero que se ha utilizado para comprar equipamiento en ese tiempo”, apuntó.

El empresario reflexionó que, hipotéticamente hablando, tampoco sería posible devolver un crédito de ese tipo en la misma moneda en que se concedió porque no existe un mercado cambiario en la isla.

“En una economía abierta como la cubana, tan dependiente de la importación y que necesita tanto de la exportación, es irresponsable mantener clausuradas las opciones cambiarias legales. Garantizar un mercado cambiario mínimo es una función tan básica como la de hacer que las transferencias funcionen y que los cajeros dispensen efectivo. Ahí tenemos una de las principales distorsiones que nos afectan y continúa sin ser abordada siquiera en los discursos políticos”, afirmó.

Una solución para obtener divisas podría ser la exportación. “Sin embargo, si exportas tus bienes, ese dinero entra a una cuenta de la empresa en MLC. Con esa cuenta no se les puede pagar a los proveedores extranjeros, porque luego tampoco el banco les permite disponer de su liquidez en el momento que la necesitan”, explicó Fernández.

“Las cuentas en MLC están sin respaldo y, por lo tanto, todo nuevo ingreso que se genera a partir de una exportación va automáticamente a una cuenta de este tipo y te deja totalmente imposibilitado de importar los insumos”, apuntó.

Deshidratados Habana, su empresa, exporta desde 2023 algunos de sus productos a Europa. Sin embargo, para obtener los empaques necesarios tiene que pagarle al proveedor en el exterior. Este es una empresa extranjera radicada en Cuba, con negocios en la isla y con productos en consignación en una empresa estatal.

“Cuando la empresa estatal, que intermedia en esa operación, factura por los empaques me indica hacer tres pagos: uno en el exterior, otro en MLC, que es el margen de la importadora por su servicio comercial, y las tarifas aduanales en pesos cubanos”, relató.

En las sesiones del parlamento de julio, el Gobierno comunicó que no permitiría pagos en el exterior ni que las mipymes usen el dólar u otra moneda extranjera como método de pago. El anuncio se ratificó en la letra de las nuevas regulaciones al sector privado en la isla que entraron en vigor este 19 de septiembre.

“Si las autoridades cierran completamente la posibilidad de que las mipymes vendan en dólares, ni siquiera mayoristas; si además no permiten los pagos en el exterior y no se respetan como hasta ahora los ingresos de las exportaciones que entran a las cuentas, lo que están haciendo es cerrar la posibilidad de que estos negocios sobrevivan”, advirtió Oscar Fernández, quien comentó que esta situación tendrá un impacto devastador sobre la oferta.

Igualmente, defendió que los privados que importan y comercializan bienes de consumo final y obtienen ganancias por ello están realizando una contribución determinante al sostenimiento de la oferta, frente a una drástica reducción en el mercado estatal en los últimos años y los continuados problemas con la agricultura.

“Necesitamos que no se detenga la importación de alimentos”, afirmó el economista.

“Bajo las actuales circunstancias, cualquier acto que amenace con reducir la oferta, ya sea como parte de las restricciones que impone el gobierno norteamericano o consecuencia de una decisión del nuestro, debería considerarse un sabotaje a la economía nacional”, añadió.

Nuevas reglas, más restricciones

“Hay señales de alerta y se hacen propuestas, pero después las decisiones toman un rumbo diferente”, reaccionó preocupado Fernández frente a la realidad que enfrenta el sector privado en la isla, con el nuevo marco legal ya operativo.

“La política económica de este país debería hacer mucho más énfasis en cómo generar progreso que en cómo generar control. Existe una falsa creencia de que hay falta de control, pero, en realidad, lo que hay es un exceso de mecanismos que resultan totalmente ineficaces para la consecución de avances. Es una economía diseñada para el control”, dijo.

El economista compartió con OnCuba su parecer sobre algunas de las decisiones contenidas en la nueva legislación.

“Con la aprobación de las mipymes en los municipios, de acuerdo con la estrategia de desarrollo local, se estaría impidiendo que nazcan un montón de emprendimientos que no se restringen al territorio en el que está el domicilio legal de titular”, afirmó Oscar.

“Existe un fatalismo ahí. Por ejemplo, supongamos que un negocio como el nuestro para deshidratar frutas surge en el municipio Centro Habana. Es posible que la estrategia de desarrollo local de ese municipio no contemple esto entre sus prioridades. Es posible que alguien en el gobierno decida que no es de interés del territorio. Sin embargo, me atrevería a decir que una buena parte de los emprendimientos que surgen en forma de mipymes tienen el horizonte mucho más allá de los límites del municipio. Es absurdo que esto pueda convertirse en una restricción incluso antes de nacer”.

“Las políticas del territorio lo que tienen que hacer es fomentar ciertas actividades por sobre otras, pero no impedir el desarrollo ni el surgimiento de cualquier idea nueva que alguien quiera intentar por su cuenta y riesgo”, dijo.

También alertó que con esta decisión de aprobar mipymes y cooperativas no agropecuarias en los municipios puede haber mucha discrecionalidad y mayor espacio para la corrupción.


La aprobación de mipymes en los municipios podría impedir que nazcan nuevos negocios, considera Fernández. Foto: Osvaldo Pupo

Por otra parte, calificó como “disparate total” lo que ha venido ocurriendo al ponerle límites a los objetos sociales de las mipymes.

“Está mal que solo puedas tener hasta cinco o siete actividades, cuando cualquier empresa que empieza lo hace pensando que va a hacer una cosa y un año después está haciendo otra. Eso es lo más normal en el mundo”, dijo.

“Además, las empresas estatales no tienen acotado los objetos sociales, pueden hacer lo que quieran. Entonces, ¿por qué se va a restringir a la empresa privada? ¿Permitir solo unas pocas actividades y si no sale bien que quiebren?”

Fernández considera que el gobierno no está intentando clausurar el sector privado de la noche a la mañana con este nuevo marco regulatorio, pero sí afirma que muchos de los empresarios que tenían apuestas para desarrollar el país podrían desistir.

Comentó, además, que muchas de las medidas anunciadas en julio pasado en el parlamento aún no están formuladas formalmente, pero que, aunque no tiene un juicio completo, no puede esperarse un escenario halagüeño en el futuro.

El miedo a las mipymes

Otros expertos entrevistados por OnCuba y la vox populi identifican las causas de este mayor control sobre los privados en el auge del sector en los últimos tres años. Según datos del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), hasta mayo último, cuando se detuvieron las aprobaciones, existían en Cuba 11 046 mipymes privadas, de estas casi el 60 % de nueva creación.

La gastronomía y alojamiento, la construcción, la manufactura y la producción de alimentos y bebidas, en ese orden, son los sectores más comunes entre los nuevos empresarios. El sector privado creó 213 mil puestos de trabajo en estos tres años.

Sin embargo, estos números han causado temor entre los más conservadores.

“Plantean una ecuación demasiado simple, lineal y reductible: ‘los empresarios privados solo piensan en beneficios individuales y van a ir aumentando su escala de expectativas hasta un punto donde no se satisfacen y aspiran al poder político’. O que la acumulación de riqueza te permite aspirar al poder político. Eso no es así”, afirmó Oscar Fernández.

“Pongo muy en duda que los dueños de las mipymes tengan la capacidad de tomar el poder político en Cuba, cuando lo que puede corromper cualquier sistema político no tiene que ver necesariamente con que existan o no empresas privadas”, subrayó.

En tanto, comentó que la economía cubana no puede estar a expensas todos los días de los vaivenes del consenso político respecto al papel del sector privado. “Necesitamos que el sector privado se consolide y se articule con el sector estatal, de verdad”, dijo.

Por otra parte, Fernández consideró que es errónea la expresión de que hay demasiadas mipymes en Cuba. Explicó que se necesitan más empresas de este tipo en medio del déficit fiscal del 18 % del PIB en el que está sumida la economía de la isla.

“El Estado tiene un déficit presupuestario enorme porque gasta más de lo que ingresa”, apuntó. “La única manera de lograr un incremento de ingresos real, sostenible, es multiplicando la base imponible. Si hoy hay 11 mil mipymes en Cuba, deberíamos tener más”, aseveró.

Sin embargo, criticó que no se estimule la actividad económica y, en cambio, se apueste por restricciones.

“Al eliminar la exoneración fiscal que tenían las mipymes por un año, aunque se aumenta la recaudación porque estas empresas desde el primer momento están pagando impuestos, van a estar tan complicadas en su comportamiento que existirá una tasa de mortalidad mayor, muchas no van a poder sobrevivir los primeros meses. Incluso, otras ni siquiera van a nacer porque no tienen el incentivo de antes”, comentó.

“Desde el punto de vista de la lógica, todo lo que tú aprietes hoy, implica una reducción mañana”, recalcó.


Deshidratados Habana, la empresa que lidera Oscar Fernández, se dedica a la fabricación de 60 productos. Foto: Osvaldo Pupo.

A la pregunta de por qué persistir en la idea de su negocio, a pesar del escenario adverso, Oscar Fernández cuestionó por qué tendrían que rendirse.

“¿Por qué nos vamos a dejar vencer por dogmas, por adversidades, por gente que no entiende? Estamos aquí tratando de echar para adelante, estamos aquí tratando de demostrar que sí es posible, que hay caminos para resolver los problemas de Cuba y que deberían resolverse con la inclusión de todo aquel dispuesto a contribuir. No hay nadie que sobre”, concluyó.

LOS MERCADOS PARALELOS DE DIVISAS

Por Dr Ricardo Torres, OMFi, El Toque

La existencia de mecanismos alternativos (informales) a los canales oficiales para el intercambio de bienes y servicios es un fenómeno bien documentado en las economías contemporáneas, y los mercados de divisas no son la excepción. Dada su relevancia en sectores clave y su influencia en la política económica, el estudio de los mercados paralelos de divisas ha cobrado gran protagonismo tanto en la literatura económica como en el debate público. Estos mercados no solo impactan a las economías nacionales, sino que también afectan la vida cotidiana de las personas, particularmente en los países en desarrollo, donde su presencia es más marcada debido a una combinación de políticas cambiarias restrictivas y desequilibrios macroeconómicos.

Los mercados paralelos de divisas tienen sus raíces en dinámicas económicas similares a las de otros mercados alternativos. Cuando la demanda de un bien, como las divisas, supera significativamente la oferta, especialmente debido a restricciones o controles impuestos por el gobierno, se crean incentivos para que ese bien se comercie a través de canales informales.

En los últimos años, ha habido un aumento notable en el número de países que exhiben mercados paralelos de divisas, un fenómeno relacionado principalmente con crisis económicas, políticas cambiarias inestables y controles estrictos de capital. Según el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en 2023 se registraron al menos 28 países con mercados paralelos de divisas activos, incluyendo economías como Argentina, Venezuela, Líbano, e Irán, donde las diferencias entre los tipos de cambio oficiales y paralelos son dramáticas, a veces superando el 600 %.

El patrón geográfico de los mercados paralelos ha cambiado a lo largo del tiempo. Mientras que en los años ochenta y noventa América Latina fue la región más afectada, hoy en día estos mercados proliferan en África, Asia y algunos países de América Latina. Estados como Zimbabue, Etiopía, Myanmar y Líbano encabezan la lista de economías con mercados paralelos altamente distorsionados. La expansión de estos mercados en el último decenio, y especialmente desde 2020, se debe en parte a la crisis económica global provocada por la pandemia de COVID-19, que exacerbó los déficits en la balanza de pagos y desestabilizó las monedas locales, obligando a muchos gobiernos a imponer controles de divisas que, en lugar de aliviar la presión, fomentaron aún más la actividad en los mercados paralelos.

En el caso de Cuba, si antes de la crisis económica de los noventa existía un mercado informal de cambio de dólares (o sus equivalentes), este era marginal y no tenía un impacto sustancial en la vida de las personas o en la economía del país. Sin embargo, la crisis propició su fortalecimiento en momentos en los que todavía era un delito la posesión e intercambio de moneda extranjera. A partir de 1993 se eliminan estas restricciones y al año siguiente se crean las Casas de Cambio (CADECA S.A.) a través de las cuales el Estado ofreció un mecanismo formal para estas operaciones. No obstante, hay que señalar que en aquellos años las transacciones tenían más que ver con las necesidades de los consumidores, y eran escasos los montos que se redistribuían hacia la actividad productiva (incluso privada) a través de este canal. Durante muchos años, el éxito de estas decisiones se reflejó en la casi inexistencia de un mercado paralelo. A partir de 2018-2019 reaparece un circuito informal, que se refuerza como resultado de la autorización del acceso al comercio exterior por parte del sector no estatal en 2020, y la denominada Tarea Ordenamiento en 2021. Esta última, aunque unificó la moneda y los tipos de cambio, tiene lugar en medio de una aguda escasez de divisas, mientras que se mantuvo el régimen de tipo de cambio fijo con una tasa que seguía siendo sobrevalorada para las nuevas condiciones económico-financieras. Debido a la importancia de este fenómeno para la economía cubana, resulta relevante considerar la experiencia internacional reciente y las lecciones que se pueden extraer de otros contextos, en tanto este es un fenómeno que se verifica en muchos países contemporáneos.

¿CUÁL ES SU ORIGEN?

La comprensión de las lógicas detrás de los mercados paralelos de divisas comienza con la denominada «trinidad imposible», o el «trilema de la política económica», que es un concepto en macroeconomía que establece que es imposible para un país tener simultáneamente tres políticas económicas clave: una tasa de cambio fija, libre movimiento de capitales, y una política monetaria independiente.

En este sentido, se plantea que solo se pueden lograr a la vez dos de estos tres objetivos. Si las autoridades monetarias intentan mantener un tipo de cambio fijo mientras permiten que el capital se mueva libremente, no podrá tener una política monetaria independiente para controlar la inflación o ajustar las tasas de interés a sus necesidades internas. Por ejemplo, bajo este arreglo, si un país aumenta las tasas de interés para combatir la inflación, los inversores extranjeros podrían inundar la economía con capital en busca de mayores rendimientos, lo que forzaría al banco central a intervenir para mantener el tipo de cambio fijo.

Un ejemplo claro de este dilema ocurrió durante la crisis financiera asiática de finales de los años 90. Los países de la región intentaron mantener tipos de cambio fijos frente al dólar mientras permitían el libre flujo de capitales, pero cuando la crisis golpeó, la falta de control sobre la política monetaria les impidió reaccionar de manera efectiva, lo que agravó la crisis. Este trilema obliga a los países a tomar decisiones difíciles según sus prioridades. Muchos países optan por flexibilizar su tipo de cambio para mantener control sobre su política monetaria, mientras otros, como aquellos en la eurozona, sacrifican la política monetaria independiente para tener un tipo de cambio fijo y libre movimiento de capitales.

A lo largo de los años, los consensos en torno a la política económica han cambiado considerablemente. Con la suspensión del sistema de Bretton Woods en 1971, que permitió la conversión del dólar por oro a una tasa fija, se inauguró una nueva era en la que se dio mayor prioridad al libre movimiento de capitales y a la política monetaria independiente, sacrificando, en muchos casos, los regímenes de tipo de cambio fijo. Esto marcó el comienzo de un enfoque en el que los bancos centrales podían ajustar las tasas de interés según las necesidades internas de la economía, sin preocuparse por mantener una paridad fija con otras monedas. En este nuevo esquema, muchos países optaron por una mayor flexibilidad en sus tipos de cambio, abandonando la rigidez de los sistemas de cambio fijo. Este enfoque permitió a los gobiernos utilizar su política monetaria como herramienta clave para combatir la inflación y estabilizar sus economías.

Sin embargo, este proceso no se dio como una transición directa de tipos de cambio fijos a flotantes. En la práctica, lo que se observa es un amplio espectro de opciones que van desde sistemas completamente flotantes hasta aquellos con intervenciones puntuales, como las bandas cambiarias o los tipos de cambio administrados. Muchos países en desarrollo, por ejemplo, han optado por sistemas híbridos en los que el tipo de cambio flota dentro de ciertos márgenes, con intervenciones del banco central cuando se considera necesario. Esto les permite, en cierta medida, mantener el control sobre sus monedas sin renunciar totalmente a los beneficios de un tipo de cambio más flexible, como la absorción de choques externos. Según el Fondo Monetario Internacional, las variaciones en los regímenes cambiarios reflejan la búsqueda de un balance entre estabilidad económica y autonomía monetaria.

Se han identificado varios factores detrás del surgimiento de mercados paralelos. Por ejemplo, cuando los gobiernos implementan controles cambiarios estrictos para proteger sus reservas de divisas, ello conduce a una diferencia significativa entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. Un ejemplo claro de esto es el caso del Líbano, donde el diferencial entre el tipo de cambio oficial y el paralelo supera el 600%, lo que refleja una profunda crisis financiera y un colapso de la confianza en las instituciones económicas del país. Este fenómeno no solo afecta a países en conflicto, como Yemen y Siria, sino también a economías emergentes como Nigeria y Argentina, donde los controles de cambio han exacerbado las distorsiones económicas internas.

Otro factor son los desequilibrios macroeconómicos, que en algunos casos se vuelven crónicos, como la alta inflación y los déficits de cuenta corriente, que llevan a los gobiernos a implementar controles cambiarios para estabilizar la moneda, argumentando que esto es imprescindible para sostener el crecimiento y reducir la inflación. Sin embargo, no se abordan los desequilibrios subyacentes, exacerbando el problema. [1]

La relación entre una política fiscal expansiva y la demanda excesiva de dinero también es un factor clave en el surgimiento de estos mercados. Cuando los gobiernos adoptan políticas fiscales expansivas, que aumentan el gasto público sin los ingresos correspondientes, se incrementa la demanda interna y las importaciones, lo que ejerce presión sobre las reservas de divisas. La emisión de dinero para financiar déficits fiscales puede resultar en un aumento de la liquidez y en una depreciación de la moneda local, lo que a su vez impulsa la demanda de monedas extranjeras. Este escenario genera tensiones en el mercado cambiario oficial, que, al no poder satisfacer completamente la demanda, alimenta la actividad en el mercado paralelo.

En muchos países en desarrollo, el acceso a divisas bajo el régimen oficial está limitado a sectores específicos o a montos máximos por transacción, lo que genera un racionamiento de divisas. Este racionamiento incentiva la búsqueda de fuentes alternativas para satisfacer las necesidades de divisas que las políticas cambiarias no pueden cubrir. Además, los controles de capitales, implementados para evitar la fuga de divisas, también empujan a los agentes económicos a operar fuera del mercado formal, ya que la necesidad de participar en la economía global para importar bienes esenciales o realizar inversiones internacionales es constante.[2]

Finalmente, los mercados paralelos también surgen por la desconfianza en las instituciones y políticas gubernamentales. La percepción de inestabilidad política o económica, acompañada de la expectativa de devaluaciones futuras, refuerza la preferencia por la tenencia de monedas fuertes como el dólar o el euro. Los individuos y empresas se anticipan a la pérdida de valor de la moneda local y a la imposición de medidas más estrictas por parte del Gobierno, lo que los lleva a adquirir divisas en mercados paralelos como mecanismo de protección. Esta falta de confianza en las políticas oficiales alimenta una mayor demanda de divisas en el mercado paralelo, perpetuando un círculo vicioso que es difícil de revertir sin una corrección estructural de las políticas macroeconómicas y cambiarias.

_____________________

[1] Kiguel, Miguel A.; J. Paul Lizondo y Stephen A. O’Connell. (1997). Parallel exchange rate in developing countries. . St. Martin’s Press. New York.

[2] Ibidem


CONSECUENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES

Los mercados paralelos de divisas tienen varias consecuencias económicas importantes. En primer lugar, distorsionan la asignación de recursos en la economía, ya que el tipo de cambio paralelo suele ser significativamente más alto que el oficial. Esta diferencia fomenta la especulación y la búsqueda de rentas, desviando recursos de actividades productivas hacia actividades de arbitraje. Además, estas distorsiones afectan el sector importador, ya que las empresas que no pueden acceder al tipo de cambio oficial deben recurrir al mercado paralelo, lo que incrementa los costos de importación y, por ende, los precios de los productos. Esto genera presiones inflacionarias, especialmente en bienes de consumo importados, impactando negativamente en el poder adquisitivo de la población.

Desde una perspectiva social, la existencia de mercados paralelos exacerba la desigualdad. Los sectores más privilegiados, que tienen acceso a divisas al tipo de cambio oficial o a mecanismos preferenciales, obtienen una ventaja significativa frente a los sectores más vulnerables que no pueden acceder a estos beneficios y deben recurrir al mercado paralelo, pagando precios más altos por las divisas. Esta brecha aumenta la desigualdad económica y estimula la corrupción, ya que aquellos que operan en el mercado oficial se benefician de precios subsidiados, mientras que el resto de la población enfrenta un encarecimiento de bienes y servicios esenciales. Asimismo, la incertidumbre sobre el valor futuro de la moneda local y el acceso a divisas fomenta la informalidad económica, lo que debilita la recaudación fiscal y los ingresos del gobierno.

Finalmente, la proliferación de mercados paralelos socava la credibilidad y efectividad de las políticas económicas. La dualidad en los mercados de divisas refleja una desconfianza generalizada hacia las autoridades monetarias y las políticas macroeconómicas, lo que dificulta la implementación de reformas estructurales necesarias para estabilizar la economía. La pérdida de confianza en las instituciones fomenta la fuga de capitales, ya que los actores económicos buscan protegerse de una posible devaluación o de políticas restrictivas futuras. A largo plazo, esto puede generar un ciclo vicioso en el que la economía se vuelve cada vez más dependiente del mercado paralelo, profundizando los problemas macroeconómicos y debilitando la capacidad del Estado para gestionar de manera efectiva sus recursos económicos.

¿ILEGALES O TOLERADOS?

Los mercados paralelos lícitos e ilícitos de divisas se diferencian principalmente en su regulación y en la legalidad de las transacciones que facilitan. Los mercados paralelos lícitos, también conocidos como mercados «informales» u «oficialmente tolerados», operan dentro de ciertos márgenes legales, aunque fuera de los canales oficiales de intercambio establecidos por los gobiernos. Estos mercados suelen surgir en economías con controles cambiarios restrictivos, donde el acceso a divisas en los canales oficiales es limitado. Los gobiernos, aunque no los regulan formalmente, a menudo permiten su funcionamiento, ya que ofrecen una válvula de escape para la oferta y demanda de divisas, lo que reduce la presión sobre los mercados oficiales. En países como Argentina y Nigeria, estos mercados son tolerados como un mecanismo necesario para que empresas y ciudadanos obtengan divisas, dadas las limitaciones en los sistemas oficiales. En Argentina, el «dólar blue» refleja la cotización del dólar en el mercado informal, mientras que el gobierno mantiene un tipo de cambio oficial muy controlado.

Por otro lado, los mercados paralelos ilícitos operan completamente al margen de la ley, facilitando actividades ilegales como el contrabando de divisas, lavado de dinero y evasión de impuestos. En países como Venezuela y Zimbabue, donde las restricciones cambiarias son extremadamente severas, estos mercados han florecido debido a la creciente demanda de monedas fuertes como el dólar estadounidense. Estas transacciones ilícitas crean una economía sumergida considerable que no solo distorsiona los indicadores económicos oficiales, sino que también agrava la inestabilidad económica y debilita el control gubernamental sobre la política monetaria. La existencia de mercados paralelos ilícitos agrava las crisis económicas, incrementa la inflación y fomenta la fuga de capitales, lo que contribuye a un círculo vicioso de deterioro económico.

¿SOLUCIONES?

Los elementos que se presentan a continuación provienen de evaluaciones realizadas por expertos y académicos de diversos países que han experimentado con mercados cambiarios paralelos, algunos de los cuales lograron una transición hacia una tasa de cambio unificada.

La liberalización del tipo de cambio fue más exitosa cuando se integró en un esfuerzo mayor, que incluyó reformas estructurales, disciplina monetaria y fiscal, y apoyo externo. Incluso cuando los sistemas paralelos se implementan como una solución temporal, suelen surgir grupos de interés con suficiente peso político que se oponen a los ajustes necesarios para la unificación, debido a los beneficios que obtienen de las distorsiones en el mercado.[1]

Respecto al momento para la unificación, no existe un «momento ideal» para adoptar una tasa unificada. Si bien es útil prepararse adecuadamente y mantener una comunicación clara, las condiciones óptimas para la unificación rara vez se presentan todas al mismo tiempo. La voluntad política y el respaldo de actores internacionales clave son fundamentales. En este sentido, una unificación rápida suele ser preferible a un enfoque gradual, ya que este último prolonga la normalización del mercado cambiario. Las crisis o un gobierno con suficiente capital político suelen precipitar movimientos rápidos hacia la unificación.

Sin embargo, en economías con controles cambiarios profundos y distorsiones estructurales, el proceso tiende a ser más prolongado, como se observó en países latinoamericanos durante los años 80 y 90, cuando las tasas paralelas dejaron de ser útiles para combatir la inflación y proteger reservas, facilitando la adopción de una tasa unificada. En otros contextos, como algunos países africanos o Turquía en los años 80, la unificación fue más gradual debido a instituciones débiles y dificultades de acceso a los mercados internacionales. En general, la tasa unificada debe aproximarse a la tasa de mercado, que generalmente está reflejada en el mercado paralelo, especialmente cuando este está bien establecido y su precio es ampliamente conocido.

_____________________

[1] Ibidem

REFLEXIONES PARA CUBA

Este artículo destaca los aspectos fundamentales de los mercados paralelos de divisas y sus impactos en las economías.

Los mensajes principales pueden resumirse como sigue:

  1. Los mercados paralelos de divisas surgen debido a desequilibrios económicos. Cuando la demanda de divisas supera significativamente la oferta y la tasa de cambio no se ajusta debido a restricciones impuestas por los gobiernos, se generan incentivos para el comercio informal.
  2. Los mercados paralelos se relacionan con el «trilema de la política económica», que impide a los países tener simultáneamente una tasa de cambio fija, libre movimiento de capitales y política monetaria independiente.
  3. Los gobiernos que imponen controles cambiarios estrictos generan una brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. La amplitud de esa diferencia puede usarse como una medida de la profundidad de los desequilibrios.
  4. Políticas fiscales expansivas y déficits insostenibles en cuenta corriente fomentan la demanda de divisas en mercados paralelos al alimentar desequilibrios estructurales, intensificando la presión sobre los tipos de cambio oficiales.
  5. Los mercados paralelos elevan los costos de importación, impactando la inflación y el poder adquisitivo de la población, especialmente en países dependientes de bienes importados.
  6. Estos mercados exacerban la desigualdad, beneficiando a quienes acceden a divisas a tasas oficiales y perjudicando a aquellos obligados a operar en el mercado paralelo, aumentando la corrupción y la informalidad.
  7. En algunos países los mercados paralelos son aceptados, ya que ofrecen una válvula de escape ante las limitaciones del sistema oficial. En otros casos, se llegan a considerar ilícitos, contribuyendo a alimentar actividades ilegales, agravando la inestabilidad y fomentando la fuga de capitales.
  8. Cuando una economía atraviesa desequilibrios macroeconómicos, no hay soluciones mágicas a corto plazo. La liberalización del tipo de cambio, cuando se acompaña de reformas estructurales, es más eficaz si se implementa rápidamente para evitar distorsiones prolongadas.
  9. No obstante, en países con instituciones débiles o acceso limitado a mercados internacionales, la unificación ha sido más lenta y prolongada, pero necesaria para estabilizar la economía. En cualquier caso, se pueden implementar soluciones intermedias que sirvan para atender la demanda legítima de actores económicos mientras se ponen en marcha las reformas necesarias para corregir gradualmente las distorsiones.

La existencia de un mercado cambiario paralelo en Cuba, por lo menos desde el 2021, constituye una distorsión incompatible con el crecimiento económico y el control de la inflación, como sugiere de forma convincente la evidencia internacional. No es una singularidad del caso cubano. Por otro lado, la insistencia de las autoridades en considerarlo ilegal es un claro retroceso a la época (que parecía superada) en la que portar y cambiar divisas eran delitos. De la propia experiencia cubana de los noventa hay lecciones que extraer, por más que algunas son difícilmente replicables en la actualidad.

Durante poco más de 25 años, el mejor reflejo de una política monetaria y cambiaria atinada fue que no proliferó un mercado paralelo de cambio en el sector de los hogares. Su existencia y el carácter ilícito que se le achaca, ilustran qué poco se ha aprendido en política económica. Lo que sí queda claro es que declaraciones estridentes y respuestas administrativas tienen poca efectividad ante males de fondo.

Recomiendan estudio de proyecto sobre la economía cubana (+Fotos)

 



Por Fidel Rendón Matienzo | Fotos: Autor

23 Septiembre 2024

La Habana, 23 sep (ACN) Eduardo Martínez Díaz, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), recomendó el conocimiento y análisis en cuantos espacios o colectivos sea posible, en particular de las ciencias sociales, del proyecto que sobre la economía cubana presentó hoy en la capital el Doctor en Ciencias Económicas José Luis Rodríguez.

En la salón Taganana, del Hotel Nacional de Cuba, en un taller científico el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM), del cual Rodríguez es uno de sus expertos, expuso ante académicos e investigadores de varias instituciones del país los resultados preliminares de ese estudio.


Tras escuchar esta disertación el titular del CITMA destacó su utilidad no sólo por ofrecer un diagnóstico bien cercano a la realidad nacional e internacional, y proyecciones, sino por el debate que pueden generar en aras del necesario consenso para entre todos enfrentar los retos y desafíos de la economía cubana.

José Luis alertó que no son nada favorables las perspectivas de la economía mundial y su impacto en la de la mayor de Las Antillas, dada la crisis económica internacional que prevalece, la confrontación entre superpotencias y el peligro de una tercera guerra mundial, y la derechización de los procesos políticos, por citar algunos.

En su amplia exposición con cifras y argumentos sobre los serios problemas económicos, financieros y sociales que enfrenta el país, señaló que en el futuro previsible tampoco se percibe un cambio en el bloqueo impuesto por Estados Unidos, de ahí el imperativo de avanzar en la implementación de las medidas aprobadas para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.

El experto del CIEM destacó la necesidad de un programa antiinflacionario que abarque la renegociación de la deuda externa, el incremento de las ofertas minoristas en pesos cubanos, la reducción del déficit presupuestario, la intervención del Estado en el mercado cambiario, la revisión de los mecanismos de formación de precios y el estímulo a las remesas y al ahorro.

También recordó como prioridades del país la implementación del Programa de Estabilización Macroeconómica, incrementar y diversificar los ingresos externos, impulsar la actividad productiva con énfasis en la producción de alimentos, el aprovechamiento de la capacidad industrial instalada y el sostenimiento del sistema electroenergético.


A ello se suma avanzar en el desarrollo del sistema empresarial y la integración de todos los actores económicos, y perfeccionar los mecanismos de protección social, manifestó.

En el encuentro la Doctora en Ciencias Económicas Gladys C. Hernández Pedraza, coordinadora del proyecto Cuba-Belarús, al exponer los resultados preliminares de su primer año de creado explicó que el objetivo es profundizar en los vínculos socioeconómicos bilaterales.

De manera conjunta académicos y expertos de ambas naciones estamos valorando las respectivas necesidades de bienes y servicios, en aras de dinamizar las exportaciones, máxime cuando los dos países enfrentan sanciones y riesgos económicos.

Se le ha pedido al Centro de Investigaciones de la Economía Mundial estudiar o analizar en qué medida se pueden establecer plataformas para la recuperación y el desarrollo del comercio entre Cuba y Belarús, y vamos camino a ello, acotó Hernández Pedraza.

En las conclusiones del taller el Doctor en Ciencias Ramón Pichs Madruga, director del CIEM, Andrea Armas Rodríguez, directora general de Ciencia, Tecnología e Innovación del CITMA, coincidieron en lo útil de mutiplicar los debates sobre la economía cubana pero a partir de diagnósticos actualizados y con propuestas de soluciones.

Con diversas actividades, sobre todo académicas, este año esa institución de la Agencia de Ciencias Sociales, del mencionado organismo, está celebrando el aniversario 45 de su fundación por el Comandante en jefe Fidel Castro.