Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 8 de mayo de 2022

Malas y buenas noticias desde el Lácteo en Ciego de Ávila

 

Al Lácteo no llega suficiente leche de las ubres avileñas. Esa sí ha sido una noticia constante en los últimos tiempos. Foto: Alejandro García

Invasor verifica: ¿Qué pasa con el yogurt de soya que esta semana no recibieron los niños? ¿Hasta dónde los rumores de que “lo quitaron” son infundados o exagerados? ¿Qué dicen en el Lácteo y qué bola se corre por la calle?

Este martes, el Jabao, como todos le dicen en Ortiz, seguía siendo mensajero y, mensajero al fin, vino de la bodega con “mensajes” a falta de yogur. De tal modo, mi vecina “se desayunaba” la noticia y tejían una cadena que más o menos era así: un carrero del Lácteo le dijo a la bodeguera lo que a él le dijeron por allá, o por ahí, y ella le dijo lo que entendió al Jabao, quien, a su vez, le contó a mi vecina su versión de los hechos que ella intentaría, al final, verificar con esta reportera.

Casi una novela. Una trama que se desató en 24 horas, de lunes a martes, aun cuando otro vecino de Ortiz asegurara que la cosa venía sonando desde el fin de semana porque a su mamá le pareció escuchar en Radio Surco que (y cito textual) “quitarían el yogur de los niños”.

Pero este martes las “oídas” se habían difuminado en el éter, como suele suceder; y los rumores se convertían en bolas de largos diámetros, como también suele suceder. Que si no entrará más, que si es la falta de leche, que si no hay bolsas, que si el Lácteo roto, que si la soya…

Las suposiciones las corregía para Invasor Yulema Yero Pérez de Corcho, directora comercial del Lácteo avileño. Y aunque ni siquiera ella tendría todos los detalles, de un tirón desmentía varios de los rumores. “La ausencia del yogur se debe a la falta de frijol de soya, no tenemos soya para poder hacerlo; no sabemos exactamente si es un problema de financiamiento, si es un atraso del puerto, si está en camino ya. La información que nos dieron desde el Ministerio es que debe resolverse rápido, probablemente en una semana”.

Eso decía este martes a las 9:00 de la mañana, cuando quedaban apenas unas cuatro toneladas de soya en la industria y no alcanzaban para sostener la merienda escolar de la semana que corría. Entonces, la alternativa era “hacer dos envíos esta semana y que el resto de las jornadas se dé refresco instantáneo hasta que podamos estabilizar la entrega”. Mientras, para los más de 32 000 niños de 7 a 13 años que reciben 12 vueltas de yogur en el mes no se habían adoptado todavía otras opciones. Al menos, no este martes, primer día del “fallo”.

Sin embargo, las señales venían dándose desde antes. Una escueta nota del Ministerio de Comercio Interior aseveró el 15 de abril que “el yogur de soya con destino a los niños de 7 a 13 años, por atraso en el arribo de la materia prima, se sustituirá parcialmente por mezcla para batido en 10 provincias, como en oportunidades anteriores. En las seis restantes se asegura su entrega”.

Obviamente, Ciego de Ávila fue una de las “aseguradas”. No obstante, desde la vecina Sancti Spíritus otra nota ponía en contexto algo que los avileños podrían pretender para sí. Si bien en el periódico Escambray el directivo del Lácteo admitía la falta de frijol de soya e informaba que terminarían abril con otros suplementos nutricionales, afirmaba que a partir del primero de mayo a los consumidores que recibían yogur de soya se les entregaría leche pasteurizada.

A la pregunta de ¿por qué no imitar a los espirituanos?, se impone una respuesta que —vaya “curiosidad”— también viene desde allí. “El 30 de abril comenzó el primer envío espirituano de unos 20 000 litros (L) de leche y, gracias a eso, pudimos retomar las dietas médicas en la provincia”, comenta Yulema Yero, quien explica que solo con los 34 000 L diarios que, como promedio, acopian los ganaderos avileños, no es posible cumplir todos los encargos.

Para colmo, la cifra espirituana ha sido en extremo variable, y este jueves Yulema lo ilustraba. “El miércoles no entró ninguna pipa y ya ahora están hablando de 10 000 L, porque ese depende de lo que ellos allá puedan o no procesar en su industria, incluso depende de la disponibilidad de combustible. En cualquier momento podría interrumpirse el ciclo de las dietas”

Tal inestabilidad pone en duda cualquier compromiso con los casi 40 000 avileños que tienen dieta médica y deberían recibir 10 L de leche en el mes, para lo cual el Lácteo necesita unos 15 000 diarios. “Por eso, a lo mejor solo podemos llegar a cinco litros en el mes, no sabemos todavía, es una situación muy cambiante”, confesó.

Tan cambiante ha sido esta semana para el Lácteo de Ciego de Ávila que el jueves se cargaba en Santiago de Cuba un camión con cinco toneladas de soya y Yulema anunciaba entonces que podrían retomar la entrega de yogur de 7 a 13 años el martes próximo, y mantenerla si llegaban otros envíos que se esperaban.

Una semana de malas y buenas noticias que Invasor verifica ha contado para que las bolas no crezcan y exploten a tiempo.

Neoliberalismo y sociedad de mercado



Por Albino Prada, Sin Permiso

Si uno quiere evaluar el alcance tóxico del actual dominio de lo que hemos dado en nombrar como neoliberalismo conviene definir bien de que estamos hablando. Para así tener claro su distancia del viejo liberalismo, el socialismo o la socialdemocracia. Y reconocerle el enorme potencial para invadir y contaminar el resto de alternativas ideológicas posibles respecto a nuestros problemas sociales. Pues es obvio que los neoliberales no se consideran a sí mismos dentro de una ideología objeto de debate, sino en posesión de la razón misma de las cosas.

Su núcleo argumental parte de una idea sencilla y rotunda: el neoliberalismo busca conformar una plena sociedad de mercado en la que el dinero sea la medida y medio para solucionar todas las necesidades humanas. Busca que el dinero y los precios lo puedan comprar y organizar todo: desde la justicia al ocio, pasando por la seguridad o la defensa.

El neoliberalismo habría dejado así atrás la economía de mercado del viejo liberalismo habiendo, al tiempo, inoculado un virus letal a la no menos entrañable economía social de mercado con la que vienen gestionando la Unión Europea, en compañía de otrora socialistas o socialdemócratas, desde hace más de cuarenta años.

En este objetivo sus promotores y conversos tienen muy claro que la sociedad de mercado es un orden social que hay que construir sobre todo ocupando, por un lado, el Estado y, por otro, las conciencias de cada uno de nosotros, para que por ambas vías el dinero pueda subordinar todas las actividades sociales. El Estado podrá ser emprendedor (para que -cuanto antes- el sector privado amplíe su papel), pero ya no productor estratégico, ni en los bienes ni en los servicios (el otrora Estado social y educador).

De este simple proyecto ideológico se derivan numerosas y cruciales consecuencias con las que el neoliberalismo se sabe con una enorme capacidad para abducir al resto de posibles alternativas.

Por ejemplo: en este proyecto carecen de sentido los derechos sociales. Siendo aún más concretos: carece de sentido la reducción de las desigualdades sociales. Porque estas son siempre consecuencia de la supervivencia de los más aptos en una sociedad de mercado, empecinarse en la igualdad supondría la supervivencia de los más ineptos.

Sobre tal base carece de sentido que existan bienes públicos preferentes (sanidad, educación, protección social, etc.) que garanticen un suministro mínimo igualitario para la dignidad de las personas. En una plena sociedad de mercado esas necesidades, como todas las demás, se cubrirán o no por el dinero que uno haya conseguido. No hay lugar para fines morales colectivos.

El ciudadano que abraza este credo deja de serlo para reducirse siempre al papel de consumidor. Y capturada así la conciencia de las personas el Estado puede independizarse de lo que los neoliberales consideran letales peligros del sufragio universal. Dos en especial: el Estado ya no modera-embrida a los más fuertes-exitosos y tampoco protege a los más débiles-fracasados. Sobran las leyes anti-trust o los derechos sindicales. Nadie reclamará ya tales cosas. Se elegirán representantes por sufragio universal, pero lo que estos deban hacer será lo que les susurren los mercados.

Esta tóxica soberanía del consumidor se concreta también en el papel del trabajador en el mercado laboral. Aquí se considera que el mercado (derechos) y su precio (salario) deben verse libres de fricciones entre dos partes iguales que contratan, por eso se consideran el contrato laboral, los salarios mínimos, los horarios, la jornada laboral, los sindicatos, la edad de jubilación, etc. cosas trasnochadas a superar en un contrato mercantil entre presuntos iguales. Como cualquier otra compraventa. Lo que asegura una dependencia extrema del consumidor-trabajador respecto al que lo emplea.

Una dependencia extrema que no solo se cumple para las horas, jornadas y años del trabajo vivo aportado por los muchos a los pocos, sino también para el trabajo social acumulado (la ciencia y la tecnología) que se supone generada, comprada y registrada en favor de los pocos. Con lo que el trabajo intelectual de la mayoría social cava una fosa cada vez más profunda de su dependencia.

En la conciencia del ciudadano neoliberal todo debe adquirirse en el mercado (de bienes y servicios) mientras los medios para poder hacerlo dependerán de su total entrega al mercado (laboral). Reitero: no hay derechos, no hay bienes públicos, no hay fines morales colectivos. Absolutamente todo debe dejarse en manos de intercambios de mercado por medio de dinero.

No obstante uno se pregunta: ¿es posible una real soberanía del consumidor al tiempo que un extremo servilismo del trabajador?. El neoliberalismo sortea este dilema con dos eufemismos. Convenciendo a los trabajadores que ya son todos clase media y de que le sale a cuenta su des proletarización (salir del ámbito del Derecho del Trabajo y de los derechos sociales) hacia la desalarización y la falsa independencia del autónomo (su reinvención como emprendedor).

Y una vez reducido a ese rol de consumidor-emprendedor serán sus intereses y rivalidad para lograrlos los que definan una conducta que nada tendrá que ver con objetivos colectivos. Para una tal sociedad neoliberal el Estado se limitará a garantizar mercados cada vez más amplios y sin fricciones (laboral incluido) y, al mismo tiempo actuará imitando la lógica de una empresa de servicios (los usuarios –enfermos, alumnos- serán ahora clientes-consumidores) o innovadora (Estado emprendedor) en su programa mínimo. Y, en su programa máximo, al Estado se le negará cualquier legitimidad frente al mercado (en la corriente neoliberal radical anarco-capitalista).

Un programa neoliberal mínimo y máximo enfrentado, sintomáticamente de la deriva de los tiempos, en las últimas elecciones presidenciales francesas entre el neoliberalismo cosmopolita de Macron y el anarco capitalismo patriótico de Le Pen.

Siendo así que además en los últimos cincuenta años la ampliación de los mercados globales de bienes, servicios, materias primas o recursos energéticos, así como el traslado de la producción en busca de mercados laborales con excepcionales tasas de ganancia, junto a la globalización de los mercados financieros ha supuesto un hito neoliberal sin precedentes: una disciplina mundial de mercado.

Por un lado esto ha abierto un espacio nunca antes imaginado a la desalarización y devaluación laboral en los viejos centros del sistema, una dependencia laboral extrema empujada por la competencia en un mercado laboral global. Que se asume como inevitable con el señuelo de abaratar los productos de consumo masivo y adictivo. Una competencia global entre individuos que serán ajenos a cualquier forma de solidaridad ciudadana.

Por otro, ha subordinado a la disciplina del mercado mundial de deuda pública las políticas posibles para los Estados (tanto monetaria como presupuestaria) con lo que se cierra el círculo de lo racional y sistémico.

Una disciplina externa que es otra mano de hierro pues se completa con la devaluación fiscal para evitar la huida, se dice, de los inversores en el mercado de capitales. Junto al reclamo del consumidor neoliberal para pagar los mínimos impuestos (para él un Estado del 15 % de PIB sería suficiente). Ya él se encargará de capitalizar en los mercados (de estudios, jubilación, vivienda, seguros médicos, bolsa, etc.) sus particulares intereses.

Hoy la sociedad China es el mayor experimento de tal ideología, mientras que los Estados Unidos serían el referente mundial del éxito de un modelo que, a todos los que lo consigan imitar y llevar a sus últimas consecuencias (la Unión Europea incluida), nos estaría esperando.

Hoy, cuando las TIC, el big data, los algoritmos, sus patentes y sus marcas controlan los procesos productivos, el trabajo humano en ellas acumulado se pone al servicio de la rentabilidad de los ingentes capitales invertidos en ese capital fijo.

Esta puesta a su servicio implica que el objetivo de la producción en muchos casos no será el satisfacer necesidades humanas básicas sino necesidades y mercados creados por la publicidad y el marketing (en realidades virtuales de todo tipo, como Metaverso). El control del proceso de producción y de venta se busca que sea total (captura privativa de datos, patentes, marcas) para que el consumidor solvente pague un precio muy por encima de su coste de producción y así obtener la máxima rentabilidad.

Tanto si se trata de producir bienes o servicios básicos (como pueda ser para las personas dependientes) como si son creados, dicho control buscará utilizar la mínima cantidad de trabajo humano directo posible respecto al capital fijo (material e inmaterial) invertido (máxima productividad).

Para los trabajadores ocupados en dichas producciones se forzará la mayor jornada (semanal, diaria, etc.) posible y con un salario (mejor aún pagos no salariales) que nada tengan que ver con el valor añadido por el trabajo realizado. El salario directo pagado y, más aún, el salario social (servicios públicos) derivado de las cotizaciones e impuestos que soporte la empresa serán los menores posibles en relación al valor añadido en el proceso productivo.

Siendo así que al capital invertido en un proceso productivo concreto a día de hoy nada le importan las consecuencias agregadas derivadas de una sociedad de mercado definida por los puntos anteriores: creciente desempleo estructural, riesgo de pobreza, exclusión social, galopante desigualdad, insuficiencia de la demanda o colapsos, ya financieros, ya ambientales.

Pues para cada inversor capitalista el máximo beneficio y la máxima acumulación de capital son la clave con la que consolidar y ampliar su poder en la sociedad de mercado.

De la mutación neoliberal del trabajo y del capital me ocupo en mi ensayo “Trabajo y capital en el siglo XXI” (2022), fundamentando propuestas para buscar una salida al “trabajar más” de la razón neoliberal (en horas semanales, anuales y a lo largo de la vida). Si se quiere profundizar en este enfoque es muy recomendable el ensayo “La nueva razón del mundo” (2013) sobre todo en sus páginas 325-381.
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Albino Prada. Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Santiago de Compostela, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Vigo, fue miembro del Consejo Gallego de Estadística, del Consejo Económico y Social de Galicia y del Consello da Cultura Galega. Editor de los Documentos del Foro Económico de Galicia (2014-2018). Entre 2006-2018 fue columnista habitual de La Voz de Galicia; colabora en medios como Mundiario, La Maleta de Portbou o infoLibre. Es miembro del Consejo Científico de Attac España.

sábado, 7 de mayo de 2022

¿Qué País Ha Perdido Más Vidas por Covid? . Comentario HHC


Tristemente la respuesta es clara: el Perú. Esto es lo que reporta la Organización Mundial de la Salud (OMS), con datos actualizados hasta fines del 2021. [1] Esto representa un gran desastre nacional, lo que debería llamar a una profunda reflexión y búsqueda de reformas y soluciones, sobre todo en lo que se refiere a la debilidad del Estado peruano.

Pero vayamos por partes. Lo que la OMS ha calculado es estimados de “muertes en exceso” para el período 2020 y 2021. Este es el número de muertes en cada país, y para cada mes o año, que supera el número normal, éste último calculado en base a datos históricos de antes de la aparición de Covid (es decir, antes del 2020).

El número de muertes en exceso es un estimado del número de muertes por Covid, y se considera como una aproximación más exacta y creíble que las cifras de muertes por Covid reportadas por los gobiernos. Esto es en parte porque algunos gobiernos han querido maquillar el impacto de la pandemia, distorsionando las cifras. Por ejemplo, el gobierno de la India había reportado que las muertes por Covid, hasta fines de 2021, no pasaban de medio millón. La OMS estima casi cinco millones de muertes en exceso en India, una cifra diez veces mayor a la reportada por el gobierno.[2]

En la tabla a continuación vemos los cinco países que, en la base de datos de OMS, tuvieron más muertes por exceso en relación a su población durante el período 2020-21: Perú, Bulgaria, Bolivia, Macedonia Norte, y Rusia. Para comparar, la tabla incluye la cifra para algunos otros países latinoamericanos, y para los Estados Unidos.


Fuente: OMSLa tabla ratifica que el país con las mayores pérdidas de vidas por Covid fue Perú, y con amplia diferencia. Es necesario mencionar que, quizá en contradicción con la esperanza de que las cosas habían mejorado después de un muy mal comienzo, las cifras de la OMS dicen que el 2021 fue peor que el 2020: las muertes en exceso, por cada 100000 habitantes, subieron de 406 en 2020 a 467 en 2021.

La tragedia peruana es aún mayor si consideramos que a principios de la pandemia, hacia Marzo de 2020, la situación económica y financiera del país era arguíblemente la más fuerte de todo el mundo emergente. Esto lo he anotado ya antes,[3] pero recordemos que las reservas internacionales eran muy amplias (alrededor del 30 por ciento del PBI anual), la deuda pública sumamente baja (menos del 30 por ciento del PBI), y el acceso al financiamiento internacional prácticamente ilimitado (incluso bastante entrada la pandemia, en Noviembre del 2020, el Perú pudo vender bonos con vencimiento a cien años, a una tasa de interés cercana a 3.25 por ciento anual, mientras cambiaba el presidente tres veces!). En otras palabras, la extremadamente pobre performance del Perú en términos de confrontar la pandemia no se ha debido a falta de dinero.

Entonces, ¿qué falló? Esto debería ser el tema de un gran y serio debate nacional, con el objecto de encontrar formas de que esto no se repita, en el contexto de otros grandes desafíos nacionales, que los habrá (pensemos, por ejemplo, en el cambio climático, o el impacto de la revolución tecnológica). Mi instinto me dice que el gran talón de Aquiles fue la falta de inversión, a lo largo de los años, en desarrollar un aparato estatal moderno, ágil, y competente para enfrentar choques de varios tipos.

Pienso, por ejemplo, que lo que dice el doctor Elmer Huerta al New York Times:

“Cuando un sistema de salud no está preparado para recibir pacientes seriamente enfermos con pulmonía, cuando no puede proveer el oxígeno que necesitan para vivir, o incluso proveer camas para que ellos puedan tener algo de paz, uno recibe lo que hemos recibido”. [4]

es correcto, pero no identifica las preguntas centrales para una reforma efectiva. Por qué faltó el oxígeno, a pesar de que había fondos para comprarlo? Por qué escaseaban las camas y, al mismo tiempo, los ministerios a cargo estaban usando sólo una fracción del presupuesto que tenían disponible para la lucha contra la pandemia?

En cualquier país, el ser identificado como el peor del mundo en la respuesta a una crisis mundial debería ser un impulso mayúsculo al diálogo y búsqueda de acuerdos nacionales para elaborar rectificar rumbos y empezar una reforma mayor del Estado. Me temo, sin embargo, que la noticia será básicamente ignorada. Pero esa es discusión para otro día. Hoy el Perú debería estar de duelo.

Notas

[1] Los datos están disponibles en https://www.who.int/data/sets/global-excess-deaths-associated-with-covid-19-modelled-estimates

[2] Por esto el gobierno de India trató de bloquear la divulgación de los estimados de la OMS. Véase la discusión del NY Times en https: //www.nytimes.com/2022/05/05/health/covid-global-deaths.html?action=click&module=Well&pgtype=Homepage&section=Health

[3] Por ejemplo, https://www.americasquarterly.org/article/peru-squandered-its-early-covid-advantages-heres-how-it-can-recover/

[4] New York Times, artículo citado, traducción mía.

Comentario HHC: La información  disponible no está ranqueada, lo cual para obtener el lugar de Cuba , tuve que hacerlo . y arrojo como resultado que estamos en el lugar 75 entre 194 naciones, lo cual es relativamente medio alto. Los Estados Unidos alcanzan el lugar 40.

Cuba presenta una tasa de letalidad acumulada de 0.77 % . Las provincias Ciego de Avila  (1.18), Granma (1.12), Artemisa y Guantanamo (1.03) son las únicas que exceden la unidad, sin que se sepa cuál son las causas a pesar de que el protocolo médico es igual para todo el país.  Las de más baja tasas son Pinar del Rio (0.53), Cienfuegos (0.54) y Santi Spiritus con (0.56), y La Habana de  mayor problación y mayor concentracion de la misma por km2, exhibe un meritorio (0.70 %).

Les comparto la tabla ranqueada que hice con fuente en los link que dice el artículo.





Un debate abierto sobre el futuro de Cuba

 

 


*Reseña del libro Cuba, el futuro a debate del periodista mexicano Gerardo Arreola.

Quizá fue en el año 2006 la primera vez que reparé en la frase. Entonces les daba clases de comunicación social a estudiantes venezolanos que vinieron a Cuba a formarse como trabajadores sociales y se hizo costumbre la broma de imitar acentos mutuos y expresiones reiteradas por uno u otro grupo.

La que distinguía a los cubanos, sin duda alguna, era aquel contundente “no es fácil” que podía encerrar las más disímiles circunstancias. Podíamos decirla decenas de veces al día sin percatarnos, y utilizarla lo mismo para hablar de los problemas del transporte que de las complejidades de nuestra sociedad, o de cuestiones personales.

Y ciertamente no es sencillo comprender la naturaleza del cubano o la realidad de este país. Está claro que cada pueblo o nación se construye de un amasijo de hechos, pensamientos, momentos que marcan la forja de su carácter, y todo ello imprime un sello, profundidades que es imposible desentrañar en un primer acercamiento, en una primera mirada, o a veces, como es el caso de la isla, incluso luego de largos periodos de vivir en ella y conocer a su gente.La obra es una exhaustiva cronología (por llamarla de algún modo) de los sucesos fundamentales ocurridos en Cuba en los últimos 15 años, una tarea titánica si se toma en cuenta que en la etapa se produjo la salida de sus cargos públicos del legendario fundador de la Revolución de enero de 1959, Fidel Castro; asumió esas responsabilidades otro de los líderes históricos del proceso, Raúl Castro, y finalmente ocurrió el relevo generacional en la dirección del Estado y del Partido Comunista, con la llegada de Miguel Díaz-Canel.

Solo con esos elementos ya valdría la pena acercarse a esta propuesta, pero como la realidad es siempre más rica que la ficción, al cambio de mando en un país gobernado durante casi 60 años por las mismas personas (algo incomprensible para muchos en el mundo, en particular para quienes juzgan desde los estereotipos), se unieron otras circunstancias que hicieron más dramático y singular el momento.

La isla abrazó, desde 2011, un proceso gradual de transformaciones económicas y sociales que obligan a dirigir la mirada justamente hacia el rumbo de esos cambios. A ello se suma que, en este periodo, las siempre controvertidas relaciones con Estados Unidos pasaron del restablecimiento de los vínculos diplomáticos, la firma de 22 acuerdos y la visita del mandatario norteamericano a la isla, entre otras distenciones en el segundo periodo de gobierno de Barack Obama (2009- 2017), a la etapa de mayor recrudecimiento de las políticas coercitivas hacia la mayor de las Antillas con la llegada de Donald Trump (2017-2021), y la continuidad de estas por el presidente Joseph Biden.

El tránsito por esos agitados momentos Arreola lo realiza mediante un hilo conductor: el debate sobre el futuro del país. El autor no valora, no introduce sus opiniones, sino que presenta los hechos, para lo cual tuvo que hacer un ejercicio periodístico de altos kilates, pues no solo indagó en distintos medios de prensa y espacios digitales, sino que debió leer entre líneas, echar mano a archivos personales y atar cabos sueltos para poder construir una pintura de la realidad cubana de esos años.

Lo ayudó su permanencia en la isla como corresponsal de La Jornada, que le permitió ser testigo presencial de muchos de los acontecimientos que narra y, por qué no, adentrarse en los entresijos de la sociedad cubana, para así brindar los sucesos con muchos más matices.

Su obra, sin embargo, no se inclina hacia ninguno de los dos bandos en los que suelen dividirse quienes acostumbran a hablar de la nación caribeña. Mantenerse objetivo y distante, mostrar los acontecimientos sin sesgos es un propósito que se respira en el libro y que consigue en buena medida.

Algunos podrán decir que no está reflejado suficientemente en ella el impacto de las políticas estadounidenses sobre las decisiones políticas adoptadas por Cuba en determinadas circunstancias, y que después determinaron conductas o líneas de acción en el tiempo. Otros podrán tildarlo de “defender al régimen” por mencionar los aciertos y cualidades de los hermanos Castro, como acostumbran a llamarlos en esos grupos. En cualquier caso, Arreola se arriesga a buscar el equilibrio y lo encuentra, y eso permite que el lector participe de este viaje en el tiempo sin entrar en grandes conflictos con el autor.

No es, sin embargo, una lectura lineal, lo que pudiera en determinados momentos confundir a quienes no son seguidores de los temas sobre Cuba. El periodista mexicano opta por abordar tópicos: la enfermedad de Fidel Castro, el ascenso de su hermano Raúl al frente del Gobierno, los cambios en el modelo económico y social del país, la política exterior como expresión de los nuevos tiempos… Es este reacomodo el que lleva a dedicar un capítulo entero a la visita de Obama a la isla, aunque anteriormente se haya hecho alusión a sucesos posteriores.

El libro, amén de un par de inexactitudes históricas o geográficas, me atrevo a decir que es lectura obligada para cualquiera que desee acercarse a la realidad cubana y, más aún, cuestionarse sobre su futuro, no importa el signo de ese cuestionamiento. Es tan acucioso el trabajo de recopilación de información, que incluso a una cubana que vivió buena parte de los acontecimientos a los que alude, la sorprenden enfoques, matices y detalles desconocidos.

Aciertos, sin duda, son la inclusión de un segmento dedicado a la Constitución vigente desde el 10 de abril de 2019, y el epílogo con los sucesos del 11 de julio de 2021, cuando miles de personas salieron a las calles del país, unos en protesta ante la situación de la nación y otros en defensa de la Revolución. Aunque se extrañan, presumiblemente por la añadidura de último minuto, referencias a la campaña mediática que antecedió a este hecho, o el diálogo encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel con distintos sectores sociales, que venía desde su toma de posesión, pero se intensificó con la situación del verano del pasado año.

Cuba el futuro a debate. La era de Raúl Castro y los retos de la transición, de Gerardo Arreola, no es un libro de respuestas, por el contrario, es un libro que nos deja llenos de preguntas. Pone sobre la mesa los hechos en el devenir del tiempo y nos invita a reflexionar al estilo clásico de la filosofía: de dónde venimos y hacia dónde vamos.

A mí en lo personal me hizo recordar la frase que dicen distingue a los cubanos, porque ciertamente “no es fácil” el camino, y el socialismo sigue siendo esa utopía por construir y conquistar.

Menos nudos financieros mejorarían avance de mipymes en Cuba


Consideradas claves en la recuperación económica pospandemia por su ductilidad, las mipymes son al mismo tiempo muy vulnerables en entornos de crisis.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La Habana, 3 may.- Mecanismos más expeditos y flexibles para acceder a financiamiento beneficiarían a las nacientes micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), a fin de convertirlas, como se aspira, en sostenes del desarrollo local en Cuba, asegura el emprendedor Oliesky Fabre.

Arquitecto de profesión, Fabre es uno de los dos socios y director general de la mipyme privada Enparalelo que en el céntrico municipio de Plaza de la Revolución, uno de los 15 de la capital cubana, cultiva alimentos de alto valor nutricional combinando técnicas de agricultura vertical y bajo techo.

Con una decena de trabajadores, Enparalelo es una de las 2974 mipymes privadas creadas aquí desde septiembre de 2021, junto con 51 estatales.

Es asimismo un proyecto de desarrollo local que produce microvegetales (primeras hojas y tallos de hortalizas o plantas herbarias, muy aromáticas y de alto contenido nutricional), además de flores, hongos y algas comestibles.

Pero los trámites para acceder a recursos financieros y ampliar el espacio de producción inicial, un balcón de cinco metros cuadrados a un terreno de unos 500 metros cuadrados, “debieran avanzar con mayor agilidad para los tiempos que necesitamos”, explicó a IPS el joven empresario quien aguarda por un crédito de la Banca de Fomento Agrícola de Cuba.

Nacida en septiembre de 2021, esa banca busca reanimar la deprimida producción de alimentos en este país caribeño, sobre todo de los altamente demandados arroz, plátano (banano), guayaba, yuca (mandioca), frijoles, papa (patata), caña de azúcar, además de carne de cerdo y ganado vacuno.

En 2021 la iniciativa gubernamental entregó el equivalente a 59,4 millones de dólares de 75 millones previstos, según reflejan datos oficiales.

“Todas las personas vinculadas a la producción de alimentos pueden aplicar…, con tasas de interés de 1,5 % para los préstamos destinados a la producción y de 2 % para los de inversiones”, acotó Fabre que los consideró más favorables con respecto a porcentajes de 6,5 % a 7 % de otros créditos bancarios.

Las mipymes en Cuba se autorizaron bajo la figura de Sociedades de Responsabilidad Limitada, y “el capital es independiente de la persona natural, por lo cual no podemos poner patrimonio propio como garantía”, recordó Fabre, quien exhortó a revisar algunas disposiciones con incongruencias y limitaciones al respecto.

Sostuvo que “todas los mipymes en Cuba necesitan capital, no solamente las de nueva creación, para iniciar su actividad y crecer”. Al respecto, consideró importante que las entidades bancarias y financieras dispongan de equipos negociadores “que en dependencia de las particularidades de cada emprendimiento permitan acuerdos más flexibles”.


Oliesky Fabre, director general de la mipyme privada Enparalelo muestra cultivos de microvegetales del también proyecto de desarrollo local que cultiva alimentos de alto valor nutricional en áreas urbanas de Cuba, combinando técnicas de agricultura vertical y bajo techo. La Habana, Cuba.

Obstáculos y oportunidades

Fabre fue uno de los más de medio centenar de emprendedores, representantes de entidades bancarias y financieras, consultores y funcionarios públicos participantes el 28 de abril en la segunda edición de PymeLab 2022, un espacio de intercambio de experiencias de Bélgica y Cuba al cual IPS fue invitada.

Centrado en el rol económico de las pymes en las sociedades actuales, la iniciativa agrupó varias ponencias y un panel con especialistas quienes analizaron además el financiamiento como elemento clave para la gestación y crecimiento de dichos entes.

Al igual que la primera edición, celebrada en La Habana, en diciembre de 2020, organizaron la iniciativa la Embajada del Reino de Bélgica, el servicio de comercio exterior e inversión extranjera belga Hub.brussels y el Ministerio de Economía y Planificación de Cuba.

Colaboraron la Delegación de la Unión Europea (UE) en la isla y la consultoría autónoma Auge, que desde su constitución en 2014 sobresale por el asesoramiento a 60 negocios privados.

Los análisis apuntaron como un obstáculo la escasez de divisas convertibles en el sistema bancario cubano y la imposibilidad de acceder a créditos de organismos financieros internacionales por disposiciones del embargo estadounidense, vigente desde 1962.

Expertos valoran las remesas como esenciales fuentes de inversión, con un importante efecto derrame sobre el consumo de las familias y el sector privado.

Varias fuentes indican que 90 % de los envíos a la isla provienen de Estados Unidos, donde radica la mayor comunidad cubana en el exterior, superior a los 1,3 millones de personas.

Pero las propias fuentes reconocen que en el último año la llegada de remesas cayó abruptamente, debido a los golpes de la pandemia en la economía mundial combinada con la suspensión en noviembre de 2020 de las operaciones de la estadounidense Western Unión, principal compañía que enviaba dinero, por sanciones de la administración del expresidente Donald Trump (2017-2021).

Las autoridades cubanas no suelen ofrecer datos al respecto, pero la consultora estadounidense Havana Consulting Group estima que en 2021 llegaron a Cuba poco más de mil millones de dólares por concepto de remesas, un tercio de los 3 128 millones que habría recibido en 2019.

Otros mecanismos para acceder a fuentes de financiamiento poco utilizadas por desconocimiento o excesiva burocracia estarían en la Ley de Inversión de Extranjera de 2014 cuyo diseño no prohíbe a una mipyme estatal o privada asociarse con un inversionista foráneo y constituir una empresa mixta con capital cubano y extranjero, aunque se reconoce la necesidad de normas complementarias.

También es posible el respaldo financiero a proyectos de desarrollo local a partir del presupuesto de los territorios o de fondos de la cooperación internacional que contemplan apoyos a este tipo de iniciativas en los 168 municipios cubanos, trascendió en el encuentro.

Al mismo tiempo apremia ganar en agilidad y claridad sobre el proceso de garantías bancarias, aumentar el conocimiento de las legislaciones e incentivar una cultura y educación financiera, además de lograr mayor coherencia entre las distintas normas.

Ventilador pulmonar de emergencia desarrollado por el Centro de Neurociencias de Cuba como parte de las acciones para combatir el coronavirus causante de la covid, durante una muestra en la sede del centro Combiomed Tecnología Médica Digital en La Habana.

Alianzas público-privadas

El ingeniero industrial Roberto Hernández apreció que la mipyme privada Emsi Farma, constituida en noviembre de 2021 con 15 trabajadores, esté asociada al Parque Científico Tecnológico de La Habana, “que además de proveer un local con mobiliario y servicio de internet, exime del pago de impuestos durante cinco años”.

Asimismo, “acompaña en la asesoría jurídica para contratos y la protección de marcas y patentes, un servicio que evita crear una estructura interna para esos temas”, explicó a IPS el también jefe de la dirección de aseguramiento de la calidad de dicha empresa de base tecnológica.

Con una experiencia de seis años como emprendimiento autónomo, Emsi Farma se especializa en la automatización de procesos de fabricación de medicamentos en la industria farmacéutica y biotecnológica cubana.

Es una de las 11 mipymes y más de una treintena de proyectos I+D+i (Investigación, desarrollo e innovación) que incuba el referido Parque Científico Tecnológico ubicado desde 2020 en la Universidad de las Ciencias Informáticas, en el municipio de San Antonio de los Baños de la provincia de Artemisa, al suroeste de La Habana.

Tal relación, significó Hernández, “ha facilitado el desempeño de Emsi Farma, y nos permite concentrarnos en la instalación de sistemas automatizados” en la cadena de producción de más de 70 medicamentos y ahorrar al país más de 3,6 millones de euros por sustitución de importaciones.

Durante PymeLab 2022 fue compartida la experiencia de Citydev, una mipyme estatal en Bruselas, ejemplo de asociación público-privado para el desarrollo y renovación urbana de la capital de Bélgica.

Fundada en 1974, esa mediana empresa ha creado a su vez 475 empresas, con 26 000 empleos, además de disponer de cuatro parques para pymes y cinco incubadoras de proyectos.

La nación europea, con una población similar a la cubana, de más de 11 millones de habitantes, cuenta con más de un millón de pymes, responsables de la creación de 63 % de la riqueza nacional, 99 % de las exportaciones y 68 % del empleo, trascendió.

Las incipientes mipymes cubanas nacieron en un muy desfavorable contexto signado por la covid y el fortalecimiento del embargo estadounidense, combinados con el desabastecimienton de productos de primera necesidad y una profundización de la crisis económica en la isla que data de los años 90 del pasado siglo.

A ello se suman los efectos del proceso de reordenamiento económico iniciado en enero de 2021, que disparó los precios y la inflación, superior a 77% al cierre de 2021.

Consideradas claves en la recuperación económica pospandemia por su ductilidad, las mipymes son al mismo tiempo muy vulnerables en entornos de crisis, sobre todo aquellas que resultan del autoempleo o negocios familiares, por lo cual especialistas recomiendan extender políticas públicas de apoyo, enfocadas sobre todo en estimular el empleo femenino y de jóvenes.

ED: EG

viernes, 6 de mayo de 2022

Lamentamos profundamente las pérdidas de vidas humanas y lesionados del Hotel Saratoga

 El Saratoga, la herida abierta


Parece que La Habana entera se ha movilizado hasta allí: policías, carros de bomberos, cisternas de agua, funcionarios; y justo esa operatividad marca la línea delgada, pero fuerte, entre el control y el caos


Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia

Pocos minutos después de las once de la mañana de este viernes, las inmediaciones del hotel Saratoga, a escasos metros del Capitolio Nacional, son un hervidero de gente asustada.  El persistente sonido de las sirenas, el polvo blanco suspendido en el aire, las cintas amarillas intentando aislar el perímetro… todo habla de desastre.

Parece que La Habana entera se ha movilizado hasta allí: policías, carros de bomberos, cisternas de agua, funcionarios; y justo esa operatividad marca la línea delgada, pero fuerte, entre el control y el caos.

En el camino hacia las cercanías del hotel, luego de mostrar la credencial de prensa una y otra vez para poder avanzar, resulta fácil angustiarse. «Los niños de la escuela, los niños», clama una señora.

«Por favor, den marcha atrás, hay peligro todavía», pide, casi implora, el oficial, mientras una mujer, en el borde del llanto, grita: «De aquí yo no me muevo, ahí está mi hermano». « ¿Y si explota de nuevo?, ¿sería una bomba?», pregunta un hombre. «No, fue el gas», le responde alguien.

De frente, el hotel Saratoga parece una de esas casas de muñecas a las que se le puede ver el interior, pero nada hay de inocente en el espectáculo de acero y cemento hechos jirones, de hermosas escaleras de madera truncas, de camas partidas por la mitad… y en lo primero que se piensa es en qué hubiera sido de hallarse ocupadas esas habitaciones, y también en el dolor terrible por los trabajadores que estaban allí, por la gente que pasaba justo en el instante fatal.

Los ojos no quieren ver, pero ven, las sábanas cubriendo los cuerpos, y así se confirma lo evidente ante ese escenario: es improbable que no existan víctimas fatales.

Las fuerzas de rescate y salvamento, mientras tanto, escalan por sobre las inestables pilas de escombros, muchachas y muchachos jovencísimos la mayoría, que apenas se perturban cuando un fragmento se precipita desde las alturas y la multitud contiene la respiración.

Debajo de los pedazos acumulados, por entre los cuales olfatean los perros buscando rastros, hay cuerpos y dicen que también señales de vida, extraerlos será un ejercicio milimétrico, porque un paso en falso podría desencadenar el derrumbe.

Los agentes del orden alertan una y otra vez del riesgo ante la osadía de fotógrafos y periodistas que avanzan en cuanto tienen chance. La congestión de las comunicaciones llega a ser desesperante cuando comienzan a ofrecerse las primeras declaraciones oficiales.

Alivia el alma saber que las niñas y niños de la escuela están bien, se les refugió en la sede del Parlamento, dentro del Capitolio, y allí fueron sus familias a recogerlos. Los vecinos del edificio colindante también se encuentran a salvo.

Pero la cifra preliminar de muertes, heridos y críticos estremece, más aún porque se trasluce que crecerá inevitablemente. No fue una bomba. Fue un accidente. Un terrible accidente.

El ambiente es desolador bajo el sol inclemente del mediodía. Dan ganas de reverenciar a ese joven delgado en traje de bombero que sale cubierto de polvo a tomarse un vaso de agua, o de abrazar a cada uno de los familiares que se ven a lo lejos esperando noticias, con los ojos abiertos hasta la desmesura, fijos en el edificio que parece tan frágil. La palabra «desaparecidos» hace daño.

Allí están el Primer Secretario y Presidente Díaz-Canel, y todas las autoridades imaginables; y está Cuba entera, porque en cuanto reaparece la conexión por unos instantes corre de voz en voz la noticia de que ya están convocando a donar sangre, y de todas partes llegan los mensajes de pesar.

No se para de trabajar en los restos del hotel a la hora en que los primeros equipos de prensa regresan a sus redacciones. Pareciera que la vida se detiene para concentrarse en ese pedazo de país.  

El Parque de la Fraternidad vacío confirma lo inusitado del momento. Es una herida abierta el Saratoga. Tras las cintas, se agolpa todavía la multitud, pero ya no frenética como horas antes, sino afligida. La gente apenas conversa. Es un día triste.

Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia
Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia
Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia
Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia
Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia
Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia

Salvamento y rescate en el Hotel Saratoga Foto: Ricardo López Hevia

Comentario HHC: La sola idea de una posible negligencia en la manipulación del gas , es tremenda (" No ha sido una bomba ni un atentado, sino un lamentable accidente.  Una bala de gas provocó una explosión, y por lo tanto hubo también un derrumbe, un daño estructural —dijo Diaz Canel— ")

Este desastre sobre seres humanos, nos recuerda LA IMPORTANCIA DE SIEMPRE EXIGIR EL CUMPLIMIENTO DE LOS PROTOCOLOS en todas las areas de la vida económica - social. Los resultados abversos cuando se analizan profundamente, siempre hay en la causa, una mala toma de decisiones, equivocación, negligencia de por medio. La solidaridad de todos, donando sangre y ayudando, no por esperado, ha sido increible.

Nuestros principales dirigentes, al frente . 
. agradeció la solidaridad que han manifestado varios países amigos ante la ocurrencia del lamentable accidente del #HotelSaratoga. Según datos preliminares informados en la reunión, se lamenta el fallecimiento de 18 personas, entre ellos una embarazada y un niño.