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domingo, 27 de abril de 2025
El desmadre programado que desborda a Trump
sábado, 26 de abril de 2025
Del desuso a la productividad y al beneficio compartido. Comentario HHC
El arrendamiento de equipos agrícolas en la Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique, de Granma, ha devuelto al campo varias máquinas que hoy salvan la cosecha
Por: Autor: Mailenys Oliva Ferrales | internet@granma.cu
24 de abril de 2025

Como música para los oídos de los productores es el sonido en el campo de estas máquinas recuperadas. Foto: Cortesía de la empresa
Yara, Granma.–Cuando al productor Oscar Ricardo Lorente lo fueron a ver de la Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique, de Granma, para proponerle arrendar una de las cosechadoras arrumbadas en los talleres de esa entidad, por roturas y falta de piezas de repuesto, el curtido arrocero no lo pensó dos veces.
«Aquello estaba feo, porque había que ponerle unos cuantos recursos a la máquina para volverla a echar a andar, pero no era imposible», recuerda Oscar, quien acogió la novedosa propuesta con beneplácito, pues «dos años atrás yo mismo había perdido parte de la ganancia por no existir disponibilidad de cosechadora a la hora del corte del arroz».
Hoy, varios meses después de echar a andar la arrendada Class Dominator, una máquina de 35 quintales, y verla activa cosechando la gramínea en sus más de 30 hectáreas y en otras áreas de cooperativas aledañas y unidades estatales, Oscar Ricardo asegura que ha valido la pena la inversión.
«Cuando cogí la máquina tenía afectado todo el sistema de rodaje, había que hacerle la chapistería y la pintura, y también importar correas y otros implementos; pero en tres meses logramos, con el apoyo de la empresa, ponerla en marcha otra vez.
«Por eso creo que darle la oportunidad a los productores que económicamente puedan arrendar equipos agrícolas, para ponerlos a producir en función de la siembra y la cosecha, ha sido una decisión muy acertada, que ya está dando sus primeros frutos en el surco», recomienda el también asociado a la Cooperativa de Créditos y Servicios (ccs) Manuel Gamboa, de Yara, municipio que concentra uno de los mayores polos arroceros de la provincia de Granma.
En poco tiempo se han puesto en funcionamiento cosechadoras que parecían haber perdido ya su vida útil. Foto: Cortesía de la empresa
DE CÓMO «COSECHAR» SOLUCIONES

Como una respuesta a la necesidad de recuperar equipos y maquinaria agrícola en desuso, por diferentes causas, en empresas cubanas, llegó el proceso de arrendamiento, amparado en una resolución emitida a finales del año 2023.
Marilyn Zayas Monier, directora de Ingeniería de la Fernando Echenique, explica que bajo esa norma se autorizó a las empresas estatales –teniendo en cuenta el déficit de piezas, partes y agregados para la maquinaria– a proceder al arrendamiento de equipos agrícolas como cosechadoras, tractores, remolques, carretas y otros.
Tras transcurrir poco más del primer año de implementación de esa medida, en la Echenique –la mayor productora de la gramínea en la provincia y una de las dos más grandes del país– ya es posible constatar su impacto positivo.
«Cuando iniciamos el proceso de arrendamiento, a finales de 2023, hacía aproximadamente ocho o nueve años que no entraba nada mediante la Agricultura para la reparación de las máquinas cosechadoras; por lo que estos equipos llegaron a un nivel de deterioro muy grande, y estaban ahí tirados en los talleres, sin solución, e incluso algunos casi listos para darles de baja y enviarlos a materia prima», recuerda la directiva.
Según refiere Zayas Monier, una de las principales causas por las cuales estaban paradas esas máquinas era por las afectaciones en los sistemas de rodaje, cuyas piezas hay que importarlas, además de la falta de tornillerías, motores, baterías, neumáticos y otras piezas de repuesto.
«Por ello, cuando ya tuvimos la Resolución en las manos, rápidamente hicimos un levantamiento de los medios para arrendar, y se seleccionaron 24 cosechadoras, de las cuales 22 tuvieron posibles arrendatarios, o sea, personas naturales (vinculadas a la actividad agrícola) con la capacidad financiera para asumir los gastos de las reparaciones».
De ese modo se incorporaron al proceso de arrendamiento campesinos y otros productores granmenses vinculados a la actividad de producción arrocera o de otros cultivos de la agricultura.
«De esas 22 máquinas arrendadas inicialmente, ya están activas 12, todas en la zona del Cauto y de Yara, y prestando un servicio de calidad, que además es chequeado por la empresa, porque se balancea en el plan de cosecha nuestro, y así, en dependencia del interés de la empresa y del arrendatario, se organiza la prestación de ese servicio.
«Es decir, que el saldo ha sido muy positivo, porque estas eran máquinas que no íbamos a poder recuperar en su conjunto como empresa, pues los gastos de importación para el país son muy altos, mientras que, para un productor, adquirir una pieza de forma individual es más económico, y así la producción se beneficia a pie de campo», resalta la Directora de Ingeniería de la Fernando Echenique.
De igual manera, la medida ha favorecido los ingresos económicos de la industria mediante el abono mensual a las unidades empresariales de base (ueb) en las que han sido arrendados los medios, de cuotas pactadas con los arrendatarios por prestación del servicio; al tiempo que se ha logrado reincorporar a la actividad de la cosecha a los operadores de las máquinas.
BENEFICIOS COMPARTIDOS
En la ueb Prestación de Servicios Técnicos Integrales, de Yara, perteneciente a la Empresa Agroindustrial de Granos Fernando Echenique, se ha aprovechado el proceso de arrendamiento con la entrega a productores de 16 cosechadoras.
Según refiere su director Juan Antonio Salina Mariño, tras recepcionarse las solicitudes de arrendamiento, y evaluar el estado técnico de los equipos que podían someterse a ese proceso, decidieron poner en manos de productores una Class Avero, ocho Class Dominator, cinco Class Mini Clop Tiger, una Lovol Mini y una New Holland l-624; todas cosechadoras paralizadas por roturas y falta de piezas.
«De esas máquinas ya se han recuperado 11, con las cuales en 2024 se protegió la semilla y se cosecharon aproximadamente 1 286 hectáreas entre las áreas vinculadas, de semilla y las estatales; además de unas 1 500 hectáreas del sector cooperativo, con un índice de roturas bajo, lo que demuestra la calidad de las reparaciones», apunta Antonio.
«Además, todos esos medios arrendados responden a las necesidades de las ueb, pues las cosechadoras se ubican según la programación de trabajo, dándole prioridad siempre a las áreas de semillas; mediante el trabajo en pelotones y manteniendo la esencia del medio de una empresa estatal socialista, con los precios normados para la actividad», añade.
En cifras, los resultados también han sido halagüeños. De acuerdo con Salina Mariño, su ueb, por concepto de arrendamiento, el pasado año ingresó 4 821 000 pesos, «y ese fue un ingreso neto, sin gastos, solo el pago a la onat y la amortización de los medios».
Tal resultado los animó a seguir extendiendo el proceso de arrendamiento a cinco tractores y a cinco trac tolvas (transporte intermedio entre la cosechadora y la carreta), que se estima que estén activos para esta campaña de cosecha. En tanto, ya evalúan otros tractores que, por la situación con sus neumáticos, baterías y algunas piezas, tuvieron un bajo índice de explotación en 2024, y en algunos casos casi nulo.
«Nuestro propósito es que las cosechadoras que faltan por recuperarse ya estén en explotación en el mes de mayo, mientras que en el caso de las minicombinadas el retraso ha estado dado por la compleja situación técnica en la que se encontraban esos medios, y sus motores estaban inactivos», precisa el directivo, sin dejar de reconocer el empeño que le han puesto los arrendatarios a la recuperación de los equipos.
Precisamente desde una de esas áreas donde el ruido de las cosechadoras activas en el corte de la gramínea ha vuelto a ser «música» para los oídos de los productores, el arrocero Oscar Ricardo Lorente confirma que los beneficios han sido compartidos.
«Aquí mismo, en la zona de la Martí, había áreas vinculadas a la cosecha que estaban críticas, y hoy el panorama es otro. Además, el arrendamiento no genera pérdidas, y estamos prestando el servicio y resolviendo el tema de la cosecha. Sin duda, con esta medida ganamos todos, tanto la empresa como los productores».
Comentario HHC: ¿ Se entiende del por qué entre, otros factores, no hay una producción de arroz que cubra nuestras necesidades ?.
Importante que nuestra prensa siga sacando a la luz, problemas en los que esta en nuestras manos resolver, solo hay que despojarse de dogmatismo, el centralismo, y buscar e incentivar las soluciones, en el menor plazo posible en la base.
jueves, 24 de abril de 2025
Evaluó Primer Ministro marcha de proyecto de producción arrocera. Comentario HHC
.Según informó el Gobierno cubano en X, el Primer Ministro calificó el proyecto como estratégico, y remarcó que la intención es llegar a producir en el país todo el arroz que se demanda.
Autonomía municipal, otro desafío para Cuba
miércoles, 23 de abril de 2025
Bancarización en el campo cubano: Entre la urgencia digital y la tradición del efectivo (+ Video) . Transcripción
El sector agropecuario en el país abarca un universo de más de 434 000 productores, casi 5 000 cooperativas agropecuarias y casi 400 empresas. Foto: José Luis Camellón/ Escambray.
Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 13 de abril de 2025
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Hola, muy buenas noches. Es un placer volverle a saludar. Cuadrando la Caja, su espacio para debatir y reflexionar sobre la economía cubana.
En otras ocasiones hemos traído a este espacio el tema de la bancarización, un asunto muy necesario pero siempre polémico. Pero, ¿qué pasa en las zonas del campo? ¿Cómo se relaciona esto con la agricultura? De este y otros temas estaremos conversando hoy en nuestro espacio. Mi nombre es Oscar Figueredo y enseguida regresamos.
Y para comentar sobre este tema tan necesario, como decíamos, tengo a tres invitados que por primera vez están en nuestro programa. Le doy las buenas noches a Nadia Gutiérrez García, subdirectora de Banca Agropecuaria de BANDEC. Muy buenas noches y bienvenida.
Nadia Gutiérrez García: Buenas noches.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: También tengo el placer de que nos acompañe por primera vez Alexis Rodríguez Pérez, quien es el director general de Economía y Desarrollo del MINAGRI. Buenas noches.
Alexis Rodríguez Pérez: Buenas noches. Saludos a los televidentes.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Y también nos acompaña por primera vez en Cuadrando la Caja Osmani Guerra Vega, funcionario de la Dirección Nacional de la ANAP. Buenas noches.
Osmani Guerra Vega: Buenas noches. Un saludo para toda la teleaudiencia.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Una vez presentado nuestro panel y ya conociendo el tema de esta noche, vamos a escuchar este reportaje que nos pone en contexto sobre ese tema, y enseguida comenzamos el debate.
Reportaje
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Agradecer a Manolo Rodríguez por este amplio reportaje, al cual le hizo una versión para nuestro espacio. En este material creo que se han dicho casi todos los problemas que, de una u otra manera, nos han traído hasta aquí para hablar sobre el tema de la bancarización en el campo.
Nadia, muchas veces hemos tratado el problema de la bancarización —rectifico: el tema de la bancarización; no me gusta decirle “problema” porque, al contrario, nos debería facilitar muchas cosas—. Sobre la bancarización, siempre hay especificidades en el caso del campo y la agricultura. Comente un poco a los televidentes: ¿cómo se inició ese proceso? ¿Es diferente bancarizar en el campo que en la ciudad?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Realmente es diferente. Son contextos distintos. La bancarización lleva cambio de mentalidad; hay que tomar en cuenta el entorno en que se realiza.
En el sector agropecuario, se incluyó en este proceso en 2023 con la Resolución 111. Es un sector con el que hemos trabajado paulatinamente, porque debemos reconocer que representa mucho en la economía de nuestro país. No podemos imponernos directamente en un sector que ya tiene trayectoria en su trabajo, pero sí queremos incluir en él la posibilidad de efectuar pagos mediante plataformas como Transfermóvil y Enzona, que brindan beneficios significativos.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: O sea, estamos hablando de un sector históricamente acostumbrado al efectivo. Cuando se habla de bancarización, sabemos que el propósito es digitalizar estos procesos. ¿No es así?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Primero, aclarar que la bancarización no elimina el 100% del efectivo. Introduce pagos digitales a través de las plataformas mencionadas. No significa que el efectivo desaparezca, pero reconocemos que su demanda ha aumentado. Por eso, se requieren medidas que permitan al sector agropecuario acceder a los ingresos de sus actividades.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Y, a partir de esas condiciones que se mencionaban —como la baja conectividad o la lejanía de sucursales bancarias—, ¿se ha trabajado con el sector campesino para incorporarlo? La dirección del país ha establecido que el campo requiere un enfoque diferenciado. ¿Es así?
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: Es así, Oscarito, como explicaba la compañera. Pero, debemos entender que la implementación de esta medida en el sector agropecuario lleva gradualidad, porque estamos hablando de un universo de más de 434 000 productores, casi 5 000 cooperativas agropecuarias y casi 400 empresas; o sea, es bastante complejo. Además, es un sector numeroso y disperso.
Debemos aclarar que, aunque no con la magnitud actual, la agricultura ya tenía experiencia previa. Entre 2018 y 2020, experimentamos con pagos por tarjeta en 308 centros comerciales ubicados en zonas montañosas y llanas. O sea, el productor agropecuario ya tiene cierta adaptación a estos procesos.
Lic. Oscar Reinaldo Figueredo: Es decir, que no comenzamos de cero.
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: Exactamente. Entonces, el sector agropecuario es un sector bastante noble para la implementación de cualquier medida, pero, como le digo, lleva esa gradualidad. Nosotros hemos visto con muchos productores el proceso de la bancarización; los productores, en su mayoría, aceptan la bancarización. Lo que pasa es que el productor usa dinero en el pago de la fuerza de trabajo, en adquirir insumos, en sus necesidades personales y otros gastos, como son los impuestos. Por lo que tiene que estar creada la infraestructura en los lugares, la posibilidad de que él pueda usar el dinero para adquirir lo que acabo de decir. Y si en todos los lugares no están creados los mecanismos para que él pueda acceder —a través de los pagos en línea, al pago por tarjeta— a esas necesidades que tiene, se nos complejiza un poco más el problema.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Y cómo ve la ANAP este fenómeno, este proceso?
Osmani Guerra Vega: Es un proceso que, como bien explicaba el compañero Alexis, tiene que llevar una gradualidad que no en todos los municipios del país ha sido así. Hemos tenido algunos municipios que no han cumplido con la indicación y con la política del país sobre la bancarización. Es gradual donde estén creadas las condiciones, y hoy tenemos muchas zonas campesinas donde este productor desarrolla su actividad tanto laboral como de vida, y no están creadas esas condiciones, por lo que se le complejiza mucho el uso de la bancarización. Tenemos zonas de silencio que hoy ETECSA las está certificando, pero también tenemos que, en esa comunidad, aunque exista la conectividad y exista la cobertura, hoy no está creada la infraestructura para que el campesino pueda adquirir sus necesidades básicas, sus principales insumos tanto para la producción como para su vida diaria, y es necesario entonces un nivel de efectivo, porque en esa comunidad las formas de gestión que ejecutan esa venta no tienen esa posibilidad. Por lo que es un poco compleja la situación, y hay que ir de manera gradual, con un análisis particular de cada comunidad, de cada cooperativa, de cada campesino, y todo el que sí se puede bancarizar lo está efectuando. Hay muchos campesinos que hoy están bancarizados, pero nos falta mucho; tenemos que seguir preparando, informando a los campesinos, explicándoles de conjunto para que ellos cada día puedan adquirir más habilidades y puedan llegar a la implementación de la bancarización en todas las comunidades donde sea posible y donde estén creadas las condiciones.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Hay un elemento que reluce en estas intervenciones que hemos tenido en esta primera parte del programa, que es el tema de la infraestructura. A veces se habla de zonas de silencio, mala conectividad, pero vamos a conocer realmente qué está pasando. Veamos un reportaje sobre el proceso de la infraestructura y las condiciones que se están creando en ETECSA para viabilizar la bancarización, y seguimos en Cuadrando la Caja.
Reportaje
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: En el reportaje escuchábamos un poco sobre el tema de la infraestructura, que es uno de los elementos que siempre sale a relucir: si hay conectividad o no, y eso, creo, hasta modula la velocidad con que podamos hacer el proceso de bancarización en el campo. Pero siempre me gusta, cuando hablamos de bancarización, distinguir entre el tema de la tecnología y el elemento cultural. ¿Hasta qué punto estos dos elementos pueden estar interactuando ahora y que, evidentemente, restan velocidad al proceso de bancarización? ¿Creen ustedes que es realmente un cambio en el elemento cultural para que los campesinos puedan bancarizarse más rápido?
Lic. Osmani Guerra Vega: Nosotros consideramos que es un tema cultural. El sector cooperativo y campesino lleva más de 40 años utilizando el medio de pago en efectivo, y es un sector que, por su idiosincrasia y tradiciones, siempre ha mantenido el dinero en efectivo para poder hacer los diferentes pagos a la fuerza de trabajo, tener siempre reservado para una eventualidad que se presente —un pico de cosecha, alguna afectación climatológica—, siempre tener ese efectivo.
Hoy se nos complejiza más por lo que explicábamos anteriormente del tema de infraestructura; o sea, vienen aparejadas ambas cosas, que es lo que ha venido causando que hoy ese proceso en el campo no haya avanzado con la velocidad que todos quisieran y que el mayor porcentaje de los campesinos pudiera estar hoy bancarizado. Actualmente, la ANAP está trabajando en capacitar, en llegarles más a los campesinos, como explicábamos anteriormente, porque es un cambio que no se logra en un día: este tema cultural, de la tradición campesina, no se logra fácilmente. Por esas razones, hemos estado vinculándonos, llegando a los campesinos, a las cooperativas, explicando para contribuir a que el proceso avance.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Nadia, a ti los campesinos te preguntan cuál es la diferencia de un código QR, cómo identificar el pago en línea. ¿También les sucede a ustedes en el banco?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Sí, claro. Primeramente, debemos reconocer que todos los cambios son difíciles, y sabemos que para ellos este cambio realmente les ha costado trabajo porque no tienen las condiciones de conectividad, están lejos del banco, se les hace difícil trasladarse. Sabemos que el campesino prefiere estar en la finca y le cuesta trabajo ir al banco a involucrarse con todos estos temas. Pero, realmente, la bancarización es necesaria.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Y ellos lo entienden así?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Les cuesta trabajo, pero lo van a entender así. Nosotros contamos con ese mismo campesino que año tras año ha apoyado a la Revolución en los disímiles procesos por los que hemos pasado, y este no va a ser diferente.
Creo que debemos seguir capacitándolos, seguir acercándonos, porque es importante explicarles los beneficios y no solamente quedarnos en las dificultades y en las limitaciones que trae la bancarización, y de esta manera nos va a ser más fácil a ambas partes poder entender la importancia de este tema.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Y cómo se está manejando ese proceso en la producción agrícola cuando se le dice al campesino que tiene que comenzar a implementar la bancarización, porque no es solamente la bancarización para los pagos sino también tiene que ver con el tema de la ONAT, etcétera, etcétera, no es verdad?
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: Queda claro que, en el escenario actual que tiene el país, con ciertas limitaciones que todos conocemos, este proceso —aunque se reconoce que es muy necesario— no deja de generar tensión en el sector agropecuario. Digo esto porque, como explicaba Osmani, ellos venían con una costumbre: operar en efectivo, etcétera. Y hoy, ante la falta de muchos recursos, de muchos insumos, se le suma también este tema del efectivo. ¿Por qué? Porque para acceder al efectivo tiene que hacer nuevas cosas que antes no tenía que hacer: calcular una demanda, presentarla al banco. Y sucede que a veces va al banco el día que tiene el turno para recibir el dinero, y puede que ese día no haya corriente.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: El efectivo, ese es uno de los temas que vamos a estar viendo en el segundo bloque del programa: cómo el campesino accede realmente al efectivo, qué pasa. ¿Por qué esa demanda a veces no coincide con lo que el campesino realmente necesita? Vamos a hacer una pequeña pausa, vayamos de nuevo a ETECSA para conocer sobre la importancia que tiene el proceso de bancarización, y seguimos acá en Cuadrando la Caja.
Reportaje
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Alexis se me adelantaba un poco a este segundo bloque del programa, porque es un problema que realmente está afectando hoy al sector campesino a la hora de hablar de bancarización. Y aunque la bancarización no es precisamente tener tanto efectivo, sino comenzar a utilizar estos canales electrónicos, todavía es un problema. ¿Qué pasa hoy con el tema del efectivo? ¿Cuánta es la demanda? En la preparación del programa me explicaban que existía, incluso, un mecanismo para que la CPA —o sea, la forma de gestión— se acercara al banco. Explíqueme un poco eso.
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: A partir de las situaciones que se han creado con el efectivo —que debemos reconocer, como decía la compañera—, hoy no existe la posibilidad de satisfacer toda la demanda de efectivo que hay. Se han ido creando mecanismos para hacerle la vida más fácil al productor y a la cooperativa de acceder al efectivo, y se ha establecido que la cooperativa, en representación de su socio, presente una demanda al banco de ese efectivo; el banco la procesa, la acepta y entonces fija determinado día para que esa cooperativa adquiera el efectivo y lo pueda entregar a los productores que están en distintas fases de su cosecha. Porque hay que tener en cuenta que, en el caso de la agricultura, se trabaja con seres vivos —o sea, plantas y animales— que necesitan en determinado momento el recurso, ya sea fuerza de trabajo o insumos, y eso, por lo general, se necesita dinero para adquirirlo —principalmente la fuerza de trabajo, que es eventual y demanda efectivo—. O sea, son mecanismos que se han ido buscando, pero puede suceder también que, aunque esté aceptada la demanda, por distintas situaciones ajenas al banco o al productor, no pueda contarse con el efectivo a tiempo; y eso incide negativamente en la producción agropecuaria, principalmente en picos de cosecha. El productor, al no recibir el dinero por la vía establecida, a veces tiene que acceder a mecanismos no formales para asegurar la producción, lo que impacta tanto en su economía como en el abastecimiento al pueblo.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: O sea, no estamos hablando de que el campesino esté en contra de la bancarización; al contrario, entiende la necesidad del proceso. Pero ante las dificultades en los territorios, no queda más alternativa que acceder al efectivo. ¿Por qué es tan complejo? ¿Cuánto efectivo se demanda en estos momentos de picos de cosecha? Ustedes mencionaban que “la cosecha no espera”: cuando hay que hacerlo, hay que tener el efectivo a mano.
Lic. Osmani Guerra Vega: Así mismo. Como bien explicaba Alexis, está el mecanismo creado con el banco: un análisis objetivo de la cooperativa sobre las necesidades reales de cada campesino —no porcentajes fijos como 50% o 30%—. La cooperativa presenta la solicitud con los argumentos de uso, y el banco, en un esfuerzo extraordinario, prioriza entregas en zonas como el Plan Turquino Manatí, donde 504 cooperativas en áreas montañosas requieren más efectivo para desarrollo productivo y vida diaria. Hoy, en ocho provincias, hay una demanda de 204 millones de pesos, un volumen alto para cubrir diferentes picos de cosecha.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Nadia, en el primer reportaje vimos que otras formas de gestión prestan dinero al campesino. ¿Es correcto?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Evidentemente, no. Si una mipyme tiene efectivo para prestar, ¿por qué no lo deposita en el banco? Violan la norma que exige ingresar diariamente los fondos obtenidos de su actividad. La comisión de municipalización debe fiscalizar esto con más rigor, porque la bancarización es una cadena: si un eslabón falla, el proceso se estanca. Las insatisfacciones no siempre son por falta de conectividad, sino por falta de responsabilidad de los involucrados.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Y cómo se acerca el banco al campesino? Por ejemplo, si está lejos de una sucursal…
Lic. Nadia Gutiérrez García: Hace mucho tiempo trabajamos con oficinas de trámite móviles. Estas se acercan al campesino, a la CCS o a la UBPC. Allí no se entrega efectivo, pero sí se gestionan aperturas de cuentas, configuración de Transfermóvil, solicitudes de crédito y resolución de dudas con personal bancario.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y en el caso, por ejemplo, de que estos mecanismos no funcionen, y de no tener efectivo, esto ha impactado hasta cierto punto en el tema de la producción, porque si no tienes el efectivo, hace falta cosechar lo que se produjo. ¿Y qué pasa entonces en ese momento? Se dice que incluso, en ocasiones, el campesino prefiere darle la producción a más bajo costo a la persona.
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: En el intercambio que hacemos con los campesinos, ellos son muy francos y es lo mismo que usted explicaba. La contratación de productos agropecuarios se ha convertido en una ley y hoy los productores agropecuarios, en nuestra cooperativa, tienen el contrato definido: a quién tienen que entregarle las producciones. ¿Qué es lo que nos sucede a veces? Que ahí se pactan los precios, etcétera. A veces, el productor, como no puede adquirir el efectivo, como se explicaba aquí, por las vías formales, se ve obligado —incluso lo dicen— con parte de la producción que tenía contratada, por ejemplo, con Acopio, a vendérselo a otro comercializador mayorista de productos agropecuarios —que no quiere decir que sea ilegal, porque está reconocido el comercializador mayorista de productos agropecuarios en el Decreto 35 de la propia comercialización de productos agropecuarios—. Entonces, el campesino se ve obligado a vender el producto más barato. ¿Por qué? Porque se lo pagan al momento y en efectivo, y ahí adquieren el efectivo. Como resultado de ese pacto, es que no siempre que ese comercializador mayorista acopia más barato, tiene un reflejo después en el precio minorista de la población. Es algo penoso y está sucediendo: adquiere el producto más barato, pero opera en otro ambiente, en otro sistema, y al final la población no recibe el beneficio del precio. Pero son de las alternativas que ellos buscan para, de alguna forma, asegurar el efectivo para garantizar la fuerza de trabajo y otras cosas que necesitan para poder producir. Eso es una realidad.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Exactamente. Por ejemplo, hace unos años, el Ministerio de la Agricultura le aseguraba a ese campesino la mayoría de los insumos. ¿Y qué sucede hoy? Que, desgraciadamente, como en tantos otros escenarios en la sociedad, se buscan otras alternativas para adquirir las cosas que se necesitan, digamos combustible, etcétera. ¿Eso también puede estar influyendo en que muchas veces las personas prefieran, como el resto de la sociedad, adquirir las cosas en efectivo y no usar los canales electrónicos? ¿Lo han visto así ustedes?
Lic. Osmani Guerra Vega: En estos momentos, el objetivo fundamental del campesino es producir e incrementar los volúmenes productivos, y así se revierte en su economía, y buscan varias alternativas. Algunos campesinos hoy están adquiriendo los combustibles y los fertilizantes. En el caso del combustible, se le ha dado la posibilidad en la venta en divisa —el que ha podido—, y se ha estado reaprovisionando en este mercado. Y en el caso de los insumos agrícolas, los abonos, plaguicidas y demás, lo han podido adquirir en algunas Mipymes. Aunque no siempre puede ser mediante los canales de pago, en muchas ocasiones estas Mipymes no le han aceptado, o le aceptan un 50% de los diferentes canales de pago y otro porciento en efectivo.
Tenemos campesinos que han asistido a los intercambios que hemos tenido y plantean que han ido a una Mipyme a adquirir un producto y han tenido que retornar sin ese producto, porque no han podido llevar el porciento de dinero en efectivo que esta Mipyme le está exigiendo a la hora de la venta de la producción.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y estamos hablando que eso es una violación, porque la bancarización lo que da es la oportunidad de utilizar todos los canales de pago, sea tanto en efectivo como de manera digital. Pero usted tiene el derecho de hacerlo. ¿No es verdad, Nadia?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Efectivamente. La bancarización trata de eso, precisamente: poder darle la posibilidad a la población de acceder a los servicios que se prestan a través de los canales de pago. Esa ley es para todos los actores económicos. Realmente, hoy hay actores económicos que aún violan el derecho que tiene la población, o el sector agropecuario, u otro cliente que se presenta a su negocio, de poder acceder a estos pagos en línea. Y entonces, en ese punto, retornamos al comienzo. Si todos cumpliéramos lo que está establecido en la ley, hoy no tuviésemos ninguna dificultad para poder dar por concluido el proceso de bancarización en nuestro país. Porque si ese campesino llegara a la Mipyme que menciona y pudiera acceder al 100% de sus productos a través de los canales de pago, para nada fuera una inconformidad entonces poder efectuar su pago a través de Transfermóvil, porque lo que él quiere, su necesidad de adquirir el producto, lo va a poder comprar. Entonces, ya no estamos hablando del campesino que quiere efectuar un pago de un servicio en la loma y que no tiene conectividad. Ya ese campesino se trasladó, ya cambió de lugar, ya sí tiene la conectividad necesaria, quiere acceder al servicio, pero es ese negocio, esa persona natural o ese TCP, o esa Mipyme, que le está negando el derecho que tiene a acceder, a efectuar sus pagos a través de las plataformas.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Y cuando hablamos de la forma productiva, estamos hablando también de ese campesino, ese jornalero, que muchas veces hay que hacerle el pago día tras día y que él mismo dice que «no quiere». Y se han dado casos, lo hemos leído en la prensa, de personas que dicen: “yo no quiero ir al banco porque estoy dos días, tres días en una cola y pierdo la producción”. Eso también es una cosa que está sucediendo.
Lic. Osmani Guerra Vega: Todos conocemos la situación en la que hoy se desarrollan los municipios. Hoy tenemos campesino y cooperativista —que son dos términos diferentes—; cooperativista que está en una CPA, que tiene que dejar de trabajar dos, tres jornadas para poder ir y sacar el efectivo en el banco. En estos momentos, el tema que nos impacta es el de los medios, los soportes, la tecnología que tienen en mano algunos campesinos y algunos cooperativistas. Tenemos campesinos que tienen la tecnología, tienen el teléfono, pero, como explicábamos anteriormente, por un tema cultural no lo aplican o no están bancarizados, no utilizan los diferentes canales de pago. No obstante, tenemos un número importante de campesinos y cooperativistas que, la tecnología que tienen para utilizar los canales de pago —dígase Transfermóvil o Enzona— no se lo permite, y tienen que ir al banco obligatoriamente y sacar el efectivo.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Exactamente. Es una realidad que se vive, son problemas que todavía persisten, que no dejan avanzar y que no necesariamente tiene que ser la infraestructura el inconveniente, sino que también tienen que ver con ese cambio y con las violaciones que estamos viviendo en el país y que también se vive en esta zona. Vamos a conocer la opinión del cuarto panelista del programa El Gurú de Jatibónico y enseguida regresamos.
El Gurú de Jatibónico
Cuando le resulta esquivo
el efectivo al guajiro,
es como pegarle un tiro
al corazón del cultivo.
El cobrar en efectivo
es casi una tradición
en trabajos de ocasión,
más en quien va a trabajar
sin tener un celular
y sin bancarización.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Nos quedamos ahora en un tema bastante caliente y que siempre se reitera cada vez que hablamos de bancarización. Decíamos: el problema es el celular, el problema puede ser la conectividad. Sin embargo, también estamos viendo que aquí hay violaciones latentes y que hacen que ese propio campesino asuma actitudes que no se corresponden con la bancarización. Siempre digo que el proceso de bancarización es lineal, o sea, usted no puede pretender bancarizar la producción si, por ejemplo, la comercialización no está bancarizada. En las ferias agropecuarias, muy pocas veces uno paga por código QR, por transferencia. ¿Cómo se ven estos problemas de violaciones? ¿Cómo se controla? ¿Cómo funcionan realmente esos grupos municipales? ¿Y qué papel tiene la ANAP a la hora de ver estas dificultades?
Lic. Osmani Guerra Vega: Estos grupos municipales, donde se ha logrado que funcionen, como bien explicaba Nadia, es multifactorial. No es solo del banco, no es solo de la ONAT, sino que intervienen todos los factores del municipio. En la vinculación que hemos tenido cuando se han visitado municipios, provincias donde estos grupos funcionan bien, los problemas que se han presentado en la implementación de la bancarización han sido menos. Sin embargo, en los grupos donde no funcionan hemos tenido y hemos podido comprobar que existen las mayores dificultades. Por eso es importante la integración, que todos los factores que tienen que ver y que inciden y tienen vínculo con la bancarización en los municipios interactúen entre sí, y a su vez, como Nadia hacía referencia anteriormente, es muy importante la capacitación, es muy importante el vínculo con la base, con ese campesino, y llegarle con toda la información, con todos los elementos para así evitar malos entendidos, que haya un concepto, alguna información errónea y se le haga quizás un poco de rechazo o se dificulte la implementación de esta bancarización en los municipios. Hemos tenido la posibilidad de visitar provincias y municipios donde se ha dicho que tienen el 100 % del dinero en tarjeta, sin posibilidad de un nivel de efectivo. Por ejemplo, en la provincia de Camagüey, el 100 % del dinero de las ventas de los campesinos es mediante transferencia, mediante tarjeta, y como Alexis decía al inicio, hoy tenemos más de 400 000 campesinos vinculados a las diferentes formas productivas, y cuando a este campesino se le pone ese volumen de dinero en tarjeta, la cooperativa no puede actuar ni puede hacerle ninguna gestión porque es la cuenta bancaria fiscal del campesino. Imagínese un municipio con 5 000, 3 000, 2 000 campesinos, que se le ponga el dinero en la tarjeta y que necesite ese efectivo para las labores mínimas en la finca y en su vida diaria. Serían 2 000 campesinos repartidos entre los 24 días del mes solicitando dinero en efectivo o haciendo una cola en el banco para poder crear un efectivo o en un cajero automático.
Nosotros hemos tratado de transmitir el concepto de bancarización porque en muchos lugares la primera respuesta que nos dan los campesinos es que no hay cajeros y es muy difícil. El primer concepto de la bancarización es que se utilicen los canales de pago electrónico. Si este campesino no tiene la posibilidad de ese canal electrónico, si no tiene la tecnología, si no tiene la conectividad, va a tener que ir al banco a sacar ese efectivo. Entonces, es un nivel alto de campesinos haciendo una cola, más el resto de la población que tiene también necesidad de sacar su efectivo para poder cubrir sus necesidades básicas.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Alexis, su opinión sobre este tema.
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: El grupo nacional de bancarización está apostando al trabajo de los grupos municipales de bancarización. Es ahí donde se decide. Existen muchos problemas objetivos que inciden en la bancarización, y aquí ya se explicaron: conectividad, la infraestructura eléctrica, que también afecta. Pero hay mucha indisciplina, nosotros lo hemos visto en las visitas que hemos hecho. En el proceso asambleario que se ha hecho con los productores, uno de los tres problemas fundamentales que están identificando es la bancarización, pero no es su inconformidad con el proceso de bancarización, es con las indisciplinas que están asociadas al proceso de bancarización. O sea, los mismos que ofertan los productos y servicios no aceptan los pagos, se ponen a improvisar a veces y decir “no, 50 es 70”, y eso no está escrito en ningún manual ni en ninguna norma.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Incluso pedirle una cantidad de dinero o un porciento extra por hacer la transferencia.
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: Efectivamente. Cada operación, cuando aceptan efectivo, lleva una penalización. Yo digo: lleva una comisión, y esos elementos no existen. Entonces, el campesino, por las propias tensiones que tiene, a veces se ve obligado a ser parte de esa indisciplina, pero no es porque quiera, no es porque rechace la bancarización. La bancarización se ve como algo positivo, pero el problema está, Oscarito, en el escenario en que está funcionando la bancarización hoy, que tiene problemas objetivos, pero tiene muchos que son subjetivos. Y pienso que, más que buscar efectivo, lo que tenemos es que salir a crear las condiciones para que el proceso funcione en su totalidad donde sea posible, claro. Ya están identificadas las zonas de silencio y no hay ningún tipo de dificultad. Si usted puede acceder por la vía digital y adquirir los bienes, los recursos que necesita y su satisfacción personal, no hay ningún tipo de problema. Lo han identificado así incluso campesinos en lugares que son complejos, pero que existe la posibilidad de conectividad, lo implementan. En la actualidad, para los productores, los campesinos, es un riesgo tener dinero en efectivo en las cantidades que ellos lo tienen en una vivienda, en un almacén. Además, la bancarización, una de las cosas que contribuye también es a eliminar el impago a productores, que tanto daño hace. Ellos lo reconocen porque el pago es en el momento. Cuando se paga por forma bancarizada es porque la cuenta que paga tiene respaldo. No tiene que esperar a llegar con un cheque al banco para que le digan que no hay fondo. Cuando usted paga de forma bancarizada, usted tiene su dinero seguro. Lo que pasa es que el proceso tiene que seguir hasta el final. O sea, que una vez que el productor tiene su dinero en su tarjeta, pueda acceder tanto a la fuerza de trabajo como a los bienes y los servicios que necesita para darle sostenibilidad a su proceso productivo. Esa es la realidad. Por lo tanto, pienso que esas son las cosas en las que nosotros también debemos insistir y exigir mucha disciplina en ese sentido.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: ¿Alguno de ustedes tiene estadística sobre lo que está sucediendo? Ahora, en este proceso de la ANAP, es uno de los temas que más ha salido, pero ¿hay alguna estadística real de la cantidad de personas que han presentado alguna queja realmente sobre este problema, o realmente no tienen ese número sobre la mesa, no lo conocen?
Lic. Alexis Rodríguez Pérez: Nosotros hemos tenido la posibilidad de intercambiar con los productores y campesinos, y han sido escenarios muy nobles, muy sinceros. A veces, esa demanda que tenemos por provincia, o sea, que los productores prácticamente en masa dicen que hay dificultades, pero repito: no con implementar la bancarización en sí, sino con que se cumpla todo el proceso. O sea, que ellos puedan utilizar la vía, pero existen muchas indisciplinas y hay muchas improvisaciones en las personas que tienen que cumplir con algo que está establecido, y es tener la vía electrónica, más de una vía electrónica para vender sus producciones y servicios.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Nadia, 30 segundos para ti. ¿Eres optimista sobre este proceso? ¿Crees que es posible en medio de las complejidades que estamos enfrentando en este escenario sobre el tema de la bancarización en el campo?
Lic. Nadia Gutiérrez García: Sí, por supuesto. Nosotros apostamos por el sector agropecuario, siempre lo hemos hecho. Y decirles que, como siempre, los vamos a acompañar, vamos a estar con ellos en este camino. Vamos a lograr la meta de bancarizar al sector agropecuario; no va a ser diferente con ellos. Realmente hay que crear muchas condiciones, nos queda mucho por aprender. Nunca hemos dicho que va a ser fácil, pero sí que lo vamos a lograr.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Osmani.
Lic. Osmani Guerra Vega: Solo transmitir que se va a trabajar para lograr bancarizar a todo el que se pueda bancarizar, y seguir trabajando para, donde hoy no estén las condiciones creadas, como bien se explicaba en los diferentes reportajes, crear las condiciones para que el campesino tenga estos mecanismos de pago electrónico como una opción más para poder acceder a los diferentes insumos y necesidades básicas que tenga, para así facilitar e incrementar los volúmenes productivos con destino a la población.
Lic. Oscar Figueredo Reinaldo: Muchísimas gracias a mis tres invitados en la noche de hoy, a usted por acompañarnos a hablar un poco sobre el tema de la bancarización. Como siempre, es un tema polémico, complejo, y más aún en las condiciones en que se está desarrollando en el campo. Pero, como han reconocido —y seguramente usted notó—, es un proceso necesario, aunque con sus complejidades, por supuesto, atendiendo a los lugares en los que estamos trabajando. Hay que buscar las alternativas, no nos podemos cansar y hay que seguir avanzando en un proceso que el país ha definido que debe ser por etapas, pero que también es necesario para avanzar en el tema económico.
Como siempre les digo, acompáñenos cada domingo a las 7 de la noche por el Canal Caribe para hacer juntos un cuadre diferente.



