Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 24 de enero de 2019

Impactos del turismo en la economía: Avances y retroceso

Autor:
Miguel A. Figueras
Este artículo forma parte del dossier:
La letra de Temas. ¿Cómo viene el 2019?


Foto de portada: Cubahora.
“Que el crecimiento del turismo impulse otros despegues”. Esta una demanda reiterada en la Comisión de Atención a los Servicios, de lo cual informó el periódico Granma el 19 de diciembre pasado.
Meses antes, en una reunión de chequeo, 29 de junio 2018, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros calificaba de impresionante el avance logrado en el desarrollo del turismo desde los años Noventa, y reclamaba elevar los suministros nacionales.
“Todavía se importan muchos productos que pudieran producirse en el país, comento, con lo cual se encarece esta actividad. De cara al turismo, tenemos que desarrollar aún más la agricultura, las fuentes de energía renovable y las nuevas tecnologías[1]”.
En una reciente reunión de chequeo retomaba el mismo tema.
“.. sin embargo, el apoyo de los organismos en tributar productos y servicios con calidad al turismo no ha avanzado con igual ritmo[2]”.
Los reclamos del Presidente Díaz Canel son muy justos.
En los últimos veintiocho años el turismo internacional en Cuba creció considerablemente. Que ese crecimiento contribuyese al crecimiento de otros sectores, eran ideas implícitas y priorizadas cuando el Gobierno cubano decidió asignar al turismo un papel protagónico para el desarrollo económico.
Varias acciones y políticas impulsaron avances en esa dirección durante los primeros catorce años (1990 – 2004). En los otros catorce años de ese periodo (2005 -2018) más bien ha habido retrocesos.  

Repasemos la historia

La estrategia trazada desde 1988 para el desarrollo intensivo del turismo internacional priorizó dos objetivos principales:
  • Ingresar grandes cantidades de divisas para compensar los bajos precios del azúcar y una reducción de las zafras.
  • Contribuir a impulsar la recuperación de los otros sectores, que transitaban por una gran depresión.
El primer objetivo se cumplió satisfactoriamente, al crecer los ingresos que acumularon 11.8 mil millones de dólares entre 1990 y 2000.
PARTICIPACION DEL TURISMO EN TODOS LOS INGRESOS DE LA BALANZA DE PAGOS %
1990
1997
1998
1999
2000
2001
4.1
32.0
52.8
43.0
41.0
41.0
Fuentes: Banco Nacional de Cuba Informes Económicos de los años 1994,1995,1996 y Banco Central de Cuba Informes Económicos de los años 1997, 1998, 1999, 2000, 2001.
El segundo objetivo requirió un trabajo preciso y firme.

¿Cómo se hizo?

A mediados de la década de los noventa, las empresas constructoras estaban produciendo solo al 40% del nivel alcanzado a finales de los Ochenta. La producción de cemento había disminuido cuatro veces, La industria textil redujo su producción desde 220 millones de metros hasta 44 millones. En el año 1994, se produjo, y con baja calidad, solamente la tercera parte del nivel de cerveza alcanzado cinco años antes, la mitad del agua embotellada, la sexta parte de la pintura, la octava parte de los colchones y la décima parte de las sabanas, 28 veces menos  ropa interior y siete veces menos ropa exterior, cuatro veces menos  calzado, seis veces menos  jabón y tres veces menos detergente.[3] 
La oferta nacional solamente satisfacía el 12% de la demanda requerida por el sector turístico en 1990. Casi todo se importaba para abastecer los hoteles y restaurantes, las cervezas, el agua embotellada, los uniformes, la lencería, las vajillas, todos los materiales de terminación de obras, los muebles, las cortinas…
De una economía totalmente sumergida en la pobreza y escasez, surgió un sector turístico, que operaba sobre la base que todos sus ingresos y pagos (excepto los salarios) se harían en dólares.
Fidel puntualizó  con Osmany Cienfuegos[4]  lo importante que sería que el turismo ayudase a recuperar la tan deprimida economía.
El desarrollo turístico obligó al resto de las ramas de la economía a realizar transformaciones e innovaciones en un acelerado proceso. 
Los productores fueron transformando su estructura de producción.
En el 2004, el 67% de las compras de las empresas turísticas se hicieron a productores nacionales.  
En 1992, el sector del turismo creo FINATUR, entidad financiera que otorgaba créditos en moneda convertible a posibles suministradores de las empresas turísticas, si estas requerían importar insumos, materiales, nuevas tecnologías, energía y otros.
La derrama del sector turístico, por su rápido y voluminoso desarrollo, atrajo el interés extranjero propiciando el fomento y posterior constitución de aproximadamente 80 empresas mixtas en otras ramas de la economía, las cuales se crearon para satisfacer la demanda del turismo. Nacieron, fundamentalmente, en la industria de la construcción, industria alimenticia, cervezas y otras bebidas, aguas minerales y naturales, carnes y embutidos, derivados lácteos, textiles y perfumería, generación eléctrica, transporte, agricultura, telefonía y climatización.
El impacto fue rápido y positivo, basado en muchos cambios tecnológicos y mucha audacia. Por ello Fidel Castro reconoció:
“Qué mercado interno de divisas se ha creado con las producciones para el turismo; hay muchas industrias produciendo para el turismo”. “El turismo nos ha obligado a competir con el extranjero en la producción de artículos de alta calidad.” [5]
FINATUR recuperaba los créditos otorgados cuando se realizaban las ventas de los productos y servicios a las empresas turísticas. Cobraba intereses altos, ello le permitía ampliar sus operaciones.
Al crearse FINATUR se definieron reglas de juego, claras y precisas.
  1. Las exigencias de calidad y diseño por parte de las entidades turísticas reclaman de los suministradores innovar, introducir nuevas tecnologías, y entregar productos competitivos con similares importados. Se demandan nuevos productos de buena calidad, así como nuevos, adecuados y modernos tipos de envases; diferenciar e identificar los productos según clientes, asimilar los cambios con rapidez.
  2. El cumplimiento del suministro en la fecha establecida es sagrado. Si un hotel no recibe la mantequilla o la carne o la cerveza, en la fecha pactada, sus clientes son afectados.  Si ocurre un retraso, incumpliéndose las entregas, el daño ya estará hecho. Debían erradicar los “maratones” para recuperar atrasos.
  3. FINATUR y las empresas turísticas entregaban medios financieros y abrían un mercado para las entidades cubanas, deprimidas y hambrientas de divisas.  Ayudaban, pero su responsabilidad no consistía en subsidiar. Los contratos se debían ajustar a los precios ofertados por la competencia.
Premisa: El turismo ayuda, pero no subsidia. La competencia es muy fuerte. La responsabilidad asignada por el Estado a las entidades turísticas fue, es y será siempre, ingresar cada vez más divisas para el país. Somos iguales, pero no idénticos. Las diferentes empresas turísticas y sus principales instalaciones luchan por su propia identidad.
  1. Aquellas empresas incumplidoras reiteradas de sus compromisos, deben eliminarse de las listas de suministradores.
  2. Para los dirigentes de empresas suministradoras no fue fácil entender y adaptarse a esas reglas del juego. Sus experiencias previas los había malformado durante años, cuando el modus operandi consistía en aceptar productos de baja calidad, incumplimientos, chapucerías, mantenimiento de la rutina sin innovar y recibir subsidios anualmente.
Fueron necesarias inversiones para incrementar las capacidades de los suministradores, pero más importante fue el cambio cualitativo, con la necesaria transformación tecnológica de estas. La transformación implicó nuevas características para las producciones.
  1. Calidad intrínseca y durabilidad
  2. Presencia e imagen
  3. Flexibilidad para diversificar y personalizar al comprador
  4. Entregas en tiempo
  5. Dividir producciones masivas en producciones por pedido

Las transformaciones tecnológicas introducidas se observaban  en una amplia variedad de actividades y en clústeres productivos, tales como:[6]
  1. Casas de cultivos protegidos y semiprotegidos, para abastecer de vegetales todo el año a las instalaciones turísticas.
  2. Modernas técnicas de molinaje de arroz y trigo para lograr los parámetros de calidad exigidos.
  3. Más avanzados sistemas de envases para el café al vacío, las cervezas y refrescos en latas, jugos de frutas, el yogurt envasado en bolsas plásticas, la leche aséptica en tetra pack, agua mineral en botellas PET. Las cervezas, con calidad muy mejorada, abastecían el 95% de la demanda nacional, las aguas embotelladas casi el 100% y los refrescos y jugos igualmente.
  4. Nuevos mataderos y fábricas de productos cárnicos y embutidos.
  5. Tecnologías punteras en producciones de toallas de mayor durabilidad, con procesos fabriles computarizados, capaces de cambiar tamaño, colores y troqueles en cuestión de minutos. Antes se requerían tres semanas para cambiar un troquel, Una sola fábrica moderna de toallas permitió desmantelar varias viejas fábricas.
  6. Elevación de la calidad en la producción de trajes de vestir y uniformes hoteleros, para satisfacer los requerimientos de una amplia gama de clientes, adecuada presencia, larga durabilidad y mantener los mismos diseños y colores para garantizar cada año su reposición parcial.
  7. Creación de centros de diseño de uniformes y mobiliario, capaces de asimilar y trasladar a la producción la diversidad de demandas de las cadenas turísticas nacionales y extranjeras.
  8. Renovación de tecnologías en la producción de la hilaza, el tejido y la confección, para una variada producción de manteles, servilletas, sábanas, fundas, sobrecamas.
  9. Dividir grandes fábricas en pequeñas fábricas de calzado destinado al trabajador turístico, empleando las mejores materias primas y cueros, para producir zapatos de diseño moderno, cómodos y alta durabilidad.
  10.  Modernización y transformación de las fábricas de muebles, introduciendo los nuevos diseños y materiales.
  11.  Desarrollo de la producción de amenittis para los baños de las instalaciones de alojamiento, respetando los estándares que exigían las diferentes marcas hoteleras.
  12.  Fabricación de elevadores y sistemas de climatización.
  13.  Introducción de tecnologías actualizadas de comunicación. El turismo moderno exige disponer de sistemas para el cobro por tarjetas electrónicas, las reservaciones a distancia y la comunicación fácil con los países de origen de los turistas. La presión para hacerle frente a estas demandas exigió el desarrollo de la telefonía digital y celular, el uso de internet y del correo electrónico.
  14.  Aprender a construir pedraplenes conectando los cayos vírgenes, con la Isla grande.
  15.  En las obras y en la industria de materiales de construcción fue necesario un crecimiento acelerado de la base material para acometer en paralelo la ejecución de muchos hoteles, principalmente en las regiones turísticas de Varadero, Cayo Sta. María, Jardines del Rey, Guardalavaca, Pesquero y Cayo Largo del Sur.
  16.  Introducción de nuevos materiales por la industria nacional, entre los más fundamentales se identifican los tubos de alta tecnología para la conductora de agua de Jardines del Rey, extendiéndose después a otras regiones; cerámica de calidad para revestimiento de pisos y paredes de baños; fabricación de encimeras y tabicas de baños, viguetas pretensadas y bovedillas de hormigón para losas de entrepisos y cubiertas.
  17.  Con el fin de cuidar el medio ambiente, en la actividad constructiva se favoreció la utilización de tecnologías limpias y con el uso de soluciones tecnológicas que permitieran la construcción limitada a su perímetro, con el mínimo de afectación a la topografía y vegetación natural existente. Emplear una arquitectura “blanda” subordinada al entorno, según las características ambientales de cada región. 
  18.  Predominó el empleo de estructuraciones dispersas o semi compactas -  evitando las edificaciones monobloques - con expresiones derivadas de la tradición arquitectónica cubana y caribeña, en las cuales incidiera lo colonial y lo vernáculo. Combinar lo tradicional con los niveles de confort y servicios más actuales, así como espacios abiertos y a la vez continuos para recorridos protegidos y sombreados
  19.  Introducir la Dirección Integrada de Proyecto (DIP), mayor precisión y fortalecimiento de las funciones del Proyectista Principal, el Contratista y los encargados de la programación de obras.
  20.  Al principio fue necesario utilizar proyectos hoteleros extranjeros, adecuándolos a las condiciones propias, pero después la gran mayoría de los nuevos hoteles se proyectaron nacionalmente y para ello fue necesario incrementar aceleradamente el empleo de computadoras y de sistemas especializados de software de ingeniería.
  21.  Aprovechar las experiencias de empresas extranjeras, las cuales participaron en la proyección y construcción de algunas inversiones turísticas, tales como los sistemas de Diseño-Construcción, Contratos "Llave en mano" y otros. Al asimilar esas experiencias y métodos organizativos, fue factible reducir los plazos constructivos.
  22. Las empresas de decoración debieron introducir nuevos métodos de trabajo y aprender a utilizar materiales desconocidas para ellas.
Cada mes se reunían los productores nacionales con las entidades del turismo para examinar la marcha de las producciones y profundizar en que nuevos productos pueden incorporarse hacia el futuro[7].
La actividad turística se convirtió en una importante fuente ocupacional:
  • La mitad de sus trabajadores tenían menos de 35 años de edad.
  • 41 % eran mujeres (antes de 1990 era menos del 35%).
  • El 72% del colectivo laboral poseía más de 12 años de enseñanza.
En catorce años el empleo directo en la actividad turística se duplicó, mientras que las capacidades hoteleras casi se triplicaron y los ingresos se multiplicaron por diez, las ventas por trabajador se incrementaron cinco veces, elevando la productividad. Si el empleo directo en el turismo se duplico, el empleo indirecto se cuadruplico en las ramas de apoyo y suministradoras. 
El sector no estatal, que brinda diferentes servicios al turismo, creció a un acelerado ritmo.
Al agregar estos estimados, arroja que se triplicó el empleo directo e indirecto vinculado al turismo, alcanzando la cifra de 335 mil personas.
El segundo objetivo priorizado con el desarrollo del turismo -movilizar y despertar el resto de la economía - se había logrado.

Pero el entorno cambio. Se retrocedió

Al iniciarse la primera década del nuevo siglo XXI, amainó el crecimiento del turismo. A nivel mundial, y por primera vez desde 1950, las llegadas turísticas cayeron en un bache entre 2000 y 2003.
En las islas del Caribe el número de visitantes, en la primera mitad de esa década escasamente se elevó un 10%, una tasa anual del 1.9%.
En Cuba el ritmo de crecimiento de los arribos entre 1990 y 2000 había sido del 19% anual. Descendió al 3% entre 2000 y 2010, con decrecimientos en los años 2002 y 2007.  
Los ingresos vinculados al turismo mostraron en la década 2000 - 2010 una modesta tasa de crecimiento del 1.3% anual, comparando negativamente con la tasa anual del 23% por año, en el decenio anterior.
Decisiones administrativas a nivel gubernamental, entre 2003 y 2007, provocaron un debilitamiento en las interrelaciones de suministro de otras ramas con el sector del turismo. El nivel de abastecimiento nacional se redujo.
Durante los años 90 se habían introducido cambios en la conducción economía, descentralizando el manejo de divisas.
A inicios del 2005 terminó la relativa autonomía ganada por algunas corporaciones. Nuevamente se volvió a una centralización del manejo de las divisas. El Banco Central de Cuba debía recibir todos los aportes en divisas (ganancias, impuestos, etc.) a través de la Cuenta Única en Divisas del Estado. Los planes aprobados para importaciones, debían ser ratificados periódicamente por partes, por funcionarios del Banco Central, poco conocedores en la práctica del funcionamiento de la economía. Ellos eran los encargados de examinar las solicitudes de compras. Como para cada acción podían estar interrelacionados varios organismos y empresas, se tornó muy difícil coordinar las producciones.
Por suerte este mecanismo de la Cuenta Única en el Banco Central duró pocos años, desde que fue emitida la Resolución 92/del 29 de diciembre del 2004, pero hizo daño. La planificación dejo de tener el poco valor que ya le restaba, pues después de aprobado el plan era revisado varias veces en el año por funcionarios bancarios. A las conciliaciones y peticiones con el Banco Central, los principales cuadros debían dedicarle un buen tiempo.
El Sistema Bancario Nacional, después de la nacionalización de 1960, se integraba completamente en el Banco Nacional de Cuba, con funciones tanto de banca central y banca comercial.  
Al pasar los años, se hizo  más evidente la necesidad de una reorganización bancaria, la cual se efectuó  entre 1984 y 1996, separándose las funciones en un Banco Central  y 8 bancos comerciales especializados. [8]
En 1997 las entidades bancarias comenzaron a otorgar créditos en moneda convertible a los productores cubanos. Ese año facilitaron divisas a los diferentes sectores por 712,7 millones de dólares[9]. En los años siguientes estos préstamos en dólares crecieron velozmente.
En resumen, se entregaron prestamos en esa moneda en esos cinco años por 7 348.7 millones de EUA.
Préstamos en Moneda Convertible a la Economía Interna por el Sistema bancario financiero  (millones dolares EUA)
1997
1998
1999
2000
2001
Total 5 años
712.7
1005.4[10].
1522.7[11].
2081..6[12]
2026.7[13]
7348.7

Estos valiosos informes, dejaron de publicarse, a partir del 2001.
Las empresas y organismos receptoras de estos préstamos bancarios los utilizaron para sustituir a los que recibían de FINATUR, pero dejaron de honrar sus deudas con la organización financiera del turismo que los había apoyado. Como consecuencia FINATUR quebró. Lo que de ella quedó salió del MINTUR y se trasladó a una agencia bancaria.
Dejaron de realizarse las reuniones de revisión y coordinación entre productores y empresas del turismo.
Una parte de los avances logrados en promover la recuperación de los otros sectores de la economía, se perdió después del 2005.
Por esos años se desató una gran crisis en la aviación mundial, por la rápida elevación de los precios del jet fuel. Comenzaban las señales de la crisis financiera que se avecinaba y explotaría en el año 2008.
En medio de una crisis de poco crecimiento turístico y la crisis mundial de la aviación, la Dirección del Gobierno cubano decidió liberar al turismo de la responsabilidad de promover el crecimiento de los otros sectores de la economía que lo abastecían. Resultaba realmente imposible cumplir dicha función. Las nuevas instrucciones del Gobierno al Sector del Turismo fueron muy precisas:
No sacrificar calidad en las ofertas y los servicios a los turistas y de ser necesario proceder a importar para no esperar por los atrasos en los suministros nacionales o con peligro de incumplimientos.
Se abrieron nuevos mercados donde adquirir importaciones a buenos precios.   
El mercado chino se abrió ampliamente a partir del 2005. Se recibieron amplios créditos para sus exportaciones. En el año 2008 las importaciones cubanas desde China, fueron dos veces y media mayor que en 2005. 
El Sector del Turismo decidió comprar en China todos los uniformes y el calzado para sus trabajadores. Una parte mayoritaria de la lencería hotelera y de restaurantes también se compraría en China.
En materia de alimentos se abrió el mercado americano, el cual sustituyó la producción nacional de carne de ave para el turismo y parte de la carne de cerdo.
Como las nuevas instalaciones turísticas principalmente se construyen por Gaviota – Almest, se desconoce en qué medida se elevó la importación de mobiliario y elementos de decoración.
La cobertura de la producción nacional de la demanda de cervezas, refrescos, helados, lácteos, y otros alimentos se redujo. Muchas de las empresas nacionales que abastecían al turismo cayeron en un estado de laxitud y falta de mantenimiento.  
Las tiendas en los hoteles y las que venden en divisas comenzaron a importar cervezas, refrescos, yogurt, leche enlatada, quesos, lácteos, galletas, chocolates, golosinas, confecciones, muebles sanitarios, todos importados y con altos precios.
Con la información estadística y contable accesible no es factible precisar en cuánto se ha reducido el 67% del componente nacional en los costos del turismo.
El presidente Díaz Canel clama, con toda la razón, elevar el papel abastecedor por parte de la producción nacional hacia el turismo. Es la misma idea que Fidel transmitió a Osmany en 1990. 
Para lograrlo habrá que organizar sistemas y mecanismos que apoyen ese propósito, como se hizo entonces. No serán suficientes reclamos y lineamientos.  
También habrá que revisar algunas políticas de ciertas entidades.
Por ejemplo:
¿Termina el monopolio sobre la importaciones?
La cadena hotelera española Iberostar Hotels&Resorts ha recibido el permiso de las autoridades cubanas para constituir, junto a la empresa cubana AT Comercial, la sociedad Logística Hotelera del Caribe (LHC), que será la primera importadora de Cuba con participación extranjera, informó hoy Iberostar.

LHC será una empresa mixta, participada en un 70 % por Iberostar, que se establecerá en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, al norte de la isla.
La sociedad prestará servicios logísticos, incluida la importación, comercialización mayorista y distribución de mercancías, así como la exportación de éstas a los principales destinos turísticos próximos a Cuba.
Para Miguel Fluxà, presidente ejecutivo del Grupo Iberostar, “esta concesión para importar es una gran responsabilidad” y un “reto” que la empresa afronta “con entusiasmo”.
“La experiencia con la gestión hotelera ha sido altamente positiva y ahora, con este proyecto, esperamos poder seguir creciendo allí y apoyar a la industria turística local”, ha añadido, según recoge el comunicado de la cadena hotelera.
Las palabras del presidente de Iberostar claramente expresan que esta empresa mixta es eminentemente para importar con destino al sector del turismo cubano. No se crea para sustituir importaciones.
Como este hay otros casos que revisar y eliminar.
Una empresa similar a LHC difícilmente se aprobase en los noventa.
Cada momento tiene sus soluciones y necesarias instituciones. No se trata de resucitar a FINATUR. Pero hay que innovar y crear organizaciones y mecanismos para lograr un mayor impacto de la derrama turística en levantar la producción en el resto de los sectores.
  Citas
[1] Miguel Díaz Canel en periódico Granma del 2 de julio del 2018.
[2] Miguel Díaz Canel en periódico Granma del 15 de octubre del 2018
[3] Miguel Alejandro Figueras: “El Turismo Nacional y la Formación de clústeres productivos en la Economía Nacional”; en Reflexiones sobre Economía Cubana, compilado por Omar Everleny Pérez, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 2006.
[4] Osmany no era aún Ministro del sector. Prácticamente delegó sus funciones al Segundo Secretario del Comité Ejecutivo, y se consagró a  ayudar a  Fidel en la magna obra de desarrollar el turismo. El ministerio de Turismo se creó en 1994 y Osmany fue designado como Ministro.
[5] Fidel Castro: Discurso por el Día de la Ciencia, enero 15 1997
[6] En 2006 publiqué el artículo citado en la anterior nota de referencia #3 sobre el Turismo y los Clusters en la Economía Cubana. Tuve el privilegio de entrevistar y recibir la colaboración del Ing. Jesús Pérez Otón, exministro de la Industria Ligera quien preparó cinco detalladas cuartillas con notas sobre las acciones precisas que se debieron tomar en el organismo que dirigía durante los noventa. Igualmente, entrevisté y me entregaron sus notas descriptivas el Lic. Guillermo Cayado, asesor de la Ministra de la Agricultura, Ing. Richard González asesor del Ministro de la Industria Alimenticia, el Arquitecto Jorge Maciques, Director de la Unidad Técnica de Inversiones del Turismo, el Ing.  Ramón Pomes Asesor de la Delegación Occidente del MINTUR.
[7] Miguel Alejandro Figueras, El Turismo Internacional y la Formación de Clústeres Productivos en la Economía de Cuba, ob. cit.
[8] Ver Informe Económico 1995 del Banco Nacional de Cuba, la Habana, mayo 1996.
[9] Ver Informe Económico 1997 del Banco Central de Cuba, La Habana, mayo 1998.
[10] Ver Informe Económico 1998 del Banco Central de Cuba, La Habana, abril 1999.
[11] Ver Informe Económico 1999 del Banco Central de Cuba, La Habana, abril 2000.
[12] Ver Informe Económico 2000 del Banco Central de Cuba, La Habana, mayo 2001.
[13] Ver Informe Económico 2001 del Banco Central de Cuba, La Habana, mayo 2002

Examinó Miguel Díaz-Canel resultados de polos científicos en el occidente


Foto tomada de Radio Rebelde.
Foto tomada de Radio Rebelde.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, encabezó este miércoles en la capital cubana una reunión en la cual fueron analizados los resultados del polo científico productivo de La Habana, Mayabeque y Artemisa en el 2018.
Durante el encuentro, el mandatario de la mayor de las Antillas exhortó a potenciar la relación de los diferentes organismos de la dirección del Gobierno con la ciencia, sobre todo, para solucionar algunos problemas y para buscar innovación.
Díaz-Canel añadió que en las primeras visitas gubernamentales realizadas este año a las provincias, se analizó el vínculo directo de los organismos de la administración central del Estado con las universidades y centros de investigación.
Entre los temas tratados en el encuentro figuraron las nanociencias, la agricultura de precisión y la medicina personalizada; además de ser presentado el proyecto cubano de mapeo cerebral.
Amplíe detalles en el siguiente reporte del Sistema Informativo de la televisión cubana:
Tomado de: Radio Rebelde

miércoles, 23 de enero de 2019

Cuba: exportación y cultura del riesgo

La historia exportadora de Cuba hasta la fecha puede resumirse de forma sintética en dos palabras: dependencia y concentración.




07/01/2019 A finales de 2018 una escueta nota en Cubadebate informaba de la Reunión del Consejo de Ministros dedicada al análisis de las exportaciones. 

En esa nota se destacaba que un estudio realizado entre 50,000 militantes del Partido Comunista “arrojó limitaciones como la falta de financiamiento para las inversiones y la necesidad de colocar los recursos donde mayores frutos se puedan obtener, en particular la industria ligera y la agricultura”.

Todo el comercio exterior en Cuba es un monopolio del Estado cubano. No debería ser tan difícil poner en línea a todo el mundo con el propósito de exportar. Sin embargo, los hechos han demostrado que parece una saga de la película Misión imposible.

El estudio debe haber identificado otras causas, pero estas dos son muy importantes. La primera apenas tiene discusión, y existe un remedio: la Inversión Extranjera Directa, o la inversión nacional no estatal. Los sectores identificados como de mayores posibilidades es otro asunto. Habría que preguntarse primero si esos son los sectores donde tenemos mayor productividad del trabajo, pues sin una productividad comparable a la de nuestros competidores, las exportaciones no serán sostenibles en el tiempo, así que la carrera en esos sectores debe comenzar por ahí. Claro que es difícil, pero hay que comenzar. 

De todas formas, para exportar productos de la industria ligera tenemos que aprender a competir con los grandes productores de este tipo de productos, China por ejemplo (no es imposible, pero no es tan fácil). 

Para exportar productos agrícolas, frutas por ejemplo, hay que mejorar mucho las capacidades de producción y los rendimientos; escoger entre el mercado de frutos orgánicos o de frutos no orgánicos; hay que mejorar la calidad de los productos, su presentación; cumplir con los requisitos no arancelarios que hoy existen en el mundo e insertarnos en ese gran negocio global que es el agronegocio, muchas veces dominado desde las cadenas de comercialización y otras desde las empresas productoras. Es posible hacerlo, si se conocen las reglas del juego y se produce bajo estas. 

Existe además un gran promotor para las frutas cubanas: esos casi 5 millones de turistas que llegan al país, quienes por cierto se extrañan de la poca variedad de frutas nacionales que hay en los hoteles cubanos. 

También tienen que existir empresas capaces de hacerlo, estatales, como las hubo y tuvieron una buena experiencia en alianza con inversionistas extranjeros. ¿Por qué no estudiar las experiencia de Jagüey Grande? Ese fue un negocio de exportación exitoso. También empresas cooperativas y privadas. ¿Por qué no permitir cooperativas de segundo grado para la exportación de frutas desde Cuba? 

Muchas de las frutas que Cuba produce pueden tener espacio en mercados dinámicos, desde el aguacate, hasta la guayaba, pasando lógicamente por el mango, ese mismo que año tas año se pudre a veces en el suelo y otras en los contenedores. Hay también estudios académicos que han identificado esos mercados dinámicos. 

Las exportaciones han sido un tema que he tratado en esta columna más de una vez, a veces de forma exclusiva, a veces como parte de otro tema. A riesgo de repetirme, vuelvo sobre ellas porque es un asunto del cual nadie debería cansarse de hablar y menos aún de estudiar, en especial, los ejemplos exitosos de países que se han convertido en los últimos 40 años en líderes mundiales en exportaciones o el de empresas que han logrado ubicarse dentro de las mejores y más consolidadas exportadoras del mundo, y de empresas nacionales que en algún momento lo lograron. 


Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba 2017.

La historia exportadora de Cuba, desde unos años después de Colón hasta la fecha, puede resumirse de forma sintética en dos palabras: dependencia y concentración.

Dependencia y concentración geográfica, de mercados y de productos; de España, de Estados Unidos, de la Unión Soviética y por último de Venezuela.

En los tres primeros casos esa dependencia estuvo asociada a la exportación de materias primas y productos de industrialización primaria como el azúcar; en el último, a la exportación de médicos y sus servicios y productos asociados a Venezuela.

Algo muy interesante es que en los cuatro casos ha existido algún tipo de “condicionalidad política” en esas exportaciones, aunque muy diferente en cada uno de ellos.

La alta concentración de esas exportaciones tanto en términos de mercado como de productos ha sido siempre reconocida, con toda razón, como una de las grandes debilidades estratégicas de nuestra economía.

Hoy los principales bienes que Cuba exporta y que concentran más del 70 % de los ingresos por exportaciones de bienes son: azúcar de caña, níquel, ron, tabaco y productos farmacéuticos, genéricos y biotecnológicos.

Hay una diferencia sustancial entre los cuatro primeros y el último. En los cuatro primeros puede decirse que contamos con ciertas ventajas comparativas asociadas a condiciones naturales, en el último no es así, en eso sector tenemos ventajas adquiridas a partir de la formación y calidad de la fuerza de trabajo y de condiciones “creadas” ex antes para poder producir.

Ahora bien, si comparamos esos tres bienes “tradicionales”; azúcar, níquel, ron y tabaco, entonces tenemos historias diferentes; los tres últimos han tenido experiencias exitosas de exportación en los últimos casi treinta años. Algunos elementos comunes que lo explican son: 

  • Los tres han sido objeto de acuerdos con inversionistas extranjeros (Sherrit, Tabacalera Española – Imperial Tobacco, Pernod Ricard). 
  • Los tres, en su momento, recibieron fuertes inversiones que permitieron modernizar su tecnología. Quizás hoy el níquel necesite nuevamente de esos fuertes volúmenes de inversión. 
  • En el caso del tabaco y el ron, esas alianzas permitieron responder “ágilmente” a las exigencias del mercado internacional, a pesar de que muchas veces la “mediocracia” ha trabado esos procesos. 
  • En el caso de estos dos productos, tabaco y ron, el bloqueo del gobierno de Estados Unidos, que impide el acceso de estos al mercado norteamericano no ha podido impedir el crecimiento de las ventas ni la mejora del sector. 
  • En estos dos últimos bienes ha existido una constante preocupación por la innovación, la creación de nuevos productos, la diversificación de mercados y la conquista de otros nuevos. Ambos están sometidos a una dura competencia internacional y a regulaciones muy estrictas en términos de mercado, estándares, y regulaciones de salud. En ambos llegamos hasta el consumidor final. 
  • El níquel ha sido otro caso. Fue en su momento el sector líder de las exportaciones cubanas. Una combinación de precios mundiales bajos y de falta de inversiones –a veces decisivas– ha afectado seriamente las capacidades productivas. Es, aun así, un sector con mucho futuro, si pensamos en que junto al níquel tenemos cobalto, y que en los próximos años ese material será esencial en la expansión de la industria electrónica y automotriz por su importancia en la producción de baterías. Hay una gran oportunidad que aún no es adecuadamente aprovechada. 
  • En el caso de los productos biotecnológicos, su vocación exportadora es casi genética y la competencia internacional obliga, pero sobre todo la existencia de un pensamiento estratégico y el profundo conocimiento de las tendencias del sector a escala mundial, junto a una apuesta muy fuerte a la investigación, desarrollo innovación han permitido que la biotecnología farmacéutica cubana se abra espacio en uno de los sectores mas competidos del comercio mundial, en uno de los mas regulados y en el que además existe una fuerte influencia de las grandes farmacéuticas norteamericanas. Este sector ha logrado abrir un pequeño –pero importante– agujero en el bloqueo estadounidense hacia Cuba. 
  • Del azúcar qué decir. Se sigue exportando el mismo producto final de hace más de trescientos años, aunque cada vez menos. Se perdió una parte importante de las capacidades productivas, y las que existen apenas son aprovechadas. Perdimos también la cultura azucarera cubana. Convirtieron los centrales en “No empresas”. Fomentaron la emigración desde los campos hacia los pueblos y parece que llegaremos a necesitar gerencia extranjera para manejar un negocio que, dirigido por cubanos, convirtió a Cuba en líder mundial en la exportación de azúcar muchos años atrás. Aquí también es necesario un enfoque de proceso y un pensamiento revolucionario que busque soluciones y promueva la innovación en productos y procesos. 
Un denominador común en todos –los exitosos y los no exitosos– es que sus trabajadores están lejos de recibir el salario que merecen y los territorios donde se encuentran enclavadas las industrias tampoco resultan adecuadamente beneficiados.

Esa asimetría entre resultados y beneficios para el país y beneficios para los que lo producen, es otro de los asuntos que impactan negativamente en las exportaciones.

Pero la transformación más importante en las exportaciones cubanas se ha producido en el sector de los servicios, que hoy lidera los ingresos externos del país. Los servicios médicos y el turismo son los dos sectores líderes; aunque son casos diferentes.

Los primeros se apoyan en convenios gubernamentales que garantizaron mercados muy específicos, los segundos en competencia total con los destinos del Caribe y con un acceso restringido al mercado emisor más cercano: Estados Unidos de América.

Aquí también la concentración es elevada. Los servicios médicos probablemente sean más del 70% de todas las exportaciones de servicios de Cuba.

Común a ambos es la capacidad para responder a la demanda. En el caso de los servicios médicos, porque teníamos médicos de calidad, y en el caso del turismo porque la combinación de ventajas naturales, asesoría extranjera y fuerza de trabajo instruida facilitó la transformación.

Común a ambos es que los protagonistas principales –los trabajadores de la salud y del turismo– tampoco reciben el salario adecuado a los ingresos que aportan.

En el caso de los servicios médicos, es un sector maduro para iniciar una transformación mayor y pasar de “exportar médicos” a recibir pacientes en Cuba. Es un camino ya iniciado pero que requiere de mayor dinámica y de aprendizaje, además de creación de condiciones para que pueda expandirse a la velocidad necesaria.

Habrá que atender mucho a cómo las comunicaciones están impactando el sector y cambiando el “modelo de negocios”.

El turismo requiere de una mirada introspectiva aguda. Evaluar si la modalidad que ha liderado el sector, la llamada “todo incluido” es a la que se debe apostar a futuro es algo que debe hacerse. Pero también hay que pensar el lugar de la industria turística cubana en la cadena global de valor del turismo, así como su relación con los territorios donde están los polos, sus precios, y sobre todo la calidad tanto de productos como de los servicios.

¿Es que acaso puede sostenerse que un hotel cinco estrellas cubano tiene la calidad en productos y servicios de un hotel cinco estrella en alguna Isla del Caribe, incluso perteneciendo los dos a la misma cadena extranjera? Pero también, como se ha dicho, hay que “ayudar” al turismo en todos aquellos factores extraturísticos que influyen en el sector, desde nuestras famosas terminales aéreas, hasta la conectividad fuera de los hoteles. Tener una proyección estratégica es una gran ventaja; actualizar todos los años es una necesidad ineludible.

En todos estos, nuestros sectores “tradicionales” de exportación, hay casos exitosos y casos no exitosos. Hay que estudiarlos todos, hay que divulgarlos todos, hay que compartir las buenas y las malas experiencias.

Y si exportar es la palabra de orden, entonces se debe fomentar la exportación en todos los ámbitos de la economía nacional, incluyendo el sector no estatal: este también es nacional.

Exportar es siempre la puesta en escena, el acto final de una larga cadena de factores y situaciones económicas y extraeconómicas que solo alineadas adecuadamente permitirán alcanzar ese objetivo.

Exportar es también un riesgo, ni el mejor de los estudios de mercado puede asegurar el marcado. Hay que promover la cultura del riesgo si queremos exportar.

Mejorar el encadenamiento entre empresas y sus consecuencias

Por Charles Romeo

El tema que nos interesa, el llamado por el Presidente Díaz Canel a mejorar el denominado encadenamiento entre empresas como una necesidad para el mejor aprovechamiento de la capacidad productiva del país, es en última instancia aprovechar al máximo las consecuencias de lo que se denomina la división social del trabajo en una economía.

Toda entidad económica productiva, independientemente del tipo de propiedad de sus medios de producción es, por una parte dependiente de otras para obtener los elementos necesarios para que opere su tecnología y por otra, para poder vender lo que produce y requieren otras tecnologías, o los consumidores finales. Esto es bien sabido.

Ante las reiteradas exhortaciones por los más altos Dirigentes del Gobierno de Cuba de explorar y desarrollar el encadenamiento productivo entre empresas estatales, mixtas, cooperativas y privadas, primero es necesario comprender como se organiza en la actualidad este proceso de intercambio que tiene como objetivo que se produzcan todos los abastecimientos necesarios posibles para la producción de todas y cada una las unidades productivas que conforman esa economía y de paso con ello, sustituir mediante la producción nacional elementos que hasta ahora son importados.

Desde 1962 la economía cubana es centralmente planificada, en el sentido de que el plan nacional que abarca a toda la economía, emana de un organismo gubernamental que era la Junta Central de Planificación y que hoy es el Ministerio de Economía y Planificación, y se lleva a cabo con la participación de los demás Ministerios y de sus empresas. Se logra así anualmente un plan que al ser aprobado por la Asamblea Nacional adquiere carácter de ley y que específica para cada empresa y entidad económica o de servicios que tipos de productos y en qué cantidades deberán producirse durante el año, a quien vendérselos a precios determinados también centralmente por el Ministerio de Finanzas y Precios, y que servicios y productos deberá recibir como abastecimiento para ello, también con la especificación de las respectivas cantidades y de quienes serán sus suministradores. El requisito lógico principal del plan nacional es que esté balanceado, o sea que se correspondan necesidades con disponibilidades de elementos necesarios para el logro del objetivo planificado de cada empresa. Y el balance principal y crítico del plan nacional es el de las relaciones internacionales económicas y financieras del país, entre ingresos de divisas por exportaciones y créditos externos e importaciones necesarias, que en el caso de Cuba alcanza a tener la magnitud del 40% del PIB. Siempre es este balance entre necesidades y disponibilidad real de divisas el que determina el nivel de cumplimiento del plan nacional.

Se desprende de lo dicho que en el plan están ya definidas “a priori” los encadenamientos que deberán regir entre las empresas durante el año, qué y cuánto será el volumen de cada intercambio, con lo cual dado este método de asignación de los recursos económicos del país, ninguna empresa requiere ni de compradores ni de vendedores toda vez que ya está todo predeterminado tal como fue pensado lo que ocurrirá durante el próximo año.

La finalidad de la gestión de toda empresa es entonces, cumplir su plan y ella está por tanto internamente organizada para ello.

Por consiguiente, ¿a qué viene entonces esta preocupación de la alta Dirección del país por los encadenamientos productivos entre empresas, como señala el Granma en un titular del ejemplar del 18 de enero del 2019, que dice “La economía nacional necesita encadenamientos productivos”? Para aclarar a mi juicio la significación de la demanda del periódico de un encadenamiento productivo que ya existe, es que me permito interpretar el referido titular como queriendo realmente decir “La economía nacional necesita un encadenamiento productivo diferente del que ahora practica”. Si es así, entonces hay que cambiar la manera como las empresas deben llevar a cabo el encadenamiento productivo, lo cual implica un necesario cambio de como las empresas deberán ser organizadas y actuar para llevar a cabo esta función. Ya no solo deberán cumplir su plan si no que este objetivo deberá expresar el potencial productivo de cada empresa por tener compradores para ello, lo cual significa que con la tecnología de que disponga deberá planificar todo lo que pueda producir para vender, y por tanto buscar por su cuenta en donde los encuentre todos los elementos necesarios para poder producirlo, lo cual difiere del objetivo que tenía cuando se guiaba exclusivamente por el plan que le correspondía cumplir.

Necesitará vendedores y compradores y su objetivo fundamental será ahora maximizar el valor de su producción en la medida en que logre los suministros necesarios, por lo cual deberá modificar su organización y la manera de administrar la empresa para lograrlo. Vale decir, deberá adecuar su actividad a la realidad del mercado, tal como lo expresa el artículo 18 de la Nueva Constitución que se votara el próximo 24 de febrero: “En la República de Cuba rige un sistema de economía socialista basado en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción como la forma de propiedad principal, y la dirección planificada de la economía, que tiene en cuenta, regula y control el mercado en función de los intereses de la sociedad.”

No se trata de “plan o mercado”, como se pensó durante mucho tiempo, al identificar mercado con capitalismo desconsiderando que era solo una condición necesaria para el capitalismo pero no la fundamentalmente necesaria para ello, la compra-venta de la fuerza de trabajo. De lo que se trata es de seguir planificando pero a partir de las informaciones que cada empresa recibe del mercado porque habrá que conciliar en la planificación la visión particular y parcial de cada empresa individual con la visión de la sociedad en su conjunto que emana de la política del Gobierno del país. Y el instrumento fundamental para ello será el balance nacional entre disponibilidades y requerimiento solicitados.

Por tanto, para lograr los encadenamientos productivos que se requieren habrá inevitablemente que repensar la organización y la manera de administrar las empresas socialistas así como una nueva metodología de la planificación nacional.

Lo que se plantea hacer va inclusive más allá y tiene que ver con la delicada cuestión de las remuneraciones de los trabajadores de cada empresa, toda vez que el objetivo de maximizar la producción vendible tendrá como consecuencia un eventual mayor nivel de la ganancia de cada empresa de la cual participa el colectivo de sus trabajadores: a mayor ganancia, mayores remuneraciones, en el sentido socialista “de cada cual según su capacidad y a cada cual según su trabajo”.

Como puede verse mejorar el encadenamiento productivo de las empresas, estatales y no estatales, va mucho más allá de ese simple enunciado e implica de hecho modificar sensiblemente la forma de organizar y de dirigir la economía nacional.

Es por tanto de la mayor importancia que los altos Dirigentes del Gobierno del país hayan tomado conciencia de ello y exhorten a encontrar una solución más eficiente que la actual al necesario encadenamiento de las empresas en la economía cubana.

Al utilizar como guía para la acción realizar los cambios del tipo que sea para mejorar el encadenamiento empresarial, irán apareciendo las características organizativas y operativas del actual sistema económico nacional que lo impiden y que han devenido negativas. Por consiguiente, es un buen enfoque metodológico para hacer la crítica del sistema actual y establecer nuevos procedimientos que nos permitan lograr el establecimiento de un nuevo modelo económico y social

Charles Romeo
La Habana, 18 de enero del 2019

Industria avileña implementa estrategia ante carencia de materia prima

Creado el Martes, 22 Enero 2019 18:46 | Lubia Ulloa Trujillo|Foto: Radio Surco
0122-empresa-plastico-ciego.jpg
Ciego de Ávila, 22 ene (ACN) Trabajadores de la empresa de Artículos Plásticos de Ciego de Ávila mezclan materia prima recuperada con otra no utilizada previamente (virgen) para continuar su proceso productivo, a pesar de la carencia de recursos por falta de financiamiento para adquirirla en el mercado internacional.

   Oscar Morales Jiménez, director de Cepil, nombre comercial de la entidad, informó a la ACN que con el objetivo de mantener los cumplimientos de ventas, lograr estabilidad laboral, asegurar el salario medio de los obreros, y tratar de alargar las pocas reservas, la alternativa  ha sido procesar los desechos generados por otras empresas que transforman el plástico.

   Esos convenios permiten combinar el 30 por ciento de resinas vírgenes con el 70 por ciento de plástico reciclado y obtener varios artículos, como hisopos, bases de escobas, palanganas y cubos, agregó.

   También fabricamos removedores, destinados al Turismo, y con dos toneladas de monofilamento, que tenemos en almacén, elaboramos cepillos dentales, dijo el directivo.

   Sobre las posibilidades de entrada de materia prima a Cepil, Morales Jiménez explicó que se esperan los primeros suministros al cierre de marzo próximo, de ocurrir lo contrario, personal calificado se reubicará en otros sectores.

   El centro avileño, fundado el 13 de febrero de 1963 por el Comandante Ernesto Che Guevara, es el único en Cuba encargado de la producción de una amplia gama de surtidos relacionados con la higiene y limpieza en general, con una eficiencia que lo hace merecedor del Premio a la Gestión Empresarial y del reconocimiento ambiental en la provincia.

    Destacan entre esos artículos, cepillos dentales, potes, cubos, jaboneras, coladores, revolvedores, vasos de diferentes medidas, juego de pote de sal y café, percheros, peines, palanganas y fruteros, entre otros, que son elaborados con diferentes resinas.

Los ingresos que recibe Cuba por la contratación de peloteros tributan al desarrollo del deporte

El Acuerdo entre la FCB y la MLB reconoce la calidad del béisbol cubano. Foto: Ricardo López Hevia
Higinio Vélez, presidente de la Federación Cubana de Béisbol, conversó con Granma sobre las interioridades del Acuerdo con la MLB, a partir del cual en marzo y julio próximos se entregarán  las listas de jugadores, por parte de la FCB a la entidad estadounidense.
–El Acuerdo del 19 de diciembre pasado fija que para que un jugador cubano sea contratado por uno de los 30 equipos de la MLB tiene que ser un pelotero de la FCB. En ese sentido, ¿qué se entiende por un jugador FCB y cuándo un pelotero pierde esa condición?
–La condición de pelotero  FCB emana del vínculo voluntario que los jugadores y la Federación establezcan, lo cual se legitimará a través de la firma de un contrato vinculante que pondrá en claro derechos y obligaciones de cada parte. El atleta que desestime esa posibilidad no contará con el marco de seguridad y respaldo jurídico que aporta el Acuerdo, ni el resto de las ventajas que ofrecemos, entre las cuales destacamos la posibilidad de jugar en Cuba, de representar a la Patria en el equipo nacional, y de aportar su tasa de liberación (pago por formación de atletas) al desarrollo de la pelota en la Isla.
Higinio Vélez Foto: Ricardo López Hevia
–¿Cualquier pelotero cubano que participe en la Serie Nacional es elegible mediante este Acuerdo para ser contratado por uno de los 30 equipos de la MLB o por las ligas de otros países bajo jurisdicción de esa organización?
–El Acuerdo ofrece posibilidades a todos nuestros peloteros, solo que las propias regulaciones de la MLB establecen claras diferencias entre amateurs y profesionales extranjeros. Los primeros son aquellos que aún no cumplieron 25 años de edad y/o no completaron seis temporadas; los segundos son los que satisfacen ambos requisitos y quedan libres automáticamente, salvo que alguna razón tipificada en el convenio los lleve a la lista de «reserva». Los amateurs tienen que ser aprobados por nuestra Federación para contratarse, y luego se someten a limitaciones tales como un salario con techo establecido por la MLB. Los que lleguen como profesionales extranjeros negociarán sus salarios sin tal restricción.
–¿Cuál es la ruta a seguir por uno de los equipos de la MLB para contratar a un pelotero de la FCB? ¿Existe alguna posibilidad de que se establezca en el futuro una negociación con las agencias estadounidenses que se dedican a estos menesteres? ¿Cuál es la perspectiva en el tiempo de contar con una agencia cubana para estos fines?
–Una vez que la FCB entregue a la oficina del comisionado de la MLB las listas de sus atletas amateurs y profesionales, lo cual tiene fechas en marzo y julio, respectivamente, los equipos estadounidenses podrán notificar a esa entidad sus intereses y recibir el permiso para establecer contacto con los jugadores y luego realizar las observaciones y exámenes habituales. Ese proceso colocará en escena a los llamados agentes, quienes deben estar certificados por el Sindicato de Peloteros de la MLB cuando de profesionales se trate. En ese momento tiene que primar la profesionalidad, el respeto por los jugadores, por sus equipos, por la FCB y lo establecido por la MLB. Para los contratos en ligas menores no hará falta agente alguno, pues basta con representantes. Cuba aún no cuenta con estos agentes, de manera que seguramente los primeros atletas contratados para integrar un listado de 40 emplearán a extranjeros, a los cuales reconoceremos en tanto el Sindicato de Peloteros lo haga. La FCB está comprometida con la formación de agentes y representantes que cuenten con todas las herramientas y puedan atender profesionalmente a nuestros peloteros.
–Se ha especulado en la prensa estadounidense que Cuba impediría la presencia de observadores para evaluar a los futuros jugadores contratados. ¿Qué garantías o condiciones ofrece la FCB a estos profesionales? ¿Podría citar experiencias o ejemplos anteriores en este particular?
–Impedir la presencia de los observadores sería deshacer el Acuerdo, porque estos son figuras claves y están avalados por el Sindicato de Peloteros. Les daremos todas las garantías necesarias, ya que no se trata de traficantes, como los que hasta ahora se beneficiaron del trato irregular a nuestros atletas. No obstante, vale aclarar que la propia MLB establece normas precisas en relación con el accionar de los llamados scouts, pues debe garantizar posibilidades similares de contratación a todas sus franquicias, las cuales no tienen la misma capacidad financiera. A Cuba vendrán con las mismas garantías que poseen para su actuación en otros países y ligas. Y debe saberse que aquellos que transgredan lo establecido por la MLB podrán ser multados y suspendidos, según las reglas de esa Liga. Nuestra experiencia anterior tiene un fuerte acento japonés, cuyos representantes en Cuba están debidamente acreditados, expresan sus intereses, favorecemos los contactos y pruebas con los atletas, quienes de conjunto con sus entrenadores, familiares y asesores legales deciden contratarse o no.
–¿La existencia de este acuerdo impide que un jugador cubano que se separe de la FCB pueda ser contratado por un club de la MLB? Si no lo impide, ¿cuál sería la protección jurídica de la organización cubana por la violación del contrato?
–Aquellos peloteros que den la espalda al Acuerdo podrían someterse otra vez a los dictámenes de los traficantes. Además, deberán probar su residencia efectiva en Estados Unidos o un tercer país, esperar como mínimo dos años antes de poder contratarse, y responder a otras complejidades que ya no son necesarias en virtud del Acuerdo. De todas formas, para quienes rompan su contrato con la FCB y sean contratados por una de las franquicias norteamericanas se mantendrá el requisito de que estas paguen a la FCB la tasa de liberación, pues esta reconoce el derecho de formación del atleta.
–¿En qué consiste el pago a la FCB por el concepto de tasa de liberación, cuál sería el monto de ese desembolso y este es fijo o varía con el monto del contrato del jugador?
–Recordemos que se trata de una práctica internacional que reconoce la inversión de que ha sido fruto el atleta en cuestión. Bajo este Acuerdo, el pago que recibe la FCB no se deduce del primer salario logrado por un jugador contratado en la MLB. La tasa nos la entrega el equipo en cuestión sin afectar los ingresos del beisbolista. En términos financieros ahí coinciden totalmente los intereses del pelotero y de nuestra federación. Por supuesto, en la medida en que el contrato logrado sea mayor, pues mayor beneficio tendrá la FCB para el desarrollo del béisbol en el país. Las tasas aplicables serán de la siguiente manera: un 25 % a partir del contrato logrado por cada jugador amateur, que jamás rebasará el límite de los cinco millones 240 000 dólares.
Ya para los profesionales se aplicará un 20 % a contratos de hasta 25 millones de dólares; de 17,5 % a los que oscilen entre 25 y 50 millones; y del 15 % a los que rebasen los 50 millones.
–¿En qué renglones se emplearía ese pago que recibiría la FCB? ¿Puede detallarnos algunas experiencias anteriores sobre ingresos de este tipo con los jugadores que tiene o han tenido una relación contractual en otras lides, no precisamente de la MLB, como Japón, Italia, Francia u otras?
–Como ha sucedido hasta ahora, esos ingresos tendrán como fin el desarrollo de nuestro deporte, desde la base hasta la más alta expresión con la Serie Nacional y los equipos Cuba. No es algo nuevo, ya la FCB se ha beneficiado de las entradas generadas por los contratos de otros jugadores en Japón, Italia y demás naciones. Ese dinero complementa el apoyo inestimable que recibimos del Inder para la organización de la Serie Nacional. Nuestros ingresos por concepto de contrataciones comenzaron en 2014 y ya ascendieron a un millón 700 000 pesos (divisas), gracias a un grupo de 73 beisbolistas.
De esa cifra ya empleamos alrededor de 997 000 en la participación en 18 eventos internacionales de las categorías sub-12, sub-15, sub-18, la femenina y el equipo grande. Además, corremos con los gastos de transportación en la Serie Nacional Sub-23, un evento relativamente nuevo y muy importante para el desarrollo.