Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 9 de enero de 2017

La Habana se enfrenta a un desafío, no a una crisis.


 Por Emily Morris, La Pupila Insomne


Por Iroel Sánchez
La académica británica Emily Morris, de la que difundimos hace algún tiempo su excelente texto "Cuba inesperada", acaba de publicar en la revista Foreing Affairs un ensayo titulado "El rumbo de Cuba" donde se opone argumentadamente a quienes especulan y afirman a coro por estos días, velada o abiertamente, que:

"La única esperanza de Cuba para el futuro, en este punto de vista, es desmantelar el sistema existente y sustituirlo por uno orientado hacia las empresas privadas y el libre mercado, como hicieron los países ex comunistas de Europa Oriental en la década de 1990." 
Este texto posee un enfoque honestamente crítico que puede repetir algún estereotipo pero, como dije también de su anterior contribución acerca de Cuba, por encima de cualquier imprecisión, o discrepancia, que se pueda tener con este artículo demuestra de manera aplastante las enormes debilidades de algunos enfoques sobre la economía cubana que gozan del apoyo de la maquinaria mediático-académica cómodamente financiada desde Europa y Estados Unidos.
Con la traducción de nuestro colaborador Juan Fernández Alfonso publicamos íntegramente en castellano el ensayo, con los enlaces originales que tiene en Foreing Affairs. Al final del texto agregamos la referencia que hizo el compañero Raúl Castro en su Informe Central al VII Congreso del Partido el pasado 16 de abril, al tema de la dualidad cambiaria, asunto al que se refiere Morris en la parte última de su texto, añadiendo la precisión de que el hecho de que Raúl no vuelva a ser electo como Presidente de los Consejos de Estados y Ministros de Cuba en 2018 no significa que termine en ese instante su mandato al frente del Partido Comunista para el que fue electo por cinco años en abril de 2016.

El Rumbo de Cuba. 

La Habana se enfrenta a un desafío, no a una crisis


El 25 de noviembre, Fidel Castro, el ex presidente de Cuba y revolucionario comunista, murió a la edad de 90 años. Castro gobernó la isla, bajo diversos títulos, durante casi cinco décadas, y su muerte ha provocado especulación sobre lo que le espera al país al que él hizo tanto para dar forma. Especialmente en cuestiones económicas, la mayoría de los expertos aceptan la opinión de que el legado de Castro, el de intentar construir y mantener una economía socialista planificada de forma centralizada, es un fracaso. Laúnica esperanza de Cuba para el futuro, en este punto de vista, es desmantelar el sistema existente y sustituirlo por uno orientado hacia las empresas privadas y el libre mercado, como hicieron los países ex comunistas de Europa Oriental en la década de 1990. Este consenso, sin embargo, pasa por alto no sólo las limitaciones que enfrentan hoy los políticos cubanos, sino también la historia del país de enfrentar tormentas difíciles. Cuba se enfrenta a serios desafíos económicos, pero su sistema ha demostrado ser resistente y el futuro de la isla probablemente sea más de reforma que de revolución.
ÚNICO SUPERVIVIENTE
Si bien la gestión económica del gobierno cubano tiene mala reputación, es difícil realizar una evaluación objetiva del desempeño a largo plazo del país, particularmente en los años comprendidos entre 1959 y 1991. La cuestión es la dificultad de medir los costos relativos de las sanciones de Estados Unidos frente a los beneficios derivados de la ayuda Soviética, así como valorar el fuerte sistema de seguridad social de Cuba contra las estimaciones del crecimiento que podría haber visto si hubiera cambiado a una economía más orientada al mercado. La narrativa dominante en el mundo angloparlante, que está desproporcionadamente influenciada por las opiniones de los economistas de libre mercado y los exiliados cubanos radicados en Estados Unidos, tiende a sesgar negativamente ambos factores. Pero otros han producido valoraciones más positivas. En 1984, por ejemplo, el economista Claes Brundenius argumentó que, a pesar de algunas debilidades, la economía cubana presentó un ejemplo único de lo que llamó 'crecimiento con equidad', registrando un crecimiento sostenido a partir de 1970, al tiempo que logró una distribución de la riqueza relativamente igualitaria.
Pero aunque Cuba pudo haber tenido mejores resultados en estos años de lo que generalmente se reconoce, la excesiva dependencia del bloque soviético la dejó muy vulnerable. La economía comenzó a estancarse a mediados de los años ochenta antes de colapsar completamente con el final de la Guerra Fría. Entre 1989 y 1991, lacapacidad de importación de Cuba se redujo a la mitad y, en 1993, con las reservas de divisas internacionales agotadas, su gasto en importaciones se redujo a sólo un cuarto de los niveles de 1989. Entre 1990 y 1993, el PIB se contrajo alrededor de un tercio. Además, las sanciones de Estados Unidos no sólo aseguraban que Cuba fuera excluida del mercado estadounidense, sino que, a diferencia de sus antiguos aliados, no tuviera acceso a financiamiento internacional de organizaciones internacionales (como el FMI y el Banco Mundial).
La secuela inmediata de la Guerra Fría fue un desastre para Cuba. En tales circunstancias, era inevitable que los cubanos ordinarios se enfrentaran a privaciones. Los efectos de la recesión, que el gobierno llamó el 'período especial', se manifestaron vívidamente por la ausencia de automóviles en las calles (debido a la falta de importaciones de combustible) y por la escasez de raciones alimenticias - el adulto cubano medio perdió más de 10 libras en los años 1990–1995. Pero sin duda más notable es que la dificultad no fue aún más grave. Desafiando las predicciones de casi todos los observadores externos, no sólo el sistema cubano no se derrumbó por completo, sino que su recesión en la primera mitad de la década de 1990, medida por la disminución del ingreso nacional per cápita, no fue en realidad peor que la media de otros países poscomunistas que hacían la transición al capitalismo donde el shock externo fue menos severo y el apoyo financiero internacional oficial estaba disponible. Y el impacto social de la recesión -medido en términos de esperanza de vida- fue mucho menos severo para Cuba que para la mayoría de sus antiguos socios socialistas. Entre 1990 y 1993, la esperanza de vida cubana se mantuvo estable en casi 74 años, mientras que cayó en la mayor parte de Europa del Este. (En el caso de Rusia, el deterioro fue particularmente agudo, con la esperanza de vida promedio de los hombres bajando de 65 a 62 en sólo tres años). Y aunque el PIB tomó una década y media para regresar al nivel de 1990, en Cuba la esperanza de vida mejoró durante el mismo período, pasando de ser la tercera más alta entre los ex-miembros del CAME a la más alta, con 78 años.
UN POCO DE TODO
Describir la gestión económica cubana como un fracaso durante este período es, por lo tanto, engañoso. Aunque a la economía le fue muy mal después del colapso soviético, la evidencia no sugiere que la causa fuera una mala administración económica. De hecho, una serie de políticas gubernamentales eficaces contribuyeron a la resistencia de Cuba durante todo el período especial.
Probablemente la más importante fue el compromiso del gobierno para mantener la garantía de la provisión de necesidades básicas, asegurando un suministro mínimo de alimentos mediante el uso de un sistema de cuotas y el mantenimiento del acceso universal a la asistencia médica. A pesar de que su capacidad para hacerlo estaba gravemente afectada por la falta de recursos, un sistema de salud, educación y bienestar excepcionalmente amplio permitió mantener los servicios esenciales: el gobierno central tenía el poder de dirigir los recursos nacionales a estas prioridades, y las instituciones de nivel regional y municipal tenían la capacidad pre-existente para proporcionar los bienes y servicios necesarios. Cuba también se benefició durante la crisis inicial de los muchos instrumentos disponibles en una economía dominada por el estado, como el control gubernamental del empleo, los precios, los salarios y el intercambio de divisas, que permitió evitar el desempleo masivo, la hiperinflación y la fuga de capitales, hechos comunes en otros estados post-soviéticos. Otros factores importantes que contribuyeron a la supervivencia del régimen fueron sus esfuerzos para combatir la corrupción (aun cuando las condiciones económicas crearon las condiciones ideales para que florezca) y su capacidad de apelar a la unidad nacional ante el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Cuba pudo finalmente recuperarse económicamente mediante la restauración de sus ingresos en divisas, aunque le tomó hasta el 2004 para llevarlos de nuevo a los niveles previos a la crisis. La Habana logró esta hazaña transformando la estructura de la economía de exportación de Cuba: mientras que las exportaciones de azúcar proporcionaron más del 70 por ciento de los ingresos de divisas de Cuba en 1990, hoy representan menos del 3 por ciento. Como el estado fue capaz de dirigir la inversión, fue, en la primera década y media después de la caída del bloque soviético, capaz de reemplazar los ingresos de las exportaciones de azúcar por industrias más lucrativas como el turismo y la minería de níquel. Más recientemente, las exportaciones de servicios profesionales, petróleo refinado y medicamentos, así como las remesas, han incrementado ingresos en divisas de Cuba. Para el año 2015, los ingresos cubanos provenientes de las exportaciones de bienes y servicios fueron de más de 16 mil millones de dólares, tres veces el nivel de 1990. Esto es a pesar de las persistentes sanciones estadounidenses. Aunque el acercamiento que se inició en diciembre de 2014 se ha traducido en un aumento de los visitantes estadounidenses, que ha impulsado a las empresas del sector privado (particularmente en La Habana), las sanciones siguen bloqueando otras vías para el comercio y el financiamiento y hasta ahora el impacto macroeconómico del deshielo ha sido leve.
"MONEYBALL"
Pero, por importantes que sean, los logros del gobierno cubano en mantener la provisión de asistencia social y restaurar los ingresos en divisas no han sido suficientes para crear un desarrollo económico sostenible. De hecho, sólo se han logrado mediante la creación de desequilibrios agudos, cuyos legados continúan hoy en día. Lo más importante es que las medidas adoptadas durante la crisis llevaron al desarrollo de un sistema de tipo de cambio dual que ahora constituye un serio obstáculo para el mejoramiento económico.
El sistema de doble moneda fue la consecuencia involuntaria de las mismas políticas que hicieron posible que el país resistiera el período especial. A principios de los 90, el gobierno gastó mucho para preservar los empleos del sector público y proporcionar bienes básicos. Los déficits fiscales resultantes, efectivamente financiados por la impresión de pesos cubanos, provocaron la erosión y el eventual colapso del valor de la moneda, que pasó de un tipo de cambio del mercado negro de alrededor de siete pesos al dólar en 1989 a más de 100 pesos al dólar en 1993. Una serie de medidas introducidas en 1994 y 1995 lograron reducir el déficit y restaurar parcialmente el valor del peso a alrededor de 25 por dólar en 1995. Incapaz de impedir el floreciente mercado negro, el gobierno legalizó el cambio de moneda a tasas de mercado para los ciudadanos cubanos en las instituciones conocidas como "Cadecas", pero mantuvo el tipo de cambio oficial de un peso cubano por dólar para las empresas estatales con el fin de reducir al mínimo la perturbación económica. El gobierno también mantuvo estrictos controles de salarios y precios en la economía del peso cubano, o doméstica, mientras permitía que los precios en la economía externa (que incluye la lucrativa industria del turismo) fuesen determinados por el mercado.
Como resultado, Cuba ahora tiene un sistema de dos monedas. El peso cubano (CUP) se utiliza para los salarios estatales y para los precios dentro de la economía doméstica, pero puede cambiarse en las Cadecas por el 'peso convertible' (CUC), que cotiza a una tasa fija de un CUC por dólar. Desde 2012, la tarifa Cadeca se ha fijado en 24 CUP por CUC.
Los efectos del sistema de dos monedas son perniciosos económica, social y políticamente. La prevalencia de bajos precios fijos para los bienes básicos dentro de la economía nacional significa que la CUP está muy infravalorada a la tasa de Cadeca (lo que significa que el poder adquisitivo de un dólar estadounidense aumenta mucho cuando se convierte en CUP - por ejemplo, un pasaje de autobús cuesta dos centavos). La tasa de Cadeca proporciona un enorme privilegio relativo a las personas con acceso a divisas o CUC, que pueden disfrutar de ingresos muchas veces mayores que el salario promedio de 688 CUP por mes ($29 a la tasa Cadeca). Por lo tanto, es fácil entender por qué el país se enfrenta a un serio problema de fuga de cerebros internos, en el cual los trabajadores del sector público calificados abandonan sus carreras por trabajos relativamente poco cualificados en el sector privado, ganando en CUC.
Al mismo tiempo que promueve las divisiones sociales, la infravaloración del CUP drena crónicamente los recursos estatales. Cuando los cubanos (o incluso los extranjeros) pagan por bienes de precio fijo o servicios públicos con CUP, están disfrutando de un subsidio estatal, porque el costo de producir estos bienes, medido en moneda fuerte, es mayor que el precio en CUP pagado por los consumidores. La mayor parte de este subsidio, además, no se mide en ninguna contabilidad. Los bienes importados también son subsidiados para aquellos, como las empresas estatales, con acceso al CUC sobrevaluado, lo que significa que las empresas estatales que utilizan insumos importados para fabricar bienes para el mercado interno no tienen incentivos para producir eficientemente. Para hacer frente a esta evidente distorsión, el gobierno tiene que racionar el acceso a divisas a los importadores cubanos. Pero esto es un proceso engorroso que obstruye la capacidad de la empresa para responder a las cambiantes condiciones del mercado internacional y desalienta la innovación.
Este sistema monetario también obstaculiza el crecimiento de las exportaciones. Para los exportadores potenciales, cualquier cosa que se produjera utilizando insumos nacionales denominados en CUP tendría dificultades para reportar una ganancia. Una vez más, la burocracia del estado está obligada a intervenir para compensar el tipo de cambio y las distorsiones de precios: la planificación central proporciona mecanismos para dirigir los recursos para apoyar a los exportadores, pero las oportunidades siguen obstruidas sistemáticamente por la ausencia de señales significativas de precios y la carga de retrasos burocráticos. El resultado es que a pesar de la intención declarada del gobierno de diversificar las exportaciones y reducir la dependencia de las importaciones, las exportaciones se limitan a un puñado de productos, la producción nacional sigue siendo poco competitiva y la economía sigue atrapada en una trayectoria de crecimiento lento altamente vulnerable a los choques externos.
LLEGAR A LA REFORMA
Desde que asumió la Presidencia en 2006, Raúl Castro ha intentado abordar el legado de esta economía desequilibrada. Uno de los objetivos de sus reformas económicas ha sido ampliar el campo de acción de las empresas no estatales y aumentar lo que los responsables de las políticas llaman 'el uso del mecanismo del mercado'. La elección de las palabras es reveladora. El 'ajuste' o 'mejoramiento' económico, tal como se describe en los lineamientos oficiales de lineamientos establecidos en 2011 y actualizados en 2016, no contempla privatizaciones masivas ni el fin del desarrollo económico dirigido por el Estado. Pero reconoce que se requiere una mayor descentralización de la toma de decisiones económicas y una mayor competencia para diversificar la economía. Sin embargo, para que el mecanismo del mercado produzca estos resultados positivos, los precios deben ajustarse para reflejar escaseces relativas, y mientras el sistema de moneda dual persista, los precios distorsionados seguirán prevaleciendo.
La reforma monetaria, por lo tanto, fue uno de 313 lineamientos del 2011, y entre los más hablados y ansiosamente esperados. Sin embargo, no se logró durante el período de cinco años previsto. Al principio, se elaboró un plan para eliminar el CUC en una fecha no especificada, pero este fue silenciosamente abandonado. Desde entonces, el gobierno ha llevado a cabo estudios piloto en los que se ha ajustado el tipo de cambio oficial para las empresas seleccionadas, utilizando una tasa de alrededor de 10 CUP por dólar, pero aún no se ha indicado con claridad que estos pilotos se generalizarán.
Teniendo en cuenta las enormes implicaciones de la reforma y su potencial para la creación de inestabilidad económica, tal vez no resulta sorprendente que el Gobierno ha arrastrado a sus pies. Esto refleja el enfoque generalmente cauteloso de Raúl Castro para la formulación de políticas económicas. Desde su punto de vista, el cambio debe ser diseñado para minimizar las perturbaciones económicas a fin de evitar la dislocación social, aunque sin duda también está motivado por una conciencia de los riesgos políticos de los trastornos económicos. Pero un enfoque excesivamente gradual también es riesgoso, ya que deja el resto de la economía con distorsiones económicas y costosas subvenciones.
La lentitud del ajuste de la moneda explica en parte el lento ritmo de crecimiento económico -sólo 2,5 por ciento al año- bajo Raúl Castro. Cuba ha sido frenada por la caída de los precios del petróleo, que ha reducido la ganancia inesperada de su acuerdo con Venezuela, en el cual Cuba envió médicos y recibió petróleo a cambio. El crecimiento económico también se ha visto limitado por la determinación del gobierno de reprogramar viejas deudas y cumplir estrictamente con nuevas obligaciones. Estos esfuerzos deberán eventualmente ayudar a construir una economía más fuerte y más resistente. Pero mientras tanto, el nivel de vida de los cubanos asalariados sigue siendo miserablemente bajo, y las esperanzas de mejoras más rápidas han sido repetidamente frustradas.
SIN PRISA, SIN PAUSA
Raúl Castro ha prometido un proceso estable del cambio, “sin prisa, pero sin pausa”. Pero también ha prometido renunciar a la presidencia en 2018 y seguramente querrá dejar la economía en una condición más fuerte. Si bien otros cambios económicos serán importantes, la reforma del tipo de cambio del país es la más fundamental. Es una condición necesaria para una mayor descentralización de la toma de decisiones económicas, necesaria para que la economía se diversifique y crezca.
Sin embargo, dada la inestabilidad potencial que podría acompañar cualquier reforma monetaria seria, Castro habría estado esperando tomar este paso en un momento en que las relaciones con los Estados Unidos fuesen relativamente favorables. Y lo fueron, hasta que Donald Trump fue elegido en noviembre, creando nuevas incertidumbres acerca de la política estadounidense. Esto deja a Raúl Castro con un dilema importante: ¿tomará él un riesgo, o deja a su sucesor hacer frente al problema? Si elige esta última, dejará la economía cubana débil, estancada y vulnerable. Para rescatar su propio legado, y el de su difunto hermano, tendrá que dar el salto - y cumplir la batalla final de sus 60 años de carrera.
Fragmento referido a la unificación cambiaria del Informe Central al 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, presentado por el Primer Secretario del Comité Cen­tral, General de Ejército Raúl Castro Ruz y publicado por el diario Granma, órgano oficial del Partido:

La muestra más elocuente de la complejidad del proceso de implementación radica en la dualidad monetaria y cambiaria, asunto en el que no se ha dejado de trabajar a lo largo de estos años, y cuya solución no quedará para las calendas griegas, ya que aunque no representa la solución mágica a las distorsiones es­tructurales de la economía, significará un impulso fundamental para avanzar en el resto de las tareas de la actualización de nuestro modelo económico.

El ordenamiento monetario del país facilitará crear las condiciones requeridas para superar los nocivos efectos del igualitarismo y hacer realidad el principio socialista que expresa “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”. Con ello será posible rectificar el fenómeno de la llamada “pirámide in­vertida” que no permite retribuir de manera justa el trabajo en función de su cantidad, calidad y complejidad y que el nivel de vida se corresponda con los in­gresos legales de los ciudadanos, generando desmotivación de la fuerza laboral y también en los cuadros, lo cual desestimula su promoción a mayores responsabilidades.

Es propicia la ocasión para ratificar, una vez más, la decisión de garantizar los depósitos bancarios en divisas internacionales, en pesos cubanos convertibles y pesos cubanos, así como el efectivo en poder de la población y las personas jurídicas extranjeras y nacionales.

La empresa estatal socialista, definida como la forma principal de gestión en la economía nacional, se encuentra en una posición desventajosa en comparación con el creciente sector no estatal que se beneficia por trabajar en un circuito monetario basado en la tasa de cambio de 1 X 25, mientras que para ella rige la paridad del CUC con el peso cubano. Esta importante distorsión deberá ser solucionada a la mayor brevedad posible, en el marco de la unificación monetaria y cambiaria.


Las diferentes maneras en que la población cubana recibe el boom turístico

El país enfrenta el reto de producir para la población de 11,2 millones de habitantes y para el creciente sector turístico.

Va en aumento la cantidad de personas en el mundo que se sienten atraídas por conocer la isla, sus costumbres y su gente.
Va en aumento la cantidad de personas en el mundo que se sienten atraídas por conocer la isla, sus costumbres y su gente. Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
La Habana,  La noticia del arribo de cuatro millones de visitantes internacionales al cierre de 2016 provoca reacciones encontradas entre la población local.
Mientras para algunas personas constituye una buena nueva por los ingresos que trae a la economía en recesión, otras califican el boom de “causante de disgustos” por el congestionamiento de los espacios públicos, escasez en las tiendas y alzas de precios en restaurantes y cafeterías privadas.
Las y los turistas extranjeros están por todas partes: en La Habana, la ciudad central de Trinidad, la oriental Santiago de Cuba y la cayería norte de las provincias centrales.
Su presencia es más notable en las ciudades, pero llegan visitantes con intereses diferentes y más atrevidos, que se apartan de los caminos trillados y se adentran en las serranías a lomo de caballos o mulos. Algunos vienen con maletas, mientras los llamados mochileros y familias con bebés pequeños aderezan cada vez más el paisaje local.
El club náutico de la central ciudad de Cienfuegos es un atractivo para visitantes extranjeros.
El club náutico de la central ciudad de Cienfuegos es un atractivo para visitantes extranjeros.
Foto: Jorge Luis Baños/ IPS
Según un comunicado emitido por el Ministerio del Turismo, el total de visitantes representa un incremento de seis por ciento en el número de turistas y un incremento real de 13 por ciento en relación con 2015.
Por esto concepto, solo durante el primer semestre de 2016, se ingresaron al país 1.200 millones de dólares, que constituyó un aumento de 15 por ciento respecto a 2015.
A juicio de Arnaldo Acosta, empleado de una institución no gubernamental, el hecho de que haya mucho turismo y mucha demanda en restaurantes, cafeterías y transportes privados, e incluso, los mercados agropecuarios, hace que los precios se mantengan elevados e incluso suban más, lo que afecta a la población isleña.
Previsoramente, ante la coincidencia del pico del turismo con las celebraciones de fin de año, el país importó además nuevas variedades de cervezas mexicanas y españolas, entre otras, para dar respuesta a la insuficiente disponibilidad de ese producto tan codiciado.
La industria nacional hoy no cubre toda la demanda con sus cuatro tipos de cerveza, fruto de un negocio mixto con una subsidiaria canadiense de una empresa belga.
En Trinidad, una de las primeras siete villas cubanas, el fin de año estuvo matizado por altos niveles de compra de aguas, refrescos y bebidas, tanto por los muchos turistas que coincidieron en la ciudad como por los propietarios de restaurantes que se apuraron en garantizar los suministros para satisfacer los pedidos.
“El colmo es que están hasta en el transporte público”, dice Gabriela, quien se desplaza desde el asentamiento capitalino y periférico de Guanabacoa hasta el centro habanero.
Este incremento del turismo se produce en medio de limitaciones en la disponibilidad de combustible y de divisas en el país, algo confirmado por las autoridades en el informe económico de cierre de año.
Para 2017 se anunció la importación de alimentos por  1.750.200.000 dólares, 82 millones más que el estimado de 2016, con destino a la población, las materias primas para la industria alimentaria y la producción de alimento animal.
Los reportes de la cartera turística indican que las regiones que más aportaron al crecimiento fueron América del Norte y Europa, “sin dejar de destacar, países de otros continentes que también han experimentado importantes incrementos en la emisión de visitantes a Cuba”.
Algunos cálculos revelan que Cuba cuenta actualmente con 65.000 habitaciones de hoteles y más de 17.000 cuartos en casas particulares.
Ante la insuficiente cifra para responder a toda la demanda, las autoridades cubanas desarrollan un programa acelerado de construcción de alojamiento, sobre todo en La Habana, donde se construyen al unísono tres hoteles de alto estándar en la parte más antigua de la ciudad.
En 2016 continuaron inversiones para incrementar las capacidades de alojamiento en territorios como Ciego de Ávila, Villa Clara, Matanzas y Cayo Largo.
Como tendencia, crecen los vuelos aéreos hacia Cuba desde varios mercados y desde el pasado otoño se suman nuevas rutas desde Estados Unidos, gracias a la autorización del Departamento de Transporte de Estados Unidos a las aerolíneas American Airlines, Jetblue, Delta, Spirit, United Airlines, Alaska, Frontier, Southwest y Sun Country para comenzar los vuelos directos comerciales.
Una doctora estadounidense con su esposo y sus dos hijos aprovechó esta oportunidad para hacer su primer viaje a Cuba. Los jóvenes dijeron estar impactados con el ambiente de fin de año en la isla y la posibilidad de poder desandar libremente por Trinidad hasta altas horas de la noche, con tranquilidad y seguridad.
Reportes recientes anunciaron que durante 2017 comenzarán vuelos en el próximo año, mediante compañías como Austrian Airlines, Pegas, Virgin Atlantic, Itaca, Alitalia, Turkish Airlines, Eurowings y XL Airways. (2017)

domingo, 8 de enero de 2017

El bar-restaurante Floridita celebrará este año su bicentenario

Creado el Domingo, 08 Enero 2017 15:32 | Fidel Rendón Matienzo


La Habana, 8 ene (ACN) Con diversas actividades dirigidas a resaltar la calidad de su oferta y servicios, historia y prestigio internacional, celebrará este año su bicentenario el bar-restaurante Floridita, conocido como cuna del daiquirí.

El establecimiento, ubicado en La Habana Vieja, se hizo mundialmente famoso por el escritor y periodista norteamericano Ernest Hemingway, quien acostumbraba visitarlo. Actualmente concurren allí muchos turistas deseosos de fotografiarse junto a la estatua en bronce que rememora al autor de El viejo y el mar y disfrutar de la refrescante bebida.

Ariel Blanco Rodrigo, director del centro, informó a la prensa que en ocasión del aniversario 200 del "Floridita" durante todo 2017 desarrollarán acciones que promuevan los atractivos, y la riqueza histórica y social, de uno de los bares-restaurantes más populares y concurridos en el mundo.

Particularmente en octubre realizarán la actividad de mayor connotación, cuando unos 200 miembros y representantes de la International Bartenders Association (Asociación Internacional de Bartenders-IBA, por sus siglas en inglés) festejen la efeméride junto a los trabajadores de la entidad.

En ese mes también celebrarán la competencia internacional de coctelería Rey de Reyes, colofón de la ya famosa “El Rey del Daiquirí”, y en la que se darán cita los cantineros ganadores de las ocho ediciones anteriores, efectuadas siempre en el "Floridita".

El siete de octubre, Día del Cantinero cubano, será una fecha sumamente especial para reverenciar el colectivo al famoso establecimiento, según Blanco Rodrigo, quien señaló que prevén varias sorpresas.

La participación de sus trabajadores en ferias y otros encuentros forma parte de las acciones por el bicentenario de la emblemática unidad gastronómica, perteneciente al Grupo Empresarial Extrahotelero Palmares y que abrió sus puertas en 1817 con el nombre de La Piña de Plata, en Obispo y Monserrate, en el lugar donde funciona actualmente.

Entre las personalidades que la han visitado figuran el boxeador Rocky Marciano, el escritor Tennessee Williams, el director de cine Francis Ford Coppola, la actriz italiana Ornella Muti, el diseñador de moda francés Paco Rabanne y el actor francés Jean Paul Belmondo.

Cuba. Para desatar el desarrollo

Cada vez se torna más evidente la necesidad de acelerar la entrada de capital extranjero en la economía cubana, a fin de levantar la actividad inversionista en general y conseguir entonces un despegue sólido del crecimiento económico


Cada vez se torna más evidente la necesidad de acelerar la entrada de capital extranjero en la economía cubana, a fin de levantar la actividad inversionista en general y conseguir entonces un despegue sólido del crecimiento económico. Mientras no se cierre ese ciclo, le faltarán puntales al desarrollo en su versión cubana: el socialismo próspero y sostenible.

En Cuba ha ganado consenso la tesis de captar inversiones extranjeras entre 2 000 millones y 2 500 mi­llones de dólares cada año. Esa inyección daría una tasa de inversiones superior al 20 % del Producto Interno Bruto (PIB), nivel aceptado como mínimo necesario para que la economía suba al menos un 5 o 6 %. Solo cuando alcance esos rangos de crecimiento de manera sostenida, el país podría entrar en la senda del desarrollo.

La evolución más reciente de la economía cubana confirma por lamentable contraste la lógica de estas ecuaciones.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), la tasa de inversiones oscila en torno al 10 % del PIB desde hace años. Coincidentemente, la economía ha avanzado poco y este año decreció por primera vez en más de dos décadas. Aunque limitar las causas del pobre crecimiento a la débil actividad inversionista conduciría al pecado de la imprecisión y a otros riesgos de mayor gravedad, las coincidencias son señales que merecen atención.

Pese al giro que experimentó en años recientes la política de inversiones extranjeras, cuando el gobierno les confirió importancia estratégica —antes las entendía apenas como complemento de la economía—, esta es una alternativa de lenta expansión. Desde la aprobación de la Ley 118, de Inversión Extranjera, en marzo del 2014, han recibido luz verde 83 proyectos con capital externo, con un valor total por ejecutar de 1 300 millones de dólares.

Los informes presentados en la pasada sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular indican que la inversión foránea asume solo el 6,5 % del plan inversionista del país en el 2017. Todavía es muy bajo, como reconoció el ministro de Economía, Ricardo Cabrisas. A juzgar por datos parciales, la captación anual anda en el orden de unos pocos cientos de millones de dólares, lejos del monto que precisa Cuba para hablar de desarrollo.

La adopción de beneficios tributarios, la cartera de oportunidades, la simplificación de trámites y la renegociación de deudas con otros países para ganar credibilidad financiera in­ternacional, entre las medidas para atraer inversionistas, no han resultado suficientes. Una economía demasiado centralizada todavía —visible en los escalones para aprobar una asociación con capital extranjero—, baja eficiencia en la planificación, poco hábito de las empresas para maniobrar en mercados externos, dualidad monetaria y cambiaria y otros conflictos estructurales pendientes de solución, retardan la iniciativa empresarial y ministerial frente a hombres de negocios de otros países.

La punta de lanza en la nueva estrategia inversionista, la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), aunque ha mostrado aceleración este año, todavía necesita crecer más. Desde su inicio en el 2013, ha incorporado 19 proyectos de compañías extranjeras, mixtas y cubanas, 11 de los cuales entraron al ruedo después de noviembre del 2015.

No es solo cuestión de cifras, ni de consensos para multiplicar las inversiones. Esta política busca más que sumas de financiamiento externo. Apun­ta también a objetivos en torno a los cuales se encona la pelea comercial en el mundo: la adquisición de tecnologías de avanzada y el acceso a mercados. Vital para ampliar las exportaciones y los ingresos de Cuba, reoxigenar la industria y desatar tecnologías como las fuentes renovables de energía, es un camino imprescindible para el desarrollo y, a la vez, muy espinoso. El bloqueo económico de Estados Unidos agrega obstáculos.

La política de inversiones extranjeras requiere de prudencia pero de mayor diligencia también. Los controles para evitar la plaga de la corrupción no pueden convertirse en un freno. La intervención de formas de gestión no estatales en la asociación con capital foráneo es una alternativa que comienza a cavilarse y debiera ampliarse en la misma medida en que ganan espacio las cooperativas y empresas privadas en el modelo económico cubano.

Tendrán que repensarse en ese momento la manera en que participan de los beneficios los trabajadores de empresas estatales asociados con inversiones extranjeras, para no aumentar sus desventajas frente a las formas no estatales. La participación real de esos trabajadores puede garantizar controles más efectivos y claves de desarrollo socialista que no se miden solo con cifras.

Observatorio Económico Cubano


I- La Gaceta Oficial No. 52 Ordinaria, da cuenta del acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros que, aprobó prorrogar, por un término de dos años, los estudios que se realizan en la zona de San Felipe III, ubicada en los municipios de Camagüey, Florida y Esmeralda, de la provincia de Camagüey.

A propósito de la minería, la Gaceta Oficial No. 52 Ordinaria, publicada este 26 de diciembre del 2016, da cuenta del acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros que, en el ejercicio de las facultades que le están conferidas en la Ley No. 76 «Ley de Minas», aprobó prorrogar, por un término de dos años, los estudios que se realizan en la zona de San Felipe III, ubicada en los municipios de Camagüey, Florida y Esmeralda, de la provincia de Camagüey.

Desde octubre del 2013 la sociedad mer­cantil cubana Commercial Ca­­ri­b­bean Nickel S.A., realiza allí trabajos de investigación geológica sobre los minerales limonita y serpentina, con contenido de hierro (Fe), níquel (Ni), cobalto (Co), aluminio (Al), cromo (Cr) y manganeso (Mn). La exploración continuará ahora con el propósito de elevar la categoría de los recursos estimados existentes.

II- Por su parte, la Oficina Nacional de Estadísticas e Información publica da­tos relacionados con la venta de productos agropecuarios que, si bien recogen el comportamiento de algunos indicadores en el primer semestre de este 2016 que ya casi termina, revelan un comportamiento que habrá que tener en cuenta a la hora de analizar los mecanismos de comercialización existentes hoy.

Por ejemplo, los mercados agropecuarios arrendados, y los estatales en menor medida, son los que incre­mentaron sus ventas entre enero y junio de este año, en comparación con igual etapa del 2015. El incremento se observa en lo recaudado tanto por el expendio de productos agrícolas como de los cárnicos, aspectos que decrecen en el caso de los puntos de venta y los mercados de oferta y demanda.

¿Significa esto que la población cubana encontró más ofertas adecuadas a sus necesidades y bolsillos en estas modalidades de comercialización? No exactamente.

En el caso de los mercados arrendados, la venta de productos físicos, tanto agrícolas como cárnicos, creció significativamente en comparación con el año 2015. Sin embargo, no ocurre de igual manera en los mercados estatales, donde los cárnicos sí tuvieron mayor presencia, pero los agrícolas no alcanzan las cifras precedentes.

Incrementar la presencia de productos que lleguen a la gente a través de estas formas de comercialización es vital, pues si se analizan los datos se observa que es allí donde, en amplia mayoría, la población adquiere sus alimentos.

Mariel, ejemplo tangible de modernización

sábado, 7 de enero de 2017

Cinco negocios en peligro de extinción por el avance tecnológico


Mientras las nuevas tecnologías penetran los mercados establecidos, el funcionamiento de estos inevitablemente debe cambiar, dejando a un lado a muchos de los que no lograrán adaptarse. Financial Times recopiló una lista de cinco industrias de las más amenazadas. Empresas como Uber y Lyft ya desafían el negocio de los taxistas mientras el servicio Airbnb planteó una alternativa viable a los hoteles tradicionales. En un período de 5-10 años muchos otros sectores de la economía vivirán importantes cambios en su modo de funcionar, advierte Financial Times al enumerar ciertos negocios que serán potencialmente afectados.

Agencias de viajes

Las plataformas turísticas en línea amenazan a las agencias de viajes debido a que más gente planea sus viajes por su propia cuenta a través de la web. En un futuro próximo, las empresas turísticas deberán transformarse de operadores de viajes a tenientes de hoteles y cruceros de lujo. Otra opción sería ofrecer más servicios únicos, como viajes de luna de miel o turismo de familia. La cantidad de agencias turísticas 'clásicas' ira disminuyendo, y "solo los verdaderos expertos de la industria sobrevivirán", cita el artículo a uno de los investigadores del tema.

Fabricantes de pequeñas piezas y componentes

La impresión 3D rematará a los pequeños productores y distribuidores de componentes de menor tamaño debido a la popularización de esta técnica para la rápida creación de las partes necesarias. El auge de la impresión 3D afectará cadenas logísticas enteras, permitiendo a muchas empresas imprimir los detalles necesarios en vez de comprarlos en algún lado y llevarlos a donde sea necesario. Incluso hoy en día es posible imprimir hasta equipos electrónicos sofisticados, lo que revolucionará la forma en que se desarrollan y se producen los productos electrónicos en el mundo.

Empresas de seguros de automóviles

Los coches autopilotados disminuirán los ingresos de las empresas de seguros al reducir la cantidad de accidentes de tráfico. El avance de los sistemas de autopilotaje de los coches resultará en menos carros en las calles, menos averías y más eficacia en la organización del tráfico. Para las empresas de seguros, esto será una pesadilla económica. Una opción de respuesta sería elaborar otros tipos de seguros —por ejemplo, seguro contra un fallo del algoritmo de autopilotaje—, pero en cualquier caso, este cambio afectará a la industria establecida.

Consejeros financieros

Los algoritmos de inversión echarán del mercado a los consejeros financieros por ofrecer una alternativa barata en comparación con los analistas tradicionales. Estos algoritmos —'consejeros-robot'— son capaces de manejar una cartera de valores, invertir dinero según las exigencias del cliente y optimizar la carga de impuestos. Así, los consejeros financieros poco a poco pierden la batalla ante las empresas tecnológicas, que ofrecen un producto competitivo, accesible y disponible en línea.

Talleres de reparación de automóviles

La popularización de los coches eléctricos asestará un golpe a la industria de reparación debido a que sus motores son casi imposibles de quebrar. Los carros eléctricos a menudo son elogiados por su mecanismo ecológico, pero un gran parte de su ventaja proviene también de que es poco probable que su motor se quiebre, dado que no casi no contiene partes que se mueven, además de las ruedas. Para los talleres de reparación, es una mala noticia, ya que el mantenimiento de los motores de combustión interna siempre ha sido de los servicios más lucrativos de la industria. Por si fuera poco, los conocimientos necesarios para mantener los motores eléctricos son muy diferentes a los motores convencionales, así que los especialistas deberán adaptarse o cambiar de empleo.

Suiza pone fin a su secreto bancario


El año 2017 es especialmente relevante para un país como Suiza pues entra en vigor la convención internacional sobre el intercambio automático de información, es decir, el punto y final del denominado secreto bancario que ha caracterizado al país helvético.

Con la ayuda de nuevas normas mundiales para el intercambio automático de información, la evasión fiscal transfronteriza es un objetivo a prevenir por los diferentes Estados. La normativa establece un acuerdo mutuo para intercambiar información sobre cuentas financieras entre los países que lo firman. Además de Suiza, cerca de 100 países, incluidos todos los principales centros financieros, han adoptado esta normativa.

Esta convención implica que Suiza ha logrado alcanzar las exigencias globales en materias de impuestos. Con ello se conseguirá la información financiera relativa las cuentas bancarias de determinados países en Suiza serán compartidos anualmente. Por ello, Suiza comenzará a agrupar estos datos a partir de este año y empezar a compartirlos con algunos países a partir del año 2018.

¿Por qué Suiza decide deshacerse de su secreto bancario?

A muchos les sorprenderá que desde Suiza exista una predisposición a erradicar su secreto bancario. La razón no es otra que evitar la pérdida de condición de centro financiero mundial, por lo que en el año 2014 Suiza firmó la convención y seguidamente en el año 2015 el acuerdo fue aprobado por el parlamento y ratificado en el año pasado.

Con anterioridad, Suiza únicamente facilitaba la información bancaria si otro país lo solicitaba previamente en el que la relación bilateral se establecía mediante un acuerdo para evitar la doble imposición.

Incluso en aquel momento el hecho de compartir información bancaria no quedará plenamente garantizada para la cooperación. Pues el país solicitante debería presentar diversas pruebas en materia de evasión de impuestos por parte de personas perfectamente identificables y no basarse en simples sospechas.

Entre otras dificultades para la cooperación serán si existía alguna evidencia de información robada o conseguidas de manera ilícita. Éste era el supuesto que salpicó a la entidad HSBC con los denominados "Swiss Leaks" en el que Suiza se negó a cualquier tipo de cooperación para afrontar las revelaciones de los documentos.

¿Cuáles son los efectos prácticos de la nueva normativa?

Aquellos países que han firmado el acuerdo con Suiza no necesitarán un entramado burocrático por el que solicitan información sobre cuentas bancarias suizas de sus respectivos ciudadanos. Todos aquellos datos que tengan que ver con las cuentas bancarias se entregarán de manera automática una vez cada año para que los estados implementen mayores esfuerzos en perseguir el fraude fiscal.

A pesar de ello, esta información no puede hacerse pública sino que será interna de cada uno de los países. Los países beneficiarios de este acuerdo incluye en gran parte de los países europeos y otros países de economías desarrolladas o Italia, Japón, Canadá y Corea del Sur. Aquellos países en vías de desarrollo es como pueden ser india, Brasil, México, Argentina y Sudáfrica se anulará secreto bancario dentro de un año

Y es que en muchos países pobres no se desconoce la el acceso a la información bancaria pues no reúnen las condiciones de intercambio necesarias en materia de información lo que implica una capacidad de reunir y compartir aquella información sobre los activos financieros de los ciudadanos suizos que residen en el propio país y una garantía adicional de que aquella información proporcionada por Suiza sólo será utilizada con una finalidad puramente fiscal, manteniendo la confidencialidad.

Historia del secreto bancario

El secreto bancario ha sido no de los pilares básicos para una economía abierta como es Suiza pues el secreto bancario le llevaba a atraer grandes sumas de capital. Y es que en la primera parte del siglo XX nos encontramos con que los bancos suizos eran incapaces de competir con los grandes centros bancarios como la Londres, París o Berlín.

En este contexto, las entidades suizas se dieron a conocer como paraísos fiscales y vendían su capacidad para ayudar a evadir impuestos locales en Francia. Con la Primera Guerra Mundial se reforzó la tradición magnética de Suiza para la atracción de capital ya que se consideraron un refugio natural del entorno bélico.

En 1932 Francia se apoderó de los registros de las oficinas bancarias suizas en París, lo que revelaba unas enormes cantidades de francos escondidos en el otro lado de la frontera. Por ello para salvaguardar la capacidad de ocultar el dinero independientemente de la puerta, Suiza impulsó la ley de estricto secreto bancario.

Del mismo modo, en Alemania, se aprobó una ley que hizo mantener el capital extranjero (en bancos suizos) como un delito castigado hasta la pena de muerte. De hecho, varios delincuentes estaban siendo ejecutados por Alemania, debido a que los bancos suizos eran objeto en el radar de la Gestapo e incluso, los judíos también fueron perseguidos por una supuesta "evasión fiscal".

Pero Suiza no se iba a desviar de su larga tradición de neutralidad (proclamada en 1815), sobre la no injerencia y la independencia, valores que mantiene firmemente a lo largo de las dos guerras mundiales.

Por ello, la ley del secreto bancario en el año 1934 se estableció para proteger a la banca suiza afectada por la Depresión lo que ayudó a mantener una banca competitiva frente a otros competidores externos como podían ser Francia y Alemania que intentaban detener los movimientos de capitales a Suiza para poner fin a la evasión de impuestos en sus propios países.

En 1984, Suiza celebró un referéndum para una enmienda constitucional, que pretendía abrir registros bancarios a las autoridades fiscales. Pero fue derrotado con un abrumador 73% de los participantes que votaron a favor del secreto bancario.

La era de las falsas políticas

Trump se va a dedicar a intervenciones llamativas pero triviales que ocultan sus verdaderos programas


El jueves, haciendo cálculos aproximados, 75.000 estadounidenses perdieron su empleo. Algunos de esos trabajadores encontrarán nuevas ocupaciones, pero muchos acabarán ganando menos, y otros seguirán en paro durante meses, o años.

Si les suena horrible, y se están preguntando qué catástrofe económica acaba de suceder, la respuesta es, ninguna. De hecho, estoy suponiendo sin más que el jueves fue un día normal para el mercado de trabajo.

Al fin y al cabo, la economía estadounidense es enorme y da empleo a 145 millones de personas. Además no para de cambiar: industrias y empresas ascienden y caen, y siempre hay perdedores y ganadores. El resultado es una "rotación" constante, con muchos empleos que desaparecen y muchos más que se crean nuevos. De media, al mes, hay 1,5 millones de bajas laborales "involuntarias" (lo opuesto a las renuncias voluntarias), o 75.000 por día laborable. De ahí mi cifra.

¿Por qué les cuento esto? Para resaltar la diferencia entre la política económica real y la falsa política que últimamente está recibiendo un exceso de atención en los medios informativos.

La política real, en un país tan grande y rico como Estados Unidos, implica grandes cantidades de dinero y afecta a grandes porciones de la economía. Derogar la Ley de Atención Sanitaria Asequible, una medida que arrebataría cientos de miles de millones en prestaciones de seguro de salud a familias de renta media y baja, y causaría la pérdida de cobertura médica para unos 30 millones de personas, entraría ciertamente en esta categoría.

Piensen, en cambio, en la noticia que dominó varios ciclos informativos hace unas semanas: la intervención de Donald Trump para impedir que Carrier [una empresa de aire acondicionado] trasladase puestos de trabajo a México. Algunos informes afirman que se han salvado 800 puestos de trabajo; otros señalan que la empresa sencillamente sustituirá a los trabajadores por máquinas. Pero aun aceptando la interpretación más positiva, por cada trabajador cuyo puesto se salvó en esa operación, aproximadamente otros cien perdieron su empleo el mismo día.

En otras palabras, tal vez pareciese que Trump estaba haciendo algo esencial al intervenir en Carrier, pero no es así. Era falsa política: un espectáculo pensado para impresionar a los ignorantes, no para conseguir verdaderos resultados.

Lo mismo puede decirse de la tan cacareada decisión de Ford de crear 700 puestos de trabajo en Michigan, o ya puestos, la poco documentada denuncia de Trump contra General Motors por fabricar el modelo Cruze de Chevrolet en México (esa fábrica surte principalmente a mercados extranjeros, no a Estados Unidos).

¿Ha tenido el Gobierno entrante algo que ver con la decisión de Ford? ¿Puede la presión política cambiar la estrategia de General Motors? Apenas tiene importancia: la intervención caso a caso desde arriba nunca va a tener un impacto significativo en una economía de 19 billones de dólares. ¿Por qué entonces estas noticias centran tanto la atención de los medios?

El incentivo del Gobierno entrante para hacer falsa política es evidente: es el homólogo natural del falso populismo. Trump obtuvo un abrumador respaldo de votantes blancos de clase trabajadora, que lo creían de su lado. Pero su verdadera agenda política, aparte de la inminente guerra comercial, es típico republicanismo moderno: enormes reducciones de impuestos para los multimillonarios y salvajes recortes de programas públicos, incluidos los que son esenciales para muchos de los votantes de Trump.

¿Qué puede hacer Trump para continuar con el engaño? La respuesta es: intervenciones llamativas pero triviales que puedan manipularse y presentarse como salvamento de unos cuantos puestos de trabajo aquí y allá. Esencialmente, esto solo equivaldrá a un error de redondeo en un país gigantesco. Pero tal vez funcione como estrategia de relaciones públicas, al menos durante un tiempo.

Tengan en cuenta que las grandes multinacionales tienen todos los incentivos para seguir la corriente. Supongan que son consejeros delegados y quieren ganarse el favor del nuevo Gobierno. Una de las cosas que pueden hacer, por supuesto, es darle negocio a los hoteles y otras empresas del presidente. Pero también pueden ayudar a generar titulares favorables a Trump.

Mantener unos cuantos empleos en Estados Unidos durante un par de años es una forma bastante barata de contribuir a la campaña; pretender que el Gobierno les ha convencido para que creen unos cuantos puestos de trabajo que de todos modos habrían creado es más barato aún.

Aun así, nada de esto funcionaría sin la complicidad de los medios de comunicación. Y no hablo de "noticias falsas", que se están convirtiendo de por sí en un gran problema; hablo de la información de medios informativos respetables y convencionales.

Lo siento, amigos, pero los titulares que repiten las afirmaciones de Trump sobre los puestos de trabajo que ha salvado sin transmitir la falsedad básica de esas afirmaciones son una traición al periodismo. Esto es cierto aunque, como a menudo ocurre, al final los artículos, en los últimos párrafos, acaben desenmascarando el bombo publicitario: muchos, sino la mayoría de los lectores, tomarán el titular como una corroboración de la afirmación.

Y es todavía peor si los titulares inspirados por la falsa política desplazan la información sobre la política real.

Supongo que es posible que la falsa política acabe produciendo una reacción de los medios, que las organizaciones periodísticas acaben tratando ardides como el episodio de Carrier con el ridículo que merecen. Pero nada de lo que hemos visto hasta el momento anima al optimismo.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía.
© The New York Times Company, 2017.
Traducción de News Clips.