Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 16 de julio de 2026

Del papel a la práctica: El reto de las nuevas transformaciones en Cuba

 

Por: Marxlenin Pérez Valdés

 



Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 5 de julio de 2026. 

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿Qué tal? Qué bueno volverle a saludar en Cuadrando la Caja. Una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, porque hoy vamos a conversar sobre las nuevas transformaciones económicas-sociales en Cuba. Si a usted le cuadra el tema, acompáñenos.

Y para debatir sobre esas nuevas transformaciones económicas-sociales y cómo va a impactar en nuestro país y también qué va a cambiar realmente en nuestra sociedad, le doy la bienvenida al estudio, al Doctor en Ciencias Económicas Ayuban Gutiérrez, profesor de la Facultad de Economía y también vicepresidente primero de la ANEC. Bienvenido.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Gracias por la invitación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Una vez más a tu casa de Cuadrando la Caja.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Siempre que llamen estaremos aquí.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Menos mal que lo tenemos siempre presentes porque hay conversaciones que son urgentes como esta, la de las 176 transformaciones, y sé que vas a aportar muchísimo en ese sentido.

También un invitado que se ha visto menos pero que no es su primera vez en Cuadrando la Caja, me refiero al Máster en Ciencias Yasniel Rodríguez, presidente de la Consultoría Valuarte. Bienvenido de vuelta.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Muchas gracias por la invitación. Un placer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: A usted.  ¿Le puedo tutear?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Claro, claro.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bien, pues a ustedes dos, bienvenidos, muchas gracias por aceptar la invitación.

Hay un tema que es central en la conversación social de estos días, que son esas famosas, ya famosas, 176 transformaciones o acciones ¿verdad? que están planteadas para intentar de una vez y por todas poder impulsar la economía, destrabar, acelerar algunos procesos. Yo creo que aunque en el programa anterior ya se estuvo conversando un poco acerca de una visión general, me parece que no es reiterativo que vengamos hoy a intentar ver esos elementos que no se pudieron abordar por cuestiones formales y de tiempo y hay una primera pregunta que le hago al empresario y es cómo has asumido, Yasniel, estas nuevas transformaciones que se plantean? ¿Ya tienes esa apropiación que has hecho de ellas, ya te ha impactado de alguna manera en tu trabajo, en tu ecosistema empresarial? ¿Cómo es la situación?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Sin duda las transformaciones son muy amplias en su conjunto, aunque se habían venido trabajando con un equipo de personas también…

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y eso de que sean amplias lo ves como un defecto o como una virtud?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Son interesantes, eso lo hace más complejo ahora a la hora también de estudiarlas, de interiorizarlas y de reajustar las estrategias, el sistema legislativo nuestro es bastante dinámico, realmente se emite una buena cantidad de normativas todos los años y uno va ajustando la maquinaria de trabajo en función de esas nuevas regulaciones pero cuando hay un conjunto de normas que surgen de pronto, pues esto lleva un rediseño de estrategias totalmente, no solamente para una u otra empresa, o uno u otro sector, sino para todo el ecosistema empresarial

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y están ahí ustedes ahora? ¿En ese rediseño?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Yo creo que en tan poco tiempo, que al final como quiera se ha tenido el empresario, la academia en definitiva para poder estudiar las medidas en tan poco tiempo lo que hemos tenido la suerte es de profundizar en ellas, razonarlas, interpretarlas, consultarlas y empezar a mirar acciones estratégicas que cada organización tendría que hacer en función de un nuevo escenario que se prevé con su implementación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y eso que me decías que era interesante, es un poco como no tomar partido de si buenas o malas, positivas o negativas ¿Cómo calificamos ese interesante? ¿Impactarán positivamente? ¿Implicará un desarrollo a tu actividad como empresario?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Para nosotros como consultoría es muy interesante, nosotros tenemos que sí o sí estudiarla, profundizarla, incorporar en ella, razonar, buscar la manera en que se va a implementar para poder ajustar la estrategia de una entidad como Valuarte, pero al mismo tiempo la de todos nuestros clientes o todas las personas que confían en una entidad que como ésta los pueda conducir en ese nuevo escenario.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, ustedes entonces como consultoría tienen la capacidad un poco ya de haber tanteado de alguna manera esos empresarios que a la vez se relacionan con ustedes y que de alguna manera también ya están interpretando como tú estás utilizando el término, todas estas nuevas medidas que se anuncian.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Una de las funciones que durante estos años ha desarrollado Valuarte es tratar de resultar un puente de interpretación y de implementación entre el sector legislativo, entre las entidades que dictan las políticas y los que tienen que implementarlas.

Por lo tanto en ese sentido hemos tratado siempre de acudir a la institución rectora, la institución que emite la norma, que tiene el espíritu de implementación de la norma y poderle acercar cada vez más ese sentido, ese accionar al actor económico que al final tiene que entender cómo implementarla. Y ahí hemos estado haciendo muchísimas acciones también de responsabilidad social, no solamente desde el punto de vista empresarial sino también acompañando esos procesos para que se implementen. Ejemplo de eso es con los temas de eficiencia energética, políticas de eficiencia energética y muchos más. Un poco entendiendo qué se quiere, cómo se quiere que se haga, cuáles son las buenas prácticas asociadas a esa política y lograr que los actores económicos transiten por un buen camino en su implementación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, como intérprete de esas nuevas transformaciones que se plantean, ¿te parece que serán beneficiosas para ese sector empresarial o serán un nuevo freno para su desarrollo? ¿Cómo lo ves?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: El tema de que sean interesantes, sin duda son tan interesantes como positivos, no cabe duda de que son positivos. Lo que las hace más interesantes es que hay que empezar a organizar la manera en que tantos elementos, hay muchos sistemas de la empresa que se mueven con estas medidas.

Y la empresa, ya sabemos, es un sistema empresarial que está conformado por muchos subsistemas y estas medidas impactan en todos los subsistemas de la organización. Desde el empleo, la finanza, el sistema económico de costos, de gestión del capital humano. Hay muchos sistemas que se han impactado con estas transformaciones.

Que además, dicho sea de paso, tampoco es que tengamos todavía la normativa de su implementación. ¿Cómo lo vamos a hacer? Pero ya cuando uno va viendo, al menos titulares de cómo se prevé que se transformen determinados fenómenos, eso requiere un mecanismo legislativo profundo y un mecanismo de interpretación profunda y de asimilación también bien completo. Por eso es que creemos que va a ser muy interesante y no es de uno ni de dos subsistemas, sino que son de muchos a la vez.

Por lo tanto, como Valuarte, también decir que nos sentimos, por supuesto, muy contentos, muy satisfechos de este fenómeno que se está llevando a cabo y muy contentos también de la oportunidad que vamos a tener nosotros de ir acompañando esto en el sistema empresarial cubano.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y Yasniel mencionaba varias veces el tema de tiempo, ¿no? Tener tiempo para asimilar, para apropiarse, pero a la vez no hay tiempo que perder. Y hay una variable de tiempo que ha salido mucho en las matrices de opinión y es por qué las medidas ahora. ¿Por qué no antes? ¿Por qué no después? Me recuerda un poco a Lenin, no, ayer era muy temprano, mañana será muy tarde.

¿Por qué ahora? Y otra matriz de opinión que dice, llegan a destiempo. ¿Llegan a destiempo estas medidas, estas transformaciones, que son además transformaciones profundas? ¿Cómo lo ve el profe y el vicepresidente?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Es que somos la misma persona.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Por eso?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Es verdad que hay un grupo, primero es muy amplio el espectro de alcance de las transformaciones y de las acciones que se están planteando, es muy amplio. Abarca muchos elementos de la vida económica y social.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y aprovecho para interrumpirte, como hice con Yasniel. ¿Eso es positivo, es negativo? ¿Que sean muy amplias es una ventaja, una desventaja?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Yo creo que es una necesidad del momento, de la necesidad de avanzar rápidamente en cosas que son muy importantes para el desarrollo de la economía cubana y por supuesto de la sociedad en su conjunto, que seguramente hablaremos de ello más adelante.

Pero trae dificultades porque tienes que, vamos a decir algo un poco académico, hay que atacar al mismo tiempo una serie de problemas con medidas, con construcción de legislación, de las normas jurídicas, además en un contexto económico muy complejo, con los organismos de la administración central del Estado, con problemas de recursos humanos, etcétera. Con gente muy sacrificada que trabaja muchísimo pero que ahora tenemos, y digo tenemos porque la ANEC también apoya siempre todo este trabajo, hay que hacerlo de manera acelerada, casi que al mismo tiempo.

Cuando hay más tiempo tú puedes establecer prioridades un poco más claras, voy a empezar ahora por aquí, qué es lo que hay que hacer ahora. Y hay más posibilidades, ahora realmente el tiempo es una variable que se ha hecho más presente, siempre fue una variable pero ahora se ha hecho mucho más importante la variable del tiempo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y en este programa hemos sido constantes, y José Luis ha sido constante en todas las veces que ha estado, decir el tiempo en economía y la secuencialidad es muy importante. Por eso también para muchas personas era tal vez conflictivo decir por qué ahora. Llegan a tiempo o llegan a destiempo, cómo lo ves tú. ¿Llegan a tiempo?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Alguna vez escuché que las ideas tienen su momento, es decir, llegan en el momento en que son necesarias.

Por supuesto, hay cosas, hay elementos de estas medidas que se vienen planteando desde hace tiempo. Pero fíjate, yo en estos días pensando un poco, reflexionando, uno cuando se pone la cabeza en la almohada,

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Has tenido tiempo de reflexionar?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Uno pone la cabeza en la almohada y reflexiona, pero un problema es que es verdad que nos ha costado trabajo implementar una serie de transformaciones, de medidas, de acciones, que están presentes desde los lineamientos, por ejemplo, del 2011. El hecho que se haya hecho de esta manera, yo creo que ha logrado, cuando uno lee, un estremecimiento en la sociedad, y espero, ¿no?, y uno lo ve, lo percibe, dentro de los organismos que tienen que diseñar en la práctica los cómo de esa transformación.

Es decir, hoy por hoy, el gobierno cubano es un hervidero de trabajo. No es que no se trabajara antes, trabajaba mucho antes, pero ahora se trabaja a un ritmo realmente con una dinámica muy grande. Y eso quizás sería bueno o importante aprovechar esta dinámica que está adquiriendo el trabajo para entonces, todo aquello en lo que nos demoramos, y en lo que, por alguna razón, una traba, una distorsión, algo que no permitió, acabar de darle hacia adelante.

Es verdad que hay algunas transformaciones que trascienden muchísimo el alcance de cosas que se habían planteado. También la situación de hoy no es la situación que teníamos el país.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ni siquiera del año pasado.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Hace un año, con las medidas, esta orden ejecutiva y todo el tema secundario de las sanciones, es terrible para la economía cubana. Y nosotros no podemos esperar a que vengan a resolvernos los problemas. Nosotros tenemos que resolverlos desde adentro, con nuestros propios esfuerzos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Siempre ha sido la idea, ¿no?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Siempre recibiremos con alegría cualquier ayuda y cualquier apoyo que nos den desde el exterior, pero tenemos que hacerlo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Pero no me has respondido. ¿Están a tiempo, a destiempo, o este es el momento adecuado para implementar esas medidas?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Eso lo dirá, en mi opinión, la implementación. Es decir, hay medidas que se pudieron haber hecho en un mejor momento y con más tiempo y con más calma en su diseño. Estamos de acuerdo que sí, es verdad. Pero hasta que una medida no dé fruto o no fracase, no se puede decir que sí fracasó, no. Es como yo lo veo. Ahora, sí es verdad que hubo una serie de medidas que en otras circunstancias se podían haber hecho de una manera más óptima.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Nosotros nunca hemos estado en una economía óptima porque siempre hemos estado en guerra, ¿no?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Siempre hemos dicho, vamos a esperar que haya el mejor momento

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y ese momento es el que empeora.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: También hay cosas en estas medidas, o estas transformaciones, hay cuestiones que una también va dependiendo de otra, va siendo dependiente en el tiempo. En economía hay fenómenos que tienen que suceder primero para que otro sea posterior.

Entonces, por eso a veces decíamos, es interesante ver de la manera en que podamos aplicar todo esto con un margen de error lo menos posible. Porque hacerlo todo en tan poco tiempo lo hace mucho más complejo, lo hace mucho más difícil, en política económica hay algunas cuestiones, yo sí soy del criterio que hay cosas que se podrían haber venido trabajando hace tiempo, Ayuban también lo decía, podríamos haber ido creando determinadas condiciones en algunos de estos subsistemas que permitieran que otras nuevas medidas, digamos, más transformadoras en estas circunstancias pudieran estar aconteciendo con un trabajo de base ya creado.

Ese es un razonamiento que yo creo que en economía es válido y que todos al final coincidimos. No obstante, lo peor es no hacerlo. Siempre en economía lo peor es no cambiar, no transformar lo que haya que transformar.

Y nunca va a ser tarde para poder transformar tampoco lo que nuestra sociedad necesita y lo que espera de nuestra economía. Por lo tanto, bienvenidas sean las medidas, llegaron ahora, llegaron para bien, nos toca ahora doblegar los esfuerzos en su implementación y en su diseño, incluso sin que, como tradicionalmente hemos hecho en otros momentos, vamos a prepararnos, vamos a montar programas de preparación recorridos por todo el país. Hoy las condiciones son diferentes, hoy hay que empezar haciendo.

Y felizmente tengo que decir que hay transformaciones que ya están llegando. Nosotros lo sentimos y lo vamos viendo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Sí, ya están llegando?

A eso voy a ir entonces en el segundo segmento para ya concretar realmente un poco esta pequeña introducción que hemos hecho en sentido general, pero ir ya a lo particular de qué cambia realmente en estas 176 transformaciones. Hacemos una pausa y seguimos Cuadrando la Caja.

Fragmentos de las palabras del presidente Miguel Diaz-Canel Bermúdez

Dra. C. Marxlenin Pérez: Era el presidente de la República y el primer secretario del Partido en la clausura del Congreso de la CTC y no es casual que hayamos escogido este fragmento: “No nos proponemos restaurar el capitalismo en Cuba”.

Yo creo que eso es importante recalcarlo porque precisamente por la profundidad y la amplitud que tienen y el carácter en muchos casos nuevo hacia una mayor participación de formas de propiedad privada en Cuba, había otra matriz de opinión muy sensible en nuestro pueblo acerca de una preocupación sobre medidas de corte neoliberal, de ajuste, de choque y que iban a dejar atrás el socialismo. Y por eso es importante en este programa, siempre que nos hemos planteado la construcción de consensos desde el socialismo cubano, que significa a favor del pueblo, a favor del bienestar de las mayorías, hablar desde ese punto de partida.

Porque está entre las transformaciones, ya hablando de lo particular, la empresa estatal, por ejemplo, y vamos ahí ahora. ¿Qué es lo nuevo en la empresa estatal? Hay acciones y hay una que tiene descolocadas a muchas personas que es la de los activos en las empresas estatales, la venta de activos. Ayuban ¿Qué es lo nuevo en ese sentido? ¿Dónde está el peligro o dónde está el límite? ¿Seguirá siendo la empresa estatal el sujeto fundamental de nuestra economía?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Esa es la intención, empezando por el final de la pregunta.

Sigue estando el objetivo porque además es un objetivo constitucional. Desde el momento en que declaramos que es el sujeto principal, el actor principal de nuestra economía, se mantiene como un objetivo porque no va a ser transformada la Constitución en ese punto. Y además en espíritu también yo creo que se mantiene esa idea, sobre todo hemos participado en muchos intercambios desde hace tiempo, no solo desde ahora, y siempre ha primado ese objetivo.

Pero básicamente muchas de estas cosas que se están haciendo en el sector empresarial es precisamente dirigido a poder darle a la empresa estatal un entorno que le permita desarrollarse como empresa.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Donde de verdad sea el sujeto fundamental.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Donde de verdad sea el sujeto porque lo que está pasando hoy es que al sector no estatal se le forman normas más novedosas, más nuevas, que le han dado una serie de posibilidades mucho más amplias, más descentralizadas que a la empresa estatal.

Y eso pasa también por la configuración de la empresa, la forma constitutiva que adquiere la empresa. No es lo mismo una empresa tradicional, por ejemplo, que una sociedad mercantil. Tú puedes tener una sociedad mercantil de propiedad estatal, 100% estatal, una parte estatal, todo eso son combinaciones. Por eso decimos que se abre el abanico de posibilidades de actuación de la empresa estatal. Eso le dará más autonomía, que es algo que siempre se ha estado reclamando, pero a veces chocaba con las formas.

La esencia, todos estábamos de acuerdo, pero cuando llegaba la forma cómo hacerlo, desde el punto de vista operativo, jurídico, etcétera, entonces chocaba una cosa con la otra. Y esta formulación yo creo que sí.

Ahí es importante la gradualidad. En ningún lugar dice que mañana van a despertar todas las empresas estatales siendo sociedades mercantiles. Ahí tiene que haber una gradualidad.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y un marco regulatorio bien establecido.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Todo eso tiene que pasar, no hay otra manera de hacerlo que no sea haciendo su marco regulatorio. El establecimiento de prioridades, hay que ver por dónde se empieza a convertir empresas en sociedades mercantiles. Por ejemplo, una discusión muy importante, no todas las empresas estatales tendrán que convertirse en sociedades mercantiles. Por ejemplo, yo soy de la opinión que hay empresas que no podrán ser sociedades mercantiles porque ofrecen un bien público.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Por ejemplo.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Por ejemplo, el transporte público. Es muy difícil convertirlo en una sociedad mercantil. Porque, por ejemplo, hay una definición de entidad que ofrece un bien público, que es ofrecer un bien público con una calidad dada al menor costo posible. No habla de ganancias. Por ejemplo. Lo que pasa es que esa empresa, que yo estoy diciendo que no va a tener ganancias, que su indicador es la calidad y que puede abarcar todo lo que tiene que abarcar, lo tiene que hacer en un contexto más amplio. Porque no puede pagar un salario diez veces o veinte veces menor que el de la media del sector privado, porque sencillamente se le van los trabajadores.

Para mí lo importante es que no tenemos que ir a los extremos de pronto. Y no creo que ese sea el espíritu de lo que se está discutiendo y de lo que está en los documentos. Y eso es que construirlo todo. Como tú bien dices, todo ese marco regulatorio donde aparezcan los límites bien definidos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: El control, ¿no?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: El control, las prioridades, por dónde empezar. Por ejemplo, nosotros tenemos hoy en Cuba empresas que son de propiedad estatal que son sociedades mercantiles. No son pocas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Ah sí?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Sí, cómo no.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Por ejemplo.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Bueno, mencionarte una específica…

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Consultorías jurídicas. Empresas estatales de sociedad mercantil 100% cubano. Hay varias entidades que son las que también han tenido un patrón de modelo de funcionamiento, digamos, más flexible, más ágil y demás. Nosotros tenemos que también tener un poquito de cuidado. A veces nosotros asociamos un modelo de gestión más flexible con una forma de gestión. Esto es una sociedad mercantil, por eso puede administrar su financiación. Esta es una sociedad mercantil, por eso puede entonces pagar mejores salarios. Entonces, eso tenemos que despojarnos, porque la historia nos va demostrando que cuando miramos otras formas de gestión, por ejemplo se ha trabajado mucho en el sector estatal, y después usted ve que no resuelve los problemas tampoco, el hecho de haber hecho un esfuerzo tremendo, infértil durante casi un año, para extinguir una empresa, crear otra, registrarla en todas partes.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y dónde estaba el problema entonces?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: ¿Y dónde estaba el problema entonces? El problema estaba, vamos a decir, en su flexibilidad para poder tomar decisiones, con quién asociarse, con quién hacer los negocios, cómo formar sus precios, cómo manejar su finanza de manera autónoma, cómo proteger su fuerza de trabajo de manera más recluta, o sea, a veces el problema no está en la forma de gestión como se haga, sino en las reglas internas de juego.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Estás de acuerdo?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Sí.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que también es el mito de que toda la empresa estatal es ineficiente y toda la empresa privada es eficiente, es un mito que hemos deconstruido varias veces.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: De hecho, en el primer bloque estaban hablando de algo que para mí es muy interesante. He conocido de empresarios estatales que se han reunido con su consejo de dirección, con sus trabajadores, y están analizando las 176 medidas, y dicen, no sé lo que vamos a hacer, cuál es la estrategia que vamos a hacer como grupo empresarial, como empresa, para aprovechar las ventajas que nos da ese abanico más abierto de posibilidades, eso ya está ocurriendo. Ahora, son empresarios estatales que tienen luz larga. Puede ser que haya alguno que habrá que darle martillazo en la cabeza para que haga eso, pero yo creo que nuestro sector empresarial estatal tiene muy buenos empresarios.

Dra. C. Marxlenin Pérez: De muchas potencialidades.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: No todos son iguales.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Lo ha demostrado la empresa estatal eficiente, la que ha logrado ser eficiente.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Y yo creo que ese sector estatal empresarial que abra la oportunidad a que tenga dentro de su formación de capital acciones de un sector privado o de un sector extranjero, no lo hace menos socialista tampoco a la empresa, porque al final también los medios principales de producción siguen en manos de esa empresa estatal, siguen en manos del pueblo, lo que pasa es que todos somos responsables de hacerlo producir mejor. Entonces si este mecanismo no funcionó tendríamos que ser capaces de buscar otros mecanismos que lo hagan más viable, que lo hagan más productivo, más dinámico y que creemos una mayor riqueza para todos, porque al final también eso nos beneficia de todos.

Lo otro es también, yo pienso que en circunstancias como estas nuestros esfuerzos mayores no deben estar orientados hacia ahora qué transformación institucional tenemos que hacer en la entidad estatal. Ahora tenemos que pasarnos entonces a una empresa mixta con un actor privado, porque esos esfuerzos también pierden tiempo desde el punto de vista de negocios. Yo creo que eso hay que irlo mirando a mediano plazo, eso habrá que irlo proyectando como una estrategia a seguir, pero hay cosas que son inmediatas, que no vale la pena hacer. Por ejemplo, nosotros hemos trabajado muchos proyectos de asociación o de relación o de cooperación entre actores privados y actores estatales y a veces también la orientación o la voluntad de una de las partes, es de construir una empresa mixta, pero resulta que en lo que construimos una empresa mixta nos vamos a pasar ocho meses tratando todo trámite jurídico y todo el proceso, además algo que es muy nuevo, y no decimos que no, que ahí tenemos que ir, pero tenemos que ir empezando por mañana, empezar a producir juntos, yo voy a traer una materia prima y el otro pone el combustible y aquel pone también, se repara la máquina, etcétera. Los trabajadores aquí están instruidos, vamos a empezar a hacer algo mañana y pasado porque tenemos que ir transformando la riqueza y la vida nos irá diciendo entonces bajo qué modelo de gestión podemos después ir operando, pero centrar todos los esfuerzos en la institucionalidad, o sea en la creación de una estructura legal nos puede desorientar a lo más inmediato que es producir y crear riqueza.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Las transformaciones novedosas, que es realmente lo nuevo con respecto a otros temas que se han venido debatiendo hace muchos meses, años incluso, está el tema de la banca privada, que es una de las más candentes también y de las que más duda ha prestado e inquietudes. Nos faltaría aquí el experto, el especialista, por ejemplo a Ian Pedro lo extrañamos, pero seguramente podremos dedicar un programa solamente a ver ese tema de la banca, pero en sentido general.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Pero hay algo importante que tiene que ver con lo conceptual, es decir, en Cuba está ocurriendo algo importante en el sentido de que nosotros habíamos llevado hacia adelante nuestra economía basada en un modelo, que era un modelo basado en una alta centralización y por lo tanto con relativa o pocas empresas. Ese modelo lo estamos transformando a un modelo, donde sin abandonar la planificación, lo que cambia es la forma de la planificación, pero a un modelo donde el mercado adquiere un papel más importante y se convierte en el principal mecanismo de asignación de los recursos. Esas son diferencias importantes.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Te estás yendo a la pregunta que te iba a hacer más adelante sobre la banca.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Lo que quería ilustrar con eso es que una vez que uno cambia este modelo, tiene que construir todos los instrumentos que tiene el modelo, porque no funciona sólo con una parte de ese modelo, es decir, el mundo o la economía basado en un mecanismo como el del mercado, ha exigido la necesidad de surgir componentes de ese mercado y uno es el sector financiero, que además es un sector complejo. En el mundo se discute mucho el tema de la regulación, del famoso impuesto Tobin a la especulación, así porque tiende a eso, pero es una necesidad del propio diseño, porque por ejemplo le da la posibilidad, porque todo se conecta, que haya una sociedad mercantil. ¿Para qué tú quieres una sociedad mercantil? Porque en el futuro yo voy a poder ampliarme a una forma de capitalización que es vender participaciones o acciones de la empresa, que a lo mejor si yo soy una empresa estatal y no necesito capitalizarme por esa vía, yo no tengo que hacerme una sociedad mercantil obligatoriamente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: No es una camisa de fuerza.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Por eso hablamos de la gradualidad, etcétera. La vida, la evolución del sistema empresarial se lo va a exigir a la empresa, por ejemplo hay empresas que nacen como sociedad delimitada, llegan a un nivel, necesitan para crecer capital, entonces se abren a una sociedad anónima, por ejemplo. Una cosa buena que tiene estas medidas es que le va a permitir a la empresa seguir el ciclo de la empresa sin muchas ataduras.

Entonces el sector financiero es muy importante para complementar eso, porque qué es lo que hace el sector financiero. Canaliza los excedentes de los hogares y las empresas, lo canaliza en forma de inversión hacia el sector productivo, y un sector financiero que funcione de manera adecuada, hace más eficiente ese proceso. ¿Tiene riesgo? Por supuesto, la especulación es un riesgo, la fuga de capital o facilitar la fuga de capitales es un riesgo, pero para todo eso hasta el mundo capitalista ya le creó instrumentos, lo que nosotros tenemos que apropiarnos de eso y saber utilizarlo en función del beneficio de toda la sociedad.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hacemos una pausa aquí para ver qué tiene que decirnos el Gurú sobre este tema, y seguimos en el último momento del programa Cuadrando la Caja de las nuevas transformaciones.

El Gurú de Jatibonico

Se necesitan acciones

urgentes, extraordinarias,

por eso son necesarias

hoy las transformaciones.

Potenciar las inversiones

las finanzas, producir

enfrentar el porvenir

sorteando cualquier escoyo

a apostar al desarrollo

no sólo sobrevivir.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Cuando hicimos pausa y nos pusimos a intercambiar, estaba el tema que yo le digo Ayuban, eres profe, empiezas a darme la clase, que yo te lo agradezco, pero luego no me respondes exactamente lo que te estoy preguntando de la privatización de los activos y la empresa estatal. ¿Qué es lo que no podemos dejar de decir en este punto tan sensible?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Es importante que en ninguna de las transformaciones ni en el espíritu de lo que se está construyendo, está la idea de privatizar el sector estatal, es decir, sí está presente la posibilidad de tener participación en el sector estatal de capital privado, y hay entidades empresariales que hoy no son medios fundamentales de producción, y que el Estado hoy no tiene la manera de gestionarla de manera eficiente, y cuando esa empresa por ejemplo tiene pérdida, porque el Estado no tiene la capacidad de gestionarla eficientemente, es el conjunto de los cubanos los que mantenemos esa pérdida, entonces eso lleva un análisis que tiene que quedar bien claro, yo creo que en eso se está trabajando mucho, que quede bien claro en todas las normas jurídicas, cuáles son los límites de esa privatización. Es muy importante por ejemplo la clasificación de las empresas, porque eso te va a permitir decir, hay empresas que trabajan con recursos o bienes que son inalienables, que están en la Constitución…

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Por ejemplo?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Por ejemplo, los recursos naturales, la tierra, las playas, que según la Constitución no lo puedes privatizar, pero sí puedes ceder la gestión a un autor no estatal, pero eso tiene que quedar bien regulado, es decir, el marco en que se va a hacer, los límites hasta qué punto; igual que si yo tengo una empresa estatal que es estratégica, tiene que haber un límite hasta donde yo puedo vender participaciones de esa empresa para no comprometer el control estatal de la empresa. Por ejemplo, en el mundo hay sociedades por acciones, sobre todo cuando hay muchos accionistas que se dice que con un 15% por ejemplo de las acciones ya eres socio mayoritario y tienes el control de la empresa, porque esto es importante, mantener el control de esos medios de producción.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Poder decidir sobre ellos.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Si no nos queda más remedio que ir hacia formas empresariales que nos permitan un sistema empresarial más dinámico, que se capitaliza de una manera más rápida y más amplia, por lo menos en estos que nosotros tenemos que definir, tienen que ser regulados de una manera específica, pero sobre todo para mí lo más importante de las cosas que permite, es que permite ampliar el sector empresarial en general, incluyendo la parte estatal, porque no quiere decir que ahora nos quedemos sólo con las empresas que son medios fundamentales, si el Estado a partir de los ingresos que genere de esas empresas, considera que puede crear nuevas empresas, por ejemplo de alta tecnología, que el sector privado generalmente le cuesta trabajo invertir en algo tan riesgoso como son las nuevas tecnologías, etcétera, y el Estado pueda crear esas empresas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Cuando dices ampliarlo. ¿También significa que el Estado pueda comprar acciones de una empresa privada?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: También el Estado, es decir, a medida que la economía cubana se vaya recuperando y el Estado vaya fortaleciéndose nuevamente, todas esas combinaciones podrán estar presentes.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Hay algunas cuestiones asociadas a ese tema que quizás, aunque hoy centran la preocupación y el debate.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Es que son muy nuevas.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Son muy nuevas, van a requerir un nivel de razonamiento, si de un poquito más de tiempo, con más calma y con más precisión, que no son exactamente las medidas que de inmediato dinamizan la economía, o sea, yo creo que también nosotros tenemos que ser capaces de, en un paquete de tantas transformaciones, tenemos que distinguir cuáles son las cosas que de inmediato tienen un impacto importante en la sociedad y en la economía.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Me encanta que digas eso, porque una de las preguntas más importantes creo que es esa. ¿Cuánto tiempo va a necesitar que pase para que las medidas se sientan y se sientan en la familia?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Por ejemplo, hay un elemento importante, muy importante en este tema, que después va a derivar en que hayan empresas de composición mixta en su patrimonio, que es la confianza que seamos capaces de generar a los inversionistas para que este escenario después se transforme. Si nosotros nos concentramos mucho ahora en cómo va a ser esa empresa y no en generar incentivos que hagan que las personas quieran invertir o quieran hacer su proyecto de desarrollo en Cuba o que el cubano emigrado también quiera retornar capitales para invertir, o sea, estamos dedicándonos a algo que puede suceder o no en la medida que seamos capaces ahora de ganar esta etapa del asunto.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y quién tiene que generar la confianza?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Yo pienso que el Estado, tenemos una gran responsabilidad, tenemos alguna responsabilidad, otros muchos actores que también de la sociedad civil del país, que acompañamos estos procesos, que podemos ayudar a perfeccionarlo. Por ejemplo, este es un fenómeno que hay que hacerlo con asistencia de entidades especializadas, ahorita Ayuban también lo decía, o sea, y también hay un sector público que se nos ha debilitado con todo este fenómeno. O sea, ahorita decíamos los tiempos, esto tenía que haber sido antes de haber sucedido. El hecho de no haberlo hecho antes también hace que hoy tengamos más actores y tengamos una diversidad de actores, y hay actores que también esta etapa ha sido muy compleja para unos, pero para otros ha permitido ganar experiencia, ganar capacidades y eso tampoco es malo, eso es bueno para algunos.

Pero también hay otro sector, sobre todo el sector público, donde hay que acompañar el desarrollo, diseñar las políticas, diseñar la estrategia, que también puede que se haya debilitado en algunos casos. Por lo tanto, esto es un fenómeno que no es en autónomo, esto es un fenómeno que hay que irlo conduciendo, hay que irlo monitoreando y hay que irlo acompañando. Nosotros tenemos muchísimas experiencias en actores económicos que tienen un buen proyecto, una buena iniciativa y no logra concretarse esa iniciativa, porque no se lo van a poner de acuerdo, porque las orientaciones que se reciben por un lugar no responden exactamente a las expectativas que se tienen en la contraparte y a veces nos pasamos dos meses en algo que al final no conduce a nada a producir qué es lo que hace falta.

Por lo tanto, a medida que nosotros seamos capaces de generar una mayor apertura de oportunidades a esos inversionistas, pues entonces va a ir llegando y ha sucedido en otro momento también en la economía cubana. Entonces, por lo tanto, ir creando esos mecanismos de incentivos que realmente no es lo que ha matizado los últimos tiempos y tenemos que estar claros de eso. O sea, la confianza no se recupera con un grupo de transformaciones, la confianza se recupera con acciones que tenemos que ser capaces nosotros de hacer y de transformar.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y con resultados.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Por ejemplo, yo estoy muy feliz de que en los últimos tiempos, o sea, nosotros tenemos pocos días de que las transformaciones se hicieron públicas y muy feliz porque hay un número significativo de cubanos residentes en el país que su proyecto de empresa lo tenían presentado hace algún tiempo y por una razón u otra no se le había podido aprobar.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y ya se aprobaron?

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Y ya se aprobaron.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Era de los anuncios que se hicieron, la agilidad para ya aprobar.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: De más corto plazo.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: De más corto plazo.

Y hay otro sector también que ha llevado su emprendimiento a un límite, ahorita Ayuban lo decía, y hoy necesita más de 100 trabajadores. Entonces, qué hacía. O tenía que crearse otra empresa o tenía que buscar otros mecanismos que no eran los más legales. Bueno, pues hoy ya hay espacio para eso también.

Hay cuestiones que requieren de menos complejidad desde el punto de vista de modelación económica, que son decisiones y yo veo muy bien que empecemos con eso que sólo requiere de una decisión, que la empecemos tomando y eso enseguida empieza a dinamizar. Hoy puede que nosotros en 10 días tengamos 2.000, 3.000 actores económicos nuevos. A partir de tomar la decisión de decir, vamos entonces a desregular cosas que teníamos hasta ahora frenando, que las empresas se aprobaran, incluso con un objeto social muy… porque la vida nos demuestra que los objetos sociales son una cosa muy delicada en la empresa, porque usted tiene un proyecto de poder hacer algo y las circunstancias nuestras te pueden ir derivando hacia otras oportunidades o necesidades para poder sostener una empresa, un grupo de trabajadores, un compromiso, una responsabilidad social propiamente con la que usted está comprometido.

Por lo tanto, que yo creo que hayamos superado determinadas cosas tan rápido es una buena señal de que estamos empezando por medidas que generen estabilidad, confianza, seguridad y lo iremos haciendo a planos más complejos, como hasta tener una participación accionaria en una entidad estatal. Esas son cosas ya de mayores niveles.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Ahora, yo voy a sonar muy anticuada con esto que voy a decir, pero esos actores nuevos que se aprobaron, ¿son privados todos?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Una buena parte sí.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que son estas empresas que estaban un poco detenidas o empantanadas para su aprobación.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: El hecho también de que hay otra cosa muy importante también que está sucediendo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y digo que estoy sonando anticuada porque ya llegaremos a momentos en que no distingamos mucho entre qué empresa es privada y qué empresa es estatal.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Ahí hay un problema más de base, y el problema es que el sector privado genera muchos más nuevos proyectos de nuevas empresas que el sector estatal.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Y eso también lleva a un estudio y un análisis. Yo creo que algunas de las medidas que se están tomando de descentralización van en darle la facultad a la empresa estatal de funcionar de acuerdo a sus necesidades. Si necesita ser una empresa filial, que la pueda hacer sin demasiadas trabas. Si necesita una pequeña empresa, que la pueda hacer sin muchas trabas.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Pero las necesidades también se conducen, ¿no?

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Claro, también. Lo que pasa es que…

Dra. C. Marxlenin Pérez: No todo es tan espontáneo como se dice que el mercado, que se regula solo.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Siempre se impulsa, acuérdate que dijimos que estábamos un modelo y ahora hemos pasado o estamos transitando a otro modelo. Que los dos son para construir el socialismo, lo que son caminos diferentes y tienen riesgos diferentes y tienen problemas diferentes. Pero los dos tienen el mismo objetivo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: La meta es la misma.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: La meta es la misma.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Las circunstancias cambiaron.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Y las circunstancias cambiaron. La forma de enfrentar las circunstancias también cambiaron. Entonces, cuando en ese tránsito hay que hacer una serie de transformaciones que exigen, por ejemplo, que usted tenga un sector empresarial mucho más dinámico. Y si tú tienes un sector donde la empresa no estatal puede reproducirse como sector o subsector mucho más dinámicamente que la empresa estatal, estás condenando a la empresa estatal a quedarse rezagada y a no ser entonces el actor principal. Ahí también se habla de la igualdad, de buscar similares oportunidades.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Similares. Que no es lo mismo que igualdad.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Que no es lo mismo, sí, exactamente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que eso importante distinguirlo.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Eso no quiere decir, por ejemplo, que se haga algo que no se arreglaba mucho, que son las políticas industriales. Que tú digas, quiero propiciar el desarrollo de empresas de alta tecnología, haz una política industrial para desarrollar esa…

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, es lo que te digo. Las necesidades se conducen.

Dr. C. Ayuban Gutiérrez Quintanilla: Pero eso no le quita la posibilidad a una empresa de un grupo empresarial en Guantánamo de que quiera crear una nueva empresa que necesita en su cadena de producción y la cree, y no es de alta tecnología.

M. Sc. Yasniel Rodríguez Pérez: Otro tema muy importante son los incentivos. O sea, eso también debemos irlo construyendo y generando incentivos que conduzcan, que las políticas vayan por donde nosotros queremos que vayan también.

Y eso es muy importante. Un ejemplo de eso es el tema de la energía renovable. O sea, hoy hemos generado incentivos en aranceles, en liberación de impuestos a actores económicos que invierten en la implementación, que incorporan tecnología. Entonces, esas son cosas que hoy hacen que muchas entidades… Por ejemplo, hoy se está manejando el hecho de que entidades que puedan incorporar autos, o sea, su parque automotriz eléctrico y que tengan el respaldo para poder abastecerse de la energía que necesitan, pues van a tener beneficios también a la hora de incorporarlo sin impuestos. Entonces, nosotros tenemos que ser muy creativos y muy dinámicos a la misma vez en poder diseñar esos instrumentos para que las variables económicas vayan por donde nosotros queremos.

Ahorita decíamos de incorporar empresas nuevas, dijimos un número que es inexacto porque no manejamos tampoco esa cifra, pero puede que haya mil actores económicos nuevos en 10 días o en 15 días.

Eso sin duda hace una economía más fuerte. O sea, la economía también se hace más fuerte en la medida que somos más los actores económicos que participamos en ella, que somos más diversos y que encontramos más diversidad, más variedad de gestionar una actividad.

Sobre el tema financiero. Ahorita hablábamos del asunto. El tema financiero lo gestionamos hoy bajo muy pocas formas de gestión. Si aprendemos a hacerlo bien bajo diferentes modalidades de gestión, sin duda estaríamos dando avances también en ese paso.

Yo creo que sí, que hay una combinación en el sector empresarial de optimismo, sin exceso de optimismo y de darle la oportunidad de nuevo a la economía, darle la oportunidad de participar en la economía y construir juntos una mejor economía, que es la que al final nuestro país también hoy necesita. La vida nos demuestra que mientras más actores económicos nos podemos concentrar en una actividad, esa actividad tiende a desarrollarse mejor y tiende a desarrollarse en condiciones más naturales económicamente.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Siempre que esos actores económicos estén alineados, estemos todos alineados en el sentido que decíamos anteriormente de ese país mejor, que necesitamos con todos y para el bien de todos.

Yo no tengo tiempo para más. Se me quedó el mercado, la planificación, la competencia, pero seguro estaremos conversando sobre esto en próximas emisiones.

Recuerde que no basta con interpretar, describir y comentar.

Le doy las gracias a ustedes dos por haber venido con toda su experiencia y su conocimiento sobre este tema, pero también necesitamos participar para transformar nuestras realidades. Yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano. Nos vemos pronto.

Transcripción: Geidy Acosta Méndez, Yusleydis Seuret Gómez/ IDEAS Multimedios

Decretos leyes viabilizan implementación de transformaciones en Cuba




ACN Foto: Tony Hernández Mena
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16 Julio 2026
Publicado recientemente


La Habana, 16 jul (ACN) El Consejo de Estado de Cuba, en sesión extraordinaria, aprobó dos nuevos decretos leyes, como parte del proceso de implementación de las transformaciones económicas y sociales en el país.

Según informa el legislativo cubano en su sitio web, la reunión estuvo encabezada por Esteban Lazo, presidente del mencionado órgano de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que la representa entre uno y otro período de sesiones.

El Consejo de Estado dio luz verde al decreto ley "Del Sistema Empresarial Estatal Cubano" y al "Modificativo del Decreto Ley no. 76 de las Cooperativas Agropecuarias", atendiendo a la necesidad de actualizar el marco normativo que regula el sistema empresarial estatal cubano, a partir de la implementación de las transformaciones.

El primero de ellos busca regular los principios generales de organización y funcionamiento del sistema empresarial estatal para su transformación y desarrollo bajo la conducción del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales.

Roberto Ricardo Marrero, presidente del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, destacó que la normativa da respuesta a 16 transformaciones de las 17 correspondientes al Eje temático 1: Transformaciones en el modelo de gestión de los actores económicos, relativas a la Empresa Estatal Socialista.
Asimismo, añadió, favorece la implementación de 12 transformaciones de otros ejes.

Yovana Vega Mato, directiva del Ministerio de Economía y Planificación, argumentó que este documento legal constituye la plataforma que habilita al sistema empresarial estatal, bajo la conducción del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, para ejercer todas las facultades y para llevar adelante todas las transformaciones que se han mandatado, que se articulan con un conjunto de normas jurídicas en proceso de elaboración en este momento.

En el debate, Esteban Lazo destacó la relevancia del decreto ley Del Sistema Empresarial Estatal Cubano, el que ratifica a la empresa estatal socialista como el sujeto principal de la economía nacional, así como contribuye a ampliar las facultades que integran la autonomía de la empresa estatal, a desatar sus fuerzas productivas y definir la responsabilidad social empresarial.

En tanto, el decreto ley Modificativo del Decreto Ley no. 76 de las Cooperativas Agropecuarias regula la constitución, organización, integración y funcionamiento de estas cooperativas; a partir de la actualización de esta disposición normativa en correspondencia con las transformaciones económicas y sociales.

Ambos decretos leyes serán publicados en la Gaceta Oficial de la República para su general conocimiento por parte de la población.

En la sesión extraordinaria del Consejo de Estado se profundizó, además, en cómo este órgano contribuirá, desde sus atribuciones constitucionales especialmente en materia legislativa y de control, al proceso de implementación de las transformaciones económicas y sociales, las cuales buscan seguir perfeccionando el proceso de construcción socialista, aportar al crecimiento económico y al desarrollo social de la nación.

miércoles, 15 de julio de 2026

El gran mito del mercado


Por Giandomenico Scarpelli, Doppiozero

Naomi Oreskes y Erik M. Conway, profesores de Historia de la Ciencia en la Universidad de Harvard y la Universidad de Purdue (West Lafayette, Indiana), respectivamente, alcanzaron gran renombre con su libro publicado en 2010, Merchants of Doubt (Merchants of Doubt - How a handful of scientist hid the truth, from smoking to global warming). En este libro, ambos investigadores documentaron cómo algunos científicos —no muchos, pero de alto nivel— negaron o minimizaron el cambio climático antropogénico durante décadas. La reconocida experiencia de estos científicos permitió a ciertos actores (representantes corporativos, políticos) sembrar dudas en la opinión pública sobre la verdadera gravedad del problema, desafiando el conocimiento científico establecido. De hecho, para cuando se publicó Merchants of Doubt, la gran mayoría de los expertos ya había llegado a un amplio consenso sobre la grave causa del cambio climático provocada por las emisiones de gases de efecto invernadero.

Oreskes y Conway también ilustraron cómo otros científicos negaron o restaron importancia a los riesgos para la salud derivados del tabaquismo, así como a la existencia y los efectos de la lluvia ácida, la capa de ozono y la contaminación por DDT.

El éxito de Merchants of Doubt fue tal que en 2014 se adaptó a un documental dirigido por Robert Kenner.

En 2023, Naomi Oreskes y Eric Conway publicaron otro libro que invita a la reflexión sobre la génesis de ideas muy extendidas y profundamente arraigadas en Estados Unidos. Como ellos mismos escribieron, este nuevo libro «no es una secuela de Merchants of Doubt , sino una precuela» (p. 588). El libro se titula The Big Myth: How American Business Taught Us to Loathe Government and Love the Free Market. Este libro también fue publicado en Italia por Edizioni Ambiente, traducido por Marco Moro (quien incluyó breves y útiles notas explicativas en el texto) y titulado The Big Myth - How Business Created the Legend of the Free Market and Taught Us to Hate Government . El volumen incluye un prefacio de Massimo Polidoro (profesor universitario, presentador de televisión y secretario del Comité Italiano para el Control de Afirmaciones sobre Pseudociencia - CICAP) y un breve ensayo de Gianfranco Bologna (Presidente Honorario de la Comunidad Científica de WWF Italia).

El Gran Mito reconstruye, con gran detalle, "cómo los capitanes de la industria y los intelectuales conservadores han trabajado durante más de un siglo para construir un mito que, en los últimos 40 años, ha llegado a dominar el pensamiento y el debate público estadounidense", a saber, "la leyenda de que los mercados son eficientes y los gobiernos son ineficientes; que los mercados funcionan y las políticas públicas fracasan" (págs. 574-5); y que, por lo tanto, los controles sobre las empresas, sobre lo que producen y cómo lo producen son inútiles y perjudiciales.

Como todos los mitos, el mito del mercado tiene algo de verdad: el mercado tiene sus ventajas, que muy pocos niegan hoy en día; pero la teoría económica ha demostrado desde hace tiempo que las condiciones que permiten al mercado alcanzar la situación "óptima" son extremadamente restrictivas y nunca se dan en la realidad; y la historia económica, a su vez, ha demostrado que siempre que se ha dado rienda suelta a los mercados, las consecuencias han sido desastrosas.

Sin embargo, la evidencia de la ciencia económica y la historia ha sido negada, ocultada y manipulada, hasta que "la idea de que los mercados funcionan mejor cuando se les deja completamente libres de restricciones se ha convertido, con el tiempo, casi en una fe religiosa" (p. 13), como escribió Polidoro en el prefacio. Una fe religiosa fuertemente interconectada con la política: periodistas, escritores, políticos y economistas, debidamente "sensibilizados" (a menudo con dólares) por magnates , comenzaron a repetir la tesis de la indivisibilidad entre libertad económica y libertad política ya a mediados del siglo XIX: el estribillo , todavía repetido con frecuencia, es que si no hay plena libertad económica, tampoco hay plena libertad política, o, si la hay, está destinada a desaparecer pronto porque los controles gubernamentales y las actividades económicas del Estado colocan a la sociedad en una pendiente resbaladiza que conduce al fin de toda libertad. Así, desde el siglo XIX, cualquier obstáculo a la libertad empresarial ha sido considerado por muchos como un ataque no solo al capitalismo, sino también a la libertad en general, algo "antiamericano" que conduce al socialismo (que precisamente se considera la negación de toda libertad).

Los primeros "obstáculos" que Oreskes y Conway abordan en El Gran Mito —en el capítulo 1, titulado significativamente Los Costes Sociales del Capitalismo— son las regulaciones que se propusieron para prevenir accidentes laborales y compensar a las víctimas, así como para limitar o abolir el trabajo infantil.

El comienzo es impactante: «El capitalismo estadounidense a finales del siglo XIX era un asunto letal» (p. 51). Miles de estadounidenses, a menudo menores de edad, murieron o resultaron gravemente heridos, y no existían programas estatales para atender las necesidades de viudas, huérfanos y discapacitados, ni las industrias estaban obligadas a pagar indemnización alguna. Los autores relatan con detalle cómo, durante décadas, muchos empresarios y políticos estadounidenses libraron batallas épicas para impedir la promulgación de leyes que protegieran a los trabajadores y a los menores.

Según escriben Oreskes y Conway, las cosas empezaron a cambiar recién en 1907 con la presidencia de Theodore Roosevelt, cuando se introdujeron las primeras regulaciones para proteger a los trabajadores; pero la implementación de estas reformas fue lenta y estuvo plagada de dificultades, ya que los empresarios insistían en que obstaculizarían el funcionamiento del mercado y dañarían sus industrias, arriesgándose a la ruina.

También se llevó a cabo una importante movilización de organizaciones empresariales, con panfletos, artículos de prensa y conferencias, en particular por parte de la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM), para impedir la electrificación gubernamental de las zonas rurales de Estados Unidos. De hecho, estas zonas no contaban con servicio eléctrico privado: «en la década de 1920, casi el 70% de los agricultores del norte de Europa tenían electricidad, mientras que menos del 10% de los de Estados Unidos la tenían» (p. 80). Además, los pocos que sí la tenían pagaban tarifas elevadas, que muchos agricultores no podían permitirse. Se trataba de un caso clásico de «fallo de mercado», ya que existía una demanda insatisfecha debido a las estrategias de las compañías eléctricas, que no consideraban rentable ajustar su oferta llevando electricidad al campo.

Oreskes y Conway relatan en el capítulo 2 que, cuando surgió la intervención gubernamental para satisfacer la demanda de electricidad, se produjo una fuerte oposición por parte de grupos de presión que consideraban que la intervención estatal en el sector era un ataque a la libertad y una traición a la historia estadounidense. Una oposición similar se produjo cuando se aprobó una ley de protección de la competencia en 1890; esta ley, conocida como la Ley Sherman, fue necesaria porque la formación de gigantescos monopolios y cárteles había llevado a la quiebra a muchas pequeñas empresas e impuesto precios desfavorables para los consumidores (una vívida descripción del problema se puede encontrar en la extraordinaria novela de Jack London, El talón de hierro, de 1908).

Sin embargo, el mercado financiero permaneció prácticamente sin control, lo que provocó el crac de Wall Street de 1929 y la Gran Depresión de la década de 1930. En aquel entonces, los economistas ortodoxos, incluyendo figuras de gran renombre como Joseph Schumpeter y Lionel Robbins, no tuvieron más remedio que recomendar al gobierno estadounidense que no interviniera: el mercado recuperaría su equilibrio por sí solo y todo se solucionaría. Debido a esta política, implementada por el presidente Herbert Hoover y su administración, cuando Franklin Delano Roosevelt llegó a la Casa Blanca en marzo de 1933, la economía estaba en colapso, el desempleo era generalizado y casi todos los bancos habían cerrado.

En el capítulo 3 del libro, los autores resumen las medidas del New Deal y las reacciones de las asociaciones industriales, los grupos de expertos ultraliberales y los líderes republicanos: «Mientras Estados Unidos construía un sistema regulatorio y una red de seguridad social para evitar otra Gran Depresión, el New Deal y sus aliados gastaron enormes sumas tratando de prevenirla. Llegaron a decenas de millones de estadounidenses... con vallas publicitarias, panfletos, conferencias, películas y programas de radio que ensalzaban la "libre empresa", denigraban al gobierno e insistían en que las leyes diseñadas para regular la industria o ayudar a los desempleados eran un paso hacia el socialismo, sin término medio» (p. 183).

Incluso durante la Segunda Guerra Mundial y en los primeros años de la posguerra —un período que se examina en la segunda parte de El Gran Mito— los ultraliberales continuaron su «bombardeo mediático» por diversos medios: por ejemplo, se distribuyeron miles de publicaciones gratuitas en escuelas y oficinas que negaban el papel del Estado federal en el progreso económico (que, por el contrario, fue decisivo: piénsese en la construcción de los ferrocarriles y el proteccionismo; y ha seguido siéndolo: véase Mariana Mazzucato, Lo Stato innovatore , Laterza, 2014) e incluso se organizó un «Tren de la Libertad» , una especie de museo itinerante que transportaba documentos e imágenes de propaganda «promercado».

Los ultraliberales también impulsaron la fundación, en 1947, de la Sociedad Mont Pelerin, un foro aún activo de economistas, empresarios e intelectuales que, como se indica en la página web de la organización, consideran peligrosa la expansión de la intervención estatal y el poder de los sindicatos. El primer presidente de la Sociedad fue el economista austriaco Friedrich von Hayek, quien desempeñó un papel clave en el auge del neoliberalismo en Estados Unidos.

La poderosa propaganda ultraliberal de las décadas de 1940 y 1950 también llegó al mundo religioso, financiando y promoviendo la publicación de revistas que ensalzaban el capitalismo y consideraban a un poderoso Estado central "anticristiano". El cine de Hollywood no se libró: en la década de 1930, las películas solían contar historias de los desfavorecidos, presentando a los ricos y poderosos bajo una luz negativa; piénsese en películas como Las uvas de la ira de John Ford (basada libremente en la obra maestra de Steinbeck) y Nuestro pan de cada día de King Vidor . En pocos años, la situación se revirtió como resultado de la presión ejercida sobre directores, guionistas y productores. Entre otras cosas, se elaboró una Guía de Cine para Estadounidenses, una especie de manual que ayudó a reducir la proporción de películas que abordaban temas sociales en el total de películas producidas, del 20% en 1947 al 8% en 1953.

De gran interés, especialmente para los estudiosos de la historia del pensamiento económico, son los capítulos 9 y 10 de El Gran Mito , que relatan la formación y el surgimiento de la llamada Escuela de Chicago, que con el tiempo se convirtió en el bastión académico del neoliberalismo y el monetarismo. Oreskes y Conway analizan la manipulación que un exponente de esta Escuela, George Stigler, llevó a cabo sobre la famosa obra de Adam Smith, La riqueza de las naciones, para convertirla en precursora del neoliberalismo, y realizan una extensa crítica del libro de Milton Friedman, Capitalismo y libertad (1962), que se convirtió en la obra cumbre de la Escuela de Chicago.

“Friedman”, escriben Oreskes y Conway, demostró “un desprecio temerario por los hechos, haciendo una afirmación sorprendentemente incorrecta tras otra” (p. 386). Capitalismo y libertad era una especie de manifiesto que ensalzaba acríticamente el mercado y la iniciativa privada y despreciaba cualquier intervención estatal en la esfera económica: los impuestos no se veían como una forma de financiar servicios útiles para la comunidad, sino más bien como una negación de la libertad del individuo para gastar su propio dinero como mejor le pareciera (en la Italia actual esta idea se ha reformulado como 'impuestos = dinero de protección estatal'); los casos de contaminación del aire, el agua y el suelo no se consideraban fallos del mercado que limitaran el bienestar de los afectados, sino más bien “efectos vecinales” irrelevantes; las intervenciones gubernamentales para eliminar estas deseconomías se veían como una limitación a la libertad de los gerentes para dirigir las empresas a su antojo.

A pesar de las limitaciones del libro de Friedman, la gran repercusión mediática que tuvo hizo que se vendiera muy bien y que su autor se convirtiera en una verdadera estrella , llegando incluso a ganar el Premio Nobel de Economía en 1976.

Tras décadas de preparación del terreno, el fundamentalismo de mercado se afianzó tras la crisis del keynesianismo, provocada por la turbulencia que siguió al fin del sistema de Bretton Woods en 1971, la crisis energética de 1973-1975 y la consiguiente estancación inflacionaria. Los grupos de expertos de derecha , las fundaciones "filantrópicas" y las instituciones de investigación económica inspiradas por economistas de Chicago, todas ellas financiadas en gran medida por industriales, atribuyeron la crisis económica estadounidense a la excesiva regulación y allanaron el camino para la victoria de Ronald Reagan en las elecciones presidenciales de noviembre de 1980. El recién elegido presidente declaró célebremente: "El gobierno no es la solución a nuestro problema. El gobierno es EL problema". La tesis de la indivisibilidad entre libertad económica y libertad política, y la "magia del mercado" fueron los mantras que Reagan inculcó a los estadounidenses durante su presidencia.

En la tercera parte de El Gran Mito, los autores reconstruyen las etapas clave de la política económica estadounidense desde finales de la década de 1970 en adelante para destacar el auge del neoliberalismo. Esta sección del libro ofrece muchas ideas que merecen ser mencionadas y comentadas. Me limitaré a dos aspectos: la política fiscal y la desregulación.

En cuanto a la política fiscal, "desde la década de 1980, el tema más constante en el catecismo del Partido Republicano ha sido la centralidad de las reducciones de impuestos" (p. 475), basado en la idea de que dicha política puede estimular la economía sin causar déficits presupuestarios (según el aforismo, "las reducciones de impuestos se autofinancian"). Esta política, desde Reagan hasta Trump, en realidad ha causado un alarmante aumento tanto del déficit federal como de la desigualdad de ingresos y riqueza entre los estadounidenses, cuyos efectos económicos y sociales son negativos

Numerosos análisis han puesto de relieve este punto. A pesar de ello, incluso hoy Trump y prácticamente todos los demás políticos de derecha del mundo, tanto en el gobierno como en la oposición, siguen argumentando que la reducción de impuestos a los ricos genera un mayor crecimiento económico, lo cual, según ellos, beneficia a todos. Oreskes y Conway rebaten esta idea afirmando que «la idea de que la prosperidad se genera reduciendo los impuestos a los ricos no solo es inmoral, sino también falsa» (p. 550).

El segundo aspecto al que quisiera llamar la atención es que, como recuerdan Oreskes y Conway, la desregulación promovida por Reagan fue iniciada por el demócrata Carter y llevada a cabo por el demócrata Clinton, quien en 1996 declaró: "La era del gran gobierno ha terminado", confirmando que el dogma neoliberal se había arraigado incluso entre los progresistas (o los llamados progresistas).

La desregulación se aplicó en los sectores de la energía, las telecomunicaciones y el transporte, lo que casi siempre no se tradujo en los beneficios anunciados para los consumidores, sino en la formación de grandes conglomerados de empresas o incluso monopolios.

Pero fue en el sector financiero donde las consecuencias de la desregulación fueron catastróficas. Los efectos del desmantelamiento —por parte de la demócrata Clinton y algunos congresistas republicanos— de las regulaciones que datan de la época del New Deal y que garantizaban el orden en el mercado financiero y la protección de los ahorradores son, lamentablemente, bien conocidos: la quiebra de Lehman Brothers, el caos en el mercado, los 500.000 millones de dólares gastados por los contribuyentes para rescatar bancos e instituciones financieras, los ahorros esfumados, miles de viviendas embargadas y la economía real en recesión. Como escribió el premio Nobel Joseph Stiglitz: «La creencia de que los mercados son capaces de autorregularse y, por lo tanto, que el Estado no debe interferir, ha llevado a una intervención gubernamental en el mercado sin precedentes en la historia» ( Bankruptcy – The Global Economy in Free Fall, Einaudi, 2010, p. 204).

En el ámbito medioambiental, el apoyo popular a las regulaciones anticontaminación era fuerte, por lo que, en lugar de proceder con derogaciones que habrían generado una fuerte reacción mediática, la administración Reagan, y en parte las posteriores, presionadas por sus patrocinadores políticos, adoptaron una estrategia destinada a debilitar a las agencias públicas responsables de la protección ambiental, además de fomentar una constante protesta mediática con un discurso negacionista. En 2023, Donald Trump declaró ante la ONU que el cambio climático es "la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo".

Este negacionismo se basa en mentiras: «La deshonestidad y la negación de la evidencia son quizás los elementos que aparecen con mayor frecuencia en la historia que hemos contado», escriben Oreskes y Conway en las últimas páginas del volumen (p. 558). Y se basa en el desprecio de la evidencia científica consolidada, que ha sido ocultada y desacreditada para defender la libertad de ciertos individuos y empresas para hacer lo que les plazca. El gran mito ilustra cómo esto ha sucedido no solo con el cambio climático, sino también con la pandemia de Covid-19 (con la negativa de algunos gobernadores estatales estadounidenses a exigir el uso de mascarillas) y con el uso de opioides, que permaneció sin regular, lo que permitió a los fabricantes afirmar falsamente que era «poco probable que fueran adictivos» (p. 546). El efecto ha sido devastador.

“Hasta 500.000 muertes por opioides, más de un millón de personas desaparecidas por COVID-19, desigualdades masivas, ansiedad e infelicidad desenfrenadas, y el bienestar de todos nosotros amenazado por el cambio climático: estos son los verdaderos costos del mercado ‘libre’” (p. 567).

El Gran Mito constituye una historia verídica de la formación, el auge y la consolidación del fundamentalismo de mercado y sus consecuencias, arrojando luz sobre cómo se forjó la mentalidad estadounidense. También nos invita a reflexionar sobre el concepto de «libertad» (sobre el cual resulta útil el reciente libro de Stiglitz, El camino a la libertad, Einaudi, 2024). Para Nam, para la escritora ultraliberal Ayn Rand, para Milton Friedman y para muchos otros intelectuales y políticos estadounidenses, «Esta palabra… significaba la libertad de expropiar tierras indígenas, de explotar a los niños, de mantener lugares de trabajo inseguros, de pagar a los trabajadores lo mínimo posible, de contaminar con impunidad, de incurrir en prácticas anticompetitivas. Significaba, sobre todo, el derecho absoluto a la propiedad» (p. 557).

Aunque es un libro bastante extenso (casi 600 páginas), El Gran Mito se lee con facilidad gracias a su lenguaje accesible. Mi única crítica es que Naomi Oreskes y Erik Conway se extendieron demasiado en tres o cuatro temas (como las novelas de Laura Ingalls Wilder) que quizás merecían un tratamiento más conciso. Sin embargo, este es un detalle menor que no le resta valor al libro.

martes, 14 de julio de 2026

Inflación en 2026: ¿entra Cuba en una nueva fase?

 La inflación es uno de los principales desafíos económicos de Cuba hoy, un grave problema que pudiera entrar en una nueva fase durante la segunda mitad de este año.






Los datos disponibles hasta mayo de 2026 sugieren que la inflación está creciendo por encima de lo que podía esperarse a partir de las tendencias observadas durante los años anteriores en Cuba.

Foto: Jorge Luis Baños_IPS

La inflación es uno de los problemas económicos que más preocupa hoy a la población cubana. Antes de que comenzara 2026, Cuba era ya una economía con una inflación elevada. En 2025, el índice de precios al consumidor (IPC) cerró en torno al 15%, muy por encima de los niveles que suelen considerarse compatibles con la estabilidad de precios.

Durante los últimos años, la explicación a este fenómeno parecía relativamente clara. Se debía, entre muchas causas, a los desequilibrios monetarios acumulados, la persistencia de déficits fiscales elevados, las dificultades del sistema financiero para recuperar la confianza de la población tras el Ordenamiento Monetario y unas reformas insuficientes que no lograron acelerar el crecimiento económico.

A pesar de estos problemas, la inflación había mostrado una tendencia descendente desde 2021: los precios seguían creciendo, pero lo hacían cada vez a menor velocidad.

En 2026 esa historia comenzó a cambiar. La economía cubana empezó a enfrentar nuevas sanciones energéticas, financieras y comerciales que están alimentando desequilibrios ya existentes. Los datos disponibles hasta mayo sugieren que la inflación está creciendo por encima de lo esperado. Y lo más importante: existen razones para pensar que una parte de las presiones inflacionarias que hoy enfrenta la economía todavía no se ha trasladado plenamente a los precios.

Para el segundo semestre de este año, las medidas económicas aprobadas por el parlamento cubano el 18 de junio introducen una nueva dimensión al análisis: la forma y velocidad con que se implementen estas transformaciones influirá sobre una dinámica de precios que ya muestra señales de cambio. 

Una economía que ya venía inflacionada

Desde enero de 2021, con la implementación del Ordenamiento Monetario (programa de ajuste monetario y cambiario), las y los cubanos hemos vivido de forma permanente en una economía inflacionaria. Incluso descontando las limitaciones metodológicas del IPC oficial, el aumento acumulado de los precios durante los últimos años ha sido significativo.

Para el infográfico Índice de Precios al Consumidor en Cuba y España. Trayectorias acumuladas 2021-2025, ambas series fueron reescaladas a una base común (enero de 2021=100) con el objetivo de comparar la trayectoria acumulada de los precios en cada país. El gráfico no debe interpretarse como una comparación directa de niveles de precios o costo de vida, ya que los índices de precios al consumidor se construyen a partir de canastas, ponderaciones y metodologías estadísticas diferentes. En el caso cubano, además, la existencia de mercados segmentados, escasez y precios informales implica que el IPC oficial puede no reflejar plenamente todas las presiones inflacionarias presentes en la economía.



La comparación con España no tiene un significado especial más allá de servir como referencia visual de una economía con inflación relativamente baja y estable. No pretende contrastar niveles de precios o costo de vida, ya que ambos índices se construyen utilizando metodologías y canastas diferentes. Su objetivo es ilustrar cuán distinta ha sido la trayectoria acumulada de los precios en Cuba durante los últimos cinco años.

Mientras España logró mantener una inflación relativamente contenida incluso después de la crisis internacional de precios de 2022, Cuba acumuló incrementos mucho mayores y más persistentes. La economía llegó a 2026 con una inflación elevada, aunque mostrando señales de desaceleración respecto a los años inmediatamente posteriores al Ordenamiento. La pregunta es si esa desaceleración continúa existiendo. 

¿Qué cambió en 2026?

A diferencia de años anteriores, 2026 ha estado marcado por la aparición simultánea de varios factores de incidencia.

En los primeros meses del año, la economía cubana enfrentó nuevas sanciones energéticas, financieras y comerciales de una magnitud poco habitual incluso para los estándares recientes del país.

Entre ellas, destacan el bloqueo de Estados Unidos al suministro de combustibles (29/1/2026), las amenazas sobre inversionistas extranjeros (1/05/2026), el aumento del riesgo de una escalada militar, las dificultades para realizar pagos internacionales tras la salida de Visa y MasterCard (5/06/2026), la interrupción de operaciones de navieras (15/05/2026) y la paralización o retirada de inversionistas extranjeros en sectores estratégicos como el turismo, los vuelos internacionales, la minería y la energía. Cada uno de estos acontecimientos tendría capacidad para afectar la inflación por separado. Lo excepcional es que todos estén ocurriendo casi al unísono.

Las consecuencias potenciales son conocidas y operan a través de diferentes canales. Menos combustible implica mayores costos de transporte y producción. Menos financiamiento externo reduce la capacidad para sostener importaciones y presiona sobre el mercado cambiario. Más dificultades para realizar pagos internacionales encarecen operaciones comerciales. Una menor inversión extranjera limita la generación futura de divisas.

Y un entorno de incertidumbre creciente suele terminar reflejándose en las decisiones de consumidores, empresas e inversionistas. La combinación de estos factores presiona al alza los precios domésticos. 

¿Se están expresando las sanciones del primer semestre de 2026 sobre la inflación?

La respuesta es sí, pero no podemos saber con exactitud en cuánto: una parte importante de los aumentos de precios observados hoy son el reflejo de desequilibrios acumulados durante años anteriores. Eso quiere decir que, incluso si ninguna de las sanciones recientes hubiese ocurrido, los precios probablemente habrían continuado creciendo.

Por esa razón, comparar simplemente la inflación de 2026 con la de 2025 dice poco a la hora de determinar si las sanciones están induciendo presiones inflacionarias adicionales.

El verdadero desafío consiste en separar, al menos parcialmente, la inflación que ya venía incorporada en la dinámica de la economía cubana de aquella que podría estar asociada a los nuevos acontecimientos del año en curso. Como no podemos observar qué habría ocurrido en una Cuba donde estas sanciones no existieran, la única alternativa es aproximarnos a ese escenario de forma indirecta.

Con ese objetivo se construyó una trayectoria esperada de la inflación utilizando únicamente la información cuantitativa disponible hasta diciembre de 2025. La idea fue estimar mediante un modelo de predicción cómo habría evolucionado el IPC en 2026 si se hubiesen mantenido las condiciones prevalecientes a finales del año anterior. Asumiendo cierta similitud en las causas internas de la inflación entre 2025 y 2026, la diferencia entre esa trayectoria esperada (predicción) y la inflación efectivamente observada ofrece una primera aproximación al posible efecto de las nuevas sanciones sobre los precios.

Una cuestión central en este esfuerzo es contar con una herramienta capaz de reproducir el comportamiento histórico de la inflación. Como muestra el infográfico Inflación observada y su trayectoria esperada en Cuba (2021-enero 2026), la trayectoria estimada por el modelo sigue con bastante precisión la evolución observada del IPC entre 2021 y 2025. Esto sugiere que captura adecuadamente los principales patrones de la inflación cubana durante ese período y permite utilizarlo como referencia para evaluar si en 2026 comenzó a ocurrir algo distinto.


La línea roja muestra el ajuste del modelo a los datos observados durante el período utilizado para la estimación (marzo de 2021-diciembre de 2025). La línea verde representa la trayectoria esperada del IPC a partir de enero de 2026, proyectada utilizando exclusivamente la información disponible hasta diciembre de 2025. La línea gris con marcadores corresponde a los valores observados del IPC reportados por la Onei. La línea vertical discontinua indica el inicio del período de pronóstico fuera de muestra.

El modelo proyectaba una inflación de aproximadamente 11,8% en diciembre de 2026. Una inflación elevada, pero inferior al 15% registrado en 2025 y consistente con la desaceleración gradual observada durante los años previos. A estas alturas puede afirmarse que ese escenario difícilmente se materializará, pues solo hasta mayo de 2026 el IPC acumulado alcanzaba ya 9,16%. 

Cuando la inflación comenzó a desviarse en 2026

Durante enero y febrero, la inflación observada siguió una trayectoria muy similar a la esperada, se ubicaba dentro de los márgenes de confianza de la predicción.

Sin embargo, a partir de marzo comenzó a abrirse una brecha que se amplió en abril y mayo, como se muestra en el infográdico Inflación observada y su trayectoria esperada en Cuba (enero 2025-diciembre 2026). La línea verde representa la trayectoria esperada del IPC utilizando exclusivamente la información disponible hasta diciembre de 2025. La línea gris con marcadores corresponde a los valores observados del IPC reportados por la Onei. Las líneas rojas discontinuas son intervalos de confianza del pronóstico al 95%.


Hasta mayo de 2026 la inflación acumulada alcanzó 9,16 %. De acuerdo con la trayectoria esperada, debía haber sido aproximadamente 6,2 %. La diferencia -casi tres puntos porcentuales- constituye una señal de que nuevas presiones inflacionarias comenzaron a manifestarse durante el primer semestre. Aunque no puede establecerse una relación causal concluyente, parece evidente que esas presiones vienen en gran medida determinadas por las nuevas sanciones.

Otro elemento relevante es la persistencia de la brecha. Los precios no sólo crecieron más rápido de lo esperado, sino que la diferencia respecto a la trayectoria proyectada se mantuvo y amplió durante varios meses consecutivos.

Resumiendo, los resultados sugieren que la inflación observada entre marzo y mayo ya no puede explicarse completamente a partir de las tendencias heredadas de los años anteriores. Bajo las condiciones prevalecientes hasta finales de 2025, una trayectoria como la observada durante el primer semestre resultaba poco probable. La coincidencia temporal entre esta desviación y la aparición de nuevas restricciones energéticas, financieras y comerciales es consistente con la hipótesis de que estos choques comenzaron a trasladarse gradualmente a los precios internos. 

La inflación que todavía no aparece completamente en los datos

Aunque el comportamiento futuro del IPC habrá que seguir monitoreándolo, existen motivos para anticipar un segundo semestre particularmente complejo en materia inflacionaria. Los resultados anteriores sugieren que nuevas presiones comenzaron a manifestarse durante la primera parte del año, pero esto podría ser solo el comienzo de una espiral que se expresará con mayor énfasis en el segundo semestre del año. .

Al menos cuatro mecanismos apuntan en esa dirección:

  • Depreciación del tipo de cambio informal. Entre el 21 de mayo y el 15 de junio de 2026, el dólar estadounidense pasó de aproximadamente 550 CUP a 660 CUP, una depreciación cercana al 20 % en menos de un mes (El Toque, 2026). Este movimiento resulta especialmente importante porque el mercado cambiario informal funciona como referencia para una parte significativa del sector privado y para numerosos mecanismos de formación de precios dentro de la economía. No existen razones evidentes para pensar que esta depreciación sea un fenómeno puramente transitorio. Por el contrario, parece reflejar el deterioro simultáneo de fundamentos económicos: menores ingresos de divisas, dificultades crecientes para acceder a financiamiento externo, interrupciones en actividades exportadoras y un aumento general de la incertidumbre. En estas condiciones, es razonable esperar que una parte de esa depreciación continúe trasladándose gradualmente hacia los precios internos durante los próximos meses.
  • Aumento continuo de los costos de producción y distribución. Los costos de producción continúan aumentando como resultado de las interrupciones energéticas, las dificultades logísticas, el encarecimiento del transporte, el mayor costo financiero y las restricciones para acceder a insumos importados. En muchos casos existe un desfase temporal entre el momento en que estos costos aumentan y el momento en que terminan reflejándose en los mercados de consumo. La agricultura constituye probablemente el ejemplo más evidente. Una parte importante de la producción agropecuaria que llegará a los mercados durante el último trimestre del año se está produciendo actualmente a mayores costos. Por ello, es posible que una parte de las presiones inflacionarias asociadas a estos factores todavía no se encuentre plenamente incorporada a los precios observados.
  • Deterioro de las cuentas fiscales y monetarias. Con una economía estatal sometida a crecientes dificultades operativas, es razonable anticipar una caída drástica de los ingresos públicos y, como consecuencia, una ampliación considerable del déficit fiscal. A diferencia de años anteriores, la posibilidad de reducir significativamente el gasto público resulta limitada porque los servicios básicos ya están sujetos a tensiones extraordinarias. Esto aumenta el riesgo de que se multipliquen los desequilibrios monetarios y como consecuencia la inflación.
  • Expectativas e incertidumbre. La economía cubana enfrenta hoy un escenario de elevada incertidumbre, marcado por la posibilidad de nuevas sanciones, una escalada de las tensiones con Estados Unidos -que incluyen posibles acciones de naturaleza militar- así como eventos climáticos o sanitarios imprevistos. En algún momento, estos acontecimientos podrían desanclar las expectativas de hogares y empresas. Cuando las personas comienzan a anticipar mayores aumentos de precios, tienden a adelantar compras, demandar más divisas o ajustar preventivamente sus precios y salarios. Estos comportamientos pueden convertirse en una fuente adicional de inflación, incluso antes de que los choques reales se reflejen plenamente en la economía. 
¿Impactará el nuevo programa económico sobre la inflación del año?

Para completar el panorama, el 18 de junio de 2026 el parlamento cubano aprobó un programa de transformaciones económicas basado en 176 medidas que modifican los fundamentos tradicionales del modelo económico. Aunque, a largo plazo, este programa tiene el potencial de colocar a la economía cubana en una senda de crecimiento más dinámica, sus efectos de corto plazo podrían resultar económicamente y políticamente desestabilizadores.

Una parte importante de las medidas propuestas descansa sobre la desregulación de precios y costos en el sector estatal -salarios, tarifas, tipo de cambio y tasas de interés, entre otros- y su transición hacia mecanismos de mercado. La experiencia internacional muestra que este tipo de transformaciones suele ser una condición necesaria para mejorar la eficiencia y estimular el crecimiento.

Sin embargo, también demuestra que los procesos de liberalización de precios suelen generar tensiones macroeconómicas y distributivas significativas durante las primeras etapas de implementación.

La magnitud de este impacto sobre la inflación dependerá, naturalmente, de la velocidad y profundidad con que avance el programa. En determinados escenarios, este canal podría llegar a tener efectos incluso más importantes que los descritos anteriormente. No obstante, dadas las actuales condiciones económicas y geopolíticas, parece poco probable que el gobierno opte por una implementación particularmente acelerada.

Las tensiones externas, la fragilidad de la situación interna y los elevados costos sociales asociados a un ajuste rápido constituyen incentivos poderosos para avanzar de forma más gradual. 

¿Entramos realmente en una nueva fase inflacionaria?

Es altamente probable que así sea. Los datos disponibles sugieren que la trayectoria de desaceleración observada durante los últimos años podría haber comenzado a interrumpirse.

Esta posible ruptura ocurre en un contexto excepcional: una economía que ya arrastraba importantes desequilibrios internos enfrenta ahora sanciones energéticas, financieras y comerciales de una magnitud poco habitual. Además, previsiblemente, el segundo semestre será clave en el despliegue de un programa de transformaciones económicas que podría generar nuevas presiones sobre los precios en el corto plazo.

La inflación que observamos hoy parece ser apenas la primera manifestación de tendencias económicas que todavía se encuentran en pleno despliegue. Si esta lectura es correcta, el principal desafío ya no será explicar lo ocurrido durante el primer semestre, sino comprender cuánto de lo que está por venir ya comenzó a gestarse.

También obligará a revisar algunas ideas establecidas sobre las causas de la inflación en Cuba y, por extensión, sobre las políticas más adecuadas para enfrentarla. (2026)