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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 9 de agosto de 2022

La medicina de la inflación, una inocentada que amenaza al progreso

Este es un artículo de opinión de Anis Chowdhury y Jomo Kwame Sundaram. Chowdhury es un exprofesor de economía de la Universidad Occidental de Sídney y ocupó altos cargos en la ONU. Kwame Sundaram es un exprofesor de economía y ex secretario general adjunto de la ONU para el Desarrollo Económico.


Supeditar la respuesta a la compleja crisis actual al dogma de contener la inflación, lleva a la economía mundial al borde de la recesión. Imagen: Apufat

SÍDNEY / KUALA LUMPUR – La economía mundial está al borde de la recesión, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). La guerra en Ucrania y las sanciones contra Rusia han frenado la recuperación tras la pandemia de covid-19.

Más de 80 bancos centrales ya han subido los tipos de interés en lo que va de año. Salvo el gobernador del Banco de Japón, los líderes de los bancos centrales han reaccionado a la inflación subiendo las tasas de interés. Por lo tanto, la estanflación es cada vez más probable, ya que el aumento de los tipos de interés ralentiza la economía, pero no aplaca la inflación impulsada por los costes de la oferta.

El giro del FMI que no se explica

El economista jefe del FMI ha advertido recientemente que la inflación en los niveles actuales representa un claro riesgo para la estabilidad macroeconómica presente y futura, y que volver a situarla en los objetivos del banco central debería ser la máxima prioridad de los responsables políticos.

Aunque reconoce los costes a corto plazo de la subida de los tipos de interés, nunca se ha molestado en explicar por qué los objetivos de inflación deben considerarse sacrosantos independientemente de las circunstancias. La mera afirmación de que la inflación será más costosa si no se controla ahora es una forma de hacer política basada en la evidencia.

Después de todo, solo un mes antes, el 7 de junio, el FMI aconsejaba: «Los países deben permitir que los precios internacionales se trasladen a los precios internos, protegiendo al mismo tiempo a los hogares más necesitados».

El FMI reconoció que las principales fuentes de la inflación actual son las interrupciones del suministro, primero debido a los cierres por pandemias que interrumpen las cadenas de abastecimiento, y luego, los cortes en la entrega de alimentos, combustible y fertilizantes debido a la guerra y las sanciones.

¿La Reserva Federal es infalible?

Sin explicar por qué, el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Jerome Powell, insiste en emular a su héroe, su antecesor Paul Volcker durante el periodo 1979-1987. Volcker se hizo famoso por haber casi duplicado el tipo de interés de los fondos federales hasta casi una tasa de 20 %.

De este modo, Volcker provocó la recesión más larga de Estados Unidos desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo pasado, aumentando el desempleo hasta casi 11 %, mientras que los efectos de esa desocupación en la salud y los ingresos de los trabajadores despedidos, persistieron durante años.

Cuando se le preguntó en una audiencia en el Senado de los Estados Unidos si la Reserva Federal estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario para controlar la inflación, incluso si eso perjudicaba el crecimiento, Powell replicó: «La respuesta a su pregunta es sí».

Pero los principales bancos centrales han reaccionado en exceso una y otra vez, con consecuencias desastrosas. Milton Friedman sostuvo que la Reserva Federal estadounidense exacerbó la Gran Depresión de los años 30. En lugar de proporcionar alivio a las empresas con problemas de liquidez a corto plazo, restringió el crédito, aplastando la actividad económica.

Del mismo modo, un posterior presidente de la Fed, Ben Bernanke (2006-2014) y otros economistas demostraron que el exceso de celo en el ajuste monetario fue el principal responsable de la estanflación de la década de los años 70. Ahora que los precios siguen subiendo a pesar de la subida de los tipos de interés, la estanflación se cierne sobre nosotros.

El trío del Atlántico Norte

La mayoría de los presidentes de los bancos centrales lleva mucho tiempo obsesionada con la lucha contra la inflación, insistiendo en contenerla en 2 %, a pesar de perjudicar así el progreso económico. Esta respuesta está prescrita, incluso cuando la inflación no se debe principalmente al aumento de la demanda.

Powell observó recientemente que la oferta es una parte importante de la historia, reconociendo que la guerra en Ucrania y las restricciones de la pandemia ocasionadas en China han hecho subir los precios.

El presidente de la Fed admite que unos tipos de interés más altos pueden aumentar el desempleo, pero insiste en que el cumplimiento del objetivo del contener la inflación en una tasa de 2 % es incondicional. Afirmó que “tenemos las herramientas y la determinación para bajar a 2 %”, insistiendo en que “vamos a hacerlo”.

Aunque reconoce que las grandes tensiones entre la oferta y la demanda son la causa principal de la inflación, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, también se compromete a cumplir el objetivo de contener la inflación en una tasa de 2 %, sin permitir peros al respecto.

Mientras, la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, no espera volver a ese entorno de baja inflación en breve, al admitir que el índice de precios en la zona del euro está siendo impulsado por una compleja mezcla de factores. Pero insiste en subir los tipos de interés durante el tiempo necesario para que la inflación vuelva al objetivo de 2 %.

¿Inocentada?

Gran parte del problema se debe al haber convertido en dogma del objetivo de inflación de 2 %. Como admitió más tarde el entonces gobernador del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, el primer banco central que adoptó un objetivo de inflación de 2%, se trató de una cifra que se sacó de la manga.

De hecho, un comentario casual del entonces ministro de Finanzas de Nueva Zelanda durante una entrevista televisiva el 1 de abril de 1988, coincidiendo con el día de los inocentes en ese y otros países, en el que decía que pensaba en una auténtica estabilidad de precios, en torno a 0, o entre 0 y el 1 %, se terminó convirtiendo en la política monetaria en todo el mundo.

Powell también reconoció que, “desde la pandemia, vivimos en un mundo en el que la economía está impulsada por fuerzas muy diferentes”. Y confesó: “creo que entendemos mejor lo poco que entendemos sobre la inflación”.

La autoridad monetaria estadounidense reconoce también que los cambios en la globalización, la demografía, la productividad y el progreso técnico ya no frenan el aumento de los precios como durante la llamada Gran Moderación.

La determinación de Bailey de situar la inflación en 2 % es aún más sorprendente, ya que admite que el Banco de Inglaterra no puede impedir que la inflación llegue a 10 %, y que “no hay mucho que podamos hacer”.

Aunque no tiene ninguna base teórica, analítica o empírica, muchos líderes de los bancos centrales tratan los objetivos de inflación como la mejor práctica universal en todas las circunstancias. Así, a pesar de reconocer los trastornos de la oferta y los cambios en las condiciones económicas imperantes, siguen insistiendo en el objetivo de inflación de 2 %.

El tipo de interés, una herramienta contundente

El dogma del objetivo de inflación de los bancos centrales causará mucho daño. Incluso cuando la inflación está aumentando, el incremento de los tipos de interés puede no ser la herramienta política adecuada por varias razones.

En primer lugar, el tipo de interés solo aborda los síntomas, no las causas de la inflación, que pueden ser muchas. En segundo lugar, subir los tipos de interés con demasiada frecuencia y en exceso puede acabar con las empresas productivas y eficientes junto con las que lo son menos.

En tercer lugar, al ralentizar la economía, los tipos de interés más altos desalientan la inversión en nuevas tecnologías, en la mejora de las competencias, en las instalaciones y en los equipos, lo que afecta negativamente al potencial de la economía a largo plazo.

En cuarto lugar, los tipos de interés más altos aumentarán la carga de la deuda de los gobiernos, las empresas y los hogares. El endeudamiento se aceleró tras la crisis financiera mundial de 2008-2009, y aún más durante la pandemia.

El endurecimiento monetario también limita la política fiscal.


Una economía más lenta implica menos ingresos fiscales y más gasto en provisiones sociales. El aumento de los tipos de interés también eleva el coste de la vida, ya que los costes del servicio de la deuda de los hogares aumentan, especialmente en el caso de las hipotecas. El coste de la vida también aumenta porque las empresas repercuten los tipos de interés más altos en los consumidores.

Innovación política

En general, se reconoce que el repunte inflacionario de este año obedece a la escasez de suministros, principalmente a causa de la nueva Guerra Fría (liderada por Estados Unidos y China), la pandemia, la guerra en Ucrania y las sanciones.

El aumento de los tipos de interés puede frenar el aumento de los precios al reducir la demanda, pero no aborda las limitaciones de la oferta, la principal causa de la inflación actual.

Por lo tanto, la política antiinflacionaria en las circunstancias actuales debería pasar de la supresión de la demanda interna, con tipos de interés más altos, a la mejora de la oferta.

Subir las tasas de interés sube los costes del crédito para todos.

En lugar de ello, deberían suavizarse las restricciones financieras a las industrias deseadas que deben promoverse (por ejemplo, las energías renovables). Mientras tanto, el crédito para las actividades indeseables, ineficientes, especulativas e improductivas (por ejemplo, la compra de bienes inmuebles y de acciones) debería endurecerse.

Esto requiere políticas macroeconómicas que apoyen la diversificación económica, promoviendo las inversiones industriales y la innovación tecnológica. Cada objetivo requiere herramientas políticas adaptadas.

En lugar de reaccionar ante la inflación subiendo el tipo de interés, un instrumento contundente que sirve para todo, los responsables políticos deberían considerar las distintas causas de la inflación y su interacción.

Cada fuente de inflación necesita herramientas políticas apropiadas, no un instrumento contundente para todos. Pero los banqueros centrales siguen considerando el aumento de los tipos de interés como la principal, si no la única, política contra la inflación, un martillo universal para todas las causas de la inflación, todas ellas consideradas como clavos.

T: MF / ED: EG

Habilitadas desde hoy operaciones de compra de monedas extranjeras a través de cajeros automáticos y Cadeca

POR BANCO CENTRAL DE CUBA
9 AGOSTO 2022






Como se explicó el pasado miércoles 3 de agosto por la ministra presidente del Banco Central de Cuba en la Mesa Redonda, el jueves 4 comenzó la implementación de las operaciones de compra de las monedas extranjeras aceptadas actualmente en el país, en la red de oficinas de los bancos y CADECA, con un nuevo tipo de cambio.

En tal sentido, se informa que a partir de hoy martes 9 de agosto inician las operaciones a través de los cajeros automáticos y los terminales de puntos de venta ubicados en bancos, CADECA y comercios que actualmente ofrecen sus productos y servicios en CUP.

Por estos dos canales de pago electrónicos, podrán realizar operaciones las tarjetas del sistema RED asociadas a los productos en MLC, emitidas por el Banco de Crédito y Comercio, Banco Popular de Ahorro y Banco Metropolitano, excepto las asociadas a personas jurídicas de las Formas de Gestión no Estatal, según lo establecido en la Resolución No. 222 del 6 de septiembre de 2021 del Banco Central.

Además, podrán operar las tarjetas VISA y MasterCard que se aceptan en el país para la extracción de CUP y compra de productos y servicios en los comercios habilitados en esta moneda.

Se continúa trabajando en la implementación de otras opciones en cajeros automáticos y demás canales de pago electrónicos, para que el Sistema Nacional de Pagos tenga incorporada la operatoria con el nuevo tipo de cambio.

Siniestro en Matanzas: ¿cómo afecta al turismo en Varadero?. Comentario HHC


Los hoteles en la zona operan con normalidad y no ha sido necesaria ninguna evacuación

9 agosto, 2022

Los hoteles del polo turístico de Varadero operan con normalidad

El pasado viernes un rayo impactaba en un depósito de combustible en una zona industrial de la provincia de Matanzas (Cuba), lo que provocaba un incendio que a día de hoy no ha podido ser extinguido. Las llamas dejaban una inmensa nube de humo negro visible desde muchos puntos de la isla, como Varadero, uno de los principales polos turísticos del país. ¿Cómo le está afectando el siniestro? Desde el sector lanzan un mensaje de tranquilidad. "Los hoteles operan con tranquilidad y no ha sido necesaria ninguna acción de evacuación", destacan fuentes hoteleras.

De este modo, el principal balneario del país, situado a unos 40 kilómetros del lugar del accidente, no se ha visto afectado por la columna de humo que llega a todo el noreste occidental del país, detallan fuentes de Meliá Cuba.

"Varadero y toda la zona este de Matanzas están bien. La columna de humo se está moviendo hacia occidente, por lo que es más probable que el humo se perciba en La Habana que en otras zonas de Matanzas", explican estas fuentes a HOSTELTUR

También las autoridades destacan que el principal destino de sol y playa del país funciona con total “normalidad”, según recoge la prensa cubana.

Es más, los trabajadores del sector del turismo se han sumado a las donaciones de sangre necesarias para los heridos del incendio de Matanzas.

"Nuestros hoteles, tanto en Varadero como en el resto de los destinos, están operando con normalidad y no ha sido necesaria ninguna acción de evacuación", inciden.

Recomendaciones

No obstante, las fuentes hoteleras consultadas trasladan las recomendaciones lanzadas por el Ejecutivo cubano a aquellos que se encuentran más cerca del lugar del siniestro.

"Por las partículas que han sido despedidas al aire, el Gobierno ha orientado usar mascarillas a las personas más cerca de la zona de la catástrofe (o expuestas al humo) y evitar mojarse en la lluvia. Esas son las indicaciones de las autoridades hasta el momento", apuntan.


Vista de la columna de humo que deja el incendio.

"Aunque la nube de humo del incendio en Matanzas contiene algunos gases contaminantes, sus concentraciones en superficie no son elevadas, por tanto, debemos actuar con serenidad, tomar las medidas de protección personal en los casos que se requiera", señalaba en Twitter el Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología de Cuba.

El siniestro deja hasta el momento un muerto que no ha sido identificado todavía, 121 lesionados y 17 bomberos desaparecidos que "estaban en la zona más cercana intentando evitar la propagación", según informaron las autoridades.

Este incidente sucede solo tres meses después de la explosión en el hotel Saratoga de La Habana que dejó 47 fallecidos, incluida una joven turista española

Una serie de fuertes explosiones complicaba el lunes los trabajos de extinción del gran incendio de Matanzas, en lo que ya las autoridades consideran el mayor siniestro industrial de la historia del país. Las llamas podrían seguir días activas, según los especialistas.

Comentario HHC:  Cuba jamás prondría en riesgo ni a sus visitantes ni a su población.

En la mañana de hoy, se anunció que por primera vez el humo empezó a tornarse gris y en partes blanco, esto quiere decir que empieza a controlarse el incendio.  Hoy es un día decisivo en este propósito.

Esta foto del reportero Ricardo López, es una de las imágenes , que desmuestran  lo heroico ante tamaño desafio. No la olvidemos nunca.


 

La inflación y su control: ¿puede hacerse algo desde la empresa?

Como parte de un programa antiinflacionario de mayor envergadura, las empresas pueden contribuir a mitigar el proceso. Al hacerlo, podrían abordar asuntos medulares para mejorar su gestión.




La inflación abarca no solo la oferta, sino también la demanda, los costos e incluso las expectativas e incertidumbres de empresas y población ante la espiral inflacionaria.


Mucho se ha escrito sobre la inflación y qué hacer para controlarla. En la actualidad, por razones conocidas, el problema ha adquirido una dimensión global. Causas conocidas que escapan al control de los contextos nacionales han hecho acto de presencia y sus efectos no desaparecerán en el corto plazo.

En nuestro caso,  además de tales circunstancias, lidiamos desde hace mucho tiempo – hoy con mayor intensidad- con otros factores externos de signo adverso que continúan entorpeciendo  el desempeño de la economía cubana. Tampoco está bajo nuestro control eliminarlos. 

Un fenómeno de varias causas

La inflación, sin embargo, es un fenómeno multicausal no sólo achacable a causas estrictamente externas, o sólo asociadas con alguna variable en particular. En un reciente foro celebrado en nuestro pais, varios expertos argumentaban a fondo esta multicausalidad en un espectro que abarca no sólo la oferta (por demás la más tratada en nuestros medios), sino también la demanda, los costos e incluso las expectativas e incertidumbres de empresas y población ante la espiral inflacionaria.

Se ha insistido bastante en los últimos tiempos por parte de las autoridades sobre la necesidad de que las empresas estatales analicen sus fichas de costo (estas reflejan el costo unitario de los bienes y servicios que se ofrecen) y detecten reservas para la disminución de sus costos que contribuyan a la reducción de precios o la detención de su escalada.

Esa revisión debiera asumirse por las empresas como detonante para emprender acciones que conduzcan a una mayor eficiencia operacional, lo que trasciende la coyuntura inflacionaria. El costo, a fin de cuentas, además de consecuencia de factores externos a la empresa que escapan a su control, es también resultado de la gestión interna de factores tangibles e intangibles.

Para significar la importancia de lo anterior en nuestro caso particular, baste recordar que una importante proporción de nuestro sistema empresarial estatal arroja pérdidas y deberá someterse a una reestructuración financiera y organizativa.


No existen soluciones milagrosas para el proceso inflacionario.

Menú de acciones y autonomía empresarial

Entre las acciones a emprender se pueden mencionar en primer lugar las siguientes, que cuentan con metodologías y técnicas validadas en la práctica empresarial internacional (y cubana también):

Una revisión del modelo de negocios de la empresa (en pocas palabras, cómo hace para ofrecer bienes y servicios a sus clientes y obtener utilidades), lo que significa evaluar asuntos como sus actividades y recursos clave, la estructura de costos correspondiente a dichos recursos y actividades, su red de contactos, los clientes que atiende y la propuesta de valor que les ofrece.

En consonancia con lo anterior, la creación de equipos multidisciplinarios para la mejora de los procesos básicos para crear valor, que puedan diagnosticar su estado actual y oportunidades de mejoras en variables como tiempos, costos y calidad. En resumen, el despliegue de la gestión por procesos, uno de los fundamentos de la gestión empresarial contemporánea.

Así mismo, forman parte de las opciones a considerar otros temas estratégicos como acometer la transformación digital, evaluar la factibilidad de la alternativa «lo hacemos nosotros o contratamos a otros», monitorear tendencias del entorno de negocios, fomentar alianzas con proveedores y asociaciones económicas con otras entidades empresariales, no solamente extranjeras ni estatales.

Estas acciones, por sí solas, no deben identificarse como la solución milagrosa del problema inflacionario.  Como se dijo al inicio, este requiere abordar sus causas en su individualidad y reforzamientos mutuos – sabiendo que hay factores que no dependen de la gestión de la empresa-  y emprender soluciones que las abarquen todas, desde la macroeconomía hasta el nivel empresarial.

En este último caso, además, pesa una interrogante ¿en qué acciones de las mencionadas, nuestras empresas estatales cuentan con autonomía suficiente para poder decidir y ejecutar con rapidez su puesta en práctica ?

Por ejemplo: gestionar su cartera de clientes y proveedores sin condicionamientos predeterminados respecto a quienes tiene obligatoriamente que vender o comprar, la dependencia  de asignaciones centralizadas de recursos críticos cuyo otorgamiento  y disponibilidad  no compaginan en tiempo y volumen con sus necesidades operativas, contar con potestades de comercio exterior, mayor flexibilidad para decisiones de inversión, entre otras.

Estas limitaciones no significan que aún en esas condiciones resulte imposible del todo movilizar reservas internas de reducción de costos en nuestras empresas. Sólo significa – una vez más- que la economía es un sistema, por demás abierto, complejo, multivariable y sometido a la incertidumbre. La inflación y el diseño e implementación de un programa para su manejo efectivo son muestra palpable de tal afirmación.

lunes, 8 de agosto de 2022

Acerca del mercado cambiario en la Cuba de hoy

Por Fidel Vascós González

No cabe duda que el problema mas inmediato a resolver en la economía cubana es su falta de divisas.

La principal causa de esta realidad es el recrudecido bloqueo del gobierno norteamericano sobre la Isla, que ya acumula mas de 60 años. También hay aspectos internos que no facilitan superar esta situación de la falta de divisas.

Diferentes decisiones se han tomado para incrementar el ingreso de las monedas internacionales. La mas reciente se abordó en la Mesa Redonda del pasado 3 de agosto cuando se autorizó la venta de divisas al Estado por la personas naturales y el sector no estatal a una tasa de cambio equivalente a 1 USD = 120 CUP, iniciándose así el camino para instaurar en el país un mercado cambiario. En definitiva, esta decisión pone al Estado a competir con el mercado cambiario informal. Al respecto, tengo la impresión que, en lo inmediato, el CUP se devaluará mas en ese mercado informal, para después reevaluarse en la medida que la población y el sector no estatal aumenten la venta de sus divisas al Estado.

Desde un punto de vista mas general, considero que para resolver el ingreso en divisas y otros problemas cruciales de la economía cubana no bastan las medidas en las esferas del comercio minorista y en los asuntos bancarios y cambiarios. Hay que ser radical en el sentido martiano del término, que significa “ir a la raíz de los problemas”. Y la raíz del problema aquí son las trabas que limitan el aumento de la producción de bienes y prestación de servicios. Entre los factores que determinan esta realidad se destaca como causa principal los vestigios que aun perduran en nuestro país del modelo de dirección y planificación de la economía altamente centralizado, heredado de cuando Cuba era miembro del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), junto a la URSS y otros países socialistas. 

Los métodos centralizados de planificación económica que se utilizaron en aquellos tiempos fueron muy ventajosos para la economía cubana; pero al desintegrarse la URSS y desaparecer el CAME esos métodos quedaron obsoletos y no se corresponden con la situación histórica actual por la que atraviesa Cuba. Para impulsar nuestra economía se requiere modificar ese modelo centralizado y ampliar el papel del mercado como regulador de la economía mediante sus leyes económicas y descentralizar y democratizar cada vez mas el proceso de toma de decisiones. 

El Estado debe intervenir en la economía mediante métodos económicos y financieros, utilizando las intervenciones administrativas estatales solo en los casos imprescindibles. Otro aspecto a subrayar es el concepto de “sistema financiero nacional”, que en mi opinión no abarca solo al Estado pues, al igual que la economía nacional, incluye también a las empresas estatales, al sector no estatal, a la población y a los ámbitos formal e informal de las relaciones económicas. El modelo de dirección y planificación de la economía debe regular cada uno de estos subconjuntos teniendo en cuenta sus especificidades, en especial, sus operaciones con divisas. 

Propongo analizar que dichas entidades no dependan necesariamente del Estado para obtener las divisas que necesitan. Por ejemplo, una variante sería que las empresas tuvieran cuentas bancarias en divisas y operaran con esas divisas de su propiedad respetadas en todo momento por los bancos comerciales, de manera que estas empresas no tendrían que comprar divisas al Estado. También podrían obtener créditos del exterior con las correspondientes garantías propias. Este mecanismo podrían hacerlo las empresas exportadoras y motivaría a las demás para que exporten. Desde luego, todo ello en un marco donde no exista el monopolio estatal del comercio exterior con sus intermediarios obligatorios y se otorgue plena libertad a las propias entidades para que ellas mismas establezcan directamente sus contratos con suministradores y clientes nacionales y en otros países. 

En la Mesa Redonda se habló de riesgos, pero no se precisaron. Considero que el principal riesgo es el incremento de la inflación, ya de por si elevada, y que afecta sobre todo a las personas de menores ingresos. Para atenuar esta situación pienso que deberían incrementarse las jubilaciones y los salarios mínimos como protección social a esas personas. Esta medida pudiera generar presiones inflacionarias adicionales; pero, en este caso, lo principal y mas importante es proteger a los vulnerables.

Otro riesgo es el aumento de la diferenciación social entre quienes tienen divisas y los que no las tienen. Otro mas, se trata de las diferentes tasas de cambio entre las empresas estatales y las no estatales. Las primeras tratarán de aprovechar la tasa de 1 USD x 120 CUP por medios no convencionales, lo que se facilita debido a las conocidas debilidades de la contabilidad empresarial en general. En resumen, la Mesa Redonda del 3 de agosto introduce a la economía cubana en un terreno poco conocido pero muy necesario para avanzar en la economía nacional. Hay que estar muy atentos al desarrollo posterior de los acontecimientos para tomar las medidas oportunas ante los nuevos problemas que puedan surgir.

La Habana, 6 de agosto 2022

FAO: Bajan los precios mundiales de los alimentos




La disminución en los valores del trigo y otros cereales, en parte debida al acuerdo entre Rusia y Ucrania para posibilitar la exportación de granos y aceites desde puertos del mar Negro, impulsó una baja generalizada en los precios de los alimentos, aunque permanecen más altos que en 2021. Foto: Olivier Thuillier/FAO

ROMA – El índice de precios de los alimentos registró una baja importante en julio, liderado por el descenso en los mercados mundiales de los principales cereales y aceites vegetales, informó este viernes 5 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que elabora ese referente global.

La FAO precisó que el indicador disminuyó 8,6 % con respecto a junio, para ubicarse en 140,9 puntos. El retroceso marcó la cuarta caída mensual consecutiva desde que alcanzó máximos históricos a principios de año.

A pesar de la baja, la canasta de productos alimenticios básicos todavía es 13,1 % más cara que en julio de 2021.

“Se acoge con satisfacción el descenso de los precios, que se encontraban en niveles muy elevados, especialmente cuando se lo considera desde el punto de vista del acceso a los alimentos; sin embargo, persisten muchas incertidumbres”, observó el economista jefe de la FAO, Máximo Torero.

Entre esas incertidumbres Torero citó “los elevados precios de los fertilizantes, que pueden afectar las previsiones sobre la producción en el futuro y los medios de vida de los agricultores, unas perspectivas económicas sombrías a nivel mundial, y las fluctuaciones de los tipos de cambio”, que afectan a la producción y el comercio.

El índice de la FAO es una medida de la variación mensual de los precios internacionales de una canasta de cinco grupos de productos alimenticios, sobre la base de atribuir 100 puntos al promedio de las cuotas de exportación en el período 2014-2016 en cada grupo.

Los precios de los cereales retrocedieron 11,5 % en el mes, aunque se mantuvieron en 147,3 puntos, 16,6 % por encima de su valor de hace un año.

La reducción de 14,5 % en los precios mundiales del trigo, como resultado del acuerdo alcanzado entre Ucrania y Rusia para desbloquear las exportaciones de los puertos del Mar Negro, arrastró a la baja a todos los cereales incluidos en el índice.

Los precios del maíz disminuyeron 10,7 %, lo que también obedece en parte al acuerdo sobre el Mar Negro, así como al aumento de las disponibilidades estacionales en la Argentina y el Brasil.

Bajaron igualmente, en 11,2 %, los precios de los cereales secundarios (los utilizados para hacer almidón, cerveza y aditivos diversos),

Los precios del arroz también disminuyeron por primera vez en lo que va de año, influidos por la inconsistencia de la demanda y las fluctuaciones de los tipos de cambio en los principales países exportadores.

Otro de los productos por los que disminuyó el índice fue el aceite vegetal, cuyo precio retrocedió 19,2 % de junio a julio, para llegar a su marca mínima en 10 meses.

Los precios del aceite de palma bajaron debido a las perspectivas de una gran producción disponible para su exportación desde Indonesia, mientras que el aceite de girasol cayó notablemente a causa de la débil demanda mundial de importaciones.

La disminución en los precios del petróleo crudo también contribuyó a bajar los valores del aceite vegetal.

El azúcar, otro alimento de la canasta básica, disminuyó 3,8 % en relación a junio, en primer lugar por preocupaciones sobre las perspectivas de la demanda, dadas las expectativas de una mayor desaceleración económica mundial.

Influyó un debilitamiento del real brasileño y precios más bajos del etanol –que compite con el endulzante como derivado de la caña de azúcar-, lo que impulsó la producción azucarera en Brasil.

Los indicios de mayores exportaciones y perspectivas de producción favorables en India también contribuyeron a la caída de los precios del azúcar. El clima cálido y seco en la Unión Europea suscitó preocupaciones sobre los rendimientos de la remolacha azucarera y evitó caídas más pronunciadas de los precios.

También los precios de los productos lácteos descendieron 2,5 %desde junio, ante la escasa actividad comercial, pero aun así se situó en un promedio que supera en 25,4 % su valor de julio de 2021.

Disminuyeron los precios de la leche en polvo y la mantequilla, pero los del queso se mantuvieron estables, impulsados por la demanda en los destinos turísticos europeos.

Finalmente, mermó el índice de precios de la carne, 0,5 % desde junio, al debilitarse la demanda de importaciones de carnes de bovino –hubo más oferta exportable en las principales regiones productoras-, de ovino y cerdo.

Por el contrario, los precios internacionales de la carne de aves de corral alcanzaron un máximo histórico, a causa de la firme demanda mundial de importaciones y la escasez de la oferta por los brotes de gripe aviar en el hemisferio norte.

A-E/HM

Potencian en Cuba trabajo a distancia ante crisis energética

Investigaciones invitan a cambiar los métodos para evaluar el desempeño laboral y entender que “estar” no es sinónimo de “rendir”.



El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social orientó potenciar sobre todo el trabajo a distancia y el teletrabajo en Cuba, para contribuir al ahorro ante la crisis energética.


Foto: Archivo IPS Cuba

La Habana, 8 ago.- Trabajo a distancia, teletrabajo, vacaciones masivas y reubicación son vías que desde el empleo promueve Cuba para paliar la crisis energética, que deriva en apagones frecuentes y prolongados.

La alternativa de trabajar desde casa, introducida durante la pandemia, entonces y ahora encuentra resistencia en no pocas administraciones.

La situación energética por la que atraviesa el país demanda la adopción de medidas en el sector estatal de la economía, que contribuyen a disminuir el consumo eléctrico, entre ellas, la reducción al mínimo imprescindible de los trabajadores en el centro laboral, dijo en un comunicado el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

“En mi centro, se insiste en la presencialidad, incluso cuando no hay transporte para mover a los trabajadores y, en pandemia, estuvimos en teletrabajo. Veremos ahora”, señala una ingeniera informática del sistema bancario de La Habana.

No es un caso único. En Consolación del Sur, Pinar del Río, donde los cortes eléctricos alcanzan 10 horas o más, en entidades del sector forestal se mantienen las tradicionales jornadas de ocho horas.

“No sé cómo harán aquí, pero en una oficina sin ventanas ni ventilación es imposible estar sin poner el aire acondicionado, así que espero se adopte pronto un régimen laboral que lleve al ahorro”, destaca un directivo de recursos humanos.

Alternativa de ahorro

Desde hace un tiempo, se hacen reiterados llamados al ahorro de electricidad en el sector estatal y privado –con la desconexión de equipos en horarios de mayor consumo diurno y nocturno –, así como a extender las modalidades de trabajo a distancia. Sin embargo, los resultados no son los esperados.

Según medios locales, en La Habana, a inicios de julio, se reportaban unas 40.800 personas trabajando desde sus hogares –contra 80.300 en junio de 2021–, mientras en Matanzas, a mediados de julio, solo 38 de las 98 empresas del territorio aplicaban esa solución, para unas 7.775 personas, contra 41.065 en agosto del pasado año.

En el caso de Guantánamo, reportes de prensa indican que a inicios de julio apenas 660 personas trabajaban a distancia, de unos 21.000 que se acogieron a esa posibilidad durante la covid-19.

Al cierre de junio de 2021, esa posibilidad beneficiaba a 411.098 trabajadoras y trabajadores del país, de ellos, 22.204 en teletrabajo, 245.659 en el domicilio y 143.235 en el terreno.

De acuerdo con la página oficial del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, investigaciones realizadas por la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana revelan que uno de los mitos asociados al trabajo a distancia o teletrabajo es que, por no estar en la oficina, se trabaja menos, dado el arraigo de la idea de que el desempeño debe evaluarse por la presencialidad y no por los resultados.

Ante ello, especialistas invitan a cambiar los métodos para evaluar el desempeño y entender que “estar” no es sinónimo de “rendir”.

“Cuando comenzó la pandemia y se extendió el trabajo a distancia mucho se habló de que había llegado para quedarse, pero no sucedió y ahora, en medio de la situación energética, hay que empezar todo de nuevo, como si no hubiera sido ya una solución”, se quejó Annia López, desde Camagüey.

En algunas instituciones nacionales radicadas en La Habana, el personal trabaja presencialmente lunes, miércoles y viernes, en tanto, martes y jueves, desde los hogares.

Favorecer el trabajo desde casa

En medio de severos apagones, motivados por el déficit de generación y de combustible, una orden de la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, indica aplicar de manera “homogénea y combinada” modalidades como trabajo a distancia y teletrabajo, trabajo en el terreno, vacaciones, ajustes en el horario de trabajo y reubicación laboral.

“En tiempos de necesario ahorro energético, urge potenciar el trabajo a distancia y el teletrabajo. Administración, trabajadores, país, todos ganan. #MtssCuba hace un llamado a las administraciones y sindicatos a sumarse en este empeño”, tuiteó la titular.

Las medidas laborales y salariales, que determinan los jefes de cada entidad, en correspondencia con las características de la actividad, deben propiciar el ahorro y, a su vez, proteger el ingreso de los trabajadores y que encuentren respaldo en la Ley 116, Código de Trabajo y su reglamento.

Según se orientó, la interrupción laboral debe ser valorada como última opción cuando no puedan aplicarse ninguna de las alternativas anteriores.

“Los trabajadores que no puedan ser reubicados tienen derecho a una garantía salarial equivalente al 100 por ciento de su salario básico diario por el período de un mes, computado de forma consecutiva o no, dentro del año”, señaló el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

La ministra alertó que la aprobación de jornadas reducidas con pago total de salario no es facultad de los jefes de los organismos de la administración central del Estado ni de las organizaciones superiores de dirección empresarial.

Explicó que, cuando se determine laborar en jornadas de trabajo inferiores a las establecidas, el salario se pagará en correspondencia con el tiempo real trabajado y no al 100 por ciento, por lo que llamó a privilegiar las medidas adoptadas. (2022)

Convocatoria para recibir nominaciones con vistas a optar por el “Premio Félix Varela” correspondiente al año 2022.

 



CONVOCATORIA

 La Sección de Ciencias Sociales de la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP) presenta su convocatoria para recibir nominaciones con vistas a optar por el “Premio Félix Varela” correspondiente al año 2022.

Este importante Premio se otorga teniendo en cuenta la obra de la vida de profesores e investigadores cubanos residentes en nuestro país que tengan un reconocido y sostenido aporte a la investigación y/o la docencia en diferentes especialidades de ciencias sociales y humanidades.

Instituciones universitarias, centros de investigación, ministerios y sociedades científicas, entre otras entidades vinculadas al mundo académico cubano, pueden nominar un candidato. Para hacerlo deben adjuntar la fundamentación de su propuesta, junto con el currículo de la persona que se propone.

Las propuestas se recibirán hasta el 15 de noviembre de 2022 impresas o en formato digital. En ambos casos deben ser firmadas por el director o la máxima autoridad de la entidad que realiza la propuesta.

Las nominaciones impresas deben enviarse a la sede de la SEAP en Avenida Salvador Allende No. 710, entre Soledad y Castillejo, Centro Habana y las digitales a través del correo electrónico seapcuba@ceniai.inf.cu .

Para hacer la selección la Sección de Ciencias Sociales designa un jurado integrado por reconocidos profesionales cubanos. La propuesta del jurado, avalada por la Dirección de la SEAP, será irrevocable.

El Premio se entregará en acto solemne el 9 de enero de 2023 en el marco de la Asamblea General de afiliados de la SEAP, institución que en esa ocasión estará celebrando su 230 aniversario de fundada.


Dra. Olga Fernández Ríos
Presidenta
Sección de Ciencias Sociales
SEAP

Ingresos de PDVSA aumentaron 70% durante primer semestre de 2022



Los ingresos petroleros de Venezuela apenas representan un tercio de lo que debería estar percibiendo (Foto PDVSA)

La cotización del crudo Merey –que es la referencia internacional del petróleo de Venezuela- alcanzó un precio máximo de 92,25 dólares por barril durante el mes de junio y elevó el promedio anual del petróleo nacional a 81,39 dólares, una cotización que está 77% más elevada que la registrada hace un año.

Esto permitió aportar ingresos adicionales por 3.000 millones de dólares a la Tesorería de Petróleos de Venezuela (PDVSA) con respecto a lo percibido en la primera mitad de 2021. El acumulado en seis meses de 2022 llega a 7.560 millones de dólares.

Los recursos percibidos por PDVSA entre enero y junio de 2022 superan en casi 70% a la cantidad que entró en el mismo período del año pasado, básicamente por el repunte del petróleo.

Los recursos no son mayores debido a los descuentos en la venta y que el volumen de exportación está estancado ligeramente por encima de los 600.000 barriles por día.

Si se tuviera un volumen de exportación superior a 2 millones de barriles diarios y sin sanciones internacionales, el dinero percibido hubiera estado en más de 22.000 millones de dólares, es decir, solo está entrando un tercio debido a la caída de la producción y de las exportaciones.

La expectativa que se tenía oficialmente era que los suministros al exterior ya estuvieran en 800.000 barriles diarios y apuntar a más de un millón de barriles por día para la segunda mitad de 2022, pero los problemas para elevar la producción y el repunte en el consumo nacional ha puesto un freno a esa aspiración.

domingo, 7 de agosto de 2022

De Humberto Pérez para Alejandro Gil. Sobre las nuevas medidas y propuestas (II)

 06/08/2022

Estimado Alejandro,

Ya empezaron los esfuerzos burocráticos por una de las principales de las 75 medidas.

Escuche atentamente tu intervención y la de la presidente del BCC acerca de los pasos iniciales y posteriores a dar para establecer gradualmente un nuevo mercado bancario que nos conduzca al objetivo final, que tu denominaste (b), donde exista una sola tasa de cambio para todas las operaciones económicas y un mercado en el que solo se utilice el cup.

A partir de este jueves próximo pasado empezaron pues los esfuerzos burocráticos ( a los que me réferi en mi anterior correo a ti sobre tu ultima intervención en la Asamblea Nacional) para tratar de implementar una de las más importantes de las 75 medidas anunciadas en dicha asamblea. Como entonces apunte, la intención es plausible, pero el camino es evidentemente tortuoso, impreciso e impredecible y en mi opinión resultara impracticable en varios de sus propósitos, con un efecto inflacionario asimétrico e inmediato que no estoy seguro se haya valorado bien. Además constituirá una demora más en hacer lo que hay que hacer de manera drástica y realista para lograr lo más inmediato y urgente que es el aumento de la oferta de bienes y servicios a la población de manera que se haga notable para el pueblo como consumidor.

Retomo mis propuestas hechas, llegadas a ti en varias oportunidades, entre las cuales está la de legalizar lo más inmediatamente posible el comercio minorista de los pequeños comerciantes por cuenta propia. Está en la reciente carta que te envié, pero que de manera similar y más argumentada aun y avalada por datos reales del 2017, se plantea en dos artículos que escribí en el 2018 y que te adjunté en correo que te hice llegar el 29 de octubre de ese mismo año los que seguramente conservas. Aquellas propuestas fueron apoyadas en aquellos días con sólidos argumentos, entre otros por los experimentados y capacitados compañeros Fidel Vascos, Joaquín Benavides, Julio Carranza, Pedro Monreal y el ya desaparecido Esteban morales.

Ahora, en un segundo adjunto te reenvío de nuevo aquellos dos artículos míos del 2018 y también lo escrito entonces por los compañeros mencionados. Adicionalmente te adjunto mensajes de apoyo más recientes que me han llegado de Vascos, Benavides y Triana.

Recuerdo esto y lo repito de nuevo, en estos momentos para ver si finalmente logramos que ustedes en la dirección del país superen lo que en mi modesta opinión es una rutina reiterada de medidas insuficientes, castradas e infundadamente temerosas y poco osadas. Marx nos dijo que si la apariencia y la esencia de las cosas coincidieran no haría falta la ciencia. Creo que en la dirección se están dejando llevar demasiado por las apariencias en lo que se refiere al capital comercial y a las amenazas aparentes que pudiera representar la legalización de los pequeños comerciantes privados para hacer comercio minorista y con ello se desaprovechan lo que este mercado, debidamente regulado y controlado, puede aportar a la salida de nuestra situación actual.

Claro en un contexto adecuado de los demás factores dejando que entre todos ellos actúen las leyes económicas reconociéndoles su carácter objetivo

Hago esto en estos momentos, además, porque ya tengo casi 85 años de edad con padecimientos de recta final en mi vida. Me queda muy poco tiempo para intentar dar mis últimas contribuciones y la revolución también esta urgida. Y me duele extraordinariamente ver tropezar una y otra vez con riesgos de malograrse, a un proceso que tantos esfuerzos y sangre ha costado al que, con mayor o menor capacidad, con aciertos y errores, hemos dedicado nuestras vidas. Y me duele más que pueda malograrse, a pesar de contar con las mejores intenciones y mayor dedicación por parte de sus principales dirigentes, a los que apoyo y admiro en su trabajo abnegado y constante, por la superación y logros alcanzados ante adversidades imprevisibles como las de accidentes, eventos naturales, incendios y pandemias, por su firmeza de principios ante la arreciada acción del enemigo y los efectos de su hasta ahora invariable y endurecido bloqueo. En el caso tuyo particular sabes que cuentas además desde hace más de 25 años con mi amistad y afecto personal.

Les aseguro que en todo momento mi propósito ha sido y es el ayudarlos a pensar y a tomar las mejores decisiones. Me hace sentir tranquilo que en mis criterios y proposiciones estoy acompañado por numerosos compañeros con los que he compartido años de vicisitudes, dificultades, y experiencias de dirección de todos los niveles y a todos los cuales se capaces y firmemente partidarios del carácter socialista de nuestro proceso.

Te exhorto a estudiar una vez más nuestras propuestas, razona y trata de descubrir las esencias tras las apariencias y aplíquense las medidas más indicadas para salir de la difícil situación actual.

Como ha dicho el propio Diaz Canel se trata de revolucionar la revolución y de ser totalmente fieles a las divisas de tener sentido del momento histórico y de cambiar todo lo que deba ser cambiado, con audacia y dinamismo. Un abrazo fraternal a todos,

Humberto Pérez. 

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ARTICULOS DE 2018 Y 2019 SOBRE COMERCIO MINORISTA PRIVADO DE TPCP.

Por Humberto Pérez González. 22/01/2018

“Los millones que vuelan con los cubanos”

En estos últimos días, con el título que encabeza este comentario, ha circulado bastante en la prensa digital y a través de los e-mails un artículo periodístico de Fernando Ravsberg el cual se reproduce integro más abajo. (1)

Creo que ante esta información hay que recordar lo que nos dijo Marx en alguna ocasión: ¨si la esencia y la apariencia de las cosas coincidieran no haría falta la ciencia¨.

Me veo llevado a retrotraerme a la época en que, como profesor joven de ¨El Capital¨, explicaba la naturaleza y el funcionamiento del Capital Comercial tratado en el Tercer Tomo de dicha obra.

En primer lugar, haría falta disponer de una información que no está en el artículo, no se obtiene a través de las publicaciones estadísticas cubanas y no sé si algún investigador y estudioso pudiera tenerlas, por lo menos en parte.

1–¿Cuál es el número total de compradores cubanos que realizan estas compras en países extranjeros para vender en Cuba los productos adquiridos?

2–¿Cuántas veces, como promedio al año, un mismo comprador realiza estos viajes comerciales y compra fuera y vende dentro, es decir, cuantas operaciones completas de este tipo realiza como promedio anual?

3–¿Cuál es el valor promedio anual por comprador?

4–¿Cuál es el valor promedio por compra que se produce en este comercio?

5- Por lo que se entiende de lo informado los 600 millones de USD de gastos anuales de que se habla incluyen lo que se paga por las mercancías (costo o precio mercantil), pero además los costos del viaje, hospedaje, transportaciones, re-envases y embalajes, fletes aéreos o marítimos, comisiones u otro tipo de pagos a personal vinculado en los países extranjeros, etc. ¿Es así?

Estos datos resultan necesarios para determinar la rotación media anual del dinero o capital invertido y por lo tanto el monto real de este capital que debe ser lógicamente una cifra bastante menor a los 600 millones de USD de que se habla.

Por ejemplo, si hipotéticamente, se tratara de un solo comerciante que hiciera una compra a comienzos de año y otra a finales de año o comienzos del siguiente, es decir una sola operación en el año, necesitaría disponer efectivamente de 600 millones de capital para recorrer el ciclo completo de comercio anual, que sería un solo ciclo: compra una vez, trae lo comprado, se pasa el resto del año vendiéndolo  en Cuba, recupera lo invertido y obtiene además una ganancia dada, y vuelve al final con los mismos 600 millones a realizar la compra del siguiente año y así sucesivamente.

Pero si ese mismo comerciante paga en el extranjero los mismos 600 millones totales en el año, pero lo hace cuatrimestralmente por partes iguales, es decir en 3 ocasiones en el año, para desarrollar su negocio necesitaría solo un capital comercial de 200 millones a los que hace rotar 3 veces en el año. Si lo hiciera cada dos meses, haría rotar su capital 6 veces y solo necesitaría desembolsar en cada ocasión 100 millones de USD y (supuestamente de los bancos del país) solo extraería los 100 millones que invirtió en la primera vez, pues las siguientes veces se trataría de los mismos 100 millones que salen, entran, se recuperan, vuelven a salir, vuelven a entrar, etc.

Se pudiera razonar que, en definitiva, bajo una u otra hipótesis, del país salieron los 600 millones de USD en el año, lo que solo sería cierto en apariencia.

Y es que el capital comercial o mercantil se manifiesta y existe, a través de cada ciclo recorrido económicamente en la circulación, en dos formas materiales distintas: comienza en forma de dinero (capital dinero), pero cuando el comerciante adquiere las mercancías que después va a vender, ese capital se transfigura y regresa a Cuba revistiendo la forma material de productos o mercancías (capital mercantil). Este comerciante en este momento ha retornado al país el mismo valor en divisas que sacó, pero en la forma material de productos. Su capital ha recorrido la fase D-M, que comenzó afuera pero que termina dentro del país, al entrar a este y quedar dispuesto para su venta.

Después viene la fase de vender a los clientes (consumidores) cubanos la mercancía traída para que su capital recorra la fase final del ciclo, la fase M-D´, y se convierta de nuevo en dinero incrementado que contiene la recuperación de lo invertido en el costo o precio de las mercancías y en los demás gastos de transportación y comerciales en que haya incurrido, más una ganancia mayor o menor que es de la que se apropia el comerciante. Esta fase ocurre también dentro del país.

¿A manos de quienes van a parar las mercancías traídas por el comerciante? A manos de otros cubanos que como consumidores las adquieren y con ellas satisfacen diversas necesidades. Es decir, el dinero que salió inicialmente (supuestamente de los bancos) del país continua después todo el tiempo dentro de este: primero en forma de mercancías aun en manos del comerciante y por último en forma de bienes de consumo en manos de los consumidores.

¿De qué fuentes sale el dinero con que los consumidores cubanos le han comprado las mercancías a este comerciante? Puede ser que haya salido de un salario o una pensión, pero lo más frecuente y probable es que las hayan comprado con CUC o con CUP que hayan salido de las CADECAS cambiados por nuevas divisas que el país ingresa de los receptores de las mismas, procedentes de remesas, turistas y otros residentes que tengan otros tipos de ingresos en divisas. Puede que en casos la compra se haya ejecutado informalmente y ¨por la izquierda¨ directamente en alguna divisa extranjera sin que haya pasado por las finanzas del país y con frecuencia estos comerciantes no cambian en los bancos los CUC y CUP procedentes de las ventas realizada, sino que lo hacen también ¨por la izquierda¨ por los receptores de divisas en dólares, que prefieren hacerlo por esta vía para eludir en parte la multa a que está sometida la divisa norteamericana en las CADECAS. Estas divisas en que convierte el comerciante sus ingresos no solo son en su mayor parte la recuperación del capital inicialmente invertido, sino que además se trata de divisas que no han entrado en ningún momento en las arcas del Estado y son por tanto divisas frescas.

Adicionalmente el comerciante debe haber pagado derechos de aduana e impuestos que representa ingresos para el país, aunque sabemos que esto se burla muchas veces y que por estas vías se recibe menos de lo que se debía según lo legislado. No obstante, hay que tener en cuenta que cuando incluso el comerciante paga sobornos, económicamente hablando, está entregando esas divisas a manos de algún otro cubano que reside en el país y esa divisa, aunque derivada de un acto ilegal y de corrupción, se queda dentro del país, aunque no en las arcas del Estado.

Lo fundamental es entender que, aunque supuestamente, el capital inicialmente invertido por el comerciante para comenzar el primer ciclo de rotación haya salido de un banco cubano, ya las siguientes inversiones para comenzar los nuevos ciclos salen del dinero recuperado de la primera inversión o de fuentes de divisas frescas y no es una nueva salida de divisas de las arcas del país.

He subrayado la palabra supuestamente en varias oportunidades en que he dado por sentado que el dinero salió necesariamente de las divisas que el país tiene en sus cuentas. Porque me inclino a pensar que la mayoría de los capitales originarios o iniciales de las actividades comerciales realizadas por cubanos a las que se refiere el artículo (y no solo en el caso de los EE. UU) han salido de remesas en dinero o especie de familiares o amigos cubanos en el exterior que, a veces, además, son los verdaderos dueños de los negocios usando a los cubanos residentes en Cuba como sus testaferros. O han salido como una reinversión de algunos dueños de paladares o similares. O han salido de los ahorros de cooperantes cubanos en el extranjero, de los ingresos de artistas:  músicos, pintores, etc. que tienen suficientes ingresos en divisas. Es difícil pensar que un cubano cuyos ingresos sean solo procedentes de sus salarios o pensiones o de los magros ingresos que tiene la mayoría de los auténticos cuentapropistas (no de los eufemísticamente llamados así pero que en la realidad son dueños de MYPYMES), puedan haber comprado divisas en un banco para iniciar una actividad comercial como las comentadas.

Tengo la presunción de que tal actividad comercial ha representado más que una fuga una entrada neta de divisas y de capital fresco al país, además de resolver necesidades que las entidades del Estado no han logrado resolver. Deben haber resultado más que una sangría una transfusión.

Y tengo la impresión de que la no compresión de la esencia económica de esta actividad y el haberse guiado solo por sus apariencias es lo que llevo hace unos pocos años a los organismos decisores, a retirar licencias ( unas 20 000 si mal no recuerdo) que se habían concedido para ejecutar comercio minorista por cuenta propia, afectando innecesariamente a los que ya estaban empleados en dicha actividad y a la población consumidora que se vio privada de acceder a bienes e insumos que desaparecieron del mercado o se mantuvieron clandestinamente, que es lo que principalmente ha ocurrido.

Considero que de lo que se trata es de autorizar estas actividades comerciales y regularlas y controlarlas debidamente e incluso ofrecer la oportunidad de que se creen asociaciones entre el sector privado y el sector estatal cooperativo que faciliten la entrada de capital fresco para financiar la mejora que el consumo de los artículos implicados en este comercio está reclamando la población.

Espero no haberlos abrumado demasiado con esta explicación y argumentación y no haber resultado demasiado petulante, sobre todo ante el autor del artículo.

Además, puede que algunos o muchos no estén de acuerdo con mis razonamientos. Por lo que no haya logrado o motive desagrado, pido disculpas.

 

Por Humberto Pérez González. 28/10/2018

ACERCA DE LOS SUPUESTOS 2 390 MILLONES DE DOLARES QUE SE FUGAN DEL PAIS POR LA VIA DEL SECTOR NO ESTATAL (DATOS DE 2017 BASADO EN UN ARTICULO DE EMILIO MORALES DE HAVANA CONSULTING GROUP). (2)

Me preocupa lo que pueda derivarse, sobre todo entre los organismos decisores, si no se analiza y profundiza en este asunto desde el punto de vista de la ciencia económica y teniendo en cuenta los mejores intereses del pueblo y lo más aconsejable para el proceso de implementación del nuevo modelo económico social derivado del documento de la Conceptualización.

La cifra que, según se plantea, supuestamente se “fuga” de Cuba asciende a la friolera de casi 2400 millones de dólares anuales y el autor comenta que es “nueve veces mayor que el capital extranjero invertido en la Zona Económica de Desarrollo de Mariel (ZDEM)” y “una cifra similar a la que el Gobierno dice se necesita para revitalizar la economía de Cuba”.

La cifra es abrumadora, los datos estadísticos en que se basa son abundantes y al parecer bastante confiables, están manejados con pericia manipuladora y se utilizan como base para unas conclusiones que considero en lo fundamental acertadas, independientemente de la cuantía real final de dichas cifras después de los despejes, limpiezas y análisis de las mismas y de los propósitos que pueda tener el articulista, sobre lo cual no tengo ningún criterio preconcebido. Me preocupa principalmente que se trata de algo que puede confundir y convertirse en punto de partida para alguna nueva marcha atrás en nuestras decisiones de política económica.

Lo primero que me parece se hace necesario es el delimitar los supuestos componentes y vías para las supuestas “fugas” de capital de que se habla.

No sé por qué se incluyen los aproximadamente 40 000 cubanos que integran el componente “visas de trabajo”, puesto que representan un aporte neto de ingresos en divisas para el país y que, según se informa, salen como promedio dos veces al año, por dos o tres meses en cada ocasión.

No sé por qué aparecen incluidos los integrantes de los más de 35 mil cubanos que resultaron emigrantes y cuyos gastos por lo general, o por lo menos en su mayor parte, son sufragados por los familiares que viven en el extranjero. Algo parecido entiendo ocurre con los más de 54 mil que hicieron turismo de familia.

Con respecto a lo relacionado con los aproximadamente 48 mil cubanos que se dedican a la compra-venta de mercancías, ya en enero de este año escribí y se publicó en Segunda Cita un artículo mío comentando otro que apareció en el desaparecido blog Cartas desde Cuba de Fernando Ravsberg. El artículo que publico Fernando se tituló “Los millones que vuelan con los cubanos”.

En esta oportunidad adjunto mi artículo de entonces que les pido leer de nuevo, antes de leer este de ahora que también les adjunto, y analizarlo (observen lo destacado en negrita y lo subrayado por mi) para que me hagan sus comentarios acerca de lo que planteo en ambos y me digan en que me equivoco. Sobre todo, me interesan las opiniones, entre nosotros, de los más versados y escrupulosos en el manejo de los datos estadísticos.

En el artículo de enero planteaba la necesidad de responder con datos a 5 preguntas “para poder determinar la rotación media anual del dinero o capital invertido y por lo tanto el monto real de este capital”, que “supuestamente vuela” con los cubanos.

Las 5 preguntas resultan respondidas en el actual trabajo de Havana Consulting Group.

1—El número de compradores cubanos que en 2017 realizaron compras en países extranjeros para vender en Cuba los productos adquiridos fue de 48 473 (el 24,03% de los cubanos que salieron para negocios y que en total fueron de 201 719).

2—Estos compradores viajaron como promedio 11,5 veces al año cada uno, de lo que se deriva que hicieron otras tantas operaciones de ciclo completo.

3—El valor promedio anual de las mercancías adquiridas por comprador fue de 20,8 miles de dólares (resultado de dividir el total de 1008 millones de dólares entre los 48 473 compradores).

4—El valor promedio por compra individual fue, por tanto, de unos 1809 dólares (resultado de dividir 20,8 miles anuales entre 11,5 compras).

5—Los 48 473 compradores hicieron 557 440 viajes de ida y vuelta en el año (resultado de multiplicar los 48 473 por 11,5 viajes cada uno). Esto represento un 78% de todos los viajes que realizaron los cubanos al exterior en el 2017 que fueron 711 197.

Si tomamos el dato de gastos totales en pasajes aéreos (426,7 millones de dólares) y el de los gastos totales en hospedaje, alimentación y transporte (472,9 millones de dólares) y consideramos que proporcionalmente el 78% correspondió a los compradores de mercancías, nos dará que lo gastado por estos en tales destinos fue de unos 701,8 millones de dólares en el año.

Si imputamos a los compradores de mercancías todos los gastos informados sobre logística para empacar productos (58,2 millones dólares) y para enviarlos ( 52,1 millones de dólares), tendremos que en estos menesteres los comerciantes gastaron 110,3 millones de dólares en el año.

En resumen, el total del capital desembolsado en el año por los 48 473 compradores de mercancías fue de unos 1820,1 millones de dólares. Pero capital desembolsado no es igual a capital invertido. Los 1820,1 millones del capital desembolsado son el resultado de hacer rotar el capital inicialmente invertido 11,5 veces en el año, a razón de 158, 3 millones de dólares como promedio por cada ciclo de rotación. Se trata de un mismo monto de capital comercial inicial que recorre el semiciclo D-M en el extranjero y el semi ciclo M-D´ en Cuba. Terminado cada ciclo completo D-M-D´, el comerciante cubano comprador-vendedor deduce su ganancia y, con el capital inicial invertido y recuperado en la operación, reinicia un nuevo ciclo.

El promedio de capital total desembolsado por cada uno en el año asciende a 37 549 dólares (1 820,1 millones entre 48 473 compradores) y, como ello es resultado de hacer rotar 11,5 veces el monto total promedio del capital inicial invertido, seria de solo 3 265 dólares per cápita.

Por lo general el capital inicial u originario no lo extrajeron los comerciantes de ninguna CADECA ni de ningún banco cubano. Fue el aporte de algún familiar extranjero o de alguien perteneciente al sector de los cubanos que reciben directamente divisas extranjeras por una u otra vía y que las invierten “por la izquierda” en esta actividad sin haberlas convertido previamente en CUC y sin que pasaran a formar parte en ningún momento de las finanzas del Estado.

Para el reinicio de cada nuevo ciclo de rotación de su capital estos comerciantes, con los CUC o CUP obtenidos de sus ventas a los clientes en Cuba en el semi ciclo M-D´, no acuden tampoco por lo general a las CADECAS  o a los bancos para obtener a cambio los dólares necesarios, sino que los obtienen en el mercado “negro” paralelo que existe, de las manos de los que no cambian por CUC todo lo que les llega en divisas sino que retienen parte de las remesas, propinas u otros tipos de ingresos directos en divisas, y también de las manos de algunos extranjeros en tránsito. Mercado “negro” donde logran una tasa de cambio, más ventajosa además que si lo hicieran en las CADECAS o los bancos.

Creo que algo similar han hecho los más de 6 000 cubanos que decidieron convertirse en residentes e invertir en negocios en otros países.

Es decir, en mi comprensión las cifras reales a manejar son muy inferiores a las que se mencionan en el trabajo de The Havana Consulting Group pero lo más importante es que entiendo no se está produciendo una autentica “fuga” de divisas desde las arcas del Estado, sino que lo que está ocurriendo es, por políticas económicas inadecuadas,  la perdida  innecesaria por el país de una fuente importante de divisas de las que este podría disponer legitima y abiertamente de una manera mucho más eficiente  para aumentar los recursos externos que aporten capital, servicios y bienes para el consumo, incrementen producciones y exportaciones y en general contribuyan al  desarrollo, simplemente legalizando y regularizando debidamente la actividad comercial de referencia, permitiendo la apertura en zonas especiales de almacenes de suministradores extranjeros que vendan aquí lo que ahora se va a buscar a países extranjeros y estableciendo las diversas las vías de asociación con el capital que, desde diferentes fuentes, pueden aportar los llamados “emprendedores” cubanos residentes o no en el país, como está previsto en el documento de la Conceptualización.

Esto sin hablar de que al Estado tal vez le podría ser conveniente invertir, de su  exigua tenencia de divisas, un pequeño capital inicial para desarrollar a través de las entidades estatales una actividad comercial similar a la que están desarrollando los privados y, mediante un eficiente empleo, rotación, recuperación y reinversión de dicho capital, convertirlo en millones de dólares de desembolso en bienes y servicios a ofertar a la población en competencia leal y legal con el sector no estatal.

 

Por Julio Carranza (3/10/2018)

Estimado Humberto:

Por complicaciones de trabajo y reuniones no respondí de manera rápida a tu comentario y al reenvío de tus excelentes artículos previos sobre el tema de la creciente actividad comercial de cubanos particulares que van a otros países para hacer importaciones diversas y que, tras mil peripecias, logran entrarlas al país y revenderlas, cuestión que traté en el texto “Los emprendedores cubanos y el Pospanamax”

En primer lugar estoy totalmente de acuerdo contigo en que (a diferencia de lo que pudiera parecer a un ojo no especializado para apreciar las complejidades del movimiento económico) no se trata en rigor de una fuga de divisas del país, pues los valores invertidos fuera regresan a la economía nacional bajo la forma de mercancías y favorecen tanto la actividad económica  del sector no estatal como del estatal, también el consumo de bienes de la población, que de otra manera esta no encuentra, o encuentra a precios muchos más caros en los mercados oficiales.

Sin embargo, dada la irregularidad con la que opera esta actividad, (el monopolio sobre el comercio exterior y los excesivos sobreprecios que a mercancías similares pone el estado cuando las oferta en su red de tiendas) permite que el tramo (D’) del circuito D-M-D’ sea mayor del que corresponde en un contexto económico adecuado lo que permite por un lado “rentas inmerecidas” y por otro precios irracionalmente altos que afectan al consumidor dado que operan en un “mercado” insuficiente al que por una parte le sobran limitaciones innecesarias y por otra le faltan las regulaciones adecuadas. Todo esto es causa de numerosas deformaciones que, esas sí, implican pérdidas de recursos, concentración innecesaria de los ingresos, especulación y trabas a la dinámica económica tanto del sector no estatal como del estatal (que debería ser el líder y más dinámico de la economía). El establecimiento de un mercado mayorista de bienes y un mercado de capitales para facilitar adecuadamente estas actividades comerciales estatales y no estales (¡imprescindibles en cualquier economía desde mucho antes de los fenicios!) serían sin dudas una contribución al crecimiento económico y también un incremento de las divisas al estado, no solo para financiar el desarrollo económico sino también el desarrollo social.

Por ejemplo:

1- De establecerse por el estado algo parecido a la Zona Libre de Colón en un lugar como el Puerto del Mariel (con las regulaciones e impuestos del caso, económicamente fundamentados en función de una política de crecimiento), el gasto permanente de estos miles de cubanos en pasajes de avión (de líneas que no son cubanas), en hoteles y otros se reduciría y aumentaría el gasto dedicado a las compras dentro de las fronteras nacionales fomentando la actividad económica de manera notable. Esto no impediría que otros importen directamente, pero en condiciones diferentes, con mucho menos espacio para la especulación.

2- La disminución en el altísimo porcentaje que las redes oficiales de ventas en CUC le imponen a los precios, obligaría a los comerciantes individuales a bajar los suyos, contribuyendo así a un mayor acceso de los consumidores y fomentar más la actividad económica con menos presiones inflacionarias.

 Es notable la diferencia de precios entre lo que valen estos productos en la Zona Libre de Colón (por ejemplo). Un dato exacto: un refrigerador que en la Zona Libre vale 1 140 usd se vende en Cuba aproximadamente en 2200 CUC, o sea casi el doble, esto no lo justifica los precios de flete, gastos de viaje, etc., esto lo hacen posible los precios y las escaseces  de las TRD (si es que así se llaman todavía), una moto eléctrica allí vale alrededor de 1000 usd, en Cuba las revenden en unos 2 000 CUC, otra, un aire acondicionado split (con envío incluido) 400 usd, en Cuba no lo venden por menos de 700 CUC, otra, una campana extractora de cocina en Colon vale 230 usd en Cuba la revenden en unos 500 CUC y así sucesivamente.

Esta actividad comercial no solo es inevitable, es imprescindible pero por qué no se legaliza y sobre todo por qué las empresas de comercio del estado no participan también de manera protagónica de esas operaciones con precios económicamente fundamentados y de manera sistemática, sería eso una “fuga de divisas”? o el uso de divisas en “productos superfluos”??, pues NO, en primer lugar porque permitiría ganar más divisas para otros destinos productivos y sociales esenciales y en segundo lugar porque esos productos no son “superfluos” en ninguna sociedad moderna y en tercer lugar porque de todas maneras van a entrar y de la peor manera (sin regulaciones efectivas, con corrupciones y sobornos, con sobreprecios finales, etc)

En cuanto a lo que explicas sobre la cifra original a retener, el impacto que en esto tiene la velocidad de rotación, etc. estoy totalmente de acuerdo. Además de que en alguna medida considerable el origen del capital está en remesas o ingresos de nacionales en él exterior, o sea no son divisas compradas al estado o desviadas ilegalmente.

Se repite la pregunta una y otra vez, por qué no institucionalizar esto y colocarlo en un marco de regulaciones adecuadas y económicamente fundamentas en cálculos rigurosos y políticas viables?, por qué mantener a sectores de la población que encuentran en esas actividades una alternativa auténtica (sobre todo si es adecuadamente regulada) en situaciones permanentes de zozobra, actuando a veces como parias y marginales, cuando muchos son jóvenes llenos de entusiasmo y deseos de hacer cosas que pueden ser muy favorables para el país?

Las preguntas son muchas, estás solo corresponden a esta dimensión específica de los problemas del comercio exterior, pero que están conectadas con todas las demás, la economía, como tú siempre nos recuerdas, es un sistema que se debe entender en toda su complejidad para no decir y hacer disparates, porque sus consecuencias no son solamente económicas sino también y a veces mucho más importante, políticas.

Un abrazo

July

 

Por Pedro Monreal 29/10/2018

Estimado Humberto,

Muy agudo tu análisis. Queda claro que la parte de las cifras del estudio de Morales que se ha identificado como “gastos de compras de productos” (1 008 Millones USD) no representa en modo alguno una “fuga” de divisas. Es una operación de intercambio mercantil. Tampoco ocurre una “fuga” de divisas cuando una empresa estatal gasta divisas en el exterior para adquirir mercancías que van al mercado interno.

El segundo punto que creo que es muy importante destacar es que esa cifra hay que ponerla en una perspectiva adecuada para evitar la falsa imagen que parece proyectar el dato. La clave de ello radica en la explicación del ciclo de rotación que has hecho de manera muy precisa y a la que no habría que agregar nada. La cantidad que debería retenerse entonces es la del promedio de 3 265 USD de capital inicial invertido por cada “emprendedor”.  Por supuesto que detrás de ese promedio hay asimetrías, pero creo que la cifra promedio indica claramente que no estamos ante una “burguesía compradora” poderosa, ni nada que se le parezca.

El tercer punto que considero que precisas muy bien es que –dado el peso de las remesas y su conexión con este tipo de actividad, tanto por el lado de la “inversión” como por el lado del “consumo”- esa actividad importadora no implica –en lo fundamental- un “desvío” de divisas estatales para alimentar negocios privados. Aun asumiendo que una parte de esa actividad pudiera financiarse con “desvío” de dinero estatal (robo, corrupción, etc.) es plausible asumir que la mayor parte del origen de ese monto de capital inicial de 3 265 USD se origina en remesas y también en las divisas captadas al turista.

Sería muy difícil pensar que la combinación de tres medidas (legalización de PYMES privadas, autorización a las importaciones privadas directas, y creación de facilidades mayoristas) no tuviese un efecto muy rápido en reducir el monto de los cuatro componentes de “capital operativo” asociados a las importaciones privadas (pasajes, hoteles/ comida, empaque y logística de envío). La suma de esos cuatro componentes es hoy un poco menor a los “gastos de compras”. 

Las tres medidas anteriormente indicadas pudieran reducir esos gastos, liberando divisas para comprar más productos y ayudando a reducir costos, y por esa vía posiblemente ayudar a reducir precios de consumo. Si el sector estatal cubano –por sí mismo o en asociación con empresarios extranjeros- crease la logística de distribución mayorista “in situ” y si lo hace pensando en competir con el esquema actual, es muy difícil que no fuese la alternativa más competitiva que pudiesen encontrar los importadores privados cubanos. Benavides y Vascos se han referido al tema del comercio exterior y José Luis Rodríguez ha mencionado la posibilidad de operar ese tipo de negocio mayorista en la modalidad de “consignación”.

Esta es una reacción muy rápida a tu excelente análisis. Tendría que revisar de nuevo con más calma el texto de Morales para ver si pudiera hacer otros comentarios.

Un abrazo,

Pedro

Por Joaquín Benavides 31/10/2018

Estimado Humberto:

Coincido totalmente contigo. En especial en las conclusiones del que haces del reciente artículo del Havana Consulting Group.

Un abrazo,

Benavides

 Por Jorge Barrera 29/10/2018

Humberto:

Comparto tus conclusiones sobre este tema. Sólo unas observaciones:

-Si la cifra total de importaciones por esa vía (1 800 millones) se acepta, equivale a cerca del 18% de lo que se informa estadísticamente como importación total de bienes (unos 10 200 millones en 2017). Esta cifra es igual, por otra parte, al total de importaciones para alimentos según lo informado en reiteradas ocasiones. Resalto esto, porque si bien como señalas correctamente, el capital invertido es 11.5 veces menor, el volumen del negocio es tal, que vale la pena estudiarlo a fondo desde todos los ángulos.

De todas formas, el tema me parece bueno que salga a debate y se divulgue.

Saludos

Barrera

 Por Esteban Morales Domínguez 6/11/2018

Estimado Humberto.

Por favor distribuye esto que no puedo hacerlo.

Lo de que la gente busque otros mercados para gastar su dinero, es culpa absolutamente nuestra.

De las inflexibilidades de nuestra política - económica. La que se mueve más con respuestas ideológicas y administrativas, que con respuestas económicas.

 Los llamados emprendedores utilizaran el menor resquicio para echar hacia adelante sus negocios. Tienen la razón y el mundo a su favor.

Y si tratamos de frenarlos, sin darles de verdad una solución de política económica, se nos va a convertir en un problema político, que se llevará “a bolinas el socialismo" que deseamos construir.

Una esencia del periodo de tránsito hacia el socialismo no es fajarnos con el mercado ni la propiedad privada, sino utilizarlos para que la propiedad social tome la fuerza que necesita para dar el salto. Aunque también tenemos el problema de llamarle propiedad social a lo que no es. Sino propiedad estatal, que es otra cosa.

Somos nosotros los que no acabamos de entender el mundo en que nos debemos mover. Y por eso apelamos a la restricción como mecanismo de defensa. Lo cual, creo, que no tiene futuro.

 La solución es crear en Cuba un mercado atractivo, bien surtido y organizado. De esos en los que se dice, que "el cliente siempre tiene la razón”, qué es una máxima capitalista, pero más que ello del mercado, que es el invento histórico más importante de la economía. de cualquier sistema. Por eso Reagan hablaba de "la magia del mercado".

Si queremos de verdad defender el socialismo, lo tenemos que hacer buscándole al mercado y a la propiedad privada, el lugar que debe tener, para que no se nos convierta en algo que nos ataque, sino que nos ayude.

 Cuando le demos de verdad a cada sector de propiedad el lugar que debe tener, en nuestro aun pichón de socialismo, veremos cómo vamos a avanzar.

Ya he dicho en otras ocasiones, que nuestro "talón de Aquiles" es que continuamos llevando adelante una política económica, que tiene demasiadas restricciones, creyendo que estamos defendiendo el socialismo y lo que estamos haciendo es, huirle al capitalismo, de una forma, que lo que va a pasar es que vamos a caer exhaustos en sus brazos.

Saludos, gracias

Un abrazo

Esteban


Fidel Vascós 25/07/2022

Humberto:

Estoy acuerdo con su propuesta y fundamentación de legalizar el comercio minorista de las actuales “mulas”. También legalizar al sector no estatal las importaciones de una gama mayor como tractores, camionetas, implementos agrícolas e industriales y otros medios de producción sin la obligada intervención mediadora del Mincex. Ello estaría en línea con la necesidad, según mi opinión, de modificar el  actual modelo de socialismo de Estado altamente centralizado que se aplica en Cuba y avanzar con mayor rapidez hacia un modelo de socialismo descentralizado en el cual el mercado juegue un mayor papel como regulador de la economía y se amplíen sustancialmente los procedimientos de la democracia popular. Un abrazo.

Juan Triana , 25/07/2022

Estimado Humberto, muchas gracias por hacerme llegar este correo.

El comercio minorista estatal es todo un gran agujero negro. La resistencia a permitir que otras formas de gestión lo ejerzan, al menos yo no le encuentro ninguna explicación racional desde la economía, excepto que es una de las principales fuentes de ingresos en ambas monedas para el estado. Eso si, es una muy efectiva forma de ejercer control político.

Mis deseos de que te lean y te contesten

Sldos

Jtriana

Joaquin Benvides 25/07/2022

Humberto:

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Es verdad que has venido insistiendo en que los cubanos que reciben remesas puedan invertirlas importando productos, la mayoría de primera necesidad, para venderlas en el desabastecido mercado nacional. Tu argumento teórico es irrefutable.

Dudo, sin embargo, que el compañero ministro rectifique. Es impresionante como la soberbia daña a algunos de nuestros altos funcionarios gubernamentales. Se puede equivocar también en la forma concreta de implementar el mercado cambiario. El intento de seguir administrando lo que no es administrable, puede ser fatal.

Un abrazo,

Benavides

Citas

(1)   Los millones que vuelan con los cubanos

Fernando Ravsberg, enero 18, 2018

http://cartasdesdecuba.com/los-millones-que-vuelan-con-los-cubanos/

Un periódico español informa que decenas de miles de cubanos viajan cada año a Guyana para “importar” productos por valor de U$D 145 millones. El tráfico es tal que una aerolínea caribeña decidió establecer una ruta entre los dos países.

Es difícil confirmar la exactitud de esta cifra, pero el presidente de Fly Jamaica, Ronald Reece, nos da una pista al afirmar que inician los vuelos porque “hay muchos cubanos que vienen a comprar aquí. Guyana es uno de los pocos lugares que pueden hacerlo sin una visa”.

El dinero que estos “importadores” gastan en Guyana no son pesos convertibles y mucho menos pesos cubanos. Para comprar en aquel país se necesita llegar con moneda dura, son dólares o euros que salen, de una u otra forma, de la economía nacional.

Otro tanto ocurre con Rusia, donde la afluencia de compradores de la isla es tal que en algunos mercados hay carteles en español dirigidos específicamente a los cubanos. Existe además una red de hostales para hospedarse y otra de transporte hacia los mercados.

Las aerolíneas mexicanas han intentado limitar, sin mucho éxito, la cantidad de bultos y el peso de estos. Finalmente se establecen dos colas una para los que vienen con una maleta y la otra para los que traen aires acondicionados, televisores o piezas automotrices.

En las calles de la zona franca de Panamá, se escucha constantemente el acento de la isla y en las tiendas más importantes los cubanos tienen personal exclusivamente dedicado a ellos, vendedores que conocen a la perfección las reglas de la aduana de Cuba.

Las empresas encargadas de enviar contenedores desde Panamá a la isla tienen grandes espacios con balanzas, para que los cubanos re-envasen lo que compraron hasta alcanzar decenas de paquetes con el peso máximo tolerado para no pagar impuestos al entrar a su país.

Hace un par de años ya, el gerente de la zona franca de Colón en Panamá, Manuel Grimaldo, revelaba un dato sorprendente: “Ese mercado cubano de a pie que viene a Panamá representa actualmente unos US$100 millones solo en compras dentro de la Zona”.

También a Haití viajan desde Cuba miles de personas en busca de mercancías y allí son esperados por los mercaderes con los brazos abiertos. Crearon incluso hostales para los compradores cubanos, donde el hospedaje diario con desayuno cuesta apenas U$D 10.

Entre Panamá y Guyana los cubanos se gastan unos U$D 250 millones cada año, si les sumamos Haití, Rusia y México podríamos hablar de U$D 600 millones. Esa sería la fabulosa cifra que sale de Cuba en los bolsillos de decenas de miles de personas, dedicadas a importar por cuenta propia.

 En la isla esos productos no se venden en dólares sino en pesos, por lo cual se necesita volver conseguir divisas dentro de Cuba para comprar en el siguiente viaje. En pocas palabras, cada año salen cientos de millones en moneda dura, para beneficio de los comerciantes de otros países.

EEUU es parte de otra ecuación, el negocio del contrabando funciona ligado a las remesas familiares. Gran parte de los dólares que los emigrados envían se utilizan para comprar mercancías en Miami, cuya venta en la isla produce los CUC necesarios para pagar a los familiares.

La mayor parte de la mercancía entra como contrabando, sin pagar impuestos al Estado, sea porque los importadores conocen al detalle las reglas de aduana y las utilizan a su favor o porque conocen a alguien de la aduana que “trabaja” a su favor.

Quien sostiene y alimenta este comercio es sin dudas el Estado con la escasez crónica de productos, el impuesto del 240% que se les aplica para la venta, la mala calidad de las mercancías importadas, la poca variedad e incluso el mal gusto de muchas de ellas.

Las importadoras cubanas han sido casi siempre nido de corrupción, cada cierto tiempo los directivos salen esposados de sus oficinas. Algunos exempleados reconocen haber cobrado decenas de miles de dólares en comisiones o viajes de turismo a cambio de firmar contratos.

El país necesita ordenar su comercio interno para que el grueso de las divisas se quede en la economía nacional. Ya sabemos que los particulares son más eficientes a la hora de importar, entre otras cosas porque antes de comprar hacen un estudio del mercado.

 Los hay incluso que venden por catálogo y de esa forma tienen toda la mercancía colocada antes de poner un pie fuera de Cuba. Piden por email los productos y viajan a recogerlos cuando tienen un volumen que les permita costear gastos y obtener ganancias.

 Hasta ahora la represión y la restricción no han logrado frenar este comercio y difícilmente podrán mientras persistan necesidades de consumo insatisfechas. Si las autoridades se proponen lograr un resultado distinto harían bien en idear soluciones diferentes.

(2)   Emprendedores cubanos sacaron de la isla 2390 millones de dólares. https://www.eleconomistaamerica.com/economia-eAm/noticias/9472008/10/18/Emprendedores-cubanos-sacaron-de-la-isla-2390-millones-de-dolares-en-2017.html