Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 5 de agosto de 2017

El proteccionismo no protegerá los puestos de trabajo




Con la colaboración de Project Syndicate


Además de preocuparse por el futuro de los empleos de calidad, los líderes políticos de Estados Unidos y Europa harían bien en examinar los problemas mucho mayores que enfrentan los países asiáticos en desarrollo, que amenazan con ejercer una gran presión a la baja sobre los salarios globales. En India, donde la renta per cápita equivale a alrededor de una décima parte de la estadounidense, anualmente más de diez millones de personas abandonan el campo para desplazarse hacia las zonas urbanas. A menudo no pueden encontrar trabajo ni siquiera como chaiwalas, mucho menos como programadores. La misma ansiedad sobre el futuro de los empleos que tienen los estadounidenses y europeos es mucho más profunda en Asia.

¿Debe la India seguir el modelo tradicional de exportación de manufacturas que inició Japón y que han seguido tantos otros países, incluyendo China? ¿Cuál sería el resultado, si consideramos que la automatización volverá obsoletos la mayoría de esos trabajos en las próximas dos décadas?

Por supuesto, existe el sector servicios, en el cual trabaja el 80% de la población de las economías avanzadas, y donde la externalización de la India sigue liderando a nivel mundial. Lamentablemente, aquí las previsiones también son desalentadoras. Los sistemas automatizados de llamadas ya han reemplazado una parte sustancial del negocio global de centros de llamadas, y muchos trabajos de programación rutinarios también están perdiendo terreno frente a los ordenadores.

El progreso económico de China podría ser lo más destacable de los últimos 30 años, pero enfrenta desafíos similares. Si bien este país se encuentra mucho más urbanizado que la India, todavía está intentando hacer migrar a sus ciudades a diez millones de personas al año. La integración de los nuevos trabajadores resulta cada vez más difícil debido a la pérdida de empleos fruto de la automatización y a competidores con salarios inferiores como Vietnam y Sri Lanka.

En el último tiempo, el aumento del proteccionismo global ha agravado esta compleja situación. Así lo ejemplifica la decisión de Foxconn (un importante proveedor de Apple) de invertir 10.000 millones de dólares en una nueva fábrica en Wisconsin. Evidentemente, los 13.000 nuevos puestos de trabajo en Estados Unidos representan una ínfima parte de los 20 millones (o más) que India y China deben crear cada año, o incluso si se los compara con los dos millones que necesita Estados Unidos.

Estados Unidos y Europa podrían tener algún margen para hacer más justo el comercio, como Trump dice que hará. Por ejemplo, muchas plantas siderúrgicas chinas tienen controles de contaminación de última generación, pero se las puede desconectar para ahorrar costes. Cuando el resultado es que el exceso de producción se vende en los mercados mundiales a bajos precios, se justifica plenamente el que los países occidentales tomen contramedidas.

Desafortunadamente, el largo historial de proteccionismo comercial rara vez se expresa como un golpe “quirúrgico”. Con mucha mayor frecuencia, los principales beneficiarios son los ricos con contactos políticos, en tanto que los perdedores son los consumidores que pagan precios más altos.

Los países que se cierran demasiado a la competencia exterior finalmente pierden su ventaja, afectando su innovación, sus puestos de trabajo y su crecimiento. Por ejemplo, Brasil e India han sufrido históricamente políticas comerciales cerradas, aunque ambos países se han vuelto más abiertos en los últimos años.

Otro problema es que la mayoría de las economías occidentales se han vuelto profundamente interrelacionadas en las cadenas mundiales de suministro. Incluso el gobierno de Trump tuvo que reconsiderar su idea de retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte cuando se dio cuenta de que muchas de sus importaciones procedentes de México tienen un considerable contenido estadounidense. La imposición de altas barreras arancelarias podría costar tantos empleos en Estados Unidos como en México. Si Estados Unidos elevara drásticamente sus aranceles aduaneros, una gran parte de los costos se transferiría a los consumidores en forma de mayores precios.

El comercio también penetrará cada vez más en el sector de los servicios. El turco mecánico de Amazon (llamado así por la máquina para jugar ajedrez del siglo XVIII que en realidad escondía a una persona) es un ejemplo de las nuevas plataformas que permiten a los compradores contratar tareas muy pequeñas y específicas (por ejemplo, programación o transcripción de datos) pagando salarios propios del tercer mundo. El ingenioso lema de Amazon es “inteligencia artificial artificial”.

Incluso si los proteccionistas pudieran detener la externalización de tareas, ¿cuál sería el costo? Sin duda, se requiere una regulación de las plataformas de servicios en línea, como ya lo ha demostrado la experiencia con Uber. Pero, dada la gran cantidad de nuevos empleos que India y China necesitan crear cada año, y con un Internet altamente permeable, es una locura pensar que las economías avanzadas pueden frenar eficazmente las exportaciones de servicios.

Por lo tanto, ¿cómo deberían los países enfrentar el imparable avance de la tecnología y el comercio? En un futuro previsible, se puede lograr mucho mejorando la infraestructura y la educación. Mientras el resto del mundo se tambaleaba con las secuelas de la crisis financiera de 2008, China siguió ampliando sus extensas cadenas logísticas y de suministro.

En un mundo en el probablemente las personas tendrán que cambiar de trabajo con frecuencia, y a veces radicalmente, se necesitan cambios drásticos en la educación para adultos, principalmente a través del aprendizaje en línea. Por último, los países deben lograr una mayor redistribución por medio de impuestos y transferencias. Las tradicionales políticas comerciales populistas, como las que Trump ha propugnado, no han funcionado en el pasado, y posiblemente lo harán incluso peor ahora.

La humanidad ya consume los recursos de 1,7 veces el planeta

Enric Llopis, Rebelión

El ser humano consume ya los recursos producidos por 1,7 veces el planeta (2,4 en el estado español), advirtió el pasado dos de agosto WWF. Esta organización conservacionista y Global Footprint Network han señalado la importancia de la fecha, ya que muestra el creciente impacto de la actividad humana sobre el medio natural. Si en 1997 el ser humano consumió a finales de septiembre el equivalente a los recursos anuales que la naturaleza puede regenerar; en 2016 la fecha se adelantó al ocho de agosto y en 2017, al día dos del mismo mes. Es el denominado “Día de la Sobrecapacidad de la Tierra”, que avanza año a año en el calendario.

Global Footprint Network destaca las emisiones de carbono como principal componente de la “huella ecológica” humana en el planeta, que además ha registrado un significativo aumento en las últimas décadas: pasó del 43% en 1961 al 60% en 2012 (el resto de componentes evaluados son tierras de cultivo y pastoreo, zonas de pesca, superficie forestal y suelo urbanizado). La causa principal de este predominio es el consumo de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural). Además de ser el principal factor de la “huella ecológica” a escala mundial, las emisiones de carbono lo fueron en 145 de los 233 países evaluados en 2012, según el informe de WWF “Planeta Vivo. Riesgo y resiliencia en el antropoceno” (2016).

En un artículo titulado “El planeta entra en números rojos”, la organización conservacionista destaca acciones cotidianas al alcance de cualquier ciudadano para retrasar el “Día de la Sobrecapacidad de la Tierra”. Por ejemplo, la reducción del uso del automóvil. Sin embargo, las tendencias son poco halagüeñas. La Organización Mundial de Constructores de Automóviles (OICA) informa que la producción global de vehículos aumentó un 5% en 2016 respecto al año anterior, lo que supone 94 millones de coches, vehículos comerciales y autobuses fabricados en 2016. China mantiene un rotundo liderazgo. Además, en 2014 se superó la cifra de 1.200 millones de automóviles circulando por el planeta.

No menos perentoria es la necesidad de reducir el despilfarro de alimentos, que asimismo plantea WWF. En 2012 la FAO señaló que un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano, en todo el planeta, se pierden o desperdician; la citada proporción equivale a 1.300 millones de toneladas anuales. “Es un exceso en una época en la que mil millones de personas pasan hambre”, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. En el informe “El estado de los bosques en el mundo” (2016) la FAO alerta también sobre los ritmos de la deforestación. En el periodo 2000-2010 se registró una pérdida neta de siete millones de hectáreas anuales de bosque en los países tropicales, una parte en beneficio de la agricultura; el documento establece diferencias en función de las regiones; si la agricultura comercial da lugar a cerca del 70% de la deforestación en América Latina, el porcentaje se reduce a un tercio en África (en este continente la pequeña agricultura contribuye en mayor medida a la tala de bosques).

La “huella ecológica” permite medir las demandas de la humanidad a la naturaleza, en relación con la capacidad biológicamente productiva de ésta (para suministrar recursos, y también para absorber residuos). El Informe “Planeta Vivo” analiza este indicador, que además de los impactos de la acción humana sobre el medio ambiente, hace posible calibrar los desequilibrios globales. Así, entre 1961 y 2012, la “huella ecológica” media por habitante de los países con elevados ingresos (según la clasificación del Banco Mundial) aumentó de 5 a 6,2 hectáreas globales (la cota más alta, 6,6 en el año 1985). También se produjo un incremento en los países de ingresos medios: de 1,4 a 2,3 héctareas globales per cápita en el mismo periodo. El punto de contraste lo ofrecen los países con bajos ingresos, que en cinco décadas se mantuvieron en torno a una hectárea global por habitante. En los países empobrecidos, los patrones de consumo que determinan la “huella ecológica” difieren de los del mundo rico. Así, en Tanzania el 94% obedece a las demandas de alimentos y vivienda, porcentaje que en Estados Unidos se sitúa en el 43%; y en el 51% en Alemania.

El informe de WWF señala que desde 1971, la demanda de la humanidad a la capacidad regenerativa del planeta no ha dejado de incrementarse. Si prosigue la tendencia, en 2020 la proporción entre demanda humana y capacidad regeneradora de la naturaleza podría ser un 75% superior en el primero de los conceptos. Uno de los capítulos en los que puede apreciarse el impacto de la acción humana sobre el medio es la producción de soja, que ha aumentado de manera franca en las últimas décadas. La superficie dedicada a su cultivo en América Latina pasó de 17 millones de hectáreas en 1990 a 46 millones en 2010 (la demanda europea requiere un área de 13 millones de hectáreas en Latinoamérica, aunque el principal importador y en palmario crecimiento es China); además, la FAO cifró la producción mundial del año 2013 en 278 millones de toneladas.

Con la soja se alimenta al ganado y, en consecuencia, se satisface una demanda en crecimiento exponencial de carne. “Esta expansión se ha asociado a un cambio considerable en el uso del suelo y a la deforestación de hábitats de gran valor ecológico, como el Cerrado brasileño”, subraya el documento “Planeta Vivo”. En 2014 WWF-Brasil hizo sonar las alarmas: “desde finales de los años 50 del siglo pasado hasta hoy, aproximadamente la mitad de la sabana natural del Cerrado se convirtió en territorio agrícola”. Si continúa la tendencia, agrega esta fuente, “se intensificaría la presión sobre el Cerrado, la Amazonía, el Chaco y otros ecosistemas amenazados”.

A partir de datos de la FAO, el Informe de WWF señala el enorme impacto de la producción ganadera. Cerca de un tercio de los 1.500 millones de hectáreas de los campos de cultivo del mundo tienen como fin la producción de alimentos para los animales; a ello se agregan 3.400 millones de hectáreas de pastos, destinados a forraje también para los animales. De este modo, puede concluirse que cerca del 80% de las tierras agrícolas se dirigen, de modo directo o indirecto, al ganado, bien para la producción cárnica, de lácteos u otras proteínas de origen animal. Una variable de interés es el impacto en el cambio climático de las actividades vinculadas al sector primario. La suma de agricultura, ganadería y el resto del sistema alimentario producen entre el 25 y el 30% de las emisiones de efecto invernadero, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas.

La acción depredadora del ser humano afecta también a la biodiversidad. El Índice Planeta Vivo (IPV) global resalta que en cuatro décadas, entre 1970 y 2012, la población de vertebrados se redujo en un 58%. En cuanto a las poblaciones analizadas en los sistemas de agua dulce (lagos, ríos y humedales), la disminución alcanzó el 81% en el periodo citado (los datos proceden del estudio de 3.324 poblaciones de 881 especies de agua dulce). Otro factor apuntado en el documento es la merma de los humedales, principalmente por la necesidad de terrenos para la agricultura. El índice WET, que mide las transformaciones del área de los humedales naturales, revela un descenso del 30% en las últimas cuatro décadas. Además, algunos especialistas apuntan que en las últimas tres centurias podrían haber desaparecido el 87% de la superficie de las zonas húmedas.

Circunstancias similares rodean a los ríos: cerca de la mitad de su volumen global fue alterado por la regulación de caudales o la fragmentación. Por otra parte, desde hace 25 años la FAO mesura la disponibilidad de recursos hídricos. En 2014 cerca de 50 países sufrieron “estrés” hídrico (principalmente en África, donde lo padecen el 41% de los países) o escasez de agua (el 25% de los países asiáticos), en comparación con la treintena de 1992. La amenaza se cierne también sobre la actividad pesquera. De hecho, entre 1974 y 2013 el porcentaje de peces que se situaba en cotas sostenibles pasó del 90 al 68,6%.

Paneles solares para las casas cubanas



Paneles solares en Cuba. Foto: IPS.

Por:

Cuba planea producir paneles solares para viviendas particulares, como parte de un programa nacional para revertir su matriz energética.

Los paneles serán fabricados en la Empresa de Componentes Electrónicos “Ernesto Che Guevara” de Pinar del Río, que produce otros módulos fotovoltaicos con una capacidad total de 15 MW al año.

En declaraciones a la prensa extranjera acreditada en la Isla, el ingeniero Iván González, director de la empresa, adelantó que serán sistemas de inyección a red de 1 KW y que las materias primas para su fabricación “deben estar en la empresa entre septiembre y octubre”.

Cada módulo contará con cuatro paneles, cuatro inversores y un metrocontador que registrará el aporte energético. Los sistemas se conectarán directamente a las viviendas y no a la red pública, lo que permitirá consumir menos energía eléctrica externa.

“Lo que los paneles aporten al consumo interno, las viviendas lo dejarán de consumir de fuera, de la red nacional –explicó Iván González. Desde ese punto de vista las familias estarían ahorrando energía y también dinero que tendrían que pagar si esa electricidad llegara de fuera.”

Incluso, los nuevos módulos podrían tributar en determinados momentos al sistema electroenergético nacional. Según González ya existe “un procedimiento aprobado, donde se establece cómo se le va a pagar a las personas por su aporte de energía”.

Las tarifas eléctricas en Cuba tienen una escala progresiva, en la que el precio del KW/h aumenta a medida que se incrementa el consumo.

Consumo mensual KW/hPesos cubanos (CUP) por KW/h
0 a 1000.09
101 a 1500.30
151 a 2000.40
201 a 2500.60
251 a 3000.80
301 a 3501.50
351 a 5001.80
501 a 1 0002.00
1001 a 5 0003.00
Más de 5 0005.00

Según datos de la Oficina Nacional de Estadística a Información (ONEI), en 2016 los hogares cubanos consumieron un promedio de 186,7 KW/h al mes (unos 6,2 KW/h por día). En correspondencia con las tarifas vigentes este consumo mensual equivale a 74,68 pesos cubanos (CUP), unos 3 pesos convertibles (CUC).

Si el consumo se elevara a 310 KW/h en el mes (10,3 KW/h por día) entonces se multiplicaría hasta los 465 CUP, cerca de 19 CUC. Y si fuese de 1500 KW/h (50 KW/h por día), el precio sería de 4500 CUP, o sea, 180 CUC.

300280260240220200180160140120100806040200199520002005201020152016
Total
Residencial

En una primera etapa se ha previsto la fabricación de 850 módulos fotovoltaicos en la Che Guevara.

Sobre su venta a las familias cubanas, el director de la empresa aclaró que es algo que escapa de su competencia, aunque aseguró que la Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía (ONURE) ya elaboró una propuesta. Mencionó un posible rango de precios entre los 5 mil y 7 mil CUP, es decir, entre 200 y 300 CUC.

Los paneles solares tienen una vida útil entre los 20 y 25 años y un aprovechamiento promedio de su potencia del 75 por ciento.

Fundada en la década de 1980 como una fábrica de semiconductores, la Empresa de Componentes Electrónicos “Ernesto Che Guevara” inició en 2001 la producción de módulos fotovoltaicos de pequeño formato, destinados a la exportación.

A partir de entonces comenzó a ampliar sus niveles productivos hasta llegar a los 15 MW y las 60 mil unidades, su capacidad actual. En estos momentos toda su producción se destina al programa energético de la Isla.


Fabricación de paneles solares en la Empresa de Componentes Electrónicos “Ernesto Che Guevara” de Pinar del Río. Foto: Eric Caraballoso Díaz.

Actualmente la empresa cuenta con una moderna máquina de soldadura automática, que cumple con los estándares internacionales y brinda una mayor efectividad en las diferentes fases de la confección de los paneles.

Desde 2016 fabrica sistemas fotovoltaicos aislados para viviendas que no están conectadas a la red eléctrica nacional.

Además, también elabora cocinas de inducción, protectores eléctricos, plantas potabilizadoras y desalinizadoras y luminarias LED, entre otros productos.

Iván González explicó que la empresa busca “variantes tecnológicas para aumentar su capacidad productiva”. Está prevista una inversión para llegar hasta los 60 MW al año con la intención de cubrir al menos el 50 por ciento de la generación de energía solar prevista en la Isla.

Cuba cuenta con un plan gubernamental para instalar 700 MW en módulos fotovoltaicos para 2030. Para esta fecha se prevé cubrir el 24 por ciento de la matriz energética cubana con energía renovable. Actualmente es poco más de un cuatro por ciento.

02k4k6k8k10k12k14k16k18k20k22k24k02,0004,0006,0008,00010,00012,00014,00016,00018,00020,00022,00024,0001995200020052010201120122013201420152016


Hasta el mes de febrero, la Isla tenía en explotación 22 parques fotovoltaicos que contabilizan una generación total de 37 MW. En 2017 deben ser instaladas otros 30 parques, con una potencia de 59 MW equivalente a la mitad de una planta eléctrica de generación convencional.

La producción de energía renovable es una de las áreas en las que la Isla busca potenciar la inversión extranjera.

La productividad de los paneles solares varía de acuerdo a factores como el clima, la hora del día y la temporada del año. La capacidad productiva del panel y la cantidad de radiación a la que está expuesto son variables determinantes para calcular la energía que puede generar cada módulo fotovoltaico.

De acuerdo a estudios realizados, una hora de sol suministra a la Tierra más energía que la que se consume en todo el mundo en un año. Cuba, en su condición de país tropical cercano al ecuador, recibe una radiación solar capaz de producir 5 KW/h diarios por metro cuadrado, 1825 KW/h al año por metro cuadrado.

Comentario de HHC: !!!!! Por fin !!!!!

viernes, 4 de agosto de 2017

CEPAL estima crecimiento del 1 % de la economía cubana en el 2017. Informe

CUBA

  
1. Rasgos generales de la evolución reciente

Se estima que la tasa de crecimiento del PIB en 2016 fue negativa (-0,9%) por primera vez en más de dos décadas. El segundo semestre del año fue particularmente complicado para Cuba, debido a la restricción de los envíos de petróleo desde la República Bolivariana de Venezuela, su principal proveedor, y las limitaciones financieras generadas por el incumplimiento de los ingresos por exportaciones, en particular por parte de algunos de sus principales socios comerciales. A pesar de tener que hacer frente a presiones inflacionarias en varios productos agropecuarios, el país logró estabilizar los precios a través de una rebaja promedio del 20% de los precios de 70 productos de consumo considerados básicos, por lo que la inflación interanual se ubicó en el 3,0%. Se estima que en 2016 el déficit fiscal se ubicó en torno al 7,1% del PIB (5,8% en 2015). La cuenta corriente registró un saldo positivo de alrededor del 3,1% del PIB y la tasa de desempleo general en 2016 se ubicó en el 1,9%, cifra un 0,5% menor que la de 2015.

En octubre de 2016, el entonces Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció el levantamiento de algunas restricciones a Cuba. Sin embargo, el bloqueo económico, financiero y comercial sigue vigente y continúa impidiendo que se efectúen transacciones comerciales y financieras de acuerdo con las normas y prácticas internacionales. A pesar del rechazo al bloqueo manifestado por parte de la comunidad internacional, no se vislumbra su cese a corto plazo. Además, persiste la incertidumbre con respecto a lo que pueda pasar con el nuevo Gobierno encabezado por el Presidente Donald Trump.

La CEPAL estima que en 2017 se volverán a registrar tasas positivas de crecimiento económico de alrededor del 1%, como resultado de la recuperación de los precios internacionales del petróleo, el níquel y el azúcar, y, sobre todo, porque se espera que la política fiscal dé un importante impulso a la producción. Se proyecta un déficit fiscal de un 12% del PIB, cifra que no se registraba desde 1994, y un incremento de la inversión pública del 49% —que asegura la continuidad o el inicio de importantes obras de infraestructura hidráulica, vial y de vivienda—, además de un aumento del 26% del gasto productivo para impulsar la sustitución de importaciones. Asimismo, se espera que en 2017 y 2018 se incremente la llegada de inversión extranjera en áreas como las energías renovables (parques eólicos y energía fotovoltaica) y la infraestructura turística.


2. La política económica

a) La política fiscal

Los datos oficiales de 2016 sobre las finanzas públicas aún no han sido publicados. Serán objeto de análisis particular, tras el cierre contable, en la sesión correspondiente de la Asamblea Nacional del Poder Popular que se celebrará a finales del segundo trimestre de 2017. Sin embargo, hay disponible información general estimada sobre algunos rubros. Los ingresos fiscales totales representaron el 97% de la meta establecida en el anteproyecto de ley del presupuesto del Estado de 2016, lo que significa que se incrementaron un 1,9% respecto de los obtenidos en 2015. Se superaron los ingresos previstos en concepto de impuestos sobre utilidades, impuestos sobre los servicios e impuestos sobre los ingresos personales. Los incumplimientos con respecto al anteproyecto se registraron en los ingresos externos por parte de las empresas estatales. En octubre de 2016 se implementaron el impuesto sobre ingresos personales (IsIP) y la contribución especial a la seguridad social (CESS) a los trabajadores del sistema empresarial estatal cubano. Los trabajadores que obtengan remuneraciones superiores a los 500 pesos cubanos (CUP) deben pagar la CESS (5% de las remuneraciones recibidas), siempre que reciban ingresos por al menos uno de los siguientes conceptos:

i)    pago adicional por actividades en el marco del perfeccionamiento empresarial, ii) aplicación del pago por rendimiento y iii) distribución de utilidades como estímulo por la eficiencia empresarial. El IsIP se aplica cuando el trabajador recibe remuneraciones mensuales de más de 2.500 pesos y los ingresos se han obtenido también por alguno o varios de los conceptos mencionados. El impuesto es del 3% si los ingresos se ubican entre 2.500 y 5.000 pesos y del 5% si los ingresos superan los 5.000 pesos.

En el presupuesto público se respaldaron las inversiones para la recuperación de las zonas dañadas por el huracán Matthew y los subsidios a los damnificados, así como las medidas dirigidas a la disminución de los precios de productos alimenticios y de aseo, y otros beneficios fiscales para los afectados. El déficit fiscal se financió con la emisión de bonos soberanos.

De acuerdo con la política del Gobierno cubano de reordenar la deuda externa y cumplir los compromisos adquiridos, en 2016 se materializó el pago planificado por un monto de 5.299 millones de dólares. Esto facilita al país la negociación de créditos en condiciones más favorables y fortalecer su credibilidad, lo que le permite atraer mayor inversión extranjera. El Gobierno ha reconocido que hay atrasos en los pagos corrientes a los proveedores de algunos bienes, pero que se está trabajando en corregir esta situación en cuanto sea posible. No se cuenta con información oficial actualizada sobre el monto de la deuda pública total ni su participación en el PIB.

Para 2017 se prevé un fuerte impulso de la política fiscal a la actividad económica a través de un mayor gasto productivo. Se proyecta un crecimiento de los gastos totales del 11% con respecto al estimado de ejecución del ejercicio fiscal de 2016, destinado a apoyar la producción sustitutiva de importaciones (incremento del 26%), y un aumento del 49% en la inversión pública. Por otra parte, se garantiza el gasto social, fundamentalmente en salud, asistencia social y educación, que, en general, es similar al estimado para 2016. A partir de la recaudación del impuesto sobre las ventas de materiales de construcción, se continuarán otorgando los subsidios para emprender acciones constructivas en viviendas (1).

En el presupuesto de ingresos y gastos para 2017 se proyecta un déficit fiscal de alrededor de 11.500 millones de pesos, correspondiente al 12% del PIB. Se prevé que la deuda pública que se haya contraído al cierre de 2017 ascienda como máximo a 14.193 millones de pesos, lo que corresponde a la suma del déficit fiscal de 2017, las amortizaciones de deudas de períodos anteriores que corresponde pagar este año y las garantías activadas que son recuperables. El financiamiento de la deuda pública se realiza mediante la emisión de bonos soberanos, adquiridos por el sistema bancario nacional, con un plazo de amortización de 1 a 20 años y una tasa de interés promedio del 2,5 % anual.

b) La política monetaria y cambiaria

Los principales instrumentos del banco central, el control de la tasa de interés y el encaje legal, no presentaron cambios en 2016. El agregado monetario M2A, que incluye tanto el peso cubano como el peso cubano convertible (CUC), se incrementó un 12,1% en 2016 debido fundamentalmente alincremento de la actividad del turismo internacional y su impacto en el sector no estatal de la economía. Por su parte, tanto el ahorro de la población como el efectivo en circulación crecieron en 2016 más del 10%. En cuanto a las tasas de interés, tanto las activas como las pasivas permanecen en niveles similares a las prevalecientes en 2012. Las tasas activas en CUC se situaron en el 5,5% (máximo) y el 4,5% (mínimo), mientras que en CUP fueron del 7,0% (máximo) y del 4,5% (mínimo). Las tasas pasivas para personas jurídicas en CUC fueron del 3,25% (máximo) y del 1,75% (mínimo) y en CUP (para empresas estatales en perfeccionamiento), de un 1,0%. Por último, para las personas naturales se registraron tasas del 4,25% (máximo) y del 0,50% (mínimo) en CUC, y del 7,0% (máximo) y el 0,50% (mínimo) en CUP.


1  En Cuba existen tres tipos de acciones constructivas según su objetivo fundamental: i) conservación, ii) rehabilitación y iii) emergencia.

El crédito a las personas naturales y jurídicas continuó expandiéndose. Así, el dirigido a las personas naturales se incrementó un 27,7% en 2016 y se destinó principalmente a la compra de materiales para construcción y al pago de mano de obra. De la misma manera, el financiamiento otorgado a los trabajadores por cuenta propia creció un 77,5% con respecto a 2015. En cuanto a las personas jurídicas, el aumento del crédito en 2016 fue del orden del 28,5%.

El tipo de cambio continúa fijo, con una tasa de 24 CUP por CUC para las operaciones de ventas realizadas por la población a bancos y casas de cambio (CADECAS). Se continúa trabajando en la creación de las condiciones que permitan llevar a cabo el proceso de unificación monetaria y cambiaria.

c) Otras políticas

El VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) tuvo lugar en La Habana del 16 al 19 de abril de 2016 y en él se establecieron las directrices del cambio para los próximos años. Cabe destacar la formulación de las bases sobre las que se elaborará el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social, en correspondencia con la visión de nación que se desea alcanzar: soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible. A partir de estas bases se definieron los ejes y sectores estratégicos que contribuirán a alcanzar estos propósitos. Asimismo, se examinaron las bases teóricas y las características esenciales del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista que resultará de su proceso de actualización. También se llevó a cabo una evaluación detallada del cumplimiento de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución (LPES) aprobados en el VI Congreso del PCC (abril de 2011). Cabe señalar que los Lineamientos constituyen la hoja de ruta para la actualización del modelo económico y para las políticas que se implementarán en los próximos cinco años.

Entre los conceptos más importantes que se abordaron durante el Congreso para lograr una mayor eficiencia en el sistema de dirección de la economía destacan los siguientes: i) la introducción de las reglas de oferta y demanda no está reñida con el principio de la planificación: ambos conceptos pueden convivir y complementarse en beneficio del país, ii) se reafirma el principio socialista de predominio de la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, así como la necesidad de descargar al Estado de otras actividades no determinantes en el desarrollo de la nación y iii) las cooperativas, el trabajo por cuenta propia y la mediana, pequeña y microempresa privada no son, en esencia, antisocialistas ni contrarrevolucionarias. Tras la realización del Congreso del PCC, tanto el documento en que figuran las bases del plan nacional de desarrollo económico y social como la conceptualización del modelo fueron analizados por amplios sectores de la sociedad. Más de 1,6 millones de personas participaron en representación de las organizaciones políticas y de masas del país, así como de la sociedad civil, enriqueciendo los documentos con las distintas consideraciones aportadas. Ambos documentos fueron aprobados a finales de mayo en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular. 

3. La evolución de las principales variables

a)  La evolución del sector externo

Las exportaciones de bienes más importantes son las de níquel y derivados del petróleo y, en menor medida, las de azúcar. No se ha publicado aún información definitiva sobre los resultados en materia de comercio exterior para 2016, pero la información preliminar indica que hubo una disminución de las exportaciones de bienes y servicios del orden del 16%. Las exportaciones de níquel y derivados del petróleo se vieron afectadas tanto en volumen como en precio. Si bien en la zafra 2016-2017 la producción de azúcar se incrementó un 20% en relación con el año precedente, el plan de producción se cumplió solamente en un 85% debido fundamentalmente a fenómenos climatológicos

adversos (2). Por otra parte, los ingresos por exportaciones de productos farmacéuticos (incluidos los de biotecnología) continuaron mostrando un dinamismo favorable.

Los servicios representan alrededor del 70% del valor total exportado por Cuba. Entre estos, los servicios médicos son los de mayor peso y en 2016 sufrieron una marcada caída. Por otra parte, la llegada de visitantes internacionales continuó mostrando un dinamismo significativo y alcanzó la cifra récord de 4 millones de personas, lo que representa un incremento del 14,5% con respecto a la cifra de 2015 y un aumento en los ingresos brutos del 7,0%. Se estima que el saldo neto del valor total de las exportaciones de servicios decreció un 11,8%, sobre todo por la reducción de los ingresos de las exportaciones de servicios médicos.

En cuanto a las importaciones de bienes en 2016, el Gobierno preveía que en el primer semestre se redujeran el 3,3%, pero dado el marcado deterioro de la economía durante el segundo semestre, es muy probable que los datos oficiales arrojen una caída más pronunciada. Las importaciones de alimentos, que representan alrededor del 20% del total, llegaron a 1.668 millones de dólares, un 14% menos que lo previsto originalmente para 2016. Se estima que en 2016 el saldo positivo de la balanza de cuenta corriente se incrementó a un 3,1% del PIB, debido, en parte, a la evolución descrita.

Respecto de la evolución de la inversión extranjera, a fines de 2016 existían más de 250 empresas extranjeras en Cuba. En la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) estaban instaladas 19 empresas, con una inversión total acumulada de 923 millones de dólares. De ellas, diez empresas son de capital totalmente extranjero, cuatro son empresas mixtas en asociación con el Gobierno, cuatro son de capital nacional y una se incluye en la modalidad de contrato de asociación económica internacional. A partir de la entrada en vigor de la nueva Ley de la Inversión Extranjera (julio de 2014), el monto de las inversiones recibidas asciende a alrededor de 1.300 millones de dólares. El Gobierno cubano ha reconocido que el peso de la inversión extranjera en la inversión total todavía es muy bajo (4,6%) y que en 2017 se implementarán nuevas acciones para acelerar el proceso de negociación y la firma de acuerdos con inversionistas extranjeros. Si bien en 2016 el ritmo de aprobación de proyectos de inversión extranjera fue relativamente lento, en los primeros meses de 2017 se ha acelerado y han madurado las negociaciones. De esta manera, se cerraron negociaciones de proyectos de inversión en energías renovables (parques eólicos y fotovoltaicos) y en el sector del turismo. A mediados de 2017, 70 proyectos de inversión adicionales se encontraban en etapa de negociación.

 2 La zafra de azúcar comienza a mediados de noviembre y termina a finales de abril, si bien puede quedar activo un grupo de ingenios en las primeras semanas de mayo, según lo permitan las condiciones del clima.

b) El crecimiento económico

En 2016, los sectores que crecieron fueron principalmente los de hoteles y restaurantes (debido al turismo), comercio y telecomunicaciones. Por el contrario, se contrajeron los sectores de explotación de minas y canteras y la industria manufacturera. La agricultura, a pesar de haberse visto afectada por condiciones climáticas adversas, logró un crecimiento ligeramente positivo. También se redujo la producción azucarera (de poco peso en el PIB), que llegó a 1,5 millones de toneladas. A comienzos del segundo semestre de 2016 se anunció la reducción del suministro de combustible proveniente de la República Bolivariana de Venezuela (el principal proveedor), por lo que en la segunda mitad del año la economía cubana enfrentó limitaciones adicionales que le impidieron cumplir, entre otras cosas, el plan de inversiones inicial y el nivel de importaciones estimado para apoyar el proceso productivo. Asimismo, en 2016 se obtuvieron menos recursos externos por concepto de exportaciones de bienes (níquel, azúcar y derivados del petróleo) y algunos servicios, y aumentaron las erogaciones por concepto de pagos relacionados con el reordenamiento de la deuda externa.

En cuanto a la evolución de la oferta y la demanda agregadas, al igual que sucede con los datos fiscales, no se han publicado oficialmente las cifras de cierre de 2016. Los datos preliminares indican que el consumo privado (que incluye el consumo intermedio) continuó incrementándose en 2016, en tanto que el consumo del Gobierno se redujo (3). Las exportaciones netas de bienes y servicios disminuyeron respecto del nivel que presentaban en 2015. Finalmente, se estima que la inversión fija bruta creció modestamente con respecto al año anterior.

c) La inflación, las remuneraciones y el empleo

En 2016 los precios de varios productos agropecuarios aumentaron significativamente, por lo que el Gobierno emitió directivas para lograr una rebaja promedio del 20% de los precios de 70 productos agropecuarios y logró la estabilización de sus precios. En 2017 se prevé que la inflación ronde el 3%.

El salario promedio se ha incrementado paulatinamente en consonancia con el principio general de que ha de responder a los incrementos en la productividad. De esta manera, el salario promedio en el sector estatal presupuestado en 2015 registró un incremento de 216 pesos cubanos respecto del de 2013, y en 2016 se prevé que se eleve todavía más. En el sector empresarial el salario promedio es superior y ronda los 800 pesos cubanos. La tasa de desempleo general en 2016 se ubicó en el 1,9%, un 0,5% inferior a la de 2015. La tasa de desempleo de las mujeres se ubicó en el 2,0% y la de hombres en el 1,8%.

Cabe señalar que el número de personas que trabajan por cuenta propia se ha incrementado gradualmente desde que fue aprobada esta modalidad de empleo a fines de 2010. En octubre de 2010 existían 157.300 trabajadores por cuenta propia, mientras que a diciembre de 2016 la cifra alcanzó los 540.784. En marzo de 2017 (la cifra más reciente de la que se dispone) el número de trabajadores en esta modalidad ascendió a 553.221, es decir, 9.676 trabajadores adicionales respecto de la cifra de marzo de 2016. Las principales actividades en las que se desempeñan estos trabajadores son la elaboración de alimentos, el transporte de carga y pasajeros, el arrendamiento de habitaciones, como agente de telecomunicaciones y el trabajo contratado (esto es, trabajadores que son empleados para trabajar en los restaurantes, la construcción y el sector agrícola, entre otros). En 2016 se incrementó la participación del empleo en el sector no estatal, que llegó a representar el 30% del empleo total.

En cuanto a las nuevas disposiciones en materia de política laboral, destacan las relacionadas con nuevos derechos para proteger la maternidad y el cuidado de los hijos e hijas menores, que estimulan la permanencia de la mujer en el trabajo y su reincorporación una vez vencida la licencia de maternidad. Por ejemplo, la prestación mínima mensual por maternidad no puede ser inferior al salario mínimo vigente en el país. También posibilitan que la madre se reincorpore al trabajo antes de que el hijo o hija cumpla un año, y que tenga derecho a compaginar la prestación social con el salario, entre otros beneficios. Cabe señalar que estas disposiciones están relacionadas con las medidas para la recuperación de los niveles de fecundidad en Cuba, en el marco de la atención a la dinámica demográfica del país. La cifra más reciente (2015) indica que la tasa global de fecundidad (hijos por mujer) es de 1,72 y la tasa bruta de reproducción (hijas por mujer) se ubica en 0,83, una de las más bajas de América Latina y el Caribe.

3 Dado que el mercado mayorista es muy limitado, los pequeños restaurantes no estatales se abastecen de insumos y productos en los mismos mercados que los consumidores finales; en este caso, el consumo final incluye el consumo intermedio.