Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 25 de junio de 2016

Cemento ecológico, un logro de incalculable valor

En la fábrica Siguaney, de Sancti Spíritus, se realizaron las primeras producciones del cemento ecológico.Foto: Freddy Pérez Cabrera
SANTA CLARA.—Entre los principales resultados científicos del país en el 2015, destaca el proyecto de desarrollo y producción industrial del cemento de bajo carbono en Cuba, de la autoría del Centro de Investigación y Desarrollo de Estructuras y Materiales (Cidem), perteneciente a la Uni­versidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), el cual, dada su trascendencia, obtuvo uno los Premios Nacionales de la Academia de Ciencias de Cuba, además de merecer  Premio Especial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente por su impacto económico.
Se trata de una iniciativa nacida de la cooperación entre la principal universidad villaclareña, la Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne, en Suiza y un grupo de organizaciones académicas y de desarrollo en la India, lo cual ha permitido alcanzar un logro científico de incalculable valor, teniendo en cuenta la alta demanda de cemento a nivel mundial, destacó el doctor José Fernando Martirena Hernández, director del Cidem.
Explica el prestigioso científico que desde hace varios años el referido grupo viene trabajando en esa inventiva, a partir de la necesidad de incrementar las entregas de cemento, proceso que debía ser acometido con inmediatez, pero desde una perspectiva ecológica, dada la alta contaminación que genera para el medioambiente la producción de ese material por los métodos tradicionales.   
Fue así como, tras varios experimentos, se llegó al novedoso resultado, alcanzado a partir de la sustitución de una gran parte del clínquer utilizado en la fabricación del referido polvo, por arcilla calcinada y carbonato de calcio, lo cual reduciría entre un 20-30 % de las emisiones de CO2 a la atmósfera en comparación con otros tipos de cementos, explica el doctor Martirena.
Otro logro que avala la utilidad de la innovación, es que el producto conseguido permite casi duplicar la cantidad de cemento producido por los métodos tradicionales, aclara el científico, quien añade que el LC3, como también se le llama, alcanza propiedades similares o incluso superiores al Portland, y su mezcla puede ser producida de manera muy fácil en las líneas existentes en Cuba y otras regiones del mundo, con el único requerimiento de pequeñas inversiones de capital.
Por su trascendencia, esta innovación ha tenido una extraordinaria acogida a escala mundial, como se evidenció durante la presentación a la comunidad científica el pasado año por parte de la agencia internacional que tiene contratado el proyecto, con base en Bélgica, la cual resaltó el papel de Cuba, país que ocupa un lugar de privilegio a partir del trabajo desarrollado por el Centro de Investigaciones y De­sarrollo de Estructuras y Materiales, destacó Martirena Her­nández.
Tal ha sido la acogida del cemento LC3 que en estos momentos ya está en fase de estudio o de inversión para introducir la tecnología de producción por parte de unas 15 compañías en más de diez países.
El Doctor en Ciencias, José Fernando Martirena, ha encabezado los esfuerzos por producir en el país el LC3. Foto: del autor
UNA OPCIÓN VIABLE PARA CUBA
Ante la creciente demanda de materiales de construcción y la imposibilidad de poder disponer de manera inmediata de las cantidades suficientes de cemento para acometer las múltiples obras estatales y privadas que hoy se levantan por doquier, la única elección factible en el corto plazo sería la producción del cemento de bajo carbono.
Según las reflexiones del director del Cidem, en el actual con­texto de actualización de nuestro modelo de desarrollo económico y social, la producción del LC3 podría ayudar a alcanzar las metas previstas en materia de construcción, preservando además el medioambiente.
Hoy se calcula que las reservas hipotéticas de arcillas con propiedades que les permiten ser usadas en la producción de cemento LC3 en Cuba triplican los estimados iniciales hechos por las autoridades competentes, lo cual resulta un incentivo para acometer la tarea.
En ese sentido, destaca el proyecto de producción industrial del cemento de bajo carbono implementado en nuestro país, donde ya se han construido estructuras usando ese material con resultados muy halagüeños, dijo el especialista, quien recordó como Cuba pudiera ser la primera donde el LC3 sea producido a escala comercial.
Dijo asimismo que hace tres años se realizó una prueba en la fábrica Siguaney, de Sancti Spíritus, donde fueron producidas más de 100 toneladas de cemento a partir de la sustitución de una buena parte del clínquer por una combinación de arcilla calcinada, conocida como Metakaolin, y carbonato de calcio, obteniéndose un producto de muy buena calidad.
Luego de ese ensayo, se sometió el producto obtenido a estudios en laboratorios, además de ser empleado en otros lugares muy agresivos como la cayería norte de Villa Clara, demostrándose que el nuevo cemento es de similar resistencia que el creado por vías normales, y de una firmeza muy superior a la penetración de agentes como los cloruros, los cuales pueden producir daños en la matriz del hormigón.
Adicionalmente, la Industria de Materiales de Construcción de Villa Clara produjo miles de bloques huecos de hormigón utilizando el LC3, también con muy buenos resultados, reconoció el especialista.
De manera paralela, el Cidem trabajó con pequeños productores que asimilaron la tecnología para producir este cemento a escala local, mezclando cemento Portland P35 con desechos de arcilla roja (chamota) y piedra caliza, productos que son triturados en pequeños molinos para producir un cemento del tipo LC3, el cual fue empleado en la construcción de cimientos, pisos de hormigón, producción de bloques y otras aplicaciones no estructurales.
El nuevo cemento ya fue incluido dentro del nomenclador del Grupo Nacional de Producción Local y Venta de Ma­teriales del Micons, y permitirá duplicar su producción a escala local a partir de una disponibilidad mínima del cemento P35.
De igual manera, el Comité Técnico de Normalización No. 22 “Cemento y cal”, evalúa en el presente una propuesta de norma que podría cubrir la producción de este cemento en Cuba.
Como se ha dicho,  en la actualización del modelo económico y social cubano, la aplicación de los resultados de la ciencia y la técnica a los diferentes procesos productivos, es decisiva para el desarrollo. En tal sentido, valdría la pena evaluar la posibilidad de generalizar las conclusiones que aporta esta investigación.

El plan nacional de desarrollo hasta 2030: ¿cuál debería ser “la prioridad” entre las prioridades?


Por Pedro Monreal, Cuba Posible

¿Qué desea mantenerse y qué intenta cambiarse en Cuba? La visión de la nación para 2030 contenida en el plan nacional de desarrollo responde esa pregunta sin ambigüedad: se anhela mantener el socialismo y se intenta superar el subdesarrollo. Para expresar la visión de la nación, el documento oficial utiliza seis conceptos -soberanía, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible-, pero de manera sintética el plan consiste en una fórmula conocida: utilizar el Estado socialista como dispositivo “desarrollista”(1). La pregunta sería entonces, ¿cuál es la propuesta novedosa a la que debemos prestar atención esta vez?

Conviene aclarar que no se trata de que el socialismo sea considerado en el documento del plan simplemente como un instrumento y el desarrollo como la meta. El socialismo perfeccionado se concibe también como un resultado deseado del plan. Igualmente, el desarrollo –una vez que se avance en ese proceso- se asume que funcionaría como un instrumento para consolidar el socialismo. Ciertamente, el plan contempla la complejidad de esas interrelaciones. No obstante, cuando intentamos comprender el camino por recorrer en los próximos 15 años hay algo que debería ser asumido inequívocamente: el socialismo ya existe en Cuba, pero el desarrollo parece estar todavía muy alejado. Se entiende que esto es una obviedad, pero hay que asegurarse de que sea tomada en cuenta.

Las prioridades y la secuencia

La eventualidad de que el desarrollo logre influir positivamente en el socialismo cubano pudiera demorar, pues las probabilidades de que el país continúe siendo un país subdesarrollado en el año 2030 parecen ser razonablemente altas. Alcanzar el desarrollo pudiera tomar más tiempo. Con esto no se intenta hacer un pronóstico, pero la extrema complejidad del desarrollo contemporáneo se encuentra bien acreditada. Generalmente se considera que, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, ningún país ha logrado desarrollarse en un plazo de 15 años, a partir del momento en que se adoptó una estrategia(2).

En el caso de una posible influencia en sentido inverso (el socialismo como factor de desarrollo), el problema central es que no hay razones para asumir que el plan de desarrollo pueda funcionar bien si previamente no se cuenta con un Estado socialista que posea las capacidades específicas que permitan que la promoción del desarrollo sea una de sus funciones esenciales(3). Aunque no existe una definición universalmente compartida respecto a la capacidad estatal para el desarrollo, en este texto esa capacidad se concibe, sucintamente, como la pericia de las instituciones del Estado para implementar de manera efectiva los objetivos de desarrollo nacional.

La capacidad estatal para conducir el proceso de desarrollo incluye, como mínimo, desenvoltura institucional en las siguientes cinco dimensiones: a) mantenimiento de un Estado de derecho capaz de asegurar los derechos y deberes de la ciudadanía; b) capacidad administrativa (aptitud para desarrollar políticas, para producir y distribuir bienes públicos, y para regular actividades económicas, políticas y sociales); c) gestión efectiva de las finanzas públicas y de los activos estatales; d) inversión en capital humano y en infraestructura; y e) preservación de la seguridad ciudadana, la paz y la soberanía nacional(4).

Esa capacidad estatal debe ser el punto de partida indispensable. Conviene recalcar esta circunstancia porque el punto de partida real en esta nueva carrera hacia el desarrollo que ahora intenta emprenderse en Cuba no parece ser el adecuado, al menos en términos de capacidades estatales. El punto de partida que hoy existe es un Estado socialista que, consciente de su capacidad para conservar el poder, admite simultáneamente sus limitaciones para implementar la necesaria transformación económica y social del país.

En un contexto socialista, el desarrollo es esencialmente una función del Estado y la magnitud del reto del desarrollo en Cuba no puede ser subvalorada. Si bien en algunos importantes aspectos sociales se han alcanzado significativas cotas de desarrollo (educación y salud) y también se han garantizado un grupo de condiciones básicas que favorecen el desarrollo (calificación laboral, seguridad interna, estabilidad política, soberanía nacional y ausencia de conflictos serios), el país presenta paralelamente un notable estado de deterioro económico que coexiste con agudos déficits sociales en áreas específicas, como es el caso de la vivienda.

Ha existido un reconocimiento explícito de que el principal dispositivo “desarrollista” con que pudiera contar el país –el Estado socialista que realmente existe, no el descrito en la “visión de país”- no se encuentra a la altura de la tarea propuesta. Con un 58 por ciento de las empresas estatales funcionando “deficiente y mal”, con una marcada insolvencia para organizar y regular mercados, particularmente los agropecuarios, y con una reconocida discapacidad para establecer la unificación monetaria y cambiaria, no hay mucho que pueda hacerse para impulsar con efectividad el desarrollo nacional; al menos por el momento. Ninguno de esos asuntos son problemas económicos puros. Son, esencialmente, problemas derivados de la ausencia de capacidad estatal. Por tanto, primero habría que hacer algo respecto a las capacidades de ese Estado.

En ese sentido, la secuencia es importante. El hecho de que cualquier aspecto de una estrategia de desarrollo –sus objetivos, la capacidad estatal, los ejes estratégicos, o los sectores estratégicos- sea mejorable durante el proceso de desarrollo, a veces en interacción positiva con otros aspectos, no debe ser asumido como que todos esos componentes pueden ser incorporados en un plan de desarrollo, desde el inicio, con un bajo nivel de perfeccionamiento. Hay cosas que deben estar resueltas primero –al menos a un nivel básico- antes de intentar implementar ejes estratégicos y sectores estratégicos. En jerga de alpinistas, sin contar con un buen campamento base, no es posible ascender una cima de ocho mil metros.

La capacidad estatal asumida como un eje estratégico: ¿desliz de concepto y de método?
En materia de capacidad estatal, los tres documentos que han sido sometidos a consulta (conceptualización, plan y glosario de términos) adolecen de fallas conceptuales y de método. Esos deslices son especialmente visibles en la manera en que los documentos abordan dos nociones claves relativas a la capacidad estatal: la cuestión de los “ejes estratégicos” y la “institucionalidad” (marco institucional).

En el plano conceptual existe un desliz común: ambos términos han sido definidos esencialmente desde una perspectiva económica, lo cual tiene un efecto reduccionista en la conceptualización del desarrollo, que no es simplemente un proceso económico. Un eje estratégico de desarrollo no debería ser definido tomando como criterio “decisivo” su “capacidad de arrastre y/o empuje”, algo que parece derivarse directamente del enfoque de “encadenamientos” de Albert Hirschman(5). La institucionalidad del desarrollo tampoco debería ser definida como “el marco institucional de la actividad económica que abarca el conjunto de organizaciones administrativas del país, así como las leyes, regulaciones económicas y contratos”, algo que parece ajustarse a la teoría económica institucional de Douglass North(6).

Limitarse a “empaquetar” conceptualmente ambos términos fundamentalmente a partir de la teoría económica, como hacen los documentos en discusión, equivale a desconocer el vigoroso cuerpo teórico que la sociología, los estudios históricos y las ciencias políticas contemporáneas han logrado construir respecto a la institucionalidad del desarrollo(7). Aquí se aprecia un déficit conceptual que debería ser resuelto para enriquecer la calidad de la propuesta del plan hasta 2030.

A nivel metodológico, representa un desliz haber asumido que un “gobierno eficaz y socialista e integración social” (presentado como el primer eje estratégico) puede ser “una expresión sintética del resultado del balance de las debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades”. En realidad, la comprensión adecuada de la gobernanza y de la capacidad estatal para el desarrollo no puede ser alcanzada mediante un método tan limitado como es una matriz DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades). Probablemente ello refleje el intento –que considero inapropiado-, de extrapolar al plano de la estrategia de desarrollo (que es una cuestión política) un instrumento analítico (la matriz DAFO), que en realidad se ajusta mejor a otro tipo de planificación estratégica (más del tipo gerencial). No se niega la utilidad que la matriz DAFO pudiera tener respecto a otros componentes de la estrategia. De hecho, pudiera ser un instrumento analítico adecuado en relación con otros ejes, como es el caso de la “transformación productiva e inserción internacional” (eje 2) o de la “infraestructura” (eje 3). Sin embargo, la determinación de la función de la capacidad estatal en el desarrollo rebasa, ampliamente, la fase de diagnóstico en la que usualmente se aplica la matriz DAFO.

En el ámbito de la capacidad estatal se necesitan, por tanto, métodos de análisis más poderosos y variados que permitan articular una propuesta estratégica. Tales métodos incluyen, entre otros, el análisis estadístico que permita “estilizar” datos relativos a los tipos de organizaciones que generan medidas que contribuyen a crear capacidades estatales, la investigación cualitativa acerca de esas medidas, y los “estudios cruzados” relativos a las características y efectividad de la capacidad estatal en diversos territorios del país(8).

Incidentalmente, llama la atención que en un punto como el relativo a “gobierno eficaz y socialista e integración social” se haga referencia al empleo de una matriz DAFO, que esencialmente es un ejercicio analítico subjetivo, basado en opiniones de los participantes, y que no se haga referencia al análisis del experimento aplicado en las provincias de Mayabeque y Artemisa, los cuales pudieran haber proporcionado datos objetivos para el análisis que condujo a la preparación de los documentos. En esos territorios se ha aplicado, desde 2011, de manera experimental, la separación de la dirección de los consejos de la administración y de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular, con el objetivo de valorar la pertinencia de su generalización en el resto del país. La elaboración del plan de desarrollo hasta 2030 debió haber proporcionado el espacio para tal valoración, pero los documentos no ofrecen información al respecto.

Sugerencias

El corolario de lo expuesto pudiera resumirse en tres sugerencias:

a) Elevar el estatus programático de la formulación relativa a un “gobierno eficaz y socialista e integración social” y asumirla como un componente diferenciado del plan, en vez de presentarla simplemente como un eje estratégico más. Preferiblemente, debería considerarse la posibilidad de agregar un epígrafe nuevo en el documento del plan, a continuación de la introducción, que pudiera titularse “El desarrollo nacional como función esencial de un gobierno eficaz y socialista”. Se trata de un asunto que no representa meramente una posible dirección del esfuerzo del desarrollo, sino que constituye el cimiento de cualquier esfuerzo de desarrollo. Sin un Estado capacitado para asumir esa función esencial –que no se le deja ni al gran capital, ni al mercado- el desarrollo socialista nunca sería alcanzado. Es algo que no es equivalente a los demás aspectos que se definen como “ejes estratégicos”. Es más importante que estos y debe existir primero, para poder trabajar con eficacia en las direcciones que los ejes representan.

b) Corregir la “inclinación” economicista de la actual conceptualización que existe en los documentos respecto a temas claves que definen la capacidad estatal y el papel de las instituciones en el desarrollo.

c) Definir con mayor precisión que las dimensiones prioritarias para el fortalecimiento de la capacidad estatal son aquellas en las que los problemas actuales son evidentes: Estado de derecho para asegurar mejor la materialización de derechos y deberes ciudadanos; capacidad administrativa; gestión efectiva de las finanzas públicas y de los activos estatales; y la inversión en capital humano y en infraestructura.

Conclusión
“La actualización” no debería ser entendida como un diseño para transformar la economía, sino como un programa para cambiar el Estado, en el sentido de hacerlo más “capaz” en relación con las tareas del desarrollo. Aquí no son suficientes los enunciados generales ni una visión de futuro. Se requieren acciones concretas y eficaces en el corto y mediano plazos. “La actualización” las ha incorporado en su programa y ha logrado avanzarse en áreas específicas, pero se mantienen importantes déficits de capacidad estatal para acometer el desarrollo. El plan hasta 2030 debería asumir la solución de esos déficits como la prioridad entre las prioridades. Cualquier otra reflexión sobre ejes y sectores estratégicos, es secundaria. El desarrollo no va a despegar jamás si no se cuenta con el dispositivo “desarrollista” adecuado.

Notas:

1- El término ha sido puesto entre comillas para denotar que no se refiere a la acepción estricta que tiene ese término en los marcos del desarrollismo económico (estructuralismo), ni en relación con la teoría política del estado desarrollista, asociada al estudio del desarrollo en el sudeste asiático. Aquí el uso del término simplemente denota un estado interesado en promover el desarrollo.

2- La afirmación no es consensualmente aceptada pero aun así revela el carácter excepcional e infrecuente del desarrollo contemporáneo.

3- Existe la opinión –en realidad predominante en muchos países- de que el desarrollo no debe ser una función del Estado sino del capital y del mercado, pero obviamente esa no es la posición que se adopta en este texto.

4- Ghani, A., C. Lockhart y M. Carnahan (2005) Closing the Sovereignty Gap: An Approach to State-Building, Working Paper No. 253, London: ODI.

5- Hirschman, Albert O. “A Generalized Linkage Approach to Development, with Special Reference to Staples”. Economic Development and Cultural Change, suppl. Supplement25 (Aug 1, 1977): 67.

6- Douglass C. North. Institutions, Institutional Change and Economic Performance. Washington University, St Louis. 1991.

7- Entre numerosos autores, pudieran mencionarse Peter Evans, Alice Amsdem, Dietrich Rueschemeyer, Theda Skocpol, Verena Fritz y Alina Rocha Menocal.

8- Antonio Savoia and Kunal Sen. “Measurement and evolution of state capacity: exploring a lesser known aspect of governance”. ESID Working Paper No. 10. 2012.

Varoufakis: "Triunfo del Brexit significa que la destrucción de la UE está funcionando a toda velocidad"



Yanis Varoufakis, el ex ministro de Finanzas griego cree que la votación histórica por el Reino Unido a abandonar la Unión Europea es un presagio del fin de la UE.

Muchos votantes se han puesto de acuerdo en identificar a la Unión Europea con autoritarismo, irracionalidad y descontento. Así que las cosas tendrán un aspecto fuera de control algunas semanas pero lentamente se calmarán. La cuestión es lo que subyace debajo de esta fachada donde poderosas fuerzas comenzarán a pujar por la desintegración de la Unión Europea. El ministro Alemán Wolfgang Schauble va a utilizar el miedo para hacer de la austeridad algo permanente. Se va intentar imponer el control sobre los presupuestos nacionales o a hacer un presupuesto común para cortar las piernas a países como España, Italia y Grecia... Y ese avance será contrario a la supervivencia de la UE...

¿Va a golpear con especial dureza el Brexit a los países de la UE?

Sin duda. Y avanza en la desintegración de la Unión Europea porque refuerza el sentimiento antieuropeo. Va a reforzar políticas fallidas como la de la austeridad. Y, cuidado, es posible que veamos la transformación del eurogrupo en un gobierno europeo de forma efectiva. Los dogmas se convertirán en leyes. Y atrapará a España, Italia y Grecia en una crisis permanente.

Su movimiento DiEM25 aboga por la redemocratización de Europa. ¿Cómo le explicaría al lector en qué consiste ese proceso?

Esta es la pregunta más importante a la que puedo contestar. La democracia es un lugar donde los ciudadanos pueden preguntar cuestiones que importan a los dirigentes. En esencia: primero: ¿Qué poderes tiene?; segundo ¿cómo los está usando?; tercero ¿Quién te dio esos poderes?; y cuarto ¿cómo podemos librarnos de ti?... España, Grecia, Italia... son democracias. Pero son unas democracias que no toman decisiones. Las grandes decisiones se toman en la UE y en el Eurogrupo que no está sujeto a control democrático. Y se toman decisiones con la puerta cerrada. Lo que deberíamos hacer idealmente es que el Parlamento Europeo fuera un verdadero Parlamento con poderes reales. El actual lo es de forma nominal pero no en la práctica. Necesitamos una auténtica democracia que venza a la oligarquía.

Usted asegura que es un europeísta convencido. ¿Cómo convencería a un europeo de que siga creyendo en la Unión?

Efectivamente, soy un fanático del europeísmo. Precisamente, mi oposición a la troika el año pasado fue porque soy un europeísta convencido y creo que la troika está destrozando Europa. Las instituciones europeas están ahora mismo fuera de la racionalidad. Y esto alimenta los movimientos antieuropeos que han conducido al Brexit... Así que lo prioritario que deben entender los ciudadanos es que debemos permanecer unidos. No debemos sucumbir, no debemos rendirnos ante las fuerzas de la desintegración. No debemos rendirnos ante la troika, ante los 'Schauble', los 'Juncker' ni 'las Merkel' del mundo. Estos son los peores enemigos de la UE por las políticas que imponen.

“No llegamos con tacones, pero llegamos con chancletas”


Obama destaca el papel de la delegación cubana en el Congreso Mundial de Emprendedores



Parte de la delegación cubana en GES. De izquierda a derecha: Sergio León, Yamilet López, Dorian Carbonell y Niuris Higueras. R. J. C.

Tienen todo el campo por delante, pero no los caminos. Los emprendedores cubanos comienzan a pensar en grande. Se alejan del papel del cuentrapropista para empezar a pensar como empresarios cuya meta es generar un beneficio que impacte no solo en la cuenta de resultados, sino también en su comunidad.

Durante la intervención del presidente Obama en GES hizo un guiño a la delegación de 11 cubanos que han venido a compartir su experiencia a aprender las últimas tendencias.

Yamilét López Sáez (La Habana, 1985) tiene un restaurante y una casa que ofrece alojamiento, Raybana. Niuris Higueras Martínez (La Habana, 1974) es socia junto a su hermano de un restaurante. Dorian Carbonell (La Habana, 1984) se dedica a la belleza. Tiene un salón de estética masculina donde trata de adaptar la moda a la zona. “En Cuba también hay hipsters. Y barbas”, se ríe, mientra acaricia la suya, “pero son más cortitas y muy cuidadas. Tomo la moda y la adapto al trópico”.

Es la primera vez que vienen a Estados Unidos. Su estreno ha sido en Stanford, el campus de los emprendedores por excelencia.


Yamilet López firmando en el panel de emprendedores de GES. R. J. C.

Sergio León (La Habana, 1990), cofundador de KeHayPaHoy, una startup cubana de ocio y cultura, vino hace pocas semanas a Silicon Valley. Esta segunda incursión le parece tan interesante o más que la anterior: “Han puesto los mejores recursos a nuestro servicio. Se ha creado un ambiente propicio para dar un impulso a la economía global. Aquí podemos ver cómo otros han solucionado los mismos problemas o encontrar socios”.

Si hay algo que remarcan es que en Cuba hay mano de obra, hay talento. Insisten en que tienen la preparación adecuada para asumir los nuevos retos pero quizá les falten herramientas. Niuris Higueras es todo ilusión. Sabe que no tienen bancos para prestar dinero, ni patrocinadores, pero cree que van a conseguir que sus negocios crezcan. “No llegamos con tacones, pero llegamos con chancletas. Sabemos hacer de todo”, remarca. Lejos de escudarse en las dificultades o parecer derrotistas, son conscientes de las dificultades que afrontan. “Ser emprendedor exige compromiso y trabajo, el doble que cualquier otro”, dice Higueras.

A León, más centrado en Internet, le obsesiona escalar su aplicación. En eso es muy parecido a cualquier joven de Silicon Valley, pero no goza de los mismos aparatos o conexión que en esta zona privilegiada. Aprecia haber podido conocer a Miriam Rivera, una de las primeras empleadas de Google, de origen dominicano, que hoy dirige el fondo de inversión Ulu. “En lo personal ha sido una gran aportación. Nos ha entendido y nos ha dado aliento para perseverar”, apunta León.

Tanto Higueras, como López y Carbonell aprecian un taller con Austin Yoder y Katelyn Noreder en el que han aprendido a entender mejor a su cliente. “Nos han abierto los ojos. Necesitamos muchas clases así”, dice Carbonell. Todos, de manera natural, han ido creando el perfil en Facebook de sus diferentes negocios. Ahora ya saben cómo potenciar la relación y satisfacción del cliente.

Este grupo de cubanos forman parte de la iniciativa ADELANTE, dirigido por Antonio Gracias, embajador del programa PAGE (Programa Mundial de Becas a Emprendedores) del Gobierno de Estados Unidos.

La desaparición de la URSS 25 años después: Algunas Reflexiones (V)

Por: José Luis Rodríguez

Mijail Gorbachov, el ex canciller alemán Helmut Kohl y el ex presidente de Estados Unidos George Bush. Foto: AFP PHOTO DDP/ MICHAEL GOTTSCHALK
Mijail Gorbachov, el ex canciller alemán Helmut Kohl y el ex presidente de Estados Unidos George Bush. Foto: AFP PHOTO DDP/ MICHAEL GOTTSCHALK

VI

Como se señaló anteriormente, el debate en torno a la necesidad de estabilizar a economía para poder llevar adelante las reformas, se agudizó notablemente entre 1988 y 1989.
A partir de los resultados económicos de 1987, resultaba evidente que el país se abocaba a una crisis producto del desequilibrio financiero interno unido al vacío que comenzaba a manifestarse en la dirección de la economía.
Al propio tiempo, las contradicciones en el seno de la dirección del país se manifestaron con fuerza en la esfera política. Surgieron dos escenarios de intenso debate interconectados: por un lado, se desarrollaba una intensa campaña que cuestionaba el papel del PCUS en la sociedad soviética, y por otro lado, se criticaba con fuerza la inefectividad de la reforma económica aplicada hasta ese momento. En este proceso cabe destacar el enfrentamiento de Gorbachov y Yeltsin en noviembre de 1987, que llevó a la separación de este último de sus cargos en el PCUS, aunque ocuparía un cargo ministerial de segundo orden posteriormente, hasta resurgir como líder de la oposición en 1989.
El enfrentamiento y la división en el seno del Partido se conocerían públicamente en el Pleno del CC celebrado en enero de 1988, cuando la dirección de los llamados reformistas radicales acusó al propio Partido de oponerse a la perestroika, tendencia que acabaría por imponerse en la XIX Conferencia del PCUS celebrada en junio de ese año, donde -además- se aprobó liquidar el papel del Partido en la dirección de la gestión económica del país.
XXVII congreso pcus
Se produjo así una reformulación de la línea política aprobada en el XXVII Congreso, y se consagró la necesidad de un cambio en el sistema político soviético para transformarlo en un régimen presidencialista, con un parlamento al mejor estilo de las democracias burguesas. Esto se materializó durante el primer semestre de 1989 al elegirse en mayo el nuevo Congreso de Diputados Populares y el Soviet Supremo de la URSS. El Congreso tendría 1 500 diputados elegidos para un período de 5 años, de ellos 750 asientos serían reservados para el Partido y las organizaciones afines. De entre los diputados se elegiría una suerte de Soviet Supremo bicameral como órgano permanente que debía rendir cuentas al Congreso.

En medio de estas polémicas, el debate económico enfrentó dos tendencias: por un lado, aquellos que abogaban por una rápida implementación de las reformas y por otro, los que expresaban la necesidad urgente de estabilizar la economía previamente.
En estas discusiones preponderó el criterio de ir a la búsqueda de la estabilidad mediante una mayor liberalización de la economía. De tal modo, en mayo de 1988 se aprueba una nueva ley de cooperativas no agropecuarias, que –a partir de las consecuencias que genera en el crecimiento de la especulación- sería modificada en octubre de 1989; en el mes de julio de 1988 se limita el pedido estatal a las empresas restringiendo así seriamente la capacidad del plan estatal para disponer de producciones y servicios con vistas a ser utilizados de acuerdo a los intereses sociales; y en el verano del propio año se aprueba por primera vez el arriendo de tierras de propiedad estatal para ser explotadas por trabajadores individuales o cooperativas, proceso que apunta cada vez más a la privatización de la propiedad pública.
Al año siguiente, ante las enormes dificultades en el mercado interno, se racionan los productos de primera necesidad y se establece una regulación de los precios en noviembre de 1989, pero ambas medidas no cumplen los objetivos previstos a partir del debilitamiento del Estado para su implementación frente a las medidas que fortalecen cada vez más los mecanismos de mercado. Esta tendencia se fortalece adicionalmente por la aprobación que se produce de arrendar bienes o empresas estatales por entes privados o cooperativos.
Sin embargo, el elemento que marcó formalmente el inicio del fin de la economía socialista fue la aprobación en noviembre de 1989 de la primera propuesta integral de tránsito a una economía de mercado regulada. En esta propuesta se incluía una denuncia inequívoca de la planificación central y una defensa del mercado; se abogaba por el pluralismo en las formas de propiedad; y se reclamaba un cambio radical en el sistema económico, mediante un proceso gradual de introducción de la economía de mercado a partir de 1991.
Parejamente en el ámbito político se produjo un desplazamiento del poder real del Partido y el Estado al Congreso de Diputados Populares y al nuevo Soviet Supremo electos en mayo de 1989, iniciándose así la reconfiguración del aparato estatal de acuerdo al modelo de Occidente.
De no menor gravedad resultaba el incremento de los conflictos inter- étnicos, como el desatado en Kazajstán en 1986 y el enfrentamiento armado en 1988 entre Armenia y Azerbaiyán por el enclave de Nagorno-Karabaj. Al mismo tiempo daba inicio un proceso secesionista de Letonia, Lituania y Estonia –que declaran su soberanía entre mayo y julio de 1989- al que seguiría la insubordinación frente al poder central del resto de las repúblicas de la Unión.
La evolución de los indicadores socioeconómicos de estos años marcó el último período de crecimiento de la URSS. Así el ingreso nacional se incrementó 4,4% en 1988 y se desaceleró a 2,4% en 1989; la industria creció respectivamente 3,9 y 1,7%; el sector agropecuario aumentó 1,7 y descendió en su avance a solo 1% en 1989; mientras que la deuda externa se elevó de 43 000 a 54 000 millones de dólares. Ya en 1989 la pobreza afectaba al 15% de la población soviética.
Esta situación crítica no pasó inadvertida por una parte de la clase obrera que –por primera vez- en julio de 1989 desató extensas huelgas en el sector de la minería que estallaron en Ucrania, Rusia y Kazajstán, encabezadas por grupos independientes al margen de los sindicatos oficiales, dando inicio a una serie de protestas sociales que ya no desaparecería hasta el fin de la URSS.
cumbre Gorbachov-Reagan en Reykjavik
Por otra parte, durante estos años en la esfera de las relaciones internacionales la posición soviética sufriría un deterioro marcado ya visible en el fracaso de la cumbre Gorbachov-Reagan en Reykjavik celebrada en octubre de 1986, a lo que seguiría el inicio de un proceso de desarme unilateral de la URSS frente a la resistencia y beligerancia occidental.
Como parte de este proceso se produciría simultáneamente la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán, hecha pública en febrero de 1988; el anuncio en diciembre de 1988 de la reducción unilateral de 500 000 efectivos militares en el ejército soviético y la retirada de seis divisiones de tanques de Europa oriental; así como la declaración de julio de 1989 de que las naciones miembros del Pacto de Varsovia eran libres de seleccionar su propio camino al socialismo, lo que significó en la práctica, el principio del fin de la alianza política con las llamadas democracias populares europeas y sus gobiernos. Esto último se expresaría dramáticamente en las posiciones de Gorbachov frente al gobierno de Erich Honecker en la RDA.[2]
La desconexión soviética de lo que comenzó a ocurrir en Europa oriental a partir del derrumbe del socialismo en Polonia, donde las elecciones del verano de 1989 llevaron al poder al Sindicato Solidaridad frente al POUP y hasta la reunificación alemana en octubre de 1990, fue un proceso negativo en todos los aspectos para la dirección de la URSS, la que –sin embargo- no hizo otra cosa que replegarse frente a estos acontecimientos, sin reaccionar ante lo que ese enorme cambio en la correlación de fuerzas en Europa significaba para la política internacional del PCUS.

VII

Los años 1990 y 1991 mostraron una Unión Soviética en una crisis política terminal.
Una rápida sucesión de acontecimientos en 1990 marcó -con toda claridad- el rumbo definitivo hacia la destrucción del Partido y el Estado multinacional. De tal modo, el Pleno del CC del PCUS de febrero –dominado por las fuerzas de derecha- aprobó la renuncia del Partido a ser la fuerza dirigente de la sociedad soviética; Gorbachov fue electo presidente en marzo, tratando de concentrar todo el poder posible en sus manos y gobernando por decreto, en tanto que Yeltsin resurgía como presidente de Rusia en mayo, encabezando el bando de los “demócratas” e iniciando una confrontación en todos los órdenes con el gobierno central. En medio de estos acontecimientos, en julio se celebró el XXVIII Congreso del PCUS, que confirmó la capitulación de sus dirigentes y reveló el surgimiento de distintas facciones en el Partido, [3] en tanto que el centro de la discusión fue como transitar a una economía de mercado.
Durante 1990 los debates económicos en el aparato estatal se concentraron en cómo acelerar el tránsito al capitalismo. Surgen así el “Plan de los 400 días” en febrero; el “Plan de los 500 días” en julio y el llamado “Plan del Gobierno” en septiembre. Después de un intenso debate parlamentario en el otoño de ese año, se adoptó el plan presentado por Gorbachov, conocido como el “Plan Presidencial”, resultado de múltiples compromisos políticos y donde se recogían los postulados fundamentales del “Plan de los 500 días”. Previamente se había otorgado total legalización a la propiedad privada en marzo y en octubre se había liberalizado totalmente la inversión extranjera.
También cabe apuntar que estas transformaciones no involucraban solo a la URSS. Así en junio de 1990 el gobierno soviético decidió unilateralmente que a partir de 1991, los intercambios comerciales en los marcos del CAME se realizarían a precios del mercado mundial y en divisas libremente convertibles, terminando así de un solo golpe, todo el esquema de colaboración que había venido funcionando durante más de 40 años al acabar con los precios preferenciales y el pago en rublos transferibles.
Esta decisión tendría una fuerte incidencia en nuestro país y –luego de infructuosas comunicaciones[4] con la dirección soviética- Cuba se vio obligada a proclamar el inicio del Período Especial el 29 de agosto de 1990.
Los resultados económicos de 1990 fueron desastrosos: la renta nacional cayó un 4%; la industria un 1,2%; el sector agropecuario un 2,3% y la pobreza golpeó al 27,6% de la población.
Las medidas económicas y las decisiones políticas adoptadas en 1991 revelaban un estado de desesperación en la dirección del gobierno. De este modo, ante el creciente separatismo de las repúblicas soviéticas, se aplicó un plebiscito en marzo de 1991 donde la población mayoritariamente votó por mantener la URSS, lo que no frenó la tendencia a la desintegración, aunque Gorbachov dedicó todo su esfuerzo infructuosamente a la firma de un nuevo tratado de la Unión.
En el ámbito de la economía, se implementó en marzo una reforma monetaria y de precios que elevó los mismos sin que se compensara adecuadamente a los estratos más vulnerables de la sociedad. Todo ello provocó un fuerte rechazo de la población y determinó el fracaso de las medidas propuestas.
En abril el gobierno aprobó un paquete de medidas de emergencia que avanzaba en el proceso de desestatización y privatización, aunque dejaba en manos de las repúblicas su implementación.
En la medida en que transcurría el año se hizo cada vez más evidente la lucha del gobierno por conservar el poder, aún a costa de mayores concesiones a Occidente, partiendo del supuesto absurdo de los gobiernos burgueses estarían interesados en ayudar a la URSS en su transición al capitalismo, pero bajo las banderas de un socialismo reformado, al menos formalmente.
Un ejemplo de esas posiciones fue el viaje a los Estados Unidos de los economistas Evgueni Primakov y Gregor Yavlinsky en mayo de 1991 para discutir el programa de reformas con especialistas norteamericanos, incluyendo al secretario de Estado James Baker. La petición de recursos financieros con ese propósito se fijo entre 150 000 y 250 000 millones de dólares.
Como resultado de esas consultas y contando con el supuesto apoyo occidental, en junio de 1991 se aprobó un nuevo plan de transición al capitalismo conocido como “Plan Yavlinsky”.
Formando parte de este plan y ante la ausencia de una respuesta clara, Gorbachov se dirigió a la Cumbre del Grupo de los Siete que se celebró en Londres en julio de 1991. No obstante, el dirigente soviético no alcanzó ninguno de los resultados que se esperaban. No fue siquiera invitado oficialmente y recibió la callada por respuesta a su mensaje contenido en una carta de 23 páginas enviada a cada uno de los mandatarios allí reunidos.
Encuentro de George Bush y Gorbachov en Londres, el 17 de julio de 1991. Foto: AP
Encuentro de George Bush y Gorbachov en Londres, el 17 de julio de 1991. Foto: AP
El fracaso de esta misión fue una gran humillación para el gobierno soviético y las contradicciones en el seno de los distintos grupos de poder presentes en la dirección del país estallaron el 18 de agosto de 1991, cuando un grupo de ministros y miembros del Comité Estatal para Situaciones de Emergencia[5]–encabezados por el vicepresidente Guennadi Yanáev- trataron de revertir la situación mediante un golpe de Estado.
Ante todo debe señalarse que estos elementos no estaban en contra del tránsito a la economía de mercado. Más bien se resistían a aceptar la forma en que el mismo venía transcurriendo, especialmente al señalar en el Llamamiento que emitieron, entre otras críticas: “Solamente gente irresponsable puede confiar en cierta ayuda desde el extranjero”.
Este último intento de frenar la forma en que se estaba dando la transición al capitalismo fracasó y no contó ni con el apoyo del ejército ni de la población.
De hecho tiempo después se ha sabido que los golpistas habían consultado a Gorbachov para que se pusiera al frente del golpe y enfrentara a Yeltsin desde posiciones de fuerza.
Todavía hoy el significado de lo ocurrido en agosto de 1991 permanece sin aclarar en muchos aspectos. Sin embargo, ha quedado claro que los líderes del golpe –entre los que se encontraban el jefe de la KGB[6] Vladimir Kriuchkov y el ministro de Defensa Dimitri Yazov- pensaban que Gorbachov estaría de su lado y así se lo habían asegurado a Yeltsin, pero cuando Gorbachov rechazó las proposiciones de los principales dirigentes del CESE, cundió el pánico, puesto que no tenían absolutamente ningún plan para la toma del poder.
Tras el intento de golpe de Estado, sobrevino un vacío donde el presidente de la URSS perdió de hecho todas sus facultades y Boris Yeltsin emergió como el “defensor de la democracia” pasando a detentar el poder real desde su posición como presidente de Rusia.
Boris Yeltsin el 24 de agosto de 1991.
Boris Yeltsin el 24 de agosto de 1991.
A partir de aquí prácticamente todas las repúblicas se declararon independientes. En septiembre se ilegalizó el PCUS[7] y se disolvió el Congreso de Diputados Populares, creándose estructuras políticas provisionales que regirían durante el período de transición que se abrió hasta fin de año.
El desastre económico del último año de existencia de la URSS reflejó una caída del 15% de la renta nacional; disminuyó un 7% la producción industrial; y se redujo un 9% la producción agropecuaria. A finales de 1991 el 31% de la población soviética vivía en la pobreza.
Bajo la dirección efectiva de Yeltsin el 21 de diciembre se constituiría la Comunidad de Estados Independientes con 11 de las 15 repúblicas federadas,[8] el 25 de diciembre Gorbachov renunció y el 31 de diciembre de 1991 desapareció oficialmente la Unión Soviética.
(Continuará)

Lea los artículos previos

  • La desaparición de la URSS 25 años después: Algunas reflexiones I, II,III, IV 

Notas

[1] Para este trabajo el autor se ha apoyado en el capítulo I de su libro “El derrumbe del socialismo en Europa” Ruth Casa Editorial y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2014 y en el ensayo “La perestroika en la economía soviética (1985-1991)” incluido en el libro de Serguei Glazov, Kara-Murza y Batchikov “El Libro Blanco de las reformas neoliberales en Rusia. 1991-2004” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007. También se recomienda el capítulo I del libro de Ariel Dacal y Francisco Brown “Rusia Del socialismo real al capitalismo real” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005, así como los capítulos 4 y 5 del libro de Roger Keeran y Thomas Kenny “Socialismo Traicionado. Tras el colapso de la Unión Soviética 1917-1991” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2013.
[2] Sobre esto puede verse el libro de Hans Modrow “La perestroika: impresiones y confesiones” Cuba Sí Edición Ost, Berlin, 2013, capítulos 4 y 5.
[3] Ya para esa fecha habían renunciado al Partido 250 000 militantes.
[4] Esta situación dio lugar “…a numerosas comunicaciones, intercambios, cartas mías al jefe del gobierno, cartas mías compañero Gorbachov, presidente de la URSS, intercambio de comunicaciones, gestiones de todas clases, porque era incierta la situación de 1991: qué acuerdos íbamos a hacer, que mercancías íbamos a recibir. Y como resultados de todos estos intercambios y conversaciones se logró un acuerdo para 1991 (…) Este acuerdo significaba una pérdida de más de 1 000 millones de dólares para Cuba…” Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, en IV Congreso del Partido Comunista de Cuba Discursos y documentos, Editora Política, La Habana, 1992, p. 28.
[5] Según diversas interpretaciones, el CESE se había formado en el propio año 1991 ante la pérdida de gobernabilidad del equipo de dirección frente a la creciente beligerancia de Boris Yeltsin y en su seno habían tenido lugar varias polémicas con Gorbachov, que habían ido elevando el tono de las discrepancias con este. No obstante, se ha apuntado como eje de las contradicciones principales fenómenos de pérdida de áreas de influencia y corrupción, tesis que se mantiene en el campo de la polémica. Ver Keeran y Kenny, Op. Cit. p. 269 a 278. Ver también una interpretación diferente en el libro citado de Serguei Kara-Murza capítulo 26.
[6] Siglas en ruso del Comité de Seguridad del Estado.
[7] Este proceso se inició en Rusia. En otras repúblicas el PCUS se extinguió.
[8] No integraron la CEI Letonia, Lituania y Estonia.

viernes, 24 de junio de 2016

¿Texit en EE:UU?

Texit, un Brexit a la americana: el estado de Texas quiere salir de EEUU

© Foto: Facebook/Texas Nationalist Movement

AMÉRICA DEL NORTE
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El Movimiento Nacionalista de Texas (Texas Nationalist Movement en inglés) plantea convocar un referéndum sobre la salida de su estado de Estados Unidos, siguiendo el ejemplo de la eventual salida del Reino Unido de la UE—. El líder del movimiento, Daniel Miller, entrevistado por Sputnik, ha aclarado los detalles de este ambicioso proyecto.

Daniel Miller transmite una confianza absoluta en sí mismo y en su proyecto separatista.
"No insistiríamos en el referéndum si no estuviéramos seguros de representar a la mayoría. El más reciente sondeo realizado en 2014 mostró que el 54% de los republicanos, la mitad del electorado independiente y más de un tercio de demócratas opinaban que Texas debía obtener la plena soberanía".
"Después de nosotros se irán de la UE Dinamarca y Holanda. Será estupendo"
En cuanto a la reacción de la Casa Blanca ante las repetidas peticiones para convocar un referéndum, la única respuesta que han recibido los activistas del Movimiento Separatista de Texas ha sido el "silencio y la indiferencia".
"Seamos realistas: el Gobierno federal está liado con problemas económicos, de inmigración masiva y guerras. Y las autoridades no saben cómo resolverlos", argumenta Miller que, sin embargo, opina que su iniciativa es digna de ser tratada con toda seriedad.
"Al aproximarse la hora del referéndum, no tendrán otra opción que interferir con una campaña semejante al 'Proyecto del miedo' llevado a cabo durante el referéndum en Escocia o a las campañas intimidatorias que se están realizando en vísperas del referéndum sobre la salida de Gran Bretaña de la UE".
En cuanto a las similitudes entre los dos proyectos, el Brexit y el Texit, el político tejano apunta que en ambos casos los que pretenden disuadir a la población de luchar por la autonomía siempre recurren a los existentes "temores":
"Asustan a la gente para acumular el poder en sus manos", asevera.
Y, para convencer a los escépticos del estado de Texas de la necesidad de separarse de EEUU, Daniel Miller apela a algo tan simple como el "sentido común", planteando las siguientes preguntas:
"Supongamos que Texas fuera un país soberano (…) ¿Acaso podría el pueblo estadounidense convencer a los tejanos de integrarse en su territorio dada la deuda exterior, que alcanza los 19 billones de dólares y que sigue creciendo día a día? ¿Se adherirían los tejanos a un país que tiene 175 páginas de leyes federales y reglamentos? ¿Lo harían sabiendo que cada uno de los 90.000 miembros del Gobierno federal gana más que el gobernador de Texas?"
Formularse estas preguntas es suficiente, asegura el activista, para convencer a los tejanos de salir de EEUU.
Por último, a la pregunta de cómo impactaría la posible negativa de los británicos a la salida de la UE en el referéndum sobre el Brexit, Miller asegura a Sputnik que "de ninguna manera", puesto que, según él "lo importante es que en el mundo moderno sea posible celebrar un referéndum separatista".
"Lo que importa es el propio hecho de discutir la cuestión y luego llevar a cabo una votación al respecto. Siguiendo el ejemplo de los británicos, tenemos que mostrar que uno puede elevar su voz, luego ir a votar y tomar su propia decisión".
Desde que en 1845 se adhirió como el 28º estado de EEUU, Texas goza de un estatus privilegiado, siendo el único estado independiente reconocido internacionalmente que es además miembro de pleno derecho de EEUU. Las tierras y yacimientos de Texas pertenecen al pueblo del estado.

Desplome en los mercados tras la victoria del 'brexit' en el Reino Unido

Minuto a minuto: 

Publicado: 24 jun 2016 05:24 GMT | Última actualización: 24 jun 2016 08:03 GMT
Los mercados de Asia se han desplomado en respuesta a los resultados preliminares del referéndum en el Reino Unido favorables al abandono de la Unión Europea.
Reuters
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08.00 GMT. Pánico en los mercados españoles tras consumarse el Brexit: el IBEX 35 cae casi un 12% y la prima de riesgo española se dispara a los 200 puntos básicos.
07.10 GMT. Las bolsas europeas se han abierto con una caída. El índice británico FTSE 100 se ha desplomado un 8,7%.
06.10 GMT. La jornada laboral en la Bolsa de Valores de Tokio se ha cerrado con una drástica caída de los principales índices de la actividad comercial. El Nikkei, el índice clave para Japón, que representa las cotizaciones de las 225 mayores empresas del país, ha bajado un 7,92% hasta situarse en los 14.890,56 puntos. El más amplio índice TOPIX, en la que cotizan las compañías en la primera sección (elitista) de la Bolsa, ha bajado un 7,26% y se sitúa en los 1.204,48 puntos, informa la agencia Bloomberg.
05:55 GMT. Losmercados de valores de China han reaccionado ante las noticias desde el Reino Unido con distinto grado de sensibilidad. El índice Shanghai Composite ha bajado un 3,26%, hasta los 2.818,99 puntos, tras la apertura de la sesión de este viernes. Shenzhen Composite ha perdido un 3,26%, llegando a los 1.852,78 puntos. El Hang Seng Index de la Bolsa de Hong Kong ha experimentado la mayor caída: un 5,46% hasta los 19.729,21 puntos.
05.40 GMT. El euro cae a su mínimo frente al yen en tres años y medio (desde enero de 2013) en el mercado de Tokio. La divisa europea se cotiza alrededor de 115,46 yenes.
05.17 GMT. El precio del futuro de oro con entrega en agosto ha subido en 6,06 puntos porcentuales en la bolsa de metales de Nueva York (COMEX). Una onza troy se cotiza a 1.340 dólares, al sumarse 76,5 dólares respecto a la jornada de este jueves.
El precio del futuro de plata con entrega en septiembre ha crecido el 3,02%, hasta 17,95 dólares por onza.
05.11 GMT. La Bolsas de Valores Nacional de la India y la de Bombay cayeron un 3,5% nada más iniciarse la sesión del viernes como reacción ante los resultados del referéndum del Reino Unido, informa el diario 'Hindustan Times'.
Durante los primeros 10 minutos el índice Sensex ha bajado un 2,35%, de 27.002,22 puntos en el cierre de la jornada de ayer a 26.367,48 puntos hoy. El índice NIFTY 50 ha descendido un 2,92%: de 8.270,45 a 8.029,10 puntos.
04.30 GMT. La Bolsa de Tokio ha registrado una caída de cerca del 7%. Las autoridades de Japón se muestran dispuestas a tomar medidas decisivas en relación con un brusco aumento de la tasa del yen después de la noticia de la victoria de los partidarios de que el Reino Unido salga de la UE, dijo el ministro de Finanzas de Japón, Taro Aso.
00.00 GMT. La libra esterlina ha experimentado una caída drástica tras la publicación de los primeros resultados del referéndum en la ciudad de Sunderland, que votó mayoritariamente a favor del 'brexit'. La divisa británica cayó por debajo de 1,45 dólares.
Según los analistas, la caída de la libra esterlina ha sido la más profunda desde el Miércoles Negro del año 1992, aunque se espera que la cifra se recupere en el transcurso de la noche.
Sunderland ha sido la primer ciudad británica que ha votado a favor del 'brexit': el 61,3% de sus votantes quieren abandonar a la UE.