Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 3 de febrero de 2022

Foco de prioridades en Cuba apunta hacia inflación y desigualdades

La crisis estructural de la economía cubana, agravada por los efectos de la pandemia y la persistencia del embargo/bloqueo estadounidense, complican aún más la disponibilidad de recursos.


Clientes aguardan en el exterior de un mercado para adquirir alimentos, en el municipio de Centro Habana de la capital cubana. Además del déficit de ofertas de bienes y servicios, el crecimiento exponencial de los precios en el mercado informal obedece a fenómenos de “ilegalidad, reventa y especulación”, sostienen autoridades.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La Habana, 4 feb.- El control de la inflación que agujerea los bolsillos de las familias y concretar estrategias para reducir márgenes de desigualdades, incluidos aquellos en el acceso a alimentos y medicinas, son urgencias planteadas en Cuba para este año.

Durante la primera reunión del año del Consejo de Ministros, el presidente Miguel Díaz-Canel insistió en que “tenemos que trabajar más intensamente en varias tareas; en primer lugar en las medidas para mejorar los abastecimientos a la población y contener la inflación”, sin ofrecer detalles sobre posibles estrategias, de acuerdo con un reporte oficial el 1 de febrero.

“Un reto será estabilizar los parámetros socioeconómicos, que pasa por asegurar lo básico. Y con ello me refiero a alimentación, medicamentos, transporte, tanto en cantidad como en calidad, y en función de eso lograr una calidad de vida”, sostuvo en diálogo con IPS la jurista cubana Mylai Burgos.

Luego, “es fundamental dar atención prioritaria a grupos vulnerables, en primer lugar adultos mayores, además de menores, personas con discapacidad, mujeres, miembros de la comunidad LGBTIQ y personas racializadas”, complementó la también Investigadora de la Academia de Derecho de la Universidad Autónoma de México.

Para la especialista en temas de derechos humanos, la otra línea de atención debería estar relacionada “con el espacio de convivencia o territorial –pensándolo como un espacio sociocultural-, es decir, los barrios en situación de marginalidad”.

La crisis estructural de la economía cubana, agravada por los efectos de la pandemia y la persistencia del embargo estadounidense que este jueves 3 de febrero cumple 60 años, complican aún más la disponibilidad de recursos que, reflexionó Burgos, posibilitaría “redistribuir esa riqueza bajo políticas sociales para personas y grupos vulnerables, lo cual implica mayor bienestar”.


Trabajadores de la empresa Aguas de La Habana rehabilitan redes de suministro a viviendas en el municipio de Regla. Tras las protestas de julio, el gobierno inició labores de reanimación y mejora de las condiciones de vida en unos 70 barrios desfavorecidos de La Habana y de otras ciudades, donde se solucionan necesidades básicas como el acceso a agua y saneamiento, reparación y construcción de viales y viviendas.

La espada de la inflación

Datos de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei) muestran que Cuba cerró 2021 con un crecimiento del Índice de Precios al Consumidor de 77,33 %, pero la cifra solo tomó en cuenta indicadores en el mercado formal.

A través de su cuenta en Twitter, el economista cubano Pedro Monreal opinó que el dato “tiende a subvalorar la inflación porque el cálculo asume estructuras de consumo de hace más de 10 años”, y lo contrastó con la estimación de 740 % de la Unidad de Inteligencia de la publicación británica The Economist, a comienzo del año.

El incremento generalizado de los precios promedio se ha agravado desde enero de 2021 con el reordenamiento monetario, un necesario pero postergado proceso que incluyó la eliminación de la doble moneda y de subsidios, devaluación del peso, así como un incremento en los precios de bienes y servicios.

El ordenamiento elevó el salario mínimo al equivalente a 87 dólares y el máximo a casi 400. En el caso de las pensiones, la más baja corresponde a 63 dólares.

La medida fijó una tasa oficial de 24 pesos por dólar, pero ante la imposibilidad de comprarlos en el Banco Central la ciudanía recurre al mercado informal donde se transa a alrededor de 100 pesos por dólar.

El propio gobierno reconoce problemas en el diseño e implementación del ordenamiento durante el cual aumentó el nivel de liquidez en la ciudadanía, frente a un déficit de ofertas estimado en 700 millones de dólares, según cifras oficiales.

“Es agónico garantizar la alimentación diaria; para comprar pan, una botella de aceite o carne de pollo debes hacer colas durante horas. La leche solo se consigue en el mercado negro, y comer frutas, hortalizas y viandas con frecuencia se ha vuelto un lujo”, dijo a IPS la enfermera Adelaida Núñez, residente en el municipio de Diez de Octubre, uno de los 15 que conforman La Habana.

Autoridades de gobierno explican que además del déficit de ofertas, el crecimiento exponencial de los precios en el mercado informal obedece a fenómenos de “ilegalidad, reventa y especulación”.

Subrayan que tras la revalorización de productos, el alza de tarifas de servicios, y los reajustes de algunas como las de la electricidad, se han mantenido sin cambios.

No obstante, reconocieron que el coste de la canasta de bienes y servicios representa el doble de los 60 dólares previstos inicialmente para gastos mensuales.

Asimismo, el reordenamiento mantuvo la dolarización parcial de la economía, con la permanencia desde 2019 de establecimientos para vender electrodomésticos, alimentos y otros bienes, mediante tarjetas magnéticas respaldadas por cuentas en divisas convertibles.

Envuelto en la polémica y críticas por las segmentaciones del mercado que genera, las autoridades insisten en que el mecanismo busca recaudar divisas y con una parte de ellas, abastecer los comercios donde concurre la población cuyos salarios e ingresos son únicamente en pesos cubanos.

En este contexto se ha mantenido la cartilla de racionamiento, en vigor desde 1962, y mediante la cual se vende cada mes a los 11,2 millones de habitantes de la isla algunas cantidades de arroz, azúcar, granos, café, aceite y proteína animal.

Aunque insuficientes, dichos insumos alivian parte de las necesidades de muchos hogares, sobre todo los de bajos ingresos y de grupos vulnerables.

El alza del costo de la vida fue uno de los factores que combustionó las protestas del 11 de julio de 2021 en unas 40 ciudades y otras localidades.

Las autoridades atribuyeron las acciones a una operación de golpe blando financiada por el gobierno de Estados Unidos, destinada a forzar un cambio de régimen.

Si bien ocurrieron acciones vandálicas contra comercios e instituciones, muchos de los manifestantes reclamaron de manera pacífica cambios económicos y políticos en este país de sistema socialista.

Para analistas, las muestras de descontento respondieron, entre otros factores, a reiterados cortes de energía, el desabastecimiento de artículos de primera necesidad, y la venta de alimentos en divisas.


Vista exterior de la embajada de Estados Unidos en La Habana. La persistencia del embargo estadounidense, que este 3 de febrero cumple 60 años, complican aún más el desempeño de la economía cubana, urgida de cambios estructurales que garanticen el desarrollo y modernización de Cuba.

Acelerar las reformas

Según cifras oficiales, este país insular caribeño culminó 2021 con una crecimiento de 2 % del producto interno bruto y para este año los pronósticos prevén un alza de 4 %.

Antes de concluir 2021, Cuba deberá reiniciar los pagos de los intereses de la deuda externa a los acreedores del Club de París, de acreedores gubernamentales, postergados durante dos años, debido a los problemas financieros derivados de la pandemia.

Con resultados poco palpables aún, el gobierno adoptó decenas de medidas destinadas a reanimar las empresas estatales e incrementar las producciones agropecuarias, y desde septiembre aceleró la constitución de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y cooperativas no agropecuarias, que ya sobrepasan las 1700, y donde sobresalen las relacionados con el sector alimentario.

Economistas cubanos dentro y fuera de la isla insisten en la urgencia de acelerar el programa de reformas socioeconómicas que desde 2011 recibieron el aval de la ciudadanía, y pautó las claves de un modelo de desarrollo socialista.

Entre otras propuestas, recomiendan además de aprobar un programa antinflacionario, reemplazar el esquema de planificación centralizada, fomentar y regular de manera adecuada la competencia empresarial, y quitar los límites al ejercicio privado de profesiones como la arquitectura o guías turísticos, cuyo aporte podría beneficiar al presupuesto estatal mediante el pago de contribuciones.

A ello suman exhortaciones para hacer más atractiva la Ley de Inversión de Extranjera (2014), eliminar el monopolio estatal sobre la importación y exportación de insumos, además de acabar con los frenos en la producción de alimentos en una nación que debe comprar de 70 % a 80 % de los que consume.

Tras las protestas de julio, el gobierno inició labores de reanimación y mejora de las condiciones de vida en unos 70 barrios desfavorecidos de La Habana y de otras ciudades, donde se solucionan necesidades básicas como el acceso a agua y saneamiento, reparación y construcción de viales y viviendas.

“Creo que los gobiernos tienen la obligación de dar prestaciones, impulsar políticas de bienestar y sociales, porque concentran los recursos, y mucho más tratándose de Cuba. Pero otro rasgo importante es la obligación de generar condiciones para que la ciudadanía sea activa”, reflexionó Burgos.

A su juicio, es importantísimo “ver los barrios vulnerables como espacios sociopolíticos en los cuales se generen condiciones para que las personas desarrollen sus capacidades y potencialidades desde el punto de vista económico, lo cual incide en lo social”.

De acuerdo con la experta, puede hacerse “mediante créditos, otras formas de financiamiento, capacitación o estructuración de mipymes o cooperativas que generen productividad, ya sea de servicios o culturales, y que mejoren sus condiciones de vida”.

ED: EG

La adopción cautelosa de dólares digitales por parte de la Fed

Feb 1, 2022 KENNETH ROGOFF

CAMBRIDGE – Los gobiernos de muchos países, principal mente el de China, siguen experimentando con las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC por su sigla en inglés). Money 3.0 está avanzando a toda velocidad y, con su reciente documentación técnica, titulada “El dólar estadounidense en la era de la transformación digital”, la Reserva Federal de Estados Unidos, claramente rezagada, finalmente ha comenzado a intervenir, aunque sólo de manera poco entusiasta. La cautela de la Fed es entendible, ¿pero es excesiva?

La Fed fija una vara extremadamente alta para introducir un dólar digital minorista. Por empezar, nos dicen que la nueva forma de moneda debe brindar beneficios de manera más efectiva que otros métodos, supuestamente en referencia a las stablecoins digitales vinculadas al dólar y a las cuentas bancarias existentes. Por ejemplo, un supuesto beneficio de un dólar digital es ofrecer una “compensación en tiempo real” para pequeños pagos, lo que por supuesto la moneda en papel ya hace, y la Fed planea introducir en breve pagos electrónicos de 24 horas a través de los bancos. La moneda digital también debe proteger la privacidad (las autoridades chinas dicen lo mismo) y no debe facilitar la actividad criminal, lo cual es irónico dada la popularidad del billete de 100 dólares en la economía sumergida global.

Lo más problemático de todo es el requerimiento de la Fed de que los beneficios esperados a partir de introducir un dólar digital superen cualquier riesgo que esto pueda crear. Es un obstáculo muy difícil pero razonable. A pesar de todos los defectos de la infraestructura financiera existente del mundo, su funcionamiento interno se ha mantenido esencialmente intacto durante décadas. Imaginemos un escenario de pesadilla en el que un dólar digital mal diseñado dejara abierta una “puerta trasera” que permitiera que una potencia extranjera hostil cerrara todo el sistema financiero global basado en el dólar de una sola vez.

Dejando de lado los riesgos, no es difícil de entender por qué la Fed se muestra particularmente reticente a cualquier cambio cuántico en el sistema financiero existente. Después de todo, el dominio internacional del dólar le aporta infinidad de beneficios a Estados Unidos. Reduce las tasas de interés que tienen que pagar los ciudadanos y las corporaciones estadounidenses, para no mencionar aquellas para el mayor prestatario del mundo, el gobierno de Estados Unidos –lo que Valéry Giscard d’Estaing, el entonces ministro de Finanzas de Francia, llamaba el “privilegio exorbitante” de Estados Unidos.

El dominio del dólar también les da a las autoridades norteamericanas una influencia sobre la estructura del sistema financiero global, inclusive un acceso privilegiado a información sobre las transacciones mundiales con dólares. Asimismo, le permite a Estados Unidos imponer sanciones financieras significativas. Rusia ha sido objeto de sanciones financieras selectivas desde su anexión de Crimea en 2014, pero la administración del presidente Joe Biden ahora amenaza con medidas mucho más fuertes en caso de una invasión rusa de Ucrania.

Mientras otros bancos centrales lideran la tarea de introducir monedas digitales, algunos temen que la Fed pueda encontrarse en la posición de Eastman Kodak (que alguna vez hizo una fortuna procesando película) cuando llegó la fotografía digital, o de los fabricantes de relojes mecánicos suizos cuando los relojes digitales se volvieron ubicuos.

Pero hay otra razón más sutil para la reticencia de la Fed frente al dólar digital: Estados Unidos sigue siendo fundamentalmente una democracia y una economía de mercado. Si bien el gobierno tiene un poder regulatorio y legal considerable para implementar la adopción de su moneda digital, esto se aplica sólo hasta un punto. No se puede obligar a la población norteamericana a aceptar una transición que no quiere. ¿Recuerdan cuando el Tesoro intentó popularizar los billetes de 2 dólares porque ahorraría dinero en la impresión de billetes de un dólar?

De manera que, cuando Estados Unidos efectivamente intente introducir un dólar digital minorista –cosa que creo que terminará haciendo-, tal vez sólo le dé un mordisco a la manzana. En este momento, el rango de tecnologías y opciones para las CBDC es casi ilimitada. (La Autoridad Monetaria de Singapur recientemente realizó un concurso para diseñar el dólar de Singapur digital y la ronda final –en la cual participé como juez- no tenía menos de 15 entradas diversas)-. Si el gobierno chino decide que eligió la tecnología equivocada para su CBDC, puede decirle a todo el mundo que quiere dar marcha atrás. Pero si el primer intento de la Fed con un dólar digital fracasa, debido a una falta de interés público y a una acometida política, tal vez tenga que esperar décadas antes de intentarlo de nuevo.

Una cuestión visiblemente ausente en la documentación técnica de la Fed es cómo el organismo planea regular las tecnologías financieras descentralizadas de Web 3.0, un dominio donde las autoridades estadounidenses hasta el momento parecen estar perdidas en acción. En particular, los reguladores estadounidenses necesitan con urgencia hacer mucho más para guiar y restringir el crecimiento de las criptomonedas privadas y sus muchos derivados. Como señaló la senadora estadounidense Elizabeth Warren, “las criptomonedas son la nueva banca en las sombras”. La opinión generalizada de que las criptomonedas se utilizan básicamente para inversión y no para transacciones y flujos de capital –una visión a la que suscribe el documento de la Fed- es una mera ilusión, como ha demostrado la investigación reciente.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, ha sostenido que introducir una CBDC estadounidense debilitará la demanda de criptomonedas. Ésta es una de las motivaciones de la Fed para producir su documentación técnica. Pero gran parte de la demanda de criptomonedas como Bitcoin proviene de la economía sumergida global, ya sea para compras de drogas ilegales en la Internet oscura, evasión de sanciones por parte de oligarcas rusos, fuga de capitales, lavado de dinero o evasión impositiva.

Es irrefutable la necesidad actual de una regulación estricta del uso de criptomonedas de las economías avanzadas, y de otras CBDC en tanto vayan siendo utilizadas a nivel internacional. La reticencia de la Fed a apresurarse a lanzar un dólar digital es entendible, pero no es una excusa para el ritmo lento de la reforma regulatoria.

KENNETH ROGOFF Professor of Economics and Public Policy at Harvard University and recipient of the 2011 Deutsche Bank Prize in Financial Economics, was the chief economist of the International Monetary Fund from 2001 to 2003. He is co-author of This Time is Different: Eight Centuries of Financial Folly and author of The Curse of Cash.

Si usted tuviera 3 minutos a solas con el Presidente y el Primer Ministro, ¿qué les recomendaría priorizar? (2da. parte)





Como en años anteriores, Temas ha invitado a un grupo de destacados expertos para que ofrezcan su visión calificada sobre el año que empieza. Ellos son economistas, sociólogos, politólogos, comunicadores, médicos, promotores, activistas y otros conocedores de diversos campos y prácticas.

En esta oportunidad publicamos las respuestas enviadas por un grupo de sociólogos, investigadores sociales, psicólogos y activistas a la última pregunta de la Letra de Temas 2022.

3. Si usted tuviera 3 minutos a solas con el Presidente y el PM, ¿qué les recomendaría priorizar?

Mayra Espina. Socióloga

Situada en el difícil y complejo lugar de la presidencia, que no quiero para mí, daría más relevancia al corto plazo, considerando que es urgente y dramático para Cuba superar aceleradamente la larga crisis, con una lógica de modernización, inclusión y participación, aceptando y manejando, in situ, los retos, tensiones y contradicciones de la combinación de una economía de mercado que requiere conservar su intencionalidad social y emancipadora, en un escenario externo hostil.

Algunas ideas posibles, elaboradas por la academia, que estoy segura el Presidente conoce, y sugiero volver a revisar, para activar opciones que pueden tener un impacto rápido y consistente sobre la solución de los nudos principales de la crisis:

  • Elevar incentivos a la producción y servicios en todos los sectores de propiedad. Ampliar el peso posible del sector no estatal, con una reconsideración de la noción de “medios fundamentales de producción” y de la relación propiedad social-propiedad privada.
  • Disminuir controles e intermediarios y controladores de la burocracia estatal; solo los imprescindibles. Revisar mecanismos de importación y exportación para todos los sectores de propiedad, ampliando sus competencias.
  • Revisar prioridades de asignación de recursos. Inversiones alejadas de las prioridades del modelo aprobado: altas asignaciones al turismo, cuando las predicciones de incremento de visitantes en los próximos cinco años no lo justifican, mientras que la agricultura y otras actividades productivas apenas reciben apoyos. La desbalanceada inversión turística, además, desconoce otras oportunidades de desarrollo y condena a la dependencia de un sector altamente vulnerable y de opciones limitadas.
  • Implementar aceleradamente políticas sociales de amparo y bienestar, asistenciales y autotransformativas. Prioridades: superación de deudas históricas, oferta para jóvenes, protección infancia y tercera edad, opciones de trabajo, ingresos y hábitat dignos, mejoras en salud y educación.
  • Transformar la esfera política y jurídica, para activar la participación ciudadana directa a escala local y macro en los asuntos de gobierno, asegurar transparencia y rendición de cuentas total a todos los niveles, habilitar asociacionismo y derecho de manifestación, asegurar irrestrictamente el debido proceso y la garantía de los derechos ciudadanos ante la ley.

Marta Núñez Sarmiento. Socióloga

  • Estudiar los conocimientos sobre estos problemas y las propuestas de soluciones que los científicos sociales han producido desde inicios de la Revolución. Desgraciadamente, no conocerán las investigaciones que se destruyeron. Tener siempre presente las advertencias de Fidel en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, en noviembre de 2005.

Maritza López McBean. Trabajadora social. Red Barrial Afrodescendiente

  • He tenido ese privilegio con el presidente Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, y eso ha marcado un antes y un después en mi vida. Fue afectivo, respetuoso, y su impacto ha sido extremadamente positivo para la mayoría de los se relacionan con nosotros.
  • Les diría lo mismo que expuse en las dos respuestas anteriores: cómo lo estamos haciendo en el caso de los Talleres de Transformación y el activismo barrial antirracista en el que participo activa y conscientemente. Insistiría en que no dejen a un lado las cuestiones ideológicas y sociales, en paralelo al desarrollo económico del país.

Luisa Íñiguez Rojas. Géografa. FLACSO-Cuba

  • Es urgente hacer todo lo posible por elevar el bienestar material y espiritual de la población, como sé que es la voluntad de ustedes. Se requiere una atención detallada a los efectos negativos inmediatos y a corto plazo de TODOS los déficits: en la salud social, física y mental de la población, en particular de los grupos más vulnerables. Se debe observar y valorar de forma permanente los límites de la autonomía municipal, o reconocer la heteronomía de la mayoría de ellos. Atender la ampliación de las brechas territoriales y sociales. Se necesita incorporar, en los sistemas de información, indicadores que den cuenta del curso de los nuevos procesos, de forma que permitan monitorear los avances y rezagos de territorios, no solo en los municipios, sino en sus sistemas de asentamientos (pueblos o poblados urbanos o rurales, caseríos rurales, en particular los remotos, también llamados de difícil acceso)
  • La situación económica del país provoca o agudiza problemas a los que se responde con políticas, intenciones, proyectos y macroproyectos. Considero necesario dimensionar con cautela esos problemas, y su alcance poblacional y territorial, para poder sustentar niveles de prioridad.
  • Es indispensable no calificar de forma absoluta procesos, conductas o comportamientos que responden a la heterogeneidad social, económica y cultural de grupos y territorios. Esta se ha ampliado por sobre los enormes esfuerzos que se hacen en la actualidad. Por otra parte, las políticas benefician a determinados grupos socioprofesionales, socioocupacionales, sociodemográficos, socioterritoriales, y se reciben según las voluntades, aspiraciones y convicciones de cada uno.
  • Sé que 2022 será de mucho trabajo, de muchos esfuerzos, y espero éxitos en todo lo que proponen.

Jorge Enrique Torralbas. Profesor. Facultad de Psicología, UH

  • Ante la polarización como estrategia de destrucción, deben oponer el consenso como estrategia de desarrollo. Toda expresión que categorice, divida, agrupe o establezca jerarquías o derechos de un grupo sobre otro, debe ser evitada. No hay algo como “ellos” y “nosotros” o bandos. Que las etiquetas sean solo un medio en redes sociales digitales, pero nunca una política.
  • Es preciso el diálogo, incluso con aquellos con los que resulte incómodo hacerlo. Alimentar el disenso como estrategia diaria de dirección. En cada reunión, incluir un grupo que a priori se sabe que dirán algo diferente; en cada encuentro con algún sector, pedir reunirse con esos que dicen las cosas fuera de lo políticamente correcto. Es un diálogo que permita la capacidad de encontrar(nos) con el que piensa diferente. Quizás un voto negativo o una abstención sea hoy más revolucionario que el a favor unánime.
  • Estimular un proceso de reconciliación interno y con nuestra emigración. Existen sombras colectivas, que siguen pesando en la forma en que las cubanas y los cubanos se relacionan con su país. Hablar de nuestros errores puede ser duro, y obviamente peligroso, ante el acecho externo. Pero el propio presidente ha dicho que nada parece indicar que eso vaya a desaparecer. Entonces, ese proceso no puede seguir postergándose para un momento mejor. Quizás hacerlo sea lo que genere ese momento mejor; construirlo desde la reconciliación interna y externa, como vacuna ante la polarización pujante.
  • Al Presidente le diría: haga más visible el liderazgo colectivo en su gestión de gobierno; evite las reuniones donde estén cuatro en la presidencia y el resto en la audiencia. El territorio importa. Especialmente cuando se reúna con su equipo de gobierno, vuelva al círculo inicial donde solía hacer las reuniones. Pida que se trasmitan esas reuniones donde usted no está y sí el primer ministro y que muestren a sus ministros en acción. También, una estrategia en los medios locales donde se vea el actuar de los líderes en los territorios.

La dureza de la batalla ha hecho que su rostro se tense. Sonría. Hágalo como cuando recuerda el acto en Santa Clara. E improvise, como lo hizo ese día.


Aurelio Alonso. Premio Nacional de Ciencias Sociales y Caridad Cruz. Ingeniera. Fundación Núñez Jimenez

  • La constante del Estado ha sido encontrar soluciones inmediatas para las urgencias que se presentan recurrentemente en el país. Pero estas soluciones han relegado la revisión crítica y una propuesta participativa integral, basada en recursos propios, y sostenida en el tiempo, para dinamizar la producción de alimentos a la altura de la demanda de la población.
  • Recomendaríamos que esas respuestas no sean factores que desordenen, sino que formen parte de la integralidad deseada en el largo plazo. Como aportes prioritarios a esa integralidad pudieran estar: la recuperación de los suelos agrícolas y el fomento de la biodiversidad como soportes principales para elevar la producción; que la escala de las unidades productivas posibilite un manejo humano y esté basado en recursos propios; el redimensionamiento de la producción de azúcar de caña sobre criterios cualitativos y no solo cuantitativos; que la agroecología, la permacultura y otras prácticas que aportan soberanía alimentaria y energética, y motivación a las nuevas generaciones, se articulen orgánicamente y aparezcan debidamente legisladas; que los medios de comunicación sean un instrumento más efectivo para la superación de las deficiencias en los hábitos alimentarios de la población y que dejen de promover la producción y el consumo de alimentos que, como los embutidos, provocan enfermedades que repercuten en la carga y los costos del sistema de salud.
  • En la visión de una nueva estructura económica, el Estado pudiera definir con mayor precisión qué esferas de la producción y los servicios funcionarían con más eficiencia en las formas no estatales, y emprender caminos de transformación específicos y articulados, sin que se afecte la orientación socialista de la economía en su conjunto, en la cual predominarían los sectores fundamentales, también a definir por el Estado. No se debe identificar economía socialista con economía estatal. Ni perder de vista que, en la construcción de esa economía, las formas socializadas de producción y servicios, estatales y no estatales, deben ser las predominantes, con un papel realmente protagónico tanto del obrero de la empresa estatal como del asociado a la cooperativa, de manera tal que también se vaya desarrollando progresivamente una cultura donde el sentido de la prosperidad no se limite a la ganancia. A medida que esa diversidad en la gestión se consolide, deberá ir tomando forma la competencia de los sectores que confluyan y se interrelacionen.
  • El crecimiento desmesurado del mercado informal refleja niveles de corrupción particularmente lesivos en los terrenos de la alimentación, los medicamentos, la venta de influencias y otros aspectos. Se requieren acciones más drásticas y que lleguen a todos los niveles del ejercicio de poder político y administrativo. Cuando la población vive en condiciones de austeridad, resulta ofensiva la obesidad de muchos de nuestros dirigentes, hombres y mujeres, que también están presentes en todos los niveles.

Anabel Díaz Hurtado. Socióloga. Universidad Central de Las Villas

  • En primer lugar, la formación de cuadros y dirigentes desde una visión estratégica, que les de herramientas para gestar procesos, conducir el desarrollo e interactuar desde el compromiso y el sentido de la humildad y el deber para con el otro, y el proyecto del cual son sujetos creativos y transformadores. La importancia de lograr, desde las estructuras educativas, la formación en ciencias políticas, administración pública y el trabajo social, disciplinas hoy ausentes de los programas de la educación superior y que no se logra potenciar con cursos cortos y capacitaciones.
  • En segundo lugar, la necesidad de conceptualizar e implementar lo referido a la autonomía local de los gobiernos, definiciones que hoy se encuentran más establecidas en el discurso y muy poco en la realidad concreta de la gestión gubernamental a escala municipal. Este tema, pasado por el tamiz de la participación popular, hoy no puede ser un slogan o reto y sí una necesidad sentida de dirigentes y población en general.
  • En tercer lugar, y no en orden de prioridad, la atención diferenciada –con contenido del contexto cubano actual y proyección futura– a las organizaciones del sistema político cubano. En este caso, lo referido a sus contenidos y vínculos con las masas que las integran y a las cuales representan. Especial atención ameritan las organizaciones juveniles (políticas y de vanguardia) y los sindicatos de trabajadores, pues en ellas descansan las bases más solidas de nuestro proyecto y el sentido humanista de la Revolución. Recomendaría poner la mayor prioridad en los niños, adolescentes y jóvenes, a ellos se debe todo lo que seamos capaces de lograr y proyectar, en ellos está el futuro de Cuba; las políticas y servicios tienen que contener a estos grupos y pensar en ellos como motores del desarrollo y la sostenibilidad de un proyecto que hoy tiene su mayor reto: contener en sí mismo la esencia de la Revolución cubana en la medida en que se recontextualiza.

Roberto Corral. Profesor. Facultad de Psicología, UH

  • Le diría que lo más importante consiste en no intentar ser un líder en solitario, sino procurar una verdadera dirección colectiva, que admita la diferencia y la crítica popular. Evitar respuestas populistas que se concentren en resolver algunos problemas de inmediato. Evitar el autoritarismo histórico y los criterios inapelables. Tener la valentía necesaria para eliminar cuadros ineficientes, aunque sean políticamente correctos o estadísticamente representativos. Vigilar los peligros de los que debe cuidarse en su entorno: corrupción de los cuadros mayores e intermedios; actores con poder histórico, pero ya fuera de contexto; nepotismo, amiguismo y absolutismos, fidelidades políticas o personales a individuos y no a ideas. Apoyarse en las ciencias, no solo en las naturales y tecnológicas, sino también en las sociales que pueden alumbrar soluciones diferentes; mantener el diálogo que ha iniciado como un estilo de gobierno permanente y no una alternativa emergente y provisional; aceptar criterios diferentes de los estrictamente partidistas y dialogar con quienes los plantean; procurar visiones de país y no solo soluciones puntuales, a nivel de barrio o empresa, porque la nación no es un conjunto de barrios y localidades. Hacen falta medidas nacionales que cuenten con el apoyo de la mayoría de la población, pero será necesario atender también los criterios de las minorías. Buscar una diplomacia más efectiva con amigos, enemigos y aliados. Negociar un “ganar-ganar” por encima de un siempre “ganar-nunca-perder”. Evitar la comunicación triunfalista; aparecer con más frecuencia en los medios de comunicación públicos oyendo críticas y aceptando propuestas de soluciones. Le sugeriría además que no intente parecerse a ninguno de los que lo precedieron. Tiene que crear un estilo propio y atractivo. No puede ser un maestro de escuela que regaña a sus estudiantes todo el tiempo, pero tampoco un buen abuelo que halaga siempre a sus nietos. Reconocer la excelencia y criticar el error en todo lo que ocurra. Representar la mayor oposición al gobierno y sus ejecutores, desde su mirada crítica. Que haga ejercicio físico y mejore su imagen pública.
  • En resumen, saber qué se puede sacrificar y qué no, y tener el coraje de decírselo al pueblo. 

Rosa Campoalegre. Investigadora. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas 

¿Tres minutos? Cuatro propuestas:

  • Dentro de las políticas posibles, me enfocaría en la necesidad de avanzar con acciones prácticas, aunque asentadas en cambio de paradigma. No hay recetas, pero sí un antídoto: siempre con el pueblo, siempre reinventarse, participación y ciencias a toda línea.

Reiteraría:

  • Continuar avanzando hacia un nuevo enfoque de política pública integrado, interseccional, participativo. ¿Acciones concretas? La política en la casa de cada ciudadano: leer la vida cotidiana como músculo de la política. ¿Prioridades? Miles. ¿Una? Protección de la población contra la inflación. 
  • Es imperativo un sistema nacional e integrado de cuidados que deje atrás el paradigma de la dependencia y coloque en el centro el cuidado como derecho universal, lo cual debe expresarse de manera más clara en el texto constitucional y abarcar sus dos aspectos, el derecho a recibirlos a proveerlos. Este segundo aspecto incluye el derecho a decidir cuándo, cómo y en qué condiciones se cuida, algo que suele ser negado debido a la feminización de los cuidados.
  • Es inaplazable una ley integral frente a las violencias.
  • Finalmente, visite el CIPS y su Cátedra de estudios sobre afrodescendencias; hablemos de la lucha contra el racismo, para seguir mirando a la sociedad cubana para transformarla/nos.
  • Facilitar un trabajo digno, visto como derecho y deber social, que garantice las condiciones para el acceso al bienestar material y espiritual de quienes trabajan y sus familias.

Jesús Menéndez. Geriatra. Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud.

  • El gobierno ha dado gran importancia a la ciencia para la toma de decisiones. En este sentido, teniendo en cuenta que el envejecimiento poblacional atañe a la seguridad nacional, les propondría crear un grupo de Gerociencia –concepto nacido hace pocas décadas y en avance en el mundo–, que promoviera al envejecimiento como tema principal de investigación, que tribute al Programa Nacional de Investigación en Envejecimiento y Salud ya existente.
  • Les propondría también acelerar la creación de un sistema de cuidados a largo plazo, para todas las edades, que incluya cuidados al final de la vida, con corresponsabilidad y cofinanciamiento del gobierno, familia y sociedad civil. Paralelamente, fomentar los entornos amigables con las personas mayores, lo cual abaratará los cuidados al “empujarlos” hacia los últimos años de la vida.
  • Les comentaría que debemos ser más oportunos con las noticias, dar antes que nos den. Decir nosotros antes que otros nos digan nuestros asuntos. Eso nos haría más creíbles y ayudaría a contrarrestar la guerra mediática que sufre nuestro país.
  • Por último, les diría que a la empresa estatal socialista hay que virarla al revés y al derecho de nuevo, como a una media. Es la única forma que sea eficiente y sostenible.

Sesenta años de la proclama que formalizó el criminal bloqueo económico de EE. UU. contra Cuba

 Declaración del Gobierno Revolucionario

Foto: Ariel Cecilio Lemus

El Gobierno Revolucionario denuncia la vigencia durante más de 60 años del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto formalmente por EE. UU. el 3 de febrero de 1962. En esa fecha, el entonces presidente John F. Kennedy emitió la Proclama 3447, que decretó un “embargo” total del comercio con nuestro país al amparo de la sección 620 (a) de la Ley de Asistencia Exterior. Se le confirió de esa forma carácter oficial a las acciones económicas agresivas y unilaterales que se venían aplicando contra Cuba desde el triunfo revolucionario.

A partir de entonces, la política de cerco y asfixia económica se consolidó como eje central de la estrategia dirigida a coartar el derecho legítimo de los cubanos a defender su soberanía y forjar un proyecto emancipador, ajeno a la dominación imperialista.

La principal justificación que usó entonces EE. UU. para aplicar esta medida fue la relación de Cuba con los países socialistas, lo que supuestamente atentaba contra “los principios del sistema interamericano” y contra la seguridad estadounidense y hemisférica. A lo largo del tiempo, los pretextos han variado, pero los propósitos han sido los mismos.

La definición más exacta de los objetivos reales de la política hacia Cuba ya se había enunciado en el memorando del subsecretario de Estado, Lester D. Mallory, del 6 de abril de 1960: “provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (...) debilitar la vida económica negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

El bloqueo ha evolucionado para convertirse en el acto de guerra económica más complejo, prolongado e inhumano cometido contra cualquier nación. Sus efectos han limitado las posibilidades de desarrollo económico, al estar diseñado para impedir las relaciones comerciales con terceros países, obstaculizar al máximo las operaciones bancario-financieras, frenar la inversión extranjera y cortar toda fuente de ingresos.

Se trata de una política esencialmente extraterritorial, violatoria del Derecho Internacional, que busca, mediante presiones, chantajes y penalidades, aislar a Cuba y castigar a quienes establezcan cualquier vínculo económico, comercial y financiero con el país. Es la expresión práctica de la doctrina Monroe en el siglo XXI, que mira a América Latina y el Caribe desde posición de propietario, ya sea “patio trasero o delantero”.

El bloqueo no ha tenido nunca el menor atisbo de legitimidad, ni justificación moral.

Constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todas las cubanas y cubanos. Califica como un acto de genocidio en virtud de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948.

Para justificarlo, el gobierno estadounidense se siente obligado a utilizar la mentira y para ocultar su efecto criminal promueve una campaña financiada desde Washington, dirigida a sembrar la idea de que los efectos del bloqueo no son reales, que no dañan verdaderamente a la economía cubana, que no son un problema significativo para nuestro desarrollo y nuestra estabilidad económica. Es una falsedad que se difunde por vía de los poderosos medios de comunicación al servicio del imperialismo y de las redes digitales diseñadas para influir en el pensamiento de muchos, incluso de algunos compatriotas.

Los daños acumulados en estas seis décadas superan los 144 mil 413.4 millones de dólares a precios corrientes.

Desde el año 2019, las medidas de coerción económica alcanzan una agresividad cualitativamente superior. Se aplican medidas de guerra no convencional, impropias de tiempos de paz, en el empeño de privar a Cuba de suministros de combustibles.

En el contexto del enfrentamiento a la COVID-19, el reforzamiento del bloqueo llega a límites insospechados de crueldad, al obstaculizar donaciones solidarias, tratar de entorpecer el desarrollo de las vacunas cubanas y limitar las posibilidades de acceder a medicamentos e insumos básicos. Durante la pandemia, y a lo largo de estos 60 años, el bloqueo ha tenido un costo humano incalculable y varias generaciones lo hemos sentido en carne propia.

Las fortalezas del sistema socialista cubano y la unidad del pueblo han permitido, a pesar del bloqueo, evitar el colapso económico y social que este persigue, alcanzar un desarrollo humano destacado, según los índices que reconocen las Naciones Unidas, garantizar avances indiscutibles en la justicia social y generar una transformación paulatina de la estructura económica y productiva en búsqueda de un desarrollo sostenible. Cabe preguntarse cuántas economías pequeñas y subdesarrolladas habrían podido sobrevivir a una agresión de tamañas proporciones.

Esta política de cerco económico concita un rechazo prácticamente unánime y universal. Además del apoyo abrumador a la resolución que cada año aprueba la Asamblea General de las Naciones Unidas, son constantes los reclamos y acciones de denuncia por parte de personas, organizaciones e instituciones de todo el mundo, incluso dentro de los Estados Unidos.

Desde 1959, trece mandatarios han ocupado la Casa Blanca. Con ciertos matices, en todos los casos ha sido permanente la apuesta a provocar el colapso económico y la insostenibilidad del proyecto revolucionario mediante la estricta aplicación del bloqueo. Parecería que 60 años no han sido suficientes para comprender que no ha cumplido, ni cumplirá, los objetivos de sus promotores.

El Gobierno Revolucionario, en nombre del pueblo de Cuba, reclama enfática y enérgicamente, una vez más, el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los EE. UU. Nuestra denuncia se mantendrá firme e invariable hasta tanto no cese en su totalidad esta política inhumana e ilegal.

 

La Habana, 3 de febrero de 2022

Impulso de alternativas de alimento animal, una estocada al bloqueo

 

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Guantánamo, 3 feb (ACN) Sin tiempo para lamentos ante la falta del suministro estatal de pienso por los obstáculos del bloqueo, el destacado productor guantanamero Luis Enrique Simón Savón produjo miles de litros de yogurt de yuca en los dos últimos meses para la ceba de sus más de tres mil cerdos.

En su perfil de la red social Facebook el porcicultor de avanzada, uno de los mejores de Cuba, refirió que esta es una salida a los obstáculos que impone la cruel política que hoy cumple 60 años de oficializada por el entonces mandatario John F. Kennedy mediante una proclama presidencial.

Ante el bloqueo económico, financiero y comercial de los Estados Unidos, arreciado durante la administración de Donald Trump con más de 240 medidas, Simón Savón incrementó en la presente campaña de frío las áreas dedicadas a la siembra de alimento animal, en las cuales se han acopiado cientos de quintales del tubérculo.

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Explicó que muele la yuca con equipamientos propios en su finca La Esperanza, enclavada en Casimba Arriba, municipio de Manuel Tames, y luego de un período de tiempo en reposo obtiene un alimento altamente nutritivo.

Aseguran los especialistas que ese compuesto aporta gran cantidad de energía debido a los almidones que contiene y junto a otras fuentes proteicas, ricas en minerales y vitaminas, proporciona un alimento más integral y nutritivo para la especie porcina.

Estudiosos del tema han confirmado que la yuca fresca molida, como también Savón la suministra a sus animales, constituye la principal fuente energética para la ceba de cerdos.

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Además de yuca, el destacado campesino emplea igualmente boniato para producir yogures, que junto a la soya, el sorgo, el maíz, el palmiche, la calabaza, el mango, y los desechos de cosechas, complementan una rica dieta para su masa ganadera, compuesta por cientos de chivos, carneros, pollos, pavos, faisanes y codornices.

La producción local de alimentos alternativos para la masa animal que logra Luis Enrique Simón Savón, constituye un ejemplo de lo que puede hacerse frente a dificultades tan adversas como el hostil bloqueo a Cuba y salir airosos en el empeño.

Comentario HHC: Hay una frase atribuida a Engels " Una necesidad de la práctica vale mas que  diez universidades juntas".

En el facebook de este campesino hay otras fotos:













La lógica histórica del FMI es el ajuste y las reformas estructurales

Por Julio C. Gambina[1]

Antes de pagar vencimientos por 1.100 millones de dólares al FMI, el gobierno argentino anunció el acuerdo con el staff del FMI. Allí se insistió en que “no habrá ajuste” que afecte el crecimiento de la economía local, ni a las condiciones socioeconómicas de la población más empobrecida y de menores ingresos. Se aseguró que no se demandan cambios estructurales, es decir, las mentadas “reformas laborales o previsionales”, contenidas en el stand by del 2018 que ahora se renegocia.

Se trata de un mensaje que deberá ratificarse por el Directorio del Fondo y por el Congreso argentino, materializado en una “carta de intención” en dónde se verifiquen las metas cuantitativas de los acuerdos macroeconómicos referidos a la renegociación de la duda por casi 45.000 millones de dólares. Monto equivalente a la valorización de los Derechos Especiales de Giro (DEG) del 2018. Sin embargo, pese a la mención de “no ajuste”, principales funcionarios del FMI dicen:

“Los gobiernos tendrán que combinar la lucha contra la inflación con políticas estructurales que reactiven el crecimiento.”[2]

El artículo difundido en el Blog del FMI, está suscripto por Ilan Goldfajn, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, que antes de sus funciones en el FMI actuara como presidente del Banco Central de Brasil entre mayo de 2016 y febrero de 2019, es decir, en tiempos de reaccionarias reformas estructurales en Brasil; pero también por Anna Ivanova, Subjefa de la División de Estudios Regionales en el Departamento del Hemisferio Occidental del FMI y por Jorge Roldós, Director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo. Desarrollando argumentos los autores destacan las necesarias reformas estructurales con datos muy precisos de la tendencia a la ralentización del crecimiento económico en la región, especialmente para el 2022 y 2023, y al avance de la inflación, que amenaza la recuperación pos pandemia, es decir, de la gran caída del 2020. Se apoyan en la evolución de países como Brasil, México, Colombia, Chile y Perú. Todos ellos considerados desde una posición estabilizada. No tienen en cuenta para sus opiniones países de elevada inflación, casos de Argentina, Cuba o Venezuela, donde resultan evidentes las presiones políticas en la evolución de los precios internos.

Los cambios estructurales responden a una lógica histórica del brazo extendido de la política esencial del orden mundial capitalista, no solo del sector financiero. El FMI es instrumento principal del orden emanado al fin de la segunda guerra, con EEUU y el dólar a la cabeza. Nos preguntamos entonces por qué el FMI actuará distinto en sus acuerdos con Argentina, según exponen las autoridades locales. En todo caso, aceptarán no explicitar algo que ocurre en la práctica cotidiana, con deterioro de los ingresos populares (salarios, jubilaciones, beneficios sociales) y creciente flexibilización salarial y laboral con precariedad en ascenso.

Todo indica que la ideología del ajuste y las reformas estructurales es subyacente a la lógica de política económica inducida por el FMI, también para la renovación de deuda en la Argentina.

Los autores de la nota, funcionarios jerárquicos del FMI, llaman la atención sobre los conflictos sociales en la región y la necesidad de disputar consensos para los cambios que ellos consideran necesarios. No quieren revueltas como en Chile, que pone en discusión el presente y futuro en ese país y en la región. Se le teme a una oleada de demandas por cambios “progresistas”, más allá de la retórica y voluntad de los gobiernos así nominados.

Habrá que pensar entonces en una lógica diferente a la del FMI para atender los reclamos que anticipan un horizonte de conflictividad, y no afianzar un rumbo que asegure sostenibilidad sistémica con mayor desigualdad y consolidación del empobrecimiento de una mayoría social excluida del empleo y los ingresos.

Entre esa opción se dirime la política en la coyuntura de la Argentina. De un lado políticas que atiendan las necesidades de los más perjudicados, o el rumbo del acuerdo con el FMI, que augura ajustes y regresivas reformas estructurales. Afirmación que sostenemos sin haber leído el acuerdo final, aún en tratativas.

Buenos Aires, 3 de febrero de 2022


[1] Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor Titular de Economía Política en la UNR. Premio 2021 de la Asociación Internacional de Política Económica.

[2] “La vigorosa recuperación de América Latina está perdiendo ímpetu y las necesidades de reforma se hacen evidentes” Por: Ilan Goldfajn, Anna Ivanova y Jorge Roldós; en: https://www.imf.org/es/News/Articles/2022/01/31/blog-latin-america-strong-recovery-is-losing-momentum-underscoring-reform-needs

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Julio C. Gambina
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