Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 4 de noviembre de 2017

¿CÓMO LOGRAR CONSTRUCCIONES SEGURAS EN LA CUBA ACTUAL?



Foto: Tomada de ACN

No hay dudas de que los ingenieros civiles y arquitectos cubanos tienen hoy los conocimientos para diseñar y construir obras con toda la seguridad necesaria. Sin embargo, a menudo algunos contratistas y personas sin la calificación requerida incurren en errores que incrementan la vulnerabilidad de las edificaciones.

Este mismo problema puede surgir cuando a los constructores se les exige, además, cumplir plazos o introducir modificaciones incompatibles con la seguridad de la obra. Encima, es un hecho que se han perdido algunas buenas prácticas constructivas que el impacto de los efectos del cambio climático y el aumento en la frecuencia de fenómenos climatológicos extremos nos están obligando a rescatar de manera impostergable.

Si nos referimos al abasto de agua, vale traer a colación un ejemplo que nos llega desde el cono sur. En algunas ciudades de Argentina es obligatorio construir sistemas de captación de agua en los edificios, con lo cual no solo se enfrenta la sequía, sino que se dispone de volúmenes adicionales de ese recurso para las labores de limpieza y jardinería, o durante la fase de recuperación de los huracanes.

En Cuba existía una gran experiencia al respecto, pues durante la etapa colonial se levantaron fortalezas y casas con eficientes sistemas de captación de agua de lluvia. Definitivamente, esta es una tradición que debe rescatarse y generalizarse, pues en tiempos de inundación o sequía extrema se interrumpe el abastecimiento de agua potable por varios días, aunque no debe olvidarse que el agua de lluvia no se puede beber sin tratamiento previo.


Foto: Tomada de Granma

Las experiencias de estos años han demostrado que las edificaciones situadas en las zonas inundables, ya sea por el mar como por las aguas pluviales, deben estar diseñadas de manera que los sistemas de abastecimiento de agua potable, gas y electricidad no estén localizados en los niveles que se inundan; es decir, ni en sótanos ni en los primeros pisos. Los diseños de casas seguras no pueden colocar los sistemas vitales en los pisos potencialmente inundables y dejarlos solo para elementos de fácil evacuación.

En cuanto a la actividad sísmica, hace algunas décadas ya Santiago de Cuba introdujo la tecnología constructiva de edificios tipo Tashken (Gran Panel Soviético), muy resistentes a los temblores de tierra. Desgraciadamente, modificaciones introducidas por los habitantes redujeron su resistencia y los volvieron más vulnerables. De ellos sería provechoso replicar, por ejemplo, el diseño de los cuartos de baño, los cuales contaban con gran resistencia para que sirvieran de refugio en la propia casa.

Respecto al techado, hay cubiertas que decididamente no soportan los vientos fuertes sostenidos y en rachas, como ha demostrado la experiencia de estos años. En respuesta a este problema se han establecido sistemas que aumentan su resistencia, pero en la práctica muy pocas veces se aplican, sobre todo cuando se trata de restablecer la habitabilidad de las casas en breve tiempo.

En muchos lugares del país existía la práctica de construir las casas sobre pilotes cuando se levantaban en el entorno del cauce de un río, o cercanas a la costa, para así evitar que fueran afectadas por las inundaciones. En contraste, las construcciones realizadas en las últimas décadas se apartaron de esta experiencia y fueron colocadas directamente sobre el terreno, donde han sido inundadas y hasta destruidas durante las crecidas de ríos y las penetraciones del mar. Resultaría muy sensato retomar este sistema, como han hecho otros países, donde las casas ubicadas en zonas con peligro de inundación, oleaje extremo y penetraciones del mar están adecuadas para reducir su vulnerabilidad ante tales eventos. Sería necesario generalizar en Cuba el uso de estos modelos.

En las zonas costeras donde se han construido malecones, como La Habana, se ha planificado establecer una serie de modificaciones y obras secundarias para reducir la fuerza del mar que penetra durante los eventos de oleaje extremo. Poner en práctica esa experiencia y adaptarla a todas las localidades con situaciones semejantes resultaría muy ventajoso.

Muchas carreteras construidas dentro de la zona de peligro por inundación y oleaje, tanto en las costas como en el valle de los ríos, han sido reiteradamente afectadas por efecto de la erosión y el oleaje, que es capaz de arrancar grandes trozos del cimiento hormigonado. Esto nos demuestra que es necesario proteger los tramos que están amenazados, construyendo contenes y otras obras que impidan que las olas destruyan la carretera.

Las poblaciones y caseríos situados en las costas rocosas están sometidos al peligro del oleaje fuerte (extremo) que arrastra consigo bloques de rocas y pedazos de estructuras de hasta más de 15 toneladas, con una enorme fuerza destructiva. Para reducir esta amenaza se deberían construir rompeolas que reduzcan la energía del oleaje, sembrar uvas caletas y alejar las casas de la zona de peligro. Hay personas que colocaron muros frente al mar para evitar el oleaje, y a la primera marejada intensa estos fueron convertidos en fragmentos que golpearon el interior de la propiedad. Un simple muro no es un rompeolas.

Los campesinos tenían la costumbre de construir cerca de sus bohíos un “vara en tierra”, resistente a los vientos huracanados, que les servía de refugio para las personas y algunos animales domésticos. Tal costumbre se debería recuperar en los campos cubanos.


Foto: Tomada de OnCuba

En las zonas urbanas sería recomendable evitar la construcción de edificios con extensos ventanales, que requieren ser recubiertos con tableros de protección ante el peligro del viento, y que un terremoto puede fracturar y convertirlos en una cascada de enorme navajas al precipitarse desde lo alto. No todos los cristales “resistentes al impacto”, pueden resistir el golpear reiterado de objetos a gran velocidad.

Hay lugares donde las casas tienden a agrietarse, con fracturas en el piso, paredes y techo, como ocurre en Fontanar, en el entorno de la ciudad de Camagüey, en Río Cauto y Vado del Yeso, y en la carretera Tunas-Bayamo. En estos casos los cimientos fueron colocados sobre suelos arcillosos y areno-arcillosos, que se expanden ante la humedad y se encojen en época de sequía. La solución de este problema está en diseñar un cimiento adecuado que aísle la casa de los desplazamientos verticales del substrato.

Durante los terremotos, al paso de las ondas sísmicas, los suelos areno-arcillosos húmedos tienden a perder coherencia y fluir en estado plástico-líquido, provocando severos daños en los edificios, caminos y puentes. Este proceso se llama licuefacción o licuación. Existe la tecnología para evitar que esto suceda, de manera que es primordial conocer en qué tipo de substrato se edifican las obras antes de diseñarlas. Por lo general, aquellos edificios construidos con características sismo-resistentes, sobre roca sólida, soportan mejor los eventos sísmicos.

Sumamente importante es el papel del Instituto de Planificación Física a la hora de autorizar y controlar el proceso constructivo. Lo mejor es estar bien informado antes de tomar decisiones constructivas, ya sea para ejecutar obras nuevas como para la reconstrucción de las que han sido afectadas. Se necesita disponer de un banco de soluciones a ponerse en práctica cada vez que se planifique una obra de cualquier tipo. Estos modelos de construcciones seguras deben ser accesibles para todo ciudadano que necesite consultarlo, no solo por Internet, sino también en centros de documentación y bibliotecas. Además, hay que comunicar reiteradamente a la población cuál es la localización de dichos documentos.


Diseño: Dariagna Steyners (Dary Steyners)


Obtiene empresariado cubano más de 20 lauros en FIHAV

Publicado por: Redacción Tiempo21 4 noviembre, 2017

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Detrás de Cuba se ubicó China con cinco premios, Rusia con cuatro y Holanda con tres.

La Habana.- Cuba resultó el país que más lauros alcanzó, 24 en total, en su mayoría premios o medallas de oro, en la XXXV Feria Internacional de La Habana (FIHAV), que concluyó este viernes, y que se caracterizó por su calidad e impacto tecnológico.

En el Palacio de Convenciones tuvo lugar la ceremonia de premiación, en la cual el Comité Organizador consideró al pabellón de China como el mejor de esta cita comercial, con menciones para los de Venezuela, Francia, el Caribe y Puerto Rico, además de reconocer a España por ser la nación más representada en FIHAV 2017.

Por la Mayor de las Antillas merecieron medalla de Oro el aceite súper ligero presentado por la empresa Cubalub; el puré de guayaba de la Empresa Agroindustrial de Ceballos, Ciego de Ávila; el camarón entero congelado de la Empresa de Cultivo del Camarón; y el helado Línea Azul de chocolate, de la corporación alimentaria Colarsa.

Otros productos que se alzaron con premio en esta XXXV Feria Internacional de La Habana fueron la pasta dental Fresca, y el perfume Romeo y Julieta, ambos de la empresa mixta Suchel Camacho. S.A.; el jamón de hierbas mediterráneas de Bravo S.A; y las palanquillas de acero al carbono presentada por Aceros Inoxidables de Las Tunas

También resultaron ganadores, pero en diversas modalidades de Diseño, la línea de ron artesanal Conde de Cuba, exhibida por Tecnoazucar; el Ron Cuba y Extra añejo 1870, de Cuba Ron S.A.; el sistema de soportes de comunicación Hollywood Fresh, de Brascuba S.A.; y el Calzado Colegial Turquino, que trajo la Empresa Comercializadora Importadora y Exportadora de la Industria Ligera, ENCOMIL.

Detrás de Cuba se ubicó China con cinco premios, Rusia con cuatro y Holanda con tres.

A la ceremonia asistieron los ministros cubanos Rodrigo Malmierca, del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera; Salvador Pardo, de la Industria; Gustavo Rodriguez, de la Agricultura, y Alfredo López, de Energía y Minas, así como también Luis Miguel Díaz, vicetitular del Turismo, entre otros funcionarios.

Con la presencia en esta ocasión de empresarios de más de 70 países FIHAV se reafirmó como una importante bolsa comercial representativa en América Latina y el Caribe. (ACN)

/ymp/

"La inversión extranjera en Cuba no significa un retroceso al capitalismo" ( VIDEO entrevista)


viernes, 3 de noviembre de 2017

Empres Rusa quiere colaborar con cuba en la industria del Niquel.

LA HABANA (Sputnik) — El Consorcio Electrotécnico de Rusia (Ruselprom) confirmó a Sputnik en la Feria Internacional de La Habana (Fihav 2017) el interés de trabajar conjuntamente con Cuba en la introducción de un valor agregado en la industria del níquel.
“Proponemos un contrato para la separación de los residuos del níquel del cobalto, aspiramos a fabricar una planta de alta tecnología, que facilitaría que Cuba no venda en bruto los minerales, sino como el metal específico que se necesita”, dijo a esta agencia el ingeniero cubano Carlos Pérez, gerente de proyectos de la empresa rusa.
Formado como profesional en el estado eurasiático a finales de la década de 1980, Pérez reside en Moscú desde 2001.
En medio de las reuniones de negocios que realiza en el área que ocupa el stand de Rusia en el Pabellón 24 de Expocuba, mayor centro ferial del país, Pérez insistió en que el emprendimiento puede resultar mutuamente ventajoso.
“Nuestro proyecto incluye que nosotros mismos adquiramos ese metal –agregó el ingeniero-, pues el consorcio Ruselprom cuenta con una planta de fabricación de baterías, y el cobalto es una materia prima muy importante en este tipo de producciones.”
Según Pérez, se trata de un negocio “importante” que aportaría al país una planta de alta tecnología, la separación de un metal del otro con la garantía de que la contraparte rusa adquiera el cobalto, lo cual significa otra ventaja para la isla.
Acreditada en Cuba desde hace varios años y poseedora de varias fábricas de motores eléctricos,  la firma aspira a introducir sus equipos en las zonas productoras de níquel y en su combinado mecánico.
El gerente de proyectos expresó satisfacción por las operaciones realizadas con clientes como Energoimport y Azuimport, a quienes Ruselprom suministra motores y bombas para las centrales termoeléctricas del país, con “buena aceptación sobre la alta calidad de esos equipos”.
Al referirse  a la utilidad de Fihav, Pérez comentó que en 2016 rubricaron un protocolo de colaboración con el grupo Azcuba para la modernización de la industria azucarera cubana, proyecto que está en marcha e incluye la producción y el suministro de motores eléctricos, generadores y piezas de turbinas para centrales de la mayor de las Antillas.
Comentó el ingeniero que para su empresa el mercado cubano es muy importante porque en los tiempos de la Unión Soviética la isla importó gran cantidad de equipamiento desde allá.
“Después de 1991 hubo una ruptura temporal, pero en estos momentos estamos revalorizando todos esos equipos rusos con piezas de repuesto, y los que requieran ser sustituidos estamos en la disposición y la capacidad de hacerlo”, explicó.
Al hablar de los nexos económicos entre las dos naciones, el empresario consideró que existe una gran complementariedad, “sobre todo en momentos en que Estados Unidos trata de frenar el desarrollo de Cuba e incrementa su bloqueo económico, comercial y financiero que data de hace casi 60 años”.
Recordó Pérez que Rusia, sin embargo, está dispuesta a colaborar con Cuba y en estos momentos existen líneas de crédito para que las empresas de la mayor de las Antillas adquieran en ese mercado equipos y medios que le resultan necesarios.
El intercambio comercial entre Moscú y La Habana en los primeros ocho meses de este año aumentó un 52,3% frente a igual período de 2016, según las estadísticas del Servicio Federal de Aduanas de Rusia (FTS, por sus siglas en ruso).
Durante esos dos cuatrimestres el intercambio bilateral de mercaderías alcanzó un valor de 222,1 millones de dólares, mientras el año anterior fue de 145,8 millones de la moneda estadounidense.
Rusia exportó a Cuba hasta el mes de agosto del año en curso 211,7 millones de dólares, cifra que representó un incremento del 84,4% en relación con igual lapso de 2016, cuando las mercaderías enviadas a la isla del Caribe registraron un valor de 114,8 millones de dólares.
La fuente estimó que las exportaciones cubanas a Rusia en igual período de este año acumularon un valor de apenas 10,4 millones de dólares, lo cual representa una disminución del 66,6 %, pues entre enero y agosto de 2016 la isla del Caribe vendió a la nación eurasiática mercancías valoradas en 31 millones de la divisa norteamericana.
Precisó el FTS que la cuota de Cuba en el comercio exterior de Rusia se mantiene sin cambios en el 0,1%.
El Mincex confirmó que Rusia se convirtió en el  tercer socio comercial de Cuba, antecedida por Venezuela y China, y seguida en cuarta posición por España, mayor expositor en Fihav 2017 con cinco pabellones.
La feria será clausurada este viernes con la tradicional ceremonia de entrega de los premios.

¿Cuál es la brecha de género en 2017 (y por qué se está ampliando)? CUBA LUGAR 25.



La brecha entre hombres y mujeres en salud, educación, política y economía ha ampliado por primera vez desde 2006.


Así lo dice Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, en el lanzamiento del Índice Global de Brecha de Género de 2017.

Y a pesar del lento pero constante progreso realizado en la igualdad de género en la última década, 2017 no fue un gran año.

De hecho, la brecha entre hombres y mujeres en la salud, la educación, la política y la economía se amplió por primera vez desde que comenzaron los registros en 2006.

"Superar los prejuicios, invisibles o no, que nos impiden cerrar la brecha de género representa un imperativo económico y moral abrumador".

- Klaus Schwab

¿Cuál es la brecha de género?
Imagen: WEF Global Gender Gap Index

La brecha de género es la diferencia entre mujeres y hombres que se refleja en los logros o actitudes sociales, políticos, intelectuales, culturales o económicos.

El Índice Global de Brecha de Género tiene como objetivo medir esta brecha en cuatro áreas clave: salud, educación, economía y política.

La brecha en economía, por ejemplo, es la diferencia entre hombres y mujeres en lo que respecta a los salarios, el número de líderes y la participación en el lugar de trabajo.

La educación abarca el acceso a niveles básicos y superiores de educación, mientras que la salud analiza la esperanza de vida y la política examina la diferencia entre cómo hombres y mujeres están representados en las organizaciones que toman decisiones.


Dado que el informe mide estas diferencias independientemente de los niveles generales de ingresos, algunos países relativamente pobres pueden tener un buen desempeño en el índice.

Tanto Ruanda como Nicaragua se encuentran en el top 10, por ejemplo, mostrando cómo estos países distribuyen sus recursos y oportunidades relativamente bien.

Hay una notable ausencia de cualquiera de las principales naciones industrializadas del mundo, el llamado G20, dentro del top 10

Pero hay una notable ausencia de cualquiera de las principales naciones industrializadas del mundo, el llamado G20, dentro del top 10, que muestra que el poder económico no es necesariamente una receta para una mejor igualdad entre los sexos.

Islandia ha sido el país con mayor igualdad de género en el mundo durante nueve años, formando parte de una tendencia de los países nórdicos.

En promedio, los 144 países en el informe casi han cerrado la brecha en los resultados de salud y logro educativo.

Imagen: WEF Global Gender Gap Index

Los países deben prestar atención a la brecha de género no solo porque esa desigualdad es intrínsecamente injusta; también porque numerosos estudios sugieren que una mayor igualdad de género conduce a un mejor desempeño económico.

El informe cita estimaciones recientes que sugieren que la paridad económica de género podría agregar $ 250 mil millones adicionales al PIB del Reino Unido, $ 1,750 mil millones al de Estados Unidos y $ 2,5 billones al PIB de China.

Con la tasa de progreso actual, la brecha global de género global tardará cien años en cerrarse, mientras que la brecha en el lugar de trabajo no se cerrará en 217 años.

Es una brecha que el mundo no puede permitirse ignorar.

Economía cubana: Comprar afuera


István Ojeda Bello • 3 de noviembre, 2017


LAS TUNAS. A mediados de año las redes sociales en Cuba estuvieron agitadas ante rumor de que la Aduana General de la República subiría los impuestos a la importación de diversos enseres traídos por los cubanos desde el exterior. La conmoción visibilizó el hecho de que piezas para autos, teléfonos celulares, prendas de vestir, equipos electrodomésticos y un larguísimo etcétera entran al país dentro del equipaje y la paquetería individual de miles de personas con propósitos comerciales.

El suceso, sin embargo, no debe conducir a creer que las empresas estatales socialistas hayan cedido demasiado en el terreno de las importaciones. De hecho, es a través de ellas que llegan al país el grueso de lo que nación necesita para mantenerse a flote. Las importaciones que realizan los ciudadanos son una mínima porción del total general del país.

Tras décadas de intentar lo contrario, sustituir importaciones, Cuba continúa siendo altamente dependiente de ellas, por más que ocupe el lugar 112 a nivel mundial en ese aspecto, según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC por sus siglas en inglés).

Figurar tan lejos en la escala no le resta preponderancia a cuán necesario le resulta al Archipiélago lo venido desde el exterior. Échese una ojeada a los rubros más adquiridos: carne de ave, trigo, petróleo, leche concentrada y maíz, y se notará que la ausencia de cualquiera causa serios aprietos para todos aquí.

Siguiendo el mismo criterio del gasto monetario, el resumen del OEC agrega que China, España, Brasil, Canadá e Italia, por ese orden, son los principales proveedores de la Mayor de las Antillas. Algo que no sorprende demasiado por cuanto el bloqueo económico estadounidense redujo a niveles ínfimos el intercambio con quien hasta 1959 había sido el mercado natural de Cuba.

El discurso de la sustitución absoluta de importaciones como fórmula de desarrollo lo desmiente la realidad de que en un quinquenio, indica el OEC, las importaciones cubanas subieron de 5,5 mil millones de dólares en 2010 a 6,8 mil millones en 2015.

No obstante, esa evaluación por valores no toma en cuenta la repercusión directa de dejar de comprar un producto específico, aunque los gastos para obtenerlo sean menores con respecto a otros. Así ocurre con el petróleo, cuyos precios han estado a la baja en los últimos años y, por ende, en valores está por detrás de lo desembolsado para comprar alimentos. Sin embargo, nadie dudaría de que el oro negro es literalmente imprescindible para la Cuba de hoy.

De acuerdo con datos de la Unión Cuba Petróleo (Cupet), el país ha incrementado su extracción de petróleo crudo con respecto a los años 90 pero esas cantidades distan mucho de las necesidades del país, que este año rondarán los 7,8 millones de toneladas.

Cada vaivén en el mercado petrolero rápidamente se hace notar en la dinámica productiva del país. El ejemplo más reciente vino con la crisis política venezolana que redujo a 72 mil barriles diarios los suministros del crudo a Cuba. Él déficit tuvo que ser cubierto con premura comprándolo en Argelia y Rusia, reportó la agencia Reuters.

“Cuando llegue el barco”

Así dicen los empresarios para marcar el momento en que finalmente echará andar la fábrica hambrienta de materias primas o la nueva obra por concluir. En las condiciones de una economía abierta y en un país carente de grandes recursos naturales como lo es Cuba, la dependencia de las importaciones es algo natural y lo seguirá siendo.

Hasta 1991 el flujo mercantil desde el exterior significaba el 40 por ciento del producto interno bruto general; mas, tratándose de los alimentos su rol subía hasta el 50 por ciento y en el caso del petróleo, los insumos esenciales para la agricultura y la manufactura escalaba hasta el 90, refiere la economista Emily Morris.

El corte abrupto de los nexos mutuamente ventajosos con Europa del Este significó para Cuba que entre 1990 y 1993, cayera un 78 por ciento el gasto de las importaciones, resume un análisis histórico del Banco Central de Cuba.

Luego, paulatinamente y a pesar de las sanciones de Washington contra el comercio cubano, la Isla pudo encontrar nuevos provisores en China, Europa Occidental y más tarde en Venezuela. Mientras, el asedio estadounidense persiste. La distensión de la era Obama en la práctica no destruyó los mecanismos de persecución a los potenciales proveedores de la economía cubana.

Hoy el panorama no ha cambiado en sus esencias: Cuba continúa fuertemente atada a los suministros foráneos. De hecho, por lo menos una de cada cuatro inversiones ejecutadas aquí depende directamente de lo que viene del exterior, afirmó hace dos años el vicepresidente del Consejo de Ministros Marino Murillo.

Los datos aportados por el economista José Luis Rodríguez indican que la recesión económica, finalmente cristalizada al cierre del año 2016, desde antes se reflejaba en el plano de las importaciones. Explica que en 2015 conforme las inversiones planificadas no se completaron, las importaciones decrecieron en 10,4 puntos porcentuales con respecto al 2014. Con todo y eso el Parlamento confió en revertir la tendencia negativa y en el Plan del 2016 se aprobó un crecimiento de las adquisiciones fuera de fronteras en el orden del 6,9 por ciento.

Pero, continúa diciendo Rodríguez, la reducción drástica de la moneda libremente convertible disponible obligó a una visión más objetiva del panorama y cuando el Legislativo se reunió a mediados del presente 2017 fue claro que las importaciones proseguirían a la baja y no porque la industria nacional lo hubiera asumido sino porque las arcas públicas carecían de los fondos necesarios.

Buscando el equilibrio

Con esos golpes sonaría lógico insistir en un modelo de sustitución absoluta de importaciones, mas, la profesora Zulma M. Ledesma Martínez, Doctora en Ciencias Contables y Financieras en la Universidad Central de Las Villas (UCLV) no lo cree posible. Empecinarse en esa quimera, opina, sería tropezar con el “error de malgastar recursos nacionales escasos e incurrir en una cadena de consecuencias desfavorables al país: inversiones en marcha de alta carga onerosa a las finanzas externas del país, producciones con elevada discontinuidad y costosas parálisis de sus procesos, colectivos laborales subutilizados que reducen su productividad futura y, en resumen, baja eficiencia económica”.

Desde un ejemplo concreto lo demuestra el equipo de los profesores de la UCLV Inocencio Raúl Sánchez Machado y Marlen Penichet Cortiza, junto a Eugenia Matilde Sánchez Pentón, directora económica de la Empresa Electroquímica de Sagua la Grande.

Cuba, manifiestan, importa cada año 567 mil toneladas de arroz, mucho más de la mitad de su demanda interna estimada en 800 mil toneladas. Lo ideal sería lograr reemplazarlo con una oferta doméstica. El quid de la cuestión, señalan, radica en cómo hacerlo, y para ello se necesitaría “producir con estándares de calidad que, en el más breve plazo de tiempo, permita hablar de bienes sustituibles en términos de homogeneidad del producto, y no de un arroz nacional sin calidad suficiente e incomparable frente al arroz vietnamita importado”.

“De este modo —apuntan—, si se valora la factibilidad de importar arroz del sudeste asiático, será preciso tomar en consideración los niveles en que se cotiza este producto en esta área del mundo, la tasa de cambio que operan entre las diferentes monedas de nuestras economías, así como la demanda y capacidad de producción nacionales”.

Por ahí podría estar parte de la solución a la disyuntiva cotidiana de la economía cubana. Hablando en términos económicos, serían aconsejables análisis de competitividad y eficiencia económica de cada producción, que cristalicen en estudios de factibilidad más precisos y que incluyan tanto los juicios macroeconómicos como los sociales.

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Beneficio de meses tormentosos

Tras varios años de intensa sequía en Cuba, las lluvias de septiembre y octubre han permitido una recuperación de los embalses hasta el 76,5 por ciento de su capacidad total.



Numerosas presas del país se han visto obligadas a aliviar por primera vez en varios años, por ejemplo la Zaza. Foto: Periódico Escambray

El período de lluvias concluyó en Cuba este 31 de octubre con la buena noticia de recuperación de los embalses, después de tres años de una sequía que tendía a ser agónica en varias provincias. La tormenta tropical Philippe hizo a inicios de esta semana el último regalo de la temporada, en particular al territorio central del país, uno de los más castigados hasta hace apenas un par de meses por la carencia de agua.

Los embalses del país cerraron este período húmedo con 6.982 millones de metros cúbicos de agua almacenados, equivalentes al 76,5 por ciento de su capacidad, informaron especialistas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) a medios de prensa cubanos.

Del total, casi la mitad se obtuvo por la suma de las precipitaciones que acompañaron al devastador huracán Irma, fuertes aguaceros de las semanas posteriores y los que llegaron en estos días con la tormenta tropical Philippe. Este último fenómeno favoreció un aumento de 72,9 millones de metros cúbicos del agua represada, sobre todo en las provincias de Camagüey y Villa Clara.

El huracán Irma, que recorrió Cuba del 8 al 11 de septiembre, quedó registrado como uno de los desastres naturales más costosos de los últimos años, pero dejó agua en un momento en que la sequía amenazaba con tornar insostenible el abasto a varias ciudades. Unido ese beneficio a las jornadas de lluvias que continuaron luego, favoreció una sólida recuperación de los recursos hidráulicos del país.

Este mes de septiembre, históricamente uno de los más lluviosos en el clima cubano, cerró con un acumulado nacional de precipitaciones de 344,9 milímetros, el 185 por ciento del promedio histórico mensual. Los embalses cerraron ese mes con el 71 por ciento de su capacidad total, superior a 9.000 millones de metros cúbicos.


La agricultura, que se había convertido en una de las áreas más dañadas por la sequía, podrá emplear mejor los sistemas de riego.

En octubre los embalses ganaron otros 530 millones de metros cúbicos más. Representantes del INRH han declarado que el agua atesorada ahora cubrirá las necesidades de la economía y de la población por lo menos durante un par de años.

El beneficio se sintió en particular en provincias del centro donde la carencia de agua se tornaba crítica. Después de un inicio de año dramático, en Ciego de Ávila las precipitaciones de los últimos dos meses rebasaron la media histórica anual; el registro de enero a octubre, de 1.397,7 milímetros, representa el 127,2 por ciento, informó la delegación provincial del INRH.

El manto freático de esa provincia, con una de las principales fuentes subterráneas de agua del país, se ha recuperado hasta niveles superiores al 70 por ciento, después de caer a niveles que casi anulaban la posibilidad de emplear esa reserva.

Reportes de agosto del INRH indican que antes del capítulo de precipitaciones más recientes los embalses cubanos almacenaban apenas 3.500 millones de metros cúbicos, el 39 por ciento de su capacidad total, y en meses anteriores el nivel bajó hasta volúmenes próximos al 30 por ciento.

Cerca de la mitad del territorio nacional padecía una situación de sequía severa que obligó al gobierno a priorizar un programa de inversiones para aliviar el abasto de agua a la población, deprimido en ciudades importantes como Santiago de Cuba y Ciego de Ávila. La situación era más tirante aún en sectores fundamentales de la economía como la agricultura y la industria.

El panorama resulta más cómodo ahora, pero las autoridades alertan contra reacciones imprudentes en el gasto e insisten en la necesidad de mantener el programa para el uso racional de agua. (2017).

En Cuba uno de cada cuatro turistas es canadiense: ya rozan el millón en 2017



Manuel Marrero, titular de Turismo de Cuba, reafirmó este miércoles que Canadá continúa siendo el líder indiscutido en la emisión de vacacionistas al país, con un total de 965.000 arribos a este destino en lo que va de año. A un mes de la destrucción causada por el huracán Irma, operadores canadienses visitan Cuba para constatar las condiciones de instalaciones y servicios.

La fidelidad del turista canadiense con Cuba y la confianza de sus operadores turísticos en el destino confirman a Canadá como principal emisor de turistas a la isla. El ministro de Turismo, Manuel Marrero, dijo que se espera una buena presencia de canadienses al cierre del año para un país que mantiene la expectativa de alcanzar este año los 4,7 millones de  visitantes, de los cuales poco más de un millón deben ser de Canadá.
Miguel Marrero, ministro de Turismo de Cuba, junto a autoridades canadienses en el stand de Canadá de la FIHAV 2017.
Miguel Marrero, ministro de Turismo de Cuba, junto a autoridades canadienses en el stand de Canadá de la FIHAV 2017.
En la inauguración del Pabellón de la Canadá en la XXXV Feria Internacional de La Habana, FIHAV 2017, y en las fechas de comienzo de la temporada alta, Marrero destacó que a pesar de las afectaciones causadas por el huracán Irma en varias instalaciones turísticas de Cuba, comienza este 1° de noviembre la temporada alta con todas las condiciones aseguradas.
Acerca del intercambio comercial entre las dos naciones, Marrero señaló que Canadá se ubica en el cuarto lugar de socios, antecedido por China, Venezuela y España.
INVERSIONES Y REPRESENTACIONES DE GOBIERNO
FIHAV es un buen escenario para continuar consolidando los lazos bilaterales, sostuvo el ministro, y apuntó al interés de los empresarios cubanos de intercambiar con sus contrapartes en áreas como fuentes renovables de energía, minería, entre otras.
Patrick Parisot, embajador de Canadá en La Habana, resaltó que más de 59 empresas de su país están presentes en el evento ferial, con una amplia representatividad de sectores de vital importancia para el desarrollo de Cuba.
Christine St-Pierre, ministra de Relaciones Internacionales y de la Francofonía de Quebec, asistió también al Día nacional de Canadá, y en intercambio con el titular de Turismo cubano e invitados recordó que ayer se abrió la representación permanente del gobierno de esa provincia en La Habana.
La titular canadiense afirmó que esa representación contribuirá a profundizar las relaciones entre las partes.
CUBA POST IRMA: QUÉ DICEN LOS OPERADORES
A algo más de un mes del paso del huracán Irma por el litoral norte de Cuba, la industria turística de la isla confía en mantener el vital mercado canadiense para el inicio de la temporada alta este 1° de noviembre.
Canadá aporta cerca del 25% de los visitantes extranjeros, alrededor de un millón de personas. Consciente de ello, el propio ministro de Turismo, Manuel Marrero, visitó la semana pasada Toronto y Montreal para convencer a turoperadoras y agencias de viajes del buen estado de su infraestructura turística.
Además de los numerosos daños materiales, Irma, el peor huracán que golpeó la isla en 80 años, provocó una caída del 50% en la llegada de turistas en septiembre, ya que hubo miles de cancelaciones de viaje.
Santa Lucía es uno de los destinos favoritos de decenas de miles de canadienses.
Santa Lucía es uno de los destinos favoritos de decenas de miles de canadienses.
“Ya todo está bien. Los cubanos tienen mucha experiencia y se recuperan muy rápido de estas situaciones. Además el turismo es una fuente de ingresos muy importante”, afirmó a Efe Julie Forcier, representante de Transat, con base en Montreal, una de las principales turoperadoras canadienses con negocios en el Caribe.
Forcier -que participaba en un recorrido por instalaciones de la cadena Cubanacán por la Isla- aseguró que Cuba es el destino predilecto de los canadienses que buscan en invierno el sol caribeño, pero que además se encuentran “como en casa” por el buen trato que reciben.
Agentes de viajes y turistas de Canadá destacan la “seguridad” como uno de las principales atractivos de Cuba como destino, a pesar de la reciente alerta de viaje emitida por el Gobierno de EE.UU. debido a los supuestos “ataques acústicos” en suelo cubano que afectaron a la salud de una veintena de sus diplomáticos y ciudadanos y también a varios canadienses.
La representante de Transat opina que los canadienses no van a hacer caso de esa advertencia porque llevan años pasando sus vacaciones en Cuba, un lugar en el que se sienten seguros.
CANADIENSES VOLVEDORES
Las playas paradisiacas de la cayería norte (los cayos Santa María, Coco y Guillermo) -las más castigadas por Irma- están entre las favoritas de los canadienses, aunque en otros polos menos masificados como Santa Lucía, en la provincia de Camagüey (a unos 650 kilómetros de La Habana), el 70% de los casi 300.000 turistas que recibe anualmente son canadienses.
Eva Guida, de Montreal, ha visitado Cuba 30 veces en 12 años y la mitad de esos viajes han sido a Santa Lucía, destino en el que repiten el 40% de los canadienses: “Me encanta Cuba, lo que más me gusta es la gente, son muy amables, son como familia”.
“Tenía mi reserva para pocas semanas después del paso del huracán pero no me importó. Vine porque sé que aquí se recuperan rápido y el hotel está ya en perfecto estado”, aseveró.
Para Mary Fahey, de Ottawa (Canadá), Santa Lucía es su segundo hogar, ya que ella y su marido se han hospedado 23 veces en el mismo complejo de ese polo, que visitan hasta tres veces al año porque se sienten “seguros y tranquilos” y es más barato que los cayos y Varadero.
“Cuando hablas con los clientes estadounidenses te das cuenta de que se van de aquí con un nivel de satisfacción muy alto. Disfrutan mucho las visitas culturales y los programas de contacto con el pueblo cubano que realizan”, explicó Juan José Díaz, director general de los hoteles de Cubanacán en el casco histórico de Camagüey, el mayor de Cuba.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Empresas de España y Alemania instalarán paneles solares en Cuba

La empresa española Assyce Yield Energía S.A. y la alemana EFF Solar S.A. instalarán paneles solares para generar 100 megawatt/hora de electricidad a las provincias occidentales cubanas de Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas, se conoció hoy en la 35 Feria Internacional de La Habana.


La Habana, 2 nov (EFE).- La empresa española Assyce Yield Energía S.A. y la alemana EFF Solar S.A. instalarán paneles solares para generar 100 megawatt/hora de electricidad a las provincias occidentales cubanas de Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y Matanzas, se conoció hoy en la 35 Feria Internacional de La Habana.

Cada una de esas compañías, establecidas en la isla este año, firmó un contrato con la Unión Eléctrica de Cuba por un período de 25 años, por el que Assyce suministrará 55 megawatt/hora a Pinar del Río y Artemisa, mientras EFF entregará 45 megawatt/hora a Mayabeque y Matanzas, reportó la estatal Agencia Cubana de Noticias.

Está previsto que ambas empresas comiencen a aportar electricidad al Sistema Electroenergético Nacional en 2018, según explicó la directora general de Inversión Extranjera, del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), Déborah Rivas.

Otros proyectos con inversión extranjera relacionados con la energía renovable, como la fotovoltaica y la eólica, fueron aprobados en 2017, indicó la directiva del Mincex.

La importancia de captar inversión extranjera en la isla contempla a 15 sectores claves, entre ellos, las energías renovables además del industrial, agroalimentario, turismo, minería, biotecnología y el petróleo.

Cuba recibe un promedio de radiación solar de más de 1.800 kilovatios por metro cuadrado al año, por lo que especialistas de esa materia consideran que esas emisiones pueden convertir al país caribeño en una potencia energética a partir del uso de las fuentes renovables.

Actualmente, en la isla solo un 4,6 % de la generación eléctrica proviene de fuentes renovables y las previsiones del sector indican que para el año 2030 deberán aportar al menos un 24 % de energía limpia.

Este año, la isla comenzó la construcción de 59 parques solares fotovoltaicos con el propósito de avanzar en su estrategia de cambiar la matriz energética para generar energía limpia y reducir su dependencia del petróleo.

Con este impulso al desarrollo de las fuentes renovables de energía Cuba persigue disminuir la dependencia del suministro de crudo subsidiado que recibe de Venezuela, que bajó de 110.000 barriles diarios a 87.000 en 2016 y algunos analistas calculan que este año se ha reducido a unos 55.000 al día. EFE

Trump designará al banquero multimillonario Jerome Powell presidente de la Reserva Federal

TITULAR 02 NOV. 2017



El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene previsto designar al multimillonario republicano Jerome Powell para ocupar el cargo de presidente de la Reserva Federal. Powell fue socio de la importante empresa de inversiones Carlyle Group, que invierte grandes sumas de dinero en empresas contratistas militares, así como en el sector de las telecomunicaciones, empresas de combustibles fósiles, servicios financieros y otras industrias. Sería la primera vez en 40 años que alguien que no es economista —Powell es banquero— dirige la Reserva Federal.