Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 23 de mayo de 2017

La relevancia contemporánea de Marx


La conmemoración del 150 aniversario de El Capital ha renovado el debate sobre las contribuciones legadas por Marx a la comprensión de la sociedad actual. El texto continúa suscitando apasionadas adhesiones y fanáticos rechazos, pero ya no ejerce la enorme influencia que tuvo en los años 60 y 70. Tampoco padece el olvido que acompañó al desplome de la Unión Soviética. Ningún investigador de peso ignora actualmente el significado del libro y las relecturas traspasan la academia e influyen sobre numerosos pensadores.

El interés por Marx se verifica entre los economistas que resaltan su anticipación de la mundialización. Otros descubren una precoz interpretación de la degradación del medio ambiente y vinculan la ausencia de soluciones al desastre ecológico, con la crisis civilizatoria que previó el teórico germano.

Su obra es retomada con mayor frecuencia para caracterizar la etapa neoliberal. Varios autores indagan las semejanzas de ese esquema con el “capitalismo puro” y desregulado que prevalecía en la época de Marx.

En un período de privatizaciones, apertura comercial y flexibilización laboral se transparentan rasgos del sistema que permanecieron ocultos durante la fase keynesiana. Los diagnósticos del pensador alemán recuperan nitidez en el siglo XXI.

La gran crisis que estalló en el 2008 reubicó a El Capital en un lugar preponderante de la literatura económica. Ese desplome financiero no sólo desembocó en una impactante recesión. Precipitó además una expansión inédita del gasto público para socorrer a los bancos.

Marx recobra importancia en este escenario de agudos desequilibrios capitalistas. Por esta razón sus explicaciones del funcionamiento y la crisis del sistema son revisadas con gran atención.

Algunos analistas igualmente estiman que sus respuestas han perdido actualidad al cabo de 150 años. Es evidente que el régimen vigente es muy distinto al imperante en el período que conoció el escritor alemán. El registro de estas diferencias contribuye a evitar búsquedas dogmáticas de lo “ya dicho por Marx” sobre acontecimientos que lo sucedieron.

Pero conviene también recordar que el estudioso germano investigó el mismo modo de producción que opera en la actualidad. Ese régimen continúa regulado por las mismas leyes y sujeto a los mismos principios. Todas las denominaciones que ocultan esa persistencia (economía a secas, mercado, modernidad, pos-industrialismo) obstruyen la comprensión del capitalismo de nuestra era.

La obra de Marx mantendrá su interés mientras subsista una estructura económico-social gobernada por la competencia, el beneficio y la explotación. ¿Pero cuáles son los señalamientos más pertinentes de su teoría para clarificar el modelo neoliberal actual?

REFUTACIONES FALLIDAS

Marx captó la especificidad del capitalismo corrigiendo las inconsistencias de sus antecesores de la economía política clásica. Mantuvo la indagación totalizadora de la economía que encararon Smith y Ricardo superando las ingenuidades de la “mano invisible”. Al descubrir las obstrucciones que afronta el capitalismo revolucionó el estudio de ese modo de producción.

El autor de El Capital comprendió que esas tensiones son inherentes al sistema. Destacó que los desequilibrios no provienen del comportamiento o la irracionalidad de los individuos, ni obedecen a la inadecuación de las instituciones.

Marx postuló que el capitalismo está corroído por contradicciones singulares y distintas a las prevalecientes en regímenes anteriores. Esa comprensión le permitió transformar las críticas intuitivas en una impugnación coherente del capitalismo.

La ortodoxia neoclásica intentó refutar sus cuestionamientos con burdos panegíricos del sistema. Concibió insostenibles fantasías de mercados perfectos, consumidores racionales y efectos benévolos de la inversión. Recurrió a un cúmulo de mitos inverosímiles que contrastan con las aproximaciones realistas asumidas por Marx.

Los precursores del neoliberalismo no lograron desmentir el carácter intrínseco de los desequilibrios capitalistas. Ensayaron una presentación forzada de esas tensiones como resultado de injerencias estatales, sin explicar por qué razón el propio sistema recrea tantos desajustes.

Los criterios neoclásicos de maximización -complementados con las sofisticadas formalizaciones para seleccionar alternativas- ignoran la lógica general de la economía. Reducen la indagación de esa disciplina a un simple adiestramiento en ejercicios de optimización.

El predicamento actual de ese enfoque no proviene por lo tanto de su solidez teórica. Es apuntalado por las clases dominantes para propagar justificaciones de los atropellos a los asalariados. Instrumentan esas agresiones alegando exigencias naturales de la economía. Subrayan, por ejemplo, la imposibilidad de satisfacer los reclamos populares por restricciones derivadas de la escasez. Pero omiten el carácter relativo de esas limitaciones presentándolas como datos atemporales o invariables.

La hostilidad de los neoclásicos hacia Marx contrasta con el reconocimiento exhibido por el grueso de la heterodoxia. Algunos autores de esa vertiente han buscado incluso la integración de la economía marxista, a un campo común de opositores a la teoría neoclásica. Esa pretensión ilustra áreas de afinidad, pero olvida que la concepción forjada a partir de El Capital conforma un cuerpo contrapuesto a la herencia de Keynes.

La principal diferencia entre ambas visiones radica en la valoración del capitalismo. La heterodoxia acepta el carácter conflictivo del sistema, pero considera que esas tensiones pueden resolverse mediante una adecuada acción estatal.

Marx postuló, en cambio, que esa intervención sólo pospone (y finalmente agrava) los desequilibrios que pretende resolver. Con ese señalamiento colocó los cimientos de una tesis de gran actualidad: la imposibilidad de forjar modelos de capitalismo humano, redistributivo o regulado. Este planteo ordena todo el pensamiento marxista contemporáneo.

PLUSVALIA Y SUPEREXPLOTADOS

Marx formuló observaciones sustanciales para entender el deterioro actual del salario. El modelo neoliberal ha generalizado esa retracción al intensificar la competencia internacional. La apertura comercial, la presión por menores costos y el imperio de la competitividad son utilizados para achatar los ingresos populares en todos los países. Los patrones recurren a un chantaje de relocalización de plantas -o a desplazamientos efectivos de la industria a Oriente- para abaratar la fuerza de trabajo.

Ese atropello obedece a las crecientes tasas de explotación que exige la acumulación. Marx esclareció la lógica de esta presión al distinguir el trabajo de la fuerza de trabajo, al separar las labores necesarias de las excedentes y al registrar qué porción de la jornada laboral remunera efectivamente el dueño de la empresa.

Con esa exposición ilustró cómo opera la apropiación patronal del trabajo ajeno. Señaló que esa confiscación queda enmascarada por la novedosa coerción económica que impera bajo el capitalismo. A diferencia del esclavo o el vasallo el asalariado es formalmente libre, pero está sometido a las reglas de supervivencia que imponen sus opresores.

Marx fundamentó este análisis en su descubrimiento de la plusvalía. Demostró que la explotación es una necesidad del sistema. Pero también remarcó que la caída del salario es un proceso periódico y variable. Destacó que depende de procesos objetivos (productividades, base demográfica), coyunturales (ciclo de prosperidad o recesión) y subjetivos (intensidad y desenlace de la lucha de clases).

Esta caracterización permite entender que el trasfondo del atropello neoliberal en curso es una generalizada compulsión capitalista a elevar la tasa de plusvalía. Indica también que la intensidad y el alcance de esta agresión están determinados por las condiciones económicas, sociales y políticas vigentes en cada país.

La teoría del salario de Marx se ubica en las antípodas de las falacias neoclásicas de retribución al esfuerzo del trabajador. También rechaza la ingenuidad heterodoxa de mejoras invariablemente acordes a la redistribución del ingreso.

Pero es un enfoque alejado de cualquier postulado de “miseria creciente”. El teórico alemán nunca pronosticó el inexorable empobrecimiento de todos los asalariados bajo el capitalismo. La significativa mejora del nivel de vida popular durante la posguerra corroboró esas prevenciones.

En la etapa neoliberal el salario vuelve a caer por la necesidad cíclica que afronta el capitalismo de acrecentar la tasa de plusvalía, mediante recortes a las remuneraciones de los trabajadores.

Marx postuló además un segundo tipo de caracterizaciones referidas a los desocupados de su época, que tiene especial interés para la actual comprensión de la exclusión. Este flagelo obedece presiones de la acumulación semejantes a las estudiadas por el pensador germano, en su evaluación de situaciones de pauperización absoluta.

El intelectual europeo quedó muy impactado por las terribles consecuencias del desempleo estructural. Ilustró con estremecedoras denuncias las condiciones inhumanas de supervivencia afrontadas por los empobrecidos. Esos retratos vuelven a cobrar actualidad en los escenarios de pérdida definitiva del empleo y consiguiente degradación social. Lo que Marx indagó en su descripción del “leprosario de la clase obrera”, reaparece hoy en el drama de los sectores agobiados por la tragedia de la subsistencia.

El neoliberalismo ha extendido la pauperización a gran parte de los trabajadores informales o flexibilizados. Esos segmentos soportan no sólo situaciones de sujeción laboral extrema, taylorización o descalificación, sino también remuneraciones del salario por debajo del valor de la fuerza de trabajo.

En las últimas décadas ese tomento no impera sólo en la periferia. La precarización se ha extendido a todos los rincones del planeta y se verifica en los centros. El nivel de los salarios continúa difiriendo en forma significativa entre los distintos países, pero la explotación redoblada se verifica en numerosas regiones. Es un padecimiento agudo en el centro y dramático en la periferia. Lo que Marx observaba en los desocupados de su época golpea también en la actualidad a gran parte de los precarizados de todas las latitudes.

DESIGUALDAD Y ACUMULACIÓN

Las ideas que expuso el autor de El Capital permiten interpretar la explosión de desigualdad que recientemente midió Piketty. Los datos son escalofriantes. Un puñado de 62 enriquecidos maneja el mismo monto de recursos que 3600 millones de individuos. Mientras se desploma la seguridad social y se expande la pobreza, los acaudalados desfinancian los sistemas previsión, escondiendo sus fortunas en paraísos fiscales.

La desigualdad no es el fenómeno pasajero que describen los teóricos ortodoxos. Los exponentes más realistas (o cínicos) de esa corriente explicitan la conveniencia de la inequidad para reforzar la sumisión de los asalariados.

La fractura social actual es frecuentemente atribuida a la preeminencia de modelos económicos regresivos. Pero Marx demostró que la desigualdad es inherente al capitalismo. Bajo este sistema las diferencias de ingresos varían en cada etapa, difieren significativamente entre países y están condicionadas por las conquistas populares o la correlación de fuerza entre opresores y oprimidos. Pero en todos los casos el capitalismo tiende a recrear y ensanchar las brechas sociales.

Marx atribuyó esa reproducción de la desigualdad, a la dinámica de un sistema asentado en ganancias derivadas de la plusvalía extraída a los trabajadores. El Capital subraya ese rasgo en polémica con otras interpretaciones del beneficio, centradas en la astucia del comerciante. También objeta las caracterizaciones que subrayan retribuciones a la contribución del empresario, sin especificar en qué consisten esos aportes.

Los neoclásicos nunca lograron refutar estos planteos, con su presentación de la ganancia como un premio a la abstención del consumo o al ahorro individual. Más insatisfactorias fueron sus caracterizaciones de retribuciones a un inanimado “factor capital” o a pagos de funciones gerenciales divorciadas de la propiedad de la empresa.

Desaciertos parecidos cometieron los keynesianos, al interpretar al lucro como una contraprestación al riesgo o a la innovación. Los pensadores más contemporáneos de esa escuela han optado por soslayar cualquier referencia al origen del beneficio.

Otros teóricos reconocen la inequidad del sistema, pero reducen el origen de la desigualdad a anomalías en la distribución del ingreso, derivadas de favoritismos o políticas erróneas. Nunca conectan esos procesos con la dinámica objetiva del capitalismo.

Las caracterizaciones convencionales de la ganancia son más insostenibles en el siglo XXI que en la época de Marx. Nadie puede explicar con criterios usuales, la monumental fortuna acumulada por el 1% de billonarios globales. Esos lucros están más naturalizados que en el pasado sin justificaciones de ninguna índole.

Las críticas en boga al enriquecimiento cuestionan a lo sumo las escandalosas ganancias de los banqueros. Ponderan en cambio los beneficios surgidos de la producción, sin evaluar las conexiones entre ambas formas de rentabilidad.

La relectura de El Capital permite recordar que la tajada obtenida por los banqueros, constituye tan sólo una porción de la masa total de beneficios creada con la explotación de los trabajadores.

Marx analizó también las formas violentas que en ciertas circunstancias asume la captura de ganancias. Evaluó esa tendencia en estudios de la acumulación primitiva, que han sido actualizados por los teóricos de la acumulación por desposesión (Harvey).

En El Capital investigó las formas coercitivas que presentó la apropiación de recursos en la génesis de capitalismo. Pero el sistema continuó recreando esas exacciones en distintas situaciones de la centuria y media posterior. Las guerras de Medio Oriente, los saqueos de África o las expropiaciones de campesinos en Asia ilustran modalidades recientes de esa succión.

Marx inauguró los estudios de formas excepcionales de confiscación del trabajo ajeno. Esa investigación sentó las bases para clarificar la dinámica contemporánea de la inflación y la deflación.

Al igual que sus precursores clásicos Marx postuló una determinación objetiva de los precios en función de su valor. Precisó que esa magnitud queda establecida por el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de los bienes, en convulsivos procesos de extracción de plusvalía y realización del valor.

Esa caracterización no sólo permite refutar la ingenua presentación neoclásica de los precios como reflejos de la utilidad personal, o como espontáneos emergentes de la oferta y la demanda. También desmonta la absurda imagen del capitalista, como víctima de escaladas inflacionarias o deflacionarias ajenas a su conducta.

En las coyunturas críticas, la determinación turbulenta de los precios reditúa ganancias extraordinarias a los grandes patrones por medio de abruptas desvalorizaciones del salario. Esos mecanismos operan en la actualidad, con la misma intensidad que las expropiaciones virulentas de la época de Marx.

El Capital facilitó la identificación posterior de quiénes son los artífices y beneficiarios del nivel que asumen los precios. Esa caracterización no se limita a retratar situaciones de “pugna distributiva”. Subraya la desigualdad de condiciones en que diputan los trabajadores con sus patrones y resalta la consiguiente dominación que ejercen los formadores de precios.

DESEMPLEO E INNOVACION

La masificación actual del desempleo constituye otra razón para releer a Marx. Algunos pensadores neoclásicos asumen esa calamidad como un simple dato. Otros difunden consuelos sobre la futura potencialidad de los servicios, para compensar la caída del empleo industrial. Esas previsiones no se corroboran en ningún país.

Muchos analistas afirman que la educación resolverá el problema. Pero olvidan mencionar el creciente número de desocupados con títulos universitarios. La destrucción de puestos de trabajo ya afecta severamente a los segmentos más calificados.

Distintas mediciones han comenzado a registrar que en el modelo actual el desempleo no se reduce en las fases expansivas, en proporción equivalente a su incremento en los periodos recesivos. Este flagelo se acrecienta con la rotación acelerada del capital y la reducción vertiginosa de los gastos administrativos.

La revolución digital es invariablemente mencionada como la principal causa de esta creciente pérdida de puestos de trabajo. Pero las computadoras son culpabilizadas omitiendo quiénes definen su utilización. Se olvida que esos instrumentos nunca actúan por sí mismos. Son gestionados por capitalistas que apuntalan sus beneficios sustituyendo mano de obra. La informática y la automatización no destruyen espontáneamente el empleo. La rentabilidad empresaria provoca esa demolición.

El Capital introdujo los principales fundamentos de esta caracterización del cambio tecnológico. Marx afirmó que las innovaciones son incorporadas para incrementar la tasa de explotación que nutre el beneficio patronal.

La revolución informática en curso se ajusta plenamente a ese postulado. Es un recurso utilizado por las grandes empresas para potenciar la captura del nuevo valor generado por los asalariados.

Tal como ocurrió en el pasado con el vapor, el ferrocarril, la electricidad o los plásticos, la digitalización introduce transformaciones radicales en la actividad productiva, comercial y financiera. Abarata el transporte y las comunicaciones y modifica por completo los procedimientos de fabricación o venta de las mercancías.

Un indicio de esa mutación es la influencia alcanzada por los “señores de las nubes”. Siete de las diez empresas con mayor capitalización bursátil actual pertenecen al sector de nuevas tecnologías de la información. Hace una década y media las firmas con mayor espalda financiera eran petroleras, industriales o automotrices. Actualmente son Google, Amazon, Facebook o Twitter.

Esta irrupción suscita presagios venturosos entre los pensadores que ocultan las consecuencias de la gestión capitalista de la informática. Omiten, por ejemplo, que la masificación de la comunicación digital reforzó la privatización del espacio virtual. Ese ámbito es controlado por pocas empresas privadas estrechamente asociadas con el Pentágono. El Capital permite entender los determinantes capitalistas de este perfil de la innovación.
Marx inició la indagación de la tecnología como un fenómeno social, abriendo un camino de estudios que floreció en las últimas décadas. Pero a diferencia de los teóricos evolucionistas o schumpeterianos demostró que el cambio tecnológico desestabiliza la acumulación y potencia la crisis.

La innovación guiada por principios de lucro impone una descarnada competencia que multiplica la sobreproducción. Induce además a jerarquizar el desenvolvimiento de ramas tan destructivas como la industria militar.

Marx explicó por qué razón el sistema actual impide una gestión social provechosa de las nuevas tecnologías. Señaló que ese manejo requeriría introducir criterios cooperativos opuestos a los principios de rentabilidad. Las potencialidades de la informatización como instrumento de bienestar y solidaridad, sólo emergerán en una sociedad emancipada del capitalismo.

MULTIPLICIDAD DE CRISIS

Actualmente Marx suscita especial interés por los criterios que enunció para interpretar las crisis. El neoliberalismo no sólo genera crecientes sufrimientos populares. Cada quinquenio o decenio desencadena convulsiones que conmocionan a la economía mundial. Esos estallidos inducen a estudiar El Capital.

Las crisis del último período incluyeron la burbuja japonesa (1993), la eclosión del Sudeste Asiático (1997), el desplome de Rusia (1998), el desmoronamiento de las Punto.Com (2000) y el descalabro de Argentina (2001). Pero la magnitud y el alcance geográfico del temblor global del 2008 superaron ampliamente esos antecedentes. Su impacto obligó a revisar todas las teorías económicas.

Las crisis recientes son efectos directos de la nueva etapa de privatizaciones, apertura comercial y flexibilidad laboral. No son prolongaciones de tensiones irresueltas de los años 70. Emergieron al calor de los desequilibrios peculiares del neoliberalismo.

Ese modelo erosionó los diques que morigeraban los desajustes del sistema. Por esa razón el capitalismo actual opera con grados de inestabilidad muy superiores al pasado.

Los neoclásicos atribuyeron la crisis del 2008 a desaciertos de los gobiernos o irresponsabilidades de los deudores. Redujeron todos los problemas a comportamientos individuales, culpabilizaron a las víctimas y apañaron a los responsables. Justificaron además los socorros estatales a los bancos, sin registrar que esos auxilios contrarían todas sus prédicas a favor de la competencia y el riesgo.

Los heterodoxos explicaron las mismas convulsiones por el descontrol del riesgo. Olvidaron que esas supervisiones son periódicamente socavadas por las rivalidades entre empresas o bancos. Las normas que protegen los negocios de las clases dominantes son quebrantadas por la propia continuidad de la acumulación.

La relectura de El Capital permite superar esas inconsistencias de la economía convencional. Induce a investigar el origen sistémico de esos estallidos. Brinda pistas para indagar los diversos mecanismos de la crisis, recordando que el capitalismo despliega una amplia gama de contradicciones.

El cimiento común de esos desequilibrios es la generación periódica de excedentes invendibles. Pero esa sobreproducción se desenvuelve por varios carriles complementarios.

Marx resaltó la existencia de tensiones entre la producción y el consumo, derivadas de la estratificación clasista de la sociedad. Esta caracterización tiene gran aplicación en el escenario de agudos problemas de realización del valor de las mercancías, que ha generado el neoliberalismo.

Ese modelo propicia una ampliación de los consumos sin permitir su disfrute. Expande la producción estrechando los ingresos populares y precipita crisis derivadas del deterioro del poder adquisitivo. El enorme engrosamiento del endeudamiento familiar no atenúa la vulnerabilidad de la demanda.

Marx fue el primero en ilustrar cómo la competencia obliga a los empresarios a desenvolver dos tendencias opuestas. Por un lado amplían las ventas y por otra parte reducen los costos salariales. Esa contradicción presenta envergaduras y localizaciones muy distintas en cada época.

El neoliberalismo estimula en la actualidad el consumismo y la riqueza patrimonial financiada con endeudamiento en las economías centrales. Al mismo tiempo impone brutales retracciones del poder de compra en la periferia.

El Capital también pone el acento en los problemas de valorización. Indaga cómo opera la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Demuestra que el aumento de la inversión produce una declinación porcentual del beneficio, al compás de la propia expansión de la acumulación. El trabajo vivo que nutre a la plusvalía decae proporcionalmente, con el incremento de la productividad que impone la competencia.

Marx resaltó que las crisis emergen del crecimiento capitalista. No son efectos ocasionales del despilfarro o del uso inadecuado de los recursos. Explicó, además, cómo el sistema contrapesa primero y agrava después la caída periódica de la tasa de beneficio.

Esta tesis permite entender de qué forma el neoliberalismo incrementó la tasa de plusvalía, redujo los salarios y abarató los insumos para contrarrestar el declive del nivel de rentabilidad. También ilustra cómo el mismo problema reaparece al cabo de esa cirugía. La contradicción descubierta por Marx se verifica actualmente en las economías más capitalizadas que padecen desajustes de sobre-inversión.

La presentación marxista combinada de los desequilibrios de realización y valorización es muy pertinente para comprender la heterogeneidad de la mundialización neoliberal. Indica que contradicciones de ambos tipos irrumpen en los distintos polos de ese modelo y socavan su estabilidad desde flancos complementarios.

FINANZAS Y PRODUCCION

Marx siempre subrayó los determinantes productivos de las crisis capitalistas. En el marco de las enormes transformaciones generadas por la globalización, ese señalamiento permite evitar lecturas simplistas en clave puramente financiera.

Los grandes capitales se desplazan actualmente de una actividad especulativa a otra, en escenarios altamente desregulados que acrecientan las explosiones de liquidez. La gestión accionaria de las firmas potencia además los desajustes crediticios, la inestabilidad cambiaria y la volatilidad bursátil.

Ese proceso multiplica las tensiones suscitadas por los nuevos mecanismos de titularización, derivados y apalancamientos. Es evidente que el neoliberalismo abrió las compuertas para un gran festival de especulación.

Pero hace 150 años Marx demostró que esas alocadas apuestas son propias del capitalismo. La especulación es una actividad constitutiva y no opcional del sistema. Alcanzó dimensiones mayúsculas en las últimas tres décadas, pero no constituye un rasgo exclusivo del modelo actual.

Esta precisión permite observar las conexiones entre desequilibrios financieros y productivos que resalta El Capital. Marx describió las tensiones autónomas de la primera esfera, pero remarcó que en última instancia derivan de transformaciones registradas en el segundo ámbito.

Siguiendo esta pista se puede notar que la hegemonía actual de las finanzas constituye sólo un aspecto de la reestructuración en curso. No es un dato estructural del capitalismo contemporáneo. La clase dominante utiliza el instrumento financiero para recomponer la tasa de ganancia mediante mayores exacciones de plusvalía.

La globalización financiera está enlazada además con el avance de la internacionalización productiva. La multiplicidad de títulos en circulación es funcional a una gestión más compleja del riesgo. Permite administrar actividades fabriles o comerciales mundializadas y sujetas a inesperados vaivenes de los mercados.

También la expansión del capital ficticio está vinculada a esos condicionantes y evoluciona en concordancia con los movimientos del capital-dinero. Aprovisiona a la producción e intermedia en la circulación de las mercancías.

Estas conexiones explican la persistencia de la globalización financiera luego de la crisis del 2008. Los capitales continúan fluyendo de un país a otro con la misma velocidad y libertad de circulación, para aceitar el funcionamiento de estructuras capitalistas más internacionalizadas.

Es cierto que todos los intentos de reintroducir controles a los bancos fallaron por la resistencia que opusieron financistas. Pero esa capacidad de veto ilustra el entrelazamiento del mundo del dinero con el universo productivo. Son dos facetas de un mismo proceso de internacionalización.

El Capital aporta numerosas observaciones de la dinámica financiera que explican esos vínculos, a partir de una interpretación muy original de la lógica del dinero. Destaca el insustituible papel de la moneda en la intermediación de todo el proceso de reproducción del capital. Remarca que las distintas funciones del dinero en la circulación, el atesoramiento o el despliegue de los medios de pago están sujetan a la misma lógica objetiva, que regula todo el desenvolvimiento de las mercancías.

Ese rol ha presentado modalidades muy distintas en los diversos regímenes de regulación monetaria. El patrón oro del siglo XIX diverge significativamente de las paridades actualmente administradas por los bancos centrales. Pero en todos los casos rige un curso determinado por la dinámica de la acumulación, la competencia y la plusvalía.

El Capital contribuye a recordar estos fundamentos no sólo en contraposición a los mitos ortodoxos de transparencia mercantil, asignación óptima de los recursos o vigencia de monedas exógenas, neutrales y pasivas.

También pone de relieve las ingenuidades heterodoxas. Marx no presentó a la moneda como una mera representación simbólica, un mecanismo convencional o un instrumento amoldado al marco institucional. Explicó su rol necesario y peculiar en la metamorfosis que el capital desenvuelve, para consumar su pasaje por los circuitos comerciales, productivos y financieros.

ECONOMIA MUNDIAL Y NACIONAL

La centralidad que tiene El Capital para comprender la dinámica contemporánea de los salarios, la desigualdad, el desempleo o la crisis debería conducir a una revisión general de sus aportes a la teoría económica. Resultaría muy oportuno actualizar por ejemplo, el estudio de las controversias suscitadas por ese libro que realizó Mandel, en el centenario de la primera edición.

La obra del pensador germano no sólo esclarece el sentido de las categorías básicas de la economía. También sugiere líneas de investigación para comprender la mundialización en curso. Marx nunca llegó a escribir el tomo que preparaba sobre la economía internacional, pero esbozó ideas claves para entender la lógica globalizadora del sistema.

Esos principios son muy relevantes en el siglo XXI. El capitalismo funciona en la actualidad al servicio de gigantescas empresas transnacionales, que corporizan el salto registrado en la internacionalización. La producción de Wal-Mart es mayor que las ventas de un centenar de países, la dimensión económica de Mitsubishi desborda el nivel de actividad de Indonesia y General Motors supera la escala de Dinamarca.

Las firmas globalizadas diversificaron sus procesos de fabricación en cadenas de valor y mercancías “hechas en el mundo”. Desenvuelven todos sus proyectos productivos, en función de las ventajas que ofrece cada localidad en materia de salarios, subsidios o disponibilidad de recursos.

La expansión de los tratados de libre-comercio se amolda a esa mutación. Las compañías necesitan bajos aranceles y libertad de movimientos, para concretar transacciones entre sus firmas asociadas. Por eso imponen convenios que consagran la supremacía de las empresas en cualquier litigio judicial. Esos pleitos son decisivos en ciertas áreas como la genética, la salud o el medio ambiente.

Una relectura de El Capital permite superar dos errores muy corrientes en la interpretación de la internacionalización en curso. Un equívoco supone que el capitalismo actual se maneja con los mismos patrones de preeminencia nacional, que regían en los siglos XIX o XX. El desacierto opuesto considera que el sistema se globalizó por completo, eliminando las barreras nacionales, disolviendo el papel de los estados y forjando clases dominantes totalmente transnacionalizadas.

Marx escribió su principal obra en una etapa de formación del capitalismo muy distinta al contexto actual. Pero conceptualizó acertadamente cómo operan las tendencias hacia la mundialización en el marco de los estados y las economías nacionales. Ha cambiado la proporción y relevancia comparativa de esa mixtura, pero no la vigencia de esa combinación.

El Capital mejoró las ideas expuestas en el Manifiesto Comunista sobre el carácter internacional de la expansión burguesa. En el primer ensayo Marx había retratado la gestación de un mercado mundial, la pujanza del cosmopolitismo económico y la veloz universalización de las reglas mercantiles. En su libro de madurez precisó las formas que asumían esas tendencias y remarcó su enlace con los mecanismos nacionales del ciclo y la acumulación.

Marx ajustó su mirada de la internacionalización objetando las tesis ricardianas de las “ventajas comparativas”. Resaltó el carácter estructural de la desigualdad imperante en el comercio internacional. Por eso rechazó todas las expectativas de convergencia armoniosa entre países y las visiones de amoldamiento natural a las aptitudes de los concurrentes.

Este enfoque le permitió notar la vigencia de remuneraciones internacionales más elevadas para los trabajos de mayor productividad. En el debut del capitalismo Marx percibió algunos fundamentos de explicaciones posteriores de la brecha en los términos de intercambio.

El teórico germano también observó la secuela de desajustes generados por el desborde capitalista de las fronteras nacionales. Registró cómo ese proceso provoca crecientes fracturas a escala global.

Pero El Capital investigó esa dinámica en escenarios nacionales muy específicos. Indagó la evolución de los salarios, los precios o la inversión en economías particulares. Detalló puntualmente esa dinámica en el desenvolvimiento industrial de Inglaterra.

La lectura de Marx invita, por lo tanto, a evaluar la mundialización actual como un curso preeminente, que coexiste con el continuado desenvolvimiento nacional de la acumulación. Sugiere que ambos procesos operan en forma simultánea.

POLARIDADES CON NUEVO RAZONAMIENTO

El Capital es muy útil también para analizar la lógica de la relación centro-periferia subyacente en la brecha global actual. Marx anticipó ciertas ideas sobre esa división, en sus observaciones sobre desenvolvimiento general del capitalismo.

Al principio suponía que los países retrasados repetirían la industrialización de Occidente. Estimaba que el capitalismo se expandía demoliendo murallas y creando un sistema mundial interdependiente.

Expuso esa visión en el Manifiesto Comunista. Allí describió cómo China e India serían modernizadas con el ferrocarril y la importación de textiles británicos. Marx realzaba la dinámica objetiva del desarrollo capitalista y consideraba que las estructuras precedentes serían absorbidas por el avance de las fuerzas productivas.

Pero al redactar El Capital comenzó a percibir tendencias opuestas. Notó que la principal potencia se modernizaba ampliando las distancias con el resto del mundo. Esta aproximación se afianzó con su captación de lo ocurrido en Irlanda. Quedó impresionado por la forma en que la burguesía inglesa sofocaba el surgimiento de manufactureras en la isla, para garantizar el predominio de sus exportaciones. Notó, además, cómo se aprovisionaba de fuerza de trabajo barata para limitar las mejoras de los asalariados británicos.

En esta indagación intuyó que la acumulación primitiva no anticipa procesos de pujante industrialización, en los países sometidos al yugo colonial. Este registro sentó las bases para la crítica posterior a las expectativas de simple arrastre de la periferia por el centro. Con este fundamento se conceptualizó posteriormente la lógica del subdesarrollo.

Marx no expuso una teoría del colonialismo, ni una interpretación de la relación centro-periferia. Pero dejó una semilla de observaciones para comprender la polarización global, que retomaron sus sucesores y los teóricos de la dependencia.

Esta línea de trabajo es muy relevante para notar cómo en la actualidad el neoliberalismo exacerba las fracturas globales. En las últimas tres décadas se ampliaron todas las brechas que empobrecen a la periferia inferior. Esa degradación se intensificó con la consolidación del agro-negocio, el endeudamiento externo y el avasallamiento de los recursos naturales de los países dependientes. Estas confiscaciones asumieron modalidades muy sangrientas en África y el mundo árabe.

Las observaciones de Marx incluyeron también cierto registro de diversidades en el centro. Intuyó que el debut industrial británico no sería copiado por Francia y notó la presencia de cursos novedosos de crecimiento mixturados con servidumbre (Rusia) o esclavismo (Estados Unidos).

El autor de El Capital captó esas tendencias madurando un cambio de paradigma conceptual. En sus trabajos más completos reemplazó el primer enfoque unilineal -asentado en el comportamiento de las fuerzas productivas- por una mirada multilineal, centrada en el papel transformador de los sujetos.

Con este último abordaje la rígida cronología de periferias amoldadas a la modernización quedó sustituida por nuevas visiones, que reconocen la variedad del desenvolvimiento histórico.

Esta metodología de análisis es importante para notar la especificidad de las formaciones intermedias, que han irrumpido en forma persistente en distintos periodos de la última centuria y media. Con esa óptica se puede evaluar la dinámica de acelerados procesos de crecimiento contemporáneo (China), en etapas de gran reorganización del sistema (neoliberalismo).

ANTICIPOS DE ANTIIMPERIALISMO

Marx estudió la economía del capitalismo para notar su efecto sobre la lucha de clases que socava al sistema. Por eso indagó los procesos políticos revolucionarios a escala internacional.

Siguió con especial interés el curso de las rebeliones populares de China, India y sobre todo Irlanda e intuyó la importancia de los nexos entre las luchas nacionales y sociales. Por eso promovió la adhesión de los obreros británicos a la revuelta de la isla contigua, buscando contrarrestar las divisiones imperantes entre los oprimidos de ambos países.

A partir de esa experiencia Marx ya no concibió la independencia de Irlanda, como un resultado de victorias proletarias en Inglaterra. Sugirió un empalme entre ambos procesos y transformó su internacionalismo cosmopolita inicial, en un planteo de confluencia de la resistencia anticolonial con las luchas en las economías centrales.

En su etapa del Manifiesto el revolucionario alemán propagaba denuncias anticoloniales de alto voltaje. No se limitaba a describir la destrucción de las formas económicas pre-capitalistas. Cuestionaba a viva voz las atrocidades de las grandes potencias.

Pero en esos trabajos juveniles Marx suponía que la generalización del capitalismo aceleraría la erradicación ulterior de ese sistema. Defendía un internacionalismo proletario muy básico y emparentado con viejas utopías universalistas.

En su mirada posterior Marx resaltó el efecto positivo de las revoluciones en la periferia. Esos señalamientos fueron retomados por sus discípulos de siglo XX, para indicar la existencia de una contraposición entre potencias opresoras y naciones oprimidas y postular la convergencia de batallas nacionales y sociales. De esas caracterizaciones surgieron las estrategias de alianza de los asalariados metropolitanos con los desposeídos del mundo colonial.

Con este fundamento se forjó también la síntesis del socialismo con el antiimperialismo, que desenvolvieron los teóricos del marxismo latinoamericano. Esa conexión indujo las convergencias de la izquierda regional con el nacionalismo revolucionario, para confrontar con el imperialismo estadounidense. Ese empalme inspiró a la revolución cubana y ha sido retomado por el proceso bolivariano.

En una coyuntura signada por las agresiones de Trump ese acervo de experiencias recobra importancia. Los atropellos del magnate inducen a revitalizar las tradiciones antiimperialistas, especialmente en países tan vapuleados como México. Allí resurge la memoria de resistencias a los avasallamientos perpetrados por Estados Unidos.

Marx observaba cómo las grandes humillaciones nacionales desatan procesos revolucionarios. Lo que percibió en el siglo XIX vuelve a gravitar en la actualidad.

ADVERSIDADES E IDEOLOGÍA

Marx debió lidiar con momentos de aislamiento, reflujo de la lucha popular y consolidación del dominio burgués. La escritura de varias partes de El Capital coincidió con esas circunstancias. Afrontó la misma adversidad que prevalece en la actualidad en las coyunturas de estabilización del neoliberalismo.

En ese tipo de situaciones el pensador germano indagó cómo domina la clase dominante. Conceptualizó el papel de la ideología en el ejercicio de esa supremacía. En el estudio del fetichismo de la mercancía que encaró en El Capital hay varias referencias a esa problemática.

Es importante retomar esas consideraciones para notar cómo ha funcionado el neoliberalismo en las últimas décadas. Los artífices del modelo actual transmiten fantasías de sabiduría de los mercados e ilusiones de prosperidad espontánea. Presagian derrames del beneficio y recrean numerosas mitologías del individualismo.

Con esa batería de falsas expectativas propagan una influyente ideología en todos los sentidos del término. Marx destacó esa variedad de facetas de las creencias propagadas por los dominadores para naturalizar su opresión.

El credo neoliberal provee todos los argumentos utilizados por el establishment para justificar su primacía. Aunque el grado de penetración de esas ideas es muy variable, salta a la vista su incidencia en la subjetividad de todos los individuos.

Pero al igual que en la época de Marx el capitalismo se reproduce también a través del miedo. El sistema transmite creencias sobre un futuro venturoso y al mismo tiempo generaliza el pánico ante ese devenir. El neoliberalismo ha multiplicado especialmente la angustia del desempleo, la humillación frente a la flexibilidad laboral y la desesperanza ante la fractura social.

Esos temores son transmitidos por los grandes medios de comunicación con sofisticados disfraces y cambiantes engaños. No sólo configuran el sentido común imperante en la sociedad. Operan como usinas de propagación de todos los valores conservadores.
Los medios de comunicación complementan (o sustituyen) a las viejas instituciones escolares, militares o eclesiásticas en el sostenimiento del orden burgués. La prensa escrita, los medios audiovisuales y las redes sociales ocupan un espacio inimaginable en siglo XIX. Expanden las ilusiones y los temores que sostienen la hegemonía política del neoliberalismo.

Pero esos mecanismos han quedado seriamente erosionados por la pérdida de legitimidad que genera el descontento popular. Trump, el Brexit o el ascenso de los partidos reaccionarios en Europa, ilustran cómo ese malestar puede ser capturado por la derecha. Frente a este tipo de situaciones Marx forjó una perdurable tradición de concebir alternativas, combinando la resistencia con la comprensión de la coyuntura.

PROYECTO SOCIALISTA

Marx participó activamente en los movimientos revolucionarios que debatían las ideas del socialismo y el comunismo. Mantuvo esa intensa intervención mientras escribía El Capital. Nunca detalló su modelo de sociedad futura pero expuso los basamentos de ese provenir.

El acérrimo crítico de la opresión alentaba la gestación de regímenes económicos asentados en la expansión de la propiedad pública. También promovía la creación de sistemas políticos cimentados en la auto-administración popular.

Marx apostaba a un pronto debut de esos sistemas en Europa. Percibió en la Comuna de París un anticipo de su proyecto. Concebía el inicio de esa transformación revolucionaria en el Viejo Continente e imaginaba una propagación ulterior a todo el planeta.

Es sabido que la historia siguió una trayectoria muy diferente. El triunfo bolchevique de 1917 inauguró la secuencia de grandes victorias populares del siglo XX. Esos avances incluyeron intentos de construcción socialista en varias regiones de la periferia.

Las clases dominante quedaron aterrorizadas y otorgaron concesiones inéditas para contener la pujanza de los movimientos anticapitalistas. En los años 70-80 los emblemas del socialismo eran tan populares, que resultaba imposible computar cuántos partidos y movimientos reivindicaban esa denominación.

Pero también es conocido lo ocurrido posteriormente. El desplome de la Unión Soviética dio lugar al prolongado periodo de reacción contra el igualitarismo, que persiste hasta la actualidad.

Este escenario ha sido alterado por la resistencia popular y el declive del modelo político-ideológico que nutrió a la globalización neoliberal. En estas circunstancias la relectura de El Capital converge con redescubrimientos del proyecto socialista. Los jóvenes ya no cargan con los traumas de la generación anterior, ni con las frustraciones que pavimentaron la implosión de la URSS.

La propia experiencia de lucha es aleccionadora. Muchos activistas comprenden que la conquista de la democracia efectiva y la igualdad real exige forjar otro sistema social. Frente al sufrimiento que ofrece el capitalismo intuyen la necesidad de construir un horizonte de emancipación.

La llegada de Trump incorpora nuevos ingredientes a esta batalla. El acaudalado mandatario intenta recuperar por la fuerza la primacía de Estados Unidos. Pretende reforzar la preponderancia de Wall Street y la preeminencia del lobby petrolero, reactivando el unilateralismo bélico.

No sólo proclama que Estados Unidos debe alistarse para “ganar las guerras”. Ya inició su programa militarista con bombardeos en Siria y Afganistán. Exige, además, una subordinación del Viejo Continente que socava la continuidad de la Unión Europea. Trump no se limita a construir el muro en la frontera mexicana. Acelera la expulsión de inmigrantes, alienta golpes derechistas en Venezuela y amenaza a Cuba.

En esta convulsionada coyuntura Marx recobra actualidad. Sus textos no sólo aportan una guía para comprender la economía contemporánea. También ofrecen ideas para la acción política en torno a tres ejes primordiales del momento: reforzar la resistencia antiimperialista, multiplicar la batalla ideológica contra el neoliberalismo y afianzar la centralidad del proyecto socialista.

ACTITUDES Y COMPROMISOS

Las teorías que introdujo Marx revolucionaron todos los parámetros de la reflexión y trastocaron los cimientos del pensamiento social. Pero el teórico alemán sobresalió también como un gran luchador. Desenvolvió un tipo de vida que actualmente identificaríamos con la militancia.

Marx se ubicó en el bando de los oprimidos. Reconoció los intereses sociales en juego y rechazó la actitud del observador neutral. Participó en forma muy decidida en la acción revolucionaria.

Ese posicionamiento orientó su trabajo hacia los problemas de la clase trabajadora. Promovió la conquista de derechos sociales con la mira puesta en forjar una sociedad liberada de la explotación.

Marx propició una estrecha confluencia de la elaboración teórica con la práctica política. Inauguró un modelo de fusión del intelectual, el economista y el socialista que ha sido retomado por numerosos pensadores.

Con esa postura evitó dos desaciertos: el refugio académico alejado del compromiso político y el deslumbramiento pragmático por la acción. Legó un doble mensaje de intervención en la lucha y trabajo intelectual para comprender la sociedad contemporánea. Continuar ese camino es el mejor homenaje a los 150 años de El Capital.
6-5-2017

RESUMEN

Marx recupera interés. Su clarificación del funcionamiento del capitalismo contrasta con las simplificaciones neoclásicas y las ingenuidades heterodoxas. Indicó la lógica de la plusvalía que subyace en la agresión neoliberal y el tipo de superexplotación que prevalece en el trabajo precario. Esclareció el origen de la desigualdad y el sentido actual del beneficio.
El Capital permite refutar la identificación de la revolución digital con el desempleo. Cuestiona las explicaciones de la crisis por desaciertos gubernamentales o carencias de regulaciones. Remarca tensiones intrínsecas en la esfera del consumo y la rentabilidad.
Marx subrayó los determinantes productivos de las convulsiones financieras. Sugirió las conexiones de la mundialización con los patrones nacionales de acumulación. Anticipó las polarizaciones que generan subdesarrollo en la periferia y los enlaces del antiimperialismo con estrategias socialistas.
También conceptualizó la combinación de ilusiones y temor que propaga la ideología burguesa. Su proyecto igualitario resurge junto a nuevas síntesis de la acción política con la elaboración teórica.

PALABRAS CLAVES

Capitalismo, neoliberalismo, marxismo.

BIBLIOGRAFIA BÁSICA

-Amin, Samir 1973. ¿Cómo funciona el capitalismo?, Siglo XXI, Buenos Aires.
-Anderson, Kevin B, 2010. Marx at the margins, University Of Chicago Press,
-Braverman, Harry, 1980, Trabajo y capital monopolista, Nuestro Tiempo, México.
-Brunhoff Suzanne, 1973, La concepción monetaria de Marx, Ediciones del siglo,
-Callinicos Alex, 1999, Social theory, Polity Press, 1999, Great Britain.
-Carchedi Guglielmo, 1991, Frontiers of political economy, Verso.
-Dumenil Gérard, Levy Dominique, 1996, La dynamique du capital, PUF, Paris,
-Foley D, K, 1989, Para entender El Capital, Fondo de cultura económica, México.
-Grossman Henryk, 1979, La ley de la acumulación y el derrumbe del sistema capitalista, Siglo XXI, México.
-Harvey, David 1982 Los límites del capitalismo y la teoría marxista (México DF: Fondo de Cultura Económica).
-Hilferding Rudolf, 1973, El capital financiero, Tecnos , Madrid.
-Husson Michel, 2009, Capitalismo puro, Maia, Madrid
-Kohan, Néstor (1998). Marx en su (Tercer) Mundo: hacia un socialismo no colonizado, Biblos, Buenos Aires.
-Luxemburg, Rosa, 1968. La acumulación del capital. Editoral sin especificación, Buenos Aires,
-Mandel Ernest, 1978, El capitalismo tardío, Era, México.
-Mandel Ernest, 1985, Cien años de controversias en torno a la obra de Karl Marx. Siglo XXI, Madrid.
-Marx Carlos, 1973, El Capital, México, Fondo de Cultura Económica.
-Marx, Carlos (1967). El Manifiesto Comunista, Claridad, Buenos Aires.
-Panitch, Leo; Gindin, Sam, 2012, The Making of Global Capitalism, Verso
-Piketty, Thomas, (2013), Le capital au XXIe siècle, Seuil,
-Rosdolsky, Román, 1979, Génesis y estructura de El Capital, Siglo XXI, México.
-Rubin, Isaac, 1985, Ensayo sobre la teoría del valor, Cuadernos de Pasado y Presente n 53, México.
-Salama Pierre, Tran Hai Hac, Introduction a l’Economie marxiste, La Decouverte, Paris,
-Shaikh, Anwar, 1991, Valor, acumulación y crisis, Tercer Mundo Editores, Bogotá.
-Sweezy, Paul, 1973. Teoría del desarrollo capitalista, Fondo de Cultura Económica, México.

Expedia, gigante estadounidense de las reservas de viajes inicia operaciones en Cuba

23 mayo 2017 


La entrada de Expedia en Cuba se suma a la de otras grandes empresas del sector turístico de EE.UU como Starwood.

El gigante estadounidense de las reservas de viajes en línea Expedia anunció el martes su entrada en el mercado cubano, lo cual permitirá a los hoteleros de la isla comercializar sus propuestas en todos los sitios web del grupo, informó la empresa a través de un comunicado.

“Hemos trabajado con mucho esfuerzo con nuestros socios hoteleros en Cuba para ofrecer este atractivo destino lleno de cultura a nuestra clientela global, con la conveniencia de poder reservar a través de plataformas de viajes de confianza”, señaló Demetrius Canton, director de gestión de mercado de Expedia para el Caribe.

Según el directivo, la firma está complacida de ofrecer reservas a viajeros particulares y de compartir la oferta con los socios actuales de la empresa, para ayudar a Cuba “a crecer y alcanzar un mayor número de huéspedes potenciales”.

Con base en Estados Unidos y presencia en 31 países, Expedia es la mayor compañía de viajes en línea del mundo y según datos de la empresa, en 2016 superó los mil millones de dólares en inversiones para innovaciones tecnológicas.

El grupo ofrece una amplia gama de servicios en línea que van desde las reservas en hoteles, billetes de avión, alquiler de vehículos, cruceros, paquetes vacacionales y varios parques de atracciones.

La entrada de Expedia en Cuba se suma a la de otras grandes empresas del sector turístico de EE.UU como Starwood.

(Con información de EFE)

Destina Estado cubano cifras millonarias para subsidios

Creado el Martes, 23 Mayo 2017 15:24 | Lubia Ulloa Trujillo

Ciego de Ávila, 23 may (ACN) Desde 2012 hasta el cierre de 2016 en Ciego de Ávila se erogaron 149 millones de pesos al programa cubano de subsidios destinado a personas de bajo poder adquisitivo, con vistas a acciones constructivas en sus viviendas.

Ese monto se traduce en mil 275 casas nuevas, 252 rehabilitaciones, entre parciales e integrales, más de 73 conservaciones de menor complejidad y 239 de mayor complejidad, reflejó el sitio web de Invasor digital.

La avileña Ada Celis Collazo agradece este noble propósito, pues en poco tiempo ya disfruta con su pequeño hijo, aquejado de baja visión, de su nuevo hogar, en el poblado de Venezuela. 

El 45 por ciento del fondo habitacional de Ciego de Ávila clasifica entre regular y malo, por lo que esta disposición responde a la voluntad política de no dejar desamparado a ningún cubano que lo necesite, y mejor aún si es para arreglar su vivienda. 

A pesar de sus bondades, ese proyecto estatal no está exento de irregularidades, pues resulta injustificable que personas con la asistencia monetaria en su poder continúen sin ejecutar las construcciones.

También afecta el buen desarrollo del programa, que algunas dependencias de Planificación Física y del Arquitecto de la Comunidad, encargadas de hacer la documentación en 30 días, no cuenten con el personal suficiente, refirió Invasor.
Otra deficiencia encontrada es la falta de calidad en las visitas de los técnicos a las obras porque no siempre su presencia ha sido objetiva, basada en la vigilancia y la revisión de la entrada de recursos, puntualizó Yuresly Fernández Castillo, especialista principal de Control del Fondo Inmobiliario en la Dirección Provincial de la Vivienda (DPV).

Juan Carlos Gil del Toro, especialista principal de inversiones en la DPV, informó que para evitar indisciplinas y usos indebidos de los materiales, el grupo de trabajo del Poder Popular en el territorio determinó la entrega de paquetes que delimitan la cantidad de todo lo que se entrega en virtud de la gestión que se realizará.

Entre las quejas más reiteradas por parte de los beneficiados figuran las limitaciones con el acero y el cemento en la red de tiendas de venta de materiales de la construcción.

Yaneidys Beune Cancio, incorporada a este programa estatal, elogió la idea de ayudar a quienes no tienen suficiente entrada económica y necesitan hacer una vivienda, pero en su caso se ha detenido la edificación por falta de cemento.

En las 26 tiendas comercializadoras de elementos tan necesarios como bloques, cementos, áridos, cabillas, entre otros, no siempre se mantienen estables las entradas de los productos más solicitados, dijo a la Agencia Cubana de Noticias Reinaldo Frómeta, subdirector provincial de Comercio.

Se está muy lejos de satisfacer la demanda de la población, por lo que se prioriza a quienes reciben subsidios, añadió Frómeta.

Arango y Parreño: un precursor del pensamiento económico cubano


La figura de Francisco de Arango y Parreño debe ser considerada y estudiada dentro de una serie de grandes hombres...

JUAN CARLO IMBERT, Cubahora
 
Arango y Parreño fue un lector asiduo de los más avanzados textos de Economía Política de su tiempo.

Francisco de Arango y Parreño (La Habana, 22 de mayo de 1765- La Habana, 21 de marzo de 1837):
Abogado, comerciante y economista cubano.
Pomotor de la creación de la Sociedad Económica de Amigos del País
Abogó por la tecnificación del proceso productivo de la industria azucarera, la libertad del comercio de esclavos, el estudio en el país de la química, la física y la botánica.

El siglo XVIII cubano es sumamente estudiado y profundizado, pues es en ese momento precisamente donde se sientan las bases de nuestra nacionalidad y florece en toda su dimensión la sociedad criolla, con intereses más arraigados a la isla que a la metrópoli europea.

Dentro de este siglo suele ser reconocida la influencia de los representantes de la generación de 1790, dígase Tomás Romay, José Agustín Caballero, Nicolás Calvo y Francisco de Arango y Parreño, este último uno de los baluartes de la primera corriente reformista en la Cuba colonial, quien nació un 22 de mayo de 1765 en La Habana.

Conocido por muchos como uno de los promotores de la creación de la Sociedad Económica de Amigos del País —de la cual fue director posteriormente—, desde los diferentes cargos públicos que ocupó se preocupó por tratar de solucionar los problemas que afectaban al desarrollo de la industria, la agricultura y el comercio del país.

Para lograr este propósito nombraron comisiones que salieron al extranjero con el fin de estudiar los progresos materiales de las naciones más adelantadas y asimilar experiencias para Cuba.

Lector asiduo de los más avanzados textos de Economía Política de su tiempo, entre ellos la obra de Adam Smith, se nutrió a no dudar de las ideas económicas, sociales y políticas de ese momento histórico en el cual el capitalismo emerge con fuerza incontenible en el escenario mundial.

En este sentido, se observa en su obra una fuerte influencia del librecambio como vía fundamental para lograr la inserción eficiente de Cuba en el mercado mundial capitalista a través del modelo de plantación azucarera.

Esto constituye un ejemplo de cómo fueron recepcionadas las ideas económicas de los centros de poder en las periferias del sistema capitalista y cómo esta generación intentó resolver el siempre complicado problema de la inserción económica de Cuba en el mercado mundial capitalista.

El ideal librecambista constituye la brújula fundamental de casi toda la obra de Arango y Parreño. Entre sus principales textos podemos encontrar Discurso sobre la agricultura de La Habana y medios de fomentarla, escrito en 1792 donde se recoge en esencia el proyecto plantacionista de la clase social asociada a la producción azucarera en la isla.

En esta obra se realiza un análisis de la situación económica de Cuba (en especial la región Occidental) que incluye un estudio histórico sobre la evolución económica del país y de la política colonial española hacia la Isla.

Resulta destacable el balance sectorial que hace el autor sobre la situación de la isla en su diagnóstico, estableciendo de manera categórica dónde estaban las ventajas e “inconvenientes” para el progreso del archipiélago cubano.

El estudio de Francisco de Arango no pasa por alto el análisis de la coyuntura histórica que le tocó vivir. Sus obras referentes a temas económicos lo ubican entre uno de los fundadores del pensamiento económico cubano, pues constituyen un programa amplio y pionero de peticiones de reformas y reordenamientos de las relaciones entre Cuba y España.

El ilustre habanero impulsó sus ideas en términos económicos, dirigidas a ampliar la producción agrícola mediante el aumento de obreros, promovió la supresión de trabas que impedían el comercio con el extranjero, defendía abolir o disminuir los derechos que oprimían a los productos cubanos y proporcionar nuevos mercados para ellos.

Para él, la clave del progreso la constituía la inserción en el mercado exterior a partir de la producción de azucarera, la cual fungía como eje de su estrategia de crecimiento económico para Cuba.

Como representante de la ilustración reformista cubana tuvo un claro sello oligárquico y esclavista, pero iniciaba esta ilustración un movimiento político y social que la trascendía, tanto en el sentido clasista como en las elaboraciones del pensamiento.

A pesar de sus enfoques esclavistas y su oposición a la independencia, la figura de Arango y Parreño debe ser consideraba y estudiada dentro de una serie de grandes hombres que a partir de 1790 contribuyeron decisivamente al nacimiento de nuestra nacionalidad, al ser parte de una cultura que surgía y que no era ya española, sino que cada vez, con mayor incidencia, acusaba características propias.

Acciones de agricultores de Las Tunas para amortiguar sequía

Creado el Martes, 23 Mayo 2017 08:52 | Roger Aguilera



Las Tunas, 23 may (ACN) Las limitadas producciones agrícolas en períodos de sequía han sido una constante en Las Tunas, pero esa debilidad comenzó a tener respuesta a partir de medidas concretas para contrarrestar los efectos negativos de la naturaleza.

Los 30 polos productivos identificados en la provincia, están ubicados cerca de fuentes de agua para el regadío de los cultivos, por medio de conexiones con presas y micropresas y la apertura de pozos, aunque esta tarea está en desarrollo, pues falta disponibilidad de recursos y dejar listas alrededor de 10 mil hectáreas, entre ellas dos mil infestadas de marabú. 

Se trabaja también en la recuperación de tres centros de recrías de terneros y se activan 52 para la recuperación de los animalitos que han sido más vulnerables a la sequía.

En las entidades agropecuarias de los ocho municipios de la provincia suman más de mil fuentes hídricas agotadas, entre pozos, tranques y lagunas, mientras cuatro mil 028 vacas han dejado de ordeñarse por deterioro de estas reses.

Además de los pobres rendimientos en los cultivos, unas mil 200 hectáreas de viandas, hortalizas, granos y frutales dejaron de sembrarse por falta de agua.

La peor situación se ha presentado en el municipio de Jesús Menéndez, el mayor productor de viandas y granos, donde no emplean regadío desde hace más de un año.

Esa demarcación del norte de Las Tunas cuenta con el embalse mayor del territorio, la presa Juan Sáez, que tiene una capacidad total de llenado de 112 millones de metros cúbicos, pero su caudal ha disminuido tanto que ahora está al 16 por ciento.

lunes, 22 de mayo de 2017

Cita sobre Contabilidad reúne en Cuba a expertos de 14 países

Creado el Lunes, 22 Mayo 2017 14:51 | Lissett Izquierdo Ferrer


La Habana, 22 may (ACN) Como espacio idóneo para contribuir a la actualización del modelo económico cubano, en marcha desde 2011, comenzó hoy el XI Encuentro Internacional de Contabilidad, Auditoría y Finanzas, que hasta el miércoles reunirá en La Habana a profesionales de 14 países.

En la inauguración de la cita, con sede en el Palacio de Convenciones, Oscar Luis Hung Pentón, presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, significó que este evento transcurre en momentos trascendentales para la Isla, tras la aprobación por el Partido de los documentos rectores del actual proceso de transformaciones. 

Subrayó que el encuentro permitirá realizar aportes relacionados con la necesidad de fortalecer la Contabilidad y consolidar sistemas financieros eficientes y diversificados, que aseguren la sostenibilidad de los planes concebidos hasta 2030.

De acuerdo con Hung Pentón, durante estos tres días La Habana se convertirá en la capital de las ciencias económicas, al reunir a funcionarios públicos, empresarios estatales, cooperativistas, emprendedores privados y académicos, provenientes de tres continentes.

El Presidente de la ANEC resaltó, además, la coincidencia del evento con la celebración del aniversario 90 de los estudios de la Contabilidad en Cuba, y expresó la oportunidad para que docentes y empleadores debatan sobre el perfeccionamiento de la formación y superación profesional en esa especialidad. 

Al intervenir en la apertura, Lina Pedraza, ministra de Finanzas y Precios de la Isla, se refirió a tareas que desarrolla este organismo como parte del proceso de actualización económica, como la modernización del sistema tributario del país y trasformaciones en la contabilidad gubernamental. 

Mencionó, a su vez, que actualmente se realizan estudios para el diseño de los indicadores de las finanzas públicas, en tanto se trabaja por una mayor gestión de los ingresos destinados a los presupuestos locales. 

En presencia de Onelio Sosa, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y de directivos de diversos organismos, se conoció que en el encuentro se dialogará acerca de la contabilidad financiera y de costos, auditoría y control, banca y finanzas, y los presupuestos públicos.  

La hoja de ruta de la economía cubana





Malecón habanero. Foto: Desmond Boylan.

facebooktwittergoogle +email
22 Mayo, 2017

Por:
Dr.C Juan Triana Cordoví

La noticia de que el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba aprobó los documentos que durante casi un año se han estado discutiendo a través del todo el país, es sin duda una muy buena noticia. Más de un millón de personas han debatido esos documentos, lo cual es también una magnífica noticia.

Fueron aprobados “la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista; las bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030: Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos; y nuevas modificaciones a los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución”. Los tres han constituido el centro de un gran esfuerzo de interpretación de nuestra realidad y sobre todo de ejercicio de proyección del futuro del país que queremos.

Es probable –desde mi punto de vista, deseable– que esos documentos no alcancen a satisfacer el 100 por ciento de las expectativas de la población cubana y también que no alcancen a satisfacer el 100 por ciento de las expectativas de todos los cubanos. Pero también es cierto que resulta una ventaja incuestionable tener hoy un grupo de documentos de referencia para lo que deseamos hacer y sobre todo que esos documentos hayan sido el resultado de una acción colectiva de creación desde muchos ámbitos, acción colectiva de creación no exenta de profundas discusiones y discrepancias y sostenida en el esfuerzo creador desde diferentes ángulos de las ciencias, no solo las sociales y económicas.

Ese proceso abarcó muchos años de trabajo, se alimentó de la experiencia anterior, aprendió de ella y constituye su propia negación en el sentido dialéctico del término. No sé cuantos países en el mundo han hecho algo parecido. No en “el qué” (trazar una visión y delinear el futuro deseado) pues en ello hay muchas experiencias, sí en “el cómo”, atendiendo a la manera en que se lograron los mismos.

Desde mi perspectiva el primer aporte de los mismos a la construcción de ese nuevo país que queremos, está en cómo se lograron construir, está en ese esfuerzo colectivo que intenté describir más arriba.

Siempre sesgada por mi profesión de economista, extraigo cuatro asuntos que para mí constituyen los pilares de esos documentos y que deben convertirse en los que debe basarse el presente y el futuro proceso de transformación. Ellos son: el concepto de visión, el concepto de medios de producción fundamentales, la definición de las formas propiedad que tipificarán nuestro modelo económico socialista y la definición de los ejes estratégicos de desarrollo.

La definición de una visión de país como un país soberano, independiente, socialista, democrático, próspero y sostenible. En más de una ocasión y desde estas páginas me he referido a esa visión. Creo que es el primer filtro por el cual debe pasar todo. Claro está que antes habrá que seguir avanzando en los consensos sobre qué significa en estos tiempos ser un país soberano y cómo garantizarlo. Qué es ser hoy por hoy un país independiente, no solo políticamente –sobre lo cual creo que hay mucha más claridad– sino también en lo que significa hoy ser independiente económicamente, en especial si nos atenemos a nuestra larga historia de dependencia económica.

Lo mismo vale para el socialismo que queremos construir. No creo que ningún documento, por completo que sea, agote los límites de un ejercicio vivo de creación sociopolítica para el cual no existen ni recetas preconcebidas ni modelos prefabricados. Por eso creo que ese documento sobre la conceptualización debe ser tomado como la base para una discusión continua, enriquecedora y no ser convertido en una “camisa de fuerza” donde meter a nuestra realidad, tan cambiante día tras día.

Lo mismo podría decirse de la democracia, esa que aún estamos construyendo y que todos los días descubrimos que debe ser recreada y reinterpretada, que debe ser para el país que tenemos hoy y servir a los propósitos y las aspiraciones de sus ciudadanos todos, pero que no puede desconocer tampoco la experiencia mundial al respecto.

De la prosperidad habría mucho que hablar. ¿Que es ser próspero en Cuba? ¿Es la misma percepción de la prosperidad la que tiene un ciudadano cubano de Miramar que la de un ciudadano cubano de Cacocún? ¿Es la misma percepción de la prosperidad la que tienen un cubano negro y un cubano blanco? Para Cuba –o mejor, para el gobierno cubano– el actual y el que tendremos, este es de los más difíciles ejercicios.

Hace poco Pedro Monreal, en su blog, nos llamaba la atención acerca de un grupo de indicadores que deberíamos tener siempre presentes. Uno de ellos es el Índice de Desarrollo Humano, muy conocido por muchos es que Cuba se encuentra dentro de los países de alto desarrollo si atendemos a ese indicador que se basa en datos objetivos del desempeño de los países. Pero lo prosperidad tiene también una dimensión subjetiva, una especie de mezcla de percepción y expectativas. Es poder cumplir con esas expectativas lo que hace que las personas sientan que progresan, de ahí el gran reto que significa. Si ser próspero solo tiene que ver con alcanzar cierto nivel de Ingreso Nacional per Cápita, entonces todo fuera más fácil, crezcamos y se acabó, pero crecer no garantiza que la gente se sienta próspera. Sin embargo, no se puede dejar de crecer.

De la sostenibilidad en sus diferentes dimensiones se podrían emborronar cientos de cuartillas, pliegos enteros podría llenarse solo con las preocupaciones asociadas a la sostenibilidad. Cuando aprobemos la “asignatura pendiente” de la economía, el socialismo podrá ser sostenible. Cuando nuestros niveles de productividad estén cerca o sean comparables con los niveles de productividad de la media internacional, nuestro socialismo será sostenible. Cuando el ingreso que perciben nuestros trabajadores no esté tan alejado del que perciben sus pares de otros países, el socialismo será sostenible. Cuando nuestra ciencia, la innovación y el desarrollo se integren de forma “natural” a los procesos productivos y de servicios, el socialismo será sostenible. Cuando la equidad se base en el aporte individual y la contribución social de cada cual, el socialismo será sostenible. Si logramos que cada ciudadano perciba o sienta que puede alcanzar sus expectativas de prosperidad con y a partir de su trabajo, el socialismo será sostenible. Es un reto enorme, pero no debe dejar de ser una de nuestras metas.

Quedan otros dos pilares definidos en esos documentos a los cuales también me he referido en ocasiones anteriores: una definición más aterrizada de qué son medios de producción fundamentales, a mi juicio algo que iba resultando imprescindible y que se asume en el documento como aquellos que tienen un papel estratégico en el desarrollo económico y social, garantizan la vitalidad y la sostenibilidad del país y la seguridad nacional.

Desde mi perspectiva ese concepto nos ayuda a desbrozar el camino y a tomar decisiones imprescindibles hoy para lograr desembarazar al Estado de actividades que lastran su desenvolvimiento, y sobre todo la asignación eficaz de recursos.

En cuanto a las formas de propiedad y el reconocimiento de la propiedad privada como una de ellas, insertada funcionalmente en nuestro modelo económico, podrían también escribirse miles de página solo con la historia de esta discusión en Cuba desde el pensamiento económico. Solo reiteraré lo que he dicho en otras ocasiones: nuestra historia, todos los intentos de estos más de cincuenta años de intentar prohibirla, perseguirla, desconocerla, obstruirla… tuvieron resultados fallidos. Creo integrarla funcionalmente a nuestros propósitos y regularla adecuadamente dará mejores frutos.

El último de esos pilares de los documentos aprobados es la definición de un grupo de ejes estratégicos para alcanzar el desarrollo que deben constituir los pilares que muevan a todos los sectores de nuestra economía que sirven de base a la proyección del plan. Debo tener más espacio y tiempo para referirme a ellos, desde mi perspectiva deben servir de filtro a los decisores para asignar recursos a aquellos sectores y empresas que mejor satisfagan a esos ejes. Por eso es importante comprender en toda su dimensión la afirmación del Vicepresidente Marino Murillo de que hay que entenderlos como algo dinámico, cambiante, que se enriquecerá constantemente con los propios cambios que se vayan produciendo en Cuba.

Mi aspiración es que esos documentos se conviertan en las bases de una discusión permanente y que no sean convertidos en una especia de “Biblia” que contenga todo lo que es correcto, y que lo que no contenga no sea correcto.

Valoran Cuba y China nuevas oportunidades de colaboración en materia de las TIC

Viceministro primero del Ministerio de las Comunicaciones de Cuba (Mincom), Jorge Luis Perdomo

El viceministro primero del Ministerio de las Comunicaciones de Cuba (Mincom), Jorge Luis Perdomo, y el vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (CNDR), intercambiaron sobre la cooperación entre sus respectivas entidades.

Durante un encuentro en la sede de esa entidad del Consejo de Estado, ambos funcionarios valoraron las nuevas oportunidades de colaboración que se abren en materia de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), a partir del desarrollo de las redes de banda ancha en la isla caribeña.

Revisaron el progreso de las relaciones entre sus respectivas entidades, bajo el acuerdo firmado en el marco de la visita a Cuba del presidente chino Xi Jinping en julio de 2014, destacando en especial la implementación de las dos primeras fases del proyecto de despliegue de la televisión digital terrestre con la aplicación de la norma china, como referencia exitosa en la relación bilateral.

Al respecto, coincidieron en la necesidad de continuar trabajando para la pronta ejecución de la tercera fase de este proyecto, al tiempo que acordaron el establecimiento de un grupo de coordinación bilateral que pueda trazar un plan conjunto a cinco años para el caso de la colaboración en las TIC.

El funcionario cubano, quien viajó a esta capital para participar en el Diálogo de Alto Nivel del Foro de Cooperación Internacional de la Ruta y la Franja de la Seda celebrado el pasado 14 de mayo, resaltó la significación de ese magno evento, en cuya convocatoria y organización jugó un papel fundamental la CNDR.

(Con información de Prensa Latina)

Cuba al límite: Sequías

La seriedad que implica el hecho de que, ahora, hay inviernos cada vez más cortos y veranos más sofocantes, períodos de extrema sequía y activas temporadas ciclónicas, provocan a nuestro equipo multimedia a regalar a nuestros lectores y lectoras el último de los materiales que revela cómo Juventud Rebelde ha dado seguimiento a las catástrofes naturales que han azotado al país en los últimos meses

digital@juventudrebelde.cu
21 de Mayo del 2017 21:35:33 CDT 

De mayo a octubre, por lo general, en Cuba, hay ausencia de lluvias, lo cual genera que los embalses se encuentren muy por debajo de su capacidad de llenado y las fuentes de agua subterráneas están en descenso con respecto a los meses precedentes. A lo anterior se suman las altas temperaturas, lo que incrementa la evaporación.

De acuerdo con la apreciación del Instituto de Meteorología, la extensión de la sequía continuará siendo frecuente en nuestro archipiélago, fuertemente afectado como el resto de las islas y cayos por los efectos del cambio climático.

Para minimizar el impacto de este peligro se requiere incrementar la vigilancia y monitoreo sobre su evolución, así como también la información oportuna a la población, razón por la cual –en el contexto del ejercicio estratégico Meteoro 2017- Juventud Rebelde pone a disposición de su comunidad de consumidores el último de los materiales que revela cómo ofrecemos seguimiento a las catástrofes naturales que han azotado al país, en este caso a la sequía de los últimos meses.



Las reservas acuíferas en Ciego de Ávila se resienten ante una sequía intensa que ya dura tres años, y con pronósticos negativos para la lluvia en los próximos seis meses




Muchas familias construyen cisternas o buscan otras alternativas ante el agravamiento del la sequía Foto: Luis Raúl Vázquez Muñoz


El desfavorable comportamiento de las lluvias y los bajos acumulados de agua en las cuencas determinan la implementación de medidas emergentes para asegurar el abastecimiento.


Se encuentran afectados más de 783 mil habitantes de manera parcial, y por encima de 54 mil de forma total por la sequía prolongada durante los más recientes dos años y medio, de ahí que la Política Nacional del Agua busque soluciones certeras al problema en la racionalización y reparación de infraestructuras hidráulicas.


Medidas emergentes para el abasto de agua a la población, a centros y actividades vitales de la economía.


Aunque en la parte occidental de la Isla muchos no califiquen de fuertes las lluvias y para otros «ni siquiera llovió», lo cierto es que sí hubo acumulados importantes ayer en varias zonas del oeste de Cuba, pero ocurridos en períodos muy cortos de tiempo.

«Se ubicaron, sobre todo, en Pinar del Río, donde en la madrugada sucedió un tornado de poca intensidad que provocó algunos daños materiales ligeros a techos y tendido eléctrico y telefónico en la cabecera provincial», indicó Elier Pila Fariñas, meteorólogo del Centro Nacional de Pronósticos del Instituto de Meteorología.


José Ramón Monteagudo Ruiz, primer secretario del Partido en Sancti Spíritus, llamó a la sistematicidad en la solución de las averías en las coductoras y a priorizar las labores en las zonas con mayores problemas.


Más de 3 000 pozos se han abierto porque Edilberto sintió en su cuerpo la energía del agua subterránea, y asegura jamás haberse equivocado. Le dicen «El brujito del agua», «El adivinador», «El hombre magnético» o del «alambrito» y «El pocero de Camagüey». Todos sus alias lo describen con cierta precisión como un hombre que a los 76 años de edad continúa haciendo gala de un auténtico don para escuchar los susurros del líquido que corre por debajo de la tierra.

«Es un regalo que me dio la naturaleza y que agradezco. Mi vida no sería igual si no fuera por mi alambrito “chismoso”», bromea Edilberto, natural de El Junquito, localidad de Caracuna, en el municipio de Jimaguayú.



Edilberto descubrió a los 23 años su don para «sentir» el agua. Foto: Yahily Hernández Porto


Al cierre de febrero, las presas del país acumulaban 400 millones de metros cúbicos de agua menos que en igual mes de 2015. El 15 de agosto de ese año, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil emitió una nota informativa inédita sobre la situación de la sequía, y dando a conocer un grupo de medidas para enfrentarla, entre ellas la relacionada con la activación de grupos de trabajo temporales a nivel nacional, provincial y municipal.

La institución los responsabilizó con evaluar y controlar «el cumplimiento de las medidas previstas en los planes de reducción de desastres, el balance de agua por los consumidores estatales y formas no estatales de gestión, la prioridad del cumplimiento del programa de reducción de pérdidas, la rehabilitación de redes y la supresión de los salideros, así como el reordenamiento del servicio de distribución de agua ajustado a las condiciones de cada territorio».


Ramiro Valdés llamó a no esperar por la lluvia y aprovechar más el líquido mediante sistemas de regadío más eficientes, una mejor preparación del suelo y el mejoramiento de las semillas.




En África no solo se huye por la guerra, los conflictos civiles o los grupos terroristas. El continente primigenio lleva de la mano las barbaries humanas y el cambio medioambiental.




Una niña observa la cámara Foto: EFE


Cuba reconoce en la desalinización de agua de mar una alternativa que llega para quedarse, en medio del escenario de sequía por la cual atraviesa el país desde hace tres años, destacaron funcionarios del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), reseñó la Agencia Cubana de Noticias.

En comparecencia en el programa televisivo Mesa Redonda, Ricardo Limias, director de Inversiones de ese organismo, se refirió a dicha opción, insertada en un programa a mediano y largo plazos, en busca de incrementar la disponibilidad del líquido en la nación.

Según el funcionario, esa tecnología se usa actualmente en el turismo y la industria, y existe un plan para extenderla hacia los asentamientos donde hay mayor déficit.


SANCTI SPÍRITUS.— La puesta en marcha en el sector ganadero de esta provincia de alrededor de cien bombas sumergibles que funcionan con energía fotovoltaica, con las que se beneficia cerca del 24 por ciento de la masa vacuna del territorio, constituye una de las alternativas desarrolladas aquí con el fin de mitigar los efectos de la prolongada sequía en la actividad agropecuaria.


La Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro busca opciones para cumplir con las 30 000 toneladas de arroz destinadas al consumo.


Cada año el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos de las Naciones Unidas da cuenta del estado de este elemento imprescindible en el planeta.

Este 2017, apenas el título del informe pudo alertar hasta al lector menos entrenado en estos temas: Aguas residuales: el recurso no explotado, dejó claro desde la primera línea que, mal que nos pese, hay un problema. Si las soluciones comienzan a considerar el uso de las aguas residuales con un nivel de seriedad tan alto —más allá de que sea una opción inteligente para el desarrollo sostenible—, el asunto de los recursos hídricos no anda muy alentador.

Desde inicio del año la sequía que aqueja al país ha sido una protagonista indeseada en la vida y en los medios de prensa, y aunque no faltan medidas de distribución y estrategias paliativas, la realidad internacional y la del patio son evidentes: cerca de 700 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable; 1 800 millones tendrán escasez grave de agua para 2025, y Cuba sufre una sequía cruenta que ya se prolonga por años.


La sequía aprieta su pulsada en Ciego de Ávila y no solo deteriora los acuíferos. En el municipio de Florencia, uno de los más críticos del país, se apresuran las medidas para paliar una situación calificada de desesperante por las autoridades




Myrta Kaulard, coordinadora residente del Sistema de la ONU en Cuba (al centro) y Darío Álvarez, Asesor Regional de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (a la derecha), recorrieron zonas afectadas por la sequía en el municipio avileño de Florencia Foto: Juventud Rebelde


El clima no perdonó a Florencia. De uno de los municipios más lluviosos de Ciego de Ávila, en los últimos tres años clasificó entre los territorios más secos de Cuba y con la amenaza de que casi todas sus fuentes de abasto estén a punto de colapsar.


El máster Oscar Benedico Rodríguez, director del Centro Meteorológico Provincial— explica que existe un vínculo entre la sequía y las particularidades meteorológicas de la provincia de Ciego de Ávila, lo cual influye en el déficit de lluvias de los últimos años».

El especialista argumenta que los mayores aguaceros en Ciego siempre se han asociado con hondonadas o ciclones. Y ahí los datos se deprimen. Los huracanes no llegan y los que pasaron más cerca y dejaron lluvias fueron el Ike, en 2008, y el Sandy en 2012.


El máster Oscar Benedico Rodríguez, director del Centro Meteorológico Provincial, prevé que este año pueda llover en Ciego de Ávila. Foto: Luis Raúl Vázquez Muñoz


Sergio Barrios García, delegado provincial de Recursos Hidráulicos en Ciego de Ávila, responde a interrogantes sobre la sequía más intensa y prolongada que ha vivido esta provincia.

El déficit acumulado durante 40 meses de seca en Ciego de Ávila es muy grande, y de los 15 sectores del manto subterráneo —la principal reserva acuífera con capacidad para más de 800 millones de metros cúbicos—, todos están en nivel crítico o desfavorable; en diez existe la prohibición de usar el riego por gravedad y en cuatro no se puede hacer ningún tipo de riego.


El delegado provincial de Recursos Hidráulicos, Sergio Barrios García, no duda en calificar la actual sequía como la más prolongada e intensa que ha vivido Ciego de Ávila. Foto: Luis Raúl Vásquez Muñoz


La presa Zaza tuvo el pasado lunes el menor volumen de los últimos 30 años, al ocupar solo el 11 por ciento de la capacidad total de 1 020 millones




Otros materiales interesantes


El objetivo será aumentar las precipitaciones de las nubes formadas sobre el área de la cuenca del río Cauto, en el oriente del país, a fin de incrementar su caudal y el flujo de agua hacia las presas asociadas.


Se perjudicaron más de 2 500 hectáreas por falta de riego. Entre los estragos se cuenta la muerte de más de 2 900 vacunos por falta de comida, y otros 1 900 fueron sacrificados a fin de evitar su deceso por escasez de alimento.


Mas de 11 mil salideros en las redes han sido eliminados en lo que va de año aquí, como parte de la estrategia trazada por la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado para amortiguar los efectos de la intensa sequía hidrológica que afecta al territorio.

De acuerdo con Fredesman Jiménez Bravo, director de la referida entidad, se refuerzan las acciones con varias brigadas para reparar cada uno de los puntos de fuga del agua, ya que el 45 por ciento del preciado líquido dispuesto para los hogares se pierde en esas averías.


Durante el período noviembre-enero, pueden incrementarse los daños en la agricultura, ya golpeada por el episodio de sequía de los últimos meses

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) tiene posibilidades de alcanzar la categoría de muy fuerte durante el período noviembre-enero, algo solo reportado durante los eventos de los años 1982-1983 y 1997-1998, por lo cual pudiera provocar daños en la agricultura cubana, ya golpeada por el episodio de sequía de los últimos meses, con cuantiosas afectaciones a cultivos como el arroz y la caña, y en la ganadería.

Durante el fenómeno de El Niño, entre los meses de enero a abril el clima en Cuba suele hacerse muy lluvioso y en ocasiones más tormentoso, señaló Eduardo Pérez Valdés, del Departamento de Agrometeorología del Instituto de Meteorología (Insmet).

El científico recabó la necesidad de incrementar la percepción de riesgo entre los agricultores, tanto estatales como no estatales, durante el III Foro Humanitario Oxfam-Latinoamérica y el Caribe, que se celebró en La Habana por esta organización no gubernamental, presente en Cuba desde 1983.


La ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez, precisó que las contribuciones presentadas por los gobiernos no son suficientes para mantener el incremento de la temperatura por debajo de los dos grados centígrados




Ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Elba Rosa Pérez. Foto: Cubadebate


Un 25 por ciento del área geográfica de Cuba experimentó déficits en los acumulados de las lluvias durante el período de mayo del 2015 a abril del 2016, informó en La Habana el Centro del Clima (CENC), del Instituto de Meteorología.

Las provincias más perjudicadas fueron Las Tunas y Guantánamo, con un 19 y 16 por ciento de su territorio con sequía moderada a extrema, respectivamente, señaló la institución en su último boletín denominado Vigilancia del clima, según reportó la ACN.


La percepción de riesgo, el saber y actuar ante la presente sequía, que continúa, pasa por ahorrar más todavía. Foto: Rodolfo Blanco Cue


El empleo de semillas más resistentes, los abonos orgánicos y la conservación de la biodiversidad son estratégicos para enfrentar el cambio climático.


Agosto dejó a muchos con el «gusto» de que la sequía terminó. Solo fue un leve «olor» a tierra húmeda como el que levanta la llovizna de domingo cuando salimos de la playa: como mismo aparece, se va y no regresa.