

"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR


Por Sayli Sosa Barceló, Invasor
11 Mayo 2021
Fotos: Sayli
La oferta de una unidad gastronómica estatal avileña genera críticas no solo por su precio, sino por lo que, aparentemente, no tiene valor.
De la oferta me llamó la atención todo. No porque fuera una ganga, como suelen promocionarse ciertos bienes y servicios cuando, a primera vista, tienen precios “imperdibles, inmejorables, únicos”. Es que era una combinación “explosiva”: un producto de alta demanda con un precio y unas condiciones que no podían dejarse pasar.
1 320.00 pesos por una caja de cerveza Cristal (embotellada), siempre y cuando se entregara un vacío, es decir, una caja de botellas vacías. Si en lugar de una se entregaban dos, entonces la oferta era por valor de 1 200.00 pesos. Así es la propuesta del restaurante Solaris, en la capital provincial, unidad gastronómica que desde inicios del año forma parte de un experimento del Ministerio de Comercio Interior, mediante el cual se “busca perfeccionar los servicios de unidades minoristas subordinadas a las administraciones locales del Poder Popular, especialmente las de la Gastronomía”, según publicó este periódico en noviembre de 2020.
Al erigirse como Unidad Empresarial de Base, el Solaris ganó en autonomía financiera y comercial, en pos de una mayor autogestión en su funcionamiento. La nueva categoría de unidad estatal perfeccionada tiene, por definición, un balance de recursos por el Mercado Mayorista de Alimentos Mercabal y a través de la Dirección Provincial de Economía y Planificación. Mientras, desde el punto de vista metodológico, se subordinan a la Empresa Municipal de Gastronomía, por cuanto tendrán sus controles económicos, llevarán sus registros y definirán el salario.
El entonces coordinador de programas y objetivos que atendía la distribución en el Consejo Provincial de la Administración, Rigoberto López Pérez, dijo a Invasor que “aunque algunos precios serían topados, estas unidades tienen la potestad para hacer modificaciones en ciertos costos”.
Por eso vamos a mirar con detenimiento la oferta. Una caja de cerveza en 1 320.00 pesos debe estar muy cerca (si es que no lo sobrepasó) del límite permitido para este producto. Una cuenta de bodeguero, muy sencilla, —dividir 1 320 entre 24 envases—, arrojaría que cada botella tiene un valor de 55.00 pesos. Habrá quien diga que apenas a una cuadra de allí, en un bar particular, cualquier cerveza no baja de 75.00 pesos, pero eso es otro problema.
Aquí de lo que se trata es de que una unidad estatal está comercializando un producto que, si bien no es de primera necesidad, sí tiene una altísima demanda, a un precio, a todas luces, demasiado alto. Esta periodista no encontró una norma legal que haya derogado el Anexo VII de la Resolución 346 de 2020 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el 10 de diciembre del año pasado, en la Gaceta Oficial 71 Extraordinaria.
El documento, que regula el precio minorista en CUP para los productos de venta en las cadenas de tiendas y establecimientos que prestaban servicios a la población en pesos convertibles, establece para la cerveza nacional Bucanero o Cristal, en botella de 350 mililitros (ml), un precio minorista de 30.00 pesos.
En el supuesto caso de que ello no aplicara a unidades como el Solaris (o de que la norma no esté vigente y esos no sean los valores establecidos), todavía sería lícito preguntarse cómo conformaron el costo minorista, si es, incluso, más caro que las ofertas en moneda libremente convertible. El sitio web de ventas online desde el exterior Micerveza.com (adscrito a Bucanero S.A), en la sucursal de Ciego de Ávila, ofrece una caja de cervezas Cristal, en latas de 355 ml, a 31.00 dólares. Saquemos otra vez al bodeguero que llevamos dentro: 31.00 por 24.00 (tasa de convertibilidad oficial entre el dólar y el CUP) da 744.00.
Por demás, 1 320.00 pesos cubanos es, incluso, más dinero que lo que cuesta ahora mismo una caja de cervezas importadas, de cualquier marca, en la tienda virtual El Trópico. Aunque sean opciones pensadas para la compra desde el exterior y el ingreso de MLC, no se puede dejar de hacer las conversiones mentales ante un precio que se antoja excesivo; máxime si se conoce, por ejemplo, que la vecina provincia de Sancti Spíritus había topado en enero pasado el precio de esta bebida nacional en 50.00 pesos para las formas no estatales. En el listado avileño, sin embargo, no aparece este producto.
Pero la guinda de la oferta no es su costo. En mi opinión, lo que la hace todavía más criticable es que a cambio se exige entregar un vacío. Entonces, ¿el vacío no vale nada?, ¿en serio? Los problemas de envase y embalaje en Cuba son harto conocidos y están entre las prioridades de desarrollo de la máxima dirección del país. En ese sentido, reciclar es la base de una economía verde y circular, como está proponiendo el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Creo que el restaurante Solaris yerra al ponerle condiciones al expendio (ya bastante caro) y, de paso, al no reconocer el valor del reciclaje.
La letal enfermedad de la COVID-19, causada
por el virus SARCoV-2 en su mutabilidad obstinada, acaba de cegar la vida del
destacado anecista habanero Domingo Félix Martínez Carrillo, presidente del
Consejo Ejecutivo Municipal (CEM) de la Asociación Nacional de Economista y
Contadores de Cuba (ANEC) de Boyeros.
Félix, como le llamábamos todos quienes le
conocimos, no era un profesional de academia propiamente dicho; pero puso
inteligencia, pecho y corazón en el departamento económico del Hospital
Pediátrico Universitario ´´Leonor Pérez, ubicado en el sureño municipio
capitalino.
En esa institución aplicó la ciencia e
innovación al famoso cierre mensual, un verdadero dolor de cabeza para quienes
trabajan en esa área vital, y no siempre tomado muy en cuenta por quienes se
dedican a diseccionar los problemas estructurales y globales de la economía,
sin considerar que allí palpita la economía real, y donde se decide el buen o
mal uso del presupuesto.
En no pocas asambleas anecistas le escuché
defender a capa y espada a quienes en un departamento económico custodian
millones y no siempre son bien remunerados, y tampoco reciben la atención
requerida por los máximos directivos de las entidades. Desde su sapiencia
práctica contribuyó a impulsar acciones para establecer el costo hospitalario
en sistema de salud habanero, a instancias de la ANEC citadina.
Cuando en el Hospital Pediátrico
Universitario ´´Leonor Pérez´´, el colega Julio Gómez Lluciá fue a la búsqueda
de repercusión sobre la dolorosa muerte de Félix, a consecuencia de la
COVID-19, se hicieron reiterados los siguientes calificativos: serio;
responsable; actitud ejemplar; y no faltaba
nunca al trabajo, entre otros. En resumen, un militante del Partido entregado
de cuerpo y alma a la tarea.
Como presidente del CEM de la ANEC de
Boyeros, al igual que el resto de sus homólogos asumió con entusiasmo y
dedicación las encomiendas propias de la Tarea Ordenamiento monetario y cambiario
. Cuando nos vimos en ocasión de una
reunión de trabajo a propósito del tema, le pregunté cómo estaba y me contestó
fuerte y claro: ´´Aquí, como siempre, guapo y faja´o´´.
Como Babalowe
del Panteón Yoruba (Padre de los secretos) que fuiste, Domingo Félix
Martínez Carrillo, los más de 17 000 anecistas habaneros queremos que te lleves
hacia otra dimensión este secreto dicho a viva voz: ¡ Te queremos, colega! Para el Oruo Domingo
Félix, un IBAE multiplicado.
(foto: MicroStubHub/iStock by Getty Images)
Por Serkan Arslanalp y Chima Simpson-Bell, FMI
El porcentaje de reservas en dólares de EE.UU. mantenidas por los bancos centrales cayó al 59% —su nivel más bajo en 25 años— en el cuarto trimestre de 2020, según la encuesta sobre la composición de las reservas oficiales de divisas (COFER) del FMI. Algunos analistas afirman que esta situación refleja en parte la disminución del papel del dólar de EE.UU. en la economía mundial, ante la competencia de otras monedas utilizadas por los bancos centrales para las transacciones internacionales. Si los cambios en las reservas de los bancos centrales son suficientemente importantes, pueden afectar a los mercados de divisas y de bonos.
Nuestro Gráfico de la semana explora la reciente publicación de datos desde una perspectiva a más largo plazo. En él se muestra que el porcentaje de activos en dólares de EE.UU. en las reservas de los bancos centrales ha caído 12 puntos porcentuales —del 71 al 59%— desde que se introdujo el euro en 1999 (panel superior), aunque con fluctuaciones importantes entremedias (línea azul). Por otra parte, el porcentaje del euro ha fluctuado aproximadamente un 20%, mientras que el porcentaje de otras monedas, entre ellas el dólar australiano, el dólar canadiense y el renminbi chino, aumentaba hasta el 9% en el cuarto trimestre (línea verde).
Las fluctuaciones en los tipos de cambio pueden tener un impacto importante en la composición por monedas de las carteras de reservas de los bancos centrales. Los cambios en los valores relativos de distintos títulos públicos también pueden tener un impacto, aunque este efecto tendería a ser menor, ya que los rendimientos de los principales bonos en divisas suelen moverse juntos. Durante los períodos de debilidad del dólar de EE.UU. frente a las principales monedas, el porcentaje del dólar de EE.UU. en las reservas mundiales suele disminuir, ya que el valor en dólares de EE.UU. de las reservas denominadas en otras monedas aumenta (y viceversa en épocas de fortaleza del dólar de EE.UU.). A su vez, los tipos de cambio del dólar de EE.UU. pueden verse influenciados por diversos factores, entre otros, la divergencia en las trayectorias económicas entre Estados Unidos y otras economías, las diferencias en las políticas monetarias y fiscales, así como las ventas y compras de divisas por parte de los bancos centrales.
El panel inferior muestra que el valor del dólar de EE.UU. frente a las principales monedas (línea negra) no ha experimentado grandes cambios en las últimas dos décadas. No obstante, se han producido importantes fluctuaciones en ese período, lo que puede explicar aproximadamente el 80% de la varianza a corto plazo (trimestral) en el porcentaje del dólar de EE.UU. en las reservas mundiales desde 1999. El 20% restante de la varianza a corto plazo puede explicarse principalmente por las decisiones activas de compra y venta de los bancos centrales en apoyo de sus monedas.
En este último año, una vez se contabiliza el impacto de los movimientos del tipo de cambio (línea naranja), se observa que el porcentaje del dólar de EE.UU. en las reservas se ha mantenido estable en términos generales. Sin embargo, adoptando una perspectiva a más largo plazo, el hecho de que el valor del dólar de EE.UU. no haya experimentado grandes cambios, mientras que su porcentaje en las reservas mundiales ha disminuido, indica que los bancos centrales han estado, efectivamente, abandonando el dólar de EE.UU. de forma gradual.
Algunos esperan que el porcentaje del dólar de EE.UU. en las reservas mundiales siga cayendo, a medida que los bancos centrales de las economías de mercados emergentes y en desarrollo intentan diversificar la composición de sus reservas de divisas. Unos pocos países, como Rusia, ya han anunciado su intención de hacerlo.
Pese a los grandes cambios estructurales en el sistema monetario internacional de las últimas seis décadas, el dólar de EE.UU. sigue siendo la moneda de reserva internacional dominante. Como muestra nuestro Gráfico de la semana, los cambios en el estatus del dólar de EE.UU. se manifestarían a largo plazo.
Por Pedro Monreal, El Estado como tal.
La evaluación de los primeros cuatro meses de la llamada “Tarea Ordenamiento” -el paquete de política económica enfocado en una devaluación, incrementos de precios y salarios, y eliminación de subsidios- debería prestar atención a los resultados observados en materia de precios, especialmente a los precios de los alimentos producidos nacionalmente que se comercializan en mercados agropecuarios.
Sin embargo, lo que se ha divulgado en medios estatales se limita a un “resumen” de medidas que queda muy distante del análisis. (1)
Los precios han tenido la doble condición de ser el tema más controversial en la opinión pública respecto al “ordenamiento” y de ser el componente con más defectos en el diseño inicial del ese paquete económico. La amplitud y el nivel cuantitativo de los cambios que han debido hacerse no son meros “ajustes” de precios. (2)
Existen por lo menos cuatro preguntas que deberían ser respondidas en el marco de la implementación del “ordenamiento”:
Desde la perspectiva de los economistas, y supongo que también aplica para otras personas, las respuestas a esas preguntas son más relevantes que limitarse a circunscribir la supuesta evaluación de los cuatro primeros meses del “ordenamiento” a un mero recuento de medidas.
Este texto no intenta responder esas preguntas, sino iniciar una reflexión sobre esos temas.
Los datos disponibles: el caso de Cienfuegos.
Un análisis de este tipo necesita apoyarse en la evidencia, algo que es complicado debido a la crónica escasez de datos oficiales en Cuba. Sin embargo, se dispone de suficiente evidencia parcial para intentar hacer un análisis, al menos en el caso de la provincia de Cienfuegos.
Sobre ese territorio existe información acerca de diversos precios agropecuarios, lo que permite hacer una comparación entre el momento inicial del “ordenamiento” y el comienzo del quinto mes de su aplicación.
A principios de enero de 2021, el gobierno provincial de Cienfuegos emitió dos Acuerdos sobre precios agropecuarios: el Acuerdo 245 sobre los precios minoristas de los productos agrícolas que se comercializan por las entidades estatales y cooperativas, y el Acuerdo 246 sobre los precios máximos minoristas de productos agrícolas que comercializan los Trabajadores por Cuenta Propia de la actividad de Carretillero o vendedores de Productos Agrícolas en forma ambulatoria. (3)
La información divulgada en enero de 2021 tuvo varias características interesantes:
Aproximadamente cuatro meses después, el 4 de mayo de 2021, el gobierno provincial emitió la Resolución 82 sobre los “precios máximos de ventas minoristas de los productos agropecuarios para la venta liberada a la población por las personas naturales y jurídicas autorizadas para ello en la provincia de Cienfuegos”. (4)
Se observan dos modificaciones importantes en comparación con el esquema inicial de precios del “ordenamiento”:
La Resolución 82 ha tenido lugar en el marco de nuevos instrumentos normativos nacionales que transfieren a los gobiernos provinciales y municipales una serie de competencias en materia de comercialización agropecuaria, incluyendo la determinación de precios al productor (con algunas excepciones que se establecen centralizadamente) y de los precios máximos minoristas.
Para el análisis que se presentará a continuación y que incluye una muestra de 11 productos agrícolas, los dos nuevos documentos normativos nacionales más relevantes son:
Una evaluación detallada de las nuevas normativas nacionales rebasa el propósito de este breve texto, pero conviene anotar algunos aspectos relevantes:
Esta cuestión de los márgenes comerciales se manifiesta en la práctica local de una manera muy controvertible. Por ejemplo, en el caso de Cienfuegos, para los productos agropecuarios adquiridos en otras provincias con precios de compra al productor distintos a los de la provincia, “el precio de venta minorista máximo se determina aplicando al precio de compra un margen comercial del 40 por ciento”. (7)

Una perspectiva comparada de precios: discordancias a la vista.
El gráfico siguiente permite visualizar tres tipos de variaciones de precios ocurridas entre principios de enero de 2021 y los primeros días de mayo de 2021:
Los gráficos y comentarios que se presentan a continuación incluyen los precios de once productos agrícolas que tenían precios de acopio centralizados como parte del “diseño” inicial del “ordenamiento” y que se venden con precios minoristas “topados” en los mercados agropecuarios.
Posteriormente, las nuevas normativas de abril de 2021 eliminaron el carácter centralizado de la formación de precios al productor para los alimentos que se venden en mercados agropecuarios, de manera que, en ese tipo de precio, los datos de enero de 2021 reflejan precios de acopio centralizados y los de mayo de 2021 son precios descentralizados de compra al productor y que son decididos por las autoridades locales.
Los once productos son: frijol colorado, frijol negro, malanga xanthosoma, malanga colocasia, plátano vianda, plátano burro, plátano fruta, calabaza, boniato, fruta bomba y guayaba.
Los nuevos precios de compra al productor: ¿el costo manda?
Con la excepción de la calabaza, los demás precios de compra al productor fueron mayores en mayo de 2021, en comparación con enero de 2021.

Una posible lectura del aumento de precios es que la descentralización de las decisiones respecto a la formación de precios al productor tiende a reflejar las condiciones económicas, principalmente la escasez, de una manera más realista que las decisiones centralizadas.
Sin embargo, no queda claro que el incremento de los precios de compra al productor haya representado una redistribución de valor hacia las utilidades del productor, para que estas funcionasen como estímulo ante la escasez. Es decir, el incremento de precios pudo haber reflejado un aumento de los costos en los que incurre el productor.
Aún sin disponer de la información detallada sobre los costos, pudiera asumirse como hipótesis que, dada la relevancia que continúa teniendo el costo en el método de formación de precios, pudiera haber sido el incremento de costos la causa principal del aumento de los precios al productor, que ahora son precios descentralizados.
Es decir, aunque parte de los “ajustes” ha consistido en reducir los precios de algunos insumos y servicios que paga el productor, pudiera haber prevalecido el efecto de una reducción de rendimientos -al menos originada parcialmente en la carencia de insumos y de medios- que habría incrementado el costo por unidad física del producto (toneladas por hectárea). La información parcial permite identificar reportes de prensa que indican reducciones de rendimientos del orden del 50%, que serían reducciones muy grandes. (8)
Obviamente, se necesitarían datos sobre costos para poder verificar esa hipótesis, pero parece que la información detallada sobre rendimientos es -por el momento- un dato oculto.
Crecimientos de los precios de compra al productor: ¿inflación desde el surco?
El siguiente gráfico permite apreciar los nuevos precios de compra al productor expresados como incrementos porcentuales.

Se observa un amplio espectro de dispersión de crecimientos de precios que no es posible explicar en ausencia de información adicional que no se encuentra disponible públicamente.
Sin embargo, queda claro que en ocho de los once productos se registraron incrementos de precios superiores al 25% en apenas cuatro meses.
La mediana del incremento fue de 38,6% en todo el periodo, lo que equivale a una tasa promedio mensual de 8,5% para esos 11 alimentos.
Para tener una idea de la magnitud del efecto acumulado de un incremento mensual de 8,5%, esa tasa equivaldría a un crecimiento teórico anual de 166% en el precio, o sea, un aumento de precios de casi 2,7 veces entre enero y diciembre de 2021. Para que quede claro: no se trata de un pronóstico, sino de una hipotética proyección anual de la mediana de la tasa mensual observada hasta ahora y que se ha hecho con fines ilustrativos.
El punto que desea resaltarse es que una tasa mensual de incremento de precios al productor, como la observada en los primeros cuatro meses, tiene el potencial de conducir a una inflación originada en la fase productiva, que pudiera ser problemática a los efectos de una inflación general.
Los nuevos precios máximos minoristas: el “tirón” hacia arriba.
El gráfico que se presenta a continuación permite desplazar el punto de observación hacia los precios minoristas. Para ser precisos, no se trata de precios minoristas promedios, sino de los “topes” de precios establecidos por el gobierno provincial en los mercados agropecuarios.

El gráfico ayuda a visualizar un fenómeno interesante: el paso desde un sistema dual de precios minoristas diferenciados como el que existió en enero de 2021 hacia un precio unificado en los mercados agropecuarios en mayo 2021 resultó en nuevos precios relativamente alineados a los mayores precios precedentes.
A falta de información detallada, dos posibles interpretaciones pudieran ser las siguientes:
Los incrementos de precios minoristas de mayo de 2021: ¿un impulso a la desigualdad?
La desigualdad, incluso valorada de manera estrecha como desigualdad económica, probablemente tiene la “distinción” de ser el indicador clave que peor se maneja en Cuba a nivel del discurso sobre la política económica. No significa que no se mida, sino que la medición no se divulga públicamente y por tanto predomina una narrativa desconectada de la evidencia. Es un tema acerca del cual he escrito en varias ocasiones. (9)
El gráfico que sigue refleja de manera aproximada y parcial la pérdida de poder adquisitivo que los nuevos precios minoristas topados de mayo de 2021 pudieran representar para la mayoría de los consumidores.
Esa pérdida estaría asociada con los incrementos de precios que resultarían de desplazar las compras desde mercados estatales/cooperativos con precios relativamente bajos hacia mercados agropecuarios con un nuevo marco en el que operan nuevos precios más en consonancia con los que anteriormente existían en los mercados más caros.

Un elemento que debe tomarse en cuenta es que la cantidad de toneladas de alimentos que tradicionalmente ha sido comercializada en los “mercados agropecuarios estatales” (MAE) es muy superior al volumen de alimentos vendido en los “mercados de oferta y demanda” privados (MOD). La última cifra oficial disponible (2019) indica que en los mercados estatales se vendieron 8,3 veces más alimentos agrícolas y 12,6 veces más productos cárnicos que en los MAE (10).
Los mercados agropecuarios que principalmente habían definido hasta ahora el consumo “popular” en Cuba habían sido los “mercados agropecuarios estatales” y debido a la escala de sus ventas esos mercados definían el precio promedio de las ventas minoristas de productos agropecuarios “liberados”.
Los nuevos precios máximos minoristas que funcionan hoy como precios unificados en todos los tipos de mercados registraron en Cienfuegos una mediana de crecimiento de 44,3% en los primeros 4 meses de 2021, lo que equivale a una tasa de crecimiento mensual de precios de 9,6%.
Cuando se proyecta esa tasa mensual en 12 meses, el resultado sería un aumento de 200,4% de los precios para la muestra de productos considerada, es decir, se triplicarían los precios minoristas.
De nuevo aclaro que no se trata de un pronóstico. Es simplemente un dato para ilustrar la magnitud del problema.
Como contraste, los precios de mayo de 2021 también han aumentado respecto a los precios máximos minoristas que había en enero de 2021 en los mercados privados, pero estos incrementos han sido considerablemente menores que los crecimientos en relación con los anteriores precios de los mercados estatales.

En caso de registrarse esa tasa mensual durante 12 meses, el incremento anual de precios sería de 51%.
Es decir, el incremento de los precios minoristas de mayo de 2021 apunta -para el caso de los once productos de amplio consumo identificados- la tendencia hacia una concentración del impacto negativo de los precios en el segmento de los consumidores que habitualmente compraban en los mercados estatales que entonces tenían menores precios.
No se dispone de datos específicos sobre las cantidades de consumidores y perfiles de ingreso de los consumidores en enero de 2021, pero es plausible asumir que incluía personas y familias con menores ingresos relativos que los consumidores que acudían a los mercados privados.
Ante la carencia de datos específicos no puede afirmarse de manera concluyente que los nuevos precios minoristas estén agravando la desigualdad social, pero pudiera trabajarse con la siguiente hipótesis:
Los incrementos de los precios máximos minoristas del mes de mayo de 2021 en los mercados agropecuarios favorecen la desigualdad social medida por el acceso diferenciado a los alimentos comercializados en mercados agropecuarios.
Como toda hipótesis, esta que se ha presentado es cuestionable. En caso de crítica, especialmente si proviene de funcionarios, se agradecería que se aportasen los datos que asumo que deben tener y que se necesitarían para validar la hipótesis contrapuesta de que los incrementos de precios minoristas favorecerían, o cuando mínimo habrían sido neutrales, respecto al incremento de la desigualdad.
Una nota final sobre crecimiento de precios y protección social.
En principio, la flexibilidad de los precios minoristas agropecuarios para que puedan reflejar la relación entre oferta y demanda sería positiva en el caso de que una parte considerable del incremento del mayor valor captado por los precios minoristas se trasladase hacia los precios que se paga al productor. A mediano y largo plazo, la clave para reducir precios radica principalmente en una oferta mayor y que además también sea más eficiente para poder reducir costos.
Naturalmente, los estímulos y los medios también deben operar para que otros actores de la cadena puedan funcionar con efectividad y eficiencia.
En cualquier caso, habría que tener en cuenta que el incremento del nivel de los topes de precios, o la posible eliminación de estos, tendría como contrapartida una afectación del poder adquisitivo de una parte de la población en el corto plazo, una situación que por su amplitud y por ocurrir en un contexto de crisis prolongada e incierta debe ser atendida por el Estado.
Incluso si se asumiese que en un plazo mayor el funcionamiento de precios flexibles pudiera conducir a un mejor equilibrio de mercado por la vía de aumentar la oferta, ello demoraría tiempo.
En condiciones en que parecería haberse reconocido, incluso de forma parcial, que los topes de precios no pueden ofrecer protección al consumidor en general, entonces habría que desplazar la protección social hacia un subsidio focalizado en el consumidor pobre.
Es un tema que rebasa el propósito de este texto, pero que conviene resaltar como un tema urgente.
Notas
1 Redacción Cubadebate, “Cuatro meses de ordenamiento monetario en Cuba: Ajustes y correcciones”, Cubadebate 5 de mayo de 2021, http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/05/05/cuatro-meses-de-ordenamiento-monetario-en-cuba-ajustes-y-correcciones/
2 Pedro Monreal, Los precios del “ordenamiento” y la conversación para la que algunos no parecen estar preparados, 30 de enero de 2021, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2021/01/30/los-precios-del-ordenamiento-y-la-conversacion-para-la-que-algunos-no-parecen-estar-preparados/ ; “Cinco hipótesis sobre los desconcertantes precios agrícolas del “ordenamiento”, blog El Estado como tal, 12 de abril de 2021, https://elestadocomotal.com/2021/04/12/cinco-hipotesis-sobre-los-desconcertantes-precios-agricolas-del-ordenamiento/, y ¿Funcionan como un doble tapón los precios agrícolas del “ordenamiento”?, blog El Estado como tal, 14 de abril de 2021, https://elestadocomotal.com/2021/04/14/funcionan-como-un-doble-tapon-los-precios-agricolas-del-ordenamiento/
3 “Gobierno de Cienfuegos aprueba precios de productos agrícolas para entidades estatales, cooperativas y carretilleros”, Portal del Ciudadano. Gobierno Provincial de Cienfuegos, 4 de enero de 2021, https://cienfuegos.gob.cu/es/actualidad/noticias/1772-gobierno-de-cienfuegos-aprueba-precios-de-productos-agricolas-para-entidades-estatales-cooperativas-y-carretilleros
4 Tay Beatriz Toscano Jerez , “Nuevos precios para productos agropecuarios en Cienfuegos” periódico 5 de Septiembre, 5 de mayo 2021, http://www.5septiembre.cu/nuevos-precios-productos-agropecuarios-cienfuegos/
5 Gaceta Oficial No. 49 Ordinaria, 4 de mayo de 2021, https://www.gacetaoficial.gob.cu/sites/default/files/goc-2021-o49_0.pdf
6 Ibidem.
7 Tay Beatriz Toscano Jerez, Op. Cit.
8 Katia Siberia, “En Ciego de Ávila las cifras no se comen, pero se digieren”, periódico Invasor, 16 de junio de 2020, http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/06/16/en-ciego-de-avila-las-cifras-no-se-comen-pero-se-digieren/, y “La carreta no va delante de los bueyes, pero va”, periódico Invasor, 15 de abril de 2021 http://www.invasor.cu/es/secciones/opinion/la-carreta-no-va-delante-de-los-bueyes-pero-va
9 Pedro Monreal, ¿Cuál debería ser la desigualdad máxima en Cuba?, 11 de abril 2017, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2017/04/11/test2/ ; Desigualdad en Cuba: ¿combatiendo la riqueza o la pobreza?, 25 de abril de 2017, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2017/04/25/desigualdad-en-cuba-combatiendo-la-riqueza-o-la-pobreza/ ; La desigualdad medida con otra “vara”: el índice de Palma, 26 de abril de 2017, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2017/04/26/la-desigualdad-medida-con-otra-vara-el-indice-de-palma/ ; Desigualdad global: ¿Dónde se ubica Cuba?, 29 de abril 2017, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2017/04/29/desigualdad-global-como-se-ubica-cuba/ ; El mercado, lo privado, y la desigualdad: del relato al dato, 14 de junio de 2017, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2017/06/14/el-mercado-lo-privado-y-la-desigualdad-del-relato-al-dato/ ; Los datos actualizados de la seguridad social en Cuba: ¿otra vuelta de tuerca a los índices de desigualdad?, 26 de junio de 2019, blog El Estado como tal, https://elestadocomotal.com/2019/06/26/los-datos-actualizados-de-la-seguridad-social-en-cuba-otra-vuelta-de-tuerca-a-los-indices-de-desigualdad/
10 ONEI. VENTAS DE PRODUCTOS AGROPECUARIOS. INDICADORES SELECCIONADOS. Enero- Diciembre 2019. (Edición Marzo de 2020). Ver Tabla 1.3- Ventas en físico de productos agropecuarios por grupos de productos. Enero – Diciembre de 2019.