Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 19 de diciembre de 2025

EL MERCADO ES CONSUSTANCIAL A LA CONSTRUCCION SOCIALISTA.


No incluirlo en el Programa de Gobierno, significaria reincidir en el error que nos ha acompañado en la conduccion practica de la economia cubana.

En consecuencia, PROPONGO que el Programa de Gobierno incluya introducir el mercado como forma de operar de las empresas estatales.

Por Joaquin Benavides Rodriguez*



El 1ro. de Mayo del año 2000, en la Plaza de la Revolución, Fidel pronuncio, leído, el histórico discurso, ¨REVOLUCION ES SENTIDO DEL MOMENTO HISTORICO, ES CAMBIAR TODO LO QUE DEBA SER CAMBIADO….¨. Han transcurrido 25 años y celebrado desde entonces 3 Congresos del Partido, sin que hayamos abordado a fondo, y resuelto, los cambios imprescindibles que conduzcan a la construcción Socialista.

Cuando defiendo el mercado como parte consustancial a la economía socialista, no me estoy refiriendo a lo que algunos definen como socialismo de mercado. Me estoy refiriendo a que el mercado, que es anterior al capitalismo, será necesario, hasta tanto llegue el momento en que, según Marx, ¨el trabajo no sea solo un medio de vida, sino la primera necesidad vital, que, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas, y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva¨. Hasta entonces será necesario el mercado, pues según el propio Marx, ¨el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo de la sociedad por ella condicionado¨.

 No es de teoría económica que pretendo debatir. Si partir de ella para fundamentar las acciones que habrá que emprender para que la economía cubana comience a moverse en el sentido correcto. Las llamadas distorsiones no han sido otra cosa que errores en la conducción de la economía. La principal distorsión ha sido, en mi opinión, intentar conducirla sin utilizar el mercado como un instrumento consciente y regulado por el Estado Socialista.

 Toda agricultura moderna en el mundo produce alimentos utilizando el mercado, desde la siembra hasta la comercialización del producto a la población. La única que no lo utiliza es la economía cubana. No se acaba de comprender que la utilización del mercado juega un papel insustituible en el desarrollo de las fuerzas productivas. Como todo desarrollo crea contradicciones. Pero la solución no puede ser nunca negar el mercado y dejar de utilizarlo, sino utilizar y resolver las contradicciones, en el marco de la planificación, como la única vía inteligente de impulso a la producción de alimentos. Ya es hora de que aceptemos esa realidad y que aceptemos conscientemente el Cambio a que nos llamó Fidel el 1ro de Mayo del 2000.

 La economía cubana se salva o se pierde, si su agricultura logra o no, introducir los principios del mercado en todos los procesos desde la producción hasta la comercialización y venta a la población, o al comercio exterior. Solo una actividad lo está logrando: la producción y comercialización del tabaco, incluida su exportación. El tabaco se produce en la agricultura, pero no es un alimento. Además, se industrializa para su comercialización. La producción azucarera pudiera convertirse, con un esquema parecido, con una tecnología agrícola menos compleja, en un producto de exportación, o de insumo para la industria alimentaria, capaz de generar en un periodo entre 3 y 5 años recursos financieros netos en divisas de alrededor de 1000 millones de dólares, por año, con lo que se podría financiar, por ejemplo, una buena parte del combustible necesario para mantener activa la generación distribuida.

En la ganadería, tanto de leche como de carne, sería necesario preservar, como una inversión del estado, la importante masa desarrollada por Fidel, que, con su visión a largo plazo, logro crear razas genéticamente adaptadas al clima y las condiciones de Cuba. Todos esos patios ganaderos, de importancia genética, deberían ser controlados por centros científicos de la ganadería, supervisados centralmente por el Gobierno. El resto de la ganadería, tanto de carne como de leche, desde las grandes empresas estatales, hasta los pequeños agricultores privados, deberían operar según reglas del mercado.

 Como argumente en un artículo el pasado 26 de septiembre, el mercado de los llamados cultivos varios, en que participen las empresas agrícolas estatales, las cooperativas agropecuarias, los pequeños productores privados y usufructuarios, deberían ser organizados por los Gobiernos municipales, con la participación de una entidad bancaria municipal, en que concurran los productores radicados en el municipio, las empresas de comercio del municipio, estatales y privadas y los TCP; más las empresas comerciales de la provincia correspondiente y de la industria alimentaria. Las autoridades municipales deberían invitar también a representantes del Pueblo mediante los Sindicatos, los CDR y la FMC. Esos mercados operarían como pequeñas ¨bolsas” de comercio agrícola, donde el productor y el comercio negocian y acuerdan la compraventa de cada producto con la intermediación del banco, para el caso de que cualquiera de las dos partes requiera crédito, ya sea para producir y entregar, o para comprar y pagar. Con ello desaparecería el concepto de acopio, de connotación casi feudal, causante, en no poca medida, del surgimiento del mercado no legal de productos de origen agrícola.

 Para los que se preocupan por la cantidad de dinero que se incorpora a la circulación monetaria a causa de la introducción del mercado en la agricultura, les sugiero que saquen esta cuenta: ¿Cuánto puede significar en compras de combustible para la generación eléctrica, cada millón de dólares que no sea necesario importar de alimentos porque la agricultura sea capaz de sustituirlos? Tengo realizado ese cálculo. Que cada cual realice el suyo. Pero el significado económico seria cambiar pesos para pagar compras a los productores agrícolas cubanos, por dólares que no se utilizarían para comprar alimentos que puede producir la agricultura e industria alimentaria cubana, y que pudieran utilizarse para comprar combustible para generar energía eléctrica. Eso es lo que realmente fortalecería nuestra moneda. Importar alimentos la continuaría debilitando.

 Introducir el mercado en la producción agrícola para producir alimentos, en las condiciones actuales en que millones de cubanos carecen de ingresos suficientes para adquirirlos, obliga a encontrar una solución, que nunca debería ser ¨topar¨ precios, para que la población económicamente vulnerable pueda adquirirlos comprándolos a precios de mercado. Ello supondría subsidiar con dinero en pesos a toda la población considerada económicamente vulnerable, en los que tendrían que ser incluidos los jubilados y pensionados. Aunque fuera hasta un tercio de la población a la que hubiera que subsidiar en pesos, siempre sería muy inferior al costo que para la economía supone actualmente, la obligación de subsidiar con la llamada Libreta de abastecimientos a la totalidad de la población. La población más desfavorecida nunca podrá quedar abandonada a su suerte. La Revolución socialista siempre tendrá la obligación de protegerla.

 Solo la población vulnerable, incluida los jubilados y pensionados debería ser protegida, mediante un subsidio en dinero. El resto de la población, con los ingresos provenientes del trabajo, con salarios adecuados al costo de la vida y a criterios de productividad, debería adquirir los productos provenientes del mercado, mediante sus ingresos salariales. El Presupuesto del Estado debería financiar el consumo social en hospitales, escuelas y círculos infantiles.

 Mi punto de vista es que no hay que temerle a la inflación, siempre y cuando esté relacionada a procesos de inversión y desarrollo económico. El sistema financiero/bancario tendría que ser capaz de captar y ¨mover” ese exceso de circulante para financiar el desarrollo de la agricultura y la industria alimentaria; capaz de sustituir la mayoría de las importaciones de alimentos y en el mediano plazo convertirse en el principal recurso de exportación del País. Con una política cambiaria inteligente, Cuba, situada en el centro del Caribe, podría ser un polo exportador de la industria alimentaria, tabacalera y de bebidas y licores, así como de productos agrícolas. La industria azucarera concebirla no solo como un fondo exportable; también como un importante insumo de la industria alimentaria y de la producción de bebidas y licores y de derivados de la caña. Con una política arancelaria, también inteligente, se podrían sustituir las principales importaciones de alimentos destinadas al turismo por producciones nacionales de carne, leche, y demás de la industria alimentaria. Esa podría ser la verdadera ¨locomotora¨ de la economía cubana.

 Mercado cambiario, como el que a partir de ayer comienza a organizarse; empresas estatales, cooperativas, privadas, y de inversión extranjera, actuando con reglas de mercado claras y similares para todos los actores, en que solo se diferencien por la propiedad de los activos; con una Planificación no burocrática, profundamente democrática, basada en la ciencia y ajena a las imposiciones, en que no se rehúya el debate especializado. Propongo que ese sea el camino.

 Sera posible superar la crisis y salir adelante, en medio de los peligros externos. Tenemos que ser capaces de cambiar todo lo que deba ser cambiado.

18/12/2025

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

jueves, 18 de diciembre de 2025

Cuba continuó en 2025 en un escenario de economía de guerra

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, presentó el Plan económico para 2026, partiendo de que la economía cubana continuó en 2025 en un «escenario de economía de guerra», agravado por el efecto combinado y acumulado de factores externos e internos

Foto: Jose M. Correa

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, presentó el Plan económico para 2026, partiendo de que la economía cubana continuó en 2025 en un «escenario de economía de guerra», agravado por el efecto combinado y acumulado de factores externos e internos.

Destacó que «los efectos nocivos del bloqueo económico, comercial, financiero recrudecidos se contrastan más que nunca en todas las esferas de la economía y la sociedad cubana».

Ante esta situación, dijo Alonso Vázquez, el principio rector del Plan es que «no es posible proyectar mayores gastos que los ingresos que genera la economía». Admitió que las demandas de las entidades superan las capacidades reales en divisas, alimentos y portadores energéticos, proyectándose un déficit que no es posible afrontar con las fuentes proyectadas.

Por ello, el Plan de 2026 es una variante de ajuste para reducir el déficit a un nivel manejable. «Reconociendo que este no es el plan deseado, sino el posible en las condiciones actuales, es un plan mínimo» que requiere movilizar todas las reservas productivas del país, afirmó.

OBJETIVOS PRIORIZADOS PARA LA RECUPERACIÓN

El plan actual se alinea al Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 y define los siguientes objetivos clave:

  • Estabilización macroeconómica y reducción de desequilibrios.
  • Incrementar los ingresos externos en divisa.
  • Aumentar la producción nacional, con énfasis en alimentos y sustitución de importaciones.
  • Transformar la empresa estatal e integrar a los demás actores económicos.
  • Consolidar la descentralización territorial.
  • Fortalecer la defensa y el orden interior.
  • Garantizar políticas sociales para reducir desigualdades.
  • Recuperar el Sistema Eléctrico Nacional y acelerar las fuentes renovables de energía.
  • Impulsar la ciencia, tecnología, innovación y la transformación digital.

PROYECCIONES CLAVE EN CIFRAS

El Ministro de Economía y Planificación detalló las principales metas cuantitativas del Plan:

  • Exportaciones totales: Se proyectan en 9 969 millones de dólares (un incremento de 1 122 millones sobre 2025).
  • Exportaciones de bienes: 2 530 millones de USD (+765 millones).
  • Exportaciones de servicios: 7 438 millones de USD (+357 millones).
  • Turismo: Se planifica recibir 2,2 millones de visitantes (15,8 % más que el estimado de 2025).
  • Importaciones: Se concentran en combustibles y alimentos. El presupuesto para alimentos es 288 millones de dólares superior al de 2025.
  • Actores no estatales: Proyectan exportar 40 millones de USD e importar 2 600 millones, una estructura que, según el Ministro, «debemos revertir con prioridad».
  • Generación eléctrica: Será de 18 606 GWh (+2 688 GWh). Las fuentes renovables aportarán 2 461 GWh, llegando al 13 % de la matriz.
  • Azúcar: Producción de 295 000 toneladas de azúcar crudo y 15 000 de refino. Se planea exportar 30 000 toneladas.
  • Transporte: Carga a mover: 30,45 millones de toneladas (+31%). Pasajeros: 923,6 millones (+67,4 millones).
  • Circulación mercantil minorista: 252 679 millones de pesos (crece solo 1,3 %).
  • Inversiones: Presupuesto total de 173 662 millones de pesos. El 67 % va a sectores priorizados.

MEDIDAS Y SECTORES ESTRATÉGICOS

Entre las medidas tomadas Alonso Vázquez destacó el autofinanciamiento en divisas, consolidándose un esquema para empresas exportadoras o que sustituyen importaciones, con autonomía requerida para la gestión. Su contribución a la Caja Central debe ser creciente.

Mercado cambiario: La implementación del nuevo mecanismo de gestión y asignación de divisas, la dolarización parcial y la transformación del mercado cambiario buscan incrementar ingresos externos con impactos positivos en la balanza de pagos.

La prioridad máxima para 2026, dijo el titular de Economía, es la recuperación del turismo y los rubros exportables tradicionales, el incremento de ingresos por servicios profesionales, y la atracción de mayor inversión extranjera, remesas y financiamiento.

En cuanto al Sistema Eléctrico, afirmó, «sigue siendo una prioridad». Se priorizan el sostenimiento de las plantas térmicas y nuevas capacidades en renovables.

De las importaciones, argumentó se declara «imprescindible» cambiar su estructura para favorecer materias primas e insumos productivos, y reducir la importación de productos terminados. Además, destacó el papel de los encadenamientos productivos.

INVERSIONES Y ÁMBITO SOCIAL

El plan de inversiones de 173 662 millones de pesos se concentra en:

  • Producción de alimentos (programas agrícolas, forestales, pecuarios y modernización de la industria).
  • Sostenimiento y nuevas capacidades en el sistema eléctrico.
  • Programa de turismo (terminación y reparación de habitaciones).
  • Programa hidráulico (cambio de matriz energética en bombeo, redes, medidores).
  • Terminación de 1 370 viviendas estatales e inicio de otras 3 790.
  • Sector de la biotecnología y salud pública (bioplaguicidas, biofertilizantes, productos inyectables).
  • Telecomunicaciones, aeronáutica, prensa y tanqueros de combustible.

En la esfera social, se respalda el nivel de actividad «en correspondencia con las posibilidades», priorizando el cuadro básico de medicamentos y otros productos para la Salud Pública en niveles superiores a 2025.

El propósito es avanzar en la transición energética y buscar independencia de la importación de combustibles

 El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó los avances del Programa de Gobierno para la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional, un objetivo que calificó como «la primera prioridad» para eliminar los «molestos y costosos apagones»

Foto: Jose M. Correa

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, explicó los avances del Programa de Gobierno para la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional, un objetivo que calificó como «la primera prioridad» para eliminar los «molestos y costosos apagones».

No obstante, precisó que el propósito es «mucho más amplio», pues incluye «avanzar en la transición energética y buscar la independencia de la importación de los combustibles. Tenemos que avanzar en nuestra propia solución con una transición energética en todo el territorio nacional», subrayó.

RESULTADOS TANGIBLES: GENERACIÓN DISTRIBUIDA Y PARQUES SOLARES

El titular destacó avances concretos desde el inicio del Programa:

  • Generación Distribuida: Su disponibilidad técnica aumentó de 350 MW a más de 1 100 MW. Este crecimiento fue vital durante el reciente huracán, cuando varias provincias «tuvieron más energía en los momentos del huracán que cuando se conectó el Sistema de energía nacional», gracias al trabajo con parques solares y grupos electrógenos.
  • Grupos Electrógenos: Actualmente hay más de 11 900 grupos respaldando centros vitales, con una disponibilidad superior al 80 %. «No hubo ningún hospital que se parara», afirmó respecto a su desempeño durante el ciclón.
  • Parques Solares Fotovoltaicos: Se avanza hacia la meta de mil megawatts instalados para fin de año, con 51 parques. «Ya hay casi 800 MW» y esta semana concluirán ocho más. Este programa es una obra colectiva en la que participan «toda la industria, las Fuerzas Armadas, el Ministerio de la Construcción y todos los territorios».

IMPACTO EN EL SISTEMA Y AHORRO DE COMBUSTIBLE

La incorporación de las energías renovables ya muestra un impacto directo, afirmó que la generación solar ha tenido picos diarios de más de 700 MW, llegando a superar el 30 % de la generación eléctrica nacional en algunos momentos del día.

Este aporte evita que los apagones, que suelen darse en los picos de demanda (de 1 800 a 2 000 MW), se extiendan «durante las 24 horas del día». «Si nosotros no tuviéramos estos parques… la situación fuera durante las 24 horas», explicó el Ministro.

La transición energética «trae consigo una disminución considerable del consumo de combustibles».

El plan, argumentó, no solo abarca la electricidad, sino todo el sistema de combustibles. Una prioridad ha sido «detener el decrecimiento» de la producción nacional de petróleo y gas, cuya infraestructura tenía «el mismo estado de deterioro» que las termoeléctricas.

Se logró asignar recursos que permitieron cerrar este año con un aumento de más de 85 000 toneladas de petróleo y gas acompañante.

La producción de gas «ha roto todos los récords», alcanzando más de 2,5 millones de metros cúbicos diarios, los cuales se aprovechan en la generación eléctrica, informó.

INVERSIONES Y GESTIÓN DE COMBUSTIBLES IMPORTADOS

El titular del Minem resaltó que el país ha destinado más de 1 100 millones de dólares de sus propios recursos para este programa integral, financiando la generación distribuida, los parques solares y obras críticas como la recuperación de la base de supertanqueros de Matanzas, cuyos tanques «están construidos, con los techos puestos» y en proceso de llenado.

Respecto a la importación de combustibles, se aplica una gestión más flexible: «No es el barco… que hay que comprarlo completo… se van comprando pequeñas cantidades en función de las posibilidades financieras». Esto ha permitido mantener un nivel de inventario físico en el país y asignar combustible a empresas exportadoras para que no detengan su producción.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, anunció que el Programa de Gobierno prevé la recuperación de 1 400 MW en la generación térmica, en los que están incluidos mantenimientos capitales e inversiones. Entre estos proyectos destacó la unidad Felton 2, sobre la cual afirmó: «Nunca se ha dejado de trabajar en Felton 2» y se espera tener un avance importante en 2026.

Aclaró que no se concluirá ese año, pero sí se logrará un progreso significativo.

Dentro de ese Programa de recuperación, el Ministro detalló el estado de varias unidades:

Terminadas: La reparación capital del bloque 3 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes (en abril); la máquina 5 de la CTE Antonio Maceo, Renté en Santiago de Cuba (en octubre), y de la unidad 2 de la CTE Ernesto Guevara de Santa Cruz, (prevista a arrancar este mes).

Sobre Céspedes 4, De la O Levy explicó que esta unidad ya había terminado su mantenimiento y arrancó con parámetros óptimos, se paró para hacer mediciones y en la segunda arrancada sufrió una falla grave. «Hubo un fallo de magnitud grande», explicó.

Sin embargo, aseguró que «los recursos están, los repuestos están para intervenirla, ya se está actuando en ello», y que se conoce la causa técnica del fallo.

Advirtió que su reparación «nos va a tomar un tiempo», aunque menor al de reparaciones anteriores.

ESTRATEGIA DE SOBERANÍA ENERGÉTICA VALIDADA POR EL CONTEXTO

De la O Levy recalcó que el Programa de recuperación es una «tarea larga» que busca la «sostenibilidad con nuestros propios recursos».

«Cuando nosotros hablamos de soberanía, estamos diciendo que es mantener el SEN con el crudo nacional, con el gas producido nacionalmente, con el sol, con el viento y con los recursos que tiene Cuba», afirmó.

Subrayó que la actual coyuntura internacional, que «ha venido a endurecernos más la vida», valida aún más esta estrategia de depender de los recursos propios.

DISEÑO DE PRIORIZACIÓN PARA NO FRENAR LA ECONOMÍA

Reconociendo que la situación dista de estar resuelta, afirmó: «no pensamos que está resuelto ningún porciento importante», dado que permanecen largas horas de apagón.

Informó que existe un diseño, aprobado por el Consejo de Defensa Nacional, para «no frenar más a los exportadores, no frenar más la producción de alimentos y proteger la defensa del país con total prioridad». Admitió que esto implica un sacrificio, pues «la energía o se da para uno o no alcanza para todos», pero es necesario para no frenar más la economía.

En otro momento, anunció la implementación de sistemas fotovoltaicos con batería para brindar un suministro eléctrico prioritario y estable a sectores esenciales, con un enfoque particular en el oriente del país.

META: ELECTRIFICACIÓN DEL 100 % DE VIVIENDAS AISLADAS

Como parte de este programa, el Ministro expuso que actualmente hay 5 000 sistemas solares fotovoltaicos en Cuba destinados a lograr la electrificación total de las viviendas que carecen de conexión. Existen 2 200 casas sin electricidad por ninguna vía, y se pretende cubrir el 100 % de ellas con esta tecnología. Los sistemas restantes se incorporarán progresivamente a viviendas que hoy solo cuentan con cuatro horas de electricidad mediante motores de combustión, sin retirar los mismos –o sea contarán con las dos tecnologías–.

Cuba proyecta un crecimiento del 1% del PIB para 2026

 Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Thalía Fuentes Puebla, Claudia Fonseca Sosa, Yilena Héctor Rodríguez, Abel Padrón Padilla

 


Sexto periodo ordinario de sesiones de la X legislatura. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, informó que, bajo el precepto de manejar la crisis, mitigar los impactos de la guerra económica y lograr una gradual recuperación, el Plan de la Economía para 2026 reconoce las tensiones que continuarán impactando su ejecución, la necesidad de movilizar todas las reservas que puedan existir para incorporarlas, así como las potencialidades derivadas de las transformaciones que se llevan a cabo como parte del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía.

Al intervenir ante el sexto período de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional del Poder Popular, explicó que para el Plan 2026, a partir de que no es posible proyectar mayores gastos que los ingresos que se generan, se evaluaron variantes de ajustes en categorías claves para reducir el déficit a un nivel gestionable, entre otros principios.

El titular de Economía y Planificación argumentó que en 2025 la economía cubana continuó desempeñándose en un escenario de economía de guerra, en el que inciden efectos combinados y acumulados de un grupo de factores externos e internos.

“Los efectos nocivos del bloqueo económico, comercial y financiero recrudecido, se constatan más que nunca en todas las esferas de la economía y la sociedad cubanas”, denunció.

Recordó además que los limitados recursos financieros que el país ha podido disponer en este período se han concentrado en hacer frente a pagos priorizados, como los dedicados a los alimentos, los combustibles; el sostenimiento, recuperación y creación de nuevas capacidades en el Sistema Electroenergético Nacional; los medicamentos y la defensa y seguridad nacional. No obstante —agregó— ha sido extremadamente compleja su gestión operativa, pues han resultado insuficientes.

Comentó que aun en este complejo contexto, y mediante esquemas de autofinanciamiento en divisas, se ha priorizado el apoyo a los principales sectores generadores de ingresos futuros en divisas para el país.

Sobre las perspectivas para 2026, apuntó que la situación puede agravarse por las acciones del gobierno de Estados Unidos. 

De acuerdo con el ministro del MEP, se presenta un plan para el 2026 que toma como base las evaluaciones y proyecciones del modelo global de la economía nacional, los estimados para el 2025, las directivas de gobierno previamente aprobadas por el Consejo de Ministros, y las propuestas presentadas por los organismos, grupos empresariales, gobiernos provinciales y demás entidades sujetas a planificación.

Explicó que como en años anteriores, las cifras presentadas por las entidades superan las capacidades reales de la economía, tanto para la industria, los alimentos, los portadores energéticos y otros insumos materiales. “Esto se debe a que no se habían ajustado plenamente las directivas de gobierno a las condiciones reales de economía de guerra en que nos desenvolvemos, proyectándose un déficit imposible de afrontar con las fuentes de ingreso previstas”.

Siguiendo el principio de que no es posible proyectar mayores gastos que los ingresos que genera la economía, el plan para el 2026 se elaboró a partir de un presupuesto ajustado. “Ante el precepto de manejar la crisis, mitigar los impactos de la guerra económica y lograr una gradual recuperación, el plan que se presenta reconoce las tensiones que continuarán impactando su ejecución”.

“Reconocemos que este no es el plan deseado, sino el posible en las condiciones actuales. Es un plan mínimo que requiere de un esfuerzo colectivo para materializarlo. Las nuevas potencialidades derivadas de las transformaciones que se llevan a cabo como parte del programa de gobierno deben también incorporarse en su desarrollo”, señaló el ministro.

Alonso Vázquez explicó que alineado con las prioridades definidas en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social para el periodo 2026-2030, los objetivos del Programa de Gobierno y los resultados de su implementación, el plan de la economía para 2026 define un conjunto de objetivos priorizados de vital importancia para la recuperación económica y social del país.

  1. Continuar avanzando en la estabilización macroeconómica del país con acciones que contribuyan a la reducción paulatina de los desequilibrios existentes.
  2. Incrementar los ingresos externos en divisas del país.
  3. Aumentar la producción nacional, con énfasis en los alimentos y la sustitución de importaciones.
  4. Avanzar en la transformación integral de la empresa estatal socialista, con la participación efectiva e integración de los demás actores económicos.
  5. Consolidar el proceso de descentralización de competencias hacia los territorios, en función de una mayor autonomía.
  6. Asegurar el fortalecimiento de las capacidades de defensa y orden interior.
  7. Avanzar en el desarrollo de las políticas sociales, garantizando la reducción de desigualdades y la atención a las situaciones de vulnerabilidad.
  8. Recuperar de manera gradual las capacidades del sistema eléctrico nacional y acelerar la generación con fuentes renovables de energía.
  9. Incorporar los aportes necesarios de la ciencia, la tecnología, la innovación, la comunicación y la transformación digital para impulsar el desarrollo económico y social.


Bajo este escenario, se proyecta un plan de exportaciones totales de bienes y servicios por 9,969 millones de dólares, lo que supera en 1,122 millones al estimado para el año actual. Este crecimiento se basa en exportaciones de bienes por 2,530 millones y de servicios por 7,438 millones de dólares, cifras superiores a las estimadas para 2025 en 765 y 357 millones de dólares, respectivamente.

En el sector de servicios, los mayores aportes se concentran en los servicios médicos y el turístico. Para el turismo, se planifica la recepción de 2,200,000 visitantes, lo que representa un incremento del 15.8% respecto a la estimación para 2025.

Se consolida el funcionamiento de los esquemas de autofinanciamiento en divisas, los cuales permiten dinamizar las capacidades productivas y de servicios exportadores o que sustituyen importaciones, contribuyendo así al incremento proyectado de los ingresos en divisas. Estos esquemas, aprobados para lograr crecimientos en la producción, los servicios y la reducción de importaciones, operan con la autonomía requerida para su gestión y administración financiera, por lo que su contribución a la Caja Central debe ser creciente.

La implementación del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas, la dolarización parcial aprobada, la transformación del mercado cambiario y otras medidas propician un incremento de los ingresos externos con efectos positivos en la balanza de pagos.

Para el ejercicio económico 2026 se requiere dar máxima prioridad a:

  • La recuperación de los servicios turísticos y otros rubros exportables tradicionales.
  • El incremento de ingresos por servicios profesionales.
  • La atracción de un mayor volumen de inversión extranjera, remesas y financiamiento externo.

Asimismo, resulta imprescindible generar nuevos rubros exportables, agregar valor a los actuales y promover las exportaciones basadas en el conocimiento y la alta tecnología.

Las importaciones

Las principales importaciones se concentran en combustibles y alimentos. Este último rubro tiene un récord superior al estimado del año actual en 288 millones de dólares, destinados a los principales productos de la canasta familiar normada y otros destinos priorizados.

Los actores económicos no estatales proyectan exportaciones por alrededor de 40 millones de dólares e importaciones por unos 2,600 millones. Esta estructura comercial, que muestra un significativo déficit, debemos revertir con la mayor prioridad.

El ministro de Economía y Planificación señaló que es imprescindible avanzar en la transformación de la estructura de las importaciones, orientándola hacia materias primas e insumos para producir en el país, y reducir la importación de productos terminados para su comercialización directa en todos los sectores. Los encadenamientos productivos entre los diferentes actores constituyen un potencial con capacidades ilimitadas para el crecimiento económico, por lo que debemos priorizarlos.

Se promueven nuevos negocios y se realizan gestiones de financiamiento con socios estratégicos en áreas clave, lo que podría aportar fuentes de ingreso adicionales y niveles de actividad superiores a los previstos en esta propuesta de plan. También se asumirán nuevos retos asociados a la creciente hostilidad del gobierno norteamericano, los conflictos internacionales en curso y los impactos del cambio climático.

Se proyectan incrementos productivos en las principales producciones agropecuarias incorporadas en los balances territoriales de alimentos, las cuales se contratan en los municipios para los diferentes destinos. En los principales rubros alimentarios se planifican crecimientos en el arroz, los frijoles, el maíz, la leche fluida, los huevos, la carne de cerdo, las viandas, las hortalizas, entre otros.

Sin embargo, estos niveles, aunque superiores a los alcanzados en 2025, resultan insuficientes para cubrir la demanda de la economía y la población.

Se mantiene la tendencia alcista de los precios de importación de alimentos como el arroz, la leche en polvo, el trigo, entre otros. Los aportes de los balances territoriales de alimentos participarán en la alimentación del pueblo, aunque aún son insuficientes para cubrir la demanda total.

Alonso Vázquez comentó que incrementar las capacidades productivas en cada territorio y fomentar alternativas para recuperar mayores niveles de producción por todas las formas productivas continúan siendo elementos esenciales para la reactivación de la producción de alimentos. Igualmente, debe lograrse una mayor contratación y entrega efectiva a los destinos aprobados.

El sector azucarero proyecta una producción de 229,500 toneladas de azúcar crudo y de 15,000 toneladas de azúcar refino, lo que representa incrementos de 102,200 y 11,900 toneladas, respectivamente, con respecto a la zafra anterior. Para el año 2026 se planifica la exportación de unas 30,000 toneladas de azúcar.

Se proyecta un consumo de combustible de 7,547,000 toneladas equivalentes, superior en 1,253,000 toneladas a lo estimado para 2025.

El plan 2026 prevé incrementar las asignaciones a la economía y a la generación eléctrica, con el objetivo de ampliar las aplicaciones domésticas y contar con mayores capacidades productivas.

Enfatizó en que el sostenimiento del sistema electroenergético nacional sigue siendo una prioridad para el desarrollo del país, en línea con el programa de gobierno aprobado para su recuperación. La generación por el Sistema Eléctrico Nacional será de 18,606 GWh, superior en 2,688 GWh al estimado inicial.

Alonso Vázquez subrayó que el plan 2026 muestra un mejor resultado en las fuentes renovables de energía, a partir de las inversiones ejecutadas, proyectando una generación con energía limpia de 2,461 GWh. Así, la participación de estas fuentes en la matriz energética crecería hasta el 13% en el primer año.

“Es imprescindible para la economía y para la población reforzar las medidas que incentiven el control, el ahorro y un consumo más racional y equitativo de la energía, tanto por parte de todos los actores económicos como de la población”.

Agregó que para 2026 se proyecta un mayor aprovechamiento de las capacidades industriales, teniendo en cuenta un mejor uso de la disponibilidad tecnológica instalada y los resultados de la implementación de esquemas de autofinanciamiento en este sector, fomentando el encadenamiento entre todos los actores económicos.

Sobre la actividad de transporte, señaló que se proyecta con una gradual recuperación. La carga a transportar para el 2026 asciende a 30,450,000 toneladas, lo que representa un incremento del 31% con relación al año actual. El volumen de pasajeros a transportar asciende a 923,635,000, superior en 67,400 al estimado para este año. En este resultado participan todos los actores de la economía.

Con los niveles de actividad proyectados, la circulación mercantil minorista de bienes y servicios planificada asciende a 252,679 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de solo el 1.3% respecto a 2025. Este resultado debe potenciarse durante la ejecución del ejercicio económico 2026, fundamentalmente mediante ofertas de bienes y servicios en moneda nacional.

El sistema empresarial



Sexto periodo ordinario de sesiones de la X legislatura. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

En el sistema empresarial estatal se proyecta un incremento de las ventas netas de 151,085 millones de pesos, con una rentabilidad promedio de 15 centavos por peso de venta (similar al estimado al cierre de 2021). Estos indicadores aportarían utilidades antes de impuestos por unos 249,000 millones de pesos. Asimismo, se proyecta un crecimiento del salario medio en correspondencia con el incremento de la productividad.

Durante el 2026 se continuará fomentando el desarrollo de empresas estatales de base tecnológica y la concepción de nuevos modelos de negocio entre empresas estatales y no estatales, incluyendo la posibilidad de crear empresas mixtas que contribuyan al crecimiento económico del país.

El plan de inversiones prevé un presupuesto total de 173,662 millones de pesos. Las inversiones en los sectores priorizados de la economía representan el 67% del total, concentrándose cerca del 95% en proyectos de continuidad. Las inversiones financiadas por el presupuesto del Estado ascienden a 57,922 millones de pesos, cifra superior en 1,992 millones al estimado anterior, con énfasis en la esfera social, las fuentes renovables de energía, el agua, entre otros.

La mayor parte de las inversiones de la economía se concentra en programas del sector de la producción de alimentos, que incluyen los proyectos de riego, los forestales, los apícolas y los ganaderos. Continúa la modernización y la terminación de las fábricas de cemento de Moncada y de Nuevitas. Asimismo, se destinan inversiones al sostenimiento del sistema energético nacional y las plantas térmicas, así como a nuevas capacidades y fuentes renovables de energía.

Otros programas clave incluyen el desarrollo turístico e inversiones de continuidad para terminar instalaciones hoteleras; la inversión en el programa de inclusión energética, con cambios de matriz en el bombeo de agua, la reposición de equipos, redes de acueducto y alcantarillado, y la instalación de medidores; la terminación de 5,370 viviendas en el sector estatal y el inicio de la construcción de otras 3,790; e inversiones en los sectores de la biotecnología y la salud pública, así como en la producción de biofertilizantes, fertilizantes y productos para la alimentación.

También continúan las inversiones asociadas a la producción nacional, dirigidas a la reparación de aeronaves, la capacitación de técnicos y especialistas, las comunicaciones, la base de supertanqueros, la reparación de tanques de combustible en los territorios, y el equipamiento tecnológico, entre otras obras de menor envergadura.

El presupuesto social se respalda en los niveles previstos y corresponde a las posibilidades del seguro social, las prioridades del cuadro básico de medicamentos y otros productos destinados al Sistema Nacional de Salud, en niveles superiores a los estimados en 2019. También se destina a la implementación de la política de dinámica demográfica, al plan económico y a la atención de personas, familias, hogares y comunidades en situación de vulnerabilidad.

Se prevé concluir en el primer semestre del año el traspaso hacia los municipios de las facultades previstas para su aprobación, lo que no implica ni un municipio más ni menos en la estructura del Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales.

Estabilización macroeconómica

El ministro del MEP señaló que durante 2026, las prioridades de la estabilización macroeconómica estarán centradas principalmente en: la reducción del déficit fiscal, la captación del exceso de circulante monetario, la reactivación del mercado cambiario y la implementación del nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas. ¨Estas son cuestiones que impactan de manera decisiva en la recuperación económica, la reducción de la inflación y el aumento del poder adquisitivo de salarios y pensiones¨.

La productividad media del trabajo en la economía se proyecta en 12,382 pesos, un 1% superior a la estimada para 2025. Se planifica un salario medio total de 7,091 pesos, superior en un 6% al del año 2025. En este resultado inciden las medidas para estimular la incorporación y permanencia de la fuerza de trabajo en sectores como el turismo, el eléctrico nacional y otras actividades productivas.

En función de los balances macroeconómicos, la dinámica estructural del año actual y los impactos externos, se proyecta una tasa de inversión en el entorno del 10% para 2026, lo que supone una reducción de 5 puntos porcentuales respecto al cierre estimado de 2025.

En este contexto, se planifica un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a precios constantes en el entorno del 1%. “Este crecimiento se sustenta principalmente en las proyecciones de recuperación del turismo y las entidades exportadoras, la reanimación de actividades productivas y de servicios, y el funcionamiento de los esquemas de autofinanciamiento aprobados, entre otros factores. Para lograr este discreto crecimiento, será crucial la implementación de las medidas contenidas en el programa de gobierno”, subrayó Alonso Vázquez.

Explicó que las medidas gubernamentales están encaminadas a incrementar los niveles productivos y los ingresos en divisas al país, lo que permitirá respaldar niveles de producción y servicios superiores a los proyectados en este plan.

Asimismo, es vital avanzar en la recuperación del sistema electroenergético nacional, mejorar la estabilidad del balance de combustibles, e incrementar las producciones agropecuarias, manufactureras y de servicios.

Es fundamental alcanzar un mejor desempeño del sistema empresarial, buscando maximizar sus efectos positivos y multiplicadores para el resto de la economía. Cada sector, actor económico y nivel de dirección deberá jugar el papel que le corresponde para el cumplimiento del plan, maximizando los resultados, gestionando sus recursos, innovando, evaluando sistemáticamente las potencialidades e incorporando reservas con la activa participación de los colectivos laborales, agregó.

Alonso Vázquez afirmó que el Ministerio de Economía y Planificación, como conductor del plan, realizará las transformaciones que correspondan, con una visión más estratégica y un mayor control del cumplimiento de las obligaciones de los sujetos de planificación con la Caja Central y sus aportes al crecimiento económico.

“El año 2026 persistirá como un escenario complejo para la economía cubana, con amenazas, tensiones y riesgos que debemos ser capaces de sortear con nuestros propios esfuerzos, los recursos disponibles, las reservas que debemos movilizar y las oportunidades que debemos identificar y gestionar”, dijo.

Comisión Económica califica de “mínimo” el plan para 2026 y exige seguimiento riguroso

La Comisión de Asuntos Económicos de la Asamblea Nacional del Poder Popular, presidida por Félix Martínez Suárez, y con la participación de otras comisiones parlamentarias, analizó el plan de la economía y el presupuesto estatal para el año 2026. El dictamen reconoce que la situación económica nacional es extremadamente adversa, agravada fundamentalmente por el bloqueo del gobierno de los Estados Unidos y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

No obstante, la Comisión realizó una evaluación crítica de los documentos presentados. Señaló que el plan económico, partiendo de un crecimiento del PIB de solo el 1%, “en nada mejora la situación actual” y deja una brecha del 15% respecto al nivel de 2019. Criticó que las propuestas “no expresan las transformaciones que se requieren para revertir” la crisis, y manifestó su insatisfacción por la falta de especificidad en las cifras de inversión para sectores clave como el turismo y la producción de alimentos.

El informe destaca una serie de problemas estructurales no resueltos. Advirtió que la empresa estatal socialista “no acaba de transformar su accionar” y sigue recibiendo financiamiento para cubrir pérdidas, mientras que las producciones agropecuarias, aunque crecen, “parten de un nivel muy bajo, por lo que no satisfacen las necesidades de la población”.

Asimismo, alertó sobre el deterioro continuo de los servicios básicos, como la salud, y la falta de avance en la implementación del principio de subsidiar a las personas y no a los productos. La Comisión concluyó que esta combinación de factores, unida a la crisis energética, hídrica y epidemiológica, “hace muy difícil la vida de nuestro pueblo”, reconociendo que “nos encontramos en recesión económica”.

Respecto al presupuesto, la Comisión identificó aspectos positivos, como el crecimiento previsto del 8% en los ingresos, sustentado en un mayor control fiscal, y el hecho de que el 66% del gasto se destine a programas y servicios sociales básicos, lo cual calificó como una expresión del “talante social y de principio de la Revolución cubana”.

También valoró la medida que permite a los municipios retener el 50% de la Contribución Territorial para su desarrollo. Sin embargo, criticó deficiencias en el proceso de elaboración, señalando la preocupación de los delegados por la entrega tardía de directivas, lo que afectó la calidad del análisis a nivel municipal.

Con base en este examen y alineándose con las directivas del recién concluido Pleno del Comité Central del Partido, la Comisión propone a la Asamblea Nacional la aprobación del plan y el presupuesto, pero con el concepto explícito de que constituyen un “mínimo” que debe ser superado.

Además, presentó una serie de acuerdos para garantizar un seguimiento riguroso, entre los que se incluyen: la evaluación de reservas productivas en el primer trimestre para incrementar el plan; el informe periódico al Consejo de Estado sobre su ejecución, priorizando los problemas señalados; la revisión y reducción progresiva del financiamiento a empresas con pérdidas; y el fortalecimiento del control por parte de las comisiones parlamentarias y las asambleas municipales, a las que se les debería facultar para ajustar sus presupuestos trimestralmente.

Las comisiones de Asuntos Económicos y de Asuntos Constitucionales y Jurídicos dictaminaron que el proyecto de ley del presupuesto para 2026 “guarda la debida correspondencia con la Constitución de la República y el ordenamiento legal de la nación” y, en consecuencia, proponen su aprobación a la Asamblea Nacional.

Sector privado cubano ya mueve el 20% del comercio exterior

Al intervenir en el debate en plenaria, durante el sexto período de sesiones ordinarias de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, se refirió a las acciones del programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, enfocándose en la inversión extranjera, las exportaciones y el sector no estatal.

Pérez-Oliva Fraga señaló que, en el contexto de la Feria Internacional de La Habana, se realizó el primer encuentro con los grupos negociadores de todos los organismos y se explicaron detalladamente todas estas decisiones.

Aclaró que una parte importante de las nuevas medidas “no requiere de la admisión de ninguna norma jurídica para su implementación”, y destacó que uno de los trabajos principales de su ministerio para el próximo año es hacer efectivas estas decisiones en el menor tiempo posible, según la situación de cada empresa.

Para las cuestiones que sí requieren cambios legales, informó que ya tienen lista una propuesta normativa. “Es un decreto modificativo del decreto 325, que es reglamento de la ley de la inversión extranjera y debemos presentarla en las próximas horas prácticamente al Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros”, con la expectativa de que sea aprobada en enero.

Sin embargo, advirtió que estas no son las únicas medidas, ya que el escenario nacional, con distorsiones macroeconómicas y déficit energético, “crean un contexto adverso para la inversión extranjera”. Por ello, su cartera evalúa constantemente otros aspectos para “flexibilizar, simplificar y viabilizar” los procesos y compensar esos factores adversos.

Entre las prioridades, mencionó la necesidad de convertir la ventanilla única en “una herramienta real al servicio del inversionista que le quite la burocracia”, replicando la experiencia positiva de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel en todo el país durante 2026.

Además, recordó que el cronograma legislativo prevé una actualización de la Ley de Inversión Extranjera a mediados del próximo año, lo que brindará otra oportunidad para introducir cambios que faciliten esta actividad.

Sobre el impacto económico, el viceprimer ministro destacó que se estima que las exportaciones del conjunto de la inversión extranjera crecerán un 20% en 2025 respecto al año anterior. Consideró que la implementación del nuevo mecanismo de gestión de divisas y del mercado cambiario “crean condiciones más favorables para que estos resultados sean superiores”.

Al referirse a las exportaciones en general, Pérez-Oliva Fraga dijo que “hay que poner énfasis en la producción”. Explicó que la mayoría de los incumplimientos en la exportación de bienes, como café, miel, productos pesqueros o níquel, están asociados a fallos productivos.

Argumentó que esto ocurría porque “al productor no le retorna el recurso resultado de la venta”, careciendo de un incentivo económico. Confió en que los nuevos esquemas de autofinanciamiento en divisas, de los cuales ya funcionan 31, revertirán esta tendencia al permitir que los productores reciban sus ingresos.

Coincidiendo con intervenciones previas en la Asamblea, el ministro subrayó la necesidad de priorizar “las exportaciones del sector del conocimiento”, un campo que depende del capital humano formado por la Revolución y que, desde el punto de vista de costos, resulta mucho más económico que organizar cadenas productivas.

Confirmó que fueron aprobados incentivos para la exportación de software y servicios informáticos, y que las decisiones cambiarias recientes contribuirán directamente a mejorar los resultados de este sector.

Finalmente, se refirió a la relación del comercio exterior con el sector no estatal, del cual reveló una cifra significativa: representa el 20% del intercambio comercial del país, con importaciones que superarán los 2,000 millones de dólares este año, aunque sus exportaciones, de unos 40 millones, son aún bajas.

Tras sostener un primer intercambio con representantes de este sector a inicios de diciembre, que generó ideas muy interesantes, afirmó: “Tenemos que aprovechar las potencialidades que tiene el sector no estatal y el sector no estatal, y de nuestras entidades”.

Concluyó insistiendo en la necesidad de unir las ventajas de ambas partes para el beneficio económico y social del país, y señaló que el nuevo decreto-ley sobre asociaciones económicas abre nuevos espacios de oportunidad para alianzas productivas.

De forma general, estimó que los avances en inversión extranjera, exportaciones y la integración del sector no estatal “pueden tener un impacto favorable en los ingresos externos del país de cara al próximo año”.

Los diputados toman la palabra

En el debate parlamentario, el diputado por el municipio capitalino de Playa Raydel Montesinos se refirió al Plan de la Economía y las proyecciones del Programa de Gobierno.

Dijo que el país tiene potencial para ingresar divisas por los servicios informáticos teniendo en cuenta el número de profesionales graduados en estas especialidades.

Sugirió potenciar esquemas de captación de divisas en este sector, así como la creación de cuentas bancarias y mecanismos financieros que faciliten estas operaciones. “Eso contribuirá a ingresar divisas al país”.

El diputado ratificó la necesidad de contar con una norma jurídica para ordenar el uso y desarrollo de la inteligencia artificial en Cuba. “Hemos visto las potencialidades y avances del país en este sentido”.

Osnay Miguel Colina Rodríguez, diputado por Santa Clara, insistió en la necesidad de fortalecer la movilización de los trabajadores en esta batalla económica.

“Entre los análisis del movimiento obrero en el sistema empresarial vamos a promover las empresas con pérdidas. El papel de los OSDE, de los grupos empresariales, los gobiernos. Hay que medir la productividad no solo a partir de buenos ingresos financieros”.

El diputado dijo que también hay que analizar cómo se distribuyen las utilidades y propiciar proyectos que tienen que ver con la tecnología, la economía del conocimiento, incrementar la producción y que aporten a la economía del país. “Hay empresas que triunfan en estas difíciles circunstancias. El camino es posible”.

Danhiz Díaz Pereira, diputado por Marianao, mencionó la experiencia de algunas universidades donde los estudiantes sugirieron incluir en el Plan de la Economía indicadores para la exportación del conocimiento. “Que esos estudiantes den propuestas para ver cómo esos ecosistemas pueden funcionar mejor”.

Los dictámenes de las dos comisiones son muy sólidos —consideró Díaz Pereira—, y recogen el criterio de la población. “Solicito que se publique íntegro el dictamen para que la población vea que su criterio se tiene en cuenta”.

Aylin Febles Estrada, diputada por Sancti Spíritus, insistió en la importancia del uso de las tecnologías digitales, así como evaluar con indicadores concretos cuánto estas impacta en el PIB.