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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 16 de mayo de 2025

Precios sin control: ¿Por qué la resolución no llega a la mesa? (+ Podcast e infografía). Comentario HHC

 Por: Thalía Fuentes Puebla, Yilena Héctor Rodríguez, Frank Martínez Rivero



Imagen creada con inteligencia artificial usando ChatGPT

Los fines de semana empiezan temprano, con la misma preocupación para muchas familias cubanas: encontrar lo indispensable para llevar a la mesa, mientras los precios —esa variable implacable— siguen su escalada sin freno. En bolsillos flacos por la inflación, el salario se esfuma en el mercado informal, donde una bolsa de pollo de cinco libras devora casi toda una pensión.

El problema, tan urgente como complejo, exige un análisis profundo desde sus múltiples aristas. Aunque el gobierno ha intentado contener la situación con medidas como la Resolución No. 225/2024 —que regula precios de productos esenciales—, su aplicación sigue siendo irregular, y no hay señales de mejora a corto plazo.

¿Por qué no se cumplen por todos estas disposiciones? ¿Qué falla en los mecanismos de control? Un equipo de reporteros de Cubadebate salió a las calles para investigar las causas del incumplimiento, escuchar a los afectados, a los actores económicos implicados en el fenómeno y evaluar la respuesta de las autoridades.

Precios topados, realidades que se disparan



Violación del precio establecido para el aceite. Foto: Cubadebate

La vecina de la esquina, como si fuesen la Biblia y la cruz, lleva una agenda carmelita con los precios anotados bajo el brazo izquierdo y la pesa en otro, en todas sus incursiones a la feria de productos agropecuarios —y de todo tipo—, que hacen los viernes al doblar del edificio. Que si el tomate es tanto, el arroz más cuanto y el frijol no puede pasarse de tal cifra. Los montos están topados, la vecina lo sabe y exige, o al menos intenta, que se cumplan sus derechos.

— “Pero imagínese madre, el guajiro me subió la cebolla, y agradezca que hay, porque no tenía cómo recoger el tomate, y casi todo se pudrió en el campo. Las semillas están caras, los fertilizantes por las nubes, y nadie es bobo para perder. Todos tenemos que vivir”.

Compra media libra de cebollas; se faja por el frijol y logra llevárselo por el monto establecido, después de vociferar amenazas. Se frustra cuando no encuentra el paquete de pollo, pero “mire, señora, aproveche que el cartón de huevos está en 2400; hay bastante en MLC y USD, y ahora lo tenemos a precio de cochino enfermo”. La vecina respira y, por un momento, viene a su mente ese sabor a cerdo que no recuerda la última vez que probó.

Entre intentos fallidos, dolores de cabeza y el dinero agotado, regresa a casa con frijoles, arroz, cebolla, una calabaza, picadillo y una docena de huevos. “Y la leche la buscaré en las mipymes, esa amarilla que parece ‘Cerelac’, porque la buena mijita, la de bolsa sellada, a esa no le llega nadie. Más de dos mil pesos y todo el mundo sabe que no cuesta eso. Aquí no se respeta nada. Sí, compraré el kilo a granel de esa mala. Pan para hoy y hambre para mañana”.

Normas para contener la subida



Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.

Hace casi un año, en julio de 2024, el Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) publicó la Resolución 225 para regular los precios minoristas máximos de seis productos de alta demanda: pollo troceado, aceites comestibles (excepto el de oliva), leche en polvo, pastas alimenticias, salchichas y detergente en polvo.

Las importaciones de cada uno fueron exoneradas del pago del impuesto aduanero, con lo cual se pretendía estimular la entrada al país de esos insumos.

También se reguló que, en la formación de los precios minoristas de estos productos, los actores económicos reconocieran hasta un 30% de margen de ganancia sobre costos y gastos, siempre que no excedieran los topes establecidos.

Según explicó entonces el ministro de Finanzas y Precios, Vladimir Regueiro Ale, el objetivo de la medida era contener el alza de los precios en los productos básicos, tras la evaluación del mercado y encuentros previos con los actores económicos.

De acuerdo con el texto “La inflación y el control de precios”, publicado en el sitio web de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, desde el punto de vista económico era necesario hacer esta regulación, pero debe ser transitoria y guardar relación con la tasa cambiaria y el costo de la divisa en el mercado financiero informal.

Otras normativas vinieron después, como la aprobación en febrero de los precios para comercialización minorista de nuevos medicamentos o el Acuerdo 10093, por el cual el MFP dispuso la regulación temporal de los precios máximos de acopio y los minoristas de arroz y frijol común, de producción nacional.

Aunque estas leyes son necesarias para frenar el aumento galopante de los precios, no solucionan el problema de la capacidad de compra del salario medio nominal.

Precio de la venta en las redes de aceite. Foto: Captura de pantalla

Control de precios vs. mercado distorsionado: El círculo vicioso de la escasez

En el contexto actual de la economía cubana, caracterizado por tensiones inflacionarias y desabastecimiento, se ha reavivado el debate sobre la efectividad de los topes de precios como medida para garantizar el acceso a productos básicos. Recientemente en Cuadrando la Caja se abordó el tema en el programa: “Topes de precios ¿solución o ilusión?”.

Experiencias históricas y análisis económicos publicados por expertos cubanos demuestran que esta medida, aplicada de forma aislada, no soluciona los problemas de fondo, sino que lejos de resolverlos, pueden agravarlos al distorsionar el mercado, reducir los incentivos a la producción y generar mercados negros. El control administrativo de precios —sin un aumento sostenido de la oferta— puede agravar los desequilibrios existentes.

Según los artículos publicados en Cubadebate “Inflación, complicado crucigrama” y “¿Cómo se infla la inflación?”, este fenómeno en la mayor de las Antillas es resultado de la contracción de la producción nacional, especialmente en sectores clave como la agricultura; las limitaciones en el acceso a divisas que afectan la capacidad de importar insumos; la dualidad monetaria no resuelta completamente que distorsiona los costos reales; además de la existencia de un mercado paralelo de divisas que también contribuye al desbalance de precios.

El economista José Luis Rodríguez, en el trabajo “Las propuestas de tres economistas para controlar la inflación en Cuba”, publicado en 2022, advertía: “Para enfrentar esta situación se requiere un programa que –por un lado- mitigue de inmediato los efectos de la inflación en las personas y por otro reduzca el índice de precios al consumidor a mediano plazo”. Es que controlar precios sin atacar las causas estructurales de la escasez es insostenible. La solución pasa por aumentar la eficiencia productiva y reducir dependencias externas.

Precisamente, en el libro “Miradas a la economía cubana. De la Conceptualización a la práctica”, se analiza cómo los controles de precios en períodos anteriores generaron, en primer lugar, mercados informales donde los productos regulados desaparecieron de las tiendas estatales y reaparecieron en el mercado negro a precios muy superiores, así como desincentivos a la producción, donde agricultores y fabricantes redujeron su output al no cubrirse los costos.

Por ejemplo, el pan subsidiado: cuando el precio se fijó por debajo del costo de producción, muchas panaderías estatales dejaron de cumplir sus planes, obligando a importar harina con divisas limitadas.

¿Regulaciones sin flexibilidad?

Precios en una mipyme en Santiago de Las Vegas. Foto: Cubadebate.

En Santiago de las Vegas, el contraste entre las regulaciones estatales y la realidad económica es cada vez más evidente. A pesar de las disposiciones del Ministerio de Finanzas y Precios, que establece topes para productos básicos, los montos en los mercados informales –y a veces incluso en establecimientos formales– siguen disparados. Los trabajadores por cuenta propia, actores clave en la cadena de distribución, enfrentan presiones tanto de la inflación como de la escasez.

¿Qué los lleva a vender por encima de los precios regulados? ¿Cómo afecta la falta de materias primas o los altos costos de importación? ¿Existen realmente mecanismos efectivos de control, o las regulaciones quedan en el papel? Para responder estas preguntas, conversamos con un cuentapropista de esa localidad de Boyeros, quién, desde su experiencia diaria, explica los desafíos de cumplir con las normativas y obtener ganancias sin precios abusivos a los clientes.

A simple vista, el establecimiento de Emilio —ubicado cerca de la concurrida intersección de Boyeros y Calzada de Managua— parece bien abastecido. Sin embargo, tras dos años de apertura y múltiples intentos por mantenerse a flote, algo salta a la vista: los productos con precios regulados por el Ministerio de Finanzas y Precios brillan por su ausencia, al menos en los anaqueles.

El dueño de este negocio familiar admite con franqueza las dificultades:

“No es que no quiera venderlos, pero conseguir los productos con precios competitivos es una odisea, vas a una mipyme importadora y los encuentras, pero con el precio máximo topado, o sea, sin margen de ganancias. Sé que muchos los adquieren así mismo, y les suben el precio violando lo que está regulado, pero yo prefiero operar con otros productos sin restricciones para hacer rentable mi negocio”, remarca.

Sobre las inspecciones para verificar el cumplimiento de las normativas comenta, mientras acomoda unos paquetes de café en su mostrador: “Han venido, revisan, anotan, a veces multan... y al día siguiente todo sigue igual”.

—¿Conoce los precios máximos establecidos por la resolución para los productos que comercializa?

“Claro que los conozco. Están ahí, en los carteles que nos obligan a poner... pero entre saberlos y aplicarlos hay un abismo”, admite Emilio, mientras señala un descolorido listado de precios pegado tras el mostrador.

—En su experiencia, ¿cree que estos precios regulados son realistas frente a los costos actuales de producción o importación?

Con un gesto entre el escepticismo y la resignación, saca su libreta de gastos y desgrana la cruda realidad numérica que hacen insostenibles para él los precios topados. Esas regulaciones no pueden ser estáticas, porque el mercado no lo es.

—¿Qué medidas sugeriría para que las regulaciones sean más viables tanto para los productores como para los consumidores?

“El Estado debe tener en cuenta los gastos de importación de esos productos y reducir los impuestos a las mipymes, para que el consumidor al final no se vea afectado”.

Tras hojear su libreta de cuentas llena de tachaduras, propone un plan de acciones que, en su experiencia diaria, podría equilibrar la ecuación imposible entre regulación y realidad:

Primero, que los topes se revisen trimestralmente, vinculados al costo real de producción o importación. Deben eliminar los intermediarios: “Que el Estado venda directo a cuentapropistas los productos regulados, para evitar la reventa. Mejor que subsidien al productor de huevos que obligarlo a vender con pérdidas, y además deben ser más flexibles, no es lo mismo un negocio ubicado en Miramar que el mío ubicado en Santiago de las Vegas. Que las reglas varíen según la facturación”, concluye.

El sol cae y anuncia el fin de la jornada, mientras Emilio cierra su negocio. Su testimonio deja al descubierto la fractura entre el sistema regulatorio y una economía que se reinventa en la informalidad: “No quiero ser un infractor, pero tampoco soy tonto. Al final, cada día tomo una decisión: o cumplo la ley y cierro, o la esquivo y sobrevivo”.

Papel mojado: Cuando los controles chocan con la falta de producción nacional

Venta de productos en una mipyme en el Casino Deportivo. Foto: Cubadebate.

En los artículos sobre las nuevas regulaciones de precios de medicamentos, arroz y frijol publicados en Cubadebate, así como en el “Vale-No Vale: Precios topados, optimización del sistema de transporte y bancarización”, los comentarios de los internautas muestran un panorama mucho más complejo que no se soluciona con fijar números en un papel.

“Desde que pusieron precio tope al arroz nacional en Centro Habana nunca más lo hemos visto. ¿De qué sirve el control si el producto desaparece?”, se cuestiona uno de los usuarios.

“Produzco frijoles en Sancti Spíritus y con estos precios de acopio no me cubro ni el combustible. Mejor los vendo a particulares, aunque sea ilegal”, refiere otro de los foristas.

El usuario Yordan Alonso, por su parte, señaló que los precios siguen en alza a pesar de los topes, mientras desaparecen los productos o el servicio. “Un círculo de nunca acabar. Colas (en cajeros) para obtener unos pesos y no te aceptan transferencias solo si pagas un 10 o 15% más”.

Si bien el consenso es que las políticas deben incentivar la producción, varios usuarios refieren un ineficiente control y fiscalización: sin comprometimiento, con sobornos, que pondera poca exigencia y deja “correr” los problemas o violaciones hasta que son imparables.

En muchas regiones del país se multa a los establecimientos por sobreprecios, pero a los dos días todo sigue igual. Los inspectores llegan, ponen la sanción y los negocios suben aún más los precios para recuperar lo perdido.

Es un círculo vicioso que no ataca la raíz. Como resume un comentario: “Los controles sin oferta son papel mojado. Mientras no haya producción nacional fuerte y canales de distribución eficientes, la situación no cambiará”.

Más inspecciones y multas: El reclamo popular

 

Escuche aquí:

El país enfrenta día a día el incremento sostenido de los precios, y las opiniones recogidas en distintas provincias confirman lo difícil que resulta para las instituciones implicadas detener esta tendencia alcista.

Más allá de la capital, en el municipio de Artemisa, por ejemplo, el pollo se encuentra disponible, pero su valor varía según la cantidad de libras adquiridas: 2000, 2100, 2300, 2500, incluso 3000 pesos, y así sucesivamente. Mientras, el pomo de aceite se comercializa a 1200 pesos, acompañado de un paquete de papel higiénico o un pequeño refresco como “incentivo” en algunos puntos de venta.

Los consumidores denuncian el incumplimiento de la Resolución 225 del Ministerio de Finanzas y Precios.

“Nos damos cuenta de que en muchas ocasiones no se respetan esos precios establecidos”, comentó una jubilada residente de la zona de La Palma, Arroyo Naranjo.

“Pero también entiendo que los precios internacionales pueden influir. El problema es que nosotros, los consumidores, no tenemos acceso a esa información para saber si realmente es así”.

Aunque es entendible que un contenedor de pollo recibido en el puerto del Mariel, por ejemplo, no asuma los mismos gastos de transportación, manipulación o estadía que otro destinado a La Habana o Artemisa y, en consecuencia, el precio sea mayor en provincias más distantes de la capital, el desconocimiento de estos factores deja a los consumidores desprovistos de argumentos para reclamar sus derechos.

La falta de transparencia en los costos de importación y la especulación en el mercado interno generan desconfianza. “No sabemos si los vendedores han adquirido los productos a mayor precio o simplemente están aprovechándose”, señala otro ciudadano. “Lo que debe haber son más inspecciones en los locales donde se venden estos productos, que cada día suben los precios sin justificación clara”.

La demanda es clara: mayor fiscalización y sanciones ejemplares para quienes violen las regulaciones. “Si alguien incumple, debe ser multado de manera que entienda que estas medidas son para proteger a los que menos tienen: jubilados, obreros y familias con salarios bajos”, reclama un artemiseño.

En Ciego de Ávila, los precios también reflejan una marcada volatilidad. El aceite y el detergente oscilan entre los 1000 pesos y más; la leche en polvo puede alcanzar los 2200; la pasta de 850 a 1000; y productos como la salchicha y el pollo varían entre 450 y 1500 pesos.

Por otra parte, en Bayamo el litro de aceite se comercializa alrededor de los 1200 pesos, mientras que el kilo de pollo troceado alcanza los 680 pesos. La leche en polvo fluctúa entre los 2000 y 2400 pesos el kilogramo, y los paquetes de pasta de 500 gramos se ofertan a 290 pesos. La salchicha, en presentaciones de 360 gramos, ronda los 480 pesos, aunque el precio varía según el vendedor. El detergente en polvo de un kilogramo presenta una amplia variación: desde 700 hasta 2100 pesos.

“Aquí todo depende: si compras al por mayor o al detal, de quién te lo venda, si es de primera, segunda o hasta quinta mano, o incluso si el producto está perdido o no”, explica un bayamés. “Esta semana el aceite está a 1200 pesos, pero la próxima puede subir a 1300… o bajar a menos de 1000. Así es la cosa”.

Mientras, en Sancti Spíritus, los precios mantienen una tendencia igualmente inestable. El litro de aceite se ubica entre 1000 y 1200 pesos; el pollo troceado, en paquetes de 2 kg, cuesta entre 1700 y 1900 pesos, dependiendo de la intermediación. La leche en polvo de un kilogramo alcanza los 3000 a 4000 pesos, y la pasta, en presentaciones de 1 kg, ronda los 900 a 1000 pesos. Las salchichas se venden en paquetes de 10 unidades a aproximadamente 500 pesos, y el detergente en polvo de 1 kg se cotiza en 1200 pesos.

“Así están las cosas hoy, más o menos, en esta región del país”, comenta un espirituano. La falta de uniformidad en los precios y la incertidumbre sobre su evolución siguen siendo una constante, dejando a los consumidores a merced de una dinámica de mercado que pocos logran descifrar.

Un entrevistado en el Vedado, en La Habana, considera que el tope al precio de los productos de primera necesidad es importante y que, sobre todo, “sea asequible para el trabajador promedio que gana alrededor de 5 000 pesos al mes”. Los decisores, añade, deben sentarse y analizar bien este tema.

“También esto pasa porque el Estado no tiene los productos para abastecer ni satisfacer las necesidades de la población y, como quienes los tienen son los particulares, estos hacen lo que quieren y la población termina afectada”, dice una ciudadana de Jagüey Grande, Matanzas.  ¿De qué sirve que se realicen controles de precio, si al final el particular hace lo que le da la gana?, reflexiona. 

“En ocasiones, sin generalizar, los inspectores son los primeros que ayudan a que ese descontrol exista. No sé cuando va a parar el tema de la violación de precios”, concluye en un audio vía WhatsApp. 

Entre el 21 y 23 de abril pasados, en La Habana se realizaron 2 597 acciones de control de precios, y se detectaron 2563 violaciones. En respuesta, se aplicaron 3202 multas, por un importe total de 16 010 940 CUP, según el sitio web Portal del Ciudadano.

Las principales irregularidades estuvieron relacionadas fundamentalmente con las violaciones de los precios concertados mediante la Resolución 225.

Lecciones del cerdo: Precios regulados vs. desabastecimiento

¿Por qué los controles administrativos fallan? Es una realidad que la demanda de productos básicos en Cuba es inelástica porque la población los necesita, independientemente del precio. A ello se suma que la oferta está deprimida por problemas estructurales (falta de insumos, baja productividad, centralización excesiva).

En este escenario, al fijar precios por debajo del equilibrio se estimula el consumo porque aumenta la demanda y se desalienta la producción; la oferta se contrae aún más. Esto se evidenció, por ejemplo, con los precios topados a la carne de cerdo en 2021, donde el desabastecimiento empeoró, pese a los controles.

Manifestaciones similares ocurrieron en varias provincias cubanas desde mediados de 2022, con la regulación del precio de productos agrícolas y otros alimentos, que hizo que estos se movieran a territorios donde obtuvieran más ganancias, mientras se limitaban las ventas en las provincias reguladas, se escondían los productos y no pocos terminaban en intermediarios que los comercializaban a precios abusivos en el mercado negro.

Desde el pensamiento económico cubano se han propuesto varias alternativas.

Los académicos plantean la necesidad de una mayor autonomía a productores locales, o sea, flexibilizar la comercialización directa de agricultores y mipymes; incentivos fiscales para reducir impuestos a sectores prioritarios y estimular la producción, además de implementar políticas diferenciadas con precios regulados para productos esenciales. Sin oferta, no hay control que funcione.

Los topes de precios en Cuba, aunque bienintencionados para proteger el poder adquisitivo de la población, no resuelven el problema de fondo: la escasez crónica y la inflación.

Cuando los precios se fijan por debajo del equilibrio entre oferta y demanda, se generan distorsiones, mercados informales, desincentivos a la producción y mayor dependencia de importaciones.

La solución requiere políticas integrales que prioricen la producción local, la eficiencia económica y la descentralización. El verdadero control de precios no se decreta, se construye con más oferta. Esto implica flexibilizar trabas a productores, corregir distorsiones monetarias y garantizar incentivos reales para que la economía cubana genere los bienes que demanda la población, sin depender de parches regulatorios que ahondan los desequilibrios.

Precios máximos y mínimos de los productos topados en La Habana

Fuente: Entrevistas realizadas y comentarios en Cubadebate. Abril 2025

Comentario  HHC: ¿Tendrán acceso, los que toman medidas a la IA ?. Lo digo con respeto, para evitar los continuos errores y ajustes. ¿Quiénes calculan la demanda de alimentos esenciales en Cuba? ¿Y cómo se plantea en el gobierno su cumplimiento? ¿Se tiene en cuenta además la matriz de niveles de salarios e ingresos de la población? ¿ Se analizan la información estadistica a nivel de país para corregir el rumbo a tiempo?.

Si bien no se puede dirigir la economía a golpe de resoluciones y desde un centralismo excesivo como tenemos, tampoco es el libre mercado el que funciona para nuestro modelo económico- social. El libre mercado ya lo tenemos como muestra,  en el mercado informal de divisas y de mercancías. Algunos países capitalistas han aprendido a regular el mercado en lo fundamental, e incluso con bajos niveles de desigualdad como los países del modelo nórdico.

Nuestro problema además es estructuralmente económico, después de más de 60 años ya deberíamos tener la experiencia y conocer, qué nos ha funcionado, porque hemos probado casi todo. Pero seguimos con los mismos problemas de 1975 señalados en el Informe al I Congreso del PCC que Fidel título un capítulo: "Sobre los errores cometidos", y seguimos con la agresividad de los EE. UU. La Paz de Brest no la hemos alcanzado diplomáticamente hablando.

Hay que producir bienes y servicios en cantidad y calidad que satisfagan las necesidades en primera instancia de la población, y por nosotros mismos. Un país que dependa del exterior en casi el 80 % para alimentarse es muy vulnerable, máxime que tenemos las condiciones para hacerlo si queremos.

El tema es amplio y hay propuestas fundamentadas. Somos una isla, pero no vivimos aislados del mundo y tenemos que integrarnos al mismo con países afines tanto a los BRICS, como a naciones cercanas como Venezuela, México, Canadá, etc. Pero entendiendo que en todos los casos es un ganar- ganar de ambas partes, que nos vean como un socio viable, que aporta valor en el sentido amplio del término, y cumple con sus compromisos.

Una pregunta a la IA:

La pregunta de si una economía funciona mejor con precios topados (controlados) o con precios de mercado (libres) es clave en el debate entre distintas corrientes económicas. A continuación te explico cómo funciona cada enfoque, sus ventajas y desventajas, y en qué contextos uno puede funcionar mejor que el otro.


🔓 Precios de mercado (precios libres)

Cómo funciona:

  • Los precios se determinan por la oferta y la demanda.

  • Los vendedores fijan precios según sus costos y lo que están dispuestos a pagar los consumidores.

  • No hay intervención directa del Estado en los precios.

Ventajas:

  • Eficiencia asignativa: Los recursos tienden a dirigirse hacia donde hay más demanda.

  • Incentivos a la producción: Las empresas tienen motivos para producir más o innovar si hay demanda rentable.

  • Ajustes dinámicos: Los precios pueden subir o bajar según las condiciones del mercado.

Desventajas:

  • Puede haber precios inaccesibles: En sectores como vivienda, energía o salud, los precios pueden subir más rápido que los ingresos de la población.

  • Fallas de mercado: Si hay monopolios, asimetrías de información o bienes públicos, el mercado no asigna eficientemente.


🛑 Precios topados (control de precios)

Cómo funciona:

  • El gobierno fija un precio máximo (o mínimo) para ciertos bienes o servicios esenciales.

  • Se usa comúnmente en alimentos, alquileres, medicamentos, combustibles, etc.

Ventajas:

  • Protege a los consumidores vulnerables: Evita que los precios se disparen en productos esenciales.

  • Control de inflación puntual: Puede ayudar temporalmente a frenar aumentos generalizados.

  • Justicia social: Promueve el acceso a bienes básicos.

Desventajas:

  • Desabastecimiento: Si el precio fijado es menor al costo de producción, los productores dejan de ofrecer el bien.

  • Mercados negros: Aparecen mercados paralelos con precios mucho más altos.

  • Menor inversión: Las empresas pierden incentivos para mejorar o expandir la producción.


🧠 ¿Cuál funciona mejor?

Depende del contexto:

ContextoMejor opción
Economía estable, con competenciaPrecios de mercado
Crisis inflacionaria severa o emergencia humanitariaControl de precios puntual y focalizado
Sectores estratégicos o con fallas de mercadoIntervención moderada + precios regulados


jueves, 15 de mayo de 2025

Congreso de la ANAP: Con la mirada puesta en aumentar la producción alimentaria. Comentario HHC

 Por: Randy Alonso Falcón, Gabriel Mok Rodríguez, Frank Martínez Rivero

 



El rol fundamental de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, ANAP, continúa siendo impulsar la producción de alimentos para el pueblo. Foto: Jorge Luis González/Granma/Archivo

Con motivo del desarrollo del próximo Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, que tendrá lugar los días 16 y 17 de mayo, dialogaron en la emisión de este miércoles de la Mesa Redonda, el presidente Nacional de la ANAP, Félix Duarte Ortega, la presidenta del Comité Provincial de la ANAP de Villa Clara, Betsy Arroyo Rafuls y dos campesinos destacados en sus respectivas provincias, quienes abordaron las principales acciones tomadas para fortalecer la organización.

El presidente Nacional de la ANAP, Félix Duarte Ortega, destacó que hoy el sector cooperativo campesino en el tabaco produce más del 95% de este producto en el país. Subrayó que este resultado es posible gracias a la participación activa, la creatividad y la búsqueda de alternativas por parte de quienes trabajan la tierra, con el propósito de garantizar la producción para el pueblo.

“Reconocemos que no en todas las cooperativas ni en todas las fincas se trabaja con la integralidad deseada, por lo cual es importante fortalecer el vínculo con universidades, centros científicos y la agroecología como una técnica clave. El movimiento campesino a campesino ha favorecido la capacitación y el desarrollo dentro de las fincas durante más de 27 años”, dijo.

Enfatizó que, en un contexto de limitaciones de insumos debido a las medidas impuestas por el bloqueo, es fundamental dirigir los esfuerzos hacia el uso de la agroecología para mejorar el rendimiento y la calidad del suelo.

En los primeros meses del año, la ANAP impulsó cuatro talleres nacionales, en los que los asociados compartieron sus experiencias. “Estamos generalizando esas buenas prácticas”, comentó Duarte Ortega, resaltando la relevancia de la difusión del conocimiento en la comunidad campesina.

Reflexionó sobre las diferencias en la implementación de nuevos métodos en distintas cooperativas y fincas. “Esa es una de las jeroglíficas que también nos planteamos en el balance a nivel municipal y provincial, que será un tema clave en el Congreso. Para él, el éxito de estas iniciativas depende en gran medida de la gestión de la junta directiva y la planificación organizativa”.

Este esfuerzo ha contado con el acompañamiento permanente de universidades, el partido y sus filiales provinciales. “Nuestros cuadros y los dirigentes de las cooperativas han recibido esta preparación”, dijo, resaltando el compromiso con la formación de los líderes campesinos.

Además, Duarte Ortega explicó que el proceso ha permitido identificar diversas problemáticas dentro del sector. “Tenemos el deber de explicarle a nuestro pueblo y a nuestros asociados que el Buró Nacional ha sostenido sesiones de trabajo con los organismos pertinentes”, aseguró.

Mencionó que se han abordado asuntos relacionados con el Ministerio de Agricultura, el grupo empresarial azucarero, el Ministerio de la Industria Alimentaria, el Ministerio de Economía y Planificación, el Banco Central de Cuba, el Ministerio de Finanzas y Precios, la ONAC, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio del Interior.

En ese sentido, alegó que han surgido temas vinculados al delito y las ilegalidades, que deben analizarse con base en lo identificado en el proceso. Señaló que estas problemáticas han recibido tratamiento y acompañamiento por parte del gobierno y la dirección del partido.

“Llegaremos al Congreso con niveles de respuesta por parte de los organismos y con estrategias claras para implementar. Una vez concluido el Congreso, el Buró Nacional, junto con los Burós Provinciales y Municipales, trabajará de inmediato en la ejecución de los acuerdos alcanzados”, reafirmó Duarte.

En su intervención, la presidenta del Comité Provincial de la ANAP de Villa Clara, resaltó que actualmente en Villa Clara existe un movimiento cooperativo fuerte y productivo.

“Se produce mucho en las mismas áreas que tenemos, pero con más intensidad y voluntad de los campesinos, que trabajan incansablemente. El cultivo del plátano extradenso, que en pequeñas hectáreas ha logrado excelentes cosechas, además del crecimiento en la producción de arroz en la provincia”, explicó la presidenta.

“Actualmente, la ANAP está instrumentando los objetivos de trabajo del Congreso, definidos desde la base en las cooperativas, las asambleas municipales y la provincial. Desde Villa Clara se están potenciando los planteamientos de los campesinos para dar respuesta y atender las prioridades identificadas en la provincia”, agregó.

Señaló como vital abordar el tema del delito, ya que, aunque en la provincia ha disminuido en los últimos meses, algunos hechos que aún no han sido completamente contenidos. Enfatizó también que han realizado un grupo de acciones en conjunto con el partido, el gobierno y la Policía Nacional Revolucionaria, pero deben seguir trabajando en este tema porque los campesinos nos lo están reclamando.

En cuanto a la producción de alimentos, consideró que la contratación y comercialización son prioridades fundamentales. “Hoy el país nos brinda ventajas como créditos de comercialización y empresas agropecuarias especializadas en la distribución de productos”, explicó. Las cooperativas también tienen la posibilidad de desarrollar estrategias propias para mejorar su comercialización.

Otra de las prioridades identificadas en Villa Clara es la vinculación directa con los campesinos. Agregó que los campesinos se sienten satisfechos cuando se les visita, cuando se les pregunta cómo están y cuáles son sus necesidades y subrayó que este enfoque ha sido clave en la provincia y debe mantenerse.

Tras la Asamblea Provincial, Villa Clara ha alcanzado un récord histórico en el número de asociados a la ANAP. “Hoy contamos con más de 40 500 asociados, de los cuales el 20% son mujeres y más de 4 500 son jóvenes. Estos jóvenes representan la continuidad de la organización y muchos de ellos ya ocupan cargos de responsabilidad, desde productores tabacaleros, arroceros y ganaderos hasta miembros de juntas directivas”, confesó Arroyo Rafuls.

“En la provincia, el 67% de la tierra está en manos de campesinos, con más de 23 000 tenentes de tierra. Producimos el 80% de los alimentos de la provincia, lo que demuestra la voluntad y el esfuerzo del campesinado, a pesar de las carencias y limitaciones”, resaltó. Señaló, además, que Villa Clara cuenta con un movimiento agroecológico muy fuerte, con más de 1 200 promotores agroecológicos y más de 200 facilitadores.

“En la Universidad Central de Las Villas se generan conocimientos que estamos trasladando a las fincas de nuestros campesinos, para lograr los resultados productivos que queremos y garantizar la satisfacción del pueblo”, indicó.

Enfatizó a su vez, el papel clave del campesinado en la producción de alimentos y destacó la importancia de movilizar las fuerzas productivas para seguir generando alimentos, enfrentando condiciones difíciles y buscando soluciones para impulsar la producción en el futuro.

Con 42 años de fundada, la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Héroes de Yaguajay, del municipio artemiseño de Alquízar, se mantiene como puntera en la producción de cultivos varios, con áreas dedicadas también al tabaco.

“Tenemos plátano, maíz y más atrás tenemos el aprovechamiento de las áreas sembradas de arroz”, explicó Augusto Quesada Morales, económico y vicepresidente de la entidad campesina.

Se trata de una cooperativa cuyos socios reciben mensualmente ingresos entre 17 000 y 18 000 pesos, gracias a los buenos resultados alcanzados, “a pesar de los momentos difíciles que está pasando el país”.

“Pensamos cerrar el balance en junio con el 50% del costo de producción”, destacó Quesada Morales.

Además de su destacado desempeño productivo, la CPA Héroes de Yaguajay asume un fuerte compromiso social. “Tenemos que atender un circo infantil, el hogar de materno, pero todo eso lo mantenemos con la vianda semanal que se les da”, explicó.

La cooperativa también avanza en nuevos cultivos: “Estamos posicionando la guayaba aquí”, destacó. El esfuerzo del colectivo es incansable. “Compañeros están aquí desde temprano, desde las 6:30, 7 de la mañana, se encuentran en el campo”, agregó.

Abel Rodríguez Blanco, jefe de brigada, resaltó la dedicación de los trabajadores: “Es un colectivo humilde, que trabaja sin descanso, tratando de que las cosas salgan bien, que la guayaba tenga la mayor calidad y que, con estas condiciones, llegue al consumidor”.

De cara al XIII Congreso de la ANAP, esta cooperativa, Vanguardia Nacional, demuestra cómo, a pesar de las limitaciones impuestas por el bloqueo contra Cuba, es posible extraerle a la tierra el mejor provecho con esfuerzo y entrega.

A pesar de las dificultades, la determinación del colectivo de la CPA Héroes de Yaguajay no disminuye. Denis Jesús Linares, fitosanitario de la cooperativa, lo resume: “Lo primero que uno no puede hacer es rendirse. Tienen que seguir sembrando. Aunque el cultivo no te rinda 10 toneladas, pero te rinda cinco, el pueblo te lo va a agradecer. Y nosotros mismos lo vamos a hacer”.

Convencido de la eficacia de los medios biológicos, Linares explica: “Son efectivos, la única diferencia es que hay productores a los que no les gustan porque quieren que el medio biológico se adapte a ellos. Tú tienes que adaptarte al medio biológico, ¿entiendes? No puedes aplicarlo en el día si tienes que hacerlo en la noche”.

Con una sólida estructura colectiva, la CPA agrupa a 286 socios, entre ellos 60 mujeres que desempeñan un rol activo en las labores productivas. Desde su fundación hace 42 años, esta entidad ha mantenido su rentabilidad económica, demostrando la fortaleza del modelo cooperativo cubano.

En su más reciente balance anual, alcanzó un promedio mensual de ingresos de 19 000 pesos por cooperativista, cifra que refleja los buenos resultados productivos a pesar del complejo escenario económico.

Noel Torres Perdomo, un campesino asociado a la CCS Jesús Menéndez de Cabaiguán, en Sancti Spíritus, representa la unión entre tradición agrícola y las nuevas oportunidades que ofrece la actual política usufructuaria de tierras en el país. Con una particularidad que lo distingue —además de ser dueño de tierras, es arrendatario—, su historia refleja el potencial del campo cubano cuando se combinan herencia familiar, esfuerzo personal y políticas estatales acertadas.

“Llego a ser campesino por mis abuelos. Heredé la finca de ellos y ahí me incliné por la agricultura desde que nací”, relata Noel con orgullo. La parcela familiar, que inicialmente era de 11 hectáreas, ha crecido con el tiempo gracias a su trabajo y a las oportunidades del usufructo. Hoy posee cinco caballerías, una expansión que demuestra cómo el acceso a más tierra, en manos de productores eficientes, puede traducirse en mayor producción.

Noel explica que antes el arrendamiento de tierras se orientaba principalmente a nuevos productores, como incentivo para que se incorporaran al trabajo agrícola. Sin embargo, en los últimos años se ha priorizado también entregar tierras en usufructo a quienes ya tienen resultados comprobados.

“Ha sido un impulso clave”, enfatiza. “Cuando demuestras que produces, el Estado confía en ti y te da más tierra. Eso me ha permitido crecer, diversificar cultivos y contribuir más a la alimentación del pueblo”.

Noel destaca que su municipio, Cabaiguán, es reconocido históricamente por su producción agropecuaria, y él es parte de esa tradición. Pero su caso también apunta hacia el futuro: un modelo donde los campesinos con experiencia y eficiencia puedan acceder a más tierra y recursos, generando así mayor autonomía alimentaria para Cuba.

Su testimonio refuerza la idea de que, más allá de la propiedad, lo esencial es trabajar la tierra con dedicación. Con políticas que premien a quienes producen —ya sean dueños, arrendatarios o usufructuarios—, el campo cubano puede seguir siendo un pilar de la economía nacional, incluso en tiempos difíciles.

“El país me dio la oportunidad de acceder a más tierra, y gracias a eso me he desarrollado todo lo que he logrado hasta el momento”, afirma Noel. Para él, el tabaco no es solo un cultivo, sino la base de su progreso económico y productivo.

Actualmente, el tabaco es su principal actividad, y los resultados hablan por sí solos: “Gracias al tabaco he logrado todo lo que tengo. He alcanzado grandes rendimientos, y el tabaco tapado me ha ayudado a mejorar la finca”, destaca. Este cultivo, exigente en cuidados pero altamente rentable, le ha permitido modernizar su producción y elevar la calidad de sus tierras.

Noel reconoce el papel clave de Tabacuba en su éxito: “El grupo Tabacuba me facilita mucho el  abono orgánico, y gracias a eso la finca va en prosperidad siempre”.

Pero, ¿cómo funciona esta relación en la práctica? Noel explica: “Eso te lo dan, te lo facilitan”. Tabacuba no solo provee insumos, sino también asesoría técnica y garantías de comercialización, creando un vínculo donde el productor se enfoca en cultivar con calidad, sabiendo que su cosecha tendrá mercado seguro.

Además de su vínculo con Tabacuba, Noel resalta las ventajas de estar asociado a una Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS): “La cooperativa nos agrupa, nos organiza y nos da acceso a herramientas, créditos y otros beneficios que individualmente serían más difíciles de obtener”.

El destacado productor tabacalero de Cabaiguán, mantiene una relación de beneficio mutuo con Tabacuba que ha transformado su modelo productivo. A diferencia de lo que algunos podrían pensar, el apoyo estatal no se basa en gratuidades: “Eso no me lo regalan, me lo venden”, aclara Noel. El mecanismo funciona a través de los ingresos en MLC (Moneda Libremente Convertible) que obtiene por su tabaco de exportación, los cuales reinvierte directamente en su finca. Este sistema le ha permitido adquirir maquinaria agrícola completa –tractores y equipos especializados– así como insumos de calidad que garantizan altos rendimientos.

Lo más importante del ejemplo de Noel radica en el control integral que ejerce sobre toda la cadena productiva. Desde semilleros tecnificados donde inicia el proceso, pasando por el cultivo especializado, hasta llegar a contar con su propia escogida –algo poco común entre los campesinos cubanos.

“Generalmente las escogidas están en la cooperativa o son estatales”, explica Noel, destacando cómo esta ventaja competitiva le permite cerrar el ciclo completo, seleccionando personalmente la capa de exportación que entrega directamente. Este nivel de integración vertical es inédito en el sector campesino tradicional.

La experiencia de Noel representa un modelo exitoso de colaboración entre el sector estatal y los productores privados. Tabacuba obtiene materia prima de alta calidad para la exportación, mientras el productor recibe divisas que le permiten modernizar su finca y aumentar su capacidad productiva.  “Esto es algo que se ha logrado y lo veo muy positivo”, afirma Noel, cuyo caso podría servir de referencia para replicar este esquema en otros cultivos de exportación.

Sobre la Cooperativa de Producción Agropecuaria “Paquito González” de Baraguá, en Ciego de Ávila, destacaron en el espacio televisivo que las claves que determinan los rendimientos y producciones de la cooperativa son la planificación, el control, el uso racional de recursos y el aprovechamiento óptimo de la superficie, además de las rotaciones de los cultivos.

Según un reportaje presentado en el espacio televisivo, tratan que las áreas estén al 100% cubiertas, e inversiones y estrategias permiten diversificar cultivos. “Tenemos sembrado plátano, el cultivo fundamental desde la fundación de la cooperativa, pero también pimiento, boniato, papa, col, tomate”, destacó José Alberto González Sánchez, presidente de la CPA.

Por su parte, la CPA Dagoberto Rojas, ubicada en Calimete, Matanzas, se consolida también como un referente nacional del cooperativismo. Su vicepresidenta, Hildelaise Castillo Delgado, destacó el exitoso proceso de renovación y ratificación de mandatos durante su reciente Asamblea del 13° Congreso, donde participaron sus 123 asociados.

“Ratificamos a 10 miembros de la junta directiva e incorporamos un nuevo integrante”, explicó Castillo en su intervención en la Mesa Redonda. Estos resultados demuestran la estabilidad del liderazgo, pues el presidente actual fue electo en 2005 y ha sido ratificado consecutivamente en todos estos procesos. Esto evidencia una junta directiva con firmeza revolucionaria y compromiso con los principios de dirección cooperativa.

La dirigente enfatizó que la cooperativa mantiene resultados integrales en los ámbitos económico, político y social. Respecto a su producción principal, aclaró: “Nuestro cultivo fundamental es la caña de azúcar. Si bien hemos diversificado nuestras producciones, la caña sigue siendo nuestra base productiva”.

La cooperativa reafirma sus principios fundamentales con los asociados y con la familia como célula básica de la sociedad. En el ámbito productivo, la entidad alcanza resultados satisfactorios, destacándose especialmente en la producción cañera. “Actualmente mantenemos un rendimiento de 60 toneladas por hectárea, aunque aspiramos a alcanzar las 105 toneladas, que representan nuestros mejores resultados históricos”, explicó.

“Lograr 60 toneladas en las actuales condiciones constituye una verdadera hazaña, considerando la crítica situación del rendimiento cañero a nivel nacional”.

Este desempeño demuestra la estabilidad organizativa y la eficacia del modelo de gestión implementado, donde el liderazgo de la cooperativa integra activamente a los productores. Resulta particularmente meritorio que estos rendimientos se alcancen en un contexto marcado por la escasez de fertilizantes y herbicidas.

La cooperativa consolida así su condición de vanguardia nacional, reconocimiento que mantiene ininterrumpidamente desde hace 23 años. Entre sus innovaciones sociales destaca la incorporación del médico de la familia, cuyo consultorio se ubica dentro del radio de acción de la cooperativa, como miembro activo de su asamblea.

En el ámbito económico, la entidad demuestra solidez y rentabilidad. Durante el último año fiscal, alcanzó ingresos superiores a los 54 millones de pesos. “Estos resultados confirman la fortaleza económica de nuestra cooperativa. Este es un sueño alcanzable al que no podemos renunciar, que requiere del esfuerzo conjunto de nuestros campesinos, el liderazgo de la junta directiva y especialmente del aporte femenino”, enfatizóCastillo Delgado.
En los minutos finales de la Mesa Redonda, el presidente Nacional de la ANAP, Félix Duarte Ortega, destacó que todo está organizado para la recepción de los delegados e invitados que participarán en el Congreso.

“En esta ocasión contaremos con 400 delegados y 100 invitados. Es importante destacar que todas las categorías de asociados a nuestra organización estarán representadas: usufructuarios, propietarios, arrendatarios y familias campesinas. También estarán presentes presidentes de Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), así como cuadros de la organización a todos los niveles, desde el municipal hasta el provincial, además de varios dirigentes de la dirección nacional”, dijo.

Para este jueves está previsto el acto de condecoraciones estatales, que realizarán con el objetivo de reconocer y estimular, en el marco de las actividades por el 17 de mayo, a las cooperativas y a los hombres y mujeres del campo que con mayor ahínco, esfuerzo, consagración y dedicación se han destacado en la actividad productiva del sector.

La sesión inaugural del Congreso está programada para el día 16, agregó Duarte Ortega. Este primer día contempla tres comisiones de trabajo fundamentales: la Comisión Organizativa analizará el fortalecimiento estructural de nuestra organización para enfrentar los desafíos futuros, evaluando todo lo relacionado con nuestro funcionamiento interno; la Comisión Ideológica se centrará en la labor política, con especial énfasis en el trabajo con los jóvenes del sector; y la Comisión Económica abordará los temas productivos y económicos esenciales para el campesinado.

“Hemos solicitado especialmente al Ministro de Economía y Planificación que explique los nuevos esquemas de divisas aprobados recientemente. Estos mecanismos, ya implementados en el grupo Azcuba, permitirán adquirir insumos y tecnologías necesarias para potenciar nuestra capacidad productiva, en la medida que las condiciones del país lo permitan”, agregó.

En la sesión de la tarde del día 16 se someterán a aprobación los nuevos estatutos de la organización, resultado de un amplio proceso de consulta con cuadros directivos y cooperativistas y se eligirá el nuevo Comité Nacional por parte de todos los delegados.

El segundo día del Congreso, 17 de mayo, coincidirá con tres importantes efemérides: el día del Campesino Cubano, el 79° aniversario del asesinato de Niceto Pérez García y el 66 aniversario de la Ley de Reforma Agraria

Ese día, durante la sesión final del Congreso se aprobarán los objetivos de trabajo y las  tareas organizativas pendientes.

Entre los retos principales de la organización, el presidente de la ANAP, señaló: aumentar la producción alimentaria pese a las limitaciones actuales; mejorar los rendimientos agrícolas (actualmente bajos por falta de insumos); responder a la creciente demanda poblacional; y compartir experiencias exitosas entre productores.

“Este Congreso será espacio para analizar dificultades concretas, socializar mejores prácticas y trazar estrategias hacia la soberanía alimentaria. El campesinado cubano, con su sabiduría y entrega, está llamado a ser protagonista fundamental en la solución del desafío alimentario que hoy enfrenta nuestra nación”, concluyó.

Comentario HHC: Recomiendo  que en las tribunas externas y para el exterior se hable del Bloqueo de EEUU, pero a lo interno lo que hay hablar y preguntarse: ¿ en las condiciones existentes con Bloqueo , podemos producir los alimentos que necesita el país o no ? ¿ Qué faltaría? ¿  Con los 2 000 millones de usd que importamos en alimentos podemos producir lo misma CANTIDAD o mas en productos EN CUBA? ¿ Podemos facilitarles las condiciones de trabajo al campesino y a todos los que quieran producir aliemntos, para que produzcan LIBREMENTE E INCENTIVARLO?.¿ Cuál es potencial de nuestras tierras mas fertiles para producir alimentos en un año? ( Por cierto me dicen que en algunas se han " sembrado" paneles solares pertenecientes a las Inversiones que se hacen en este sentido. )

Y no es por no denunciar el Bloqueo Genocida, es que ese no está en nuestras manos quitarlo, producir alimentos que necesita la población SI.  Y estoy firmemente convencido que  el Bloqueo de EEUU se acabará el día que seamos eficientes económicamente y podamos desarrollarnos por nosotros mismos.

En video, la Mesa Redonda

Contribuye minindustria La Conchita a desarrollo local en Holguín. Comentario HHC




Claudia Laura Rodríguez Zaldivar | Foto: Juan Pablo Carreras

15 Mayo 2025

Holguín, 15 may (ACN) Con una capacidad industrial de 500 kilogramos diarios, la minindustria La Conchita de la provincia Holguín, contribuye al autoabastecimiento local mediante la comercialización a entidades de sus elaboraciones a base de carnes y sus derivados.

Ubicada en el municipio de Cacocum, Aracelis Leyva Batista explicó a la ACN que, aporta a la adecuada alimentación de trabajadores y población en general al proveer a instituciones de la producción y los servicios con diversidad de jamones, mortadelas, croquetas y otros tipos de embutidos destinados a la alimentación de sus obreros.

Con este objetivo cuentan con convenios con la Fábrica de Cigarros Lázaro Peña, la de Tabaco Jesús Feliú Leyva y la Empresa de Servicios a Trabajadores de la Construcción Garbo, mencionó.

Además, señaló que tienen establecidos encadenamientos con más de diez entidades, entre ellas destacan el Recinto Ferial ExpoHolguín y, para la adquisición de materia prima y la venta de productos, disponen de convenios con nuevas formas de gestión en provincias como Camagüey y La Habana.

En este sentido, comentó que para las elaboraciones emplean carne de cerdo, pollo y masa deshuesada, donde aprovechan en su totalidad los ingredientes para innovar recetas como son las croquetas y el jamón cocido Leygonz lo que reduce gastos y aumenta la variedad de ofertas.

Leyva Batista agregó que poseen una filial en la cabecera provincial y preparan la inauguración de una tienda, lo que facilitará la venta de manera directa y a precios asequibles de sus preparaciones a la población.

Más de siete años en su haber tiene la minindustria La Conchita que lanzó en la reciente Feria de Empresarios "Holguín por un 26 en el 25" su marca de productos Leygonz cuyo impacto sobresale en lo territorial con su labor social en apoyo a grupos vulnerables.

Comentario HHC: Otra experiencia positiva en una Minindustria, se deberian llenar de estas por todos los municipios del país.

Por cierto, hay una empresa en Pinar del Rio que es hasta vanguardia nacional y es la  Empresa de Conservas y Vegetales La Conchita . ¿ No hay registros de nombres en nuestro país?