Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 7 de abril de 2025

Cuba refuerza su estrategia para dinamizar la economía nacional (+ Video). Comentario HHC

 En este artículo: Consejo de Ministros, Cuba, Economía, Gobierno, Gobierno cubano, Manuel Marrero Cruz, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Ministerio de Economía y Planificación (MEP)

 



Gobierno cubano busca fortalecer la economía del país en un contexto desafiante. Foto: Estudios Revolución

El Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía cubana ha centrado su trabajo en la propuesta operacional del mercado cambiario, en los análisis de los esquemas cerrados de autofinanciamiento en divisas, y en la definición del cronograma para la implementación del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de las divisas”, según informó en la reunión del Consejo de Ministros correspondiente a marzo la viceministra primera de Economía y Planificación, Mildrey Granadillo de la Torre.

En el encuentro que cada fin de mes encabeza el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y conduce el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, desde el Palacio de la Revolución, la vicetitular rindió cuenta del amplio programa que guía la agenda gubernamental de la nación para salir del difícil momento económico que vive, a causa del recrudecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de los Estados Unidos.

Por su complejidad, dijo, se hacen precisiones al cronograma para la implementación del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de las divisas, y está en evaluación la Resolución que lo implementará.

Igualmente continúa la revisión de los esquemas cerrados de autofinanciamiento en divisas aprobados para el año, en sectores como salud, biotecnología, tabaco, turismo, energético, entre otros.

Sobre la propuesta operacional del mercado cambiario que concibe la transformación del manejo de los tipos de cambio oficiales, señaló que se profundiza en sus riesgos y consecuencias. Para ello, se han realizado encuentros conducidos por el Ministerio de Economía y Planificación, con la participación de miembros del Grupo Económico del Gobierno y expertos que, desde la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, colegian propuestas para su funcionamiento.

Comportamiento de la economía

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, al presentar el comportamiento de la economía al cierre de febrero señaló que ha mantenido ritmos de ejecución lentos, en lo cual impactará de manera muy favorable la implementación de las importantes decisiones esbozadas por Granadillo de la Torre.

Con cierre en el mes de febrero, explicó que las exportaciones de bienes no alcanzan lo planificado; los rubros que sí cumplen son el tabaco, la langosta, la angula, el ron y los productos biofarmacéuticos. En tanto, la exportación de servicios médicos cumple el plan y crece; no así el turismo y las telecomunicaciones.

Particularmente sobre las producciones agropecuarias, en medio de un contexto económico complejo, el ministro precisó que “hay un cambio con relación a periodos anteriores, se viene cumpliendo el plan en casi todos los rubros, aunque no todos crecen”, entre ellos el huevo que “mantiene un nivel de decrecimiento”. El balance de alimentos de producción nacional viene creciendo en el período, no obstante, aún resulta insuficiente para atender las demandas, aclaró enfáticamente.

En cuanto a los índices de inflación manifestó que, aunque la curva sigue decreciendo con respeto al año pasado por esta fecha, los precios en febrero crecieron en un 2%.

Cuando se analizan por tipos de mercados, prosiguió, los mayores crecimientos de precios están en los agropecuarios. Hay muchos intermediarios, toda la cadena incorpora márgenes, y tenemos que seguirlas interrumpiendo, afirmó el ministro. Esto está marcando el incremento de los precios, subrayó, con números más altos en las provincias centrales, luego en las orientales, y en menor medida en las de occidente.

Sobre el sistema empresarial, afirmó Alonso Vázquez que las utilidades crecen; no obstante, se contabilizan 316 empresas que cierran con pérdidas, número que significa 69 menos que en igual periodo del pasado año.

En medio del duro contexto económico que ha afectado por supuesto los índices sociales, el Ministro de Economía y Planificación informó que hoy se protegen en Cuba 313 201 personas vulnerables, y se atienden a 63 756 madres con tres hijos o más, en las que se priorizan poco más de mil que viven en comunidades en procesos de transformación.

El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, consideró en este punto de la sesión de trabajo, que “hay que pasar a otra etapa, donde se profundice en aquellos aspectos subjetivos, aquellas cosas que a pesar de las cuestiones reales que están afectando el desempeño de la economía pudiéramos hacer, qué alternativas aplicar que nos permitan disminuir los impactos en la población y mejorar la economía de país”, para lo cual el Consejo de Ministros exigirá rendiciones de cuentas de la marcha de los objetivos del Programa de Gobierno, específicamente los objetivos dos y tres, relacionados con aumentar y diversificar los ingresos externos del país; así como incrementar la producción nacional, con énfasis en los alimentos.

Cincuenta y cuatro municipios superavitarios

“Los resultados de la ejecución del Presupuesto del Estado al cierre de febrero muestran un superávit de 480 millones de pesos, esto es un resultado favorable, toda vez que logramos superar el déficit que estaba planificado de 13 733 millones”, informó el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, al Consejo de Ministros.

Esto se debe, explicó, a “un sobre cumplimiento de los ingresos e inejecuciones de gastos que debemos observar”. Se logra un resultado positivo también en la cuenta corriente, “es decir, el balance de los ingresos corrientes con la financiación de los gastos de esta naturaleza es positivo”, detalló el titular.

Los presupuestos locales también tienen un buen comportamiento, y destacamos aquí las provincias de La Habana, Matanzas y Villa Clara; al cierre de este periodo, 54 municipios obtienen un resultado presupuestario superavitario, y apreciamos potencialidades en otros a partir de una mejor gestión de la deuda tributaria, consideró.

Regueiro Ale destacó los impactos positivos que han tenido las medidas tributarias asociadas a la implementación del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, entre ellas el impuesto especial a los combustibles, a los cigarros y tabacos, sobre la transmisión de bienes y herencias, y la venta de vehículos en dólares.

El primer ministro señaló que “hay un potencial mucho mayor aún por explotar, y sí se pueden continuar incrementando los ingresos”. Alertó, por otra parte, que se están inejecutando partidas claves de los programas sociales, “ese dinero no lo queremos ahorrar, lo queremos usar bien en función de los diferentes programas sociales”.

Más rigor en el comercio exterior

Una afectación económica ocasionada al país por irregularidades en las operaciones del comercio exterior lleva un análisis riguroso en la delimitación de responsabilidades, que puede ser administrativa y puede ser penal también, alertó el Jefe del Gobierno cubano al evaluarse en el Consejo de Ministros un informe sobre este asunto.

“No basta con una medida disciplinaria, es la aplicación además de la responsabilidad material; entonces los jefes máximos tienen que responder por el análisis, por la aplicación de las medidas y por el seguimiento hasta que se logre resarcir el daño”, indicó Marrero Cruz.

Sus palabras fueron motivadas por el documento presentado por el ministro del sector, Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien informó que 13 organismos y entidades reportaron afectaciones económicas en la ejecución de sus operaciones de comercio exterior.

Señaló el titular entre las principales causas, incumplimientos de lo acordado en los contratos firmados con clientes y proveedores; superficialidad en la selección de clientes y proveedores; deficiencias en las cláusulas de pago de los contratos, así como en el análisis previo de posibles rutas de cobro; trámites engorrosos, dispersos y dilatados; falta de rigor por las empresas de comercio exterior para garantizar la extracción de los contenedores; e insuficiente gestión en el cobro de las exportaciones.

Más del 95 % del total de las afectaciones económicas, pormenorizó el ministro, corresponden, entre otros, a gastos por demoras, en lo que inciden la gestión de importación de buques de alimentos y combustibles; dificultades con la logística; y problemas en la habilitación, extracción y devolución de contenedores.

“A partir de esta situación, se profundizaron los chequeos in situ, donde participan los organismos con incidencia en las soluciones”, apuntó.

Estrategia de comunicación política

El Consejo de Ministros conoció en esta sesión la Estrategia de Comunicación Política que, según explicó Marydé Fernández López, vicejefa de su Departamento Ideológico, había sido aprobada con anterioridad por el Buró Político.

En ella se ratifica que el Partido “organiza y orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista, y trabaja por preservar y fortalecer la unidad patriótica de los cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos”, subrayó.

Esto se sustenta en procesos comunicativos dialógicos, transparentes y responsables, gestionados integrada y estratégicamente, que encuentran su cauce en prácticas de comunicación política que se han convertido en un eje transversal para construir confianza, articular discursos y movilizar voluntades, explicó Fernández López.

“Por tanto, necesitamos una Estrategia de comunicación política efectiva, que conecte con las audiencias; forme valores; eduque sensibilidades, gestione percepciones…”.

La estrategia aprobada tiene tres pilares fundamentales: “la credibilidad, sustentada en hechos; la empatía, alineada con las preocupaciones ciudadanas; y la resiliencia, que es la capacidad de adaptarse y responder a los contextos cambiantes de nuestra sociedad”.

Además, es una herramienta de articulación y coordinación para entender, concebir, ejecutar y evaluar la comunicación como eje transversal y recurso estratégico en la elaboración y perfeccionamiento de políticas y planes de desarrollo, tanto a nivel nacional como local, y su oportuna socialización, señaló la vicejefa del Departamento Ideológico.

“Debe combinar canales mediáticos, aprovechando herramientas de registro y análisis de datos y la Inteligencia Artificial, con la retroalimentación directa del contexto en tiempo real para ajustar mensajes y priorizar temas. Debe anticipar y gestionar crisis, desactivando rumores y fake news, y construyendo credibilidad”.

En la presentación de la Estrategia ante los miembros del Consejo de Ministros—que incluyó cuestiones como el análisis de la situación del país, las matrices de opinión, los públicos, las líneas de mensajes, entre otros elementos—Fernández López afirmó que “la comunicación política debe regirse por el respeto a la verdad, la inclusión de voces diversas y el compromiso con el sistema socialista”.

Que contemple a toda la sociedad, agregó, y que proyecte los procesos comunicacionales como organización de alcance nacional, provincial, municipal y de base, con los militantes del Partido Comunista.

Más temas en agenda

El Consejo de Ministros aprobó en esta sesión de trabajo la propuesta de fundamentación y el anteproyecto de Decreto-Ley “De Aduanas", así como su próxima presentación al Consejo de Estado.

Según explicó Nelson Cordovés Reyes, jefe de la Aduana General de la República (AGR), su objeto es “regular la organización de la AGR y su funcionamiento en cuanto a la formalización, autorización, disfrute y control de los regímenes aduaneros; al desaduanamiento de las mercancías y los medios que las transportan, los envíos, viajeros y sus equipajes, así como el cumplimiento de las normativas que inciden en la actividad de la Aduana en la frontera”.

El texto, dijo, se corresponde con los postulados constitucionales y la legislación vigente, en especial en lo referente a las materias administrativa, tributaria, financiera y de comercio exterior.

Los miembros del máximo órgano de Gobierno en Cuba conocieron, además, sobre el cumplimento de la política para el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Auditoría; además aprobaron la política para la creación del Servicio de Gestión de Empleo Territorial, que facilitará mejor acceso a un empleo de calidad.

En video, análisis del comportamiento de la economía cubana

(Tomado de Presidencia Cuba)

Comentario HHC: Lo mas importante. No hay resultados espectaculares, pero se estan abordando los problemas principales. Déficit fiscal, Mercando Bancario, Comercio Exterior, y empresas con perdidas,  en este particular  es importante que se creen riquezas, productos y se den los servicios, no ocurra que hay utilidades por incrementos de precios.

La producción de alimentos tan esencial en estos momentos, asi como la generación de electricidad  solo se informó timidamente.

No se hablan de los cuadros que no tienen resultados como el Turismo y las comunicaciones que son ingresos en divisas dejados de recibir por mala gestión.

Las violaciones del Comercio Exterior solo se anunciaron, pero continua la práctica de no informar.

Sueño que un día se informen los indicadores preliminares de la economía cada mes. 

El crecimiento económico debería ser la prioridad de Cuba

7 abril 2025



Ilustración: Félix Azcuy

En estas páginas reflexiono sobre a lo que mi entender representa la verdadera urgencia de la política económica en Cuba: el crecimiento económico. Empecemos por analizar qué dicen los datos oficiales. La Figura 1 muestra una estimación del crecimiento de largo plazo entre los años 1996 hasta 2019; y tres escenarios de recuperación después de la abrupta caída del 10.9% del PIB en 2020, que simulan procesos hipotéticos de crecimiento post crisis (covid-19) al 1%, 3% y 5% hasta el año 2030. En la figura se muestra ─además─ el PIB a precios constantes con el objetivo de comparar los datos reales de la economía con los escenarios de recuperación.

Figura 1. Crecimiento Económico de Largo Plazo y Proyecciones hasta 2030


Fuente: CEEC, «Reporte sobre Economía Cubana, Julio-diciembre, 2024». Segunda Edición a partir de datos de la ONEI.

Las conclusiones son inequívocas. Primero, la tasa de crecimiento estructural (línea discontinua) venía desacelerándose desde antes de 2020. De forma más específica, el crecimiento (promedio) en la primera mitad de la década pasada fue de 2.8%, mientras que en la segunda fue de apenas 1.1%.

Existe cierto consenso entre economistas de que una parte de aquel enlentecimiento es atribuible a cambios en el contexto internacional. La crisis económica en Venezuela, el cambio de ciclo político en América Latina y la reimposición de sanciones durante la primera administración de Donald Trump gestaron una nueva crisis de ingresos externos en el país.

A la vez, muchos economistas también coincidimos en que las reformas implementadas bajo el paraguas de la Actualización del Modelo Económico fueron insuficientes para colocar a Cuba en una senda de mayor crecimiento y competitividad; tampoco lograron contrarrestar la influencia negativa ejercida por el cambio de contexto externo.

Las reformas implementadas bajo el paraguas de la Actualización del Modelo Económico fueron insuficientes para colocar a Cuba en una senda de mayor crecimiento y competitividad.

Ambos factores contribuyeron a que la economía entrara en recesión en 2019, a lo cual siguió una abrupta caída de 10.9% del PIB en 2020, como consecuencia de la pandemia, en la que se vio prácticamente inhabilitado uno de los principales sectores: el turismo.

La segunda conclusión de la Figura 1 es la inexistente recuperación después de 2020. A diferencia de muchas economías a nivel regional e internacional, en las cuales hubo un rebote inmediato que les permitió regresar a sus niveles de actividad pre-crisis; la economía cubana se ha mantenido creciendo a una tasa promedio de 1% (el peor de los escenarios posibles). A este ritmo, nos tomaría como país aproximadamente una década regresar al nivel de ingreso per cápita de 2019 (que en sí mismo era bajo). Este hecho representa un serio problema para una sociedad que aspira y merece un presente y futuro prósperos; igualmente plantea un grave dilema para la sostenibilidad de un modelo social que acumula años de carencias materiales profundas.

Las causas del estancamiento actual: una crisis generalizada de los drivers del crecimiento

Cuando se examinan las fuentes de crecimiento económico en Cuba, encontramos obstrucción en cada uno de sus canales. Empezando por el más general: el contexto geopolítico actual es lo suficientemente adverso como para pensar que podrían abrirse ─como ha ocurrido en el pasado─ oportunidades de intercambio comercial y financiero en condiciones ventajosas que marquen un cambio significativo respecto a la situación presente. Encima, las contrapartes potenciales de ese improbable escenario, Rusia y China, representan actores extra-regionales en un contexto donde EE.UU. ─bajo la segunda administración de Donald Trump─ intenta consolidar (más que nunca) el dominio exclusivo sobre su área de influencia.

Figura 2. Los Canales del Crecimiento Económico


El crecimiento económico debería ser la prioridad de Cuba

En el orden interno, la situación es igual de compleja. Desde el lado de la oferta hay una nueva crisis generalizada de factores productivos. Problemas de descapitalización e insuficiente inversión en sectores claves y de infraestructura, que se combinan con aumentos de la emigración de la fuerza laboral y envejecimiento poblacional, ─la cuarta parte de la población cubana tiene 60 años o más—. Una crisis energética que se expresa en la pérdida del 25% de la capacidad de generación respecto a 2019, y, otra crisis, igual de grave, de disponibilidad de combustibles. Por si todo esto fuera poco, la escasez de materias primas ─sobre todo la importada─ limita considerablemente las operaciones diarias de las empresas estatales. Sin maquinarias, trabajadores, energías, combustibles y materias primas no puede haber crecimiento económico.

El crecimiento, sin embargo, no depende solamente de la acumulación ampliada de recursos productivos; sino también, y, sobre todo, de la productividad en el empleo de dichos recursos. Cuando se examinan los impulsores de la productividad encontramos, de igual forma, canales obstruidos.

En primer lugar, el progreso tecnológico apenas existe. Las empresas operan con tecnologías, procedimientos logísticos y un «saber hacer» muy rezagado, mientras la innovación es mínima, exceptuando a la industria biotecnológica. En segundo lugar, los problemas de incentivos y las fallas (institucionales) del modelo económico impiden que las empresas estatales alcancen su capacidad máxima de producción, incluso dentro de los reducidos límites impuestos por su tecnología atrasada. En tercer lugar, los problemas asignativos provocan que los poquísimos recursos disponibles, se coloquen en destinos (empresas o industrias) diferentes a aquellos que producirían el máximo rendimiento, llevando a la economía a operar por debajo de su capacidad potencial. Resumiendo, ni el cambio tecnológico, ni la eficiencia técnica, ni la eficiencia asignativa favorecen aumentos sostenidos de la productividad.

Adicionalmente, las restricciones al crecimiento no se producen solo por el lado de la oferta, sino también por el lado de la demanda. La crisis inflacionaria vivida por el país en el último quinquenio ayudó a instalar la idea ─en mi opinión, correcta─ sobre lo necesario de implementar un plan de estabilización macroeconómica. El problema ha estado ─no obstante─ no tanto en el «qué», sino en el «cómo» se ha llevado adelante.

Las restricciones al crecimiento no se producen solo por el lado de la oferta, sino también por el lado de la demanda.

Aunque el plan no es un documento publicado y sus objetivos y metas no han trascendido a la opinión pública, es posible inferir su «lógica» ─o al menos una parte de esta─ atendiendo a sus acciones. Por ejemplo, examinemos las fuentes que permitieron la reducción del déficit fiscal en el año 2024 ─innegablemente alto─. El ajuste, de unos 55 mil millones de CUP, fue, sin duda, significativo. Dicha disminución se basó en una combinación de medidas de naturaleza recaudatoria (incrementos de precios y tributos) y de ajustes de gastos presupuestarios e inejecuciones. No se observa ─sin embargo─ que a este esfuerzo contribuyera el estímulo a la actividad económica inducida por reformas estructurales, que es, curiosamente, donde más reservas existen. Se pospusieron reformas como la apertura del mercado cambiario o la Ley de Empresas, mientras se desaceleraba, considerablemente, la tasa de creación de mipymes en la economía.

Rescato una idea obvia, pero al parecer olvidada: la recaudación fiscal puede crecer, tanto por incrementos de precios e impuestos, como por la expansión de la base tributaria, sobre la cual se incide a través de la implementación de políticas (estructurales) y de fomento productivo desde el lado de la oferta. Haber pospuesto estas transformaciones imprescindibles pudo costar puntos porcentuales de expansión a la recaudación fiscal y al crecimiento del PIB en 2024 ─de hecho, se espera una nueva contracción superior al 1%─.

La recaudación fiscal puede crecer, tanto por incrementos de precios e impuestos, como por la expansión de la base tributaria.

Parecería, por lo tanto, que la «lógica» del plan ha sido reducir el déficit fiscal como (única) vía para reducir la inflación, y crear ─de alguna forma no precisada─ las «condiciones» (¿?) necesarias para el crecimiento. Una idea que resulta, como mínimo, polémica, sobre todo en el contexto cubano.

Concebir el plan así es un problema para la propia estabilización. Por una parte, significa desentenderse del desequilibrio externo, un problema igual de problemático; por ejemplo, obviar aspectos como el déficit en cuenta corriente o la brecha cambiaria. Por otra, tampoco internaliza los importantes problemas estructurales e institucionales de la economía que son la base de la significativa distorsión de precios relativos que existe en el país, una fuente sistemática de desequilibrios.

Pero, por encima de todo, concebir el plan así es muy costoso para el crecimiento económico. Los economistas hemos sabido por suficiente tiempo que ─en contextos recesivos─ disminuir gastos presupuestarios y aumentar impuestos significa «actuar» de forma procíclica en el sentido de la crisis; en otras palabras, alimentar aún más la recesión.

Por otra parte, también hay problemas con las anclas nominales del esquema de estabilización. En la literatura económica, se conoce como «anclas nominales» a las referencias explícitas que guían las expectativas y el comportamiento de los agentes económicos respecto a variables nominales (inflación, tipo de cambio, etc.), y se utilizan, principalmente, para lograr estabilidad macroeconómica.

Dos de las anclas nominales del actual esquema de estabilización están en los salarios estatales y las pensiones ─que no se actualizan al mismo ritmo de la inflación─. Al usar salarios y pensiones como anclas se reduce progresivamente el poder adquisitivo y se frena el consumo de las familias, cancelando, así, un importante componente de demanda agregada. Nótese que de acuerdo con datos oficiales entre 2019 y 2023 los hogares en Cuba acumularon pérdidas de consumo de 6.5% en términos reales (1.6% anual). Todo ello contrae aún más el crecimiento económico, eso sin contar los obvios efectos sociales y distributivos que genera.

En resumen, aunque el crecimiento económico ha sido, es y será (al menos en el mediano plazo) la verdadera prioridad de la agenda nacional, en la actualidad todos sus canales están obstruidos. Para reactivarlo se requiere, en primer lugar, de una estrategia que recomponga el sistema de prioridades de la política económica, hoy sesgado demasiado hacia la “estabilización.” Pero, por encima de todo, se requiere acumular voluntades para reformar esos obstáculos que lo obstruyen.

sábado, 5 de abril de 2025

El comercio interior necesita reordenarse; pero, más que todo, necesita ofertas. Comentario HHC

En esta actividad lo «interior» significa nacional; por tanto, que haya más ofertas exige mucho más de lo que pueda producirse en el país, trascendió en un diálogo de Granma con la Ministra del ramo

Es un reclamo de la población, y una necesidad del país, que ordenemos la comercialización mayorista y minorista. Foto: ACN

De la labor de los trabajadores del Comercio, la Gastronomía y los Servicios depende, en gran medida, la satisfacción de muchas de las necesidades más perentorias de la población cubana en la actualidad.

A ellos se debe, por ejemplo, el cuidado de miles de ancianos y personas vulnerables que dependen, para su alimentación, del Sistema de Atención a la Familia, la concreción del programa de entrega de subsidios a las personas menos favorecidas, o el suministro de la canasta normada que cada mes reciben las familias cubanas.

Sin embargo, esas funciones han sido afectadas, al ser este uno de los sectores que más ha sufrido las consecuencias de la pandemia y de los efectos del criminal bloqueo que nos afecta; lo que los ha obligado a buscar alternativas y soluciones a problemas que ya duran más de lo deseado.

Betsy Díaz Velázquez, titular del ramo, sabe que son grandes retos que tiene por delante el organismo que encabeza, cuya misión fundamental es poder satisfacer la gran demanda de nuevas ofertas y servicios de calidad a la población.

Esos y otros temas, ocuparon espacio en el reciente balance del trabajo del Ministerio de Comercio Interior en el  año 2024, en el cual se habló de la necesidad de ejercer con mayor exigencia la función rectora del organismo, y por esa vía perfeccionar el comercio minorista, además de convertir el mayorista en la principal fuente de suministro.

De igual manera, se abordó el imperativo de multiplicar la producción de alimentos en los centros de elaboración, a fin de garantizar una oferta sostenida, y de ejercer un mayor control sobre los recursos destinados a la población.

Sobre esos y otros asuntos, Granma dialogó con la Ministra del ramo, quien abordó disímiles temas sobre la labor que realizan y los problemas que más afectan a la población.

–En medio de tantas carencias, ¿cuáles son los principales retos del sector?

–El 2024 fue un año extremadamente complejo, y este que transcurre ha comenzado igual de retador. El sector del comercio vive un proceso de transformación de su gestión, en el que ha tenido que reinventarse para poder sostener ofertas gastronómicas y otros servicios.

«Hemos tenido serias afectaciones en la canasta familiar normada, que es un programa priorizado, lo cual nos impuso buscar diversas alternativas para diversificar las ofertas en las bodegas y centros del sector, aunque nada sustituye lo que con tanta regularidad llegaba cada mes a las bodegas.

«Se ha tratado de mantener una gastronomía estatal que no tiene acceso a recursos externos, lo cual nos obligó a encontrar otras formas para mantener abiertos los centros, con una oferta decorosa a los que pudiera acudir la población, aunque los precios no son los más asequibles.

«De igual manera, tratamos de ofrecer diversas ofertas recreativas durante la etapa de verano, y logramos defender un Sistema de Atención a la Familia (SAF), que atiende a los más vulnerables.

«En ese contexto, una política del Ministerio ha sido establecer alianzas con las formas de gestión no estatal, a partir de lograr contratos favorables para ambas partes, aprovechando la posibilidad que tienen ellos de acceder al financiamiento externo. A todo eso se suma el avance en la descentralización de facultades a las unidades empresariales de base».

–¿Cuál es la situación actual con la canasta familiar normada?

–Decreció respecto al anterior año. Se incumplió con las entregas de recursos de producción nacional, como leche fluida, por déficit de acopio; lo que obligó al ajuste del per cápita a medio litro; azúcar, café, huevos, carne de res y sal. El huevo se distribuyó bimestralmente en el primer semestre de 2024, y a partir de julio solo se logró cumplir las entregas a dietas de embarazadas.

«Para paliar esta situación se requiere, entre otros elementos, incrementar la producción nacional, con énfasis en el aprovechamiento de las capacidades propias, así como avanzar en el desarrollo del sistema empresarial del país y la integración entre todos los actores económicos».

–¿Cómo logran mantener los Sistemas de Atención a la Familia (SAF), en medio de tantas complejidades?

–Si bien todos son atendidos por bases productivas de la agricultura, el 30 % de ellos está vinculado con formas no estatales de gestión, y los otros reciben beneficios de proyectos de colaboración. No obstante, los nexos no son todo lo efectivo que se necesita, lo que ha impactado en la ausencia de viandas, hortalizas, vegetales y frutas.

–En medio de las fuertes restricciones que enfrentamos, la inversión extranjera en el comercio mayorista y minorista, con regulación del Estado, permitirá ampliar y diversificar la oferta a la población, y contribuirá a la recuperación de la industria nacional. ¿Hasta dónde se ha materializado esta medida?

–Hasta el momento han sido aprobados, en el sistema empresarial atendido por el Mincin, ocho negocios con inversión extranjera; de ellos, un contrato de asociación económica internacional, cinco empresas mixtas y dos empresas de capital totalmente extranjero; en operaciones cinco, con ventas que en 2024 solo fueron mayoristas y superaron los 20 millones de dólares. En febrero de 2025 inició la venta minorista en dos tiendas en La Habana, que corresponden a dos de las empresas mixtas.

«La inversión extranjera en el sistema del comercio interior tiene el propósito de establecer mercados mayoristas de aprovisionamiento que brinden servicios al sector estatal y no estatal, priorizar el encadenamiento con la industria nacional y concretar proyectos dirigidos a la gestión de servicios eficientes de operador logístico en la cadena de suministros.

«Se busca, además de contribuir al abastecimiento del mercado y disponer de ofertas, obtener ingresos que respalden el mantenimiento y recuperación de infraestructuras y equipamiento de frigoríficos, almacenes mayoristas, unidades minoristas, acceder a tecnología y métodos gerenciales competitivos».

–A finales del pasado año fue aprobada la Resolución 56/2024, que establece el ordenamiento de la comercialización mayorista y minorista por los actores económicos no estatales, y la emisión, vigencia y actualización de las licencias comerciales, la cual generó diversidad de criterios, no todos favorables.¿Está preparado el país para garantizar el cumplimiento de la referida norma y que esta no se convierta en un freno al abastecimiento de la población?

–Nuestro país tiene creadas las condiciones para que funcione la norma. Desde el punto de vista estructural, existen empresas comercializadoras mayoristas en todas las esferas de la Economía, y está la voluntad política de la máxima dirección del país de atender a todos los actores de la economía, y en particular la necesaria atención y apoyo ordenado a los actores económicos no estatales.

«La propia Constitución de la República reconoce a estos actores como complemento de nuestro sistema económico y social; por ende, se debe lograr esta relación con las empresas estatales.

«En todos los territorios existen capacidades de almacenamiento locales, equipos, y otros medios que no se están explotando, o están subutilizados y se pueden poner a disposición de los actores económicos no estatales, mediante relaciones contractuales transparentes y beneficiosas para ambas partes.

«Existen numerosos ejemplos de relaciones contractuales del sistema estatal con los actores económicos no estatales, en varias esferas de la producción y los servicios, que son ejemplos de que sí se puede lograr esa relación armoniosa.

«Además, es un reclamo de la población y una necesidad del país que ordenemos la comercialización mayorista y minorista. En eso tenemos que dar los pasos que se requieran y no generar desabastecimiento.

«No obstante, hay que trabajar en temas que impactan a los dos sectores, y que son vitales para que fluya la relación; como, por ejemplo, el acceso al mercado cambiario de forma oficial, para que tanto las empresas estatales como los actores económicos no estatales, puedan adquirir las divisas que necesitan para importar lo que van a comercializar.

Asimismo, es vital que se incremente la producción nacional para ofertar bienes que son necesarios, y disminuir las importaciones. 

Comentario HHC: Lo que dice la ministra, de incrementar la producción nacional de alimentos,  al decir de Marx, son verdades de peregrullo. La pregunta  a responder es , ¿por qué no se hace?.

Se llevan años exponiendose que los dólares que se dedican a la importación de alimentos (2 000 millones de usd anuales), se deben destinar cada vez mas, a la producción nacional, que no es poco dinero, y es lo mas seguro. Pero además es cada vez mas cara la importación de alimentos en dólares, y se encarecerá aún mas.

Ese tránsito, que debe ser paulatino, pero en el corto plazo, debe empezar ya, por la seguridad del país y su población. Porque garantizar alimentos que satisfagan las necesidades a precios acordes a los niveles de salarios y pensiones, no solo se daría un " golpe" importante al funcionamiento correcto de la economía, al nivel de vida de la población, al control de la inflación, etc, sino que además mejoraría hasta el ambiente político de un deterioro irreversible.

Informa Financiera CIMEX S.A. sobre ampliación de posibilidades de uso de tarjeta Clásica Empresarial

En este artículo: actores económicos, Banco, CIMEX, Cuba, Economía

 



Financiera Cimex S.A. informa a sus clientes y otras formas de gestión interesadas, sobre la ampliación de las posibilidades de uso de la tarjeta Clásica Empresarial.

Este producto financiero en funcionamiento desde principios del 2024 con uso exclusivo en la red de servicentros en USD, comenzará a ser aceptado para el pago de compras de bienes o servicios mayoristas en USD, importaciones y compra de autos.

Se mantienen condiciones de uso como la necesidad de contratar el servicio en Fincimex, recargables mediante transferencias bancarias internacionales, la personalización del producto a nombre de la entidad titular, uso mediante PIN de consumo y vigencia por 5 años.

Se incorpora la posibilidad de recarga en efectivo en ventanillas bancarias del Banco Financiero Internacional.

Se garantiza a las formas de gestión interesadas en aceptar tarjetas como medio de pagos, la afiliación al sistema de procesamiento de pagos, para que sin costos de instalación asociados, Fincimex proceda a la facilitación del POS necesario.

Ante cualquier duda o mayor información usted puede contactar con Cimex S.A. mediante sus canales de atención al cliente:

  • Telf. 72201199
  • Correo: atencionalcliente@cimex.com.cu

(Con información de Cimex S.A.)

viernes, 4 de abril de 2025

El presidente de la Reserva Federal advirtió que los aranceles causarán más inflación y menor crecimiento en Estados Unidos

“Nos enfrentamos a un panorama muy incierto, con elevados riesgos tanto de aumento del desempleo como de la inflación”, aseguró Jerome Powell

Por Howard Schneider
04 Abr, 2025 11:46 a.m. MX



Foto de archivo del presidente de la Reserva Federal Jerome Powell en una rueda de prensa en Washington March 19, 2025. REUTERS/Nathan Howard

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo el viernes que los aranceles aprobados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son “mayores de lo esperado” y es probable que también lo sean sus consecuencias económicas, como el aumento de la inflación y la desaceleración del crecimiento.

“Nos enfrentamos a un panorama muy incierto, con elevados riesgos tanto de aumento del desempleo como de la inflación”, lo que socavaría los dos mandatos de la Fed del 2% de inflación y el máximo empleo, dijo Powell en declaraciones preparadas para una conferencia de periodistas de negocios.

Powell habló mientras los mercados globales continúan un desplome que ha borrado alrededor del 10% de los principales índices bursátiles de Estados Unidos desde que Trump anunció una serie de nuevos aranceles el miércoles.

Powell no se refirió de forma directa a la liquidación, pero reconoció que la misma incertidumbre en la que están sumidos los inversores y los ejecutivos de las empresas es la que afronta el banco central estadounidense.

Según dijo, la Fed tiene tiempo para esperar más datos antes de decidir cómo debe responder la política monetaria, pero el enfoque será asegurar que las expectativas de inflación permanecen ancladas, sobre todo si los aranceles hacen más persistentes las presiones sobre los precios.

“Si bien es muy probable que los aranceles generen al menos un aumento temporal de la inflación, también es posible que los efectos sean más persistentes”, afirmó Powell.

“Evitar ese resultado dependerá de mantener bien ancladas las expectativas de inflación a más largo plazo, de la magnitud de los efectos y del tiempo que tarden en trasladarse plenamente a los precios”, sostuvo.

“Nuestra obligación es mantener bien ancladas las expectativas de inflación a largo plazo y asegurarnos de que un aumento puntual del nivel de precios no se convierta en un problema de inflación permanente”, agregó.

Powell dijo que no es función de la Fed comentar las políticas del Gobierno de Trump, sino reaccionar a cómo podrían afectar a una economía que él y sus colegas consideraban hace apenas unas semanas como en un punto óptimo de inflación en descenso y bajo desempleo.

Pero sus comentarios pusieron de relieve la tensión que la Fed está observando entre los datos duros, que se mantienen sólidos (la economía creó 228.000 empleos en marzo, con una tasa de desempleo del 4,2%), y los blandos, como encuestas y entrevistas con contactos empresariales, que apuntan a una desaceleración inminente.

“Seguimos de cerca esta tensión entre los datos duros y blandos. A medida que las nuevas políticas y sus probables efectos económicos se aclaren, comprenderemos mejor sus implicaciones para la economía y la política monetaria”, declaró Powell.

“Si bien la incertidumbre sigue siendo elevada, ahora es evidente que los aumentos arancelarios serán significativamente mayores de lo previsto”, añadió. “Es probable que ocurra lo mismo con los efectos económicos, que incluirán una mayor inflación y un crecimiento más lento”.

“Estamos bien posicionados para esperar una mayor claridad antes de considerar cualquier ajuste a nuestra postura de política monetaria. Es demasiado pronto para decir cuál será la trayectoria adecuada para la política monetaria”.

El confuso conjunto de riesgos, con el aumento de los precios incluso mientras la economía se debilita, se ha vuelto cada vez más central en los comentarios recientes de la Fed a medida que se aclara el alcance de los planes arancelarios de Trump y otros países responden.

China anunció gravámenes de represalia del 34% sobre todos los productos estadounidenses, restricciones a la exportación de minerales esenciales para la industria tecnológica y otras medidas, incluyendo límites a las importaciones de pollos criados en Estados Unidos, un reconocimiento al apoyo que recibe Trump en las zonas rurales y agrícolas del país.

Los mercados bursátiles mundiales continuaron su desplome. Hasta el momento, funcionarios del Gobierno han minimizado la caída de las acciones, la peor desde el inicio de la pandemia de COVID-19, considerándola necesaria para el avance económico de Estados Unidos en el futuro.

Las represalias de otros países, en este caso uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, es uno de los canales que, según han dicho autoridades de la Fed, podrían causar que los impuestos a las importaciones de Trump conduzcan a una inflación más persistente.

(Con información de Reuters)

Los aranceles de Trump: algunos hechos y consecuencias (de diversas fuentes)

Por Michael Robert , The Next Recesion



1- El impacto general de las subidas arancelarias de Trump es elevar la tasa arancelaria promedio sobre las importaciones de bienes estadounidenses al 26%, el nivel más alto en 130 años.


2. La fórmula utilizada para establecer el arancel para cada país que exporta a EE. UU. no está relacionada con impuestos, subsidios o barreras no arancelarias injustas impuestas por los países a las exportaciones estadounidenses. En cambio, sigue una fórmula simple: es decir, el tamaño del déficit comercial de EE. UU. con cada país dividido por el tamaño de las importaciones estadounidenses de ese país, luego dividido por dos. Un ejemplo: Estados Unidos tiene un déficit de US$123 mil millones con Vietnam, de donde importa US$137 mil millones. Por lo tanto, se considera que tiene barreras comerciales equivalentes a un arancel de importación del 90%. La fórmula estadounidense aplica un arancel recíproco de la mitad de eso (45%) para reducir el déficit bilateral a la mitad. Problema: Vietnam no tiene un arancel del 90% sobre las exportaciones estadounidenses, por lo que no puede evitar una reducción en las ventas a EE. UU. al acordar reducir sus "aranceles" sobre las exportaciones estadounidenses.

3. Las medidas tendrán un impacto significativo en los países del Sur Global. Algunos de los aranceles más altos se encuentran en países en desarrollo de bajos ingresos del sur y sudeste asiático, como Camboya o Sri Lanka.

4. Los aranceles de Trump solo afectan a las importaciones de bienes, no a los servicios. Estados Unidos tiene un déficit de bienes con los países de la Unión Europea, por lo que Trump ha impuesto un arancel del 20 % a dichas importaciones. Sin embargo, no existen medidas contra los servicios (alrededor del 20 % del comercio mundial). La UE tiene un superávit en bienes con Estados Unidos, pero un déficit significativo en servicios (banca, seguros, servicios profesionales, software, comunicaciones digitales, etc.). Si se hubieran incluido los servicios, el déficit de Estados Unidos con la UE prácticamente desaparecería.

5. Todos los países, incluso aquellos con déficit en bienes comercializados con EE. UU., están sujetos a un arancel del 10 %. Esto también aplica a países sin comercio con EE. UU. ni con ningún otro país (Diego García, Antarctic…). El arancel para el Reino Unido es del 10 %, por ejemplo. Por lo tanto, aunque el comercio de bienes del Reino Unido está prácticamente en equilibrio con EE. UU. (58 000 millones de dólares a 56 000 millones de dólares), aún se verá afectado por la pérdida de exportaciones de bienes a su principal socio comercial, EE. UU. Si la fórmula arancelaria de Trump para bienes se aplicara al Reino Unido, entonces no debería haber aranceles sobre las importaciones procedentes del Reino Unido. En cambio, si se incluyera el comercio de servicios, ¡el arancel sobre las importaciones procedentes del Reino Unido sería del 20 %! Morgan Stanley calcula que el nuevo régimen arancelario podría reducir hasta 0,6 puntos porcentuales el crecimiento del Reino Unido (que, de todos modos, es prácticamente cero).

6. Los aranceles incrementarán sustancialmente los precios: los consumidores estadounidenses sufrirán las consecuencias de una amplia variedad de alimentos básicos y bienes esenciales que no pueden producirse físicamente en el país, siendo los hogares más pobres los más afectados. La industria estadounidense se verá afectada por el aumento de los costos de los suministros intermedios clave, la maquinaria y los equipos, lo que eclipsará cualquier beneficio marginal derivado de la menor competencia extranjera.

7. Otro ejemplo: el arancel del 54% a China podría resultar en una caída de 507 mil millones de dólares en las importaciones, y China solo exporta 510 mil millones de dólares en primer lugar. Los aranceles de Trump a China reducirían las importaciones estadounidenses en aproximadamente un 20%. Esto causaría un shock de oferta similar al del período de la pandemia, lo que provocaría una recesión o inflación en Estados Unidos.

8. Las represalias de otros países provocarán una caída de las exportaciones estadounidenses. En la década de 1930, tras la imposición de los aranceles Smoot-Hawley, las represalias provocaron una caída del 33 % en las exportaciones estadounidenses y una espiral descendente del comercio internacional conocida como la « espiral de Kindleberger »: un ciclo en el que los aranceles reducen el comercio, luego las represalias lo reducen aún más, luego más represalias, luego efectos de primer orden en la producción, luego efectos de segundo orden, luego más aranceles y represalias, hasta que el comercio mundial cayó de 3 000 millones de dólares en enero de 1929 a 1 000 millones de dólares en marzo de 1933.



9. Una guerra comercial arancelaria afectaría a la economía estadounidense más duramente que la ley Smoot-Hawley, ya que el comercio representa ahora una proporción del PIB tres veces mayor que en 1929, y era el 15% del PIB en 2024, frente a aproximadamente el 6% en 1929.

10. El PIB real de EE.UU. este año podría caer entre 1,5 y 2 puntos porcentuales y la inflación podría subir a cerca del 5% si estos aranceles no se revierten pronto (pronóstico de UBS).

11. La caída del crecimiento del comercio debido a los aranceles provocará una caída de los flujos internacionales de capital, lo que debilitará la inversión y el crecimiento económico a nivel mundial.

¿Y si lo de Trump no es una simple locura personal?


4 de abril de 20251


La opinión que más escucho cuando oigo hablar de Donald Trump, incluso en boca de académicos o gente bien informada, es que está loco.

Es cierto que su comportamiento, tan diferente al de quienes nos hemos acostumbrado a ver como dirigentes y líderes mundiales, induce a pensar así. Es errático, estrambótico, grosero, inculto, mentiroso compulsivo, desvergonzado y chulo, carece de la más mínima empatía con los débiles y alardea de gobernar al país más poderoso del mundo como si fuese su inmobiliaria. Ha reconocido que desea ser un dictador, se salta las decisiones judiciales en su contra, insulta a sus adversarios sin compasión ni mesura y los amenaza, e incluso desprecia y humilla a sus propios socios. Sus ideas son extremistas, presume de religiosidad y valores morales cuando es conocida su relación con prostitutas y antros de todo tipo. Su trayectoria vital y comercial es la de un personaje sin principios ni límites, obsesionado por ganar a cualquiera que se le ponga por delante. Numerosas biografías y documentales lo han puesto de manifiesto y basta verlo en acción para comprobar su forma de ser, y cómo actúa y trata al resto de la gente.

Sin embargo, me temo que es erróneo pensar que lo que está haciendo y lo que hará más adelante es la simple expresión de una locura, de un comportamiento personal aberrante y reaccionario. Puede ser que Trump sea efectivamente un loco, un multimillonario que se puede permitir cualquier capricho y presumir como un pavo real del poder que tiene, siendo, como es, tan ignorante.

Yo tiendo a pensar que lo que está haciendo Donald Trump es mucho más que un comportamiento personal y la mejor prueba de ello es que las acciones que lleva a cabo vienen de lejos, antes de que él incluso aspirase a ser presidente.

He escrito con detalle sobre lo que creo que está ocurriendo y el por qué Trump hace lo que hace en mis dos últimos libros, Más difícil todavía (Deusto 2023) y Para que haya futuro (Deusto 2024), así que resumiré aquí muy brevemente lo que pienso.

Tiendo a pensar, en primer lugar, que Trump no es sino una pieza más de un proceso que viene de más lejos encaminado a desmantelar las democracias y los sistemas de legitimación que, desde los años ochenta del siglo pasado, habían generado la aceptación, por las clases sociales empobrecidas, de los procesos que las han desposeído. La razón o necesidad de hacerlo es sencilla: el nivel de concentración de riqueza y desigualdad alcanzado es tan extraordinario que ya resulta incompatible con la democracia representativa y el debate social transparente. Alguien tan poco sospechoso de izquierdismo como Martin Wolf lo ha explicado y documentado perfectamente en su libro La crisis del capitalismo democrático (Deusto, 2023).

En segundo lugar, creo que la nueva presidencia de Trump es un momento más de un proceso de desglobalización y proteccionismo que viene de atrás, aunque ahora se produzca, ciertamente, de un modo más exagerado y radical,. Contabilizadas en su sentido más amplio, en el Global Trade Alert se registran casi 59.000 medidas restrictivas del comercio en todo el mundo desde 2009.

Como acabo de recordar en un artículo reciente, Obama ya fue calificado por The Wall Street Journal, como «un presidente proteccionista». Biden no sólo no rectificó las medidas que había adoptado Trump en su primer mandato, sino que incluso las aumentó en algunos casos y, sobre todo, con China. De él se escribió que practicaba «proteccionismo cortés» y «educado» y que su política comercial era «trumpismo con rostro humano», sin «tuits furiosos ni afirmaciones absurdas, pero con aranceles de seguridad nacional».

Es verdad que Trump ha exacerbado la política proteccionista (está por ver hasta dónde llega) pero es un error creer que es sólo «cosa suya».

Me parece que hay que leer bien lo que está haciendo ahora Donald Trump. Cuando muestra pomposamente al mundo que impone aranceles incluso a una isla en donde sólo habitan pingüinos o a países con los que Estados Unidos apenas tiene intercambios, no lo hace porque esté poniendo en marcha una nueva política comercial, sino para mostrar la forma diferente con la que esa potencia con voluntad de seguir siendo imperial va a dirigirse a partir de ahora al mundo. O, mejor dicho, al universo, pues habla de «arancel universal», un término quizá nada casual cuando los grandes capitales tecnológicos están planificando apropiarse del espacio, de otros astros y asteroides, para hacer negocio.

En tercer lugar, lo que más claramente está haciendo Trump es exonerar al capital, en la mayor medida de lo posible, de los costes que inevitablemente va a tener el cambio climático y la desigualdad exagerada que se ha generado en las últimas décadas. Sus declaraciones al respecto pueden parecer rimbombantes, exageradas, increíblemente negacionistas e incluso inhumanas, dado el desprecio con el habla de la pobreza o las medidas que ha tomado en materia medio ambiental, sanitaria y social. Sin embargo, ¿cuánto han tardado las grandes empresas en suspender sus programas de diversidad e inclusión? ¿qué grandes dirigentes empresariales han manifestado su oposición a las medidas de Trump? ¿dónde están las corporaciones que hablaban de capitalismo responsable y con rostro humano? ¿cómo se explica que, sobre la marcha, se estén eliminando todas las buenas intenciones y programas de inversión que hasta hace unos días tenían para combatir el cambio climático? ¿Cómo es posible o se explica que hayan bastado unas cuantas declaraciones y alguna orden ejecutiva de Trump para que ya no lo consideren una amenaza?

Finalmente, también creo que lo que está haciendo Trump se parece mucho, por no decir que es lo mismo, a lo que ya habían comenzado a hacer otros presidentes anteriores y especialmente Biden para hacer frente al declive del imperio estadounidense, aunque es verdad que ahora con estruendo y en medio de insultos y amenazas. No se olvide que fue Biden quien saboteó el gaseoducto Nord Stream, una infraestructura vital para uno de sus grandes aliados, cometiendo un acto que, de haberlo hecho otros, hubiera sido perseguido como terrorista,

Lo que estamos comenzando a ver (cada día con más nitidez y abiertamente) es cómo Estados Unidos trata de salvar sus muebles cuando se agota el modelo que, desde los años ochenta del siglo pasado, le ha permitido vivir endeudándose gratuitamente ante el resto del mundo.

Es patético y daría risa, si no fuese por el sufrimiento humano que viene detrás, ver cómo el gobierno de Estados Unidos hace trampa al contabilizar los saldos exteriores, registrando sólo los comerciales y dejando a un lado los de servicios y capitales, que es donde está hoy día el meollo del comercio internacional. U olvidando que si tiene déficits comerciales con muchos países no es por culpa de estos, como dice Trump, sino porque empresas estadounidenses se fueron a terceros países para ganar más dinero y desde allí exportan lo que podría haber computado como ingresos de exportación de Estados Unidos si se hubieran quedado en su país.

Al acabar la II Guerra Mundial, Estados Unidos tenía más del 80 por ciento del oro que había en el planeta, su PIB era la mitad del conjunto de todos los países, y controlaba el 60 por ciento del comercio mundial y casi el 50 por ciento de las inversiones directas de todo el mundo. Le fue fácil que se aceptara que su moneda actuase de reserva y se pudo garantizar sin problemas su plena convertibilidad en oro.

Con el paso del tiempo, sin embargo, los países que habían sido casi totalmente destruidos en la guerra comenzaron a resurgir y sus industrias se hicieron potentes, expandiendo su producción y exportaciones. El dólar se vino abajo y, como ha recordado Yanis Varoufakis en un artículo reciente, Nixon dio un golpe de mano brutal en 1971. A mi juicio, muchísimo más duro y dañino que el que estos días está dando Trump y que tanta gente está calificando como «el mayor golpe de la historia al comercio internacional».

Nixon devaluó primero el dólar y luego acabó con su convertibilidad en oro, obligando así a que su moneda se utilizara sin necesidad de que la economía de Estados Unidos lo respaldase, no ya con el metal precioso, sino con producción o inversiones. ¿Se imaginan que tuvieran en su casa una máquina que emitiera un billete verde que casi todo el mundo quisiera tener en sus manos para comerciar? ¿Quién sería capaz de resistirse a semejante privilegio y no endeudarse constantemente, mientras pudiera imprimirlo sin limitación alguna? Por eso cuentan que los dirigentes de Estado Unidos decían a los demás países: el dólar es nuestra moneda, pero es vuestro problema.

A pesar de ello, ni siquiera así se pudo resolver la crisis estructural que se venía produciendo y que constituía un peligro existencial para el capitalismo (entre otras razones, por la existencia alternativa y amenazante de la antigua Unión Soviética). Los conflictos se multiplicaban, los trabajadores tenían cada vez más fuerza y los salarios se disparaban, la producción en masa ya no se vendía, la inflación subía y el beneficio caía … Se venía abajo el edificio que había permitido que Estados Unidos se consolidara como la gran potencia que dominaba el mundo.

Otro presidente republicano, Ronald Reagan, se encargó de tomar medidas y adoptó otra también mucho más brutal y lesiva para el resto de las economías que las actuales de Donald Trump: la Reserva Federal disparó los tipos de interés (llegaron al 20 por ciento en1981), hundiendo la producción, multiplicándose el desempleo y la deuda, y provocando deliberadamente una crisis generalizada.

Una vez más, Estados Unidos se sacudió el polvo de su espalda y descargó sobre los demás todo el peso de los problemas que había producido el régimen sobre el que se basaba su poderío, para conservarlo a partir de entonces de otro modo.

Repito que la bravuconería vacía de Trump, sus declaraciones tan burdas, la forma tan científicamente inconsistente de hacer las propuestas y la renuncia a tener presente ni uno solo de sus potenciales efectos adversos, puede llevar a considerar que nos encontramos ante un histrión cuya locura se ha desatado. Yo mismo tengo a veces la tentación de simplificar mi pensamiento y creer que es eso lo único que tengo por delante.

Hoy mismo leo a un comentarista brillantísimo de la política estadounidense, Roger Senserrich, afirmar que «las élites económicas de Estados Unidos estaban atónitas ante la escala del desastre».

Es posible que lleve razón, pero me cuesta mucho trabajo creer que todo lo que hace Trump se pueda llevar a cabo en contra del poder económico. Lo que veo, más bien, es que a su alrededor han estado y están las personas más ricas del mundo, las que han permitido con su financiación extraordinariamente generosa que llegue a presidente. Las mismas que pusieron el dinero para que la Fundación Heritage elaborase el Proyecto de Transición Presidencial 2025 que Trump está llevando a cabo casi letra a letra y que comenté justo hace un año en un artículo que titulé La extrema derecha viene para quedarse.

Puede ser que yo me esté equivocando y vea más cosas de las que hay, pero lo que me dicen los análisis que vengo realizando desde hace años es que nos encontramos ante un fenómeno de largo alcance. A mi juicio, lo que sucede es que Estados Unidos está tratando de reasentarse para enfrentarse a un planeta al que sabe que ya no va a poder dominar como exclusiva potencia imperial. Se asume que el poderío creciente e imparable de China va a conformar un mundo nuevamente bipolar y Estados Unidos va a romper violentamente el tablero, una vez más, para obligar a que las economías y sus gobiernos reasignen posiciones estratégicas a su alrededor en la condición más debilitada posible y en beneficio estadounidense. Una estrategia que, en lo económico, debería concluir con un proceso generalizado de reubicación de capitales e industrias en Estados Unidos, como única forma de asegurar su hegemonía.

En principio, yo no veo obstáculos insalvables para que eso pueda producirse, siempre y cuando:

a) Aisle lo más posible a China y al bloque que inevitablemente se formará en su entorno, y los obligue a iniciar una escalada armamentista que deteriore sus capacidad tecnológica e industrial.

b) Debilite hasta el extremo a Europa y la haga desaparecer aún más del mapa como operador estratégico y competidor comercial.

c) Mantenga suficientemente a raya a Rusia, y

d) Si encuentra (de ahí Panamá o Groenlandia) nuevas fuentes de ventaja competitiva y geoestratégica.

Dicho eso, creo que hay que señalar también las grandes dificultades a las que se enfrenta hoy día el intento de salvaguardar la supremacía de Estados Unidos. Entre otras:

a) Es un proceso que necesita medio plazo para dar resultados y a corto puede ser tan traumático que puede producir perturbaciones globales inusitadas, con daños tan grandes que ni siquiera Estados Unidos pueda evitar.

b) Llevar este proceso de reajuste de la mano de la extrema derecha para avanzar en el desmantelamiento de las democracias que se extiende por todo el mundo es un arma de doble filo, una auténtica bomba de efecto perverso y retardado de consecuencias muy peligrosas. Al fin y al cabo, las democracias son un elemento de contención del conflicto. El totalitarismo, por el contrario, lo crea y la polarización generalizada puede estallar, con consecuencias incalculables, antes de que Estados Unidos logre redefinir el terreno de juego que más le conviene y reforzar suficientemente su economía.

c) La situación interna de Estados Unidos puede hacerse explosiva y cualquier cosa puede suceder allí en cualquier momento.

d) Estados Unidos cada vez tiene menos posibilidad de imponerse sobre China en términos económicos o tecnológicos y, seguramente, también en financieros. La opción que le queda es la militar, y no hay que decir mucho sobre los riesgos que eso conlleva cuando se está hablando de potencias nucleares.

En resumen, si lo que estamos viendo es el comportamiento de un loco que se enfrenta a todos, lo más posible es que antes o después se revierta la situación; al menos, lo suficiente como para evitar la crisis inevitable que llevaría consigo la guerra comercial y el desmoronamiento económico que se producirá si no se frena cuanto antes a Trump.

Si mi hipótesis es acertada, lo que vamos a ver será algo más y mucho peor. Será lo mismo que ya se produjo en ocasiones anteriores: una tabula rasa, la generación deliberada de una gran crisis económica y de la democracia que permita que todo cambie para que no se modifique lo que se busca preservar, el dominio de una potencia en declive acelerado, e incluso en riesgo de extinción si no reacciona, ante un bloque rival en ascenso y con fortaleza creciente. Tengo dudas, pero si tuviera que apostar lo haría por esta segunda hipótesis.

Sobre cómo se podría actuar ante todo esto, especialmente en Europa, trataré de escribir en los próximos días.

jueves, 3 de abril de 2025

Concentración de la riqueza: ¿problema nuevo ?

Por Jorge Rodríguez Hernández ☆

Tener no es signo de malvado y no tener tampoco es prueba de que acompañe la virtud.

                                            Silvio Rodriguez                                     ( Trovador cubano)       

En las últimas tres décadas, especialmente en las posteriores al llamado Período Especial-años 90 del siglo XX-, se habla, con mayor fuerza, sobre la concentración de la riqueza y de los "nuevos ricos ", cuya génesis, crecimiento, desarrollo y expansión están estrechamente vinculadas a las deformaciones derivadas del modelo económico- social asumido por la isla. Ante esta realidad cada vez más ➕️ tangible en el entramado cubano, cabe preguntar: ¿constituye un problema nuevo?

La formación de esta "nueva clase ", una suerte de " opulencia en la sombra "( Rodriguez Hernandez: 2021) requiere investigación y estudio por parte de expertos de saberes múltiples, dada su composición diversa y no siempre visible. Dentro de esa élite figura, entre otros sujetos, " campesinos acomodados, intermediarios comerciales, proveedores de servicios, etc. ", los cuales " han atesorado fuertes sumas monetarias y otros bienes mediante la especulación en el mercado negro ⚫️ " ( Dilla Alfonso: 1998).

" La mayor parte de estas fortunas tiene un origen ilícito "; de ahí que resulte "imposible cuantificar su potencial económico . Pero es posible acercarnos a su dimensión a través del análisis de la estructura de las cuentas corrientes, donde se deposita aproximadamente el 60 % del total de la liquidez monetaria y que ha presentado en los últimos años una preocupante tendencia a la concentración ".

Valdría la pena volver en su momento, a las causas que impidieron, de una forma u otra, que el atesoramiento de dinero 💲, lejos de ocurrir mediante un proceso formal y lógico,  se haya "creado un entramado especulativo, subvencionado y financiado por el presupuesto del Estado ", metiendo "la mano en el bolsillo del erario público ", y cierto segmentos poblacionales devinieron élites económicas , se enriquecieron " de forma persistente, a costa del "botín social" ( Rodriguez Hernandez: 2021), cuando esas " crecientes desigualdades entre el ingreso y la riqueza ", debió ocurrir en condiciones menos traumaticas en todos los órdenes. A priori, si algo falló, es haber propiciado un estatus lícito para que todos los ciudadanos se enriquecieran, sin excepción, a partir de las posibilidades de emprendimiento, capacidad y cualidades personales de cada individuo. De ahí que sería craso error, considerar malvado al poseedor de abultada fortuna, y virtuoso al que no la atesora. 

Como se infiere, no se está ante un problema nuevo, pues "según los informes emitidos por el Banco Nacional de Cuba y otras agencias oficiales, hacia fines de 1994 el 14,1% del total de las cuentas controlaban el 77.8% del importe total del ahorro ", y " un año más ➕️ tarde el 13,1% de las cuentas tenían el 83,7% del importe total ", mientras que " en 1996 la concentración se había incrementado al punto que solo 12,8%( algo más ➕️ de 600.000 cuentas), contaban con el 84,7%, lo que ascendía a más ➕️ de 6,6 miles de millones de pesos " (Beruff: 1997).

Un dato de inestimable valor, el cual ratifica la tendencia concentradora de la riqueza, está en que en 1996 " el 2,7% de las cuentas acaparaban el 43,8% del ahorro ". Años posteriores, tal tendencia lejos de retroceder, continuó incrementándose, ya que en marzo de 2018, el 85% de ingresos en el banco estaba en manos del 13% de los poseedores de cuentas, según se reconoció en el panel "Los grupos de altos ingresos", convocado por la Revista Temas, en su habitual espacio Último Jueves .

" Las acciones de liberalizacion en los mercados agropecuarios y de productos industriales ", y "la apertura del trabajo por cuenta propia ", fueron contextos propicios para que el referido sector incrementará y " blanqueara " " sus fortunas ", así como ganara "un mayor control de los circuitos de circulación y realización del mercado interno ".

Decir lo siguiente hacia finales de la década del 90 del pasado siglo XX, pudiera considerarse  una osadía desmedida, además de asumir entonces un riesgo demasiado grande: " En un futuro no lejano este sector tendrá un rol inversionista en la pequeña y mediana empresa y en contrataciones con el sector formal de la economía, lo que le ampliará sus posibilidades de acumulación ".

Esto último, en su momento, el lector pudo asumirlo como una premonición, con sus lógicas reservas. Pero en la Cuba de mediados de la tercera década del siglo XXI, se trata de un asunto de aquí y ahora, que involucra también a otros segmentos poblacionales concentradores de riqueza en la sombra, lo cual nos obliga a volver sobre tan álgido tema, por demás, de larga data en el entramado socioeconomico cubano. 

Fuente consultada 

◇ Cuba: El curso de una transición incierta

     Haroldo Dilla Alfonso pp.257-285

 ( Cuba: Construyendo. Reestructuración económica y transformaciones sociales . Fundación de Investigaciones Marxistas . El Viejo Topo)

◇ Jorge Rodriguez Hernandez: Nuevos ricos: ¿ " nueva clase "? Opulencia en la sombra .

https://cubayeconomia.blogspot.com/2021/09/nuevos-ricos-nueva-clase-opulencia-en.html?m=1

◇ Jorge Rodriguez Hernandez: Operación "Maceta ". Ricos en la sombra.

 https://cubayeconomia.blogspot.com/2020/10/operacion-maceta-ricos-en-la-sombra.html?m=1

☆ Periodista, especializado en temas económicos. Hace más de treinta años investiga sobre mercado negro, asunto sobre el cual cuenta con tres textos inéditos, además de escribir varios ensayos al respecto. Coautor del libro Yo soy Fidel. Pensamiento económico-social, publicado por la Editorial Ciencias Sociales. El texto también se editó en Italia. Coautor del libro AGRICULTURA EN CUBA. Entre retos y transformaciones, publicado por la Editorial Caminos. Obtuvo mención en XVII edición del Premio de ensayo Pensar a Contracorriente. Premio Especial sobre el pensamiento económico del Che, convocado por la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC), en ocasión de su Séptimo Congreso (2013). Premio de Ensayo Periodístico en el concurso 55 Aniversario de la Planificación en Cuba, otorgado por el Ministerio de Economía y Planificación en Cuba (2015).  Alcanzó en 2017 mención en el Concurso de ensayo breve, en la categoría de ciencias sociales, convocado por la Revista Espacio Laical, perteneciente al Proyecto del Centro Cultural Padre Félix Varela. Posee varios premios en concursos periodísticos provinciales y nacionales, entre ellos galardones anuales de periodismo económico. Premio por la Obra de la Vida ´´Guido García Inclán´´, conferido por la Delegación Provincial de la UPEC de La Habana. En 2023 participó como panelista en el Seminario Anual de Periodismo Económico, auspiciado por el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, y en el Evento Economía y Finanzas en la comunicación económica, organizado por la ANEC nacional.  Trabajos suyos sobre economía cubana y economía sumergida han sido publicados en medios de prensa provinciales, nacionales e internacionales, como revistas Temas (Cuba) y Contracorriente (México); Espacio Laical, del Centro  Padre Félix Varela; Blog Cuba y la Economia; y los periódicos Trabajadores y Tribuna de La Habana, entre otros. Columnista habitual de temas económicos en espacios informativos radiales. Preside la Sección de Base de la ANEC y la filial científica provincial de Periodismo Económico de La Habana.