Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 21 de diciembre de 2021

«Lo más puro de mis esperanzas de constructor». Concepción y práctica del desarrollo económico en el Che Guevara




La concepción del desarrollo económico

La actuación del Che como dirigente y pensador revolucionario se desenvuelve en un contexto donde la problemática del desarrollo y el subdesarrollo es ya nombrada como tal, y se encuentra en pleno auge como campo de estudio y acción. En el caso de América Latina esto es particularmente relevante, pues la teoría estructuralista cepalina, así como la Teoría de la Dependencia, constituían modos regionales de acercarse a una problemática de alcance mundial. Estas corrientes, junto con la literatura marxista en general, constituyen fuentes de las reflexiones del Che en este campo, aunque el aprendizaje fundamental proviene del proceso político y social de la Revolución cubana.

Las políticas de la Revolución fueron, sin dudas, políticas de desarrollo. Esto es cierto si nos referimos al campo económico, y más aún, si abordamos las múltiples esferas de la vida social. Dicho en términos muy generales, se trata de una política que tuvo como objetivo poner todos los recursos y esfuerzos del país en función de las necesidades de su gente, lo cual implicaba superar una situación de dependencia, sometimiento neocolonial, deformación estructural, desempleo crónico, pobreza, analfabetismo, entre otros males. Las bases para lograrlo se pusieron muy rápidamente: ya en 1961 la casi totalidad de las palancas sociales estaban en manos de una fuerza que obraba en función de los intereses populares. Pero la mayor parte del trabajo estaba aún por hacer, y como había dicho Fidel en su primer discurso, quizás todo sería más difícil.

Durante estos primeros años, el Che estuvo ocupado en ese trabajo por hacer para llevar hasta el final las promesas de la Revolución, y lo hizo desde el frente más difícil: la industrialización del país, empeño que dirigió desde el propio año 1959 hasta su partida en 1965.

La industrialización era un clamor nacional que venía desde antes de 1959, pero solo con la liberación del país del imperialismo norteamericano se generó un escenario propicio para tal empresa. La nueva fuerza social identificó en la industrialización un requisito para superar la condición del subdesarrollo.

Las primeras proyecciones fueron, en realidad, demasiado ambiciosas. Se planteaba un cambio acelerado de la estructura económica del país, de una economía primaria, monoexportadora y rentista a una economía industrializada y diversificada en aproximadamente cinco años. Muy pronto se hizo evidente que el subdesarrollo tenía una fuerza inercial poderosa, acumulada estructural y culturalmente por decenas de años, que el empeño debía desarrollarse en un entorno hemisférico muy hostil y que exigía una gran capacidad de organización, para lo cual la nueva fuerza dirigente no estaba preparada.

Hoy sabemos que el sueño de la industrialización del país sigue pendiente, y por esa misma razón, vale reflexionar acerca de una de sus experiencias más sugestivas, aquella que tuvo lugar en el Ministerio de Industrias bajo el liderazgo del Che en los primeros años de la Revolución.

Una primera aclaración es que no abordaremos su teoría y práctica del desarrollo en general, sino que nos centraremos en su dimensión económica vista desde una perspectiva guevariana, o sea, distinta de lo que comúnmente se entiende por economía.

Dejamos por sentado que este artículo, aunque no lo aborda en forma explícita, es pertinente para el contexto cubano actual, donde acontecen reformas económicas que implican transitar de una política de sobrevivencia a una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo. Lamentablemente, hemos convidado poco al Che a la mesa de discusiones; quizás porque, a pesar de los años, no ha perdido su carácter incómodo.

Por último, es necesario aclarar que existe una diferencia muy grande entre lo que la dirección del país proyectó hacer en aquel momento y lo que se pudo hacer en realidad, pero intentaremos referirnos a lo uno y lo otro, porque de ambos planos, y de su interrelación, se extraen muchísimos aprendizajes.

Va organizado en dos partes: una primera, centrada en la concepción del desarrollo económico; y una segunda, dedicada a la política industrial en específico.

Socialismo y desarrollo

La prédica y la práctica de la Revolución cubana involucraron posicionamientos novedosos que generaron nuevas motivaciones para la teoría, entre ellos la idea de que el socialismo es una condición para el desarrollo de los países del Tercer Mundo. Esta tesis proviene tanto de las experiencias históricas cubana y latinoamericana, como de los acercamientos teóricos que estas motivaron acerca del lugar de América Latina en el sistema capitalista mundial.

A partir de la gran vulnerabilidad económica evidenciada con la crisis del capitalismo central a finales de los años veinte, una fracción de las burguesías regionales intentó modificar el patrón de inserción latinoamericana mediante procesos de industrialización y desarrollo autónomo. Sin embargo, ante la necesidad de transitar del predominio de la industria liviana hasta la industria pesada, de la producción de bienes de consumo a la producción de bienes de capital (lo cual requería mayores transferencias de capital desde los sectores históricamente exportadores) la burguesía industrial y sus expresiones políticas chocan a un tiempo con monopolios extranjeros y clases nacionales de los sectores tradicionales. A esto se suma la presión de nuevos capitales internacionales, interesados en generar actividades industriales modeladas a sus intereses en países periféricos. La integración productiva con los capitales extranjeros ofrecía un panorama muy provechoso, que compensaba las abundantes dificultades que enfrentaba un proyecto de desarrollo endógeno. A decir de Ruy Mauro Marini, «la burguesía industrial latinoamericana evoluciona de la idea de un desarrollo autónomo hacia una integración efectiva con los capitales imperialistas, y da lugar a un nuevo tipo de dependencia, mucho más radical que la que rigiera anteriormente».[1]

La misma expansión de la capacidad tecnológica y financiera acaecida en los países centrales genera la necesidad de subordinar nuevos territorios, ahora también en el campo de la actividad industrial. El proyecto de desarrollo endógeno choca entonces con la organización funcional del capitalismo mundial y su tendencia polarizante, donde las actividades industriales localizadas en las periferias; a decir de Samir Amín, «funcionan como subcontratistas del capital dominante».[2] Esto no significa que los intereses de la burguesía latinoamericana sean menguados, sino que encuentran plena realización en el marco de esta subordinación.

Las fuerzas emancipadoras encuentran aquí un nuevo argumento que se viene a sumar a las muchas razones que fundamentan el socialismo: la superación de la dependencia económica, requisito imprescindible para alcanzar un bienestar duradero, será imposible bajo el capitalismo. Esto era aún más evidente en el caso de Cuba, donde no hubo un intento serio de industrialización, a diferencia de otros países (Brasil, Argentina, México). Su dependencia era pasmosa, así como la ligazón entre sus clases dominantes y los intereses del imperialismo norteamericano. La política de la Revolución demostró muy rápidamente las enormes posibilidades que generaba, para el bienestar de las mayorías, una nueva forma de organización social. Incluso en términos de la industrialización del país, en el marco del experimento de los primeros años, a pesar de diversos errores y dificultades que hubo de enfrentar, se ampliaron extraordinariamente los limitados avances de la etapa anterior.[3]

Sin embargo, desde entonces Cuba no ha logrado superar su condición de país subdesarrollado. Sucede que, además de los fuertes condicionamientos externos, la tesis de partida no es determinista. No afirma que una vez desarrolladas las instituciones socialistas alcanzaremos el desarrollo, ni identifica lo uno con lo otro. Solo dice que el socialismo es condición necesaria.

El desempeño del Che como dirigente político y funcionario gubernamental estuvo signado por la evaluación sistemática de la coherencia entre los principios socialistas, sus formas institucionales, la estrategia de desarrollo del país, la política industrial, sus instrumentos económicos, y las prácticas que los hacían valer. Desplegó una superación personal continua para ponerse a la altura de las metas trazadas, y buscó insuflar ese espíritu en cada espacio del país.

Son rasgos que sobreabundan en sus escritos y discursos, a contrapelo de un utopismo abstracto muy difundido como estereotipo de sus actitudes políticas. Mientras expone el proyecto de industrialización del país, afirma: «Este esquema de trabajo está constituido por ideas. Tenemos tareas concretas que realizar si queremos que todo se convierta en realidad».[4] «El cambio no se produce automáticamente en la conciencia –dice en El socialismo y el hombre en Cuba–, como no se produce tampoco en la economía».[5] También es problémica su visión acerca de los vínculos entre «el modelo de relaciones sociales de producción en la industria», y la «expansión planificada de las fuerzas productivas»: «un modelo inadecuado puede frenar, retrasar, burocratizar y transformar en un organismo anémico el aparato productivo».[6]

Por otro lado, tan pronto como nos desplazamos de un enfoque del socialismo como forma de organización social, al socialismo como transición, se produce un vuelco en la comprensión de nuestra tesis de partida. En el primer enfoque tenemos dos procesos diferenciados, y el resultado de uno (la implantación de una forma de organización social) sirve de base al otro (el desarrollo como fuente del bienestar social). En el segundo enfoque –el socialismo como transición– la creación de nuevas estructuras sociales, la formación de una nueva cultura y el logro del bienestar humano, son integrados como metas de un único proceso. Este es sin dudas, el enfoque privilegiado por el Che.

Resulta fundamental especificar el significado de las palabras, pues el término «desarrollo» tiende a remitir a los signos de progreso de las potencias centrales. Uno de los principales errores de los países del campo socialista, muy cuestionado por el Che en su tiempo, fue intentar emular la dinámica de producción y consumo capitalista, lo que implicaba jugar las reglas de sus rivales, en lugar de las propias. Hoy en día la perspectiva marxista acerca de la enajenación y el fetichismo ha sido enriquecida con el ecologismo, el feminismo, el indigenismo, de manera que el socialismo está en mejores condiciones de armar su visión del bienestar.

Che no despliega un punto de vista ecologista sobre la economía, algo poco habitual en aquella época; no obstante, es posible identificar elementos que aportan en esa dirección. Esto tiene mucho que ver con la relación que se da en el socialismo entre los objetivos y los métodos, entre los fines y los medios. Poner en el centro a los seres humanos implica regular la producción y el consumo en función de las necesidades sociales, una posibilidad impensable bajo los objetivos que rigen al capitalismo. La capacidad de reducir, ampliar o reorganizar de manera planificada la producción según metas impuestas por la sociedad es fundamental para establecer formas de actividad económica que garanticen la reproducción ecológica. Veamos algunas reflexiones del Che acerca del desarrollo de esta capacidad en la sociedad cubana de aquellos años.

Con el propósito de argumentar la diferencia entre el cálculo administrativo de la demanda según tasas históricas, y la planificación como proceso vivo y participativo de un país en revolución, plantea lo siguiente:

«cuando un país entra en revolución, cuando se produce la distribución de la riqueza, la redistribución, y cuando se va creando nuevas riquezas para beneficio de los que hoy todavía están en situación inferior al nivel de la población, hay que variar totalmente los aumentos y niveles históricos de consumo, porque, automóviles, no aumentarán en la misma cantidad; la gente que podía comprar automóviles fue, en buena parte, afectada por la Revolución, y el automóvil no produce; no nos interesa, en definitiva, que haya muchos más miles de automóviles.

Ahora, sí es importante, por ejemplo, camiones; la demanda de camiones aumentará, la demanda de tractores aumentará, y la demanda de artículos de consumo popular también aumentará, como ha aumentado de hecho […]

Todo eso va a provocar una presión distinta de la que nosotros estamos acostumbrados. Ya no va a ser el mismo consumo de arroz, ni va a tener la variación lógica que tenía cada año el consumo de arroz […]

Ahora el arroz tiene que ir aumentando constantemente, a ritmos acelerados, hasta que no queden desocupados en Cuba, es decir, hasta que todo el mundo haya alcanzado un nivel de ingresos parejo. Y entonces ya sí volverá a producirse, en el caso del arroz, un aumento del consumo que va a tener una similitud con el aumento histórico, es decir, el aumento del consumo producido por el aumento natural de la población. Pero todavía tenemos que llegar a eso, tenemos que hacer que coman todos los que no tienen comida, que tengan empleo todos los que no tienen empleo.

Esa es la diferencia entre el cálculo económico que puede hacerse de lo que va a pasar en un país, conociendo la cifra, y lo que tiene que pasar en un país cuando se está en revolución. Es decir, que el plan no solamente analiza las cifras, sino que el hombre está ahí, trabajando en el plan, el hombre es parte del plan y factor importantísimo de él. Prácticamente puede decirse que la Revolución es la que le da la tónica al plan.»[7]

En otro pasaje de su obra son muy nítidos los límites que pone a la dinámica de producción y consumo capitalista, a partir de un enfoque humanista:

«Precisa aclarar bien una cosa: no negamos la necesidad objetiva del estímulo material, sí somos renuentes a su uso como palanca impulsora fundamental. Consideramos que, en economía, este tipo de palanca adquiere rápidamente categoría per se y luego impone su fuerza en las relaciones entre los hombres. No hay que olvidarse que viene del capitalismo y está destinada a morir en el socialismo.

¿Cómo la haremos morir?

Poco a poco, mediante el gradual aumento de los bienes de consumo para el pueblo que hace innecesario este estímulo –nos contestan–. Y en esta concepción vemos una mecánica demasiado rígida. Bienes de consumo, esa es la consigna y la gran formadora, en definitiva, de conciencia para los defensores del otro sistema. Estímulo material directo y conciencia son términos contradictorios, en nuestro concepto».[8]

Estas afirmaciones, utilizadas de maneras descontextualizadas, condujeron en diversas ocasiones a interpretar que el Che niega la importancia de los bienes materiales. Por el contrario, en él cristaliza una síntesis muy poco común entre el humanista y el científico, el filósofo y el economista, entre lo político y lo técnico. En sus propuestas como pensador y dirigente existe un balance notorio entre los caminos para formar el hombre nuevo, la base material, y las relaciones entre ambos.

Esto último (las relaciones entre ambos caminos) es muy importante, porque define el carácter socialista de su aproximación al desarrollo. Es muy conocida la posición del Che acerca de la posibilidad en el socialismo de incorporar tecnologías, conocimientos científicos e incluso métodos administrativos del capitalismo, sin temor a la «contaminación ideológica». Su confianza viene dada por el despliegue de nuevas pautas sociales que estaba aconteciendo en la economía y en su relación con la sociedad. Los adelantos tecnológicos, los conocimientos científicos, los métodos administrativos pasan a jugar un papel distinto, al insertarse en un sistema de relaciones orientado hacia la satisfacción de las necesidades humanas. Por tanto, Che se dedica ampliamente a actualizarse acerca de las tendencias más adelantadas de la época y valorar las posibilidades de aplicarlas en Cuba,[9] al mismo tiempo que sostiene un trabajo creador sobre las formas de organización económica en el socialismo.

Sabe que la formación del hombre nuevo no está garantizada, que implica procesos de creación, evaluación, ajustes y desajustes. El Sistema Presupuestario de Financiamiento es una propuesta de transición que debía abrir el cauce a formas superiores. La presencia de una amplia centralización de las decisiones no son rasgos intrínsecos a este modelo, sino que fueron planteadas como mecanismos inevitables en el contexto de una insuficiente madurez del socialismo en Cuba. Che esbozó el camino del empoderamiento popular y de la capacidad de la clase trabajadora para conducir su propio destino. Elaboró fórmulas intermedias como las asambleas de producción, el Consejo Técnico Asesor, los balances anuales, el principio de discusión colectiva/decisión y responsabilidad únicas, y defendió el papel de las organizaciones políticas y de masas en el control de la administración y el otorgamiento de mayores potestades a las empresas mejor organizadas.[10]

En conclusión, el Che no solo cuestiona una relación automática entre las formas socialistas y la superación del subdesarrollo, sino que también problematiza las potencialidades de una determinada modalidad institucional para formar el hombre y la mujer nuevos. El empoderamiento popular, sumado a otros instrumentos de educación comunista y al control de las instituciones por fuerzas revolucionarias, debían configurar un proceso de desarrollo verdaderamente alternativo al capitalismo.

Decíamos más arriba que se ha relanzado una visión de desarrollo para Cuba en el mediano y largo plazo. Se argumenta oficialmente que el carácter socialista de este proceso vendrá dado por la propiedad estatal de los medios fundamentales de producción y la primacía de la planificación sobre el mercado. Pero se ha tomado como un supuesto que el funcionamiento del sector estatal apunta en una dirección socialista, o, por lo menos, no existe una agenda visible sobre cómo vincular el cambio cultural y el desarrollo técnico en este espacio social. Donde quiera que esa agenda sea retomada y relanzada, el Che tiene mucho que decir.

Quisiera concluir esta primera parte abordando la conexión entre desarrollo nacional e internacionalismo socialista. Hoy sabemos que las relaciones entre el centro y la periferia en el marco del capitalismo mundial son muy dinámicas. En la medida que el sistema crece en productividad y producto global surge la oportunidad de que algunos países subdesarrollados escalen posiciones. Esto genera la ilusión para muchos de que es posible construir un bienestar general y duradero en el marco del capitalismo, si se siguen determinados procedimientos, si se logra «hacer bien las cosas». Sin embargo, el sistema se basa en la concentración y toda concentración implica absorber las capacidades y recursos de otros, de manera que los países exitosos, incluidos los «recién llegados», siempre serán beneficiados, en forma directa o indirecta, con los procesos de acumulación por despojo.

Una vez que se abandona un alcance nacional estrecho de las metas del desarrollo se modifican nuestras conclusiones, pues la dinámica descrita es difícilmente justificable en lo ético. La única alternativa para alcanzar un desarrollo que no se base en el subdesarrollo de otros países es organizar la sociedad y la mundialidad sobre nuevas bases. El internacionalismo es tan necesario al socialismo como el oxígeno a los pulmones. Che plantea:

«El revolucionario, motor ideológico de la Revolución dentro de su partido, se consume en esa actividad ininterrumpida que no tiene más fin que la muerte, a menos que la construcción se logre en escala mundial. Si su afán de revolucionario se embota cuando las tareas más apremiantes se ven realizadas a escala local y se olvida del internacionalismo proletario, la revolución que dirige deja de ser una fuerza impulsora y se sume en una cómoda modorra, aprovechada por nuestros enemigos irreconciliables, el imperialismo, que gana terreno.»[11]

En Cuba se verifica hoy una atenuación del carácter antiimperialista y anticapitalista de nuestra política exterior, estimulada por un enfoque pragmático de la sobrevivencia. Un proceso similar, con respecto al internacionalismo, se verifica en las bases sociales. En ningún caso ello se fundamenta en la «cómoda modorra» de haber concluido las tareas más apremiantes, sino en la fuerza desintegradora de su inconclusión alargada en el tiempo.

Como resultado, muchos connacionales se encuentran desentendidos de los problemas del mundo, y otros ilusionados con las posibilidades del capitalismo para Cuba. Olvidan que difícilmente rebasemos, por ese camino, los tremendos obstáculos que impone el orden mundial a un país como el nuestro. Cierto que no hay nada escrito, pero se sostiene un principio fundamental: suponiendo que «afináramos bien el tiro» y lográramos «colarnos», ¿qué dignidad ofrecería un bienestar que se levante sobre tanta miseria?

La «multipolaridad» será insuficiente o imposible bajo el capitalismo, así que estamos ante una doble necesidad: superar el subdesarrollo y continuar aportando a un camino comunista para el mundo.

Notas

[1] Mauro Marini, Ruy. Subdesarrollo y revolución. Editorial Siglo XXI editores s.a., México, 1969. p. 18. Esta obra, ya clásica, ofrece un excelente punto de vista para profundizar en esta problemática.

[2] Citado en Roffinelli, Gabriela. La teoría del sistema capitalista mundial. Una aproximación al pensamiento de Samir Amin. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. p. 33.

[3] Che indica un crecimiento del siete por ciento anual en los primeros tres años después del triunfo de la Revolución para el sector industrial no azucarero. Véase Guevara, Ernesto Che. Memoria anual 1961–1962, en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo VI. Editorial José Martí, La Habana, 2015. p. 522.

[4] Guevara, Ernesto Che. Tareas industriales de la Revolución en los años venideros, en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo I. Editorial José Martí, La Habana, 2015. p. 124.

[5] Guevara, Ernesto Che. El socialismo y el hombre en Cuba. Ediciones Abril, La Habana, 2015. p. 33.

[6] Guevara, Ernesto Che. Memoria anual 1961–1962, en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo VI. Editorial José Martí, La Habana, 2015. pp. 516–517.

[7] Guevara, Ernesto Che. Conferencia en el curso de adiestramiento para trabajadores del Ministerio de Industrias, en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo III. Editorial José Martí, La Habana, 2015. pp. 182–183.

[8] Guevara, Ernesto Che. Sobre el sistema presupuestario de financiamiento, en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo I. Editorial José Martí, La Habana, 2015. pp. 169–170.

[9] Sentó las bases del sistema de innovación en el país, dirigió un proceso muy exitoso de capacitación de la fuerza de trabajo, estimuló los primeros pasos del país en la electrónica y la creación de maquinaria agrícola y bajo su dirección se fundaron muchos de los centros de investigación científica y tecnológica con los que hoy contamos. Orlando Borrego ofrece una excelente sistematización de estos aportes, y otros, en Che, el camino del Fuego, Imagen Contemporánea, La Habana, 2001.

[10] Véase textos como Discusión colectiva, decisión y responsabilidad únicas; Contra el burocratismo; El cuadro, columna vertebral de la Revolución; todos en Orlando Borrego Díaz (comp.). Che en la Revolución. Tomo I. Editorial José Martí, La Habana, 2015. También Memoria anual 1961–1962, en el tomo VI de la misma obra. Che, el camino del fuego, de Orlando Borrego, es también una obra de referencia en este tema.

[11] Che Guevara, Ernesto. El socialismo y el hombre en Cuba, op. cit., p. 41.

Declaración del Grupo Empresarial Tabacuba sobre pago en MLC a productores de Pinar del Río

Como parte de la visita de trabajo realizada por miembros del Consejo de Dirección del Grupo Empresarial Tabacuba, encabezada por su presidente, Marino Murillo Jorge, a unidades del sistema tabacalero en la provincia de Pinar del Río, se efectuó un encuentro con los directivos de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco (ABT) Hermanos Saíz el pasado día 14 de diciembre.

En ese marco, se discutieron temas asociados al desarrollo de la agroindustria tabacalera y a lograr mayor eficiencia, y no se hizo referencia a cambiar nada de lo discutido en asamblea con los productores, por lo que se recalca que los financiamientos a devengar a los productores por la entrega de tabaco serán honrados.

En días posteriores, la dirección de esta empresa, ubicada en el municipio de San Juan y Martínez, decidió detener, de manera incorrecta, el proceso de pago a algunos productores al retener 173 tarjetas en MLC que estaban en el sistema bancario. Esto originó declaraciones y preocupaciones por parte de varios productores tabacaleros.

El Grupo Empresarial Tabacuba ratifica el cumplimiento del compromiso pactado con los productores de tabaco, refrendado en el procedimiento discutido con ellos.

En el día de hoy el director de ABT Hermanos Saíz visitó la base productiva que tiene relación con este tema, dejando aclarada la situación y reiniciando el proceso de entrega de las tarjetas.

lunes, 20 de diciembre de 2021

Cuba abre más puertas a inversión extranjera con cooperativas agropecuarias

El sector agropecuario cubano tiene una elevada descapitalización y demanda de inyección de recursos, tecnologías e insumos.


En la nueva cartera de oportunidades de inversión, el sector más representado es el de la producción de alimentos con 166 proyectos.

Foto: Jorge Luis Baños/IPS

La nueva Cartera de oportunidades de negocios 2021-2022 de Cuba incluye, por primera vez, proyectos de inversión extranjera en los que las cooperativas agropecuarias podrán constituir partes negociadoras directas.

Con un total de 678 proyectos y considerado la publicación más útil para inversionistas extranjeros interesados en el mercado cubano, el portafolio incorpora un total de 166 propuestas del sector de la alimentación y, buena parte de ellos, de la esfera agroalimentaria.

El nuevo documento, aprobado por el Consejo de Ministros, incluye 175 más que en la edición precedente y están alineados a los ejes estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, dijo en noviembre pasado el ministro de Comercio Exterior y la Inversión extranjera, Rodrigo Malmierca.

En la nueva cartera, por primera ocasión, el sector más representado es el de la producción de alimentos (166 proyectos), unido a la inserción internacional, recursos naturales y el medio ambiente, la infraestructura, los potenciales humanos y de ciencia, tecnología e innovación.

Entre los principios de la política sectorial se encuentran la promoción de proyectos integrales agroindustriales y otros de menor alcance y monto de inversión, que tengan alta incidencia en el desarrollo local e incrementen las producciones de alimentos, fomenten la eficiencia y satisfagan las necesidades de financiamiento de toda la cadena.

A su vez, se debe propiciar el incremento de la calidad y competitividad de las diferentes formas de gestión y propiedad que operan en este sector, con el objetivo de sustituir importaciones e incrementar y diversificar las exportaciones.

El país  ha adoptado medidas específicas para estimular la inversión extranjera en la agricultura: utilizar un nuevo modelo de negocio que permita mayor facilidad y agilidad, en la forma del contrato de producción agrícola previsto en la Ley 118 de la Inversión Extranjera y la facultad del ministro del sector para autorizar los contratos de Asociación Económica Internacional (AEI).

Entre las pautas para la participación de las cooperativas agropecuarias se encuentran que la tierra no se transferirá en propiedad a la empresa mixta en ningún caso. En las asociaciones económicas internacionales el aporte de la parte cubana incluirá el derecho real de usufructo o de superficie.



La tierra no se transferirá en propiedad a la empresa mixta en ningún caso, se aclara entre las pautas para la participación de las cooperativas agropecuarias en negocios con inversión extranjera.

Modalidades para los negocios

Para participar en negocios con inversión extranjera, que podrá ser directa o indirecta, las cooperativas agropecuarias deben funcionar de forma estable y en condiciones económicas y productivas positivas.

En la primera, participan en las modalidades de inversión extranjera formando parte de una AEI. En caso de contrato de AEI o empresa mixta, no tienen la obligatoriedad de contar con una empresa estatal o sociedad mercantil de capital ciento por ciento cubano en la asociación.

En las AEI, la cooperativa participa como parte cubana, se le concederá la facultad para realizar actividades de comercio exterior, cuando cumpla los requisitos establecidos, de lo contrario, contratará a un tercero especializado en esta actividad.

Por otra parte, los aportes de derechos de superficie para actividades agroindustriales, construcción de instalaciones o de usufructo sobre la tierra para la actividad agrícola y/o forestal, estarán supeditados a la forma de cooperativa agropecuaria y la titularidad sobre la tierra.

La otra posibilidad, la indirecta, establece relaciones contractuales entre cooperativas agropecuarias y las modalidades de inversión extranjera y partir de contratos entidades estatales y de estas últimas, con las modalidades de inversión extranjera.

El universo de las cooperativas

A inicios de año existían en Cuba 4.818 cooperativas agropecuarias de tres tipos diferentes: de Créditos y Servicios (CCS), de Producción Agropecuaria (CPA) y Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), con un total de 497.517 integrantes, de acuerdo con el Ministerio de la Agricultura.

Como parte de las transformaciones en el sector, se consideró disolver unas 200 y fusionar cerca de 100.

Según la fuente, las 2.462 CCS, que cultivaban el 31.9 % de la superficie agrícola, aportaban por encima del 70 % de las viandas, hortalizas, maíz, fríjol, frutas y más 50 % de la leche. Las 869 CPA explotan el 8.2 % de tierra y las 1.487 UBPC, el 26.3 %.

Inversión foránea

Desde la promulgación de la Ley 118 de Inversión Extranjera, en 2014, Cuba aprobó 49 nuevos negocios en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y 244 fuera de ese enclave, mientras que desde noviembre de 2020 se dio luz verde a otros 15 negocios, de ellos tres en Mariel.

Según el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, actualmente poseen negocios con Cuba empresas de más de 40 países y existen negociaciones avanzadas de 40 nuevos proyectos que alcanzan los 4.000 millones de dólares.

La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) informó que existen en el país 318 negocios con capital extranjero, contra 211 en 2008 y 403 en 2002.

Al respecto, el economista Omar Everleny consideró en un artículo que si bien las cifras muestran una ascendencia positiva en el número de negocios, las autoridades deben acelerar el ritmo de aprobaciones, toda vez que hoy las cifras de inversión concreta resultan insuficientes.

(2021)

BAJO EL ROPAJE DE LA BUROCRACIA PUEDEN ESTAR LOS PALOS EN LA RUEDA

Seré breve, puesto que sobre los efectos nocivos de la burocracia, se han escrito innumerables trabajos periodísticos y hasta se han hecho programas televisivos y fílmicos, gráficos y otros. Sus matices o proyección, pueden haber sido  humorísticos, críticos y hasta informativos. 

Durante mi modesto accionar revolucionario en la Década de los 50, conocimos en el marco de la “Sección Obrera”, que el movimiento obrero podía apelar al “paso de jicotea”, al de “brazos caídos” como un método de lucha colectiva contra la Dictadura, pues encubiertamente no eran solo la distribución de la propaganda revolucionaria, la venta de bonos, el acopio de medicinas, ropa y vituallas, armas y municiones en casos puntuales para la Sierra, así como contar con casas de seguridad para proteger combatientes; así como  más drásticamente, en paralelo, los “mítines relámpagos”, los llamados a la huelga revolucionaria; secretamente aprovechando la fachada propicia, “las tareas de inteligencia revolucionaria” para apoyar inclusive los enfrentamientos, el petardo en el lugar idóneo, la acción y el sabotaje. 

Hoy cuando nuestro Presidente, ha dicho con toda razón “que nos han tirado no solo a matar, sino a desaparecernos”, debemos tener los ojos y oídos muy abiertos. No podemos confiarnos, pueden haber simuladores que pongan “palos en la rueda” llevados por diversas motivaciones y en el peor de los casos llevados por intensiones corruptas, obstruir ($), con el fin de entorpecer la aplicación de nuevas medidas conducentes a salir del fantasma de la inflación. 

La Tarea Económica que son hoy estratégicas:

·        La apertura de Inversión extranjera es fundamental: no debe tener procesos dilatados sin justificación, los equipos de evaluación deben estar bien preparados, deben estar conscientes que es pecado mortal el marear injustificadamente a los inversores con actividades y trámites no necesarios. La filosofía de trabajo debe ser, de entrega total a esa tarea, como lo hicimos los fundadores del BANCEC-MINCEX al inicio de lo Década del 60 bajo la dirección del Che, “no dejando que se parara lo que está andando y echar a andar lo que está parado por insuficiencias de su consumo productivo” y agregando actualmente “ el crear nuevas capacidades”, para pertrechar y diversificar nuestra producción y servicios hoy donde hay una demanda no satisfecha;

·        La apertura e incorporación de nuevos actores económicos: como complemento de una nueva política económica es más que fundamental, -como una única Economía- teniendo a la Empresa Nacional Socialista como su eslabón principal, como su referente. Hace falta en la misma, barrer con mentes anquilosadas, amaestradas, sean militantes o no, siempre escogiendo al más útil por su capacidad y confiabilidad y no al que solo ejecuta solo aquello que es decidido en niveles superiores. Debe haber iniciativa, valentía, creatividad, pensar como País, no tener quijadas de cristal ante lo que debe decidir. El bisturí aquí debe ser aplicado cuando corresponda. Es importante, que el tránsito de los nuevos actores económicos aprobados por el MEP, debe transcurra sin dilataciones injustificadas, sin amputaciones a facultadas ya aprobadas por el nivel de aprobación que en algunos casos parece que se ha intentado, ahí pueden estar palos en la rueda, intentos de obstruir buscando dádivas o simplemente por autosuficiencias. No podemos confiarnos porque eso dilata y obstruye;

·        Propongo: que el   MINCEX y el MEP como nivel de aprobación en lo que le corresponda, auditen la puesta en explotación y la asimilación de capacidades de las nuevas capacidades esperadas de los nuevos actores económicos, controlen si se han respetado las normativas, y si los niveles que tramitan se han comportado correctamente, que están bien calificados y sí los tiempos de tramitar cada proyecto aprobado han sido respetados. La Empresa Nacional Socialista debe jugar su papel y debe ser supervisada. LA TAREA DEBE SER SUPERVISAR EN CADA CASO “ LA OBTENCIÓN DE RESULTADOS”;

 Hasta la victoria siempre,

 Cordialmente

 

Copia visa Lic. Dionisio Andrés Soto Arado

Economista - comunicador social - fundador de BANCEC-MINCEX - miembro fundador de la ANEC y ACCS- combatiente LC - Jubilado de JUCEPLAN

Tfno. CTT: 537 637 7266 / Móvil. 535 293 8721 / privado 537 637 7103

E-mail: asoto@cubarte.cult.cu / asoto091037@gmail.com / ctt.reservehouses@gmail.com / asoto091037@yahoo.es 

Web: www.caribbeantraveltour.com.

¿Cómo marchan las 63 medidas para dinamizar la agricultura?

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Angélica Arce Montero, Lissett Izquierdo Ferrer, Andy Jorge Blanco, Irene Pérez, Cubadebate

 


Ydael Pérez Brito, ministro de la Agricultura. Foto: Asamblea Nacional Cuba.

Sobre cómo marcha la implementación de las 63 medidas aprobadas para potenciar la producción de alimentos ofreció información este martes el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, a diputados reunidos como parte de las actividades previas al Octavo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su novena legislatura.

En cuanto al sistema empresarial agroindustrial municipal, el ministro explicó que se propone, como parte del proceso de descentralización empresarial, que la actividad de 35 entidades en 31 municipios responda a la localidad. De ahí que será facultad del Consejo de Administración Municipal su diseño y organización.

De acuerdo con el informe, se trabaja en el perfeccionamiento de las OSDE y en la pertinencia de un grupo de ellas.

Igualmente, la dirección de la agricultura urbana y suburbana identificó que existen alrededor de 60 unidades empresariales de base con condiciones para pasar a granjas urbanas, convirtiéndose en empresas o mipymes estatales.

Entre las decisiones aprobadas está el nuevo concepto de productor agropecuario, considerado la persona natural que realiza una actividad económica vinculada con la producción agropecuaria, azucarera o forestal, sin ser propietario o usufructuario de tierras y que forma parte de la base productiva.

El ministro informó que se trabaja para, en la medida del financiamiento disponible, priorizar la producción de leche, maíz, arroz y frijol, y se ejecutan subsidios temporales destinados a las producciones de café, maíz, arroz, tomate y leche.

Por otra parte, se creó la banca de fomento agropecuario, con un capital de 1 800 millones de pesos destinados a la producción porcina, la ganadería vacuna y los cultivos de arroz, plátano, yuca y guayaba.

El informe presentado por Pérez Brito precisa los destinos de los créditos otorgados por la banca de fomento, con 588 664 000 pesos para:

  • arroz: 281 073 000 pesos
  • plátano: 136 494 000 pesos
  • yuca: 25 924 000 pesos
  • guayaba: 53 896 000 pesos
  • porcino: 38 034 000 pesos
  • ganado vacuno: 53 233 000 pesos

Se han aprobado 252 créditos, 153 más que al cierre de octubre.

El ministro informó que el seguro para producciones pecuarias se encuentra en fase de implementación, y que se elaborará un plan de reestructuración de las deudas bancarias presupuestarias de las empresas con cierre en septiembre de 2021.

“Se reestructurarán, en primer orden, las deudas bancarias y presupuestarias de aquellas empresas más afectadas”, dijo.

Otra medida implementada es la reducción de las tarifas de agua y electricidad. Igualmente, disminuyó la tasa impositiva sobre ingresos personales de un 5% a un 2%, y bajaron los precios de algunos insumos, entre ellos los bioproductos.

En cuanto a las inversiones para la exportación y sustitución de importaciones, el ministro señaló que se priorizan los financiamientos para la puesta en explotación de las plantas de bioproductos de La Habana y Villa Clara, y la modernización de la planta de inyectables del grupo empresarial Labiofam.

Programa de granos, cultivos varios, cítricos y frutales: Se asegura la importación de equipamiento y tecnologías de riego por el crédito saudí (95 máquinas de riego, 77 enrolladoras y 18 sistemas de riego por goteo).

Se amplió la gama de productos para la importación, y entre los más vendidos están los piensos, botas PVC, machetes, neumáticos, puntillas, detergentes y desinfectantes.

Como parte del nuevo paquete normativo, se aprobó la participación directa e indirecta de las cooperativas en los proyectos con inversión extranjera. Hasta la fecha se han realizado 158 contratos, por 15 319 000 dólares.

El desafío del autoabastecimiento alimentario municipal es lograr las 30 libras agrícolas y 5 kg de proteína animal per cápita mensualmente. En el caso de las viandas, se trata de garantizar productos como plátano, malanga, boniato y yuca.

Sobre el programa de agricultura urbana, suburbana y familiar, se conocó que en 2021 se construyeron 911 nuevos organopónicos y 980 000 patios fueron sembrados.

Ganadería bovina: El plan de siembra de la base alimentaria que incluye pastos, otros forrajes y caña para la recuperación de la ganadería cerró al 85.2%, lo cual fue insuficiente.

En cuanto a las decisiones aprobadas para estimular la producción de leche, el ministro de la Agricultura mencionó la modificación del precio de acopio de la lecha fresca (20 CUP por litro).

Otras decisiones apuntan al reordenamiento del sistema cooperativo y agropecuario para que se exprese su potencial productivo.

De las 4 818 cooperativas existentes, 3 206 (67%) presentan una situación económica desfavorable. Se han disuelto 105 cooperativas y 39 se han fusionado.

Sobre la comercialización, Pérez Brito recordó que la nueva política de comercialización de productos agropecuarios flexibiliza la concurrencia de los productores al mercado, una vez cumplido su contrato.

También se acordó exigir que en las compras a los productores se demuestre la capacidad financiera para el pago de forma inmediata, una medida que busca resolver definitivamente los añejos problemas con los impagos.

En la búsqueda para conquistar la soberanía alimentaria y nutricional, la entrega de tierras juega un papel importante.

El ministro dijo que se han radicado 50 726 solicitudes, aunque persiste la dilación en el cumplimiento de los términos establecidos para el proceso y la resistencia de quienes administran y gestionan la tierra para su entrega en usufructo. 

También hay falta de exigencia y control del tema por los delegados municipales y provinciales de la Agricultura. Las provincias más rezagadas son La Habana, Artemisa, Mayabeque, Villa Clara, Holguín, Granma y Guantánamo.

El ministro destacó la participación activa de científicos, académicos y expertos de diferentes sectores en la definición de las medidas aprobadas para el desarrollo del sector.

Entre los retos y desafíos recogidos en el informe están:

  • Contribuir a la consolidación del plan de soberanía alimentaria y educación nutricional con el cumplimiento de las 63 medidas aprobadas.
  • Priorizar el programa de agricultura urbana, suburbana, la soberanía alimentaria y educación nutricional, así como la siembra de patios y parcelas.
  • Avanzar en el desarrollo de la minindustria y en la ejecución de proyectos de desarrollo local.
  • Fortalecer el control sobre el uso y tenencia de la tierra y la atención a los usufructuarios.
  • Priorizar la atención a los polos productivos, incrementando el área en explotación y el fomento de nuevos polos.
  • Potenciar el incremento de las producciones para la exportación y su diversificación.

Manuel Sobrino Martínez, ministro de la Industria Alimentaria. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Al intervenir ante la Asamblea, el ministro de la Industria Alimentaria, Manuel Sobrino Martínez, señaló que además de la compleja situación económica del país, existen una deficiente gestión empresarial, mala contratación, impagos a productores y otros problemas subjetivos.

El diputado Emilio Interian Rodríguez comentó que en estas 63 medidas se han visto cuestiones propuestas hace varios años: “El productor se ha convertido en el eslabón más importante de la cadena”.

Señaló que la producción porcina en Cuba está totalmente deprimida, por lo que se requiere de un análisis más profundo y detallado sobre el tema.

“Si queremos mantener un sistema de crianza intensivo necesitamos de nuestra genética, los piensos y materias primas”.

El legislador Sergio Rodríguez Morales dijo que, sin justificar las insuficiencias en el sector, ciertamente hay complejidades en la producción agropecuaria, por el impacto del cambio climático y la falta de fuerza laboral y de insumos.  

Por su parte, el diputado Luis Velázquez Pérez destacó que la Academia de Ciencias de Cuba ha trabajado para dinamizar la industria alimentaria desde la ciencia con la participación de expertos, productores, profesores.

“El reto mayor es que el campo sea atractivo y aumenten los productores”, comentó.

La diputada Marta Wilson González, ministra-presidente del Banco Central de Cuba, reconoció que se requiere un mayor vínculo con los productores, para conocer sus necesidades de financiamiento.  

El viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca llamó a identificar nuevamente las reservas existentes, porque producir alimentos en Cuba es una necesidad, teniendo en cuenta los millones de dólares que se destinan anualmente para su importación. La principal tarea hoy, insistió, está en la producción de alimentos.

Los legisladores se reúnen en el Palacio de La Habana, como parte de las actividades previas al Octavo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su novena legislatura. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, los legisladores se reúnen en el Palacio de La Habana. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Diputados durante las actividades previas al Octavo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su novena legislatura. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Inversión extranjera: “Pese a las acciones desarrolladas, no se han logrado los resultados deseados”

 Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Angélica Arce Montero, Lissett Izquierdo Ferrer, Andy Jorge Blanco, Irene Pérez

 

Rodrigo Malmierca Díaz, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Rodrigo Malmierca Díaz, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, reconoció que “a pesar de las acciones desarrolladas, no se han logrado los resultados deseados” en la aplicación de la ley sobre la inversión extranjera, en vigor desde 2014. 

Entre las dificultades, el ministro mencionó este lunes en una intervención ante los diputados las relacionadas con la concepción de los proyectos, insuficiente preparación de las oportunidades y una promoción poco intencionada y efectiva.

En sentido general ‒explicó Malmierca Díaz‒, se ha cumplido con los plazos para la aprobación de los proyectos, siendo en la etapa de negociación y preparación de los expedientes donde aparecen “las demoras más significativas”. 

También se refirió a las deficiencias en la documentación de los proyectos (incompleta y con errores), lo cual implica interrumpir su análisis, dilatando los procesos de aprobación.

A esas insuficiencias se ha sumado el impacto de la covid-19 y del recrudecimiento del bloqueo en la incorporación de nuevos proyectos. El ministro informó que en estos dos últimos años solo se han aprobado 47 nuevos negocios, y de ellos apenas 25 se han podido constituir. 

Además de las demoras de los socios y partes extranjeras para viajar a Cuba, ha habido muchas dificultades con la transferencia del dinero para iniciar la inversión debido a los efectos extraterritoriales del bloqueo.  

Malmierca precisó que en estos siete años de la nueva ley se han aprobado 285 nuevos negocios, 49 ubicados en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, y 29 reinversiones. 

Actualmente hay en Cuba 302 negocios con inversión extranjera: 104 empresas mixtas, 54 empresas de capital totalmente extranjero y 144 contratos de asociación económica internacional, relacionados con los sectores del turismo, alimentos, energía e industria ligera.

El ministro Comercio Exterior y la Inversión Extranjera destacó la inclusión de condiciones favorables apreciadas como atractivas para la inversión extranjera, y citó los incentivos fiscales adicionales para negocios vinculados con las fuentes renovables de energía

No obstante, se mantiene como una de las principales insatisfacciones de los inversionistas la obligación de contratar a través de una entidad empleadora.

Durante estos años se han realizado múltiples adecuaciones a los principios generales y sectoriales de esta actividad, entre ellos: 

a) Incorporación de nuevos principios (bancario-financiero, redes hidráulicas y sanitarias, telecomunicaciones, TIC y cultura, audiovisual y de seguros). 

b) Actualización de principios sectoriales, buscando mayor claridad y flexibilidad. 

c) Adecuación del principio que dispone la participación cubana mayoritaria en determinados sectores, eliminando esta restricción para turismo, biotecnología y comercio mayorista.

d) Introducción de principios sobre inversiones en infraestructuras con financiamiento a largo plazo; aprovechamiento de las fuentes renovables de energía y posibilidad de potenciar negocios de menor alcance y montos de inversión.

e) Eliminación de la política restrictiva respecto al establecimiento de cuentas bancarias en el exterior. 

f) Aprobación en 2016 de los principios para la participación de la inversión extranjera en negocios con cooperativas agropecuarias. En el presente año se adecuaron los principios relativos a la vinculación del capital extranjero con las formas no estatales, en correspondencia con el perfeccionamiento de los actores económicos.

Malmierca recordó que, a partir de la unificación monetaria, se eliminó el CUC y con ello quedó implementado lo previsto en las disposiciones transitorias de la Ley 118. Desde esa fecha, las empresas que operaban en CUC pasaron a operar en CUP, con excepción de las establecidas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel. 

La flexibilización de las normativas para simplificar y agilizar los procesos, y la descentralización de facultades de autorización de nuevos negocios, son otras acciones desarrolladas con el objetivo de atraer mayor cantidad de inversores al país. 

También se creó el año pasado la ventanilla única de la inversión extranjera, que da respuesta a los planteamientos de inversionistas nacionales y extranjeros en lo referido a los procedimientos y trámites para la aprobación, constitución y operatividad de los negocios. 

¿Qué problemas afectan la atracción de inversión extranjera?

Los legisladores se reúnen en el Palacio de La Habana, como parte de las actividades previas al Octavo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su IX Legislatura. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

El ministro expuso los principales problemas que inciden en la atracción de inversión extranjera, considerada una actividad fundamental para el desarrollo de la economía cubana.

  1. Calificación de Cuba como país de alto riesgo. 
  • Las relaciones con Estados Unidos, marcadas por la persistencia y recrudecimiento del bloqueo, en cuyo soporte legal se encuentran disposiciones de naturaleza extraterritorial. 
  • Elevados niveles de endeudamiento del país (influyen negativamente en la calificación del riesgo país, en el desempeño de los negocios, en el acceso a créditos externos y en que los socios extranjeros puedan expatriar regularmente sus dividendos). 
  1. En la economía cubana prevalecen características que resultan desestimulantes para la inversión extranjera y afectan el funcionamiento de los negocios, incluyendo su capacidad de encadenarse con el resto de la economía. 

a) Problemas de convertibilidad del peso cubano. 

b) Costos de bienes y servicios en el país que no resultan competitivos.

c) Déficit de capacidad constructiva y problemas en la ejecución de los procesos inversionistas. 

d) Poco desarrollo del sistema financiero cubano y ausencia de un mercado financiero interno al que pueda acceder la inversión extranjera con facilidad.

e) Retraso de Cuba en materia de automatización de los procesos y conectividad. 

3. La política hacia el capital extranjero contiene principios que no son afines a los intereses planteados por los inversionistas foráneos. 

a) Imposibilidad de contratar directamente al personal y problemas en el funcionamiento de las empleadoras. 

b) No transferencia en propiedad de determinados bienes a las modalidades de inversión extranjera.

c) Restricciones para el uso de garantías externas que comprometan la retención de flujos en bancos en el exterior. 

d) Restricción de la inversión extranjera para participar en el mercado minorista. 

e) Imposibilidad del personal extranjero que labora como directivo o técnico en las modalidades de inversión extranjera de adquirir determinados bienes.

f) Definición de términos de vigencia de los negocios, en contraposición con la pretensión de los empresarios extranjeros de crear empresas que no desaparecen, a menos que quiebren o sucedan otros imponderables.

g) Limitación de la inversión extranjera directa a actividades que tengan capacidad de generar ingresos en MLC para asegurar la sostenibilidad financiera en divisas del proyecto. Esto excluye la construcción o reparación de carreteras, viales e infraestructuras asociadas, el transporte público y la construcción de viviendas, entre otros.

4. Errores y deficiencias en el trabajo de los organismos, entidades y empresas vinculados a la inversión extranjera.

a) Insuficiente preparación del personal que atiende la actividad y de los grupos negociadores a nivel de empresas y grupos empresariales.

b) Dilatados procesos de negociación con inversionistas extranjeros. 

c) Complejo y extenso proceso de aprobación de los negocios con capital extranjero. 

d) Demoras en la culminación de los estudios económicos por falta de información y errores. Dificultades y errores en los documentos de los expedientes (despejes legales y catastro de los terrenos y documentos jurídicos). 

e) Concepción incorrecta de proyectos con inversión extranjera. 

f) Se ha dado poco espacio a los territorios para atraer inversión extranjera, lo que se ha venido revertiendo en el último año, pero aún es insuficiente. 

g) La promoción que se realiza no es lo suficientemente proactiva ni intencionada. 

h) Se ha prestado poca atención al trabajo de promoción dirigido de manera particular hacia los inversionistas extranjeros establecidos en el país con el fin de lograr mayores montos de reinversión. 

Malmierca reconoció que “el poco avance no es atribuible solo a las dificultades generadas por el bloqueo y, en los últimos dos años, por la crisis internacional derivada de la pandemia de covid-19, sino también a factores de índole interna”. 

Reiteró la necesidad de incrementar los flujos de inversión extranjera directa y elevar su participación en el PIB, “lo que implica mejorar las condiciones de Cuba como plaza de inversión y perfeccionar el proceso de promoción y atracción del capital foráneo a todos los niveles”. 

“Queda trabajo por hacer en materia de facilitar la tramitación de permisos, licencias y autorizaciones; pero al mismo tiempo de erradicar prejuicios en la mentalidad de empresarios, cuadros y funcionarios. Sin embargo, la atracción de inversiones no puede realizarse sacrificando soberanía, ni renunciando a esencias del modelo socialista”. 

Otro punto destacado por el ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera fue la urgencia de evaluar profundamente y de manera integral las medidas que pueden adoptarse. “Son cuestiones de carácter político, que requieren de la adopción de decisiones en correspondencia”. 

Sobre la cooperación internacional, que cuenta desde abril de este año con un decreto ley y varias normas, recordó lo refrendado en los artículos 63 y 64 de la Constitución: 

  • “Continuar desarrollando la cooperación que Cuba ofrece, como expresión de la solidaridad internacional... de manera sostenible y bajo el criterio de compartir los gastos con los beneficiarios”.
  • “Promover la cooperación internacional que Cuba recibe, destinada a la captación de recursos financieros externos y tecnologías...”.

El ministro comentó que se emitió la Cartera de Gestión de la Cooperación que Cuba Recibe, que incluye 912 proyectos valorados en 465 millones de dólares. 

  • 74.1% de los proyectos tributan al desarrollo local.
  • Territorios con mayor cantidad de propuestas: La Habana, Santiago de Cuba, Pinar del Río y Cienfuegos. 

Malmierca Díaz puntualizó que se trabaja en la actualización de esa cartera, que debe culminarse en febrero.

En mayo último se creó y está funcionando el Comité de Gestión y Aprobación de Programas y Proyectos para la Cooperación que Cuba Recibe. En lo que va de año se han aprobado 50 nuevos proyectos, por un monto de 137.7 millones de dólares, en los sectores agroalimentario, hidráulico, salud, energía y medio ambiente. 

El ministro explicó que de manera particular fueron atendidos los proyectos que tributan al sector agrícola, aunque los resultados están aún lejos de lo previsto. En el tercer trimestre se logró duplicar los bienes importados. 

Durante el año se dio prioridad a los ofrecimientos para enfrentar la covid-19 y se aplicaron los principios y procedimientos previstos en las nuevas regulaciones, que responsabilizan al Mincex con la aprobación de estas acciones en etapas de emergencias o desastres naturales. 

Entre los principales recursos donados, Malmierca mencionó los medios de protección, jeringuillas, módulos de alimentos y equipos como ventiladores pulmonares y concentradores de oxígeno.

Por otra parte, destacó que Cuba ofrece su cooperación en 74 países, donde laboran 29 954 colaboradores cubanos, mientras que 8 599 estudiantes extranjeros se forman en la Isla.  

Consideró que, aunque es pronto para evaluar el impacto real del nuevo decreto, “se observan algunos avances a partir de que se crea un ambiente más flexible para que se desarrollen acciones y un escenario más favorable para que los donantes destinen sus recursos a nuestro país”. 

“Los desafíos continúan siendo muchos. Se ha logrado que los nuevos proyectos de cooperación tengan un enfoque más integral y de sostenibilidad, con objetivos más concretos y tangibles, pero no se han obtenido los mismos resultados con algunos que ya existían. La ejecución de la actividad sigue estando por debajo de lo necesario en sectores claves”, afirmó.

Diputados: Cómo desenredar la madeja

Tras la exhaustiva exposición del ministro Rodrigo Malmierca Díaz, el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo Hernández, pidió a los diputados ofrecer propuestas sobre cómo solucionar los problemas internos que frenan la inversión extranjera, cuyo desarrollo es vital para el país. 

La diputada por el municipio de Bauta, Ana Teresa Igarza, fue la primera en tomar la palabra. En su opinión, las principales dificultades no transitan por soberanía y política en la negociación, sino por la falta de agilidad en la tramitación de negocios. 

“Un elemento clave es saber seleccionar al socio, que tenga la suficiente liquidez y claridad del negocio. Además, verificar la disponibilidad de materiales y los precios para la inversión, así como capacitar cada vez más a los inversionistas para la exportación”, consideró.

Subrayó que se debe concientizar la importancia que tiene la inversión extranjera para el desarrollo de la nación. “Es una necesidad lograr el cambio de mentalidad”.

Con ese criterio coincidió la diputada Marcy Reynoso, de Los Palacios (Pinar de Río), aunque agregó que si no se educa a las partes no puede existir un cambio de mentalidad. “Hay que dar respuestas tempranas, claras, y hacerlo todo sobre la base de la legalidad”.

Se debe resaltar la identidad nacional en cada negocio, “sobre todo en buscar bienes y servicios que sean beneficiosos para el pueblo”, dijo.

Sobre la agricultura, una de las actividades que más demanda inversión extranjera, pero donde se aprecian dilaciones, el legislador Ydael Pérez, ministro del sector, manifestó que se han aprobado varios proyectos que apuntan a la producción directa en el surco.

Liván Arronte, ministro de Energía y Minas, informó que se trabaja en una gran cantidad de proyectos en etapa de negociación, “que deben tener un mayor desarrollo cuando se resuelvan problemas relacionados con la forma ejecutaria y financiera de estos”, a los cuales se les debe dar solución en los próximos meses “para desarrollar aún más las fuentes de energía”.

Eloy Álvarez Martínez, ministro de Industrias, comentó que actualmente se trabaja en 26 negocios, seis de ellos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel. “Hay que lograr que esa inversión transforme la industria, convirtiendo los problemas en retos para el desarrollo”, apuntó.

El diputado Víctor Manuel Lemagne señaló que tiene que haber rigor en la contratación, en los resultados, “que la parte cubana logre un mayor protagonismo, además de lograr el debido encadenamiento productivo”.

A juicio de Ania María Aparicio, diputada por Cifuentes, Villa Clara, las dificultades aparecen cuando no toda la concepción del proyecto llega a la base. “Debe existir una retroalimentación sobre por dónde avanzan esos proyectos, cuáles son los aportes, dónde está el terreno en que se va a montar el proyecto. Se debe implicar a todos los actores desde la base”.

El legislador Fernando González Llort, Héroe de la República, resaltó la necesidad de fomentar los pequeños proyectos de cooperación solidaria en los municipios, a partir de la aprobación del Decreto Ley No.16 sobre la cooperación internacional. 

“Se ha ido ganando en organización y hemos logrado una mayor eficiencia en todos los proyectos que contribuyen al desarrollo local”, afirmó. 

José Luis Toledo Santander, diputado por Plaza de la Revolución, llamó a la reflexión en torno al hecho de que a siete años de implementada la Ley de Inversión Extranjera, “aún no se ha podido solucionar los problemas en el sector”.

Por su parte, Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, insistió en que uno de los elementos que frenan nuestra economía es el déficit de divisas.

“Este año el país se plantea unos 13 000 millones de dólares en exportaciones. Para ello hay que cumplir la esencia de la ley de inversión, seguir pensando en una diversificación a otro grupo de sectores de la economía y continuar expandiendo el proceso de exportación mediante la inversión extranjera”, dijo.

Beatriz Johnson Urrutia, de Santiago de Cuba, destacó el papel de los Gobiernos locales en la gestión de proyectos, la vinculación con las universidades y la necesidad del intercambio constante con la dirección de los proyectos de inversión extranjera.

Según Alejandro Gil Fernandéz, ministro de Economía y Planificación, se necesita una inversión extranjera, pero no cualquiera.

“Tenemos nuestras características y un compromiso de desarrollo socioeconómico, el cual debe jugar un papel, de acuerdo con los sectores estratégicos de la economía.

“Si no logramos el encadenamiento necesario hacia lo interno de la producción nacional, no lograremos el objetivo”, advirtió.

El también vice primer ministro recordó que se debe identificar las potenciales de esa empresa mixta para la exportación, disminuir al máximo el componente importado, buscar la forma de que adquieran los productos en el país y que la inversión extranjera se amortigüe con sus ingresos.

“Debemos considerar a la inversión extranjera no solo por el monto de inversión, sino por el valor agregado que le da a la economía y cómo nos preparamos para utilizar esos recursos en función del desarrollo interno de nuestro país”, afirmó.

Por último, señaló que se debe apostar por el mecanismo de incentivos fiscales para la atracción de capital extranjero.

El presidente de la Asamblea Nacional dijo que las opiniones planteadas por los diputados deberán ser revisadas. Además, se hará un plan concreto y de su seguimiento estará encargada la Comisión de Asuntos Económicos.

Informó que a finales del próximo año, se expondrá ante el Parlamento las transformaciones realizadas y se evaluará en lo que se ha avanzado desde ahora.

El ministro Rodrigo Malmierca Díaz tomó la palabra nuevamente y dijo estar de acuerdo con las intervenciones. Añadió que ya se trabaja en algunas líneas como las planteadas por Alejandro Gil Fernández y Fernando González Llort.

Díaz-Canel: Necesitamos calidad en los equipos negociadores

Díaz-Canel señaló la responsabilidad del Mincex en lograr que se cumplan sus funciones estatales. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

El presidente cubano, Miguel Diaz-Canel Bermúdez, centró su análisis en los equipos negociadores, en los que se precisa que haya personas que dominen todos los elementos del derecho internacional y el comercial.

Para el avance de cualquier proyecto de inversión extranjera ‒dijo‒, lo fundamental es la calidad de ese equipo. “Si no hacemos un buen contrato, no quedará bien establecido lo que le corresponde a cada una de las partes y después tendremos problemas de ejecución”.

“En la práctica internacional nos damos cuenta de que nosotros estamos al revés. Porque entre los que vienen a negociar con nosotros hay uno o dos dirigentes y varios juristas, y en nuestros equipos hay tres o cuatro dirigentes y un jurista; incluso, a veces no va ninguno”.

El mandatario criticó que el hecho de que, pese a la existencia de un programa para cambiar esa práctica, no se ha avanzado lo suficiente.

También se refirió a la agilidad en los proyectos y opinó que, más allá de las trabas, hay un asunto fundamental relacionado con el seguimiento por los  implicados en concretar un proyecto, lo mismo de inversión que de cooperación. 

“A veces, esperamos que el ritmo lo ponga la parte extranjera. Y eso lleva insistencia y comunicación constante. Cada vez que logramos fomentar un proyecto, hay que concretarlo en el menor tiempo posible”, dijo.

También señaló la responsabilidad del Mincex en lograr que se cumplan sus funciones estatales, en lo que también intervienen todas las entidades involucradas. 

En cuanto a la orientación de los proyectos de colaboración extranjera, el presidente cubano subrayó la necesidad de enfocar el dinero en los insumos y tecnologías necesarios para el desarrollo de los sectores, lo que significa dar prioridad a aquello que tenga un impacto productivo.

En video, la presentación