Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 5 de septiembre de 2021

Duro al núcleo de la economía

Por Rafael Alhama Belamaric

Leo a Esteban Morales y su mensaje relativamente corto y preciso en “el núcleo duro de la economía cubana....“ (1), y me surgen algunas ideas.

Digo yo, transición es un estado intermedio, el paso de un estado de cosas a otro.... No es un solo momento, o un momento solo en el tiempo y espacio preciso… Quizás no entender esto en el pasado, ha traído no pocos problemas, confusiones, desarrollos falsos de conceptos y de teorías a fuerza, y lo más lamentable, y trágico, es que se trató de adoptar la realidad a aquellas ideas, con buenas intenciones'. Vamos a pensar que sí, aunque en muchas ocasiones los resultados hayan sido tremendamente costosos en términos humanos, hablo de sacrificios, esperanzas, aspiraciones, claro sin olvidar los económicos, sociales, y políticos.

El llamado derrumbe del campo socialista, no es un día, ni un año, ni un muro, es un proceso muy complejo que comenzó a gestarse en los mismos momentos de la constitución o declaración de los socialismos en los países de Europa del este, para ponerle fronteras, sin ir a otras latitudes. En definitiva, fueron, o fue, el que más influyó, y sigue influyendo, no solo desde los conceptos sembrados, sino incluso desde los logros y fracasos. Pero para esto, es necesario tener lecturas de visiones totales, cultura general, conocimientos de historia, desarrollos políticos de esos países, y vivencias. Vivencias de ayer, y de hoy, de cómo se recuerdan aquellas sociedades. Las generaciones aún vivas.

Recuerdan avances sociales alcanzados, en todas partes, los mismos sectores, de salud y educación, que desde luego debían tener determinados resultados económicos de base, pero casi siempre no los propuestos ni los necesarios, ni en producto ni en productividad. Por tanto, el bienestar, siempre en avance de las exigencias y las necesidades estaba condicionado, y a la baja. Pero recuerdan con tristeza, no los sacrificios, que los tuvieron todos, y algunos inmensos, sino los controles establecidos en todos y cada uno de los aspectos de la vida social, económica, política y cultural.

Si Cuba había sido denominada o llamada en transición, es porque lo fue. No como el reflejo más o menos fuerte de las influencias ajenas, y de creación propia también. Como tal proceso, tuvo su concepción, a veces contrapuestas, sus caminos y conceptos propios. De ello se ha escrito suficiente, aunque no lo necesario. Cada década tuvo su carácter de transición, desde la que quiso integrar socialismo-comunismo, pasando por una que venía de lejos que rechazaba las necesarias reformas de año en año, a veces rechazos violentos.

Y en un momento el país guía tuvo la intención de declararse en “comunismo“, cosa que estaba enunciada hacía medio siglo atrás. De esa quedó un mal aplicado cálculo económico, a medias, a destiempo, primero el trabajo y su organización, sin bases económico-financieras ni contables; más tarde estos sistemas, con la organización científica del trabajo “socialista“ condenada a ser básica, con resultados del quinquenio, que llevaron a la rectificación de errores, en una década de las mayores inversiones en la economía. Del proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, se escribe todavía, pero cada cual entiende diferentes errores. De esta etapa se pasa a la gran crisis y las contingencias. Y desde mediados de la década del 90, cuando debió profundizarse lo que se empezó, para que tuviera lógica como totalidad del sistema económico y social en transición, se volvió a dar marcha atrás, quizás porque pareció que era un paso muy grande que nos alejaba de aquella transición anterior, hasta comenzar la segunda década del siglo xxi.

En aquel momento se renovó todo, o casi todo. Se renovaron las ideas, los conceptos, los trabajos de investigación, las propuestas concretas, que tuvieron continuidad en los grupos de trabajo que respondían a los problemas planteados por los lineamientos económicos y sociales identificados. Todo eso, estuvo, para decirlo en términos beisboleros, “quieto en base“, no sin discusiones, académicas y prácticas, y hasta filosóficas, no de los filósofos que no hacen nada, sino de los que querían transformar, hasta hoy. Eran desarrollos y discusiones acerca de la transición, de lo que se entendió, a conciencia, en algún momento, y de lo que debía ser hoy.

Y la empresa estatal, y la propiedad, y la planificación, forman parte de este entramado. No voy a entrar en qué es o debe ser una empresa estatal socialista, llamada estatal, porque realmente es estatal socialista, porque debe ser de propiedad social, que no lo fue ni en la experiencia más adelantada de autogestión. De eso se ha escrito algo. La cubana lo será, cuando se entienda el lugar que debe ocupar el trabajador (me refiero al director y al obrero) en su gestión. Cuando se entienda que un decreto ley como el recién aprobado hace par de meses, que le da posibilidad de participar activamente en los consejos de dirección a los trabajadores seleccionados, puedan votar. No tener voz y no voto. Eso no es participación activa, ni decisoria. Todo eso en momentos de grandes cambios para la empresa, cambios directamente relacionados con los trabajadores como es el salario, para mencionar el más álgido de los problemas, pues cuando la empresa se queda sin “escalera“, hay que decidir cómo reconocer las competencias, cómo establecer algún tipo de coeficientes para diferenciar, y no caer en “todos somos iguales y vamos a ganar lo mismo“, dicho burdamente, o en anarquía salarial dicho más elegantemente.

Decir, como lo expresa el estimado Esteban Morales: “sólo ahora, cuando se da por la política económica, el lugar que le corresponde, en el proceso de su aplicación, a la propiedad privada, media y grande, a la propiedad cooperativa, al trabajo por cuenta propia y a las pymes, funcionando todas, como formas de gestión, de conjunto y de manera coherente, con la propiedad estatal y la inversión extranjera, es que comienzan a producir las condiciones objetivas, para que entremos en el verdadero período de transición hacia el socialismo. Mientras tanto no éramos nada“, es como decir que no existimos hasta hoy.

Quitando la última frase, quizás sea verdad; quizás así debió empezar la transición en todos y cada uno de los países que se llamaron socialistas o se llaman. Quizás no debió sancionarse la posesión de una máquina de coser cuando no se reconocía aún la propiedad privada, ni siquiera la individual; quizás debió entenderse esto desde la década de los 60 del siglo pasado, digamos, cuando se comenzaron a hacer propuestas de reformas, aunque desde mediados de la década de los 50 ya hubo intentos en Polonia, y real autogestión en Yugoslavia. La cuento aquí, aunque formalmente no se consideró del “campo socialista“, porque había escogido su camino propio. Quizás estaban a tiempo en los 80 cuando ya, con mayor o menor evidencia se mostraba la crisis productiva, financiera, tecnológica en el “campo socialista“, y había un tira-encoge hasta para reconocer otras formas al menos en agricultura. Ya todo eso es historia, y muchas veces mal contada, porque se sigue contando con la memoria, pero con la percepción de hoy.

Pero una cosa quizás abriría un debate fecundo: ¿la empresa estatal socialista se hará más socialista porque todas las formas funcionen de conjunto, y coordinadamente, o habrá mayor cohesión, integración, cuando la empresa estatal socialista haga las transformaciones reales necesarias, desde sus estructuras y relaciones de poder?

Hace tres décadas fueron hechas las primeras propuestas de transformación de la empresa estatal, cuando no podía seguir a los niveles muy bajos de aprovechamiento de las capacidades instaladas, por tanto aprovechamiento bajo de los recursos laborales; luego se repitieron cuando el proceso de perfeccionamiento empresarial, y pasó este sin que se entendiera la importancia de las relaciones sociales al interior de la empresa; luego se repitió hace una década, y en lugar de dinamizar la empresa, se le puso más peso encima de ella, llámese como se llamen los niveles u organizaciones; es peso administrativo muerto, bueno, peso, peso.

De manera que ahora, en los momentos no solo de integración, sino de ser la cabeza de serie de las formas o los actores económicos todos, la empresa de ninguna forma, con todas las tareas que la esperan, y todas tienen que ver directamente con todos los trabajadores en ella, puede depender de la decisión de 5-6 directivos. Las resoluciones son respuesta normativa a un problema, pues si es así, debe haber una que rectifique la posición del trabajador en la empresa-propiedad de todo el pueblo.

Este si es el núcleo duro de la economía, lo fue en el pasado, lo es hoy, y debe serlo mañana, sin disminuir ni un ápice la importancia de los demás actores económicos, de los que hemos escrito un grupo de estudiosos e investigadores desde hace tres décadas. Un eslabón débil encontrado en la empresa estatal no llevará a la integración, sino al freno o a la inercia, que es lo que menos se necesita.

Duro a la empresa estatal, significa dotarla de las capacidades propias, unas perdidas, otras que no tuvo nunca. Algunas que tuvo, que ya no tiene, como las organizativas, como todo lo relacionado con el trabajo, cuando vienen cambios estructurales y funcionales, y de gestión, y de relaciones con el entorno. Las relaciones sociales y de decisiones que deben revolucionar en toda la extensión de la palabra. Como somos adictos a la aspirina, hay que advertir desde ya, que nada de esto se soluciona con tres conferencias de video; son necesarios técnicos y especialistas. Es mucho más que tecnología de recursos humanos, que competencias laborales, que evaluación del desempeño. Es, ante todo, una concepción de las relaciones sociales y de las relaciones sociales de producción.

A propósito del día de la Industria

Por Julio C. Gambina[1]

El día de la industria favorece la divulgación de argumentos interesados del poder económico y político y mucho menos de propuestas alternativas sobre la organización del orden de la producción, una categoría más allá de la industria propiamente dicha y que involucra al agro, la minería e incluso los servicios y la circulación en general.

La producción todo lo contiene, aun cuando existen restricciones en el lenguaje coloquial que lo reducen al plano de lo fabril. Solo a modo de ejemplo señalemos que cuando se dice “complejo sojero”, el principal colectivo productivo en las exportaciones argentinas, no solo se alude al poroto, sino también a “harina y pellets, combustibles, aceites y derivados”, o sea, mucho más que el producto extraído de la producción primaria de oleaginosas. Del mismo modo que el “complejo de la carne” incluye ganadería y frigoríficos. Más aún si consideramos el asunto en la diversidad de los lácteos, la producción textil o incluso el sector propiamente fabril en materia del complejo automotriz, siderometalúrgico, petróleo, petroquímico o relativo a la minería en su diversidad.

En lo extractivo primario y en lo fabril transformador se conjugan la diversidad de la producción material de bienes y servicios. En términos pedagógicos remitimos a lo primario, secundario y terciario en la conformación del aparato de producción de cualquier economía local. Esa producción supone transporte, comercio y financiamiento, sin perjuicio del vínculo con las diversas agencias estatales asociadas a la actividad económica en general, y en particular del sector aludido.

Los fabricantes y sus cámaras representadas en la Unión Industrial Argentina, la UIA, constituyen la institucionalidad visible de parte del poder corporativo del capitalismo local. Existen otros agrupamientos, de grandes empresas o de pequeñas y medianas, incluso agrupamientos en defensa de formas alternativas de organización de la producción. La vos más audible en el día de la industria, el 2/9, fue la de la UIA. En ella convive el núcleo del empresariado más concentrado de actuación local, buena parte asociada al capital externo en su dinámica económica regular. Se trata de parte importante del capital externo y local que actúa en el país, en una lógica en la que articula orientación al mercado local y mundial, vía importaciones y exportaciones.

Siguiendo el ejemplo del “complejo sojero”, el paquete tecnológico potencia la dependencia del capital local a la lógica de dominación de las transnacionales de la alimentación y la biotecnología, sin perjuicio de la dependencia financiera, tal como se demuestra cada vez que se visibilizan quebrantos o situaciones de falencia con acreedores transnacionales, tales como en los casos de Vicentin o ahora con el concurso del frigorífico de Cañuelas.

En cada conmemoración por el día de la industria se visibilizan las reivindicaciones patronales, tales como las necesarias reformas estructurales, laborales, previsionales, tributarias. La cuestión apunta a la reducción del costo de producción y a la búsqueda de mayores posibilidades de rentabilidad de la inversión. Se pretenden menos impuestos, menor incidencia del salario en el costo laboral y mayor flexibilidad para el ingreso y salida (despidos) de la fuerza de trabajo empleada. El objetivo es la mayor apropiación de la renta socialmente generada. Son reivindicaciones presentadas al poder político en la gestión del Estado, muy especialmente en tiempos electorales como los actuales.

A días de las elecciones de medio turno resultan de interés las reconfiguraciones del poder parlamentario y la capacidad de intervenir en las sucesivas disputas del poder ejecutivo, tanto como la capacidad de influencia sobre el poder judicial, bastión de última instancia del poder corporativo de los principales propietarios de medios de producción. En el fondo se juega un consenso social favorable a los intereses del capital más concentrado.

Otro orden productivo

El problema está más allá de las reivindicaciones del poder actual o en disputa sobre el orden de la producción local.

No es que da lo mismo favorecer o restringir el poder corporativo, sino que el interrogante que traemos al debate es si se puede modificar la orientación de la producción y circulación de bienes y servicios en general, con otra ecuación de beneficiarios y perjudicados.

Ello supone discutir, más que el crecimiento económico, el perfil productivo en el país, con qué objetivos y bajo qué formas organizativas concretas. El país cayó 9,9% su capacidad productiva en 2020 y se anuncia un crecimiento del 8% para el presente 2021. Más allá de lo cuantitativo, de si alcanza o no, lo que interesa es discutir el sentido de la producción, quiénes se benefician y quienes se perjudican.

¿Qué producción primaria, secundaria y terciaria? ¿Qué destinos se privilegian, el interno, el externo, o que combinación de ambos en función de la inserción internacional del país?

Entre otros temas supone discutir la “energía”, sean las fuentes tradicionales o las alternativas, no solo en el marco de la crisis ambiental o climática, sino en función de las necesidades apuntadas a resolver necesidades sociales y un adecuado metabolismo natural. Un enfoque de soberanía energética resulta esencial.

Como hemos sostenido, el debate incluye la articulación de propuestas productivas que atiendan la necesidad de resolver las dimensiones de la pobreza y el empleo. Por ello actuar bajo el horizonte de la soberanía alimentaria.

Se trata de pensar en otro orden productivo que articule necesidades insatisfechas con la posibilidad de potenciar las capacidades productivas ociosas en la población.

Nada de ello es posible desde la parcialidad, por eso insistimos en la usencia de una discusión que incluya producción y circulación en su conjunto, una reorganización del circuito integrado con precisiones respecto del lugar de la planificación y ejecución estatal.

Remitimos a un Estado que debe comprometerse en la participación activa de sujetos conscientes con la necesidad de construir la transformación socioeconómica. Ello supone el combate a toda forma tecnocrática o burocrática de ejercicio gubernamental.

Discutir el orden productivo y la circulación supone considerar un nuevo “modelo de desarrollo”, es decir la reorientación del consumo de la sociedad y del propio Estado; el ritmo de la inversión, entendida como lógica de acumulación social del excedente económico. Una dimensión inversora que incluye las esferas de lo público y lo privado, especialmente lo autogestionario, cooperativo o comunitario; pero también el tipo de inserción internacional.

Pensar alternativamente la producción y la circulación sugiere avanzar a contramano de la creciente mercantilización de la vida cotidiana. Por eso se trata de pensar y actuar más en derechos. La des-mercantilización ocupa el centro de la propuesta relativo a otro orden económico.

Todo lo señalado requiere de financiamiento, convocando a discutir el orden monetario, fiscal y financiero, objetando la lógica funcional a la dominación de los organismos internacionales y la banca trasnacional.

La soberanía monetaria implica discutir los mecanismos de emisión y absorción vía tributos, superando la lógica actual de endeudamiento del Tesoro o del Banco Central. En ese marco debe estimularse una profunda reforma financiera, sobre la base de desarmar el entramado organizado desde la dictadura militar, que enlaza deuda pública y extranjerización del sistema financiero.

Me señalan que el poder no lo permitirá y ello es irrefutable, convalidado por la historia local y global. Pero, al mismo tiempo señalar que sin pensar en términos alternativos, en tanto horizontes a construir, que permitan caminar en la búsqueda de nuevas formas de organización social, una realidad emancipada no será posible. La crítica y las propuestas para otro orden productivo prefiguran la primera instancia de un proyecto autónomo con epicentro en la solución de necesidades insatisfechas.

Buenos Aires, 3 de septiembre de 2021



[1] Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor Titular de Economía Política en la UNR. Integra la Junta Directiva de la Sociedad Latinoamericana y Caribeña de Economía Política y Pensamiento Crítico, SEPLA.


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Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
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El Estados Unidos empresarial presiona a favor del desastre climático

Es irresponsable torpedear los esfuerzos de evitar una crisis que amenaza a la civilización por ahorrar en la factura fiscal



Las propuestas de Biden son un impulso a la descarbonización.ANTON PETRUS / GETTY IMAGES

¿Por qué quiere Mickey Mouse destruir la civilización? Bueno, probablemente no sea eso lo que los ejecutivos de Disney creen estar haciendo. Pero el grupo Walt Disney, junto con otras grandes corporaciones como ExxonMobil y Pfizer, supuestamente se prepara para apoyar una gran campaña de presión contra el plan de inversión de 3,5 billones de dólares propuesto por el presidente Biden, un plan que bien podría ser nuestra última oportunidad de tomar medidas serias contra el calentamiento de la tierra antes de que se vuelva catastrófico.

Por decir algo que debería ser obvio, los peligros del cambio climático ya no son hipotéticos. Los fenómenos meteorológicos extremos que hemos visto últimamente en todo el mundo –graves sequías e incendios forestales en el oeste de Estados Unidos; intensificación de los huracanes; inundaciones en Europa; olas de calor que suben las temperaturas en Oriente Próximo por encima de los 48 grados– son exactamente el tipo de cosas que los expertos climáticos nos advirtieron que deberíamos esperar a medida que el planeta se calienta.

Y este es solo el comienzo de la pesadilla, la vanguardia de una oleada de desastres, y un presagio de la crisis hacia la que nos dirigimos si no actuamos con rapidez y contundencia para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Qué puede hacerse para evitar la catástrofe? Muchos economistas defienden el establecimiento de incentivos de base amplia como el impuesto sobre el carbono para limitar las emisiones. Hay un debate interesante y serio sobre si realmente esa es la mejor política, o en todo caso si los impuestos sobre las emisiones bastarían por sí solos como política. Sin embargo, a efectos prácticos, el debate es irrelevante: los impuestos sobre el carbono, o algo similar, no serán políticamente factibles en un futuro próximo.

Lo que podría ser políticamente factible –por los pelos– es un conjunto de medidas específicas, en especial un esfuerzo por descarbonizar la generación de electricidad. La generación es, en términos económicos, un objetivo relativamente fácil, porque el descenso casi milagroso en los costes de la energía renovable hace que tengamos ya la tecnología necesaria para eliminar de manera bastante barata los combustibles fósiles. Y no es solo que la generación de energía eléctrica sea directamente responsable de aproximadamente la cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos; si la electricidad se convierte en una fuente de energía limpia, eso abriría la puerta a grandes reducciones en las emisiones de vehículos, edificios e industria, mediante una electrificación generalizada.

La buena noticia es que las propuestas de Biden proporcionarían un gran impulso a la descarbonización. Como subraya el periodista experto en clima David Roberts, en estas propuestas hay dos importantes elementos relacionados con el clima: un conjunto de multas y subvenciones que proporcionarían a las empresas eléctricas incentivos para dejar de quemar combustibles fósiles, y un aumento de las desgravaciones para las diversas formas de energías limpias. Estas políticas solo cubrirían parte de la lista de deseos de los ecologistas, pero serían un gran avance.

La mala noticia es que, si no se promulgan estas propuestas, es probable que transcurra mucho tiempo –posiblemente una década o más– antes de que tengamos otra oportunidad de establecer una política climática significativa.

Afrontémoslo: hay bastantes probabilidades de que los republicanos controlen una o las dos cámaras del Congreso después de las elecciones de mitad de mandato. Y a estas alturas, el negacionismo climático ejerce un control mortal sobre el Partido Republicano, un control que no es probable que afloje hasta que tengamos la catástrofe completamente encima de nosotros, y puede que ni siquiera entonces. Fíjense en las órdenes contrarias a las mascarillas y a las vacunas en las que se obstinan los gobernadores republicanos, a pesar del aumento de hospitalizaciones y muertes por covid-19.

De modo que el proyecto de ley de reconciliación presentado por los demócratas, que prosperará o fracasará en las próximas semanas, tal vez sea de hecho nuestra última oportunidad de hacer algo significativo para limitar el cambio climático.

¿Por qué se movilizan entonces las grandes empresas estadounidenses contra esta ley? Porque los demócratas proponen compensar en parte el aumento de gasto subiendo los impuestos de sociedades a las grandes empresas, y en menor medida usando la capacidad negociadora de la Administración Pública para lograr una bajada de precios en los fármacos de prescripción médica. Esta estrategia es necesaria por cuestiones políticas: si hay que subir los impuestos, la ciudadanía quiere que se los suban a las grandes empresas. Pero estas, como es lógico, no quieren pagar.

De modo que es comprensible la oposición empresarial al plan de Biden. Pero también es imperdonable. Y a lo mejor puede hacerse algo al respecto. Los republicanos, me temo, son completamente inabordables en este punto. Pero tal vez las grandes empresas y el puñado de demócratas tentados a defender sus intereses sean sensibles a la presión.

Al fin y al cabo, ya no vivimos en la época en la que William Henry Vanderbilt, el magnate de los ferrocarriles, declaraba “al diablo con la gente”. Las grandes empresas de hoy en día quieren presentarse como socialmente responsables; pagan anuncios frívolos proclamando el bien que hacen. Pero resulta difícil encontrar algo más irresponsable que torpedear los esfuerzos de evitar una crisis que amenaza a la civilización por querer ahorrar en la factura fiscal.

De modo que habría que mencionar y abochornar a las empresas que se unan a esta propuesta. Y también a los demócratas “moderados” dispuestos a plegarse a sus intereses. (“Mercenarios” sería un término mejor para los políticos que se oponen a medidas que deberían saber que son necesarias y populares).

Recuerden que esta no es una disputa política normal que pueda retomarse en otro momento. Es la hora cero, y quienes no hagan lo correcto ahora no tendrán una segunda oportunidad.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía. © The New York Times, 2021. Traducción de News Clips.

Fallece el destacado economista y de la ciencia de la dirección de nuestro país, el Dr..Alexis Codina Jiménez

Por Humberto Herrera Carlés

Adelanto mi incorporación al Blog. La covid sigue haciendo sus andanzas,  el eminente profesor Alexis Codina. Lo admiraba de mis años de estudiante en la UH, y buscaba sus escritos para leerlos y estudiarlos, pero solo el año pasado, tuve el honor de hacerme su amigo en facebook. Entre diciembre de 2020 y el 16 de agosto del 2021 pude publicar  en este blog de Cuba y la Economía , 10 artículos o escritos recientes del profesor sobre la vida económica - social que estamos viviendo los cubanos. Todos siempre se ubicaban entre los mas leídos rápidamente. La profundidad de análisis, cubanía desde posiciones revolucionarias, y hasta cierto humor, caracterizaban sus escritos. Que EPD, nuestras condolencias a sus familiares.

Breve  hoja de vida

3 de octubre de 1941, La Habana, Cuba. Contador. Lic. en Economía. Dr. en Ciencias Económicas (Ph.D.). Premio Nacional de Economía 2006. Profesor de Mérito de la Universidad de La Habana (UH). Profesor Titular Consultante, Fundador y ex –Director del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección (CETED), de la UH. Se ha desempeñado como Contador y Administrador de empresas. En la UH, como Dtor de los Equipos de Investigaciones Económicas, Decano de la Facultad de Economía, Vicerrector y Director de la Revista Economía y Desarrollo, entre otras actividades.

Ha impartido cursos de postgrado, talleres gerenciales (formulación de estrategias, formación de equipos directivos, gerencia del cambio, preparación de negociadores, etc.) y desarrollado consultorías gerenciales en: España, Argentina, Bolivia, Ecuador, México, Paraguay, Venezuela, Rep. Dominicana. Ha impartido conferencias y realizado viajes de estudio o intercambio académico a: Canadá, Italia, Alemania, Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, ex- URSS, R. P. China, y Mongolia, entre otros países.

Ocupo a lo largo de su carrera, numerosas responsabilidades de dirección docente, desde Jefe de Dpto. de investigaciones y postgrado, hasta Vicerrector de la Universidad de la Habana.
  • Miembro del Consejo Asesor de la Revista “Finanzas y Créditos”.
  • Se ha desempeñado como Contador y Administrador de empresas, Jefe de Precios del Ministerio de la Industria Alimentaria, Director de los Equipos de Investigaciones Económicas,
  • Actualmente, además de sus actividades como profesor y dirigente universitario, desarrolla programas de consultoría y capacitación gerencial sobre: estrategia empresarial, cambio y desarrollo organizacional, procesos de negociación, manejo de conflictos y desarrollo de habilidades directivas.
  • Tutoría de Aspirantes a candidato a doctor, oponente oficial y presidente de tribunales de defensa de tesis.
  • Jefe del Estado Mayor de zafra en el central Antonio Guiteras y del equipo de profesores y estudiantes que se ubicaron en este centro en la zafra del setenta.

Ha recibido la “Distinción por la Educación Cubana”, las Medallas 250, 270 y 280 Aniversario de la Universidad de La Habana”, la “Medalla José Tey” y la Condecoración “Frank País” que otorgan el Consejo de Estado y el Ministerio de Educación Superior a Educadores Destacados, entre otras condecoraciones en Cuba; la “Medalla de la Amistad” de la Escuela Superior de Economía de Bratislava; la “Llave de la Ciudad” y declarado “Huésped de Honor” de Mar del Plata, Argentina; entre otros reconocimientos en diferentes países.


Lunar Lunar

Mil Gracias professor Alexis CODINA por TODO el apoyo a nuestra Revolución
Autor Alexis Codina Jiménez Lunar Lunar. No tienes que darme las gracias por esto, la Revolución somos todos los patriotas, tu, yo y muchossss masss. De todas formas muchas gracias.

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Algunos de los testimonios, entre cientos,  en las redes sociales 

Ricardo J. Machado

Con dolor recibo la noticia del deceso por síndrome post Covid el querido Cro Alexis Codina .De luto la comunidad científica del país .Premio nacional de economía prolifico conferencista y escritor .Los que tuvimos privilegio de conocerlo no lo olvidaremos .

Néstor Del Prado Arza 

Falleció Alexis Codina, uno de los cubanos más extraordinarios que he conocido.
Ya dije que escribiría cuando el dolor que me invade superara la emoción que muchas veces nubla a la razón y a la lucidez. Pero al leer tantos mensajes de amigos comunes, les ruego comprensión en que comparta desde la emoción sincera mi infinito dolor. “El corazón pocas veces habla, pero hay que estar atento para escucharlo”.

De las publicaciones de Juan Carlos Prego, de la querida Miriam Nicado, y de Ricardo Machado, escribí lo que ahora comparto con ustedes.

Cuando el inmenso dolor que me invade, permita que mi lucidez aparezca, escribiré mi humilde homenaje personal al querido hermano de batallas.

Mi abrazo solidario a Margarita, su compañera inseparable.

Si me dijeran pide un deseo; pediría deshacer esta aciaga realidad; pediría permutar mi vida con su muerte; pediría que su espíritu siga hacedor, andando por la Colina Universitaria, por los predios del CETED, y de la ANEC; pediría que esta partida definitiva sea una llegada eterna.

Mi mayor abrazo para Margarita, su eterna compañera en el amor

Mi hermano Machado: ¿Y ahora a quién llamo en las alturas de la Rampa, para aclarar mis pensamientos?

¿A quién responderé para ampliar mis comentarios en sus lúcidos artículos de opinión en FACEBOOK?

El vacío es tan grande, que todavía estoy tratando de calcular su tamaño, y la computadora me responde: capacidad de cálculo excedida.

Hasta siempre Alexis, hermano de todos los tiempos.

Abrazo infinito para Margarita.

Perdón por esta descarga emocional, reitero que cuando mi corazón retome su ritmo normal, compartiré con ustedes lo mucho que ha significado para mí, Alexis Codina Jiménez.


Miriam Nicado: Contador. Lic. en Economía. Dr. en Ciencias Económicas (Ph.D.). Premio Nacional de Economía 2006. Profesor de Mérito de la Universidad de La Habana (UH). Profesor Titular Consultante.

Revolucionario cabal, Fundador y ex –Director del Centro de Estudios de Técnicas de Dirección (CETED), de la UH. Se desempeñó como Contador y Administrador de empresas. En la UH, Como Dtor de los Equipos de Investigaciones Económicas, Decano de la Facultad de Economía, Vicerrector y Director de la Revista Economía y Desarrollo, entre otras actividades.

Llegue a su esposa e hijos, a sus colegas, amigos y al gremio de economistas y contadores de Cuba nuestro más sentido pésame.

Ceted Universidad de La Habana

La ciencia de la dirección en Cuba, está de luto. Hoy cinco de septiembre es un día triste para la Comunidad Universitaria y sobre todo para la familia CETED.

Muchas personas han echado sus lagrimillas al enterarse de su deceso, decir lagrimillas no quiere decir que el dolor sea menos, al contrario, es un dolor en el pecho apretado, es un dolor sin palabras pero que requiere de fuerzas para ayudar a su viuda, Margare.

Se nos va Alexis y sin embargo no queremos dejarlo ir, no queremos porque Alexis es bueno, es jaranero, es un doctorazo que no se le subió la fama para la cabeza. Siempre dispuesto a ayudar.

No te tengo que contar, tú te vas y miles son los mensajes de agradecimiento a tanta sabiduría. Tú sabías que hoy era tu día, tenías un encuentro con tu novia, esa ansiedad, ese esperar por hoy, te agitó y por eso te nos fuiste. Pero no queremos que te vayas, estarás en nuestros corazones.

Sí porque usted si le ha puesto a Cuba el corazón, ahora nos toca a nosotros ser mejores en todos los sentidos, ser amables, saludar con cariño a todos, porque eso lo hace un buen directivo y de eso no tenemos la menor duda.

Han sido muchas las propuestas: que el CETED lleve tu nombre, también el área de entrenamiento para el desarrollo de competencias directivas, primer laboratorio de su tipo en Cuba, en fin usted esté en paz. En este momento, desconozco si existe un día de la Ciencias de la Dirección en Cuba, podríamos hacer este día para celebrar tu vida en esta tierra, por tus aportes a esta ciencia y por su reconocimiento no solo en Cuba sino también en el extranjero.

No te dejaremos ir ...Con un saludo militar y en silencio te decimos: "A la orden profe Alexis Codina Jiménez

Odalis Fundora

Mi profe , mi paradigma en temas de dirección, mi querido amigo Alexis Codina Jiménez no tengo palabras para expresar lo que mereces, muchos compañeros ya lo han hecho.

Quedó pendiente nuestro encuentro sin nasobuco y nuestro abrazo después de la pandemia.

Tan consternada con ésta noticia, no puedo escribir más que EPD, que nos ilumines y acompañes siempre.

Mis condolencias a familiares, colegas y amigos.

Te seguiré queriendo mucho donde quiera que estés y se que será bien alto.

Víctor Angel Fernández González

Luego de asistir a alguna de sus conferencias, incorporé a las mías algo de su estilo. Copiar a los grandes y reconocerlos, nunca será delito.

Félix Cáceres Valladares

Fue mi profesor en la maestría de dirección empresarial y a partir de ese momento comprendí como una persona tan carismática y brillante te puede cambiar tus conceptos sobre la vida, más que un profesor es un maestro, se le extrañará siempre

miércoles, 1 de septiembre de 2021

CEPAL. Estudio Económico de Cuba 2021. Comentario HHC

 CUBA

  1.       Rasgos generales de la evolución reciente

 En 2020 la economía cubana presentó una disminución del 10,9% (en tanto que el PIB per cápita mostró un decrecimiento anual del 10,8%), la peor caída en casi dos décadas y la tercera más pronunciada desde que se tiene registro. Si bien la contracción económica comenzó en el segundo semestre de 2019, se agravó significativamente con la llegada de la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID- 19), el recrudecimiento del bloqueo económico y comercial, y la agudización de los desequilibrios internos.

 La inflación entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020 fue de un 18,5%, como resultado de restricciones por el lado de la oferta ante la escasez de divisas. El contexto recesivo de Cuba, el inicio del proceso de ordenamiento monetario, que implicó desembolsos para cubrir adelantos parciales de incrementos en pensiones y salarios, así como los gastos adicionales para enfrentar la pandemia, deterioraron las finanzas públicas en 2020. El déficit fiscal se incrementó significativamente hasta un 17,7% del PIB, frente a un 6,2% en 2019.

 La cuenta corriente presentó en 2020 un superávit, de alrededor del 0,9% del PIB, después de haber registrado también un saldo positivo del 1,9% del PIB en 2019. En un entorno externo complejo debido a la pandemia de COVID-19, la caída del valor de las exportaciones totales fue compensada por la contracción de las importaciones.

 En este escenario macroeconómico, el Gobierno emprendió la mayor transformación desde que inició el proceso de actualización del modelo económico cubano. Después de haber informado en 2011 que se avanzaría en la unificación monetaria y de haber presentado en 2013 un cronograma de ejecución de las medidas que conducirían a la unificación monetaria y cambiaria, el 1 de enero de 2021 se anunció la desaparición del peso cubano convertible (CUC), por lo que la única moneda local del país será el peso cubano (CUP) (moneda en que se pagan los salarios estatales y las pensiones, y se cobran los servicios públicos básicos y algunos bienes producidos localmente). Así, los ejes centrales del llamado proceso de ordenamiento monetario son: i) unificación monetaria: eliminación del peso convertible y circulación de una única moneda nacional (CUP), así como existencia de un único tipo de cambio de 24 CUP por dólar para todas las transacciones económicas (devaluación del tipo de cambio oficial); ii) reforma del sistema de precios, salarios y seguridad social; iii) reforma de la modalidad de distribución: rediseño de las pautas de consumo social y personal, mediante la reducción de gratuidades y el aumento de precios de la canasta de consumo normado y de tarifas públicas, así como la sustitución de subsidios universales de consumo por subsidios focalizados a las familias, y iv) transformaciones institucionales: cambios en el entramado institucional de la planificación y las políticas macroeconómicas, nuevas regulaciones a favor de la descentralización empresarial y local, mayores incentivos a la productividad y la competitividad, y fomento de relaciones de mercado entre instituciones, reduciendo la segmentación.

 La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que en 2021 el PIB de Cuba crecería un 2,2%, sostenido por el gasto público y por la mejora de las exportaciones de bienes y servicios. La reactivación económica estará afectada negativamente por el rebrote de COVID-19 que se presenta en el país desde comienzos de 2021 —que ha impedido la apertura total de las actividades económicas y la reactivación del turismo nacional e internacional—, así como por las dificultades asociadas a la implementación del ordenamiento monetario en un entorno de escasez de productos. No obstante, avanza el proceso de vacunación y se espera que culmine en octubre, por lo que las actividades no se normalizarían sino a fines de año.

 Se prevé un ligero incremento del superávit de la cuenta corriente con respecto al PIB, dada la devaluación del tipo de cambio, así como un mejor escenario del comercio internacional. Debido a la moderada recuperación de la economía, los desembolsos adicionales en materia de salud pública para hacer frente a la pandemia y los gastos asociados a la tarea de ordenamiento monetario, el déficit fiscal se estima en un 18,3% del PIB. Se proyecta para 2021 una inflación histórica de tres dígitos, dado el inicio del ordenamiento monetario y el escenario de escasez de divisas en el país.

 2.  La política económica 

a)  La política fiscal  

En 2020 la política fiscal tuvo un carácter contracíclico ante el enfrentamiento de la pandemia, en un contexto económico que ya era recesivo. Los gastos asociados al ordenamiento monetario, como el aumento de los salarios del sector estatal y las pensiones, impactaron parcialmente a las finanzas públicas en diciembre de 2020. Los ingresos totales del gobierno cayeron un 20,1% en términos reales. Tanto los ingresos tributarios como los no tributarios decrecieron (un 20,6% y un 18,6%, respectivamente), al mismo tiempo que los gastos totales disminuyeron un 3,1%, como resultado de las caídas de los gastos corrientes (1,5%) y de los gastos y trasferencias de capital (22,4%). Cabe señalar que los desembolsos públicos en las áreas de seguridad social, ciencia e innovación tecnológica, educación, salud pública y asistencia social, entre otros relacionados, registraron aumentos en términos reales. Como era de esperarse, se produjo un considerable aumento del déficit fiscal, que pasó del 6,2% del PIB en 2019 al 17,7% del PIB en 2020. El financiamiento del déficit se realizó mediante la emisión de bonos soberanos, con plazos de amortización que van de 1 a 20 años y una tasa de interés promedio del 2,5% por cada emisión. 

 

En los primeros meses de 2021 la situación de las finanzas públicas no ha mejorado, ya que los ingresos se mantienen bajos como resultado de la incipiente recuperación de la actividad económica y los mayores gastos asociados al rebrote de la pandemia desde enero, incluida la inversión en el desarrollo y los ensayos clínicos de cinco vacunas candidatas contra el COVID-19, de las cuales dos (Abdala y Soberana 02, con la tercera fase de ensayos terminada) se comenzaron a aplicar como medida de emergencia en mayo. Los gastos en la salud pública representan el 27% de los gastos totales, según el dato más reciente dado a conocer por el Gobierno cubano para este año.

 

La política fiscal presenta cambios importantes en 2021, en el contexto del primer año de la implementación del ordenamiento monetario: i) la corrección gradual de los precios mayoristas y minoristas como resultado de la devaluación; ii) la aplicación de una reforma general de salarios y pensiones; iii) la eliminación de subsidios excesivos a los precios de productos no básicos para la población; iv) la constitución de una reserva en los presupuestos locales destinada a la protección de las personas y núcleos vulnerables y una reserva en el presupuesto central para el apoyo financiero temporal al sistema empresarial como resultado del incremento de los costos; v) establecimiento de bonificaciones totales o parciales en el pago de los impuestos sobre las ventas y los servicios a las formas de gestión no estatal, con el objetivo de lograr adecuadas concertaciones de precios en los bienes y servicios de impacto sobre la población; vi) adecuaciones en la tributación, en las que se redimensionan las bases de gravámenes, se reducen tipos impositivos y se incrementan las deducciones de gastos y el mínimo exento tanto en las formas de gestión estales como no estatales; vii) exoneración del pago anual del impuesto sobre los ingresos personales de los trabajadores por cuenta propia cuya actividad se mantuvo suspendida  por un período de seis meses o más por efecto del COVID-19, y viii) autorización a los gobiernos locales para que accedan a créditos bancarios de corto plazo con el objetivo de financiar desequilibrios temporales de caja en sus cuentas, al mismo tiempo que se alistan las normas para introducir la Letra del Tesoro como instrumento de deuda a corto plazo.

 

Tomando en cuenta las reformas antes señaladas, los gastos totales llegarían a un monto estimado del 79,1% del PIB (frente al 69,2% del PIB en 2020), en tanto que los ingresos netos representarían el 60,8% del PIB (frente al 51,5% del PIB en 2020). El déficit fiscal estimado para 2021 sería del 18,3% del PIB (frente al 17,7% del PIB en 2020). Cabe señalar que, en realidad, el nuevo tipo de cambio se aplica al sistema empresarial estatal y a la administración pública que anteriormente realizaban, en su generalidad, transacciones en dólares a una tasa de 1 a 1. El tipo de cambio de 24 CUP por dólar era el vigente para los hogares cubanos y el sector privado. 

b)  La política monetaria, cambiaria y financiera 

Las tasas de interés no presentaron cambios en 2020: para préstamos en CUC la tasa mínima fue del 4,5% y la máxima del 5,5%, mientras que para préstamos en CUP la tasa mínima fue del 4,5% y la máxima del 7,0%.

 

El agregado M2A (población) se estabilizó en los primeros meses de 2020 y posteriormente se aceleró de manera importante; la tasa de crecimiento anual fue del 51,0% (frente a un 10,3% en 2019). En caso de mantenerse este escenario, se puede esperar un aumento de las presiones inflacionarias existentes en los mercados con precios no regulados y la profundización de fenómenos monetarios como inflación reprimida, ahorro forzoso y escasez. En años recientes, el crecimiento del agregado M2A se ha asociado en lo fundamental al comportamiento del efectivo en circulación, como resultado del dinamismo del sector privado, que opera generalmente al margen de los canales de pago del sistema financiero.

 

En 2020, el financiamiento otorgado en pesos cubanos por los bancos a la economía nacional, incluidas las personas naturales, disminuyó un 6,4% respecto al monto concedido en 2019. Los mayores decrecimientos correspondieron a las otras formas de gestión no estatal, las cooperativas no agropecuarias y los trabajadores por cuenta propia. Este resultado estuvo asociado fundamentalmente a la situación epidemiológica que enfrentaba el país, que ocasionó la reducción significativa de la actividad en estos sectores.

 

El crédito otorgado a las personas jurídicas mostró una disminución del 6,1% respecto del año anterior. Del total de los financiamientos, el 93,1% se destinó a las empresas estatales y el 6,7% a la actividad agropecuaria no estatal. El financiamiento otorgado a las personas naturales decreció en 10,7% respecto del monto registrado en 2019.

 

En 2021 las autoridades monetarias enfrentan el reto de controlar el ritmo inflacionario tras el choque inicial de precios por el ordenamiento monetario y el entorno de escasez asociado a la pandemia. Los problemas de liquidez en dólares aumentan la inestabilidad de los precios, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para amortiguarla aplicando controles directos sobre las divisas, los precios, los salarios y el crédito. La fuerte contracción de la oferta de divisas amplió el diferencial entre la tasa oficial y la tasa del mercado informal, lo que se agudizó por la mayor demanda de dólares ante el retorno a la modalidad de ventas en divisas en los mercados estatales de bienes y servicios. Ambos factores afectan la estabilidad de los precios, especialmente en los mercados desregulados del sector no estatal (incluido el mercado agropecuario) y el propio mercado informal.


Cabe señalar que el 10 de junio de 2021 el banco central anunció que a partir del 21 del mismo mes las personas naturales y jurídicas, tanto cubanas como extranjeras, no podrían realizar en las instituciones bancarias cubanas depósitos o cualquier otra transacción en dólares estadounidenses en efectivo. Lo anterior surge como resultado de los obstáculos adicionales que impone el bloqueo de los Estados Unidos para que el sistema bancario cubano pueda depositar en el exterior el efectivo en dólares estadounidenses que se recauda en el país. La inclusión de Cuba, en enero de 2021, en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo por parte de los Estados Unidos agravó esta situación.


c) Otras políticas

 Durante el Gobierno del presidente Trump en los Estados Unidos se activaron más de 240 medidas coercitivas en el marco del bloqueo que ese país mantiene sobre Cuba, que se mantienen vigentes hasta ahora. Para Cuba estas restricciones profundizan los múltiples desafíos impuestos por la pandemia de COVID-19 y multiplican sus efectos adversos en los ámbitos socioeconómico, sanitario y financiero. Estas medidas han obstaculizado, en repetidas ocasiones, la llegada de ayuda humanitaria al país. De acuerdo con el informe más reciente del Gobierno cubano, entre abril y diciembre de 2020 el bloqueo causó pérdidas del orden de 3.587 millones de dólares, cifra que duplica con creces el valor de las exportaciones de mercancías realizadas por Cuba en 2020.

3.  La evolución de las principales variables

 a)  La evolución del sector externo

 En 2020, el comercio exterior de Cuba se vio fuertemente afectado tanto por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, como por la caída del comercio mundial derivada de las medidas para contener la pandemia de COVID-19. Las exportaciones de bienes presentaron una caída anual del 17,4%. Entre los principales productos afectados están los farmacéuticos, las bebidas y líquidos alcohólicos, el azúcar, el zinc y sus manufacturas, plomos y sus manufacturas, tabaco y otros. Adicionalmente, mostraron una caída los servicios, en particular los asociados a la salud humana y a las actividades turísticas (el turismo internacional registró a fines de diciembre de 2020 una caída anual del 74,6%). Cabe señalar que Cuba a través de 57 brigadas médicas “Henry Reeve” ha contribuido a enfrentar la pandemia en 40 países, lo que representa una exportación de servicios, aunque no necesariamente tiene una compensación monetaria en todos los casos. Las importaciones presentaron una contracción del 27%. Entre los rubros más afectados se encuentran las bebidas y el tabaco (−32,2%) y la maquinaria y equipo de transporte (−29,7%), así como productos químicos y productos conexos (no especificados en otra parte) (−21,9%). En este contexto, la cuenta corriente sufrió un deterioro en 2020 y, si bien presenta todavía un ligero superávit (0,9% del PIB), este disminuyó respecto de 2019 (1,9% del PIB).

 En 2021 el Gobierno ha puesto especial énfasis en la promoción de las exportaciones de los sectores estatal y no estatal, como parte de los esfuerzos para enfrentar el escenario recesivo. Las medidas están dirigidas a otorgar mayor autonomía y margen de gestión a la empresa estatal y a fomentar las exportaciones de las formas de gestión no estatales. Entre los incentivos destacan: i) la posibilidad de retención parcial de la liquidez obtenida en la exportación por parte de las empresas que participan en la cadena exportadora, lo que permite cierta autonomía sobre su financiamiento para estimular la producción; ii) la implementación de medidas para la prestación de servicios de exportación a las formas de gestión no estatal a través de empresas de comercio exterior; iii) el desarrollo de iniciativas para la creación de polos productivos exportadores; iv) el fomento a la creación de alianzas estratégicas y encadenamientos productivos entre sectores impulsores para generar fondos exportables con mayor valor agregado; v) el incentivo a la inserción de las empresas en los parques científico-tecnológicos, incorporando también a las instituciones académicas, y vi) el impulso de la modalidad de ventas mediante el comercio electrónico, con ingresos desde el exterior, utilizando plataformas cubanas y extranjeras.  

A pesar del panorama internacional adverso, agravado por el bloqueo impuesto por los Estados Unidos, en 2020 se logró aprobar 33 nuevos proyectos de inversión extranjera, 4 de ellos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, por un monto de inversión total superior a los 2. 450 millones de dólares. En estos proyectos se tiene previsto realizar nuevas inversiones en los sectores del turismo, la construcción, las energías renovables y las industrias. Adicionalmente, se aprobaron varias prórrogas a negocios ya establecidos. 

 

En 2021 el Gobierno cubano mantiene los esfuerzos por materializar proyectos en sectores estratégicos, priorizando aquellos del sector agroalimentario, las industrias farmacéutica y biotecnológica, las energías renovables y el turismo. Prosiguen los esfuerzos para consolidar el funcionamiento de la Ventanilla Única de Inversión Extranjera, así como otras iniciativas orientadas a facilitar la llegada de inversión extranjera directa. Asimismo, están en curso el diseño y la renovación de la Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera, orientada a proyectos vinculados al desarrollo local, las inversiones en infraestructura, los parques tecnológicos y la prestación de servicios profesionales con orientación exportadora.  


b) La actividad económica


En 2020 se presentaron caídas generalizadas en los distintos sectores de actividad económica, con la excepción de la explotación de minas y canteras (0,7%), la construcción (0,5%) y el sector de la ciencia y la innovación tecnológica (0,3%). Destacan en particular los marcados descensos en los sectores de la educación (28,8%), la agricultura, ganadería y silvicultura (23,5%), los hoteles y restaurantes (24,5%), las industrias manufactureras (14,7%), el comercio y la reparación de efectos personales (12,2%) y la industria azucarera (11,0%). Para 2021 se espera una incipiente recuperación económica, en que sectores como las telecomunicaciones y la biotecnología muestren cierto dinamismo.

 

Por el lado de la oferta y la demanda agregadas, el consumo final cayó un 9,1% como resultado de las disminuciones del consumo tanto del gobierno (10,1%) como de los hogares (8,7%). La formación bruta de capital registró una caída (del 5,9%), en tanto que las exportaciones de bienes y servicios se redujeron un 20,5% y las importaciones de bienes y servicios un 7,6%, en el marco de la adversa coyuntura internacional debido a los cierres de fronteras que se establecieron para contener el avance de la pandemia. 

 

c) La inflación, las remuneraciones y el empleo

 El comportamiento de la inflación durante 2020 se explica en lo fundamental por el aumento de precios en el mercado agropecuario, a pesar de los controles aplicados por el Gobierno. En diciembre, el IPC agropecuario registró un crecimiento de un 44,7% en términos interanuales. El IPC no estatal sostuvo una tendencia al incremento, alcanzando un crecimiento interanual del 11,6%.

Cabe destacar que el IPC en pesos convertibles creció un 0,08% en términos interanuales, lo que no sucedía desde enero de 2012, pues los precios registrados desde esa fecha hasta octubre de 2020 indicaban un proceso deflacionario persistente. Por su parte, la inflación general interanual en ambas monedas fue del 7,2% (frente a un −1,3% en 2019).

En 2020 se produjo un importante repunte de las presiones inflacionarias ante la situación de escasez de oferta, acrecentada por la emergencia sanitaria, la depreciación del tipo de cambio informal y las expectativas asociadas a la reforma salarial y de pensiones. En 2021 el inicio del ordenamiento monetario y cambiario no ha estado exento de dificultades y han existido problemas en su instrumentación que han obligado al Gobierno a modificar precios y tarifas de bienes y servicios, así como a incrementar los subsidios. Los esfuerzos gubernamentales para evitar incrementos crecientes de los precios no han sido suficientes. Los controles pueden ser efectivos en el corto plazo, pero no corrigen los problemas estructurales de oferta y generan distorsiones en la asignación de recursos y la captación de señales por parte de los agentes económicos.  

En 2020 la tasa oficial de desempleo fue del 1,4% (en comparación con un 1,3% en 2019). El trabajo por cuenta propia como opción de empleo ha mantenido un sostenido incremento y actualmente representa el 13% de la ocupación en la economía del país. Al finalizar 2020 existían en Cuba 602.415 trabajadores por cuenta propia. A fines de marzo de 2021, ejercen el trabajo por cuenta propia 607.429 personas, de las cuales 212.536 son mujeres (35%). En febrero de 2021, el Gobierno anunció la eliminación del listado anterior de 127 actividades autorizadas para ejercer el trabajo por cuenta propia. En consecuencia, de las más de 2.000 actividades existentes en la economía solo se limitan 124, total o parcialmente.

 

En 2020 se elevó la protección a los trabajadores impedidos de asistir a sus centros laborales por los efectos de la pandemia. En todos los casos estuvieron protegidos con el 100% de su salario durante el primer mes y el 60% a partir del segundo mes y mientras se mantenga la situación que les impide asistir a su centro de trabajo.

 

En diciembre de 2020 el salario mínimo en el sector estatal presupuestado se elevó a 2.100 CUP (87,5 dólares), frente a 400 CUP en 2019. El salario medio básico en el sector estatal (que presenta importantes variaciones según el sector de actividad económica) se ubicó en 1.094 CUP (45,6 dólares) (frente a 879 CUP en 2019) como resultado del inicio del proceso de ordenamiento monetario que conllevó modificaciones en las políticas de salarios y de pensiones. En el marco de dicho ordenamiento se establece una escala salarial con 32 niveles, según el tipo de actividad laboral o profesional, y se fija un tope de ingresos (remuneración) de 9.510 CUP (396 dólares).


Comentario HHC: Todas las negritas son nuestras.  Buen informe, descriptivo y abarcador. Aunque no se profundiza en las potencialidades que tiene la economía y no se aprovechan. Así por ejemplo, se habla de la inflación de los productos agropecuarios como el de mayor incremento, pero no menciona las bajas inversiones al sector durante años a diferencia del turismo que abarcan el 50 % del total.  

No se habla de las reservas de productividad del trabajo en todos los sectores de la economia, comparativamente con otros paises lideres en sectores equivalentes. Esa es la principal fuente de desarrollo de la economía cubana, de la que dependemos de nosotros mismos, es además la premisa indispensable de la derrota económica al bloqueo genocida de los EEUU al pueblo de Cuba.

Las asignaciones del presupuesto de gran impacto social, demuestra una vez más, la vocación humanista de la revolución y de nuestro proyecto de construcción socialista, algo que los neomarcartista ignoran olimpicamente en su discurso manipulador contra nuestro país.  

Finalmente informo que me tomaré cuatro dias de vacaciones, y me reincoporaré el proximo Lunes, a esta labor altruista. A todos gracias.