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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 21 de junio de 2026

Cuba no solo enfrenta la hostilidad del imperio, sino el abandono silencioso de aquellos que, en teoría, debieran disputar el orden unipolar. Comentario HHC

20 de junio por Eric Toussaint




Obra del artista argentino León Ferrari titulada «Civilización occidental y cristiana» (1965). Foto: Eric Toussaint CC

En un momento en el que la solidaridad con el pueblo cubano es de extrema urgencia, publicamos un comentario redactado por Eric Toussaint sobre el artículo del autor cubano Josué Veloz Serrade titulado «Cuba en la encrucijada de un multilateralismo hipócrita»



El título está tomado del importante artículo de Josué Veloz Serrade [1] publicado por la web cubana La Tizza titulado «Cuba en la encrucijada de un multilateralismo hipócrita», escrito en marzo de 2026 y posteriormente publicado por el CADTM en español https://www.cadtm.org/Cuba-en-la-encrucijada-de-un-multilateralismo-hipocrita y en francés https://www.cadtm.org/Cuba-face-a-l-hypocrisie-du-multilateralisme). Me lo envió Aurelio Tejeda desde La Habana. Al enviarme el artículo de Josué Veloz Serrade, al que no conocía, Aurelio escribía: «Es lo mejor que he leído en estos últimos meses». Esta valoración, viniendo de Aurelio, me convenció para leer el artículo. Aurelio Alonso Tejada, nacido en La Habana en 1939, es uno de los intelectuales marxistas y analistas sociales más destacados de Cuba desde la Revolución de 1959. Sociólogo, filósofo y ensayista marxista, es conocido por sus trabajos sobre el socialismo cubano, la religión, la geopolítica y las transformaciones de la sociedad cubana contemporánea. Lo conozco personalmente desde hace más de 30 años. A menudo ha expresado su opinión crítica sobre la situación en Cuba y en algunos momentos esto no ha sido bien recibido por las autoridades, pero siempre se ha mantenido fiel a su compromiso revolucionario y ha permanecido en Cuba, donde su valía es ampliamente reconocida. Aurelio es una de las figuras del pensamiento crítico cubano contemporáneo. Lo conocí al mismo tiempo que a Fernando Martínez Heredia (1939-2017) [2] , Juan Valdés Paz (1938-2021), Rafael Hernández (1946-…) y Luis Suárez (1950-…).

El artículo de Josué Veloz Serrade parte de una idea fundamental: la crisis actual que atraviesa Cuba, en particular la crisis energética, no es principalmente el resultado de fallos internos —aunque los haya—, sino la consecuencia de más de seis décadas de bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Según el autor, el objetivo de esta política no es solo sancionar al Gobierno cubano, sino provocar progresivamente una implosión económica y social con el fin de provocar un cambio de régimen. Cabría añadir que Washington busca una rendición como la que obtuvo de las autoridades de Venezuela en enero de 2026.

Uno de los temas centrales del artículo es la crítica a lo que el autor denomina el «multilateralismo hipócrita». Considera que las grandes potencias que se presentan como defensoras de un mundo multipolar, en particular Rusia y China, se limitan a declaraciones de solidaridad. Condenan el bloqueo en los foros internacionales pero se niegan a adoptar medidas concretas lo suficientemente contundentes que permitan eludirlo, por ejemplo, suministrando más petróleo, creando mecanismos financieros alternativos realmente eficaces o garantizando la protección de los suministros destinados a la isla. Para el autor, esta actitud revela que buscan ante todo mejorar su posición dentro del orden mundial existente, en lugar de transformarlo.

El propio autor destaca: « Cuba no solo enfrenta la hostilidad del imperio, sino el abandono silencioso de aquellos que, en teoría, debieran disputar el orden unipolar. »

El artículo también critica a los gobiernos progresistas de América Latina, en particular a los de Brasil y Colombia. Aunque manifiestan su apoyo a Cuba en el plano retórico, no estarían dispuestos a entablar una verdadera confrontación con la política estadounidense. El autor considera que esta cautela es un error estratégico, ya que el abandono de Cuba debilita, en realidad, al conjunto de las fuerzas que pretenden defender la soberanía de los países del Sur.

El autor resume: « Al permitir que un proyecto soberano sea destruido por el imperio sin consecuencias, envían un mensaje a sus propias poblaciones y a otros actores secundarios: la solidaridad es un lujo que no podemos permitirnos; cuando llegue tu turno, estarás solo.»

Otra idea importante es el rechazo del mito de la autosuficiencia. Según el autor, ningún país del mundo es verdaderamente autosuficiente, ni siquiera Estados Unidos, China o Rusia. Exigir a Cuba que pueda desarrollarse de forma autónoma a pesar del bloqueo constituye, por tanto, una exigencia injusta y poco realista. Esta exigencia sirve sobre todo para trasladar la responsabilidad de la crisis a las autoridades cubanas y minimizar el papel de las sanciones.

El autor también critica el discurso que presenta a Cuba como un «Estado fallido». En su opinión, esta calificación invierte las causas y las consecuencias. Las dificultades económicas, la escasez y la emigración se interpretan como pruebas del fracaso del sistema cubano, cuando, según él, serían en gran medida el resultado de la agresión económica exterior. El relato del «Estado fallido» tendría así la función política de justificar el abandono de Cuba, o incluso de preparar el terreno para una futura intervención.

Para respaldar su argumentación, el artículo establece varios paralelismos históricos. En particular, compara la situación de Cuba con la de la República Española, abandonada por las «democracias» occidentales frente al franquismo, mientras que Hitler y Mussolini intervinieron militarmente para asegurar la victoria de Franco. El artículo también hace referencia a las experiencias de Vietnam e Irán, que ilustrarían la capacidad de resistir agresiones externas. Estos ejemplos pretenden mostrar que el abandono de un país atacado puede tener consecuencias geopolíticas mucho más amplias que su mero destino nacional.

Josué Veloz Serrade presenta a Cuba como un símbolo político. El autor considera que la isla representa la prueba de que es posible resistir durante décadas a la primera potencia mundial, al tiempo que se preservan importantes logros sociales, especialmente en los ámbitos de la sanidad, la educación y la cultura. Es precisamente esta capacidad de resistencia lo que convierte a Cuba en un ejemplo incómodo para el orden internacional dominante.

El autor también analiza los cambios que se han producido en la diáspora cubana, especialmente en la de Miami. Según él, la comunidad cubana afincada en Estados Unidos ya no es la misma que la de los años sesenta. En aquella época, el exilio estaba compuesto en gran parte por miembros de las antiguas élites cubanas —terratenientes, empresarios, profesionales liberales y opositores políticos que habían abandonado la isla tras la Revolución de 1959—. Esta primera generación constituía el núcleo duro del anticastrismo y desempeñó un papel central en la constitución del poderoso lobby cubano-estadounidense favorable al mantenimiento del bloqueo.

El autor afirma que, en la actualidad, la composición sociológica de la diáspora ha cambiado profundamente. La mayoría de los cubanos que viven en Estados Unidos serían ahora migrantes económicos llegados en las últimas décadas. Por lo general, han conservado vínculos familiares, afectivos y culturales muy estrechos con Cuba: padres, hijos, hermanos y hermanas siguen viviendo en la isla y muchos envían regularmente remesas a sus familias.

A partir de esta evolución demográfica, Josué Veloz Serrade desarrolla una tesis política: en caso de una escalada importante o incluso de una hipotética intervención militar estadounidense contra Cuba, Washington ya no podría contar con el apoyo unánime de la comunidad cubano-estadounidense, como habría podido ser el caso en la década de 1960. Bombardear o atacar Cuba equivaldría, para muchos cubanoamericanos, a poner en peligro a sus propias familias, a sus seres queridos y a sus lugares de origen.

El autor va incluso más allá al hablar de una especie de «quinta columna inversa»: mientras que antes Miami se percibía como una base de retaguardia de la oposición a la Revolución cubana, hoy podría convertirse, en determinadas circunstancias extremas, en un foco de contestación a la política estadounidense hacia Cuba. Los lazos afectivos y familiares prevalecerían entonces sobre las divisiones ideológicas.

Por último, el artículo concluye con un llamamiento a la acción. Las declaraciones de solidaridad se consideran insuficientes. El autor pide que los Estados que afirman apoyar a Cuba adopten medidas concretas: suministro de petróleo, creación de mecanismos financieros alternativos, protección de los abastecimientos y presiones diplomáticas reales contra el bloqueo. También insta a los movimientos de solidaridad internacionales a ejercer presión sobre sus gobiernos para que el apoyo a Cuba deje de ser meramente simbólico y se convierta en una política efectiva.

 Comentarios sobre el artículo «Cuba en la encrucijada de un multilateralismo hipócrita».

Comparto en gran medida el análisis y la opinión que expresa Josué Veloz Serrade. Añado las siguientes observaciones.

 1. El abandono de Cuba por parte de Rusia y China.

La actitud de Rusia y China es, efectivamente, tal y como la describe el autor. Las consecuencias de su inacción podrían ser dramáticas. La Rusia dirigida por Putin abandona a Cuba frente a Washington y se sirve de ello en las negociaciones con Trump para que este le deje el máximo margen de maniobra en Ucrania [3] . Putin ha hecho lo mismo con Venezuela, Irán, el Líbano y el pueblo palestino. Desde el inicio de su segundo mandato, Donald Trump ha conseguido que Vladimir Putin, más allá de las protestas verbales, no reaccione ante los actos de agresión y de guerra perpetrados por Washington contra aliados de Moscú, ya sea Venezuela o Irán, o incluso ante el bloqueo total de Cuba aplicado desde finales de enero de 2026. Trump ha dado un giro con respecto a la política adoptada durante su primer mandato, en el que situaba a China y a Rusia en el mismo plano, considerándolas adversarias que pretendían cuestionar el orden internacional dominado por Washington. Donald Trump envía a Putin el mensaje de que está dispuesto a aceptar que Moscú utilice y abuse de la fuerza en su entorno geográfico, especialmente en Ucrania, al igual que lo hace Washington en las Américas, en Oriente Próximo y en otros lugares. Trump reafirma su derecho a hacer uso de la fuerza en cualquier parte del mundo y reconoce, de hecho, el derecho de Putin a hacer lo mismo en un perímetro más limitado que corresponde a una parte del territorio del antiguo imperio ruso de la época de los zares y de la antigua Unión Soviética. Esto se ajusta a una lógica clásica de reparto implícito de las zonas de influencia entre las grandes potencias imperialistas. Putin ha señalado que el documento de estrategia internacional publicado por Trump en diciembre de 2025 coincide en gran medida con la visión de Moscú [4] .

 La falta de ayuda al pueblo cubano en peligro sirve a Rusia y a China como moneda de cambio en sus negociaciones con Estados Unidos. 

[Durante el largo discurso que pronunció en San Petersburgo a principios de junio de 2026 con motivo del Foro Económico Internacional ante una audiencia de personalidades internacionales (representantes de Estados y directivos de empresas), Putin no hizo ninguna referencia a Cuba, Irán, Venezuela ni Gaza [5] . Y solo mencionó una vez lo que denominó el «conflicto en Ucrania». La totalidad de su discurso confirma la crítica expresada por Josué Veloz.

Leer: Éric Toussaint, «Trump, Putin y Ucrania: hacia un reparto de zonas de influencia en detrimento de los pueblos», CADTM, publicado el 6 de abril de 2026, https://www.cadtm.org/Trump-Putin-y-Ucrania-hacia-un-reparto-de-zonas-de-influencia-en-detrimento-de , Trump, Poutine et l’Ukraine : vers un partage des zones d’influence au détriment des peuples

En cuanto a China, aunque Trump ha lanzado una ofensiva contra ella, decide no reaccionar y no acudir en ayuda de Cuba con el fin de limitar la agresividad económica, arancelaria y militar de Washington y mantener el máximo margen de maniobra en su entorno, incluso con respecto a Taiwán.

Durante la cumbre del G7 celebrada en Évian-les-Bains (junio de 2026), Donald Trump declaró públicamente que agradecía al presidente chino Xi Jinping y al presidente ruso Vladimir Putin su «neutralidad» en la guerra con Irán [6] ; podría haber añadido a Cuba y Palestina a la lista.

En cuanto a la actitud de Rusia, China y los BRICS respecto al genocidio en Gaza, véase: «¿Por qué los BRICS no denuncian el actual genocidio en Gaza?»23760

La falta de ayuda al pueblo cubano en peligro sirve a Rusia y a China como moneda de cambio en sus negociaciones con Estados Unidos.

Rusia y China podrían, juntas o por separado, desafiar el bloqueo total decretado por Washington contra Cuba sin correr riesgos insuperables.

 2. Los gobiernos de Lula en Brasil y de Claudia Sheinbaum en México

En cuanto a los gobiernos progresistas de América Latina, estoy de acuerdo con la firme crítica que se les dirige: su falta de acción decidida frente al bloqueo de Washington contra Cuba es perjudicial. La crítica de Josué hacia Brasil está totalmente justificada. Me parece exagerado poner la actitud de la Colombia de Petro en la misma categoría que la de Brasil. El Gobierno colombiano no tiene el mismo poder ni un margen de maniobra comparable al de Brasil.
Aunque Josué no lo hace en su artículo, también es legítimo dirigir una crítica al Gobierno de Claudia Sheinbaum. No obstante, hay que precisar los hechos. Hasta finales de 2025, el principal proveedor de petróleo de Cuba seguía siendo Venezuela. Reuters indicaba en enero de 2026 que en 2025 Venezuela había suministrado a la isla unos 26 500 barriles al día, frente a los aproximadamente 5 000 barriles al día de México, que entonces ocupaba el segundo lugar [7] . No fue hasta la interrupción de los envíos venezolanos a finales de 2025 y principios de 2026 que los suministros mexicanos se convirtieron en un apoyo energético especialmente importante para Cuba [8] . La propia Claudia Sheinbaum reconoció entonces que, en este nuevo contexto, México se había convertido en un «importante proveedor» para la isla, al tiempo que precisaba que anteriormente ese papel lo desempeñaba Venezuela [9]. Ante las amenazas arancelarias y financieras esgrimidas por Donald Trump, México suspendió posteriormente sus envíos directos de crudo y reorientó su ayuda hacia los suministros humanitarios y las gestiones diplomáticas [10] . La crítica que se le puede hacer a la presidencia de México es haber interrumpido, bajo presión estadounidense, un suministro que se había vuelto crucial tras la ruptura con Venezuela. Paralelamente, Claudia Sheinbaum negocia activamente con Washington para obtener exenciones especiales que permitan a Cuba volver a recibir energía.

Como países productores y exportadores de petróleo, con gobiernos progresistas al frente, Brasil y México deberían enviar petróleo a Cuba, aunque la presión, las represalias arancelarias y las amenazas de Trump sean fuertes. Cabe destacar que las exportaciones de crudo de Brasil suelen alcanzar entre 1,5 y 2 millones de barriles al día. Las exportaciones de petróleo de México oscilan entre 0,5 y 0,8 millones de barriles diarios, pero Cuba solo necesita importar entre 80 000 y 100 000 barriles. Por lo tanto, abastecer a Cuba de petróleo es factible.

La mejor opción sería un acuerdo entre el Gobierno de Lula en Brasil y el de Sheinbaum para desafiar conjuntamente el bloqueo y suministrar regularmente el petróleo que Cuba necesita, además de la ayuda humanitaria en forma de alimentos, medicamentos, etc., que actualmente proporcionan estos dos Gobiernos. Los barcos que transporten el petróleo y el resto de la ayuda a Cuba deberían estar protegidos conjuntamente por las marinas de guerra de México y Brasil.

Recuadro : La ayuda humanitaria prestada por el Brasil de Lula y el México de Sheinbaum

Entre febrero y junio de 2026 México fletó seis convoyes oficiales de ayuda humanitaria con destino a Cuba. El primer envío de gran envergadura (febrero de 2026): Por orden directa de la presidenta, dos buques de apoyo logístico de la Armada mexicana (el Papaloapan y el Isla Holbox) transportaron más de 814 toneladas de provisiones (entre ellas 536 toneladas de alimentos básicos y artículos de higiene, así como 277 toneladas de leche en polvo). El segundo envío importante (finales de febrero de 2026): Los buques de la Armada transportaron 1 193 toneladas de alimentos, entre los que destacaban las alubias y la leche de fórmula. Continuación de los envíos en mayo - junio de 2026: Otros buques de carga, como el Asian Katra, que llegó al puerto de La Habana el 7 de junio de 2026, siguen abasteciendo a la isla con productos básicos para paliar la escasez de alimentos.

La ayuda humanitaria prestada por Brasil. En febrero de 2026, Brasil envió de urgencia 2,5 toneladas de medicamentos de primera necesidad por vía aérea a La Habana. A lo largo del mes de marzo Brasil envió un nuevo cargamento de emergencia que incluía 80 toneladas de medicamentos.

La ayuda humanitaria de México a Cuba es, en general, más importante, más frecuente y directa que la que presta Brasil.

México despliega su propio ejército: la presidenta Claudia Sheinbaum utiliza directamente los buques de guerra de la Armada mexicana (como el Papaloapan, el Isla Holbox y el Huasteco) para romper el bloqueo marítimo de Cuba. Estos buques militares del Gobierno transportan la carga de puerto a puerto.

Brasil, para evitar un conflicto más con Trump, recurre a la ONU: La ayuda brasileña consiste en una promesa de alimentos que transita por los canales multilaterales del Programa Mundial de Alimentos (PMA). Brasil suministra la mercancía, pero su distribución depende de la logística de terceros o de la capacidad de los buques cubanos para ir a recogerla.

Brasil se protege jurídicamente: para evitar que sus empresas (como Petrobras) sean objeto de sanciones estadounidenses, Brasil califica estrictamente sus envíos como «donaciones humanitarias» multilaterales.
México hace entrar sus buques militares directamente en la bahía de La Habana. Brasil, por el contrario, delega totalmente la gestión material a la ONU y al Programa Mundial de Alimentos (PMA). Se trata de una ayuda esencial pero «neutral», que no conlleva la misma carga de confrontación política.

 3. El trío formado por España, Brasil y México se ha limitado hasta ahora a las protestas verbales, mientras que Cuba necesita un apoyo práctico urgente

A mediados de abril de 2026 se celebró en Barcelona una cumbre denominada Global Progressive Mobilisation (GPM). La figura más destacada fue el jefe del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez. También estuvieron presentes Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y el presidente uruguayo Yamandú Orsi, así como Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica.

Los Gobiernos de México, España y Brasil adoptaron una declaración conjunta para defender a Cuba frente a la política de Trump, pero no decidieron enviar de forma conjunta el petróleo que Cuba tanto necesita.

Un frente de solidaridad con Cuba liderado por el trío España, Brasil y México para suministrar conjuntamente petróleo a Cuba dificultaría mucho más una reacción dura por parte de Trump. Como deja claro Josué Veloz en su artículo, limitarse a declaraciones de apoyo a Cuba no está en absoluto a la altura de lo que está en juego ni de las amenazas muy concretas que ponen en peligro la supervivencia de la experiencia única que representa hoy Cuba a los ojos del mundo.

Sería necesaria una campaña de movilización en estos tres países para presionar a sus gobiernos para que, por separado o conjuntamente, suministren el petróleo que Cuba necesita, además de la ayuda humanitaria (alimentos, medicamentos) y de equipamiento como paneles solares.

 4. La solidaridad de los pueblos

Josué Véloz tiene razón al escribir: «Cuba cuenta con algo que ningún bloqueo puede estrangular del todo: cuenta con los pueblos del mundo más que con los Estados. Con los movimientos de solidaridad que en cada país se reúnen, organizan y preparan envíos de ayuda.»

Las campañas de solidaridad con Cuba tienen una larga historia y están arraigadas en las prácticas de una amplia gama de movimientos. Poco después de que Trump anunciara a finales de enero de 2026 el endurecimiento del bloqueo contra Cuba, surgió la iniciativa de una flotilla de barcos hacia Cuba, algo similar a la «flotilla Sumud» para Gaza, que llegó a Cuba en marzo. Se han celebrado en varias ocasiones manifestaciones frente a las embajadas de Estados Unidos en distintos países. En México se han puesto en marcha varias iniciativas, en particular por parte de cooperativas de pescadores, sindicatos y partidos políticos. En Brasil, sindicalistas del sector petrolero piden al Gobierno que suministre petróleo a Cuba, al igual que los partidos de izquierda y el Movimiento de los Sin Tierra (MST). En mayo de 2026 un sindicato de trabajadores petroleros se manifestó ante la sede de la empresa estatal Petrobras para exigir que Brasil rompa directamente el bloqueo petrolero enviando combustible a Cuba.

En España se puso en marcha a partir de marzo de 2026 la campaña «Rumbo a Cuba». Reúne a más de 20 organizaciones sociales y políticas para enviar material energético de emergencia a la isla. Se trata de organizaciones situadas a la izquierda del Partido Socialista (PSOE), que dirige el Gobierno, pero que no toma ninguna iniciativa concreta. La misión tiene como objetivo suministrar e instalar paneles solares fotovoltaicos en el Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez de La Habana. Esta acción garantiza la autonomía eléctrica de la unidad de cuidados intensivos, del laboratorio y de la terapia intermedia ante los repetidos cortes de la red eléctrica cubana.

La operación se basa en el fletamento del buque Astral, propiedad de la ONG de rescate marítimo Open Arms. El buque zarpó del puerto de Barcelona en mayo de 2026 y realizó escalas solidarias y de carga en Valencia, Málaga, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria y Lanzarote. Se dirige a Cancún, en México, y se espera que llegue a La Habana a mediados de julio de 2026. Se han recaudado 150 000 euros para la compra del material que se transporta a Cuba.

Cabe destacar también que más de 40 municipios españoles han reactivado la cooperación con Cuba. Añadamos que existen numerosas iniciativas de ayuda organizadas por diversos movimientos en el País Vasco y Canarias.

Pero hay que reconocer que, hasta ahora, el movimiento de solidaridad de los movimientos sociales y las organizaciones políticas con el pueblo cubano es demasiado débil, mientras que la situación humanitaria se deteriora en la isla. Lamentablemente, hasta el momento no se ha producido ningún gran movimiento de protesta en Estados Unidos contra la política criminal de Trump hacia Cuba.

Bajo la presión y las amenazas de Trump, grandes empresas españolas del sector turístico, como el grupo hotelero Meliá, han anunciado que abandonan la isla. El flujo de turistas ha disminuido considerablemente, lo que ha reducido aún más los ingresos en divisas. Ante la inacción de Rusia, China, los gobiernos progresistas latinoamericanos, el Gobierno español y la izquierda tradicional, las autoridades de La Habana se encuentran en un callejón sin salida. La Presidencia cubana ha anunciado medidas económicas en respuesta al chantaje de Trump [11]. Habrá que analizarlas rigurosamente.

Es urgente reforzar las iniciativas unitarias de solidaridad con Cuba frente al bloqueo. Se ha iniciado una carrera contra reloj.

El autor agradece a Christian Dubucq y a Fernanda Gadea por la revisión del texto.

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Notas

[1] Josué Veloz Serrade es un psicólogo, ensayista e investigador cubano afincado en Argentina. Licenciado en Psicología por la Universidad de Ciencias Médicas de Pinar del Río y con un máster en Psicología Clínica por la Universidad de La Habana, actualmente realiza investigaciones de doctorado en Ciencias Sociales y Psicología en Argentina. Es miembro del comité editorial de La Tizza, revista cubana de pensamiento crítico, así como de la Cátedra Gramsci del Instituto Juan Marinello.

[2] Fernando Martínez Heredia entrevistado por Éric Toussaint, «Cuba de 1959 a 1999 desde una perspectiva histórica» https://www.cadtm.org/Cuba-de-1959-a-1999-desde-una

[3] Rusia envió un petrolero a Cuba que llegó al puerto de Matanzas a finales de marzo de 2026 con un cargamento de petróleo suficiente para cubrir las necesidades del país durante unos quince días. Es el primer petrolero que llegó a Cuba desde enero de 2026. Trump lo permitió a pesar del embargo total decretado sobre los suministros de petróleo a las autoridades de la isla. Probablemente se trate de un gesto de Trump hacia Moscú en relación con la guerra en curso en Oriente Próximo. Entre abril y mayo de 2006 Rusia no envió ningún petrolero a Cuba

[4] Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, comentó el documento de estrategia de seguridad nacional durante una entrevista concedida el 7 de diciembre de 2025 al periodista estatal ruso Pavel Zarubin para el canal Rossiya 1, ampliamente difundida por medios de comunicación rusos como Interfax, Fontanka o TASS: «Los ajustes introducidos en la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos se corresponden en gran medida con nuestra visión». Fuente: fontanka.ru https://www.fontanka.ru/2025/12/07/76159504/

[5] El discurso de Putin fue traducido y publicado en español por Le Grand Continent, que añadió sus comentarios: «El nuevo orden multipolar según Vladimir Putin», Le Grand Continent, 6 de junio de 2026, : https://legrandcontinent.eu/es/2026/06/07/el-nuev-orden-multipolar-de-vladimir-putin-x/

[6] Reuters, Steve Holland y Trevor Hunnicutt, «Trump agradece a Xi, de China, y a Putin, de Rusia, su “neutralidad” en la guerra de Irán», 17 de junio de 2026, https://www.reuters.com/world/china/trump-thanks-chinas-xi-russias-putin-being-neutral-iran-war-2026-06-17/

[7] Reuters, «El tiempo corre en Cuba mientras Trump corta el suministro de petróleo venezolano», 13 de enero de 2026, https://www.reuters.com/business/energy/clock-ticks-cuba-trump-cuts-off-venezuelan-oil-2026-01-13/

[8] Reuters, «Sheinbaum, de México, no niega haber suspendido el envío de petróleo a Cuba», 27 de enero de 2026

[9] Reuters, «Sheinbaum afirma que México no ha aumentado los envíos de petróleo a Cuba ante la situación de Venezuela», 7 de enero de 2026 https://www.reuters.com/business/energy/sheinbaum-says-mexico-has-not-increased-oil-shipments-cuba-amid-venezuela-2026-01-07/

[10] Reuters, «Barcos mexicanos con ayuda humanitaria entran en el puerto de La Habana», 12 de febrero de 2026,

[11] EFE, «Díaz-Canel pide propuestas de reforma económica para Cuba a expertos no oficialistas y críticos», 17/06/2026 https://efe.com/economia/2026-06-17/diaz-canel-pide-propuestas-reforma-economica-expertos-no-oficialistas-criticos/ ; EFE, «El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anuncia por sorpresa un paquete de reformas económicas», 12/06/2026, https://efe.com/economia/2026-06-12/diaz-canel-anuncia-paquete-reformas-economicas-tiempos-hay-cambiar/

Comentario HHC: De Rusia se dijo recientemente, que fracaso en buscar apoyo en la ONU para enviar Petroleo a Cuba. Después que envió el único barco que ha llegado a Cuba este 2026.

¿ Y los paises africanos ? Por ejemplo Angola ocupa el lugar 18 de los productores de Petroleo a nivel mundial. Y Sudafrica ni una nota de apoyo. Mutis. 

Namibia si hace dos dias, el primer ministro de Namibia, Tjitunga Elijah Ngurare, hizo un llamado firme a apoyar a Cuba ante el recrudecimiento del bloqueo y las sanciones de Estados Unidos. Sus palabras fueron contundentes: “Es nuestro turno de apoyar a Cuba. Sería muy egoísta olvidarlos. Estamos con ustedes”. Y en estos momentos hay una campaña en Namibia que ya recaudó más de 700,000 dólares namibios para comprar medicamentos y suministros esenciales para nuestra isla.

Nicaragua, mucho apoyo político con declaraciones y hasta ahí. Colombia envió recientemente 100 TON de ayuda humanitaria.

Mexico es el pais que mas nos ha ayudado en estos momentos.

En este contexto, algo habia que hacer a lo interno, no podemos vivir de la caridad internacional , que ademas insuficiente para nuestras necesidades, y las medidas presentadas recientemente buscan una salida.¿ Será nuestra NEP?. Veremos como marcha. Que EEUU ya las rechace es un buen sintoma.

sábado, 20 de junio de 2026

Camagüey implementa estrategia de distribución de carbón a la población



Por Luis Adrián Viamontes Hernández/ Adelante 19 Junio 2026



Foto: Archivo


CAMAGÜEY. - El carbón se ha convertido en los últimos días en uno de los temas más sensibles para los camagüeyanos. Con el gas licuado y los combustibles cada vez más escasos, cocinar los alimentos se ha vuelto un desafío cotidiano.

Ante ese escenario, el gobierno local desarrolla acciones para enfrentar la situación y garantizar el acceso del carbón a la población.

Lázaro Echeverría Rodríguez, intendente del municipio Camagüey, compareció ante los medios de prensa para explicar la estrategia.

A partir del sábado 20 de junio comenzará la distribución, y el kilogramo de carbón se venderá a 70 pesos, informó. Un saco de 20 kilos, el formato más común en la ciudad, costará 1400 pesos.

La medida busca ponerle freno a la especulación desatada en el mercado informal, donde el mismo saco ha llegado a venderse entre 3500 y 4000 pesos.

“Los precios especulativos es lo que nosotros no debemos de permitir”, sentenció el funcionario, quien explicó que el ajuste responde al incremento de los costos de producción, especialmente el combustible que utilizan los productores para cortar y transportar el carbón.

Aclaró que no se ha orientado el cierre de los puntos de controles y que todo el carbón que pueda llegar de las bases productivas de la cabecera y de otros municipios será bienvenido.

"No hemos retirado ni descomisado ningún saco de carbón a las personas que hoy están comercializando en nuestra ciudad. Todo el que produce y comercializa puede seguir, pero con un precio justo”.

Además explicó que cortar marabú no requiere de guía forestal, uno de los pretextos utilizados en el mercado informal para elevar las cifras.

Ante los precios abusivos, la vía elegida no es el decomiso, sino la venta forzosa: si un vendedor no quiere bajar el precio, se le obligará a vender al precio oficial.

Desde este viernes comenzará la entrada de carbón a la cabecera provincial.

El plan inicial contempla 1200 sacos provenientes de otros municipios, más 500 sacos de la propia producción local. En total, 1700 sacos que comenzarán a distribuirse el sábado, cantidad todavía insuficiente ante la demanda.

El intendente detalló que el municipio cuenta con 43 entidades de base, de las cuales solo dos no pueden producir carbón por falta de marabú en su patrimonio. El resto, 33 cooperativas y 10 Unidades Empresariales de Base, ya están incorporadas a la producción, aunque reconoció que lo que se produce no alcanza para la población.

La distribución no se hará en placitas ni puntos fijos tradicionales. La estructura elegida son las zonas de defensa, activadas desde hace varias semanas. Cada zona, con su presidente y sus subgrupos, organizará la venta directa del productor al consumidor, sin intermediarios.

“El productor no va a vender el carbón a un tercero para que ese le ponga un por ciento. La idea es llevar el carbón allí donde más se necesita: zonas con largos apagones, comunidades sin agua, barrios donde la gente no tiene cómo cocinar", subrayó.

Antes que el carbón llegue a toda la población, se priorizará a quienes más lo necesitan. Los ocho perfiles vulnerables definidos por la Dirección de Trabajo serán los primeros en recibir el producto.

El Gobierno insiste en que la venta sea por lata y no por saco, para que el carbón alcance a más personas.

Lo que produce el municipio no llega a la población porque buena parte ha tenido que destinarse al consumo social. Echeverría Rodríguez enumeró 24 Sistemas de Atención a la Familia, 23 círculos infantiles, seminternados y tres casas de niños sin amparo parental que reciben carbón del gobierno para poder cocinar los alimentos, ante la falta de gas licuado.

En sus declaraciones, el intendente dejó ver que el camino será largo, este solo es un paso, pues la producción local actual no alcanza y la especulación no se frena con buenas intenciones, sino con acciones sostenidas en el tiempo.

¿Hay otra alternativa para Cuba? (1)


19/06/2026

Por Liu Mok León (*)


Dibujo Adán Iglesias Toledo (**)

Las transformaciones económicas anunciadas esta semana han abierto uno de los debates más importantes de las últimas décadas en Cuba. El país enfrenta una crisis profunda, marcada por la escasez, la emigración, el deterioro de los servicios públicos y el impacto persistente y recrudecido del bloqueo estadounidense. Sobre ese diagnóstico existe un amplio consenso. Donde comienzan las diferencias es en la respuesta.

Los defensores del nuevo paquete de medidas argumentan que el país se encuentra ante la disyuntiva inevitable de avanzar hacia una mayor apertura al mercado o continuar con el deterioro económico actual. Sin embargo, presentar el debate en esos términos puede conducir a una falsa elección. Cuba necesita cambios urgentes, pero no todos los cambios posibles apuntan necesariamente a una sola dirección.

Sería un error defender la inmovilidad. Muchas de las reformas discutidas llevan más de veinte años apareciendo en documentos, debates y propuestas sin llegar a materializarse plenamente. El costo de la indecisión también ha sido enorme. Parte de la situación actual es resultado de transformaciones aplicadas tarde, incompletas o paralizadas por la resistencia, no sin razones, a la dirección de los cambios propuestos. Cuando los problemas se acumulan durante décadas, la ausencia de decisiones también termina convirtiéndose en una decisión de alto costo social, político y económico.

Pero reconocer la necesidad de transformar no obliga a aceptar que la única salida sea ampliar progresivamente los espacios de acumulación privada de capital o convertir las empresas estatales en sociedades por acciones abiertas a nuevos inversionistas. Tampoco implica asumir que la creciente participación de los mecanismos de mercado resolverá automáticamente los problemas estructurales de la economía cubana.

La pregunta central es otra: ¿quién controlará los recursos del país y quién se beneficiará de la riqueza que estos generen?

Las propuestas presentadas incluyen la posibilidad de transformar empresas estatales en sociedades mercantiles, permitir la compra de acciones por parte de actores estatales y no estatales, ampliar la participación del capital privado en la actividad bancaria y extender la presencia de la inversión extranjera en múltiples sectores. Son cambios de gran alcance que modificarían la estructura económica del país durante las próximas décadas.

Sin embargo, llama la atención que apenas se discutan alternativas que profundicen la participación directa de los trabajadores y de las comunidades en la gestión económica. El debate parece moverse entre dos polos: mantener estructuras burocráticas inmóviles e ineficientes o transferir mayores espacios al capital privado. Entre ambos existe un terreno poco explorado.

La cuestión no es negar los problemas que estas reformas pretenden resolver. Es evidente que las empresas estatales cubanas operan hoy bajo enormes restricciones. Muchas enfrentan dificultades para acceder a financiamiento, contratar servicios bancarios internacionales o participar en cadenas globales de suministro debido al régimen de sanciones impuesto por Estados Unidos. Ignorar esa realidad sería irresponsable.

Sin embargo, reconocer el problema no implica aceptar una única solución. El hecho de que las empresas estatales sean vulnerables a sanciones no implica necesariamente que la respuesta deba consistir en transferir progresivamente funciones económicas fundamentales a actores privados. También es posible construir mecanismos alternativos que distribuyan riesgos sin renunciar al control social de la economía.

Una opción distinta sería avanzar hacia formas de autogestión obrera y comunitaria. En lugar de transformar empresas estatales en sociedades por acciones donde el poder de decisión termina dependiendo de quién posee más capital, podría avanzarse hacia empresas gestionadas democráticamente por sus trabajadores.

La diferencia es fundamental. Bajo un esquema accionarial tradicional, quienes poseen más acciones acumulan mayor capacidad de decisión. Bajo un esquema de autogestión, cada trabajador tendría voz y voto en la elección de la dirección de la empresa, en la aprobación de los planes de inversión, en la definición de prioridades productivas y en la distribución de utilidades. No se trataría de una participación simbólica o consultiva, sino de mecanismos institucionales en los que el poder económico se ejerza efectivamente desde la base.

La propiedad privada podría seguir existiendo y desempeñando un papel importante en la economía nacional. El problema no es su existencia, sino su expansión como solución casi exclusiva a problemas que también pueden abordarse mediante fórmulas cooperativas, comunitarias y autogestionarias. Una economía más diversa no exige necesariamente que cada nuevo espacio de autonomía termine convirtiéndose en un espacio de acumulación privada.

Del mismo modo, la descentralización financiera no tiene por qué significar exclusivamente la expansión de la banca privada tradicional. Cuba podría impulsar una red nacional de bancos cooperativos, fondos municipales de desarrollo y asociaciones de crédito gestionadas localmente. Estas instituciones podrían captar ahorro, financiar proyectos productivos y canalizar remesas hacia la producción de alimentos, la generación distribuida de energía y pequeñas industrias locales.

A diferencia de la banca comercial convencional, cuyo objetivo principal es maximizar la rentabilidad financiera, estas entidades priorizarían el fortalecimiento de las capacidades productivas de cada territorio. Los recursos generados por una comunidad podrían reinvertirse en esa misma comunidad.

Existen además oportunidades tecnológicas poco exploradas. Una plataforma nacional de compras y suministros permitiría conectar directamente a productores, cooperativas, empresas estatales y gobiernos municipales. Un agricultor podría conocer en tiempo real la demanda de escuelas, hospitales o industrias de procesamiento; una fábrica podría publicar sus necesidades de insumos; y los municipios podrían coordinar proyectos productivos sin depender de múltiples niveles burocráticos. La tecnología que hoy utilizan grandes corporaciones para optimizar las cadenas de suministro podría emplearse para fortalecer la coordinación económica desde la base.

La producción de energía constituye otro ejemplo. En lugar de depender exclusivamente de grandes inversiones centralizadas, podrían crearse cooperativas energéticas locales capaces de instalar y gestionar sistemas solares comunitarios. Los beneficios económicos permanecerían en los municipios, reduciendo simultánea y progresivamente la dependencia energética y la necesidad de importaciones.

Incluso las remesas podrían orientarse de manera diferente. Hoy una parte importante termina financiando el consumo o las actividades comerciales de corto plazo. Fondos comunitarios de inversión permitirían que emigrados y residentes aportaran recursos a proyectos productivos locales bajo reglas transparentes y con control democrático, compartiendo los beneficios con las comunidades donde se realizan las inversiones.

Ninguna de estas propuestas eliminaría por sí sola los efectos del bloqueo ni resolvería mágicamente los problemas acumulados durante décadas. Pero apuntan en una dirección diferente. En lugar de responder a las limitaciones externas desplazando progresivamente el centro de gravedad económico hacia actores con mayor capacidad de acumulación de capital, buscarían ampliar la capacidad productiva del país fortaleciendo la participación directa de trabajadores, cooperativas y comunidades.

Al final, la discusión no trata únicamente sobre empresas, bancos o mecanismos de mercado. Trata sobre poder. Toda reforma económica redistribuye poder. La pregunta que Cuba deberá responder en los próximos años es sencilla: ¿la crisis se superará ampliando la capacidad de decisión de quienes producen la riqueza del país o trasladando progresivamente esa capacidad hacia quienes poseen los recursos para comprarla? De la respuesta dependerá no solo el rumbo de la economía, sino también el carácter del proyecto social cubano en las próximas décadas.

Ese debate sigue abierto. Y probablemente sea el más importante de todos.

Nota Mate Amargo:

(1) El siguiente artículo se publica en los marcos del nuevo paquete de medidas aprobado por el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y la Asamblea Nacional del Poder Popular (legislativa) en esta semana.

(*) Liu Mok León es un economista cubano. Fue investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas y consultor de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Sus principales áreas de trabajo abarcan las políticas públicas, la regulación financiera, la economía agrícola y el desarrollo económico. Por su trayectoria, ha sido galardonado con el Premio Nacional de Historia Económica Regino Boti León, el Premio de Economía Raúl León Torras y el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba.

(**) Profesor Adán Iglesias Toledo, Dibujante Gráfico Cubano, Caricaturista Editorial y Director del Medio humorístico DEDETE del Periódico Juventud Rebelde, miembro de la UNEAC, la UPEC y la REDH (Capitulo Cuba). Colabora con varios medios de prensa en su país y en el extranjero. Autor de varios logotipos, y campañas publicitarias, posee en su haber múltiples exposiciones individuales y colectivas, talleres e intervenciones nacionales e internacionales y ha sido premiado por más de 40 veces en su país y otros países.

viernes, 19 de junio de 2026

La hora de la reforma económica: ¿será esta vez diferente?


19 junio 2026



Imagen generada con inteligencia artificial

El gobierno cubano acaba de presentar lo que, a mi juicio, constituye el programa de reformas económicas más ambicioso desde 1959. Evidentemente, faltan temas —y no menores— por definir: el marco legislativo que habilitará cada medida propuesta, su letra pequeña, así como la implementación oportuna y secuenciada de todo lo anunciado.

Además, sobre todo el programa pesa un problema que el propio gobierno ha contribuido a construir: el deterioro de su credibilidad. Después de años de reformas aplazadas o implementadas a medias, resulta inevitable la pregunta que muchos cubanos se hacen hoy: ¿por qué esta vez sería diferente?

No obstante, dejando aparcadas por el momento estas cuestiones, que son muy relevantes, mi primera valoración es que el programa económico anunciado no constituye un ajuste parcial de la economía, sino una reforma sistémica con potencial significativo. Sí, son reformas estructurales que intentan actuar sobre algunas de las causas más profundas del estancamiento económico que arrastra el país desde hace décadas.

Pero hay un problema. En realidad, varios. Y todos tienen que ver con el contexto en que estas reformas llegan.

A nadie se le escapa que estos anuncios tienen lugar en el momento más complejo que ha vivido el país en mucho tiempo. Cuba se encuentra al borde de una crisis humanitaria, sometida a sanciones sobre resortes clave de la economía —precisamente aquellos que serían necesarios para que muchas de estas reformas funcionaran— y, por si fuera poco, bajo el riesgo de una escalada militar con los Estados Unidos.

Y, siendo realista, los contextos geopolíticos siempre condicionan lo que un gobierno puede hacer en materia económica, política y social.

Hasta qué punto estas reformas sirven para sacar al país de la situación actual es un tema abierto a discusión, sobre el cual versó mi anterior contribución en este espacio.

En el presente artículo discuto los posibles escenarios que se abren tras las medidas y cómo estas condicionarán el alcance y la efectividad de las reformas propuestas.

¿Por qué lo anunciado esta vez es diferente?

Por primera vez en muchos años aparecen reunidos en un mismo programa elementos que proponen transformaciones significativas sobre los fundamentos institucionales del modelo económico vigente.

En lugar de enumerar medidas concretas —que pueden consultarse en diferentes medios— resumiré en cuatro pilares lo que, en mi opinión, constituye el núcleo de la propuesta.

El primer pilar es la nueva articulación entre empresa, propiedad, planificación, precios, subsidios, moneda y sistema financiero.

Previsiblemente, bajo las nuevas reglas, la empresa estatal dejaría de operar como una extensión administrativa del Estado para acercarse a una lógica corporativa: autonomía de gestión, salarios negociados, precios descentralizados, eliminación de subsidios, procedimientos de quiebra, valoración de activos y conversión en sociedades mercantiles.

Y aquí radica una de las rupturas más importantes con la lógica económica predominante durante décadas.

A su vez, se abre la posibilidad de participación accionaria de actores estatales, privados, extranjeros e incluso personas naturales. Ese cambio no es menor: introduce una nueva frontera entre propiedad pública, gestión empresarial y capitalización privada.

El segundo pilar es la reforma de la planificación centralizada.

El Estado declara que abandonaría progresivamente la asignación física de recursos para moverse hacia una planificación financiera, con mayor peso de las señales de mercado. Esto, combinado con la descentralización de precios, el mercado cambiario, las subastas de divisas, las devaluaciones sucesivas y la dolarización parcial, supone reconocer que la economía no puede seguir funcionando sobre la base de precios administrados, asignaciones discrecionales y tipos de cambio ficticios.

El tercer pilar es el complemento entre lo social y lo fiscal.

La eliminación de subsidios a productos y empresas, junto con el tránsito hacia subsidios a personas, implica aceptar costos reales y trasladarlos a precios. Esa es una condición indispensable para restaurar racionalidad económica. Pero también constituye una fuente enorme de tensión social y, probablemente, el mayor riesgo político de todo el programa.

Precisamente por ello, el éxito de esta transformación dependerá de que el Fondo de Protección Social, la reforma salarial, las pensiones y los mecanismos de focalización funcionen antes o al mismo tiempo que el ajuste.

El cuarto pilar es la apertura al capital.

Inversión extranjera en más sectores, participación privada en la banca, instituciones financieras no bancarias, mercados de activos, derechos de usufructo y superficie, comercio exterior más descentralizado, empresas privadas agropecuarias y participación privada en energía, turismo, transporte, servicios, tecnología y logística.

En conjunto, esto configura una economía mixta mucho más amplia que la existente hasta ahora.

Por tanto, el significado del programa no está en una medida aislada, sino en su coherencia potencial. Empresa con autonomía, precios de mercado, tipo de cambio más realista, subsidios focalizados, inversión privada, banca privada, quiebra empresarial y mercados de activos forman parte de una misma arquitectura.

En mi opinión, esa arquitectura se parece más a una transición hacia una economía socialista de mercado, al estilo chino o vietnamita, que a una simple actualización del modelo. Y sí, es inevitable preguntarse cuánto se habría ganado si algo parecido se hubiese intentado hace una década.

Resumiendo: Si se implementan de manera coherente, el programa anunciado no equivale a un ajuste parcial, sino a una reforma sistémica. En esta ocasión, parecería que no se trata sólo de ampliar facultades empresariales, autorizar más mipymes o flexibilizar algunos precios. Más que eso, la combinación de los 23 ejes apunta a reconstruir las reglas básicas de funcionamiento de la economía cubana.

El verdadero desafío no es solo técnico

Hasta aquí podría parecer que el principal desafío consiste en implementar correctamente las medidas anunciadas.

Mi impresión es que el mayor desafío de esta reforma no será únicamente técnico. También será político y geopolítico.

La razón es sencilla. Las reformas económicas nunca ocurren en el vacío. Funcionan —o fracasan— dentro de contextos concretos. Y el contexto en el que Cuba intenta reformarse hoy es probablemente el más adverso de las últimas décadas.

Pero antes de hablar de escenarios conviene recordar algo importante. Los problemas que enfrentan las reformas no nacen de las circunstancias actuales de Cuba. Son inherentes a cualquier proceso de transformación profunda.

Quienes hemos estudiado experiencias de transición económica sabemos que desmontar un aparato institucional como el cubano implica enfrentar varias contradicciones simultáneamente.

Tres cuestiones generales sobre los procesos de reforma

La primera es la destrucción creativa. Todas las reformas destruyen para crear. Las actividades menos productivas pierden espacio. Algunas empresas se reducen. Otras desaparecen. Los recursos comienzan a desplazarse hacia lugares donde, en teoría, pueden utilizarse mejor.

El problema es que destruir suele ser más fácil que construir. La destrucción puede ocurrir rápidamente; la creación necesita tiempo.

Por eso una pregunta fundamental en toda reforma es si existen condiciones para que las nuevas actividades económicas emerjan con suficiente rapidez como para compensar aquello que desaparece.

La segunda contradicción es la aparición de ganadores y perdedores. Las reformas nunca son neutrales. Cuando cambian las reglas del juego, algunos ganan y otros pierden. Unos sectores reciben nuevas oportunidades; otros ven desaparecer privilegios, protecciones o rentas que parecían permanentes.

Los economistas solemos hablar de ganancias para el conjunto de la economía. Pero las personas no viven dentro de agregados estadísticos. Viven en hogares concretos, con ingresos concretos y problemas concretos.

Por eso las reformas nunca son únicamente ejercicios técnicos. También son procesos políticos y mecanismos de redistribución de renta entre grupos sociales.

La tercera contradicción es la coordinación institucional. Las reformas funcionan como sistemas. La apertura de un mercado requiere financiamiento. Una reforma cambiaria exige disciplina fiscal. La flexibilización de precios necesita mecanismos efectivos de protección social.

Cuando una pieza falta, todo el mecanismo comienza a fallar.

Por eso las reformas no sólo deben diseñarse correctamente. También deben secuenciarse, complementarse y coordinarse de manera adecuada.

Estas tres contradicciones existen en prácticamente todas las experiencias de reforma económica. La diferencia está en la capacidad que tiene cada país para administrarlas.

Y es aquí donde el contexto vuelve a entrar en escena.

Dos escenarios posibles y el manejo de las contradicciones

A partir de este punto veo dos escenarios diferentes para Cuba.

Escenario 1. Se mantiene la actual dinámica de asfixia

Bajo este escenario, un programa tan ambicioso como el anunciado debería avanzar con mucha cautela. La razón es que las tres contradicciones anteriores se vuelven más difíciles de administrar.

La destrucción creativa puede terminar generando más destrucción que creación si no existen financiamiento, inversión y mercados capaces de absorber rápidamente los recursos liberados.

Los conflictos distributivos pueden agravarse porque el Estado dispondría de menos recursos para proteger a quienes resulten afectados por los cambios.

Y la coordinación institucional se vuelve más compleja cuando la economía opera bajo condiciones permanentes de emergencia.

En estas circunstancias, avanzar demasiado rápido podría terminar empeorando la situación en lugar de mejorarla.

Escenario 2. Se cierra una negociación con los Estados Unidos

Este escenario permitiría ampliar el alcance de las reformas y mitigar, al menos parcialmente, las tres contradicciones anteriores.

Esto no significa que el camino sería sencillo. El gobierno seguiría enfrentando el principal desafío de toda transformación profunda: sus inevitables efectos redistributivos.

Pero no es lo mismo gestionar esos conflictos desde una economía aislada que desde una economía conectada al mundo.

Una reforma como la que Cuba demanda necesitará inversión, financiamiento, acceso a mercados, cooperación internacional y tiempo para madurar. Necesitará espacio para que las nuevas actividades crezcan antes de que las viejas desaparezcan.

Una negociación no eliminaría las tensiones propias de la reforma. Pero aumentaría considerablemente las probabilidades de que el proceso produzca más creación que destrucción.

Y esa es, probablemente, la diferencia fundamental entre ambos escenarios.

No es la necesidad de reformar. Es la probabilidad de que las reformas logren crear más de lo que destruyen.

¿Tendremos esta vez una reforma exitosa?

Durante años, el principal problema de la economía cubana fue la ausencia de reformas capaces de atacar las causas profundas del estancamiento.

Tras los anuncios de ayer, el problema parece distinto.

Por primera vez, se anuncia un programa económico que, al menos sobre el papel, apunta a transformar de manera sistémica las reglas de funcionamiento de la economía. Mi impresión es que no estamos ante un ajuste marginal ni ante otra ronda de perfeccionamiento administrativo. Estamos ante algo potencialmente mucho más profundo.

Pero el éxito de una reforma nunca depende únicamente de la calidad de su diseño.

También depende de la credibilidad de quienes la impulsan. Depende de la capacidad para implementarla. Depende de su secuencia. Depende de la protección que se ofrezca a quienes resulten afectados. Y, en el caso cubano de hoy, depende además de un contexto geopolítico extraordinariamente adverso.Mirando hacia adelante, todavía es imposible saber si estamos ante el inicio de una reforma exitosa. Lo que sí parece claro es que se ha dado un paso audaz que apunta en la dirección correcta.

Empieza ahora la tarea más difícil: crear las condiciones para que pueda desplegarse, consolidarse y generar más creación que destrucción.

Porque lo decisivo será cuánto logren transformar realmente estas reformas. Y esa es una pregunta que, por ahora, continuará abierta.

Valoración de las transformaciones anunciadas por el Primer Ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz.

Por Humberto Herrera Carlés

Este "paquete de medidas" representa un cambio de paradigma significativo, con un alcance comparable, y posiblemente mayor, al del "Periodo Especial" de la década de 1990, aunque en un contexto geopolítico y de diseño institucional muy diferente.

Se analiza brevemente en tres partes: una valoración de los aspectos positivos y estratégicamente acertados, un examen crítico de los riesgos y debilidades, y finalmente, un conjunto de recomendaciones adicionales para mitigar los riesgos y potenciar el éxito de la implementación.

VALORACIÓN DE ASPECTOS POSITIVOS Y ESTRATÉGICOS

El paquete de transformaciones, en su concepción, es audaz y reconoce la necesidad de una profunda reestructuración. Los principales aciertos son:

  1. Reconocimiento de la Inviabilidad del Modelo Anterior: La medida más positiva es el diagnóstico implícito: el modelo de planificación centralizada y propiedad estatal casi total, ha demostrado ser incapaz de generar el crecimiento, la eficiencia y la resiliencia necesarios, especialmente bajo el severo estrés del bloqueo de EEUU. Se abandona el dogma por la pragmática supervivencia y desarrollo .

  2. Creación de un Verdadero Ecosistema Empresarial: El anuncio de un "sistema empresarial único" que integre actores estatales, privados, cooperativos y mixtos en igualdad de condiciones es un cambio revolucionario. Esto tiene el potencial de:

    • Inyectar Dinamismo: El sector privado y las cooperativas ( Lenin), con su flexibilidad y capacidad de innovación, pueden llenar los vacíos que el aparato estatal no puede cubrir.

    • Fomentar la Competencia: La competencia entre todos los actores es el mejor incentivo para la eficiencia, la reducción de costos y la mejora de la calidad de bienes y servicios.

    • Atraer Inversión y Capital: Al permitir que empresas privadas y extranjeras participen en la propiedad (acciones), se abre la puerta a la inversión y a la gestión moderna, crucial para actualizar la infraestructura obsoleta.

  3. Reforma Estructural del Sector Estatal: Las medidas de transformación de la empresa estatal son drásticas y necesarias:

    • Autonomía Real: Dotar a las empresas de autonomía para fijar precios y gestionar sus utilidades las convierte en entidades económicas, no en meros apéndices del presupuesto estatal.

    • Mecanismos de Mercado: La introducción de la quiebra, la reestructuración y la capitalización (incluyendo la venta de acciones) es fundamental para disciplinar al sector estatal y eliminar empresas "zombis" que drenan recursos.

    • Redimensionamiento del Estado: La reducción de ministerios y del sector presupuestado no es solo un ahorro fiscal, sino una declaración de que el Estado debe pasar de ser un gestor omnipresente a un regulador y facilitador.

  4. Modernización del Sistema Financiero: Es el pilar sobre el que descansa el resto. La apertura a la banca privada, la flexibilización de las cuentas en divisas, la creación de un mercado cambiario más amplio y la adopción de activos virtuales son pasos cruciales para:

    • Formalizar la Economía: Canalizar las divisas en efectivo y las remesas hacia el sistema bancario formal.

    • Proveer Crédito: Un sector financiero más diversificado puede ofrecer crédito a las pymes y emprendedores, el combustible de la nueva economía.

    • Establecer un Precio Real de la Moneda: Las devaluaciones sucesivas, aunque dolorosas, buscan corregir la sobrevaloración del peso y reducir la brecha cambiaria, un mal endémico que distorsiona toda la economía.

  5. Foco en la Producción de Alimentos: Las medidas para el sector agropecuario son particularmente audaces:

    • Usufructo a Largo Plazo: Otorgar tierras por tiempo indeterminado crea los incentivos necesarios para que los productores inviertan en la tierra.

    • Liberación de Precios: Dejar que la oferta y la demanda determinen los precios es el incentivo más poderoso para aumentar la producción. El Sistema Nacional de Información de Precios es clave para la transparencia.

    • Comercio Exterior Directo: Permitir a cooperativas y privados importar insumos y exportar su producción elimina intermediarios ineficientes.

VALORACIÓN DE ASPECTOS NEGATIVOS, RIESGOS Y DEBILIDADES

A pesar de su ambición, el plan presenta riesgos significativos que, de no gestionarse, podrían provocar inestabilidad y socavar su éxito.

  1. Riesgo de Inflación y Ajuste Doloroso: La combinación de devaluación monetaria, liberación de precios (especialmente de alimentos y combustibles) y eliminación de subsidios es una tormenta perfecta inflacionaria. Si no se gestiona con una política monetaria y fiscal contractiva muy estricta, el resultado será una caída abrupta del poder adquisitivo de la población, especialmente de los más vulnerables. Se menciona un "Fondo de Protección Social", pero su capitalización y eficacia son inciertas.

  2. Incertidumbre y Velocidad de Implementación: El paquete es tan extenso que genera una gran incertidumbre. La implementación "flexible" con revisión constante es sensata, pero el gran número de nuevas leyes y la derogación de otras (148 disposiciones legales) crean un caos regulatorio temporal. El "qué" está claro, pero el "cómo" es aún un gran desconocido.

  3. Gobernanza y Capacidad Institucional: El gran talón de Aquiles. La descentralización hacia municipios y empresas solo funcionará si estos tienen la capacidad técnica y administrativa para asumir nuevas funciones (fijación de precios, gestión de inversiones, atracción de IED). El riesgo es que se descentralicen problemas sin descentralizar la capacidad de resolverlos. Seria conveniente fortalecer los Municipios con cuadros, que como resultados de la simplificación de los organismos queden vacantes o no. Por ejemplo mi natal municipio San Miguel del Padron lleva años a la deriva. 

    • Riesgo de Corrupción: Los nuevos mecanismos de mercado, privatizaciones y licitaciones son un campo fértil para el tráfico de influencias y la corrupción. El grupo de trabajo propuesto es un buen primer paso, pero se necesitan sistemas de control, transparencia y fiscalización independientes y robustos. De lo mas prioritario y decisivo a  lo menos.

  4. Dolarización Parcial y Desigualdad: La dolarización parcial favorece a quienes tienen acceso a divisas, creando una economía de dos velocidades. Esto puede exacerbar la desigualdad si los salarios en pesos no aumentan a la par de la inflación y la productividad. Aunque se crea un fondo social, el riesgo de fractura social es alto. ¿ Se acuerdan de la relación salario medio - productividad? . Este analisis es inexistente hace años en nuestra Asamblea Nacional  e Informes del MEP, etc. La productividad social del trabajo es lo decisivo en cualquier pais.

  5. El "Elefante en la Habitación": El Bloqueo: Si bien las medidas buscan mitigarlo, el bloqueo de EE.UU. sigue siendo un factor externo que puede desestabilizar cualquier plan. Las medidas más audaces (como la banca privada, los activos virtuales o las licencias para importar combustibles) se enfrentan a la realidad de que muchas transacciones internacionales en dólares pueden ser bloqueadas, y que muchos inversores pueden rehuir el riesgo regulatorio y geopolítico. EEUU veremos su reacción, mi criterio es que no lo aceptara del todo, persiguen  apoderarse de Cuba y sus recursos, no le interesa nada mas que no sea ser otra vez su colonia. Doctrina Monroe 2.0. 

  6. Protección del Trabajador: La flexibilización laboral es necesaria, pero la protección al trabajador en un entorno de "quiebra" y "libre contratación" parece débil. El período de protección de 3 a 6 meses de salario es muy corto en una economía con un mercado laboral rígido o quizás no, si se crean empleos con nuevas inversiones.

RECOMENDACIONES ADICIONALES PARA UNA IMPLEMENTACIÓN EXITOSA

Para maximizar las posibilidades de éxito y minimizar los costos sociales, recomiendo las siguientes acciones complementarias:

  1. Plan de Comunicación y Educación Económica Masiva (Eje de Gobierno): No basta con una comparecencia del Primer Ministro. Se necesita una campaña de comunicación continua, pedagógica y transparente. Explicar por qué se toman las medidas, cuál es el impacto esperado a corto, mediano y largo plazo, y quiénes serán los "ganadores" y "perdedores" temporales. La "verdad" económica es menos dolorosa que la incertidumbre y el rumor. Aunque se habla de Rendiciones publicas.

  2. Reforzar la Red de Protección Social Proactiva: La plataforma "Soberanía" es un buen comienzo, pero debe ser más que un registro.

    • Fortalecer el Fondo de Protección Social: Asegurar su capitalización antes de eliminar los subsidios más sensibles (transporte, electricidad).

    • Subsidios Inteligentes: Utilizar la banca digital para transferir el subsidio directamente a las cuentas de los beneficiarios (como se hace en muchos países) para garantizar que llegue a quien lo necesita y no se desvíe.

    • Empleo de Emergencia: Diseñar un programa de "empleo público de emergencia" para aquellos que pierdan su trabajo debido a la reestructuración de empresas, para evitar una caída en la demanda agregada.

  3. "Vivir con el Mercado": Un Plan de Formación de Cuadros y Emprendedores: La nueva economía exigirá habilidades que la mayoría de los gerentes y emprendedores cubanos no tienen (finanzas, marketing, gestión de riesgos, planificación de negocios). Se debe crear un programa de formación nacional masivo, aprovechando a economistas de la ANEC y universidades, para "capacitar para el mercado" y seria recomendable contar con la asesoria de VietNam y China, para no repetir sus mismos errores.

  4. Salario Mínimo y Política de Ingresos: El anuncio de un salario mínimo que tome en cuenta la inflación es clave, pero quizas lo mas dificil de cumplir si la economía no funciona como debe. Sin embargo, recomiendo establecer una "política de ingresos" clara:

    • Aumentos Salariales Vinculados a la Productividad: No se trata solo de aumentar salarios, sino de hacerlo cuando haya un aumento demostrable en la productividad, para no alimentar la espiral inflacionaria.

    • Salario Mínimo como Ancla: El salario mínimo debe revisarse con mucha frecuencia (cada 6 meses) mientras dure el shock inflacionario, y debe ser lo suficientemente alto para cubrir la canasta básica. ( esto es una tarea  en extremo dificil).

  5. El "Cómo" de la Inversión Extranjera: Más allá de abrir puertas, se debe trabajar en un "One-Stop-Shop" para la inversión. Un ventanilla única digital que centralice todas las autorizaciones (MINCEX, BCC, ONAT, etc.) con plazos máximos. El silencio administrativo positivo es una buena idea, pero debe ir acompañado de un sistema de seguimiento para que no se convierta en un "silencio por defecto".

  6. Cronograma y Secuencia: Es vital priorizar. Sugiero la siguiente secuencia:

    • Fase 1 (Inmediata): Implementar las reformas bancarias y cambiarias para formalizar la economía y crear un "suelo" financiero. Crear y capitalizar el Fondo de Protección Social. Aprobar la nueva legislación tributaria (IVA).

    • Fase 2 (Mediano Plazo): Iniciar la flexibilización de precios y la eliminación de subsidios, de la mano de la transferencia del subsidio a las personas.

    • Fase 3 (Progresiva): Implementar la reestructuración empresarial (quiebras, fusiones, venta de acciones) y la reforma laboral, ya con un mercado financiero más robusto y un colchón social en funcionamiento.

  7. Alianza con el Sector Privado Nacional: El discurso gubernamental debe cambiar de una relación de desconfianza a una de socio-estrategia. El sector privado debe ser visto como un aliado en la reconstrucción nacional pero sin darle un protagonismo y dependencia que no debe tener. Esto implica involucrarlos en las mesas de diálogo sobre las regulaciones y en la definición de las políticas sectoriales. Sin embargo, las experiencias de la extinta URSS deben tenerse presente, la concentración de la riqueza y el surgimiento de nueva clase de Oligarcas, influye determinantemente en la politica, e impacta en nuestro proyecto social.

  8. Digitalización como Herramienta Anticorrupción: Acelerar al máximo la digitalización de todos los procesos (licitaciones, registros de propiedad, pagos de impuestos, la facturación, etc.). La trazabilidad digital es el mejor fiscalizador. Este son de lo primero que hay que establecer, despues de tanto " mercado negro" por años de divisas y mercancias y evasión de impuestos.

  9. Lo he repetido varias veces , y lo vuelvo hacer , no me gusta el concepto de "resistencia creativa" porque le da prioridad al agresor, el que debe primar es la ofensiva creativa, esa que busca reinventar el modelo socialista constantemente y con ello " pasarle" por encima a las agresiones. Su objetivo no es sobrevivir, sino construir una nueva base productiva en función del bienestar popular.

CONCLUSIÓN

Este paquete de transformaciones es el intento más serio y completo de reforma estructural en Cuba en décadas. Su diseño es coherente y aborda las principales disfunciones de la economía. Sin embargo, su éxito final dependerá casi exclusivamente de dos factores: la velocidad y calidad de la implementación y la gestión de su costo social.

No es una receta mágica, sino una apuesta de alto riesgo. Si se implementa con rigor, transparencia y la suficiente flexibilidad para corregir el rumbo rapidamente, tiene el potencial de sentar las bases para una economía más próspera y resiliente. Si se implementa de forma titubeante, o si el costo social no se gestiona, el plan podría generar más inestabilidad que la que busca resolver. El enfoque de "innovar" y "producir" señalado por el Presidente Díaz-Canel es el camino correcto, y estas reformas le otorgan el mapa y las herramientas para hacerlo, pero el viaje será difícil y requerirá un liderazgo firme y un amplio consenso social.

P.D Xi Jinping en China usa la frase: "Hay principios inmutables en la gobernanza de un Estado, y el beneficiar al pueblo debería ser la raíz". 

Esta cita proviene de "Huainanzi: Un Ensayo Comprensivo", obra de la dinastía Han del Oeste (202 a.C.-8 d.C). "Hay principios inmutables en la gobernanza de un Estado" significa que existen métodos convencionales para gobernar un país, pero lo esencial es la búsqueda de los intereses del pueblo. Con el desarrollo de los tiempos, si algunos métodos o sistemas ya no se adecuan a la realidad y necesidades actuales, deben ser derogados o reformados. El propósito fundamental de la reforma es beneficiar al pueblo". 



Cuba: Air Europa sorprende al aumentar vuelos desde Madrid

 R. R. | Madrid | 18 de junio de 2026


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Air Europa redobla su apuesta por Cuba en un momento de máxima incertidumbre para las empresas con intereses en la isla. La aerolínea de Pepe Hidalgo, Turkish e IAG, única española que mantiene vuelos regulares con La Habana después de la retirada de Iberia, World2Fly y Plus Ultra, incrementará progresivamente su capacidad desde Madrid (World2Fly deja Cuba y expedita a Air Europa).

Según ha podido comprobar Preferente en su sistema de reservas, la compañía pasará de las tres frecuencias semanales actuales a cuatro a partir del próximo mes de julio. La cifra se elevará hasta seis vuelos por semana en noviembre.

La decisión llama la atención por el momento extremadamente complejo que vive el país, con un desplome del turismo y una grave escasez de combustible. Además, Estados Unidos mantiene la presión sobre las compañías con actividad en Cuba, una circunstancia que podría afectar a Air Europa, dado que conecta España con ciudades estadounidenses como Miami y Nueva York.

Como ha podido constatar Preferente, los precios para volar entre Madrid y La Habana durante los próximos meses se sitúan en niveles elevados, lo que apunta a que la ocupación de los vuelos podría mantenerse alta pese a la situación que atraviesa el país.

Air Europa, integrada en Globalia, se ha visto obligada desde febrero a realizar escalas técnicas en República Dominicana para repostar sus Boeing 787 antes de regresar a España. Desde el pasado 13 de junio, dichas paradas se efectúan en Punta Cana en lugar de Santo Domingo (El vuelo a Cuba de Air Europa hará escala en Punta Cana).