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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 3 de abril de 2017

Ofuscación con la empresa privada cubana: ¿parasitaria y apocalíptica?

Pedro Monreal González

Abril 3, 2017



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Foto: Arkangel (CC BY-SA 2.0)

El debate actual sobre las transformaciones económicas en Cuba incluye cuestionamientos al sector privado nacional, algunos justificados y otros que considero sin fundamento. Respecto a estos últimos, hay dos notas recientemente publicadas en blogs sobre los que conviene llamar la atención. El texto “¿Prosperará La Habana?” plantea que los negocios privados cubanos son subsidiados por el Estado mediante una tasa de cambio infravalorada, mientras que el comentario “Nueva burguesía en Cuba” afirma que la existencia del sector privado hace que solo sea una cuestión de tiempo la restauración de un capitalismo de periferia en Cuba .

Pensemos en las implicaciones de lo que se ha dicho. Si las empresas privadas cubanas fuesen realmente parasitarias, entonces la actual política económica del gobierno cubano sería una monumental incongruencia, al insistir en la necesidad de reducir subsidios a las entidades estatales y otorgárselos, en cambio, a la empresa privada. Si los cuentapropistas son la fuerza política que ha iniciado el regreso a un capitalismo de periferia, entonces el Informe Central del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) habría incurrido en un error de juicio político al considerar que “las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequeña y microempresa privada, no son por su esencia anti-socialistas ni contrarrevolucionarias, y la enorme mayoría de quienes allí laboran son revolucionarios y patriotas”.

No se trata de aspectos marginales del debate político sobre la reforma económica en Cuba. Son, por tanto, dos planteamientos que requieren que se aporte la evidencia concreta que los haga creíbles.

Es de agradecer que comentaristas como Iroel Sánchez y Yadira Escobar –los autores de esos textos- hayan abordado el tema del sector privado nacional. Sus reflexiones ofrecen una oportunidad para revisar algunos malentendidos que no deberían ser asumidos como válidos en el debate económico actual.

Me refiero específicamente a tres juicios que modestamente considero desacertados: a) la noción de que la tasa de cambio para las transacciones personales (la llamada tasa de CADECA) es un subsidio estatal a los negocios privados; b) la idea de que la empresa privada cubana es relativamente ineficiente y que lo que hace posible su viabilidad es una infravaloración de sus costos, incluyendo los laborales, gracias a la tasa de CADECA; y c) la proposición de que la existencia del sector privado apunta hacia una transformación apocalíptica del socialismo en Cuba.

Empresa privada y empresa estatal: dos caras de una moneda.

Desde la perspectiva de las formas de propiedad, queda claro que el componente clave de la reforma económica actual en Cuba es la transformación exitosa de la empresa estatal. Esa es la prioridad uno, la dos y la tres.

Habiendo aclarado lo anterior, considero que la falta de apoyo oficial al sector privado nacional debería recibir más atención en los debates actuales sobre la economía y la política. En el año transcurrido desde que el Informe Central del VII Congreso del PCC reconoció la existencia de empresas de capital privado nacional y de que alertó sobre la necesidad de adoptar un marco legal para que estas funcionen debidamente, casi nada concreto se ha realizado. En contraste, parecen proliferar las polémicas respecto al sector privado nacional.

Muchas de las críticas que se le hacen al sector privado son pertinentes y necesarias. Son también relevantes para asegurar que ese sector forme parte de procesos de redistribución de ingresos que sean compatibles con la justicia social. Las campañas educativas deben jugar un papel importante, pero frenar la ilegalidad debe ser una actividad sistemática y rigurosa, algo que es igualmente válido para el sector estatal, donde también se incurre en violaciones de la legalidad. Un país como Cuba no alcanzaría el desarrollo si llegase a prevalecer el “relajo” social, con independencia del sector de propiedad donde ello se originase.

Las críticas merecidas por el sector privado son absolutamente legítimas, pero también resulta muy preocupante constatar el insuficiente apoyo oficial al entorno que requiere el sector privado nacional para que pueda funcionar coherentemente dentro del sistema económico general en que se inserta. Esa desatención pudiera estar creando crecientes dificultades para la propia reforma de la empresa estatal, pues la dinamización de estas dos formas de propiedad son las caras de una misma moneda.

Reconocidos economistas cubanos como Juan Triana, Ricardo Torres, Omar Everleny Pérez y Pavel Vidal, por solo citar algunos casos, han llamado insistentemente la atención sobre el asunto.

El éxito de la reforma de la empresa estatal socialista cubana depende, en grado considerable, de la viabilidad de un sector privado nacional. Para empezar, el sector privado es hoy la única forma de propiedad con capacidad demostrada para la creación de empleo, en contraste con un sector estatal que destruye empleo neto.

Empresa privada y subsidios estatales: ¿estar en el pueblo y no ver las casas?

La noción expuesta en “¿Prosperará La Habana?” acerca de que la tasa de cambio de CADECA es un subsidio estatal a los negocios privados se remite a los planteamientos realizados por la economista Emily Morris en un trabajo titulado “Cuba inesperada” (Unexpected Cuba, New Left Review, No. 88, julio- agosto 2014).

En los análisis que he podido consultar sobre temas del sector privado nacional, Morris es la única especialista que considera que el Estado cubano subsidia al sector privado mediante la tasa de cambio de CADECA. No descarto la posibilidad de que pudiera existir algún especialista que compartiese el criterio de Emiliy Morris, pero no he podido ubicarlo. Revisé textos de 31 autores, de los cuales 28 trabajan en Cuba, incluyendo investigadores que realizan su labor en provincias, como son los casos de la Universidad de Guantánamo y la Universidad “Camilo Cienfuegos”, de Matanzas (el listado de autores consultados puede revisarse al final de este artículo).

Aquí hay un primer problema con la proposición que se hace en “¿Prosperará La Habana?”. En un tema tan complicado como este, hubiera sido aconsejable consultar la amplia, diversa y, sobre todo, excelente literatura disponible en Cuba sobre el tema. Por lo menos, habría “saltado la alarma” que hubiese permitido apreciar que la idea de que la tasa de CADECA es un subsidio estatal a los negocios privados parece ser una noción excéntrica en el contexto de la literatura disponible sobre el tema.

Al examinar el tema de la dualidad monetaria y cambiaria que existe en Cuba, Morris parte de la consideración correcta de que esta es una distorsión económica que impide la integración coherente de la economía cubana. Este es un punto que debe ser retenido: la dualidad monetaria y cambiaria distorsiona la totalidad del sistema económico nacional, con independencia del sector de propiedad que se analice.

También es compartido por muchos economistas el planteamiento de Morris de que el tipo de cambio oficial sobrevaluado peso-dólar-CUC (“uno por uno”) es una desventaja en términos de la competitividad de la empresa estatal cubana. Como apuntan Pavel Vidal y Omar Everleny Pérez, esto afecta especialmente a las empresas “del sector exportador y a todos los productores nacionales con potencialidades de competir con las importaciones”.

Estando totalmente de acuerdo con que la dualidad monetaria y cambiaria es esencialmente una macro-distorsión económica, esa precisión inicial se diluye cuando Morris afirma que “el Estado cubano está subsidiando el nuevo sector no estatal a través de la tasa infravalorada de CADECA”.

Cordialmente invitaría a una reflexión sobre el asunto pues, en los últimos años, el tema del sector no estatal cubano –incluidas todas sus formas- ha sido un vasto campo de estudio de economistas, sociólogos, antropólogos y juristas, que han producido cientos de textos sobre el tema. Es, para decirlo rápido, un tema con una gran densidad analítica.

Cuando se publicó “Cuba inesperada”, a mediados de 2014, ya existían excelentes análisis sobre los dos temas que están presentes en la proposición de Morris (dualidad cambiaria y negocios privados). Sin embargo, la consideración de que la tasa de CADECA fuese un subsidio estatal no parece haber sido compartida por otros especialistas. Nada sobre ese asunto se refleja en el trabajo de autoras como Vilma Hidalgo y Yaima Doimeadiós, dos de las especialistas que más han analizado el tema de los desequilibrios macroeconómicos, incluidos los de tasa de cambio, ni en los textos de Pavel Vidal sobre dualidad monetaria, escritos antes de 2014, ni en los análisis producidos conjuntamente por Omar Everleny Pérez y Pavel Vidal sobre el trabajo por cuenta propia.

Con posterioridad a la publicación del trabajo de Morris, ha crecido considerablemente el número y diversidad de análisis sobre temas de dualidad monetaria, el sector no estatal, el trabajo por cuenta propia y la empresa privada. Entre otros especialistas, Vilma Hidalgo, Pavel Vidal, Omar Everleny Pérez, Juan Triana y Yailenis Mulet, han escrito sobre aspectos económicos y políticos relativos a la empresa privada,. Por otra parte, Narciso Cobo ha analizado aspectos jurídicos (1, 2) .

Además de esos análisis individuales, se dispone de un formidable texto colectivo como el volumen “Análisis del sector no estatal”, que forma parte de la serie “Miradas”, del Centro de Estudios de Economía Cubana, de la Universidad de La Habana. El volumen, publicado en 2015, fue compilado por Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres, cuenta con un excelente prólogo del Dr. Juan Valdez Paz, premio Nacional de Ciencias Sociales, e incluye 12 textos producidos por un valioso grupo de autores integrado por Juan Carlos Palacio, Camila Piñeiro Harnecker, Natacha Mesa, Jesús Cruz, José Luis Perelló, Mariuska Sarduy, Saira Pons, Maday Traba, Jessica León, David Pajón Espina, Daybel Pañellas, Luisa Iñiguez, Ileana Díaz y Dayma Echevarría. También se encuentra disponible el libro “Voces de cambio en el sector no estatal cubano” (2016), coordinado por Carmelo Mesa-Lago. La revista Temas ha publicado, igualmente, muy buenos artículos sobre este asunto, por ejemplo, en sus números 80 (octubre – diciembre 2014) y 84 (octubre- diciembre 2015).

En ninguno de estos textos recientes logro identificar que se haya considerado que la tasa de CADECA es un subsidio estatal a la empresa privada. De nuevo, quizás exista algún experto que comparta esa idea, pero no logro detectarlo.

Empresa privada y subsidios estatales: oro parece, plata no es.

Además de existir un problema con la falta de diversidad de las fuentes consultadas, la propia utilización del término subsidio es problemática cuando intenta aplicarse a la realidad de la empresa privada cubana. Es cierto que, en general, se trata de un “concepto elusivo”, sujeto a variadas definiciones, pero un subsidio estatal –sea directo o indirecto, visible u oculto- siempre expresa la intencionalidad de la política pública de beneficiar a actores económicos determinados.

Es, por tanto, muy distinto tratar la dualidad cambiaria que hoy existe en Cuba como una distorsión económica general (con efectos negativos localizados en el sector exportador y en la sustitución de importaciones), que tratarla como un subsidio. De hecho, lo que desde hace rato ha sido asumido como política estatal –pendiente de materialización- es la eliminación de esa dualidad y no el empleo de ella para otorgar subsidios.

La coexistencia de la tasa de CADECA para las transacciones particulares y de la tasa de “uno por uno” que se aplica en las transacciones de las empresas estatales es una aberración general del contexto económico de Cuba, con una afectación reconocida sobre la empresa estatal, pero no existe evidencia alguna -hasta donde puede conocerse de fuentes abiertas- de que sea un acto deliberado del gobierno cubano para beneficiar a la empresa privada cubana. Si esa evidencia de intencionalidad no existe, entonces se hace difícil tener argumentos para considerar que la tasa de CADECA es un subsidio.

No es un simple problema semántico. Tiene una implicación muy concreta para el debate político. Afirmar que la tasa de cambio de CADECA es un subsidio representa exactamente el tipo de opinión que tiende a complicar innecesariamente en Cuba el debate político sobre temas económicos. No refleja la realidad y dificulta la transformación de esta.

Empresa privada y eficiencia económica: contando las rayas del tigre

En el texto de Emily Morris, además de la noción que se reproduce en “¿Prosperará La Habana?” acerca de que la tasa de CADECA es un subsidio, se hace una aseveración adicional: la idea de que la empresa privada cubana es relativamente ineficiente y que lo que permite su viabilidad es una infravaloración de costos, incluyendo los laborales, gracias a la tasa de CADECA.

Respecto a esta proposición tampoco se ofrece evidencia ni queda muy claro de que se está hablando. En primer lugar, no se aporta dato alguno que permita justificar la consideración de que una de las características que tipifican a las empresas privadas en Cuba es que sean “relativamente ineficientes”. No se nos dice con qué indicador se mide esa ineficiencia, ni se ofrece una pista respecto a la “relatividad” de la supuesta ineficiencia: ¿serían ineficientes en relación con qué?

Los economistas cubanos han estudiado el tema de la eficiencia de manera concienzuda, pero no queda claro cómo Morris ha medido la eficiencia de la empresa privada cubana. Convendría repasar muy rápidamente algunos estudios de casos realizados por especialistas del país que, con una información muy detallada, explican el funcionamiento de empresas privadas cubanas reales, y no simplemente empresas conjeturadas.

Uno de los trabajos más interesantes es el realizado por Ileana Díaz Fernández y Camila Piñeiro Harnecker, que revisan casos concretos –mediante entrevistas en profundidad- tanto de “éxitos” como de “fracasos”, el estudio empírico realizado por Sara Romanó y Dayma Echevarría sobre movilidad social y cuentapropismo, la investigación de Daybel Pañellas sobre “nuevos ricos”, el estudio de Marta Núñez Sarmiento sobre la cuestión del género en el cuentapropismo habanero, la investigación de Yailenis Mulet sobre las empresas privadas en el sector del calzado, y el análisis sobre eficacia y eficiencia de un restaurante privado en Varadero, realizado por un colectivo de investigadores de la Universidad de Matanzas (Liliana Ramos Iglesias, Alaín Segura Domínguez, Yaimí González Catalá, y Arianne Alonso Suárez).

En cualquier caso, lo que entiendo del trabajo de los economistas cubanos que han estudiado de cerca las dinámicas del trabajo por cuenta propia, y los problemas de empleo en ellas, es que las empresas privadas –a pesar del entorno desfavorable en que han debido funcionar- no se caracterizan precisamente por ser ineficientes, como promedio.

En realidad, existen estudios de casos específicos –como el del sector del calzado, realizado por Yalenis Mulet- que apuntan hacia conclusiones distintas a las de Morris: “Muchas de las unidades consideradas en el estudio han hecho una buena utilización de la alta calificación de los productores y han generado innovaciones en cuanto a diseño, servicios y modelos de negocio. Algunas han representado innovaciones sociales importantes”.

Empresa privada: una “pelea” cuesta arriba

Las empresas privadas micro, pequeñas y medianas tienen, en cualquier lugar del mundo, tasas de “entrada” muy altas y también tasas de “salida” (fracaso) relativamente elevadas. En Cuba, que deben funcionar en un entorno nada propicio –al extremo de que todavía no se les reconoce legalmente- el asunto es más agudo, pero adjudicarle a la empresa privada cubana la ineficiencia como parte de su “identidad” es problemático. Requiere una medición que no se ha aportado.

En el texto de Emily Morris no se ofrece evidencia acerca de que la tasa de CADECA permita establecer una ventaja permanente en forma de menores costos de las empresas privadas. En realidad, lejos de tener una ventaja en materia de menores costos, el sector privado no dispone de un suministro estable a precios mayoristas y, por esa razón, están en desventaja no solamente respecto a las empresas estatales, sino también respecto a las cooperativas no agropecuarias.

Al explicar el entorno desfavorable en que debe funcionar el sector privado, Juan Triana ha destacado un factor clave que revela el tipo de “pelea” económica cuesta arriba que debe hacer cotidianamente el sector privado cubano debido a que operan con “agentes económicos que viven aun dentro de la incertidumbre de no ser “personas jurídicas”. Que subsisten en el limbo de las interpretaciones personales de las reglas, y cuentan con escaso poder para llevar adelante cualquier reclamación”. Triana agrega que “los negocios del “cuentapropismo” son, por lo general, entidades que compran de manera mayorista en un mercado de precios minoristas con altos márgenes para las empresas recaudadoras (estatales), negocios que no pueden comprar en los almacenes estatales, a precios de almacén, que no pueden importar ni a través de las compañías importadoras estatales y que no tienen cuenta bancaria a nombre del “negocio”.

Pero los expertos cubanos no solamente han emitido sus conclusiones de forma individual, sino que también han podido identificar lo que sobre el tema piensan los propios actores económicos privados. Ese es el caso del estudio realizado por Pavel Vidal sobre la base de una encuesta aplicada a 120 negocios no estatales en el año 2015, la cual reveló que la falta de insumos fue identificada por el 74,8 por ciento de los encuestados como la principal barrera para el crecimiento de los negocios privados, lo que en opinión de Vidal “corrobora la importancia de abrir un mercado mayorista suficientemente abastecido y eliminar restricciones a las importaciones”. Las otras dos barreras que le siguieron en importancia, con más de 40 por ciento cada una, fueron los altos impuestos y el exceso de regulaciones; lo cual, Vidal considera que “apunta hacia la política tributaria y los controles y sinsentidos del marco regulatorio existente”.

Las investigaciones de Yailenis Mulet, una economista que ha hecho interesantes estudios de terreno sobre el sector privado cubano, confirman como un problema serio la existencia de “múltiples impedimentos para la formalización de la propiedad en el marco de la legislación actual” y revelan que “muchos de quienes aspiran a formalizar sus empresas no se han dedicado al trabajo por cuenta propia como el resultado de una preferencia sino como una cuestión de supervivencia. Esta necesidad los ha impulsado a la creatividad, el sacrificio y el esfuerzo para iniciar un negocio, pero sin contar con las condiciones de estabilidad”. Los análisis de Yailenis Mulet también incluyen el peliagudo asunto de la ilegalidad, un fenómeno que debe ser entendido por la carencia del marco institucional adecuado, en la medida en que “el funcionamiento correcto de la formas institucionales es la base para alcanzar una cultura de legalidad”.

Finalmente, el artículo de Morris tampoco brinda evidencia cuando se afirma que, para la empresa privada, el costo de la mano de obra en moneda nacional se encuentra “infravalorado” como resultado de la tasa de CADECA. De hecho, aunque no existen estadísticas oficiales completas sobre los salarios del sector privado, no resulta difícil comprobar que –en general- el sector privado paga salarios mayores que el sector estatal.

Empresa privada y Armagedón político

La nota “Nueva burguesía en Cuba” repite la visión no sustentada de que la empresa privada cubana es una entidad ineficiente y subsidiada por el Estado mediante la tasa de cambio de CADECA, lo que se explica porque reproduce el criterio expresado en “¿Prosperará La Habana?”, pero agrega otros planteamientos, principalmente en el plano político.

Concuerdo con lo que se expresa en “Nueva burguesía en Cuba” respecto a una serie de disfuncionalidades conocidas del sector privado, pero no comparto una inferencia tan apresurada como la que se hace de que el sector privado nacional está fomentando “el surgimiento de mafias”. Si por mafia se entiende una red de crimen organizado, entonces sería apropiado sustentar con evidencia específica esa imputación tan seria que está haciéndose contra una forma de organización económica (la actividad económica privada) que oficialmente el PCC reconoce que no es anti-socialista, ni contrarrevolucionaria.

Sin embargo, lo más llamativo de la nota es la afirmación de que “ya es cuestión de tiempo la restauración de un capitalismo de periferia lleno de injusticias que abrirá finalmente las puertas a la auto-denominada derecha de Miami”. Como para que no queden dudas acerca de donde se ubica la causa de ese presumible proceso, se recalca que “quienes iniciaron el regreso a dicho capitalismo” son los cuentapropistas.

La pregunta lógica que habría que hacerse es la siguiente: ¿cuáles son los datos concretos que nos permitirían entender cómo los propietarios de restaurantes, los barberos, y los vendedores de maní, están en vías de montar un movimiento político contrarrevolucionario para “tomar el cielo por asalto”?

A falta de pruebas concretas, no habría que darle mucho crédito a ese tipo de profecía apocalíptica.

No se trata de que el surgimiento de una “nueva burguesía” o de “nuevos ricos” sea un proceso social que no tenga implicaciones serias para la renovación del socialismo en Cuba. Por supuesto que las tiene. Quienes han estudiado con rigor el tema reconocen que alrededor de los actores del sector privado “van solidificándose relaciones sociales cuyos patrones no son los defendidos ni deseados para nosotros en una sociedad socialista.”

No obstante, la comprensión precisa de un fenómeno social tan complejo como ese, que sería lo que facilitaría el diseño de políticas efectivas para enfrentarlo, no puede estar basada en la generalización de casos anecdóticos, ni en simple aversión ideológica y, mucho menos, en presentimientos. Lo que se necesita en el debate político sobre la reforma económica en Cuba es que se aproveche la abundante y excelente producción intelectual de los especialistas cubanos que han estudiado con seriedad estos temas. El conocimiento es una buena manera de evitar las ofuscaciones.

Empresa privada: una nota final

El interés por impulsar la actividad privada en Cuba no es, simplemente, una idea de individuos aislados, ni de economistas, ni de tecnócratas. Es una política de Estado orientada por el PCC. Proporcionar argumentos a favor del sector privado en Cuba no debería ser considerado, a priori, ni en general, como el resultado de ideas neoliberales ni otras lindezas por el estilo. Es parte de un intercambio de ideas que pudiera tener utilidad práctica para los funcionarios e instituciones que tienen la responsabilidad de implementar la política del Estado cubano.

La evidencia disponible actualmente permite afirmar –a la espera de datos que pudieran justificar una posible reconsideración- que:

1. Una gran mayoría de los especialistas que han estudiado el sector privado y la dualidad cambiaria en Cuba no consideran que la tasa de CADECA sea un subsidio estatal a los negocios privados.

2. No es posible ubicar en los análisis especializados sobre el sector privado nacional la conclusión de que la empresa privada es relativamente ineficiente y que subsiste gracias a la práctica parasitaria de infravalorar costos mediante el subsidio estatal proporcionado por la tasa de CADECA.

3. No hay datos objetivos que permitan afirmar que el cuentapropismo cubano ha logrado –o está a punto de hacerlo- iniciar una transición apocalíptica del socialismo cubano hacia un capitalismo de periferia.

Lista de autores consultados:

1. Juan Triana

2. Omar Everleny Pérez

3. Ricardo Torres

4. Vilma Hidalgo

5. Yaima Doimeadiós

6. Yailenis Mulet

7. Narciso Cobo

8. Camila Piñeiro Harnecker

9. Natacha Mesa

10. Jesús Cruz,

11. José Luis Perelló

12. Mariuska Sarduy

13. Saira Pons

14. Maday Traba

15. Jessica León

16. David Pajón Espina

17. Daybel Pañellas

18. Luisa Iñiguez

19. Ileana Díaz

20. Dayma Echevarría

21. Sara Romanò

22. Marta Núñez Sarmiento

23. Liliana Ramos Iglesias

24. Alaín Segura Domínguez

25. Yaimí González Catalá

26. Arianne Alonso Suárez

27. Marleovys Hodelín Dedín

28. Daylenis Libén Villalón

29. Pavel Vidal

30. Carmelo Mesa-Lago

31. Juan Carlos Palacio

ACONTECER ECONÓMICO CUBANO


A cargo de L. A. Cañizo
Ensambla Cuba primeras laptops y tablets para distribución nacional


La Empresa cubana Industrial para la Informática, las Comunicaciones y la Electrónica (Gedeme) anunció el 24 de marzo que ensambló las primeras 3 500 laptops y 3 583 tablets, destinados a entidades nacionales.

Para el presente año se pretende alcanzar 50 000 equipos, a partir de la llegada de las piezas y componentes que provee la empresa china Haier, con la cual se suscribieron acuerdos para la transferencia de tecnologías, detalló el Jefe del Proyecto de Soluciones Informáticas, Fernando Fernández.

Turismo cubano busca afianzarse mediante inversiones extranjeras

Una cartera de oportunidades con 110 nuevos proyectos que son demandados por los inversionistas, permitirá mantener al turismo en la avanzada de las inversiones extranjeras en Cuba, expresó un directivo del sector el día 27 de marzo.

José Reinaldo Daniel Alonso, director general de Desarrollo e Inversiones del Ministerio cubano de Turismo, declaró al semanario Opciones, de la Editora Juventud Rebelde, que entre las propuestas para estimular la entrada de capital foráneo destaca la introducción de la nueva modalidad de contratos de administración con financiamiento.

Mediante ella, importantes compañías hoteleras se comprometan con el aporte necesario para remodelar la instalación, antes de iniciar su gestión, apuntó.

Se recupera la industria de quesos

Especialistas de la industria alimenticia cubana aseguraron que el despegue de la industria del queso es ya una realidad, debido a la preocupación del gobierno por fomentar el desarrollo de la ganadería y la agricultura, renglones económicos vitales para el país.

Cuba llegó a elaborar 200 tipos de quesos, que luego con la llegada del Período Especial (dificultades económicas), en la década de los 90 del pasado siglo, disminuyeron considerablemente.

Se adelantó que en la actualidad producen distintas variedades de quesos con alta calidad en casi todas las provincias.

Podría Cuba ocupar segundo puesto como destino turístico latinoamericano

Cuba podría colocarse en el segundo puesto como destino turístico de Latinoamérica, dijo el 28 de marzo en la capital cubana, el presidente-fundador de la Latin American Hotel and Tourism Investment Conferences (Sahic), Arturo García.

García señaló que ello depende de la entrada en juego de inversionistas que se interesen en la industria de los viajes en esta nación, que redundaría en la llegada anual de por lo menos 12 millones de visitantes, para situarla luego de México, en la región.

El ejecutivo dialogó con la prensa en el Hotel Meliá Cohíba de La Habana, para anunciar que durante los días 15 y 16 de mayo, se desarrollará aquí la Sahic 2017, por primera ocasión en el Caribe, y apuntó que se espera la participación de 250 hoteleros, directivos y especialistas de alto nivel interesados en el desarrollo turístico cubano.

Destacan marcha de zafra azucarera en provincia cubana de Villa Clara

Los azucareros villaclareños se convirtieron en los primeros en arribar a las 200 mil toneladas de crudo en la actual zafra, según se dio a conocer el 29 de marzo.

Directivos de la empresa Azcuba en la provincia comentaron a la prensa que las condiciones climáticas y el adecuado funcionamiento de las nueve industrias en activo, permiten prever que en saludo al Primero de Mayo fabriquen las cerca de 70 mil toneladas que restan del plan de crudo.

Mercado turístico brasileño bate records en emisión hacia Cuba

La emisión de viajeros hacia Cuba desde el mercado turístico brasileño transita por un año de records, con crecimientos que oscilan entre el 31 y el 126 por ciento, destacaron Brasilia el día 29 de marzo fuentes diplomáticas cubanas.

En enero el número de visitantes de Brasil a la isla ascendió a más de cuatro mil 300, cifra que representa más del doble de los que viajaron en igual mes de 2016, precisó la consejera económica de la Embajada de Cuba aquí, Dagmar González Grau, en un encuentro con turoperadores, agentes de viajes y representantes de líneas aéreas.

Hacia el cambio de la matriz energética cubana

Para 2030, Cuba aspira alcanzar el 24% de participación de las fuentes renovables de energía en la producción de electricidad, aspecto que hoy representa sólo el 4,3%. Para la transformación de la matriz electroenergética, uno de los principales elementos será la instalación de 755 megawatts en bioeléctricas a partir del uso de la caña de azúcar en 22 centrales.

También se instalarán en parques fotovoltaicos a través de la puesta en marcha de 191 instalaciones de ese tipo. En la actualidad existen 22 parques en explotación con una capacidad de generación de 37 megawatts, y para este año se prevé concluir siete, con una capacidad de 15 megawatts, en los cuales se viene trabajando.

Entrega de tierras en usufructo, una solución

El Director de Suelos y Control de la Tierra del Ministerio de la Agricultura, Eddy Soca en diálogo con Radio Reloj informó el 29 de marzo que continúa abierto el proceso de entrega de tierras estatales ociosas en usufructo a personas naturales y jurídicas, con el objetivo de aumentar la producción de alimentos y reducir importaciones esa posibilidad y como único requisito se exige estar apto física y mentalmente.

Destacó que al cierre del 2016 más de 550 000 hectáreas se encontraban disponibles, pero muchas de ellas están alejadas y no cuentan con electricidad, ni agua, causas que limitan su solicitud.

Potencian la banca electrónica en La Habana

Mejorar la disponibilidad de cajeros automáticos constituye prioridad para el Banco Metropolitano. Olga Vale Marrero, directora de Atención a Cajeros Automáticos de la institución que hoy cuentan con 458 de esos aparatos en La Habana, los cuales realizan un promedio diario de 150 000 operaciones y dispensan 13 millones de pesos.

En correspondencia con la intención de incrementar la cifra de cajeros automáticos, hasta el cierre del pasado año el Banco Metropolitano había emitido más de un millón 737 mil tarjetas magnéticas.

Avanzan construcciones en Zona Especial de Desarrollo Mariel

La Empresa de Construcción y Montaje de la Zona Especial de Desarrollo Económico Mariel, en la occidental provincia de Artemisa, cumple con el plan de inversiones y mantenimientos previstos hasta la fecha.

En la Zona Especial de Desarrollo en la localidad de Mariel, uno de los 11 municipios de la occidental provincia de Artemisa, se prevé este año urbanizar 180 hectáreas y se deben alistar más de 60 kilómetros de viales.

Fuentes: Radio Reloj, RHC

Destino turístico cubano con más turistas



CIEGO DE ÁVILA. El destino turístico Jardines del Rey, conformado por los cayos Coco y Guillermo al norte de Cuba, alcanza el 21% de crecimiento en la recepción de turistas en la temporada alta.

Unos 56 vuelos semanales arriban al aeropuerto internacional Jardines del Rey con visitantes procedentes fundamentalmente de Canadá, Inglaterra y Argentina, precisó Iyolexis Correa, delegada del Ministerio de Turismo en la provincia.

La dirigente agregó que ante la favorable temporada alta y el crecimiento en los principales indicadores económicos, la prioridad actual es recuperar el mercado nacional para lo cual se hacen acciones de promoción en varios territorios del país.

Casi mil nuevas habitaciones se deben terminar este año en el destino turístico de Ciego de Ávila que cuenta con un sostenido proceso inversionista que amplía paulatinamente la infraestructura con la preservación del medio ambiente.

Foto de portada: Iván Paz Nogueira.

(Tomado de Radio Reloj)

Dulce típico cubano simboliza el reto agrícola post huracán

El huracán Matthew azotó varios territorios del oriente cubano el 4 y 5 de octubre del año pasado y sus consecuencias se sufren todavía.

ECONOMÍA Ivet González 2 Abril, 2017


El vendedor Raulises Ramírez, temprano en la mañana, con los típicos cucuruchos de coco que elaboró el día anterior, dispuestos para la venta, en el viaducto de La Farola, que da acceso a la oriental ciudad de Baracoa, en Cuba

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

BARACOA, Cuba, abr 2017 (IPS) – A primera hora del día, cuando un suave rocío moja la tierra y vegetación de las montañas del oriente cubano, el vendedor Raulises Ramírez se aposta a un lado del viaducto La Farola con un soporte de madera rústica donde exhibe los dulces de coco en forma de cucurucho. 

“Estos tal vez sean los últimos… el cucurucho va a desaparecer porque el ciclón acabó con todos los cocos de Baracoa”, contó a IPS este emprendedor privado, de 52 años, que se gana la vida en la ciudad más antigua de Cuba vendiendo este dulce tradicional a base de coco, miel, frutas y especias, envuelto en un cono de yagua, la corteza fibrosa de la palma, cercana al tronco.

“¡Mira como está esto!”, exclamó Ramírez mientras señalaba con una mano los alrededores de la peligrosa carretera con troncos de cocoteros sobre el suelo arrasado o doblados por la fuerza de los vientos del huracán Matthew, que el 4 y 5 de octubre del año pasado azotó este y otros territorios del oriente cubano.

Este trabajador prevé mantener sus pequeñas producciones un tiempo más gracias a una reserva propia. Sus principales clientes son cubanos que pagan el equivalente a 25 centavos de dólar por cada dulce típico de este municipio, con una agricultura basada en el coco y el cacao y otros pocos productos.

Cuando acabe con el coco almacenado, Ramírez deberá buscar otra fuente de subsistencia a la que ha mantenido a su familia los últimos cinco años. “A los turistas les gusta comprar frutas frescas”, dijo en referencia a la creciente afluencia de visitantes internacionales en la zona.

La situación de Ramírez de alguna manera la comparte todo el sector agroalimentario de este municipio de 81.700 habitantes, que afronta un duro y prolongado reto: recuperar sus cultivos básicos de ciclo largo que fueron devastados por el ciclón más fuerte registrado en la provincia de Guantánamo, adonde pertenece Baracoa.

“Estimamos en cuatro años el menor tiempo posible para recuperar el coco y el cacao llevará dos años y medio. La reforestación sí tomará muchos más años, entre 15 y 20”, indicó el alcalde de Baracoa, Luis Sánchez, sobre el renglón fundamental de desarrollo económico compuesto por la producción de cacao, coco, café y forestales.

En los territorios afectados de Guantánamo, la agricultura figuró entre los sectores más golpeados, con 70.574 hectáreas dañadas. Se perdieron 27 por ciento de las plantaciones de cacao, coco y café, y 67 por ciento del patrimonio forestal, según reportes oficiales.

El ciclón dañó 35.681 hectáreas de los principales cultivos del municipio montañoso y costero de Baracoa. Solo quedaron en pie cuatro por ciento de las extensas plantaciones de cocoteros, que fueron utilizadas para cubrir parte de la semilla imprescindible para la recuperación.


Una playa del litoral de la ciudad de Baracoa, con los cocoteros dañados por los efectos del huracán Matthew, lo que es preocupante para este municipio del oriente de Cuba, que tiene en el coco uno de sus principales rubros agrícolas.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

“En pequeñas zonas de la periferia quedaron algunos cocoteros en fincas privadas y patios, con eso (las personas) han hecho sus cucuruchos y los venden, pero la fábrica estatal no está produciendo”, reveló Rodríguez, sobre la temporal desaparición de este símbolo de Baracoa.

La fábrica, única en elaborar los cucuruchos de coco y distribuirlos en las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba y Holguín, ahora procesa tomates y frutas traídas de otros territorios. La industria del cacao sí se mantiene activa gracias a las reservas del grano, incluso con varios derivados.

Hasta ahora se han recuperado apenas 3.576 hectáreas de plantaciones forestales, coco, café, cacao y frutales, porque las autoridades priorizan “las áreas dedicadas a los cultivos de ciclo corto para obtener rápido comida, como viandas, vegetales y frutas, de consumo interno de la población”, explicó el alcalde en dialogo exclusivo con IPS.

“Baracoa, capital del cacao”, reza un enorme cartel en la entrada de la urbe erigida hace 505 años por colonizadores españoles. Y junto a los vendedores de cucuruchos como Ramírez, otros hombres y mujeres ofrecen en La Farola grandes bolas de chocolate oscuro elaborado a mano en esta localidad.

Matthew frenó un proyecto para crear cadenas productivas a partir del coco y el cacao, con inversiones para fomentar los cultivos y modernizar la base industrial alimentaria del municipio. La iniciativa prevé explotar otras potencialidades sobre todo del coco, la palmera más cultivada del planeta.

Las actuales producciones con base en coco y cacao no cubren la demanda interna de los 11,2 millones de habitantes de la isla caribeña ni de los turistas internacionales, que en 2016 sumaron en el país la cifra récord de cuatro millones.


El alcalde de Baracoa, Luis Sánchez Rodríguez, mientras exponía a IPS el impacto en la ciudad de Baracoa, la más antigua de Cuba, los daños ocasionados por el huracán Matthew, y las medidas adoptadas para reactivar la producción de los rubros agrícolas fundamentales para la economía del municipio.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

“Mientras tanto, hay que dar a la población ayuda para producir cultivos de sustento y proveer nuevas fuentes de ingresos hasta que comiencen a producir los cultivos comerciales perennes”, aconsejó Theodor Friedrich, representante en Cuba de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En ese sentido, FAO, explicó a IPS, apoya varias líneas de recuperación agrícola y alimentaria en la zona afectada por Matthew a través de dos proyectos financiados por el fondo de emergencias de la Organización de Naciones Unidas y recursos propios. Y espera la aprobación de un tercer proyecto más grande financiado por un donante.

“Urge la recuperación de las plantaciones más comerciales para no atrasar este proceso”, indicó Friedrich, un agrónomo defensor de restaurarlas con resiliencia a futuros choques climáticos.

“En parte se pueden aprovechar estas siembras para intercalar cultivos alimenticios e integrar nuevos cultivos con sus respectivas cadenas de valor”, enumeró.

Para el caso de los territorios damnificados y de conjunto con las autoridades locales, FAO apoya la propuesta de sembrar moringa entre los cultivos perennes, un arbusto usado para fortificar alimentos humanos, piensos para animales y que aporta fertilizantes naturales al suelo.

Esta línea puede fortalecer las pequeñas industrias de la zona para elaborar alimentos fortificados y la producción ganadera. “Aumenta la producción y disponibilidad de alimentos de alto valor, mientras al mismo tiempo da un ingreso financiero para las familias campesinas”, sopesó el representante de la FAO.

El gobierno de Baracoa identifica otra alternativa económica para su gente.

“El turismo es la alternativa más viable, porque se dilata la recuperación de la agricultura aunque exista un programa de desarrollo agroindustrial”, aseguró el alcalde Sánchez. “Después de Matthew se redujo la presencia del turismo nacional e internacional, pero hoy tenemos auge”, reveló.

El sector estatal de la industria de ocio cuenta con 275 habitaciones mientras otras 367 habitaciones son ofrecidas por 283 casas privadas de renta, que se han disparado para absorber el actual boom turístico.

Muy cerca del paseo marino de Baracoa, la jubilada Dolores Yamilé Selva tiene ocupado el hostal que opera desde 1998. Esta veterana piensa que existen oportunidades turísticas sin explotar. “El turismo que viene a nuestro pueblo, sobre todo de Europa, busca nuestra naturaleza”, explicó a IPS

domingo, 2 de abril de 2017

La deuda condonada a Cuba financia a las empresas españolas en la isla




De izda. a dcha. R. Pampillón, Profesor de Entorno Económico de Países de IE Business School; C. San Basilio, Dir. Gral. del Tesoro; E. Martínez, Managing Partner de Kreab; H. Altozano, Socio Especialista en Cuba de Bird&Bird; A. Cebrián, Directora Adjunta de COFIDES; E. Martínez, Embajador de Cuba en España; S. Marín, Presidente de COFIDES y G. Ríos, Director Corporativo de Asuntos Estratégicos de CAF. EXPANSIÓN

POR AMAIA ORMAETXE, Expansión 

El Fondo de Contravalor se ha creado con los 400 millones de dólares de deuda que perdonó España a Cuba en 2015. Su objetivo: financiar proyectos españoles que favorezcan el desarrollo del país.

"La inversión extranjera es parte de la economía cubana; es una necesidad". Eugenio Martínez, embajador de Cuba en España, resumió con esta frase el renovado interés de la isla en atraer capital privado para dinamizar su economía, durante el último encuentro Iberoamérica Empresarial, organizado por EXPANSIÓN, con el patrocinio de Kreab y Ontier.

En el foro, dedicado a los instrumentos de financiación para las empresas españolas en Cuba, Martínez reconoció que la financiación es, precisamente, uno de los principales obstáculos que se está encontrando la isla en su proceso de apertura econonómica. "La estructura de crédito para financiar nuestra economía es muy difícil; conseguimos crédito, pero en condiciones muy difíciles", explicó el embajador. Hay que tener en cuenta, que Cuba no pertenece a ninguno de los grandes bancos de desarrollo con actividad en la región, como CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), BID (Banco Interamericano de Desarrollo) o el Banco Mundial (BM).

La economía de la isla pasa por un momento delicado. El año pasado el Producto Interior bruto (PIB) se contrajo un 0,9% a causa, principalmente, del mal desempeño de los principales aliados comerciales de Cuba, como Venezuela, Angola o Rusia. Para este año, el Gobierno de Raul Castro confía en que la economía vuelva a crecer y se ha fijado como objetivo un 2%.

Una de las formas de volver al crecimiento es atraer al mayor número de empresas extranjeras a la isla. El embajador cubano contó en el encuentro que hay casi 400 proyectos de inversión aprobados, 110 de ellos (algo más de la cuarta parte), están enfocados al sector turístico. En 2015, el turismo hacia la isla aumentó un 17%; en 2016, un 14% y, este año, ha comenzado con subidas del 15%.

De entro esos 110 proyectos turísticos, diez pertenecen a grandes compañías hoteleras españolas y, según explicó Eugenio Martínez "invertirán en Cuba en los próximos años un promedio de 50 millones de dólares". Actualmente, el 60% de las habitaciones hoteleras de la isla pertenecen a empresas españolas.

Programa de conversión

Carlos San Basilio Pardo, Director General del Tesoro, detalló las características del llamado Fondo de Contravalor, una vía de financiación exclusiva para las empresas españolas que se creó en 2016 con el total de la deuda que España condonó a Cuba en virtud de los Acuerdos de París.

"Este instrumento es una gran oportunidad para las empresas españolas", explicó el responsable del Tesoro. Su magnitud es muy grande (más de 400 millones de dólares) y se ha establecido un comité binacional para su seguimiento y valoración.

Lógicamente, las empresas españolas que quieran acceder a esta vía de financiación tienen que cumplir una serie de requisitos: por ejemplo, los proyectos tienen que ser considerados prioritarios para Cuba; deben favorecer el crecimiento económico y el desarrollo del país.

Además, tienen que tener un interés doble hispano-cubano (por ejemplo, a través de sociedades mixtas) y deben ser proyectos viables. El dinero se otorga a las empresas como donación y tienen que utilizarlo como gasto local de los proyectos.

Otra manera de financiar los proyectos españoles en Cuba es a través de Cofides (Compañía Española de Financiación del Desarrollo), uns institución público-privada que cuenta con instrumentos específicos para Cuba.

Salvador Marín, presidente de Cofides, explicó que su entidad cuenta con la Línea Cuba de financiación desde finales de 2015. Este programa tiene un apartado general al que puede acceder cualquier empresa española: ofrece créditos desde 75.000 euros hasta 30 millones de euros y el plazo de devolución se puede alargar hasta los doce años. Cofides también gestiona los fondos Fies (fondo para la inversión de empresas españolas en el exterior) y Fonpyme, destinado a pequeñas y medianas empresas.

Colaboración con CAF

Además, Cofides cuenta con un programa específico para invertir en la zona de desarrollo de Mariel, en Cuba. A través de este programa se financian las necesidades de capital circulante, con un plazo de tres años. Cofides tiene entre manos actualmente catorce proyectos empresariales españoles con destino en Cuba; tres de ellos son de hostelería y uno de ellos en Mariel.

La entidad ha llegado también a un acuerdo de cooperación técnica con CAF para formar a trabajadores cubanos. Este fondo cuenta con 500.000 dólares, a fondo perdido. "No podemos financiar directamente a Cuba porque no es nuestro socio, pero nuestros accionistas nos pidieron de forma unánime que ayudáramos a Cuba en su apertura económica", explicó Germán Ríos, director de asuntos Estratégicos de CAF.

Desde una perspectiva legal, Hermenegildo Altozano, socio especialista en Cuba del bufete Bird and Bird, explicó las dos modalidades para invertir en Cuba: a través de una empresa mixta o como empresa extranjera. Este última facilita la consecución de financiación extranjera aunque su régimen tributario es menos ventajoso.

El libro prohibido de la economía (I)

Por Fernando Trias de Bes


INTRODUCCIÓN


Esta obra ha obtenido el Premio Espasa 2015, concedido por unanimidad por el siguiente jurado:

Pedro García Barreno (presidente),

Leopoldo Abadía, Juan José Gómez Cadenas,

Nativel Preciado y Pilar Cortés.



ESTOS SON LOS

HECHOS


A los economistas se nos considera personas que no tenemos ni idea de lo que va a pasar.

La sociedad percibe la economía como una ciencia oscura, llena de engaños y que sirve para obtener poder o dinero a costa de los demás.

Se ha degradado el papel de la economía en la sociedad.

En los medios de comunicación y en Internet se ofrece información económica parcial, presentando solo la parte que interesa de una medición con el fin de manipular a la opinión pública en una cierta dirección ideológica.

Las estadísticas económicas se utilizan para engañar a la gente.

Magníficas herramientas económicas que académicos, investigadores y personas cargadas de buenas intenciones pusieron al servicio de la sociedad son manipuladas y utilizadas en otro sentido para el que fueron creadas.

La banca, el Gobierno y los poderes financieros nos quieren hacer creer que el sistema es el que es porque es el mejor o no hay otro alternativo.

Nos cobran impuestos que no tienen ninguna razón de ser ni legitimidad económica alguna.
En las empresas se utilizan fabulosas herramientas comerciales para que la gente compre cosas que en realidad no necesita o que ni siquiera sabe por qué paga.

Nadie hace nada para corregir todo esto.



ESTOS DEBERÍAN HABER SIDO LOS HECHOS

Economía viene del griego οἰκονομία [oikonomía] (de οἶκος [oikos], «casa»,

y     νόμος [nomos], «ley») y significa «administración de la hacienda, de la casa».

La economía es una disciplina puesta al servicio de las personas, no al servicio del poder político, financiero y empresarial.

Los auténticos destinatarios de los beneficios de la economía son los  ciudadanos y las familias; la sociedad, en definitiva.

La economía es una formidable disciplina que el carácter egoísta y ambicioso ha pervertido. Un cuchillo puede servir para cortar pan o para cargarse a un congénere. La herramienta es neutra. Es el uso que le damos, la voluntad, lo que convierte al cuchillo en desdeñable o peligroso.

La economía también es neutral. Bien utilizada serviría para tener un mundo mejor, más justo, más humano, más solidario. Pero la insaciabilidad, la ambición y el egoísmo han convertido a la economía en un despropósito, prostituyéndola.
Cuando a los niños se les muestra un cuchillo, se les enseña su utilidad y también se les advierte de las consecuencias de un mal uso: «Esto es un cuchillo. Sirve para cortar cosas, pero también puede hacer daño. Debéis tener cuidado».

Cuando se enseña Historia en las escuelas, tratamos de que se comprenda cómo la política es capaz de garantizar la paz, pero también de provocar la guerra.

Cuando se enseña Sociología en las universidades, se explica la justicia o la tiranía de distintas formas de organización social.

En   la   Facultad   de   Derecho   los futuros abogados, fiscales o jueces tratan de conocer las leyes para poder defender a las personas, y así evitar las injusticias.

Con la economía, en cambio, esto no sucede. La economía se nos presenta como un cuchillo que solo corta pan y que no puede hacer daño. Y no es verdad. Puede hacer daño. Mucho. Y lo está haciendo. La economía se ha estado utilizando de forma indebida. No sé si ha llegado a matar, pero sí se ha usado con una intencionalidad bien distinta de aquella para la que fue concebida. Siempre ha pasado, evidentemente. Pero es que en estos últimos años nos hemos pasado de rosca.


ESTA ES MI INTERPRETACIÓN DE LOS MOTIVOS

Los economistas, no exentos de cierta candidez, estamos empeñados en no aceptar este descrédito, esta disfunción de la economía.

Nuestro problema es que seguimos pensando que la gente está cargada de buenas intenciones.

Y seguimos enseñando economía y mostrando sus conceptos y herramientas tal y como deben ser utilizados o, por lo menos, con el objetivo para el cual fueron concebidos.

Pocas veces explicamos «las otras cosas» que con las herramientas económicas se puede hacer.


¿QUÉ HE DECIDIDO HACER AL RESPECTO?

Hay un libro, escrito por el doctor Eric Berne, titulado Juegos a los que jugamos, que está basado en la técnica de Análisis Transaccional. Este libro explica cómo algunas personas ponen en marcha, inconsciente o deliberadamente, verdaderos juegos con el fin de obtener lo máximo posible de las personas con quienes se relacionan.

Este es nuestro caso: los economistas desarrollamos técnicas y herramientas para mejorar el mundo, y las empresas, los financieros y los políticos las manipulan y sacan partido de forma interesada.

La sociedad se siente engañada por la economía y como resultado la economía se convierte en víctima.

Cuando alguien es víctima de un juego, explica Berne, tiene una única solución: desvelar el juego. El juego se desvela comparando lo que es y lo que debería ser cada cosa en la economía y la empresa.

Así pues, he decidido desvelar el juego; rebelarme contra nuestra candidez y decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Muchos no estarán de acuerdo, pero lo que digo aquí es lo que de verdad pienso. Estoy convencido de que la gran mayoría de gobernantes, banqueros y directivos están manipulando muchos conceptos económicos y, por extensión, la economía.


¿CÓMO LO VOY A
DESVELAR?

Haremos un recorrido por aquellos conceptos que personalmente creo que más se están manipulando o utilizando de forma inapropiada, partidista o interesada.

Cada concepto, por tanto, será definido dos veces: la definición oficial y la prohibida.

La definición oficial es lo que debería ser, lo que los economistas pretendemos cuando teorizamos, descubrimos o propugnamos teorías, o cuando desarrollamos instrumentos y herramientas para que empresas y gobiernos las pongan al servicio del bien común.

La definición prohibida, en cambio, desvela la forma en que se está utilizando, lo que subyace, lo que realmente se ha hecho de ese concepto, lo que no debería ser y pocos denuncian. Esa será la mirada nueva, una que le llevará a cuestionar sus propias ideas y, le convenza o no, le enseñará a observar los asuntos económicos desde otras dimensiones.

Algunos ejemplos: (1) la inflación es un aumento natural de los precios (versión oficial), pero los gobiernos ineficientes la utilizan como forma encubierta de cobrar impuestos (versión real y prohibida); (2) la satisfacción de las necesidades de sus clientes es lo que una empresa, si fuese ética, debería procurar (versión oficial), sin embargo, utiliza el análisis de necesidades de la población para incorporar a las necesidades vitales otras accesorias, por las que la gente ni siquiera es consciente de que paga un sobreprecio (versión real y prohibida); (3) los bancos llaman «depósito» a un dinero que dicen que nos guardan (versión oficial), pero que en realidad no van a custodiar (versión real y ocultada).

Explicaré y razonaré cómo se hace en cada caso, cómo se pasa de la función oficial a la prohibida. El lector comprenderá el truco para darle la vuelta a las cosas, para obtener resultados «prohibidos» de herramientas «oficiales».

Cuando me ha sido posible, he sugerido soluciones para cada concepto: herramientas para que el lector pueda defenderse.

Mi intención es que pueda usted identificar cuándo va a ser objeto de una manipulación, diagnosticar por qué y saber qué recursos y posibilidades tiene a su alcance para contraatacar y defender su ahorro, sus ingresos o su patrimonio.



Haré un recorrido por un total de 126 conceptos que, personalmente, considero que son los que más se están manipulando o utilizando de forma inapropiada, partidista o interesada. Por supuesto, no están todos los conceptos que son, ni son todos los que están. Hay infinidad de conceptos más que podría haber incluido. Sin embargo, he preferido no ser exhaustivo y dar un pequeño paseo por temas muy dispares, pero que me ha parecido muy interesante compartir por la utilidad que pueden tener para el lector.

Al final, no se trata tanto de revisarlo todo como de aprender a mirar la economía con una mirada distinta y una perspectiva nueva, como si tuviéramos unas gafas de rayos X que nos permitieran ver a través de las cosas y descubrir aquello que se nos trata de ocultar.



SOBRE EL TONO
  
El empleo de la ironía es poco habitual en las ciencias económicas. Un economista irónico corre el riesgo de ser calificado de poco riguroso. Los economistas debemos dar una cierta imagen: seriedad, solvencia y rigor. Es importante mantener el tipo para seguir siendo considerados «científicos».

Quien haya leído mis anteriores libros de economía y empresa sabrá que la ironía inunda mis textos. El motivo no es otro que ayudar a comprender a través del humor. Utilizando el sarcasmo tiro piedras sobre mi propio tejado, mas cuando se trata de decir verdades, el humor es una de las mejores formas de comunicación.

Pero que nadie se equivoque: este es, contra toda apariencia, un libro serio; y la economía es, contra toda apariencia, una disciplina apasionante.

LAS POSIBLES
CONSECUENCIAS

El debate que suscitará este texto es previsible. Sobre una definición prohibida habrá tres posturas: quienes estén de acuerdo, quienes digan que no siempre es así, y quienes piensen que es un modo personal del autor de ver las cosas.

Para mí son verdades como puños y en ningún caso he inventado nada que no haya visto, presenciado o sabido. Pero eso no me otorga razón ni legitimidad.

Puede que alguien me eche en cara el haber desvelado ciertas poderosas herramientas que utilizan empresas y gobiernos. Mi respuesta es la siguiente: si un economista, político o directivo ya utiliza hoy estas herramientas de forma ética, ¿por qué le inquietan mis definiciones prohibidas? Solo a quienes manipulan o engañan les indignará que desvele y denuncie.

Sí, colega mío, economista o directivo, dirigente o político, si está ya poniendo la economía al servicio de las personas, no tiene por qué preocuparle este libro. Más bien, debería alegrarse, ¿no es así?



LO QUE NO QUIEREN QUE SEPAS:

LAS MARCAS Y LA

DISTRIBUCIÓN
 Seamos francos, el marketing goza de muy mala prensa. De hecho, popularmente, marketing es sinónimo de «mentira». Busquen en Internet noticias donde aparezca el término marketing y leerán cosas como: «La píldora del día después es puro marketing» o «Las pulseras magnéticas para la salud son puro marketing».
Incluso con el marketing de personas. Recuerdo que cuando se dudaba de la capacidad de Zapatero para gobernar el país, algunos diarios llegaron a publicar artículos titulados: «Zapatero es puro marketing».

El calificativo «puro» tiene su enjundia. La sabiduría popular nos dice que cuando el marketing es puro, libre de impurezas, más nos acercamos al fraude. De ello podemos deducir que en la esencia más pura del marketing está la mentira.

Pues no es así. El marketing, en sus orígenes, no tenía nada que ver con todo esto que ahora se dice. El marketing nace en los años sesenta como una nueva disciplina que trata de aunar y cohesionar las políticas comerciales de una empresa y organizarlas alrededor de las marcas. El marketing era en realidad un proceso analítico y lógico, una metodología          que           aseguraba           la coherencia de las inversiones empresariales a la hora de poner sus productos y servicios en el mercado.

Este proceso, profesionalmente realizado, es complejo y obliga a dominar difíciles técnicas estadísticas, dado que todo se debe basar en cálculos representativos del comportamiento de la población. Dominar el marketing en su esencia es una tarea muy compleja. Hay que estudiar disciplinas, como la investigación de mercados —que se nutre de la sociología—, la psicología, la estadística o la econometría, que requieren muchos años de estudio; así como dominar técnicas tan complejas como el llamado análisis estadístico multivariable, el único que permite reducir la complejidad de los datos para simplificar la toma de decisiones.

Poco de esto trascendió porque, de nuevo, el marketing es, lamentablemente, uno de los campos de la microeconomía que de peor prestigio goza. Es un desastre lo que se ha hecho con el marketing.

Lo paradójico es que la idea generalizada sobre el marketingsinónimo de mentira, no refleja, bajo mi punto de vista, la auténtica manipulación del que ha sido víctima. En una frase: el marketing también ha sido corrompido, pero no como la cultura popular supone.

El marketing no cuenta mentiras. La información está siempre ahí, al alcance del cliente. Todo cuanto el marketing esgrime puede ser corroborado o comprobado. El marketing no puede mentir; simplemente, porque la legislación comercial impide los fraudes. Es un sector fuertemente regulado y controlado. El marketing sabe que no puede mentir, pero hará todo cuanto esté en su mano para que usted se enamore de los productos y servicios que va a intentar venderle. Usted los comprará, se gastará su dinero y en algunos casos se sentirá luego defraudado. Entonces afirmará: «Me mintieron». Y yo le diré: «No le mintieron; le sedujeron como aquella novia que tuvo hace tiempo y que luego resultó un fiasco. Aquella novia no le mintió, sino que supo engañarle sin ocultarle la verdad».

Continuará