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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 10 de agosto de 2026

Cuba: desequilibrios macroeconómicos, la crisis de acumulación de capital y el sector externo.

 

Por Antonio Romero Gómez

Para revertir esta situación se requerirán reformas estructurales de gran alcance en el sistema productivo, el sector empresarial, el marco regulatorio y la estructura de incentivos de Cuba.

Nota del editor:

Mi querido amigo Antonio Romero dejó este trabajo inconcluso. Me había prometido publicar este artículo en Horizonte Cubano , pero su fallecimiento le impidió terminarlo. En su honor, decidí darle los últimos retoques y publicarlo como tributo a su extraordinario talento como economista.

Omar Everleny Pérez Villanueva

1 de agosto de 2026

La economía cubana lleva varios años sumida en una profunda crisis estructural, y los principales indicadores asociados al sector exterior del país se han deteriorado drásticamente.

Todo indica que, en el actual entorno internacional de gran incertidumbre, es probable que se intensifiquen las tendencias negativas inherentes al insostenible modelo de relaciones económicas externas de Cuba.

Varios economistas cubanos han sostenido reiteradamente que, sin un programa de estabilización macroeconómica coherente, eficaz y decidido, y sin profundas reformas estructurales, será imposible alterar el patrón de integración económica externa de Cuba.

Los debates sobre la estabilización macroeconómica generalmente han hecho hincapié en los saldos internos, en particular el déficit fiscal y la inflación. Sin embargo, los programas de estabilización también deben abordar la balanza de pagos, especialmente en economías como la cubana. Por consiguiente, uno de los objetivos fundamentales de la estabilización en la economía cubana debería ser restablecer el equilibrio de las cuentas externas del país.

Al mismo tiempo, cualquier esfuerzo por afrontar el declive económico y el deterioro del sector exterior cubano de los últimos años debe incorporar el concepto de transformación estructural profunda.

Este artículo presenta, a modo de resumen, varias ideas destinadas a vincular las crisis en los sectores económico y externo del país, la necesidad de estabilización macroeconómica, reforma estructural y cambios en el patrón de participación económica internacional de Cuba. 

Indicadores de actividad económica y del sector exterior

En los últimos años, la economía cubana ha seguido una senda regresiva caracterizada por crecientes distorsiones tanto a nivel macroeconómico como microeconómico. Esta trayectoria negativa se ha manifestado en un estancamiento del crecimiento económico durante la última década, incluyendo cuatro años consecutivos de recesión económica entre 2019 y 2024.

Al mismo tiempo, los déficits fiscales han alcanzado niveles insostenibles, y los déficits del sector público se han mantenido en dos dígitos como porcentaje del PIB desde 2020.

Como resultado de esta destructiva combinación de factores —y otros también— el Índice de Precios al Consumidor (IPC) ha aumentado drásticamente desde 2020, produciendo efectos dramáticos en los ingresos y los niveles de consumo de la mayor parte de la población, al tiempo que erosiona gravemente el poder adquisitivo de la moneda nacional.

En resumen, Cuba ha experimentado más de cinco años de estanflación, con todas las consecuencias sociales, políticas e institucionales que inevitablemente conlleva un entorno económico de este tipo.

La imagen presenta una tabla con los principales indicadores económicos de Cuba entre 2014 y 2024. Se observa una fuerte caída del PIB en 2020, una recuperación parcial en 2021 y 2022, y nuevos descensos en 2023 y 2024. La inflación alcanzó su punto máximo en 2021 y disminuyó en los años siguientes, mientras que el saldo fiscal se mantuvo negativo durante todo el período. Los datos provienen del Anuario Estadístico de Cuba de la ONEI.

Un indicador clave que explica en gran medida el estancamiento económico a largo plazo del país, agravado en los últimos años, es la inversión bruta como porcentaje de la producción total. Entre 2014 y 2023, la inversión bruta representó, en promedio, solo el 10,9 por ciento del PIB. 

Este nivel de inversión ni siquiera ha sido suficiente para garantizar la simple reposición del capital. Durante muchos años, el desempeño de la economía cubana no ha logrado siquiera reemplazar el capital consumido o depreciado en el proceso productivo.

En consecuencia, el país carece de la capacidad tanto para expandir su potencial productivo como para evitar la descapitalización progresiva de su infraestructura física y productiva.

Esta es quizás la manifestación más clara de lo que la literatura económica describe como una "crisis de acumulación". Debe entenderse como la naturaleza fundamental de la actual crisis económica cubana y como un concepto esencial para comprender la profundidad de los cambios estructurales necesarios para que el país supere su difícil situación actual.

En última instancia, las crisis de acumulación solo pueden superarse transformando el patrón de acumulación, entendido en su sentido más amplio como cambios fundamentales en la relación entre las fuerzas productivas y el sistema de relaciones sociales de producción.

La continua descapitalización de la infraestructura productiva del país —y, de hecho, de su infraestructura en general— es la raíz del marcado deterioro de la producción, la productividad y la competitividad. Por lo tanto, constituye la principal explicación de las severas limitaciones externas que han afectado repetidamente a la economía cubana.

También es importante destacar que el nivel excepcionalmente bajo de formación bruta de capital fijo de Cuba en las últimas dos décadas ha estado acompañado de otra característica distintiva: la limitada inversión del país se ha concentrado excesivamente en infraestructuras relacionadas con el turismo y el sector inmobiliario, mientras que la agricultura, la industria manufacturera y la innovación han recibido recursos de inversión mínimos.

La crisis de acumulación que ha afectado a la economía cubana durante muchos años —y que define sus condiciones estructurales internas— ha desempeñado un papel decisivo en la configuración, el desarrollo y la consolidación del modelo de integración económica externa de Cuba. En gran medida, explica las características que han definido las relaciones económicas externas de Cuba durante años y que ahora se han acentuado aún más, en particular:

  • Una capacidad muy limitada para sustituir las importaciones por producción nacional y para transformar la producción nacional en bienes exportables.
  • Una voracidad excepcionalmente alta por las importaciones.
  • La incapacidad de aprovechar el acceso preferencial a los principales mercados extranjeros garantizado mediante los acuerdos comerciales y de cooperación existentes.
  • Una marcada pérdida de participación en el comercio mundial, junto con la incapacidad del país para diversificar su estructura exportadora en los últimos años.
  • Episodios recurrentes de graves crisis de liquidez financiera externa, a pesar de los exitosos procesos de renegociación de la deuda que dieron como resultado la cancelación de partes sustanciales de las obligaciones financieras externas acumuladas del país. 
La imagen presenta una tabla con datos sobre el comercio exterior y la cuenta corriente de Cuba entre 2014 y 2023. A partir de 2021, se observa un deterioro en la balanza comercial total, impulsado por el persistente déficit en el comercio de bienes. El superávit en el comercio de servicios disminuye durante este período y no logra compensar completamente dicho déficit. La cuenta corriente también pasa de valores positivos a negativos entre 2020 y 2022.

Para revertir el patrón descrito anteriormente, se requieren transformaciones estructurales radicales que reformulen la estructura productiva del país, la organización empresarial y el sistema de empresas, los mecanismos de asignación de recursos, el sistema de incentivos, la distribución del ingreso y las reglas fundamentales que rigen la economía.

Muchas de estas reformas necesarias ya estaban incorporadas en las Directrices de Política Económica y Social aprobadas —y posteriormente actualizadas— en los últimos tres Congresos del Partido Comunista. Sin embargo, su implementación ha estado muy por debajo de las expectativas, impidiendo que el país supere el estancamiento, corrija las distorsiones, mejore la eficiencia y reduzca las vulnerabilidades externas. 

La imagen presenta una tabla con indicadores de las finanzas externas de Cuba para 2010, 2014, 2021 y 2022. A partir de 2021, se observa un aumento de la deuda externa y una mayor relación deuda/PIB. Al mismo tiempo, disminuyen los flujos de inversión extranjera y las reservas internacionales. La tabla también incluye datos sobre el servicio de la deuda y las remesas recibidas.

Propuestas de políticas a corto plazo

Existen diversas medidas y decisiones políticas que podrían implementarse a muy corto plazo. Estas ayudarían a aliviar algunos de los obstáculos que actualmente impiden una mejora a corto plazo de la posición económica externa del país. Entre las más importantes se encuentran las siguientes:

  • Redefinir las prioridades de inversión para impulsar el desarrollo productivo. Esto crearía las condiciones necesarias para aumentar, a corto y mediano plazo, la sustitución de importaciones —en particular de productos alimenticios— y, a mediano y largo plazo, para expandir las exportaciones. Para ello, sería necesario reorientar la inversión pública, actualmente destinada en gran medida al sector turístico, hacia la agricultura, la industria manufacturera y, sobre todo, la infraestructura energética.

  • Flexibilizar las normativas y procedimientos vigentes que, en la práctica, desalientan las exportaciones y la sustitución de importaciones tanto por parte de empresas estatales como de entidades no estatales (FGNE). Esto requeriría otorgar mayor autonomía a las empresas estatales como parte de una reforma integral del sistema empresarial, a la vez que se reducen los trámites burocráticos, los requisitos de permisos y los costos logísticos y regulatorios asociados que afectan a los proyectos de exportación y sustitución de importaciones emprendidos tanto por el sector no estatal como por las empresas estatales.

  • Considere la posibilidad de implementar una serie de instrumentos de política ampliamente utilizados en los países en desarrollo, no solo para promover las exportaciones, sino también para facilitar los numerosos procesos asociados con el comercio internacional.

    La Ventanilla Única para el Comercio Exterior (VUCE) y la Ventanilla Única para la Inversión Extranjera (VUIEX) son instrumentos de larga trayectoria utilizados en todo el mundo. Sin embargo, en Cuba, aún distan mucho de cumplir con los estándares aceptados de integración, interoperabilidad y emisión automática de licencias, certificaciones y autorizaciones. Siguen presentando deficiencias significativas en tres áreas: a) la arquitectura técnica del sistema; b) su arquitectura de tecnología de la información; y c) el marco de gobernanza bajo el cual operan estos mecanismos. 

  • Es necesario revisar radicalmente y con urgencia la política cambiaria actual. Esto implica transformar la estructura y el funcionamiento del mercado de divisas, el tipo de cambio en sí y el régimen cambiario. Sin tales reformas, es muy improbable que las exportaciones o la sustitución eficiente de importaciones reciban los incentivos necesarios. 

    Estas reformas deben considerarse componentes esenciales de la estabilización macroeconómica y la reforma estructural. A su vez, contribuirían al necesario proceso de desdolarización, sin el cual será sumamente difícil restablecer el nivel mínimo de confianza en la política económica nacional, fundamental tanto para la estabilización como para la reactivación del crecimiento económico. 

  • Aprobar e implementar el marco legal, largamente postergado, que permita de forma transparente a las empresas no estatales establecer negocios con capital extranjero. Al mismo tiempo, es necesario reevaluar el marco regulatorio y las políticas vigentes que rigen la inversión extranjera. Persisten disposiciones restrictivas que no reconocen el alto nivel de riesgo que asumen los inversionistas extranjeros que optan por hacer negocios en Cuba.

  • Fomentar el envío de remesas a los cubanos residentes en la isla, con base en normas flexibles y el pleno respeto a la naturaleza fundamentalmente privada de dichas transferencias, en particular las remesas que puedan estar vinculadas, directa o indirectamente, al desarrollo de empresas productivas. Lograr este objetivo requiere la aprobación del marco legal que rige las asociaciones de capital extranjero que involucran a empresas no estatales.

  • Desarrollar una estrategia integral para renegociar las obligaciones financieras externas acumuladas de Cuba. El país ha vuelto a entrar en cesación de pagos. Esta estrategia debe abarcar todos los componentes incluidos en el concepto de "deuda externa", a saber:

    a. obligaciones con acreedores oficiales, incluido el Club de París, con el que Cuba alcanzó un acuerdo de reestructuración muy favorable en 2015 que incluía la cancelación del 90 por ciento de la deuda pendiente;

    b. obligaciones con acreedores privados, comúnmente conocidas como el Club de Londres;

    c. deuda a corto plazo contraída con proveedores; y

    d. Particularmente importantes en el caso de Cuba, las obligaciones contraídas con los inversionistas extranjeros. 

    Dado que resolver esta situación es fundamental para atraer mayores flujos de inversión extranjera directa, Cuba debería adoptar un mecanismo financiero negociado basado en diversas opciones para cumplir con sus obligaciones acumuladas con los inversionistas extranjeros. Naturalmente, la credibilidad necesaria para llevar a cabo una negociación seria y compleja con los acreedores depende de que las autoridades cubanas demuestren avances tangibles tanto en la estabilización macroeconómica como en la reforma estructural.

Sin tales avances —es decir, sin una hoja de ruta creíble y ampliamente aceptada para cambios radicales en la estructura económica del país— el círculo vicioso actual simplemente se repetirá. En el mejor de los casos, Cuba podría obtener otra ronda de reestructuración de la deuda acompañada de una condonación parcial. Sin embargo, en pocos años, es probable que el país enfrente otra crisis de liquidez externa y una nueva ronda de impagos de sus obligaciones negociadas. 

Conclusiones

La economía cubana atraviesa una profunda crisis estructural caracterizada por el estancamiento económico, una recesión prolongada, déficits fiscales persistentemente elevados y una inflación sostenida. Más de cinco años de estanflación han erosionado significativamente el nivel de vida de la población. 

En el centro de esta crisis se encuentra una crisis de acumulación . Cuba invierte demasiado poco: la inversión bruta ha promediado apenas el 10,9% del PIB, un nivel insuficiente incluso para mantener la infraestructura productiva del país. Como resultado, la economía ha sufrido un prolongado proceso de descapitalización y la consiguiente pérdida de capacidad productiva. 

Esta debilidad interna ha generado, a su vez, un patrón insostenible de relaciones económicas externas , caracterizado por una alta dependencia de las importaciones, una capacidad de exportación limitada, la pérdida de mercados extranjeros y crisis recurrentes de liquidez externa. 

Las políticas y directrices económicas oficiales han resultado insuficientes y solo se han implementado parcialmente . El alto grado de incumplimiento ha impedido que el país corrija las distorsiones estructurales y avance en las reformas necesarias para reactivar el crecimiento. 

La deuda externa ha alcanzado niveles críticos y Cuba ha vuelto a caer en impago . Sin profundas reformas estructurales, el país seguirá inmerso en un ciclo de renegociación de la deuda seguido de nuevos impagos. 

Para revertir esta situación se requieren transformaciones estructurales radicales que afecten al sistema productivo, al sector empresarial, al marco regulatorio y al sistema de incentivos económicos del país. 

Reorientar la inversión hacia los sectores productivos, flexibilizar las regulaciones que rigen las exportaciones, modernizar los sistemas de ventanilla única para el comercio y la inversión, reformar la política cambiaria, permitir que el capital extranjero participe en empresas no estatales, facilitar las remesas productivas y renegociar la deuda externa mediante una estrategia integral son medidas urgentes que ya no se pueden posponer. 

Un hombre con chaqueta oscura y camisa blanca está sentado a una mesa de madera durante una reunión o conferencia. Mira fijamente hacia un lado con expresión seria. Sobre la mesa hay documentos, unas gafas y un teléfono móvil. Al fondo, se aprecia un mural artístico en tonos blancos, negros y marrones.

El economista cubano Antonio Romero Gómez (1961–2025), conocido entre sus colegas y amigos como Tony Romero, falleció en La Habana el 22 de noviembre.

Entre sus obras publicadas se encuentran numerosos estudios y proyectos de investigación sobre economía internacional; relaciones económicas internacionales, con especial énfasis en el comercio internacional, la integración y la cooperación en América Latina y el Caribe; la integración de Cuba en un mundo cada vez más globalizado y la transformación del modelo económico y social cubano.

En Horizonte Cubano , tuvimos el privilegio de contar con él como colaborador y de beneficiarnos tanto de su entusiasmo como de su perspicacia crítica. Por ello, publicamos ahora un artículo que le habíamos encargado, pero que quedó inconcluso debido a su prematura muerte. Gracias al esfuerzo de nuestro equipo editorial, ha sido finalizado.

Que esta publicación sirva como un modesto pero sincero homenaje a Tony, uno de los economistas cubanos más distinguidos de su generación. 

Al cierre del I semestre 2026 los visitantes internacionales descienden un -60.7 % vs 2025.

Por Humberto Herrera Carlés

La ONEI ha publicado los resultados del primer semestre 2026 de visitantes internacionales ( V.I), y el descenso es del -60.7 % en relación al mismo período del 2025.

El actuar genocida y facistoide en curso, del gobierno de EEUU sobre Cuba , es la causa principal de estos resultados negativos, que provoca consecuencias, en la falta de ingresos en divisas para adquirir combustible ( a mayores precios y riesgo), generar electricidad, alimentos, por el bloqueo energetico que a partir del 3 de enero del 2026 impuso Trump a Cuba. 

Por otra parte, la presión y el chantaje sobre los principales grupos hoteleros españoles en Cuba , como Melia,  iberostar y Barceló con mas de 50 hoteles en nuestro país, provocó su abandono DEFINITIVO de Cuba, así como la portuguesa que gestionaba hoteles Ilha Bela Gestão e Turismo, por mencionar los casos mas importantes. Las perdidas inmediatas para nuestra nación son de varios cientos de millones de dólares en el I semestre.

Visitantes internacionales I semestre.2026

De los 211 paises y emisores con que contamos, solo 15 no retrocedieron, pero no representan casi nada, con solo 789 V.I. Los primeros 50 emisores, todos descendieron en su conjunto 587 296 V.I de los - 598 015 V.I que se registraron en total.


   Elaboración propia datos ONEI

Otros indicadores I trimestre 2026

Si en el primer trimestre ( temporada alta) según el reporte de la ONEI,  el por ciento de ocupación del turismo internacional fue de solo el  12.9 %, con la salida de los principales grupo hoteleros europeos en Cuba, esto debe incrementar el deterioro de los indicadores relevantes del turismo  al cierre del I semestre 2026..

En el primer trimestre la estancia media descendio de 6.3 dias a 6.1 dias, y los Ingresos descendieron -42.4 %, menos que los otros indicadores, y esto es relativamente positivo dentro del deterioro total.

La solución de este sector , al que se le ha invertido tanto, pasa por lo que seamos capaces de hacer como pais , porque todos los sectores de la economía estan impactados  por las acciones ilegales del gobierno de EEUU. 

Habría que evaluar además medidas adicionales y extraordinarias, como por ejemplo: libre visado para todos los paises hasta tanto no se estabilice el pais, aprovechar al máximo los Cayos, y destinos relativamente aislados como Varadero , y garantizar las condiciones adecuadas en ellos.

El turismo nacional y los actores empresariales nacionales pueden jugar también, un papel determinante en esta coyuntura, para propiciar bienestar, y recaudar pesos y divisas.

Sé que la situación es difícil. Pero la esperanza de Cuba no está en los edificios, ni en los acuerdos, ni en las sanciones. La esperanza de Cuba siempre ha estado en su gente, en el pueblo.

domingo, 9 de agosto de 2026

Una explosión de miseria

 

De nuevo, los estadounidenses pasan hambre y no tienen seguro médico.


Paul Krugman NOBEL ECONOMIA


5 de agosto

Transcripción

Contrariamente a lo que afirman los funcionarios de la administración Trump, no estamos experimentando un crecimiento económico explosivo. Sin embargo, sí estamos experimentando una explosión de miseria, y Donald Trump merece todo el crédito.

Hola, soy Paul Krugman, aunque desde otro lugar. Quiero hablar sobre los cupones de alimentos y el seguro médico, dos áreas donde la situación ha empeorado drásticamente en el último año y sigue empeorando. Para finales de este año, habrá mucha más gente pasando hambre en Estados Unidos, especialmente niños, y mucha más gente sin seguro médico o con una cobertura insuficiente. Todo esto se puede relacionar directamente con las acciones o la inacción legislativa de la administración Trump y sus aliados.

Esto es lo que ha sucedido. Tenemos lo que todos siguen llamando cupones de alimentos, aunque oficialmente se llama Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria. Pero ahora nos encontramos con una situación en la que la Ley "One Big Beautiful Bill" no redujo exactamente la cuantía de los beneficios, sino que impuso requisitos laborales.

Podrías decir: «Bueno, ¿acaso quienes pueden trabajar no deberían hacerlo?». Sí, pero eso no es lo que sucede. Lo que sucede es que quienes pueden trabajar y trabajan —porque entre quienes reciben cupones de alimentos, la gran mayoría sí trabaja— deben demostrar que trabajan. Y para muchas de estas personas, esa es una carga prácticamente imposible.

Es decir, piensen en quiénes son propensos a recibir cupones de alimentos. Es muy probable que tengan empleos precarios. Seguramente no tengan un trabajo donde puedan llamar al departamento de recursos humanos y obtener los formularios necesarios. Además, se enfrentan a una compleja burocracia. Estamos hablando de personas que, en cierta medida, carecen de educación formal. Pero, sobre todo —y gracias a Dios, nunca he sido pobre—, como bien saben quienes han estudiado o vivido en la pobreza, el mayor problema de la pobreza, en cierto sentido, es la carga cognitiva, la lucha constante por llegar a fin de mes, lo cual supone una enorme carga para todo lo demás.

Así que se está imponiendo un obstáculo burocrático, una verdadera barrera burocrática, precisamente a las personas menos capacitadas para superarlo. Por supuesto, estamos viendo cómo muchas personas pierden la asistencia nutricional, y millones de ellas son niños.

El seguro médico es un tema bastante distinto. La Ley de Cuidado de Salud Asequible (Affordable Care Act) tuvo un impacto muy positivo en la vida de muchas personas; en este caso, algunas que conozco bastante bien, pequeños empresarios, etc. Pero tal como se diseñó, existen subsidios para ayudar a comprar un seguro a través de los mercados de seguros. Los subsidios están sujetos a una evaluación de recursos. Yo no podía obtener un subsidio para el seguro médico, ni debería. Así que disminuyen a medida que aumentan los ingresos. Pero tal como se concibió originalmente, disminuían demasiado rápido con el aumento de los ingresos, y había un punto crítico al alcanzar el 400% del umbral de pobreza, donde ya no había subsidios, lo cual fue claramente una mala política. Y lo sabían en ese momento. Simplemente, conseguir los votos suficientes para que se aprobara fue difícil.

Durante la administración Biden, el programa de subsidios mejoró. Se volvió algo más generoso, pero, lo que es más importante, dejó de tener un punto de inflexión. Simplemente se fue reduciendo gradualmente.

Lamentablemente, no fue un cambio permanente. No se convirtió en ley para siempre. Tenía una fecha límite. ¿Por qué? En pocas palabras: Joe Manchin. Pero, en cualquier caso, es obvio que Trump y los republicanos en el Congreso se niegan incluso a considerar la posibilidad de extender esos beneficios mejorados. Por lo tanto, muchas personas ahora se enfrentan a costos mucho más elevados si quieren conservar su seguro médico.

Curiosamente, no se trata de los más pobres. Los más pobres reciben Medicaid, e incluso quienes tienen ingresos ligeramente superiores a ese umbral seguirán recibiendo el subsidio completo. Pero son las personas de clase media, cuyos ingresos superan ligeramente el 400% del umbral de pobreza, las que de repente se quedan sin subsidio. Esto representa una gran dificultad para millones de personas.

Hasta ahora sabemos que la inscripción en los mercados de seguros médicos creados para la compra de pólizas ha disminuido en aproximadamente tres millones. Probablemente la caída sea mucho mayor. Y es probable que esta cifra subestime la pérdida, ya que muchas personas que intentan ahorrar dinero debido al aumento de los precios están optando por planes menos completos. Por lo tanto, también ha aumentado el número de personas con cobertura insuficiente. Esto significa que un gran número de estadounidenses que antes contaban con un seguro médico adecuado, ahora ya no lo tienen.

¿Cómo debemos interpretar todo esto? La administración Trump ha publicado un informe sobre el descenso en la inscripción a la Ley de Cuidado de Salud Asequible, un documento realmente indignante porque presenta el gran aumento de inscripciones que tuvo lugar durante los años de Biden como un problema, ya que se trató de un incremento del fraude.

Ahora bien, ¿existe fraude? Sí, existe fraude en la Ley de Cuidado de Salud Asequible. ¿Existe fraude en el programa de cupones de alimentos? Sí, existe fraude en todos los programas, tanto públicos como privados. Existe fraude en la oferta de pasta ilimitada de Olive Garden. Existe fraude en los programas de viajero frecuente. No hay razón para creer que exista un fraude significativo en el sentido de que sea una parte importante de ninguno de estos programas.

Y algo que siempre hay que tener en cuenta cuando hablamos de estos programas de ayuda económica es lo baratos que son. El beneficiario promedio de cupones de alimentos recibe 187 dólares al mes en asistencia nutricional; 187 dólares al mes, un poco más de 2000 dólares al año. Para ponerlo en perspectiva, podemos decir que el proyecto del Salón de Baile del Ala Este de Donald Trump, que hasta ahora solo es un agujero en el suelo y que, con suerte, nunca se terminará, está costando 600 millones de dólares. Así que solo ese proyecto, esa estafa, porque sabemos que hay mucha corrupción involucrada, equivale a los cupones de alimentos para 300 000 personas durante un año.

De lo que estamos hablando aquí no se trata realmente de dinero. Es una de esas historias donde la crueldad es el objetivo. Y podríamos extendernos sobre eso, pero está claro que el hecho de que mucha gente vaya a sufrir no es una consecuencia no deseada de estas políticas. En cierto modo, es el objetivo.

Además, es enormemente destructivo, no solo para la vida de las personas ahora, sino también para el futuro.

Uno de los hechos mejor documentados sobre los beneficios del gasto público es que la asistencia nutricional y sanitaria a los niños beneficia a la sociedad en su conjunto. Los niños que recibieron cupones de alimentos o Medicaid en sus primeros años crecen y se convierten en adultos más sanos y productivos que pagan más impuestos y tienen menos probabilidades de necesitar asistencia gubernamental. La rentabilidad tanto del programa de cupones de alimentos como de Medicaid, la ayuda original para la atención médica de los pobres, es enorme. Es mucho mayor y está mucho mejor fundamentada que casi cualquier otra medida que se pueda tomar.

Si preguntas qué sabemos sobre la rentabilidad de la inversión en infraestructura, bueno, creemos que es bastante grande, pero... eso no se basa en evidencia sólida. La evidencia sobre estos programas es enorme.

Al recortar estos programas y provocar esta explosión de miseria, no solo están empobreciendo a millones de estadounidenses, sino que también están empobreciendo sustancialmente al país en su conjunto a largo plazo. Es una política contraria al crecimiento. Pero, por supuesto, la crueldad es precisamente el objetivo.

Y aquí estamos. Muchas cosas le suceden a la economía, muchas cosas le suceden a la sociedad que están fuera del control del tipo que está en la Casa Blanca. Muchas cosas malas no son realmente culpa del partido en el poder. Esto es absoluta y totalmente culpa de Donald Trump.

La reforma económica cubana frente al aislamiento: cuatro escenarios




Durante décadas, la economía cubana careció de reformas capaces de transformar las bases de su modelo. El discurso oficial hablaba de actualizar, perfeccionar, ordenar o corregir distorsiones, pero evitaba modificar sus fundamentos: la estructura de propiedad, los incentivos, la planificación centralizada, el papel del sector privado, la autonomía de las empresas estatales y la relación con los mercados internacionales.

Esta resistencia a las reformas estructurales fue una de las principales causas del prolongado estancamiento económico, el aumento de la pobreza y la desigualdad y el deterioro de los indicadores sociales.

Los anuncios de junio de 2026 rompieron —al menos sobre el papel— con esa lógica. Las 176 medidas esbozan una transformación institucional profunda. Por primera vez, el gobierno propone cambios que alcanzan la arquitectura del sistema económico y abordan varias de las causas estructurales de la crisis.

Esto no significa que la transformación vaya a ocurrir ni que, de hacerlo, tenga éxito. El gobierno enfrenta un problema de credibilidad y dudas legítimas sobre su capacidad técnica y política para conducir un proceso de esta complejidad. A ello se suma un factor externo decisivo: el creciente aislamiento de Cuba, resultado de la política exterior de la actual administración estadounidense.

El problema geopolítico: reformar desde el aislamiento

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos atraviesan uno de sus momentos de mayor tensión. Durante el primer semestre de 2026, nuevas sanciones profundizaron la desconexión de Cuba de la economía internacional y golpearon una estructura productiva ya muy debilitada.

La restricción sobre el suministro de combustible agravó la escasez y elevó el déficit energético hasta niveles sin precedentes. CMA CGM y Hapag-Lloyd suspendieron las reservas de carga hacia y desde Cuba. El desplome del turismo y el cierre de convenios médicos redujeron las exportaciones de servicios. Varias cadenas hoteleras abandonaron o redujeron sus operaciones, mientras Sherritt suspendió su participación directa en sus negocios cubanos. También quedaron interrumpidas las transacciones con Visa y Mastercard afectando seriamente el acceso al sistema de pagos internacionales.

Estos choques aceleran la contracción económica. En 2026 volverá a caer la actividad estatal y es probable que también lo haga, por primera vez, la actividad privada.

Las sanciones colocan al gobierno ante el desafío de transformar la economía mientras se restringen los recursos externos de los que depende la reforma. Las medidas buscan atraer inversión, ampliar los mecanismos de mercado, descentralizar decisiones y fortalecer los incentivos productivos, pero sus resultados requieren acceso a capital, financiamiento, tecnología, importaciones y mercados. El problema no es solo reformar, sino hacerlo desde el aislamiento.

Posibles escenarios ante la prolongación del aislamiento

Si el aislamiento de Cuba se mantiene, el resultado más probable es una profundización de la crisis, con efectos cada vez más graves sobre la alimentación, la salud, el suministro de agua, la energía y otros servicios esenciales, un contexto de creciente deterioro humanitario.

Ese deterioro podría desencadenar fracturas dentro del gobierno, cambios de liderazgo, una negociación con Estados Unidos o una intervención externa. Cualquiera de estos acontecimientos alteraría por completo el curso de la reforma y abriría un escenario político diferente.

El presente análisis no intenta anticipar esos posibles desenlaces. Se concentra en las trayectorias que podría seguir la reforma si el gobierno conserva la cohesión y la capacidad para mantenerse en el poder, y si no ocurre una intervención militar ni otra ruptura geopolítica que interrumpa el proceso.

Bajo estos supuestos, la pregunta central es hasta dónde puede avanzar la reforma y qué condiciones externas permitirían sostenerla. Se abren cuatro escenarios: 1) su paralización y reversión; 2) una aplicación parcial bajo el aislamiento; 3) su continuidad mediante una reorientación hacia otros socios; y 4) su aceleración si disminuyen las tensiones internacionales.

1-Reforma truncada y reversión. La crisis impide que la reforma avance. Los costos iniciales aparecen antes que los beneficios, aumenta la conflictividad y el gobierno responde frenando medidas, restableciendo controles y protegiendo a las empresas estatales. No sería necesariamente una cancelación formal. Las 176 medidas podrían mantenerse en el discurso, pero aplicarse de manera selectiva, lenta o contradictoria. Este escenario reproduciría lo ocurrido con procesos anteriores: apertura inicial, resistencia institucional y posterior paralización. Es un escenario muy probable si el aislamiento se mantiene y la crisis continúa agravándose.

2- Reforma parcial bajo aislamiento. El gobierno preserva la dirección general del programa, pero reduce su alcance y modifica su secuencia. Prioriza medidas con efectos productivos inmediatos y menores costos políticos: mayor autonomía empresarial, apertura al sector privado, liberalización selectiva, incentivos a la inversión y mecanismos cambiarios parciales. Las transformaciones más difíciles —reestructuración empresarial, reducción de subsidios, reforma fiscal o liberalización general de precios— se aplazan. Este sería probablemente el escenario central. La reforma avanzaría, pero no alcanzaría la profundidad necesaria para transformar completamente el modelo ni resolver los desequilibrios macroeconómicos.

3- Reforma sostenida mediante una reorientación geopolítica. Cuba consigue inversión, crédito, energía y mercados a través de China, Rusia, Vietnam, países del Golfo u otros socios. Ese apoyo permite sostener la reforma y amortiguar parte de sus costos. Pero esta integración tendría condiciones. Los nuevos socios exigirían garantías, rentabilidad, acceso a activos y reglas más estables. Cuba avanzaría hacia una economía más abierta, aunque vinculada preferentemente a un bloque geopolítico distinto del occidental.

El resultado podría ser una reforma real, pero con mayor dependencia externa, menor diversificación financiera y nuevas tensiones con Estados Unidos. No veo probable que esos socios sustituyan por completo los vínculos perdidos; sí que permitan evitar el colapso y sostener una transformación parcial.

4- Apertura externa y aceleración de la reforma. Una reducción de las tensiones con Estados Unidos —mediante negociación, cambio de política o algún acuerdo limitado— mejora el acceso a combustible, pagos, financiamiento, turismo e inversión. En ese contexto, la reforma gana credibilidad y puede generar resultados con mayor rapidez. Este sería el escenario con mayor potencial económico. La combinación de reformas internas y apertura externa podría atraer capital, estimular al sector privado y reducir los costos de la transición. Sin embargo, no es el escenario más probable en el corto plazo. Además, una relajación externa no garantizaría el éxito: seguirían presentes los problemas de diseño, secuencia, capacidad institucional y credibilidad.

¿Qué esperar de esta nueva ola de reformas?

En las condiciones actuales y bajo los supuestos presentados, la trayectoria más probable combina una reforma parcial con la búsqueda de recursos y mercados entre socios alternativos. Sería un resultado insuficiente para una sociedad que necesita mejoras urgentes en sus condiciones de vida. La continuidad del proceso dependerá de que produzca resultados antes de que sus costos económicos, sociales y políticos obliguen a frenarlo.

El aislamiento no impide iniciar la transformación, pero reduce su alcance, adelanta sus costos y retrasa sus beneficios. La reforma deberá mostrar resultados rápidamente para evitar que el deterioro económico y social termine frenándola.

* Ricardo González-Aguila es profesor de Economía e investigador en el Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana. Posee un doctorado en Economía y cursó estudios de posgrado en Barcelona (España) y en el Reino Unido. Su investigación se centra en el crecimiento económico, la productividad, la política industrial y la economía cubana, temas sobre los que ha publicado extensamente. Ha trabajado como consultor para la CEPAL, la ONUDI y el PNUD, asesorando en materia de promoción de exportaciones y desarrollo del sector energético.

sábado, 8 de agosto de 2026

Sector privado en socorro de la economía cubana. Comentario HHC


La reforma económica actual apuesta al sector privado para levantar actividades de la economía deterioradas por la falta de personal y el desabastecimiento en Cuba.






La venta de combustible encuentra una tabla de salvación en la importación y distribución privada.

Foto: Archivo IPS-Cuba

La Habana, 7 ago.- Cuba abrió nuevos espacios de la economía a la participación del sector privado, en una flexibilización que alcanza a actividades del comercio y de los servicios que parecían ausentes del debate: farmacias, cuidado de adultos mayores, gasolineras y casas de cambio.

Todas las anteriores dejan de estar prohibidas y se agregan a otras, como el comercio mayorista, en que ya había presencia del capital privado nacional.

Las autoridades redujeron el número de actividades vedadas a las formas no estatales, horas antes de aprobar la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral), un amplio paquete legislativo que da continuidad a las transformaciones emprendidas en junio del modelo económico cubano.

La presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, Lázara Mercedes López Acea, informó el 28 de julio en conferencia de prensa una reducción notable de actividades económicas cerradas a la participación privada y cooperativa.

De 125 actividades que estaban prohibidas en el Decreto 107, vigente desde el año 2024, 46 fueron eliminadas en la nueva legislación, Decreto 160 del 2026, a fin de permitir, sin restricciones, la incorporación de los actores privados. Otras 35 actividades incorporan modificaciones parciales de pautas y liberan aristas a la contribución no estatal.

Novedades históricas

Entre las ramas beneficiadas con esta apertura al sector privado y cooperativo se encuentran la industria manufacturera, la energía y minería, el transporte y el comercio. Una de las novedades más notorias es la posibilidad de concesión para explotación minera a formas empresariales privadas y cooperativas.

Antes esta actividad quedaba reservada para empresas del Estado por considerarse un recurso estratégico.

Ahora, las empresas privadas, incluidas las mipymes, y las cooperativas podrían intervenir en la extracción de petróleo crudo y gas natural y en la gran minería mediante asociación con empresas estatales o de manera directa previa aprobación del Estado.

El comercio mayorista también se libera a la participación de las empresas privadas, incluidas las llamadas mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas) y las cooperativas, pero no para los agentes conocidos como trabajadores por cuenta propia (TCP).

Esta opción, sin embargo, ya se encontraba en expansión a través de las importaciones de privados de combustibles en isotanques. Es la tabla de salvación o el alivio frente al cerco petrolero con que Estados Unidos ha impedido el arribo de combustibles a Cuba este año.

El primer ministro, Manuel Marrero, informó un día después al parlamento que ya se han otorgado autorizaciones a más de cien actores no estatales para comercializar combustible de manera mayorista y que se aprobó el primer negocio de inversión extranjera para la importación, distribución y comercialización de combustible.

Las puertas abiertas a la asociación entre formas estatales y no estatales y a la participación privada nacional en actividades como el comercio mayorista, la minería, la energía y actividades de la industria manufacturera imprimen un giro histórico en el modelo económico de socialismo cubano.

El Decreto 160 de 2026 reduce las actividades prohibidas a las formas no estatales y abre espacios como las farmacias, afectadas por un fuerte desabastecimiento de medicinas.

Farmacias privadas

La salud y la educación también prevén incorporar formas no estatales según la nueva legislación, pero solo en actividades complementarias.

La directora nacional de Medicamentos y Tecnologías del Ministerio de Salud Pública, Cristina Lara, confirmó en la citada conferencia de prensa que la atención médica sigue vedada a actores no estatales. Es la garantía, dijo, de que la población pueda acceder de manera gratuita a la atención médica.

Pero comunicó como novedad la apertura de los servicios farmacéuticos a la participación de mipymes, cooperativas y empresas privadas, previa habilitación mediante licencia otorgada por la cartera sanitaria. Como las farmacias estatales, las privadas solo podrán ofertar medicamentos con registro sanitario, aclaró la funcionaria.

Las nuevas medidas deben ampliar el protagonismo que han ganado las formas privadas en el modelo económico cubano. López Acea informó en la conferencia de prensa que ya actúan en Cuba más de 15 600 mipymes y estimó que a finales de agosto la cifra podía ascender, a juzgar por el proceso de aprobación de nuevas solicitudes.

Ante el parlamento, Marrero también anunció que el gobierno había dado luz verde a la primera casa de cambio privada, otro espacio de la economía que se abre con el nuevo programa de transformaciones.

Motivos y apuros

López Acea reconoció como motivación de la medida la necesidad de acudir a recursos humanos que tiene el país no solo en el sector estatal.

«Va a permitir que contemos con todo ese capital humano para poder impulsar la economía», afirmó. La nueva normativa facilitará una «mejor utilización de la capacidad productiva existente en el país en diferentes ramas de la economía», agregó.

El personal contratado en muchas actividades económicas y comerciales controladas por el Estado ha emigrado a espacios privados, dejando a la gestión estatal bajo tensión por la pérdida de fuerza de trabajo. Esta carencia, unida a la crisis de suministros, ha deteriorado sensiblemente la calidad y sostenibilidad de muchos servicios.

Las autoridades confirman que la iniciativa de abrir farmacias no estatales responde al desabastecimiento agudo que sufre la red estatal de servicios farmacéuticos.

López Acea relacionó la nueva flexibilidad para la participación no estatal con el resto de las transformaciones que el gobierno ha emprendido. Es, sin dudas, un complemento obligado de otras medidas entre las cuales el Decreto Ley 114, de reciente aprobación, promete viabilizar la asociación económica y la creación de empresas mixtas entre entidades estatales y no estatales. (2026)

Comentario HHC: El limite de acción del sector privado es importante  tenerlo en control, porque como he repetido n de veces, estos terminan impactando en lo político tarde o temprano ¿ el extinto campo socialista con la URSS a la cabeza?.

La necesidad y carencias de la población son casi extremas hoy en día, y por tanto, hay un deterioro no solo económico -social, que impacta también en lo político. Ha esto apuestan los EEUU en estos momentos.

Llama la atención como el sector estatal no actúa tan rapidamente como el privado, cuando tenemos la experiencia de la década del 90 impulsada por Fidel, que pasado un tiempo de resultados, empezó la contramarcha lamentablemente, y hasta hoy en día se sigue discutiendo una ley de empresa. No se reconoce por otra parte, que lo perfecto conspira contra lo bueno.

No hay que ser ingenuo, si no se entiende entre otras cosas, que los privados no aceptan transferencias porque necesitan el efectivo para comprar en el mercado ilegal de divisas y algunos evadir impuestos, y que el sector estatal no puede ni debe hacerlo, no marchará la economía en la ruta adecuada. 

Hay que crear todas las condiciones para la bancarizacion efectiva, y no se puede dejar a merced del mercado ilegal de divisas que rija el mismo, porque eso es suicida. En China los mendigos, piden limosna con aplicaciones de Codigos QR, ante la escasez de efectivo, y los mercados agropecuarios estimulan con precios en los productos, el uso del mismo. Y las evasiones de impuestos se pagan caro. 

Esto que dice el Presidente de China deberia tenerse presente siempre. Y claro está, planificación estatal no se refiere a lo que hemos tenido hasta ahora en nuestro pais.