Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 26 de febrero de 2016

Un gran complejo de golf en Cuba contará con 1.000 viviendas y un hotel boutique


El futuro complejo de golf de ‘La Carbonera’, que abrirá en Cuba de la mano del británico Esencia Group, contará con 1.000 unidades inmobiliarias, un campo de 18 hoyos, un centro comercial y un hotel boutique de 135 habitaciones.

Según ha explicado Mayumi Funcia, gerente técnico de la Empresa Mixta Carbonera S.A. -creada en 2014 con capital cubano y británico- las habitaciones contarán con spa, y el establecimiento tendrá una playa artificial en una zona cercana a la costa, en una oferta orientada a cubrir las expectativas del turismo internacional.

El gobierno de Cuba le había dado luz verde, hace dos años, al grupo británico de turismo Esencia Hotels and Resorts para construir este lujoso club de golf, con una inversión de 350 millones de dólares. Ya en 2013 fue anunciado, que la cadena desarrollaría este proyecto, según omo informó HOSTELTUR noticias de turismo enUna cadena británica abrirá un complejo de golf en Cuba. La creación de esta empresa mixta se engloba dentro de las medidas anunciadas tras la aprobaciónd de la nueva ley turística del país, según La nueva ley de inversión atrae capital al sector turístico cubano.

Funcia ha asegurado ahora que estudios ingeniero-geológicos y de riesgo, se desarrollan en la actualidad, entre otras investigaciones.

El empleo de soluciones de diseño amigables con el entorno, distinguirá la apariencia de este moderno complejo turístico inmobiliario de golf que se construirá en la zona de Carbonera, en la periferia de Matanzas, según se prevé en las ideas conceptuales del proyecto.

Así lo hizo saber Jorge Luis Hernández, director de la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería (EMPAI) de la provincia de Matanzas, a la Agencia Cubana de Noticias (ACN). El importante enclave está ubicado a pocos kilómetros del balneario de Varadero y a 100 kilómetros de La Habana.

Nota: Enviado por Ismael Zuaznabar

Panel enumeró medidas urgentes para salvar a La Habana

Un proyecto de colaboración comprende planes pilotos para algunos de los barrios capitalinos.

El proyecto de ordenamiento, aún sin aprobar por las autoridades, observa cerca de 1.000 inmuebles en estado crítico y 82 barrios precarios en La Habana.
El proyecto de ordenamiento, aún sin aprobar por las autoridades, observa cerca de 1.000 inmuebles en estado crítico y 82 barrios precarios en La Habana.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
La Habana, 21 feb.- Ante el mal estado de la infraestructura de la vivienda, las redes y las instituciones habaneras, arquitectos y especialistas de planificación física instaron en un panel a adoptar medidas urgentes para resolver problemas acumulados en la capital cubana.
El llamado fue lanzado en la presentación de una multimedia sobre la resiliencia urbana (RU), dentro de las actividades de la XXV Feria Internacional del Libro.
La arquitecta Gina Rey, quien en su momento dirigió el desaparecido Grupo para el Desarrollo Integral de La Habana, insistió que “lo primero que se requiere para enfrentar un problema es conocerlo a fondo, y luego gestionar las soluciones”.
Rey enumeró tres problemas sustanciales: el estado crítico de la infraestructura, la gestión del plan y la situación del fondo edificado, tanto el destinado a vivienda, como a instituciones, industrias y servicios.
La arquitecta profundizó en temas como la protección de la cuenca subterránea, la necesidad del uso racional del agua, las diferencias que deben contemplar las soluciones para el centro y la periferia, el déficit de alcantarillado y las redes de drenaje pluvial, con consecuencias desfavorables en casos de intensas lluvias, entre otros.
El encuentro, titulado “Habana resiliente vs Habana vulnerable” y celebrado en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), incluyó una presentación de un plan de ordenamiento urbano, a cargo de Aracelis García, asesora de la estatal Dirección Provincial de Planificación Física en la capital.
García destacó los principales problemas que aquejan a la ciudad, donde residen más de dos millones de personas.
La resiliencia urbana es la capacidad que tiene una ciudad expuesta a una amenaza para resistir, absorber, adaptarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y eficaz; lo que incluye la preservación y restauración de sus estructuras básicas y funciones, así como la articulación y la capacidad de gestión de actores nacionales y locales.Las acciones del proyecto guardan relación con los esfuerzos del país para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales forman parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada en septiembre de 2015 durante la cumbre celebrada en Nueva York, Estados Unidos.
Aún no aprobado por el gobierno de La Habana, el proyecto de ordenamiento reconoce la existencia de cerca de 1.000 inmuebles en estado crítico y 82 barrios precarios, entre otros, e incorpora soluciones enfocadas a garantizar la sostenibilidad ambiental del desarrollo.
En tanto, especialistas en planificación y arquitectura cuestionaron que el plan emergente para la ciudad de Santiago de Cuba tras el desastre ocasionado por el huracán Sandy haya sido aprobado al más alto nivel del país, mientras La Habana, ciudad capital que en 2019 cumplirá medio milenio,esté a la espera.
Asimismo, reiteraron su compromiso y disponibilidad como personal técnico para sumarse a los análisis sobre estos temas, como integrantes de la Comisión de arquitectura de la Uneac y la Unión de Arquitectos e Ingenieros Civiles de Cuba.
En la cita, el pasado 11 de febrero, se presentó una multimedia que recoge el proyecto “Contribución a la elevación de la resiliencia urbana de las principales ciudades de Cuba: La Habana, Bayamo y Santiago de Cuba”, que desarrollan el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el estatal Instituto de Planificación Física, e involucra a otras entidades nacionales.
Persigue mejorar las capacidades de las instituciones nacionales para la actualización instrumentos legales y metodologías de diagnóstico, planificación, gestión, manejo de información y control urbano, en función de elevar el carácter de la RU.
Con enfoque de género, la iniciativa aspira a actualizar las herramientas de gestión y planificación urbana de los gobiernos locales y los registros que identifican a los sectores más afectados ante el impacto de los desastres.
Otro de sus objetivos radica en revitalizar las capacidades de producción de materiales y su cadena productiva de acuerdo a las características de cada territorio, para reconstruir a partir del uso de los recursos naturales y reciclados.
El proyecto, que debe concluir en 2016, comprende planes parciales específicos relacionados con La Habana, entre ellos, un anteproyecto en zonas de inundaciones por intensas lluvias y peligros de derrumbe en Centro Habana, y otro para la erradicación de barrios precarios en el municipio de Guanabacoa.
Además, prevé la realización y actualización del Catastro Urbano en áreas representativas de las ciudades seleccionadas, consultas públicas sobre procesos de articulación de instrumentos de gestión urbana y reducción del riesgo de desastres y estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos para sismos e inundaciones por intensas lluvias y fuertes vientos en Bayamo y Santiago de Cuba, entre otras acciones.
Por esa razón, el encuentro promovió el análisis sobre las posibles consecuencias que tendría el paso de un huracán por La Habana o un sismo en Santiago de Cuba, teniendo en cuenta la exposición a los diferentes peligros, densidad de la población y la concentración de altos valores patrimoniales, económicos, infraestructurales y culturales.
El proyecto de la cooperación internacional surgió tras un taller realizado por el PNUD, luego de que en 2012Santiago de Cuba fue azotada por el huracán Sandy. (2016)

jueves, 25 de febrero de 2016

¿Estamos ante la extinción del universo financiero?

Publicado: 25 feb 2016 14:47 GMT

En este nuevo episodio, Max y Stacy debaten desde Ámsterdam sobre el hecho de que, por mucho que los banqueros centrales traten de evitarlo, al ser la extinción la norma, pasará lo mismo con el universo financiero. En la segunda parte del mismo, Max entrevista a Brock Pierce, de Block Chain Capital, con el que conversará sobre el bitcóin y la cadena de bloques.

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"El gran astrónomo y astrofísico estadounidense Carl Sagan decía que 'la extinción es la norma; la supervivencia es la excepción'. Pues bien, lo mismo puede decirse del universo financiero, en el que por mucho que los banqueros centrales traten de evitarlo, la extinción es la norma, con los miles y miles de millones en deuda tóxica que andan sueltos por ahí", afirma Max Keiser.

Según el copresentador, la defunción de los bancos se producirá por dos razones: por el hecho de que "los bancos son organizaciones delictivas que se han perdido en su propia espiral de delitos", y por "la revolución digital, representada por la cadena de bloques y el bitcóin". 

Por su parte, Stacy Herbert critica el viejo sistema de los 'bancos-dinosaurio', entre los que destaca el que "se transformó en un unicornio de fantasía, con un balance general ficticio que ahora se evapora": Monte dei Paschi di Siena, el banco más antiguo del mundo (fundado en 1472). "La Fiscalía abrió una investigación al Deutsche Bank y a Nomura por ayudar al banco italiano a ocultar su deuda tóxica para ser rescatado", explica. Asimismo, la copresentadora apunta a que el servicio de pago global de bitcóin llamado BitPay es "una herramienta que puede sustituir a las entidades bancarias en el proceso de evolución de la banca".

"La idea de desarrollar una divisa no soberana que no se pudiera manipular atrajo a un montón de profesionales de muy diversos sectores. Pero, además, el carácter revolucionario de la tecnología también fue un factor muy importante. En un principio, los bancos lo minusvaloraron, pero ahora están pasando cosas muy interesantes", sostiene Brock Pierce, capitalista de riesgo, emprendedor y socio gestor de Block Chain Capital, además de presidente de la Bitcoin Foundation.

Esperado despegue acuícola cubano en 2015


Registró un récord de producción con 27 228 toneladas de peces, unas 1 200 más que el plan previsto y el mayor volumen desde el debut de esta actividad en el país hace ya más de medio siglo

Para el director nacional de Acuicultura, Nelson Pérez, el año recién finalizado se tradujo en el esperado despegue de esta cada vez más imprescindible fuente de alimento destinada a la población, en momentos donde mundialmente se obtiene una producción cercana a 60 millones de toneladas de pescado.

"En Cuba -aseguró el directivo-, el futuro del sector dependerá fundamentalmente de unir esfuerzos entre investigadores, especialistas, productores y proveedores, para desarrollar esta actividad que constituye una contribución importante a la seguridad alimentaria".

Al comentar estos resultados, reconoció que aún no satisfacen la totalidad de las necesidades del país, "pues se precisa una mayor organización, un aseguramiento de las artes de pesca y un mejor comportamiento en el suministro de pienso, así como más motivación entre trabajadores y colectivos de dirección".

Cabe recordar que la acuicultura en general tiene una gran dependencia de la importación de piensos y otros productos, y su desarrollo requiere grandes inversiones, por lo que está presente en la cartera de negocios para la participación de capital foráneo.

De acuerdo con datos suministrados por el Ministerio de la Industria Alimentaria, organismo rector de esta esfera en la Isla, sobresalió la especie de carpas plateadas, con más de 20 000 toneladas capturadas, seguida del Clarias gariepinus (pez gato africano) con unas 6 000 toneladas y la de tilapias con 1 150 toneladas. Sancti Spíritus con 5 500 toneladas, seguida de Camagüey (4 700) y Villa Clara (2 500), fueron las provincias líderes entre las 10 cumplidoras de sus respectivos planes, de un total de 13. A lo anterior se suma el récord en la camaronicultura, donde de 4 600 toneladas previstas se obtuvieron 4 678.

En la actualidad, la mayor parte de la producción acuícola se emplea como materia prima para la elaboración de croquetas, embutidos, picadillo y demás alimentos destinados a la red de establecimientos para su venta a la población, y resulta aún más meritorio que se alcanzaron a pesar de la intensa sequía que asoló durante casi 2015 -originada por el fenómeno climático El Niño- con sus secuelas negativas en algunas estaciones de alevines.

Potencial logístico

En la actualidad, Cuba cuenta con 1 400 embalses que suman unas 130 000 hectáreas de espejos de agua, sembrados fundamentalmente mediante la técnica de cultivo extensivo y semintensivo. No obstante, la acuicultura cubana prioriza los cultivos intensivos y el mejoramiento genético de las especies, a fin de elevar los volúmenes en los diferentes acuíferos.

Además, esta actividad también contempla el mejoramiento de las instalaciones y de los métodos de cultivo extensivo y semintensivo con técnicas perfeccionadas en los países asiáticos, en aras de incrementar la producción de las especies más adaptadas en la Isla (tenca, amura blanca, carpas chinas, tilapia y clarias) en armonía con los últimos seis meses del año, que suelen ser los de mayores rendimientos.

De acuerdo con Nelson Pérez, "los proyectos de investigación y desarrollo para el próximo quinquenio están acordes con las principales líneas de trabajo de la actividad productiva, las cuales buscan la generalización del empleo del alimento húmedo, o sea, ensilado, la administración del recurso pesquero, la bioseguridad y la sanidad acuícola".

Como parte de consolidar el potencial logístico acuícola, en El Dique, devenido centro de capacitación de investigación y producción perteneciente a la Empresa de Desarrollo de Tecnología Acuícola del país, se desarrolló el pasado mes de enero una prueba demostrativa con la cosecha de más de 3,4 toneladas de Clarias gariepinus, acción relacionada con el proyecto diseñado por el Instituto de Educación del Agua de Holanda y la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco-IHE), cuyo principal empeño es el ahorro de importaciones de alimentos. 

"Esta cooperación de la Unesco y el instituto holandés comprende dos sectores clave: la alimentación y la adaptación al cambio climático", resaltó la gestora de proyectos de Agricultura Sostenible y Seguridad Alimentaria de la Delegación de la Unión Europea (UE) en Cuba, Virginie Coustet. Asimismo, el profesor Damir Brdjanovic, jefe de Inversiones e Ingeniería de Tecnología del Agua holandés, destacó los resultados positivos obtenidos a escala demostrativa mediante esta cooperación.

Entre ellos descuella que, gracias al financiamiento de un millón de euros, de los cuales 25 % fue aportado por ese Instituto y el resto a cargo de la UE, por primera vez en 2015 el país logró producir clarias con pienso nacional. Actualmente, la cooperación en diferentes sectores prioritarios de la UE con Cuba asciende a 50 millones de euros, y comprende seguridad alimentaria, agricultura sostenible y cambio climático.

En este contexto, el Director nacional de Acuicultura significó la importancia del programa, el cual podrá en un futuro replicarse al resto de las empresas del país, mientras que Héctor García, especialista de la Unesco-IHE, sostuvo que el proyecto "también está dirigido al ahorro de recursos, producciones más limpias y el adiestramiento de personal".

De igual modo, a finales de 2015 se concretó otra gestión encaminada a fortalecer la actividad pesquera, mediante la firma de un Programa de Cooperación en Pesca y Acuicultura, signado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México y el Ministerio de la Industria Alimentaria de Cuba, el cual acentúa la cooperación científica y técnica.

El documento establece el intercambio de experiencias e información sobre el ámbito pesquero y acuícola -en especial la investigación biológica-pesquera del mero rojo-, así como el fomento y desarrollo de la acuicultura en aguas continentales. Al efecto, la Comisión Nacional de Acuicultura y Pesca (Conapesca) de la nación azteca, compartirá con su par cubano las experiencias acerca de los resultados de la aplicación de políticas públicas en el rubro de pesca y acuicultura, y en sistemas híper intensivos en producción acuícola.

Entre tanto, el organismo cubano, aportará sus experiencias sobre el manejo reproductivo y mantenimiento de la variabilidad genética de tilapia roja, la producción extensiva de carpa, el manejo pesquero y acuícola de embalses, y el manejo y evaluación del pepino de mar, especie muy demandada (y mejor pagada) en mercados asiáticos.

Impactos del cambio climático

De acuerdo con el informe de la FAO de 2009, el aumento de las temperaturas también afectará a los procesos fisiológicos de los peces, dando lugar a consecuencias tanto positivas como negativas sobre los sistemas acuícolas. Asimismo los impactos ambientales del cambio climático sobre esta esfera incluyen un aumento en la eficiencia de la conversión de alimentos y las tasas de crecimiento en las aguas cálidas, incrementándose la estación de crecimiento. 

Sobre el particular, un panel de expertos de la FAO concluyó que se pueden esperar los siguientes impactos en los ambientes acuáticos, y por ende afectar de esta forma a la acuicultura: "El cambio climático está modificando la distribución de las especies marinas y de agua dulce. En un mundo con mayor temperatura, es probable que la productiva de los ecosistemas se reduzca en la mayoría de los océanos tropicales y subtropicales, mares y lagos, y se incremente en las latitudes altas. El aumento de las temperaturas afectará los procesos fisiológicos de los peces dando como resultados efectos positivos y negativos en los sistemas acuícolas.

"El cambio climático ya viene afectando la estacionalidad de los procesos biológicos, alterando radicalmente las cadenas tróficas de agua dulce y marinas, con consecuencias impredecibles en la producción de pescado, lo cual tiende a recrudecerse en intensidad, frecuencia y estacionalidad de los modelos climáticos debido a fenómenos como El Niño y eventos extremos, como por ejemplo inundaciones, sequías y tormentas".

Ante tal disyuntiva, el director nacional de Acuicultura, Nelson Pérez, considera imprescindible fortalecer los sectores de la producción de alimentos, trabajando en la cadena de la acuicultura urbana intensiva y en una serie de industrias procesadoras de alimentos de forma integral e innovadora.

"Prestar mayor atención al avance de la acuicultura constituye un lineamiento del desarrollo económico y social del país, y en él los técnicos y científicos están convocados a dirigir sus investigaciones hacia un desarrollo tecnológico que haga sostenible la explotación acuícola, mejore los rendimientos y preserve la calidad del producto", concluyó el directivo.

Muchas oportunidades de negocios con EEU, pero en un escenario sin bloqueo

Por: Rodrigo Malmierca

Rodrigo Malmierca interviene en la primera conferencia del Consorcio Cuba, en Washington. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Rodrigo Malmierca interviene en la primera conferencia del Consorcio Cuba, en Washington. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Distinguidos copresidentes del cuba Consortium Group
Distinguida Secretaria de Comercio Penny Pritzker:
Distinguidos participantes:
Mis primeras palabras las dedico a saludar a los anfitriones del Grupo Consorcio Cuba y a agradecerles por propiciar este espacio de encuentro para abordar temas que inciden en las relaciones bilaterales entre nuestros respectivos países.
El peso de 50 años sin vínculos diplomáticos, en los que se han mantenido estrictas y absurdas prohibiciones en todas las esferas del ámbito económico y comercial, nos motivan a desarrollar espacios que nos permitan dar a conocer y compartir nuestra visión del momento actual en que se encuentra la relación entre Cuba y Estados Unidos. Eventos como el que nos reúne en el día de hoy, favorecen este propósito.
La histórica decisión, anunciada el 17 de diciembre de 2014 por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama, de restablecer las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Cuba, marcó el inicio de un proceso intenso y complejo, basado en la voluntad política de ambos gobiernos de avanzar hacia la normalización de las relaciones.
El principal obstáculo en este proceso es la persistencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra mi país; que incide en todas las esferas de la vida de nuestra nación; y que en votaciones efectuadas en la Organización de Naciones Unidas durante 24 años consecutivos, ha sido objeto del rechazo creciente de la comunidad internacional, tanto por las afectaciones que impone al pueblo cubano, como por su marcado y abarcador alcance extraterritorial.
El presidente Barack Obama ha manifestado públicamente su desacuerdo con esta política que considera fracasada, y en los 14 meses transcurridos desde el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, ha aprobado varios paquetes de medidas que modifican aspectos de las restricciones al comercio y a los negocios en general, en el ámbito bilateral.
Consideramos que son medidas positivas, en la dirección correcta; pero lamentablemente insuficientes, por lo limitado de su alcance.
Permanecen vigentes aspectos medulares de esta política. Si bien la eliminación completa del bloqueo corresponde al Congreso de los Estados Unidos por la existencia de leyes que lo sustentan, muchos elementos de ellos, de carácter esencial, podrían ser modificados por decisiones del Ejecutivo, que, de ser implementadas, crearían un ambiente mucho más propicio para avanzar hacia la normalización de nuestras relaciones.
Me referí específicamente a tres posibles medidas:
  • el levantamiento de la prohibición del uso del dólar estadounidense en las transacciones internacionales de Cuba, que complica extraordinariamente nuestro comercio con empresas de todo el mundo;
  • la apertura del mercado estadounidenses a las exportaciones cubanas, que nos permitiría establecer un verdadero intercambio comercial y operar bajo normas y prácticas más a tono con el comercio internacional; y
  • la autorización a empresas norteamericanas a invertir en Cuba en otros sectores más allá de las telecomunicaciones.
Permítanme explicarles que mi país está inmerso en un proceso para la actualización de su modelo económico, que con el apoyo expreso de la sociedad cubana estamos diseñando para elevar la eficiencia económica en todas las esferas.
Queremos que las conquistas sociales alcanzadas en los últimos 50 años en la salud, la educación y otras esferas, se mantengan y desarrollen progresivamente, para proveer cada vez mejores condiciones de vida y bienestar a nuestros ciudadanos. Nuestro objetivo es construir un socialismo próspero y sostenible.
Para un país pequeño como Cuba, sobre el cual pesa un bloqueo económico de tal alcance y duración, avanzar hacia el desarrollo económico y social constituye un gran desafío.
Para lograrlo, cabe preguntar ¿qué estamos haciendo en Cuba hoy?
En el año 2011 fueron aprobados los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, cuyo proyecto inicial fue objeto de análisis y debate a todos los niveles de la sociedad; y dio por resultado un documento enriquecido con las propuestas y opiniones de la población.
En el área de las relaciones económicas internacionales, tenemos intercambio comercial con más de 75 países y empresas establecidas en Cuba procedentes de todos los continentes. Además, hemos definido como una prioridad la diversificación de los vínculos para no ser dependientes de ningún mercado en particular..
En los últimos 25 años Cuba ha transformado la estructura de su economía de forma tal que actualmente los servicios generan más del 60% de los ingresos por exportaciones. Hemos pasado de exportar materias primas a vender bienes y servicios de alto valor agregado.
Es uno de los resultados de lo que constituye nuestra mayor fortaleza, el desarrollo del capital humano que el país ha formado durante décadas, con la implementación de políticas que colocan al ser humano en el centro de todos los procesos.
Ese componente del capital humano, es también una fortaleza para impulsar otra actividad fundamental para el desarrollo económico del país, que es la Inversión Extranjera.
Desde 1995 disponíamos de una ley de la inversión extranjera de alcance amplio y flexible en sus términos; pero con una concepción mucho más limitada que en la actualidad.
Por esa razón, en marzo del año 2014 fue aprobada la Ley Nº 118 de la Inversión Extranjera que, acompañada de las políticas y normativas para su implementación, ofrece incentivos más atractivos a los potenciales inversionistas.
Hemos calculado que para sustentar un crecimiento anual del Producto Interno Bruto acorde a nuestras metas de desarrollo, se requiere que ingrese al país un monto superior a los 2 mil millones de dólares cada año.
Esta Ley estuvo precedida de la creación de la Zona Especial de Desarrollo Mariel; un área de 464,5 km2 alrededor de uno de los mejores puertos de aguas profundas de la costa norte de Cuba, donde se ha instalado una terminal de contenedores equipada con la tecnología más moderna en su tipo, administrada por una empresa de reconocimiento internacional en esta rama. La posición geográfica de Mariel facilita el acceso a los puertos de la costa sur de los Estados Unidos, lo que en un escenario sin la existencia del bloqueo, le permitiría funcionar como un puerto de trasbordo de cargas, en beneficio del comercio internacional.
Cuba tiene suscritos acuerdos bilaterales de complementación económica con muchos países de la región de América Latina y el Caribe, que prevén preferencias arancelarias, válidas para los bienes producidos en territorio cubano que ingresen a esos mercados. En ese sentido, el desarrollo de proyectos con capital extranjero, tanto en la Zona Especial de Desarrollo Mariel como en el resto del territorio nacional, tiene una fuerte vocación exportadora.
En noviembre de 2015, fue lanzada la cartera de oportunidades de negocios de Cuba para el año en curso, que abarca 12 sectores priorizados para la inversión extranjera y contiene 326 proyectos con sus correspondientes estudios de factibilidad, listos para su puesta en marcha. En los sectores priorizados por Cuba, existe un vasto potencial para la realización de negocios bilaterales con empresas de los Estados Unidos.
Un ejemplo válido es el sector de la energía, en sus dos áreas, el uso de fuentes renovables de energía y la prospección y explotación de petróleo y gas, particularmente en Zona Económica Exclusiva del Golfo de México.
También la inversión en la agricultura, que abriría una forma novedosa de relación con el sector agroindustrial estadounidense, que tan activo ha sido abogando por el levantamiento de las restricciones al comercio con Cuba.
Y no menos importante es el sector de la biotecnología, donde la industria cubana cuenta con importantes resultados en la producción de productos para la salud humana y otros usos. Entre ellos, vale destacar el Heberprot-P, producto exclusivo en la cura de las úlceras del denominado pie diabético, que permite evitar las amputaciones en el 98% de los pacientes con esta afección.
Podría seguir mencionando ejemplos de otras oportunidades para el desarrollo de negocios beneficiosos para empresas de ambas partes, pero no quiero abusar de su tiempo.
De nuestra parte, solo resta reiterar la voluntad política de mi gobierno de avanzar en el camino hacia la normalización de las relaciones bilaterales, sobre la base del respeto mutuo.
Muchas gracias.
U.S. Institute of Peace, Washington, D.C., 18 de febrero de 2016.
Para descargar las imágenes en alta resolución, visite nuestra página en Flickr

Galería de fotos de la visita

Tractores en Cuba: rodando con canas

Y entre la pléyade de energías multiplicadas para mantenerlos vivos, se inscriben en su hoja de ruta la voluntad del Estado y su proceso inversionista para la actividad, y también el ingenio cotidiano —a golpe de pruebas— de mecánicos y operarios, quienes ponen a buen recaudo el ánimo y las ganas de no renunciar a la modernización tecnológica y a la humanización que esos equipos aportan al trabajo agrícola.
Un flash-back del último lustro evidencia la gestión, en tanto país, por renovar gradualmente ese deteriorado parque, sea a través de iniciativas y financiamientos nacionales, o bien mediante proyectos de colaboración y créditos gubernamentales externos, entre otras fuentes.
En septiembre del pasado calendario, por ejemplo, Granma publicó la adquisición por la empresa cubana importadora y exportadora de productos técnicos (Tec­noimport) de 587 tractores de mediana y alta potencias, sobre neumáticos, comprados al Grupo YTO —corporación china líder en la fabricación de maquinarias agrícolas en el mercado asiático— como parte de dos lotes, además de la rúbrica de otro contrato para el suministro de más de 330 nuevas unidades, que debían entrar previo al cierre de diciembre.
Y aun cuando la adquisición de esa maquinaria te­nía destino en varios sectores —entre ellos el Mi­nis­terio de Salud Pública, los Servicios Comunales y la actividad de apoyo a la pesca—, una parte importante parqueaba sus energías en la Agricultura y Azcuba, como principales beneficiarios.
Eddy Soca Baldoquín, director general del Centro Nacional de Control de la Tierra y Tractores, comentó a nuestro periódico que de los financiamientos disponibles para el sistema logístico del Ministerio de la Agricultura, una significativa fracción corresponde a garantizar las partes y piezas de repuesto de estos equipos, o lo que es igual, su vitalidad. Y esto es válido no solo para el segmento estatal, sino va de cara asimismo al sector cooperativo y campesino.
Otra buena nueva llegó hace unos días —con unas 90 millas de por medio— cuando se hizo público el otorgamiento de la licencia por la estadounidense Oficina de Con­trol de Activos Ex­tranjeros a la compañía Cle­ber­ LLC, como uno de los pasos en su ruta a convertirse en inversionista de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y parquear allí una planta de tractores, con capacidad de producción estimada en cerca de 1 000 unidades al año. Novedad esta que, de aprobarse finalmente por las autoridades competentes en esta última fase, serviría de inyección a un paisaje agrícola cubano ávido del empuje de sus caballos de fuerza.
Máxime cuando a nuestro deprimido parque de tractores le toca lidiar —como frenos adicionales— con la dilatada diversidad de marcas comerciales (más de 26, de diferentes países), sin contar los respectivos modelos por cada denominación que aran en tierras nacionales.
Recordó Soca Baldoquín que, por el momento, la convocatoria más apremiante del centro que dirige, se enfoca en la Actualización Técnica y Registral de tractores y cosechadoras autopropulsadas 2016, prevista del 1ro. al 30 de abril próximo.
Su predecesor —el proceso del 2015— dejó entre sus lecturas dignas de estudio, que ese año registró el total de tractores más discretos respecto a los dos calendarios precedentes; más de la mitad de la cifra global correspondiente a la última actualización técnica y registral está en manos de personas naturales; existen más de 8 490 equipos inactivos, con Granma, Camagüey y Holguín a la ca­beza —por provincias— en este indicador de inercia, y una incidencia mayor en este sentido, de las personas jurídicas en relación con las naturales. Las primeras de ellas con el 20 % de su parque inactivo, mientras las se­gundas apenas un 7 %.
Sin minimizar las ventajas que otros medios menos agresivos al suelo ofrecen, la introducción de maquinarias de nueva tecnología es un síntoma esperanzador de proyectos más ambiciosos que apuestan por invertir en un escenario productivo que implora —más bien exige— in­yecciones de recursos como las que se le han ido administrando por prescripción estatal. Pero la receta en sí, los tractores, no tienen la panacea, hay que apelar —por encima de todo— a los hombres y mujeres detrás del volante de estas vetustas moles de hierro en nuestros campos.