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lunes, 4 de mayo de 2020

Comportamiento de ingresos por turismo internacional en Cuba 2014- 2018


Por Héctor Ayala Castro1* https://orcid.org/0000-0003-3810-8781

 1Facultad de Turismo, Universidad de La Habana, Cuba.

*Autor por correspondencia. hector_ayala@ftur.uh.cu
  
RESUMEN

En el artículo se analiza el comportamiento y la tendencia de los ingresos turísticos de Cuba durante los años 2014-2018, comparándolos con tendencias de períodos anteriores y con los principales destinos del Caribe insular. Sobresale el crecimiento de los visitantes que alcanza cifras destacadas. En 2015-2017 casi todos los mercados prosperan, en especial las llegadas de EE.UU., que comienzan a menguar a partir de octubre de 2017 cuando se intensifican las medidas para la prohibición de viajes a Cuba. Se destaca, además, el aumento notable de los vuelos en 2015-2016, el avance del alojamiento turístico, la participación de cadenas hoteleras internacionales, un crecimiento marcado del crucerismo, así como el ascenso de los ingresos asociados al turismo internacional y los ingresos turísticos. Por otra parte, mantienen tendencia decreciente los ingresos por turista y son bajos entre los países del Caribe insular.

INTRODUCCIÓN

Una de las ramas principales de la economía mundial es el turismo internacional. Numerosos países han priorizado el desarrollo del turismo. Uno de los indicadores fundamentales para evaluar su desempeño en los destinos receptores son los ingresos que genera esta actividad. En Cuba, como para la mayoría de los países del Caribe insular, los ingresos por turismo internacional se encuentran entre los primeros lugares como fuente de ingresos equivalente a exportaciones.

En trabajos precedentes se ha analizado el desempeño y la tendencia de los ingresos asociados al turismo internacional captados por Cuba en los períodos 2001-2010 (Ayala, 2013) y 2010-2013 (Ayala, 2016). Autores como Martín (2005) han observado síntomas de fatiga en crecimientos turísticos; Figueras (2009) identificó efectos del turismo en ingresos del país y Alfonso (2009) observó deterioro en ingresos turísticos medios diarios.

El objetivo principal del presente trabajo consiste en someter a juicio el comportamiento y la tendencia de los ingresos turísticos de Cuba 2014-2018 y establecer comparaciones con tendencias de períodos anteriores y con el comportamiento de los ingresos en los principales destinos del Caribe insular.

A lo largo de la década del 90, en que se priorizó por Cuba el desarrollo del turismo de sol y playa, se obtuvieron resultados espectaculares, al crecer como promedio anual las llegadas de turistas y los ingresos turísticos a nivel de dos dígitos y alcanzar el tercer lugar como destino turístico en el Caribe insular. Entre los años 2001 y 2014 los resultados fueron más modestos, pero aún se pueden considerar crecimientos notables en el contexto en que se desarrollaron.

Durante los años 2015, 2016 y parte de 2017, los resultados pueden considerarse sobresalientes, mucho más cercanos a los alcanzados en la década del 90. Cuba pasa al segundo lugar en llegadas al Caribe insular y la mayoría de los mercados emisores crecen fuertemente, especialmente el norteamericano. Se eleva el número de aerolíneas que vuelan a Cuba, crece le alojamiento turístico y el turismo de cruceros obtiene un crecimiento extraordinario.

Aumentan los ingresos por turismo como nunca antes en el presente siglo y, en este asunto, Cuba se mantiene en el tercer lugar el Caribe. Los ingresos turísticos, en cuanto a volumen y ritmos de crecimiento, logran un excelente desempeño, pero aún mantienen una tendencia decreciente en los ingresos por turista y por su bajo nivel absoluto.

La investigación realizó una revisión bibliográfica y un estudio documental sobre aspectos relacionados con el turismo en Cuba, países del Caribe insular y otras áreas geográficas. Se recopiló y procesó información; además, se agruparon, contrastaron y compararon datos y estadísticas sobre llegadas de visitantes y turistas, así como de ingresos asociados al turismo, entre otros.

Al hacer referencia a las llegadas de visitantes se especifican las personas que, durante un período no superior a un año, visitan el país por ocio, recreo, negocios u otro motivo personal y no para ejercer actividad remunerada. Se dividen en turistas (estancia superior a un día) y excursionistas (estancia inferior a 24 horas) que incluyen a pasajeros de cruceros, visitantes del día y tripulaciones.

Los ingresos en divisas asociados al turismo se definen como los gastos efectuados en el país de acogida por los visitantes internacionales, incluido el pago del transporte internacional a las compañías nacionales de transportación. Los ingresos por turismo internacional se refieren a los ingresos que reportan las entidades o empresas turísticas propiamente y otras entidades que desarrollan servicios para el turismo internacional, incluidas las privadas, denominadas como sector no estatal o trabajadores por cuenta propia.

Igualmente, el Caribe insular es concebido como las Grandes Antillas, Las Antillas Menores y Bahamas. La Organización Mundial del Turismo (OMT) recoge las estadísticas turísticas de las 26 islas incluidas en esta subregión, a quien ha clasificado como El Caribe.

1. EVOLUCIÓN DE LAS LLEGADAS DE VISITANTES Y TURISTAS A CUBA

El crecimiento de las llegadas de visitantes internacionales a Cuba en 2015 (17,5 %) ha sido el más alto que el registrado como promedio de crecimiento en la década del 90 (17 %) y el crecimiento más alto que se logra en el presente siglo XXI. A su vez, el crecimiento del año 2016 (13,2 %) y el de 2017 (16,1 %) también se encuentra entre los más altos de la historia. No obstante el año 2018 no alcanza ni mantiene los ritmos de crecimiento de los años inmediatos anteriores y solo logra un magro 1,7 % de crecimiento en las llegadas de visitantes. La tabla 1 muestra la información de llegadas y motivaciones de viajes entre 2014-2018.

 Tabla 1. Principales indicadores de turismo internacional relacionados con llegadas a Cuba (2014-2018)


Fuente: ONEI (2018); ONEI (2019b); Marrero (2019).

 En el año 2018, los estadounidenses que arribaban a partir de las categorías de viajes autorizadas disminuyeron fuertemente, luego de la restauración y fortalecimiento en octubre de 2017 de restricciones de los viajes a Cuba para los norteamericanos y la recomendación del gobierno de EE. UU. de no visitar la Isla. Además, el mercado canadiense continuó disminuyendo ligeramente y varios de los países europeos no vieron crecer sus emisiones a Cuba (contrario a lo que ocurrido en 2017). Influyó otro factor además: la reducción de visitas por la percepción que se seguía teniendo de la destrucción que dejó el ciclón Irma que azotó al país a finales del 2017. No obstante, el crecimiento medio anual de visitantes a Cuba 2014-2017 alcanza un 15 % y en 2014-2018 un 11 %, crecimientos considerados bastantes altos, según el período analizado.

Por primera vez los turistas crecen más que los visitantes durante los años 2015 y 2016, sin embargo, en 2017 y presumiblemente 2018, vuelven a crecer más los visitantes que los turistas, entre otras cosas, por el crecimiento sobresaliente que tuvieron los pasajeros de cruceros en estos dos años.

Como ha sido habitual en los últimos años, la motivación de ocio, recreo y vacaciones cuenta con el peso absolutamente mayoritario de los arribos. Los negocios y motivos profesionales, aunque venían aumentando en 2015 y 2016, bajan en 2017 y mucho más en 2018. Se observa que no hay una buena clasificación de los motivos, debido a su aumento desmesurado. En las informaciones de la ONEI de 2015 y años anteriores, aparecía también el motivo salud y en los siguientes años desapareció esta categoría de la información publicada.

Cuba alcanza el segundo lugar en el Caribe insular por llegada de turistas en 2016 y 2017, solo detrás de República Dominicana y por delante ya de Puerto Rico en estos dos años. No están reportados datos del 2018 de Puerto Rico, Jamaica y Bahamas, pero presumiblemente Cuba deberá mantener el segundo lugar en llegadas también en 2018.

La información con detalle para cada país que recopila la OMT es la llegada de turistas, que permite comparar entre destinos turísticos. Esto se presenta en la tabla 2.
  
Tabla 2. Llegadas turísticas. Principales receptores del Caribe insular y el mundo


Fuente: OMT (2018); OMT (2019).
  
Como se observa, entre los principales receptores de turismo del Caribe insular en el período 2014-2017, Cuba presenta el mayor crecimiento medio anual de las llegadas turísticas, incluso muy por encima tanto del Caribe insular en su conjunto, como de las llegadas de turistas a nivel mundial. El peso de las llegadas a Cuba dentro del Caribe insular ha venido creciendo de 13,3 % en el 2014 a 17,64 % en el 2017 y continuó la línea ascendente desde el comienzo del presente siglo, en que la participación solo era de 10,27 % (2001). De toda la información anterior se desprende que en cuanto a llegadas de visitantes y turistas, el período analizado presenta distintos récords y un buen desempeño. El poco peso y avance en las llegadas por otras motivaciones –que no sean de ocio, recreo y vacaciones– es una insuficiencia que tienen las llegadas de turistas a Cuba en este período.
  
2. PRINCIPALES MERCADOS EMISORES AL DESTINO CUBA

Las llegadas de visitantes del período analizado, procedieron de un número grande de mercados. De estos, se seleccionan los principales, que abarcan cerca del 80 % de las llegadas para su análisis. A continuación, en la tabla 3 se presentan las estadísticas de los once mercados que tienen mayor volumen de emisiones a Cuba.

Tabla 3. Principales emisores a Cuba. Visitantes.
  

  
Fuente: ONEI (2019b); ONEI (2019a); ONEI (2018).

 Durante 2014, decrecen ligeramente EE. UU., Comunidad Cubana en el Exterior (CCE), Inglaterra, México, Rusia y Argentina. En 2015, menos Rusia, todos los mercados crecen. En este mismo año sobresalen los crecimientos de EE. UU., España, Francia, México, Alemania, Inglaterra y Argentina. Entre 2016 y 2017 todos los mercados principales crecen menos Canadá. En 2016 sobresalen EE. UU., España, Italia, Alemania, Francia, Inglaterra, México. Canadá comienza decrecer simultáneamente al crecimiento de los EE. UU. En 2017 se destaca este último que pasó a segundo lugar en emisiones a Cuba, con impetuoso crecimiento hasta los últimos meses del año. También Rusia crece en forma destacada como la CCE, Italia, Francia y España. EE.UU presentó una delantera en crecimientos mantenidos entre 2015 y 2017, pero también el resto de los mercados, excepto Canadá, presenta crecimientos considerables.

Todos los mercados principales crecen como el conjunto de las llegadas de visitantes. En 2017 los once mercados principales abarcan el 78 % de toda la emisión a Cuba y uno solo (Canadá) representa un 24 % de toda la emisión. Existe una leve disminución de la concentración de los mercados.

En 2018 EE. UU., aunque muestra un crecimiento de 3,2 %, debe su peso mayor a la cantidad de pasajeros de cruceros norteamericanos (que no han sido restringidos en su visita a Cuba y no existen indicios de que se vaya a limitar) que se incluyen en el reporte de los visitantes, pues la cifra de norteamericanos que realizaron alguna pernoctación autorizada en Cuba retrocedió con respecto al año anterior.

Cifras publicadas en febrero de 2019 muestran un crecimiento de 6,6 % en comparación con igual período de 2018; así crecen Canadá, EE. UU., CCE y Rusia (ONEI, 2019a). En marzo de 2019 se arribó al millón de visitantes internacionales, cifra alentadora a los fines de poder alcanzar los 5,1 millones previstos por el MINTUR para el 2019. Al culminar el primer trimestre de 2019 se espera alcanzar 6 % de crecimiento.

Aunque el Anuario estadístico de la ONEI indica la cantidad de turistas totales para el año y la llegada de turistas para el conjunto de los medios de alojamiento por tipo de establecimiento, no precisa la cantidad de turistas por mercados, solo los visitantes, lo cual no ayuda a realizar un análisis más preciso de esta situación (ONEI, 2018).
  
3. AUMENTO DEL NÚMERO DE AEROLÍNEAS Y DE VUELOS A CUBA

El inusitado aumento de las llegadas de visitantes a Cuba durante el año 2015 estuvo asentado en la ampliación de los itinerarios de vuelo de aerolíneas tradicionales, tales como Sunwing Airline (Canadá), Aerolínea Gol (Brasil), Cóndor (Alemania), Copa Airlines, entre otras. Además , nuevas aerolíneas iniciaron vuelos hacia la Isla como: la aerolínea española Iberia que regresó a ofrecer vuelos directos Habana-Madrid, China Airline con vuelos directos a Cuba, Eurowing con operación de Colonia (Alemania) a Varadero y Edelweis con vuelos directos Suiza-Cuba. Se puede estimar que en 2015 existió aproximadamente un 8 % incremento de vuelos a Cuba.

Durante el año 2016, continuó el incremento de vuelos a Cuba desde distintos ciudades del mundo y, especialmente, comenzó la operación que permitiría desarrollar hasta 110 vuelos regulares diarios desde EE. UU., incluidos 20 a La Habana y 10 a cada uno de los otros 9 aeropuertos internacionales en Cuba. El acuerdo permitiría que las aerolíneas de los dos países firmaran alianzas de cooperación comercial, como códigos compartidos y contratos de arrendamiento de aeronaves entre ellas o con aerolíneas de terceros países. Ello se traduciría en mayor comodidad para los pasajeros e incluso en disminución del precio de los billetes aéreos. Ya en 2017 se realiza alguna reducción en la oferta de vuelos regulares y/o se utilizan aviones más pequeños, más ajustados a la demanda real esperada para el caso de las aerolíneas de EE. UU. En general, durante 2018 nuevas aerolíneas iniciaron vuelos a Cuba, pero otras ajustaron sus ofertas a la menor demanda existente. Esto dio como resultado que las capacidades aéreas no aumentaran como en los años precedentes.

En 2013 solo operaban en Cuba 36 aerolíneas y se tenía conexión con 51 ciudades; en 2017 operaban 68 aerolíneas extranjeras; en 2018 se ha seguido ajustando la oferta de vuelos a la demanda real y existe conectividad aérea con más de 53 importantes ciudades del mundo (Marrero, 2019). La transportación aérea internacional de Cuba ha ido reduciendo su aporte en el período analizado, según se desprende de los resultados de ingresos por transporte internacional (tabla 5). El aumento notable de la demanda de vuelos entre 2015 y 2016 y su ajuste posterior, muestra que cuando surge la demanda aparecen las capacidades aéreas para viajar.

4. EL ALOJAMIENTO TURÍSTICO

Para poder atender el considerable crecimiento de las llegadas a Cuba en el período analizado, han ido creciendo las capacidades de alojamiento turístico año tras año, como se puede observar en la tabla 4.
  
Tabla 4. Habitaciones turísticas en Cuba (2014-2018)


Fuente: ONEI (2018); Marrero (2019).

Durante 2015 y 2016, dado el iniciado alto crecimiento de la demanda, se presentó cierta escasez relativa de plazas hoteleras, sobre todo en ciudades y en algunos polos turísticos. Un estimado indicaba que aproximadamente el 25 % de los visitantes se alojó en habitaciones privadas, pues los cuentapropistas apoyan la estancia adecuada de los turistas en el país.

Desde 2015 comenzó un crecimiento importante del alojamiento por cuenta propia, que se funda con la adaptación de casas de familia para el alojamiento a turistas, con menores costos de inversión y que de agruparse supuestamente en una sola entidad se encontrarían entre las más grandes cadenas hoteleras de Cuba.

El turismo se identifica como el sector económico del país de mayor capital asociado a la inversión extranjera. Desde 2016, el MINTUR concibió una política de desarrollo inversionista que reforzaba la inversión en las llamadas ciudades circuitos (Cienfuegos, Trinidad, Camagüey, Holguín, Santiago de Cuba), las que poseen importantes valores patrimoniales y culturales, donde instalaciones hoteleras emblemáticas renacen o se rejuvenecen. En 2017 existían 68 000 habitaciones en 366 hoteles en todo el país y 22 000 habitaciones en casa privadas de arrendamiento por cuenta propia (Pichardo, 2017). En la Feria de Turismo de Cuba, celebrada en mayo de 2018, las 69 041 habitaciones en hoteles existentes correspondían en un 63 % a habitaciones de cuatro y cinco estrellas y el 74 % se encontraban en playas (Marrero, 2018). A propósito de esta feria, se inauguraron emblemáticos hoteles patrimoniales en Sagua La Grande: Hotel Sagua y Hotel Palacio Arena. También en Remedios se inauguraban los hoteles Casa Bauzá y Leyenda.

En los años más recientes, se construyen unas 5 000 nuevas habitaciones cada año, todas de categoría cuatro y cinco estrellas. Una fuerte porción de ellas se encuentran incluidas en una nueva generación de hoteles de ciudad cinco estrellas de lujo en La Habana: el Gran Hotel Manzana Kempinski, el Iberostar Grand Packard, el Gran Hotel en proceso de construcción Prado y Malecón Sofitel-Accor; y otras construcciones en playas como el Hotel Meliá Internacional Varadero. Solo en La Habana, se encuentran en proceso de edificación siete nuevos hoteles de lujo, mientras que doce hoteles tradicionales siguen un fuerte proceso de reforma y renovación. El plan es construir 103 000 habitaciones hasta el 2030, 23 proyectos náuticos, 24 proyectos de golf y 47 de recreación y aventura.

Una parte de las habitaciones ha sido construida por medios propios del país y otra por empresas mixtas. En 2015, ya existían 25 de estas (incluidas Shanghai, Suncuba, en China) con 5 906 habitaciones en 14 hoteles. Además, existían 69 contratos de administración, firmados con 18 cadenas internacionales. Al finalizar el año 2018, se contaba con 26 empresas mixtas en hoteles y desarrollos inmobiliarios asociados al golf, 100 contratos de administración con 48 000 habitaciones y 22 gerencias extranjeras (Marrero, 2019). Los contratos de administración abarcan 67,6 % de las habitaciones de entidades hoteleras.

Relacionadas con el desarrollo inmobiliario asociados a golf y parques temáticos, existen cuatro empresas mixtas constituidas: Carbonera, con London y Regional (Matanzas); Bellomonte, con Beijing Enterprises (La Habana); Punta Colorada, con la firma catalana Playa Golf y Resort (Pinar del Rio); y El Salado, con la española Globalia (La Habana).

Otro aspecto decisivo a considerar en el alojamiento turístico es la ocupación. La tasa de ocupación publicada por la ONEI recoge información solo de las entidades empresariales atendidas por el MINTUR, Gaviota y Palco (mayoritarias en la hotelería cubana). En 2014 esta tasa era 46,1 % y en 2015 de 49,1 %; resultó más baja en 2017 (42,5 %) y más aún en 2018 (38,5 %) (ONEI, 2019a). Como es natural, ello indica que la planta hotelera ha estado utilizando insuficientemente la capacidad que posee.

El alojamiento para turistas ha ascendido considerablemente. En particular, las habitaciones en el sector estatal han crecido menos que el incremento de las llegadas, lo que impone la necesidad de elevar la ocupación de la planta hotelera estatal existente que en este período ha tenido una declinación importante. El 74 % de habitaciones en playas refleja el alto grado de dependencia del turismo de ocio, recreo y vacaciones. Distintas fuerzas se integran en creación de los alojamientos turísticos. La prioridad en la renovación y/o edificación de hoteles en ciudades y en hoteles de lujo resulta un enfoque favorable para la necesaria diversificación del turismo. Resulta positiva la cooperación de cadenas hoteleras de prestigio internacional en la administración de habitaciones. Estos elementos indican en general un desenvolvimiento favorable en el período del alojamiento turístico, pero es completamente desfavorable que la tasa de ocupación de la planta hotelera estatal haya disminuido.
  
5. TURISMO DE CRUCERO

Si la vía aérea de acceder a Cuba creció notablemente en 2015, 2016 y parte de 2017 (solo se estancó en 2018), la vía marítima aumentó exponencialmente en todo el período analizado y ha alcanzado un crecimiento medio anual de 157 % (2014-2018), calculado por la cantidad de pasajeros de cruceros que bajaron a tierra cubana. En la figura 1 se muestra el crecimiento de los pasajeros de cruceros.

 Fuente: Marrero (2018); Martínez (2018); Perelló (2019).


Figura 1. Cruceristas en Cuba (2014-2018).

En el gráfico anterior se toman las cifras de pasajeros de cruceros de las informaciones públicas divulgadas por funcionarios y expertos relacionados con el MINTUR, debido a que el autor considera que son las reales y que están actualizadas. Absolutamente diferentes son las informaciones de pasajeros en cruceros que reporta ONEI en el Anuario de 2017 (excesivamente reducidas) y que provocan dudas sobre la forma de calcular los turistas, propiamente dichos, dentro de los visitantes.

Por años, Cuba se mantuvo excluida de las rutas de cruceros norteamericanos a causa de las restricciones del bloqueo de EE. UU., pero en 2016, bajo la administración del ex presidente Obama, se otorgaron permisos excepcionales por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos que permitieron la actividad. En el año 2017 se aprobaron 17 compañías de cruceros, con 25 embarcaciones –8 más que en la temporada anterior– y fueron programadas 265 escalas y más de 170 000 pasajeros (Ayala Díaz, 2017). Ello dio como resultado que para la temporada finalizada a mediados del 2018 se generaran más 500 000 pasajeros de cruceros.

Según la proyección del Consejo Comercial EE. UU.-Cuba (2017), los 286 viajes planificados que realizarán las tres compañías Norwegian Cruise, Carnival Cruise Line y Royal Caribbean a Cuba entre 2017 y 2019 transportarán 455 000 pasajeros y reportarán 623 000 000 de USD para las navieras y 64 000 000 para Cuba, debido a gastos de los cruceristas en transporte, excursiones, restaurantes y recuerdos. Solo en tasa portuaria pagarán a Cuba 19 000 000 de USD, tasa que se eleva mucho más cuando los buques son más grandes.

A fines de 2018, Cruise Critic seleccionó a La Habana como mejor destino y puerto de cruceros en el Caribe occidental y la Riviera Maya. Por tales motivos y la alta demanda de visitar Cuba a bordo de los cruceros, se incorporó Regent Seven Seas Cruises, naviera norteamericana de lujo para realizar viajes a Cuba a partir de 2019 y 2020.

En la Isla existen tres terminales de cruceros en La Habana, Santiago de Cuba y Cienfuegos, pero actualmente algunos de los cruceros tocan otros puntos marítimos del país, como Punta Francés y María La Gorda. Igualmente, las previsiones de las autoridades consisten en aumentar hasta seis las dos terminales de cruceros de La Habana de cara a 2024. Además, una empresa mixta –formada entre la corporación turca Global Ports Holding y la firma cubana Aries– administra por quince años el puerto de cruceros habanero por un acuerdo suscrito en Estambul, que incluye un importante programa de inversión.

Si bien es cierto que la actividad de cruceros deja ingresos en el país muy por debajo de los que provoca el turismo, la forma en que está organizada en Cuba resulta claramente beneficiosa económicamente para el destino y aporta, en cierta medida, a los ingresos asociados al turismo que capta Cuba. De acuerdo con Figueras (2018), esto no quiere decir que sea suficientemente confiable la precisión de los ingresos que dejan los cruceristas.

Aunque es preferible un crecimiento mayor de turistas que de visitantes (y cruceristas), en el caso de Cuba –que no ha podido contar con un desarrollo de los cruceros como el resto del Caribe– la potenciación exponencial del crecimiento de crucero en el período analizado resulta beneficiosa.
  
6. INGRESOS ASOCIADOS AL TURISMO

INTERNACIONAL EN CUBA

El crecimiento del total de ingresos monetarios asociados al turismo internacional en Cuba en 2015 (10,7 %); 2016 (8,9 %) e incluso en 2017 (8 %) multiplican por varias veces el crecimiento promedio anual de ingresos, alcanzado desde el comienzo del presente siglo hasta el año 2014 con un crecimiento medio anual de 2,5 %; mientras que en el período 2014-2017 con un 9 %, el crecimiento medio casi se multiplica por 4 de 2001 a 2014. Esta información se muestra en la tabla 5.
  
Tabla 5. Principales indicadores relacionados con ingresos turismo internacional en Cuba en el período 2014-2018 (millones de pesos convertibles)


Fuente: ONEI (2018); Rodríguez (2019).
  
En el año 2018, los ingresos asociados al turismo internacional resultaron ser 3 325 millones de pesos convertibles (Rodríguez, 2019), lo que representa un 0,7 % de crecimiento, resultado relativamente bajo. En general, se corresponde con el pequeño crecimiento alcanzado por las llegadas de visitantes y turistas durante el año 2018. Esto supone que el crecimiento medio anual (2014-2018) de los ingresos totales haya sido de 6,9 %.

Al no estar publicadas aún las estadísticas oficiales de todos los ingresos asociados al turismo internacional del año 2018, el autor toma como referencia el dato de Rodríguez (2019), y estima igual crecimiento de 0,7 % para los demás tipos de ingresos, por considerarlo el más adecuado a la realidad del bajo crecimiento de las llegadas del año y, en especial, porque se incrementaron significativamente las llegadas de pasajeros de cruceros en 2018 que gastan menos en el destino.

Relacionando crecimiento de llegadas de visitantes y crecimiento de ingresos globales, se observa que en el período analizado se presenta un incremento bastante alto de las llegadas (11 %), con un notable aumento de los ingresos de 6,9 %, pero se mantiene que el crecimiento de las llegadas es mayor al de los ingresos, como ha sucedido en todo el presente siglo: entre 2001 y 2013 el crecimiento en las llegadas de visitantes promedió un 4 %, mientras que los ingresos en igual período, promediaron 3,2 %. La diferencia se presenta cuando se compara con la década del 90, en que muy favorablemente crecieron los ingresos totales como promedio (19 %), crecieron más que las llegadas (17 %).

El volumen total de ingresos asociados al turismo internacional entre 2014 y 2018 constituyó la segunda fuente de ingresos en divisas al país, después de venta de servicios profesionales al exterior. Los ingresos turísticos propiamente crecieron 9,9 % en 2015; 11,8 % en 2016 y 10 % en 2017, para un crecimiento medio anual de 10%. Los crecimientos alcanzados en estos tres años representan crecimientos nunca vistos en el nuevo siglo, donde como promedio anual los ingresos turísticos 2001-2014 se cifraron en 2,6 %, mientras que entre el 2011 y el 2014 solo alcanzaron 1,2 %. El promedio de crecimiento anual 2014-2017 es muy alto: 10 %, únicamente cercano a los ingresos de la década prodigiosa para el turismo cubano de los 90 (15 % entre 1993-2000). Más favorable aún resulta que los ingresos turísticos de 2014-2017 (10 %) hayan crecido más que los ingresos asociados al turismo internacional (9 %).

La ONEI ha reconstruido los ingresos del sector no estatal, no reportados en estadísticas anteriores, por lo cual se puede observar que estos tuvieron un promedio anual de crecimiento de 23 % entre 2014 y 2017, considerablemente alto, mientras que los ingresos del sector estatal no pasaron de crecer como media 7,6 % en igual período.

Los ingresos de las entidades turísticas, de acuerdo un reporte distinto de la ONEI (2019) ocupan poco menos del conjunto de los ingresos reportados como sector estatal, Esto se observa en tabla 6, aunque solo se refiere a los indicadores de las entidades empresariales atendidas por el MINTUR: Gaviota y Palco.

Tabla 6. Principales indicadores de ingresos de entidades turísticas en Cuba en el período 2014-2018 (millones de pesos convertibles)


Fuente: ONEI (2016); ONEI (2019b); ONEI (2019c).
  
El crecimiento de los ingresos de las entidades turísticas en 2015 (10,7 %) se elevó por sobre los resultados de crecimiento de años anteriores, se multiplicó por poco más de cuatro veces el promedio de crecimiento obtenido desde 2006 –que comienza a publicarse la información– hasta el año 2015. Del año 2016 solo se publicó el primer semestre (enero a junio), con importantes crecimientos de 15 %. En 2017 se nota un crecimiento general, pero no es posible compararlo. En 2018 los ingresos de las entidades turísticas se reducen al 0,95 % del año anterior y sectores clave como alojamiento, gastronomía y transporte automotor retroceden también.

El crecimiento medio anual de los ingresos de las entidades turísticas entre 2014 y 2018 es notable (5,7 %), a pesar del peso negativo del año 2018 y, en conjunto, mucho más alto que períodos anteriores reportados. A continuación (tabla 7) se presentan los ingresos por turismo propiamente dicho de los principales receptores del Caribe, información recopilada por la OMT.
  
Tabla 7. Ingresos turísticos. Receptores del Caribe insular y el mundo (millones de dólares)


 Fuente: OMT (2018); OMT (2019).
  
Entre los principales destinos del Caribe insular, en el período analizado, Cuba mantiene el tercer lugar por ingresos turísticos. Además, ha sido el país que más ha crecido en ingresos turísticos como promedio. La participación en los ingresos turísticos del Caribe que Cuba tenía en 2014 (8,87 %) se acrecentó a 10,07 % en 2017; se iniciando un proceso de recuperación, pues en el año 2014 la participación había sido más baja que entre los años 2011 y 2013. Esto se muestra a continuación en la figura 2.


Figura 2. Ingresos por visitantes y turistas en Cuba (2014-2018).

 Los ingresos asociados al turismo por visitantes y los ingresos turísticos por turista de Cuba en el período analizado, aún continúan con la misma tendencia decreciente general observada desde años anteriores. En 2010, los ingresos asociados al turismo internacional por visitantes eran 945,9 y los ingresos turísticos por turista eran de 872,4 (Ayala, 2016).

Al comparar los principales destinos receptores del Caribe insular, con el Caribe en su conjunto y con el mundo, los ingresos turísticos por turista de Cuba en este período resultan ser los más pequeños, como se muestra en la tabla 8.

 Tabla 8. Ingresos turísticos por turista: Caribe insular y mundo


Fuente: elaboración propia, a partir de OMT (2018); OMT (2019)
  
La tendencia decreciente de los ingresos por turista en este período no se observa en República Dominicana ni en Jamaica. Con respecto a Puerto Rico, Bahamas, Caribe insular y el Mundo, la situación es mucho menos clara para tan pocos años, aunque entre 2010 y 2014 no muestra una tendencia negativa (Ayala, 2016).

Los ingresos asociados al turismo internacional en el período 2014-2017 presentan un comportamiento muy favorable y son los más altos del Caribe insular y el mundo; asimismo, Cuba acrecienta su participación en la región. Estos resultados pueden ser considerarse excelentes, atendiendo a su volumen y ritmo de crecimiento.

El impacto que provocó en ingresos turísticos (correspondientes a llegadas) el mercado norteamericano pone de manifiesto los efectos positivos que tendría para el turismo de Cuba, poder comerciar turísticamente sin restricciones con el mercado norteamericano.

En cuanto a los ingresos asociados al turismo por visitantes y los ingresos turísticos por turista, aún continúan con la misma tendencia decreciente general observada en años anteriores; en comparación con los destinos receptores del Caribe insular, se ubican como los más bajos.

Históricamente Cuba ha basado su desarrollo turístico en la modalidad de sol y playa, en la construcción de hoteles vacacionales en el litoral, muchas veces basados en el «todo incluido» para satisfacer a viajeros de turismo de masas del mercado canadiense y europeo, fundamentalmente, que adquieren sus viajes a partir de la compra de paquetes turísticos ofertados por grandes turoperadores. Resultado de ello es la atención a grandes cantidades de turistas con relativamente menores cantidades de ingresos.

Por la prohibición de acceder al cercano mercado estadounidense, no parecía factible hacer otra acción. Las importantes sumas de ingresos brutos obtenidas por esta actividad resultaron favorables y aportaron a una economía que necesita mucho de divisas frescas que provee el turismo. Pero utilizar este modelo de sol y playa casi exclusivamente, puede llegar a dar síntomas de agotamiento y, por esa razón, se está reformulando.

Con anterioridad, otros países del Caribe insular y el Caribe mexicano –lógicamente con acceso al mercado norteamericano– fueron añadiendo poco a poco a su oferta de sol y playa, otras modalidades de turismo que ofrecen mayores retribuciones en ingresos.

Los cambios acaecidos en la estrategia de desarrollo turístico de Cuba, incluidos en el Plan Nacional de Desarrollo Económico Social hasta el 2030, parten de un modelo de desarrollo intensivo e inclusivo (Perelló, 2018), donde seguirán existiendo destinos de sol y playa, así como otros destinos en comunidades y ciudades que poseen recursos, atractivos naturales y culturales, además de otros encantos para satisfacer las necesidades de los turistas que están accediendo a Cuba. De ahí, que las inversiones en los últimos años incluyan hoteles de lujo en ciudades como La Habana, hoteles Encanto en ciudades patrimoniales y en circuitos turísticos, campos de golf con inmobiliarias, marinas, centros de salud y spa, así como espacios culturales y naturales. Los resultados de esta nueva estrategia se podrán observar en los próximos años.
  
CONSIDERACIONES FINALES

La llegada de visitantes a Cuba entre 2014-2018 alcanzó un crecimiento medio anual de 11 %, con años de crecimientos muy relevantes (2015, 2016 y 2017) sin precedentes en el presente siglo. Esto le permitió alcanzar un segundo lugar por llegadas en el Caribe insular y acrecentar la participación en esa región en forma notable. En igual período, la Isla logró el mayor ritmo de crecimiento medio anual (2014-2017) de llegada de turistas entre los principales receptores del Caribe insular, de todo el Caribe y del mundo. Todo esto exhibe récords alcanzados y un excelente desempeño en relación con las llegadas de visitantes y turistas a Cuba. El poco peso y avance en las llegadas por otras motivaciones (que no sean de ocio, recreo y vacaciones) es una insuficiencia general que sigue presentando el país.

Con los tradicionales mercados emisores de turistas a Cuba, irrumpió fuertemente el mercado de norteamericanos entre 2015 y 2017, lo que provocó, junto con los demás mercados, un incremento muy alto de llegada de viajeros nunca antes visto en el siglo XXI. Canadá, como mercado histórico y con mucho peso en la emisión a Cuba, comenzó simultáneamente a declinar ligeramente sus llegadas desde el 2016.

En el análisis de la composición de los mercados, favorece que se reduzca ligeramente la concentración de los mercados principales en este período; por lo que sería beneficioso que se continuara próximamente. Es necesario que las estadísticas de la ONEI reflejen la información correspondiente a llegadas de turistas por mercado.

Aerolíneas tradicionales ampliaron sus itinerarios y otras nuevas iniciaron vuelos hacia la Isla, e incluyeron vuelos regulares desde EE.UU. Actualmente se encuentran en proceso de ajustar su oferta a la real demanda. Ha crecido el número de aerolíneas que tocan tierra cubana y la conexión con un mayor número de ciudades del mundo. La participación del transporte aéreo internacional cubano en los arribos a Cuba ha ido retrocediendo. El aumento notable de la demanda de vuelos muestra que cuando surge la demanda aparecen las capacidades aéreas para viajar.

Por otra parte, el alojamiento de las empresas estatales y del sector no estatal reaccionó ante el crecimiento de la demanda y amplió sus capacidades entre 2014 y 2018 a razón de un promedio anual de 5,9 %. Se destaca la importancia que tiene el sector no estatal, por su capacidad total de alojamiento, equivalente a algunas de las grandes entidades hoteleras del país.

Se continúa ampliando el número de habitaciones en playa, pero con más énfasis en hoteles en ciudades de circuitos turísticos y hoteles de lujo en La Habana, lo que se corresponde con una demanda más actualizada. En general, podría considerarse favorable el desenvolvimiento del alojamiento turístico por sí mismo, su administración y perspectivas; pero en cuanto se considera la tasa de ocupación de la mayoritaria planta hotelera estatal, se impone una evaluación negativa, debido a la insuficiente tasa de ocupación y a la tendencia a la baja desarrollada en el período analizado.

El turismo de cruceros mostró crecimientos relevantes con promedios anuales de 157 %. El peso de los cruceros provenientes de EE. UU. influyó de manera especial en la evolución del crucerismo, al eliminarse en 2016 las restricciones que hacían imposible que los buques tocaran puertos cubanos. Cuba está considerada como el destino estrella para los cruceros, por la más alta demanda que ostenta. El resultado de esta actividad, en cierta medida, influye también positivamente en los ingresos asociados al turismo internacional. Es necesario precisar mejor las cifras de pasajeros de cruceros que informa la ONEI y hacerlas corresponder con las que maneja el MINTUR.

Los ingresos asociados al turismo internacional y los ingresos turísticos crecieron como nunca antes en este siglo. Los ingresos del sector no estatal resultaron ser los de mayor crecimiento. Cuba se mantiene en tercer lugar en ingresos turísticos en 2016 y 2017 y acrecentó notablemente su participación en el Caribe insular. Estos ingresos se pueden evaluarse como excelentes en lo que respecta a su mayor volumen y ritmos de crecimiento. No obstante, continúa como aspecto negativo observado en períodos anteriores, la tendencia decreciente en los ingresos por visitantes y turistas. Además, de igual manera, los ingresos turísticos por turista se encuentran en los peldaños más bajos del Caribe insular y del mundo. Esta situación podría ser superada cuando ya esté mostrando resultados concretos una estrategia de desarrollo turística que incorpore nuevas modalidades de turismo más redituables económicamente que complementen al turismo de sol y la playa.

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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RODRÍGUEZ, J. L. (2019): «Balance preliminar de la economía cubana en el 2018 y algunas perspectivas para el 2019 (III)», en H. Herrera Carlés (2019), Cuba y la Economía, 16 de Marzo 2019, ˂https: //cubayeconomia.blogspot.com/2019/03/balance-preliminar-de-laeconomia.html?m˭1˃ [4/11/2017].


Organicemos una forma de vida más modesta

Por SLAVOJ ŽIŽEK

Filósofo esloveno, autor de ‘Pandemic!’ (OR Books), donde habla de las consecuencias del virus en el capitalismo

"Nuestra sociedad global tiene recursos suficientes para coordinar nuestra supervivencia"

Hay algo que no está bien en la severa imposición del confinamiento, y no solo en el sentido de que el Estado explota la epidemia para imponer un control total. Cada vez creo más que en todo esto interviene una especie de acto simbólico supersticioso. Como la verdad es que no sabemos bien cómo funciona todo esto, si hacemos un duro gesto de sacrificio que duela realmente y paralice nuestra vida social, tal vez podamos esperar piedad. Lo sorprendente es lo poco que parece que entendemos (científicos incluidos) cómo se comporta la epidemia. Con frecuencia recibimos advertencias contradictorias de las autoridades. Nos dan órdenes estrictas de que nos confinemos a fin de evitar la infección vírica, pero cuando los números de contagios bajan, surge el temor de que, así, lo único que conseguimos es volvernos más vulnerables durante la prevista segunda oleada de ataque del virus. Todas las esperanzas de una salida rápida (el calor del verano, la inmunidad de grupo, la vacuna...) se esfuman.

Hay algo que está claro: durante un confinamiento vivimos de las viejas reservas de alimentos y otras provisiones. Por ello, ahora la ardua tarea consiste en salir del encierro e inventar una nueva vida marcada por el virus. Deberíamos cambiar nuestro imaginario y dejar de esperar un gran pico bien definido tras el cual las cosas volverán a la normalidad. Ni siquiera acaba de aparecer la Catástrofe total, la situación se alarga más y más. Se nos informa de que hemos llegado al aplanamiento de la curva, luego todo va un poco mejor, pero... la crisis se alarga más y más. El deseo secreto de todos nosotros, y en lo que pensamos sin parar, es uno solo: ¿Cuándo se va a acabar? ¿Cuándo habrá pasado? Es razonable ver en la actual epidemia el anuncio de un nuevo periodo de problemas ecológicos. En 2017, la BBC describió lo que posiblemente nos espere a consecuencia de nuestra manera de intervenir en la naturaleza: "El cambio climático está fundiendo el permafrost que llevaba miles de años helado, y a medida que los suelos se funden, liberan antiguos virus, los cuales, tras haber permanecido latentes, están resurgiendo a la vida".

¿Significa esto que nuestra situación es desesperada? Rotundamente no. Si observamos las cosas desde la distancia adecuada (lo cual es muy difícil), podemos prever un número relativamente bajo de muertes, y nuestra sociedad global tiene recursos suficientes para coordinar nuestra supervivencia y organizar una forma de vida más modesta, en la que la escasez local de alimentos se compense con una cooperación a escala mundial, y en la que dispongamos de un sistema sanitario también mundial mejor preparado para las siguientes embestidas. ¿Seremos capaces de hacerlo?

La centralidad social y política del trabajo

Si transferimos riesgos económicos y ambientales estos no desaparecen sino que rebotan aumentados


Trabajadores del hospital de Ifema, en Madrid.DANIEL GONZALEZ / GTRES

Hace unos meses EL PAÍS publicó un interesante dossier, El futuro del trabajo, que hoy quizás cabría repensar y reeditar, al calor de las enseñanzas que nos deja la crisis de la covid-19. Entre estas lecciones destaca la necesidad de entender que no todos los daños que estamos sufriendo pueden imputarse al coronavirus. La covid-19 ha actuado de detonante y de acelerador de una crisis que tiene causas más profundas, derivadas de un modelo socioeconómico que hace tiempo nos envía mensajes de insostenibilidad. Pongo dos ejemplos: en el ámbito global, las consecuencias de la agresión al medio ambiente y de la intrusión humana en el hábitat natural de otros animales; en el ámbito local, la precariedad estructural de las residencias de ancianos.

Una de estas causas profundas es la cultura dominante de la externalización de riesgos, de unas clases sociales a otras, de hombres a mujeres, de empresas centrales a periféricas, de nacionales a inmigrantes, de unos países a otros, entre generaciones y de todos hacia el medio ambiente. La externalización de riesgos constituye el paradigma hegemónico de nuestras sociedades y produce el espejismo de hacernos creer que con esta estrategia los riesgos desaparecen. Sin embargo, la covid-19 nos confirma que si transferimos riesgos económicos, sociales y ambientales a otros, estos no solo no desaparecen sino que, en muchas ocasiones, nos rebotan aumentados como un bumerán. La reducción de los presupuestos sanitarios es el mejor ejemplo.

Este modelo socioeconómico insostenible se plasma también en la pérdida de centralidad social y política del trabajo, que es, no lo olvidemos, el oxígeno que genera la energía vital de nuestras sociedades. Hace escasamente unas semanas el “fin del trabajo” -por utilizar una imagen manida-o la robotización centraban muchos análisis y discursos, con bastante papanatismo por cierto. El trabajo y los conflictos que le son propios han perdido centralidad en la ideología y los proyectos de la mayoría de partidos —de babor y estribor— en beneficio de otras categorías y conflictos vinculados a las identidades.

De golpe, la pandemia nos descubre un mundo distinto. Nos topamos con una realidad en la que destaca el valor del trabajo que llevan a cabo colectivos que hasta esta catástrofe han sido ninguneados y maltratados. Y deja al descubierto que el precio que se paga por estos trabajos no corresponde a su valor social.

Entre los aplausos al personal de centros sanitarios nos llega la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que confirma el abuso estructural de la contratación temporal en la sanidad, la política utilizada para reducir costes a expensas de precarizar las condiciones de trabajo. Y entre noticias sobre investigaciones punteras mundiales se cuela algún recordatorio de que muchos de los que dirigen estas investigaciones llevan décadas de precariedad contractual.

Quienes más sufren esa disonancia son las personas que ocupan trabajos de menor consideración social. Es el caso de las trabajadoras de la limpieza, que ahora descubrimos como esenciales para la salud pública, pero que lo son siempre, no únicamente en situaciones de huelga o de pandemia. O de quienes se dedican a la agricultura, sometidos a precios que no les permiten vivir de su trabajo; a la logística, organizada a costa del autónomo autoexplotador de sí mismo —ejemplo máximo de externalización—, o al comercio y la distribución alimentaria. No es solo el trabajo productivo el que nos recuerda su centralidad social; el despertar más abrupto lo hemos tenido en relación con los trabajos de cuidados: limpieza e intendencia doméstica, cuidados de criaturas o personas dependientes. De pronto descubrimos que eso de trabajar y cuidar al mismo tiempo es una tarea de alto riesgo y que nuestra sociedad no está preparada para hacer compatible empleo y cuidados véase el teletrabajo con los críos en casa-y que quienes lo intentan, mayoritariamente mujeres, pueden dejarse la vida en ello.

Es tal el fariseísmo existente que la CEOE ha denunciado el decreto ley 8/2020 que, de manera modesta, reconoce algunos derechos de conciliación, por considerar que pone en peligro a las empresas. Tremendo, aunque no es de extrañar en una sociedad en la que la competitividad se ha convertido en un nuevo Dios. En un país en el que su Tribunal Constitucional ha sentenciado que se podía despedir a una persona enferma en nombre de la productividad de las empresas.

La pandemia nos descubre que los valores que ahora, en medio del impacto emocional, destacamos como vitales no son los que infunden y gobiernan nuestra sociedad. Nos revela que los trabajos de los sanitarios, de servicios sociales, de atención a las personas, de los “basurillas” de la limpieza viaria, de suministros de alimentos y muchos más que tanto aplaudimos son trabajos penalizados en salarios y condiciones de trabajo.

Y ha hecho evidente que los trabajos de cuidados ni tan siquiera son considerados como trabajo y que los discursos sobre conciliación son retóricos y se quedan a las puertas de las empresas, vigiladas por los guardianes de la competitividad y la productividad.

El futuro, que ya es presente, es un tiempo de riesgos globales para los que nuestras sociedades no tienen respuestas. Para minimizar sus consecuencias deberemos tomar buena nota de las enseñanzas que esta pandemia nos deja y trabajar para cambiar el orden de nuestros valores, del modelo socioeconómico y las políticas que los sustentan. Necesitamos poner en primer lugar la defensa de los bienes comunes, al tiempo que situamos con fuerza la centralidad social del trabajo, de los trabajos.

Que nadie espere que ese cambio de paradigma nos vaya a caer del cielo. El anunciado Pacto Social de Reconstrucción es una oportunidad para conseguir que este estado emocional, mayoritario hoy en la sociedad, no se diluya y podamos canalizarlo hacia un modelo socioeconómico más sostenible y en políticas que lo concreten. Antes de que se nos olviden las enseñanzas de la covid-19.

Sin pausa la construcción de viviendas en Cuba

Al cierre del primer trimestre del 2020 se han concluido en la nación 9 558 inmuebles con este destino por esfuerzo propio, la entrega de subsidios o construidas por el Estado


4 de mayo de 2020 13:05:12

Foto: Granma


El país espera terminar este año 41 014 nuevas casas en el segundo año de la implementación de la Política de la Vivienda, a pesar de las circunstancias epidemiológicas que vive actualmente Cuba con la pandemia por la COVID-19, destacó Vivian Rodríguez Salazar, directora general de la Vivienda del Ministerio de la Construcción (Micons).

De acuerdo con la directiva, esa cifra incluye la ejecución por diferentes vías con las cuales se impulsa esta sensible actividad: la gestión estatal, por esfuerzos propios y a través de subsidios, según declaró en uno de los espacios radiotelevisivos de la Mesa Redonda.

Señaló que hacia el cierre del primer trimestre del 2020 se han concluido en la nación 9 558 inmuebles con este destino por esfuerzo propio, la entrega de subsidios o construidas por el Estado.

«Esa cantidad nos permitió recuperar los atrasos y nos coloca en una situación aceptable para los próximos meses. Resultados así no los habíamos conseguido en los últimos cinco años», comentó.

Recordó que en el 2019, el primer año de la implementación de la Política de la Vivienda, se concluyeron en la Isla 44 mil 500 hogares, 11 mil más que lo planificado para la etapa.

Al profundizar sobre el tema, puntualizó que solo en el mes de marzo fueron terminadas un total de 3 664 viviendas.

Explicó que de todas las viviendas proyectadas para 2020, los organismos estatales deben concluir poco más de 15 mil, mientras que más de 12 mil corresponden a la entrega de subsidios y casi 13 500 responden a la modalidad de esfuerzo propio.

En estos empeños señaló el liderazgo de las provincias de Las Tunas, Artemisa y Mayabeque.

Sobre la atención a la dinámica demográfica, un programa que tiene un componente importante en la construcción de viviendas, la funcionaria del Micons refirió que hasta el momento se han identificado 11 805 madres con tres o más hijos. Para ellas –dijo– se prevé un mayor apoyo tanto para otorgarles viviendas o apoyar en la rehabilitación o ampliación de los inmuebles.

«Con esta modalidad ya se han beneficiado 1 762 mujeres entre el 2019 y el primer trimestre del actual año. El presupuesto del Estado entregó más de 42.5 millones de pesos solo para ellas el año anterior. En este ya la suma asciende a 50 millones, de los cuales ya 30 millones fueron distribuidos», aseguró.

Además, subrayó que en algunos casos, no es necesaria la construcción total de la vivienda, sino una ampliación de las mismas o determinadas rehabilitaciones, cambios de cubierta y carpintería, entre otras acciones.

REHABILITACIÓN DEL DETERIORO DEL FONDO HABITACIONAL DEL PAÍS

– En la rehabilitación de viviendas hasta el momento se han ejecutado
5 841 acciones, de las 31 000 planificadas; solo en el mes de marzo
se culminaron 4 315 rehabilitaciones.

– De ellas se ejecutaron acciones de reparación en 197 edificios, de
ellas, 60 consistieron en la impermeabilización de sus cubiertas, 14
fueron reforzamientos estructurales –tres en la capital–, 113
sustituciones de redes hidrosanitaria, mientras que a 10 edificios se
les practicó un remozamiento capital.

– Erradicación 7 583 de pisos de tierra (87 de ellas, en el mes de
marzo), una cifra que representa el 14 % de lo previsto para el 2020.

– Erradicadas 92 cuarterías y avance en el proceso de entrega de
propiedades sobre esas viviendas.

– En las afectaciones climatológicas, salvo algunos que aun existen en
Camagüey, se han resuelto los derrumbes totales y parciales de
techo. En el trimestre se solucionaron 8 556 derrumbes totales o
parciales de viviendas (en marzo resolvimos 7 180), pero todavía
quedan 58 mil por darle solución.

Por último, Rodríguez Salazar explicó que entre las principales líneas de trabaja para implementar la Política de la Vivienda están la solución de problemas con recursos disponibles, el trabajo

Díaz-Canel: «Si hubiéramos globalizado la solidaridad como se globalizó el mercado, la historia sería otra»

Palabras del Presidente de la República de Cuba durante la Cumbre virtual “Unidos contra la COVID-19”, convocada por Azerbaiyán en su condición de presidente pro tempore del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL)

Foto: Estudios Revolución
Excelencias:

Estimado Presidente Ilham Aliyev;


Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno;


Agradezco a Azerbaiyán, Presidente del Movimiento de Países No Alineados, por convocar esta reunión para intercambiar sobre los esfuerzos urgentes y necesarios que nos permitan enfrentar la COVID-19.


Aprovecho la ocasión para felicitar a Uganda, que asumirá la Presidencia del Movimiento a partir del año 2022.  Al asegurarle todo el apoyo de Cuba, le deseamos éxitos en su gestión.

Debo denunciar, por su gravedad, el ataque terrorista con fusil de asalto y más de 30 impactos de bala sufrido por nuestra Embajada en Washington el pasado 30 de abril y reclamar al Gobierno de Estados Unidos una investigación exhaustiva y rápida, sanciones severas y las medidas y garantías de seguridad de nuestras misiones diplomáticas en su territorio, tal como está obligado por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

Excelencias:

El Movimiento de Países No Alineados ha demostrado su pertinencia en la actual situación.  Así lo corroboran los comunicados adoptados en apoyo a la Organización Mundial de la Salud y sobre la COVID-19, en los que se promueven la unidad global, la solidaridad y la cooperación internacional; llaman a apartar las diferencias políticas y a eliminar las medidas coercitivas unilaterales que violan el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y limitan la capacidad de los Estados para enfrentar eficazmente la pandemia.

Reconocemos el papel de la Presidencia azerí del Movimiento de Países No Alineados en la materialización de estas iniciativas.

La COVID-19 ha demostrado ser un reto global.  No distingue fronteras, ideologías o niveles de desarrollo.  De ahí que la respuesta también debe ser global y mancomunada, superando las diferencias políticas.

No es posible predecir con exactitud la dimensión de sus consecuencias.  La alta cifra de infectados y las cuantiosas pérdidas humanas muestran su devastador impacto en un mundo cada vez más interconectado que, sin embargo, no ha sido capaz de enaltecer esta interconexión de manera solidaria y hoy paga el precio de su incapacidad para corregir los graves desequilibrios sociales. Digámoslo con honestidad: si hubiéramos globalizado la solidaridad como se globalizó el mercado, la historia sería otra.

Falta solidaridad y cooperación.  Esos son valores que no pueden ser sustituidos por la búsqueda de las ganancias, motivación exclusiva de quienes, rindiendo culto al mercado, se olvidan del valor de la vida humana.
Cuando se repasan los hechos que han puesto en vilo a la humanidad en los últimos cuatro meses, es indispensable mencionar los costosos errores de las políticas neoliberales, que llevaron a la reducción de la gestión y las capacidades de los Estados, a excesivas privatizaciones y al olvido de las mayorías.

Esta pandemia ha demostrado la fragilidad de un mundo fracturado y excluyente.  Ni los más afortunados y poderosos podrían sobrevivir en ausencia de quienes con su trabajo crean y sostienen las riquezas.

Las múltiples crisis que está generando avizoran demoledores y perdurables efectos para la economía y todas las esferas de la sociedad.

La pandemia agudiza los acuciantes problemas de un planeta plagado de profundas desigualdades, en el que 600 millones de personas viven en extrema pobreza y donde casi la mitad de la población no tiene acceso a servicios básicos de salud, en cuya gestión se impone el mercado por encima del noble propósito de salvar vidas.

Mientras, el gasto militar global supera los 1,9 millones de millones de dólares, de los cuales más del 38 %, 732 000 millones, corresponden en el año 2020 a los Estados Unidos de Norteamérica.

Comparto el siguiente pensamiento del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz: “...en vez de invertir tanto en el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas, los que tienen los recursos para ello debieran promover las investigaciones médicas y poner al servicio de la humanidad los frutos de la ciencia, creando instrumentos de salud y de vida y no de muerte”.

Aboguemos, junto al Secretario General de las Naciones Unidas, por el fin de las guerras, incluidas las no convencionales, para salvaguardar el derecho a la paz.

Rechazamos las recientes y graves amenazas militares del Gobierno de Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Nicaragua, y rechazamos las medidas que atentan contra su derecho al bienestar, la seguridad y la paz.

Los intentos de reimponer el pasado neocolonial a Nuestra América, declarando públicamente la vigencia de la Doctrina Monroe, contravienen la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

En este complejo escenario, Estados Unidos ataca el multilateralismo y descalifica injustamente el papel de las organizaciones internacionales, en particular a la Organización Mundial de la Salud.

Excelencias:

En la XVIII Cumbre de Bakú, en octubre de 2019, convocamos a fortalecer el Movimiento ante los desafíos internacionales, convencidos de que solo la unidad podría salvarnos.  Corresponde al Movimiento de Países No Alineados liderar las acciones para la eliminación de la impagable deuda externa que cargan nuestros países y para el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales a las que algunos de nosotros estamos sometidos, que junto a los efectos socioeconómicos de la COVID-19 amenazan el desarrollo sostenible de los pueblos.

Debemos enfrentar el egoísmo y estar conscientes de que la ayuda proveniente del Norte industrializado será escasa; por eso debemos complementarnos, compartir lo que tenemos, apoyarnos mutuamente y aprender de experiencias exitosas. Una opción útil podría ser retomar en el futuro los encuentros anuales de Ministros de Salud del Movimiento de Países No Alineados, en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud.

Cuba está dispuesta a compartir sus experiencias con los países del Movimiento, a los que nos unen lazos históricos de amistad.

Para Cuba el desafío ha sido descomunal.  Meses antes de que se desatara la pandemia de la COVID-19, ya enfrentábamos un brutal recrudecimiento de la política de bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, dirigida a estrangular totalmente nuestro comercio, el acceso a los combustibles y a las divisas.

Con enormes esfuerzos y sacrificios hemos logrado sostener en esas condiciones el sistema de Salud Pública universal, gratuito y de profesionales consagrados y de alta calificación, reconocidos mundialmente a pesar de las groseras y difamatorias campañas de descrédito de poderosos adversarios.

En medio de ese contexto asfixiante de guerra económica, aparecieron las primeras señales de alerta sobre la posibilidad de que la COVID-19 se transformara en pandemia y eso elevó la magnitud de los retos.

Inmediatamente se elaboró un plan de medidas, sustentadas en nuestras fuerzas fundamentales: un Estado organizado, responsable de velar por la salud de sus ciudadanos y una sociedad con elevado grado de participación en la adopción de decisiones y en la solución de sus problemas.

La obra de años dedicando recursos a desarrollar y fortalecer la salud y las ciencias ha sido puesta a prueba, y la evolución de la pandemia en Cuba en los últimos dos meses está demostrando cuánto pueden impactar las políticas de inversión social en el enfrentamiento a los mayores y más inesperados desafíos.

A pesar de las inmensas restricciones que nos impone el prolongado bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos, que convierten en un gran reto cotidiano el mantenimiento del sistema de salud pública y, en particular, el enfrentamiento a esta pandemia, hemos garantizado el derecho a la salud del pueblo cubano con la participación de toda la sociedad.

El desarrollo científico nos ha permitido el tratamiento exitoso de disímiles enfermedades trasmisibles, tanto en el país como en otras naciones.  En esta ocasión, la industria farmacéutica ha intensificado la producción de medicamentos de probada eficacia en la prevención y enfrentamiento a la     COVID-19, que hemos compartido con otros países.

En respuesta a solicitudes recibidas, 25 nuevas brigadas de profesionales cubanos de la salud se han incorporado en el último mes a los esfuerzos de 23 países para combatir la pandemia, sumándose a los que ya prestaban servicios en 59 Estados, muchos de ellos miembros del Movimiento de Países No Alineados.

Cuba no abandonará su vocación solidaria, aunque el Gobierno de los Estados Unidos, por razones políticas, continúe atacando y obstaculice la cooperación internacional que nuestro país brinda, lo que pone en riesgo el acceso de decenas de millones de personas a los servicios de salud.

Excelencias:

Es nuestra responsabilidad aunar voluntades y esfuerzos para enfrentar este inmenso reto.

Impulsemos la cooperación y la solidaridad internacionales.  El empeño de todos será decisivo.

Hagámoslo por el derecho a la salud, la paz y el desarrollo de nuestros pueblos, con estricto apego a los principios fundacionales del Movimiento. 
¡Hagámoslo por la vida!

Muchas gracias.

Cinco preguntas que Washington precisa responder acerca de la pandemia de coronavirus

XINHUA - 2020-05-04 09:49:38


BEIJING, 4 may (Xinhua) -- Estados Unidos confirmó más de un millón de casos de contagiados por COVID-19 a solo unos 100 días después de informar acerca del primer caso el 21 de enero, convirtiéndose en el nuevo epicentro mundial de la pandemia de coronavirus.

Enfrentando críticas de la opinión pública interna, algunos políticos estadounidenses han estado atacando irresponsablemente a cierto país y a la Organización Mundial de la Salud (OMS), obstaculizando los esfuerzos mundiales contra la pandemia.

Sus acciones han generado interrogantes en todo el mundo, y Washington debería proporcionar respuestas claras al respecto.

¿DÓNDE SE ORIGINÓ EL VIRUS EN ESTADOS UNIDOS?

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ha restaurado el Instituto de Investigación Médica de Enfermedades Infecciosas del Ejército de EE. UU., un centro militar de investigación biológica en el estado de Maryland, a su funcionamiento pleno, informaron medios locales a fines de marzo.

El verano pasado, el CDC ordenó a la institución que suspendiera la investigación que involucraba agentes biológicos seleccionados o toxinas. Posteriormente, se presentó una solicitud en línea en el sitio de peticiones de la Casa Blanca exigiendo que el gobierno de EE. UU. aclare el porqué del cierre de la institución.

El público espera que Washington provea una explicación clara acerca de la repentina interrupción y que se reanude la investigación.

Según un informe publicado a fines de febrero por el CDC, ha habido al menos 32 millones de enfermedades gripales en el país durante la temporada de gripe 2019-2020.

El 11 de marzo, el director del CDC, Robert Redfield, dijo en una audiencia en Capitol Hill que algunas muertes por COVID-19 han sido diagnosticadas como gripales en Estados Unidos.

Washington necesita aclarar el número de casos de COVID-19 diagnosticados previamente como gripe y hacer públicas las muestras y la secuencia genética del virus de la gripe en EE. UU.

¿EE. UU. NO PUDO NOTIFICAR SOBRE LA TRASMISIÓN DEL VIRUS EN LAS PRIMERAS ETAPAS?

A fines de abril, las autoridades sanitarias del condado de Santa Clara en el estado de California confirmaron que dos pacientes habían muerto de COVID-19, al menos tres semanas antes de la primera muerte conocida por el virus en Estados Unidos, el 29 de febrero.

Jeffrey V. Smith, ejecutivo del condado de Santa Clara, dijo a Xinhua que los pacientes "aparentemente contrajeron la enfermedad por propagación comunitaria. Esto sugiere que el virus circulaba en el área de la Bahía mínimamente desde enero o probablemente antes".

Neeraj Sood, profesor de la materia de Políticas Públicas de la Escuela Price de la Universidad del Sur de California, aseguró a Los Angeles Times que el virus ha estado en la comunidad durante mucho tiempo.

"Cuando comienzas a ver la primera muerte, en realidad, el número de casos en la población probablemente ya sea bastante alto", dijo Sood.

Washington necesita responder si han fallado en anoticiar acerca de la propagación comunitaria del virus.

¿EE. UU. TARDÓ MUCHO EN RESPONDER A LA PANDEMIA?

Según un informe de The Washington Post publicado el 4 de abril, el CDC "se enteró que había un grupo de casos en China el 31 de diciembre", y el lado estadounidense recibió una llamada de la parte china el 3 de enero advirtiendo sobre la enfermedad.

El 8 de enero, los directores chino y estadounidense de los CDC hablaron por teléfono para discutir los intercambios tecnológicos y la cooperación, según un cronograma detallado de la respuesta de China a la COVID-19.

El 16 de febrero, el equipo conjunto de expertos de China y la OMS comenzó una visita de campo de nueve días a China. El grupo estuvo formado por 25 expertos, incluido Cliff Lane, un investigador del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU.

Sin embargo, el gobierno de EE. UU. minimizó repetidamente la gravedad de la epidemia al público en ese momento. Los medios estadounidenses informaron que la Administración nacional dejó pasar más de dos meses desde que recibió la notificación inicial sobre el virus.

Washington necesita explicar por qué se tomó tanto tiempo para adoptar medidas en pos de combatir el virus.

¿LA TARDANZA EN LA RESPUESTA DE EE. UU. DERIVÓ EN UNA MAYOR EXPANSIÓN MUNDIAL DEL VIRUS?

El Washington Post dijo que el Consejo de Seguridad Nacional de EE. UU. había impulsado una prohibición de viajar que restringía a los viajeros de Italia y otros países de la Unión Europea, pero algunos funcionarios de la Administración se opusieron a esta idea.

Cuando la prohibición finalmente se emitió más de un mes después, "cientos de miles de personas cruzaron el Atlántico durante aquel intervalo", dijo.

Un informe publicado el 11 de abril en The New York Times también reveló que el plan del gobierno de EE. UU. para establecer un sistema de vigilancia en algunas ciudades en aras de medir la propagación del virus se retrasó durante semanas, mientras que los funcionarios "casi ni sabían de la rapidez con que el virus se estaba expandiendo".

En marzo, el primer ministro australiano, Scott Morrison, dijo que Estados Unidos ha sido el país de origen de la mayoría de los casos de COVID-19 en su país.

Washington debe responder a las inquietudes que afirman que la tardía y caótica reacción de Estados Unidos en realidad pudo haber acelerado la propagación del virus a otros países del mundo.

¿CUÁL ES LA INTENCIÓN DETRÁS DE LA INCULPACIÓN DE RESPONSABILIDADES DE PARTE DE EE. UU.?

El gobierno de Estados Unidos ha criticado lo que denominó como falta de transparencia de China con respecto a la información sobre la COVID-19. Sin embargo, los hechos no dicen lo mismo.

El CDC publicó en su sitio web que los funcionarios de salud chinos informaron casos de enfermedades respiratorias agudas en personas que estaban, de una u otra manera, asociadas a un mercado de mariscos y animales en la ciudad de Wuhan el 31 de diciembre.

Desde el 3 de enero, China comenzó a informar a Estados Unidos sobre el brote y las medidas de respuesta de forma regular, muestra el cronograma de la respuesta de China a la COVID-19.

El 24 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuiteó que China "ha estado trabajando muy duro para contener el coronavirus" y que "Estados Unidos aprecia mucho sus esfuerzos y transparencia".

Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU., también dijo en una sesión informativa sobre coronavirus a fines de enero que China ha sido "bastante transparente" con el mundo en cuanto al virus.

Sin embargo, algunos políticos estadounidenses han estigmatizado a China con sus comentarios racistas, inventando mentiras sobre el rol de China en la lucha global contra el virus y perturbando la solidaridad y la cooperación mundial para combatir la enfermedad.

El mundo necesita que Washington explique claramente por qué eligió trasladar su responsabilidad a otros.

Aplican en Holguín alternativas energéticas en la producción de alimentos

Por THALIA RUIZ DESDÍN 04 MAYO 2020


Holguín, 4 may (ACN) La Empresa Productora y Distribuidora de Alimentos (NUMA) de Holguín aplica alternativas energéticas en el proceso de elaboración de comestibles como pan, galletas, dulces y pastas alimenticias, principalmente en sus unidades de la capital provincial, como parte de las medidas implementadas para enfrentar la propagación de la COVID-19.

Kirenia Balada Peña, directora general de la entidad, expuso a la Agencia Cubana de Noticias que ante esta situación especial que enfrenta Cuba a raíz del nuevo coronavirus, se ha incrementado el consumo de los derivados energéticos en los hogares y en los diferentes servicios, por lo cual, resulta necesario buscar opciones para racionalizar el empleo de ese recurso.

Los colectivos laborales de la empresa están llamados, en medio de estas circunstancias, a apoyar al país a través de la subsanación de los altos consumos de energía dentro de cada industria, y hasta la fecha han respondido positivamente a esa demanda, significó Ana María Romero, integrante del Movimiento de Innovadores y Racionalizadores (ANIR).

Para contribuir al ahorro de combustible, y disminuir el uso de gas licuado o energía eléctrica, los aniristas (miembros de la ANIR) de la rama han recuperado hornos y confeccionado medios rústicos como fogones de leña, tomando como referente las innovaciones aplicadas en unidades productivas de la NUMA en la provincia de Santiago de Cuba, señaló Balada Peña.

Otra alternativa es el reajuste de los horarios de trabajo en todos los centros de producción, de forma tal que recesen las labores en los periodos del día de mayor consumo eléctrico.

Ante la COVID-19 la empresa también se ha encargado de diversificar la producción de alimentos, incorporando la elaboración de encurtidos, pasta de tomate y otras variedades de dulces.

Además fortalece la elaboración de cazabe, como otra de las alternativas de la provincia para apoyar la demanda de pan y galleta, entre otros renglones.