Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 24 de diciembre de 2021

Arte de gobernar, volver a educar(se)

Por Rafael Alhama Belamaric                                                                                      

                                                      “Gobernar no es mas que prever” Martí

Nunca suficiente para reflexionar acerca del tema de gobernar, sobre todo cuando de procesos de transformaciones profundas de la sociedad se trata. Para ser mínimamente serios es inevitable pensar y repensar sobre temas , conceptos y prácticas interconectadas acerca de la sociedad-política-estado, y finalmente gobierno; o de gobernar, que proviene de la raíz griega “dirigir” o arte del timonel. Ciertamente, es todo un arte, sobre todo cuando se va más allá de lo mecánico y los mecanismos establecidos, que a veces, muchas veces, se aleja de una concepción democrática y participativa.

La realización de los fines del Estado por sus medios, es decir, fuerza, poder político y autoridad, aún cae en un terreno poco comprendido, y no pocas veces entendido con un falso ideal, entre los extremos, de los que piensan que en otras sociedades de clases no se lleva poder político a través de la fuerza y autoridad, con multiplicidad de vías y mecanismos, y que el papel del Estado es mínimo, y los que piensan que el Estado hay que fortalecerlo, mediante más y mayores estructuras.

Así que habría que buscar un punto en que el Estado ciertamente hay que fortalecer, pero mediante transformaciones sociales y de política(s), que no sólo fortalezcan el poder, sino lo expandan, lo socialicen. (https://www.nodo50.org › cubasigloXXI › sociedad-pol...;https://www.nodo50.org › cubasigloXXI › poder-popul...). 

Es tan grande la tarea como parece a primera lectura. No se puede llevar a cabo de la noche a la mañana, ni de un año a otro. Porque no se establecen nuevas bases o pilares que sujetan a la sociedad solo con leyes ni normas, si no media la ética y la filosofía de cómo hacerlo. 

Y ante tanto gráfico, dato cuantificado, estadística, o llamados a conciencia, propuesta y rescate de conceptos, elaboración de principios y previsión y diseño de posibles caminos, se impone un tema, que de alguna manera siempre nos la arreglamos para que quede relegado; el de la subjetividad, en este caso, vinculado al análisis de los distintos modos de gobierno, donde tanto ha contribuido Foucault, pero también nuestros pensadores, como Fernando L. González Rey. 

Decía Foucault que en la conducción, está la conducción pero también la manera de dejar conducirse, y reflexionando acerca de ello no es difícil de pensar que ello dependerá en mucho de la manera en que uno es conducido, y todo ello, lleva a un comportamiento. De manera que cuado se habla de “poder“, no es posible ignorar este arte de conducción, en que se definen y deciden los métodos a emplear, cuyo objetivo al final es esa conducta, ese comportamiento, en que el poder se apoya para alcanzar determinados objetivos. 

Si ese ejercicio del poder político, no solo deriva de las demandas sociales, y se apoya no solo en la capacidad del gobierno de atenderlas de forma eficaz, sino que esa capacidad es aumentada y se apoya en muchos, ese poder político es multiplicado; es un gobierno de sí y de todos. Para eso, dice Foucault, los procedimientos, la instrumentación no debe evitar la identidad de los individuos, mantenerla y transformarla en función de determinados fines. Articulación de relaciones, prácticas sociales, a la vez que enseñanzas, se constituyen en pilares de las prácticas del gobierno. Y aquí es donde se presentan los modos de ser de la subjetividad, largamente desconocidos y hasta rechazados. 

Todos los días se escribe, argumenta y exhorta a la autonomía, empresarial pudiera ser, también como parte del gobierno. Esta es dada, legislada y normada, en el grado que sea. Cualquiera que esta sea, no se ejercerá hasta que los individuos que son los responsables de llevarlo a la práctica cotidiana no lo hagan con sus propias reglas de pensamiento, y en el uso y ejercicio de la libertad que aprehenden; pero esto solo lo podrán hacer, luego de un arduo desaprendizaje, y de décadas de cultura y formas de hacer contrarios, cuando se apoyen en las nuevas capacidades desarrolladas, y la disciplina, condición obligatoria, tanto de la autonomía, como de su expresión social y política, expresión de poder. 

De seguro se puede percibir más que un paralelo, una estrecha articulación entre los problemas prácticos de gobernar y los problemas educativos a revolucionar, presentes desde hace más de un siglo, pero vivos hoy más que nunca antes las nuevas exigencias. La emergencia de las nuevas prácticas de gobierno, está en los discursos, pero debe dar paso a prácticas pedagógicas y de enseñanza para adquirir capacidad de nuevas maneras de organización y funcionamiento de los colectivos humanos, sean del tipo laboral, social o político.

Del pensamiento y sus adjetivos

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pensamiento y adjetivos

En artículos anteriores (sobre todo en «Reivindicación del pensamiento único» y «¿Dónde está María?») he hablado de pensamiento múltiple, discreto, circular, insignificante, onírico, enrevesado… Al releerlos, observo que me había dejado en el tintero al menos dos adjetivos (des)calificativos que me parecen relevantes a la hora de analizar las claudicaciones del pensamiento:

Pensamiento cautivo

Cautivado —en ambos sentidos del término— por los grandes relatos totalizadores.

La física actual es sumamente compleja, y conocer tan siquiera los rudimentos de la relatividad y la mecánica cuántica requiere muchas horas de estudio y reflexión, así como el abandono de una serie de prejuicios derivados de una concepción idealista e ingenuamente intuitiva de la naturaleza. Nadie en su sano juicio sigue creyendo que la Tierra es plana1, aunque nuestros sentidos así lo sugieran; pero para una inmensa mayoría de la población, la curvatura del espacio-tiempo o el indeterminismo cuántico no son más que oscuras elucubraciones que en nada afectan a su visión del mundo (en este sentido, es muy significativo que se siga hablando de la «teoría» de la relatividad cien años después de su constatación irrefutable).

Y la política actual no es menos compleja. Con el agravante de que con respecto a la física nadie —o casi nadie— miente, mientras que la información política más abundante, la que nos ofrecen los grandes medios de comunicación, es casi siempre parcial o tendenciosa, cuando no falaz. Y con la particularidad de que, así como a la mayoría de la gente no le importa reconocer su escasa formación científica, nadie admite su ignorancia política; todo el mundo opina sobre todas las cuestiones y acontecimientos de interés general, como en las tertulias televisivas, y todos creen —o pretenden hacernos creer— que sus opiniones se basan en un conocimiento objetivo de la realidad.

Para colmo de males, las escasas personas que tienen una formación política mínimamente sólida tienden a aferrarse a los clásicos con un fervor que, en última instancia, no es sino nostalgia de la religión, de sus profetas y sus tranquilizadoras certezas absolutas. Nadie cuestiona a Galileo y Newton como padres de la ciencia moderna, pero la gente instruida no ignora que sus formulaciones han sido superadas. Sin embargo, no es inusual que los izquierdistas sigan repitiendo como axiomas incuestionables afirmaciones que nunca fueron más que primeras aproximaciones a problemas sumamente complejos; seguir esgrimiendo, a estas alturas, simplificaciones tales como que la economía está en la base de todas las actividades humanas o que los obreros no tiene patria, o apelar a conceptos tan esquemáticos (aunque en su día esclarecedores) como los de infraestructura y superestructura, es tan frecuente como empobrecedor.

Todo ello parece indicar que, en política como en física, no basta con afinar tal o cual concepto o ajustar tal o cual teoría: se impone un cambio de paradigma que renueve en profundidad un pensamiento (entendido ahora como corpus de ideas) que ha quedado obsoleto. Lo cual no significa romper con lo anterior, sino relativizarlo —sin caer en el relativismo— para revitalizarlo, valga el trabalenguas.

La relatividad no acabó con la física newtoniana, como proclamó en su día la prensa sensacionalista, sino que la integró en un sistema más amplio: como dijo acertadamente el afamado escritor de ciencia ficción James Blish, Einstein se tragó vivo a Newton. Y los «antisistema» del siglo XXI tendrán que tragarse vivos a Marx, a Kropotkin, a Rosa Luxemburgo, a Gramsci, a Simone de Beauvoir, a Marcuse, a Chomsky y a muchos y muchas más. Y vaciar de reliquias el desván de la mente.

Pensamiento sumiso

Sometido a los poderes establecidos y a la lógica del mercado.

Desde hace muchos años, mi principal fuente de ingresos son los derechos de autor. Pero cada vez que en mis frecuentes viajes a Latinoamérica descubro una edición «pirata» de alguna de mis obras, lejos de indignarme o acongojarme me llevo una gran alegría, pues es una señal de que lo que escribo interesa a quienes no pueden pagar el excesivo precio que se suele cobrar por los libros. Y estoy radicalmente en contra del canon por el préstamo de libros en las bibliotecas públicas, que supuestamente nos beneficia a los autores y que en realidad no es sino una maniobra de los verdaderos piratas culturales para incrementar aún más sus abusivos beneficios; o sea, un paso más hacia la destrucción de lo público en aras del lucro de unos pocos, un nuevo zarpazo del capitalismo salvaje. 

Quienes fotocopian mis libros, o los leen en las bibliotecas, o se los bajan gratis de internet, no me roban ni me amenazan, sino todo lo contrario: le dan sentido a mi trabajo y me animan a seguir haciéndolo; pues si he llegado al punto de ser «pirateado» es, sencillamente, porque mi obra ya ha alcanzado un grado de difusión y de remuneración superior al que merece. Y no se entienda esto último como un alarde de falsa modestia (y mucho menos de modestia auténtica), sino como el mero reconocimiento de que, en términos comparativos (en comparación con otros trabajos, quiero decir), cualquier autor con presencia en el mercado está recibiendo de la sociedad mucho más de lo que le ha dado. O devuelto, más bien, pues quienes podemos dedicarnos a alguna actividad vocacional y creativa, no hacemos más que restituir una pequeña parte de lo mucho que hemos recibido. Somos doblemente privilegiados: por el mero hecho de poder dedicarnos a algo que nos gratifica y enriquece, y por haber tenido acceso a la formación necesaria para poder desarrollar nuestras capacidades.

A lo largo de mi vida, he tenido la suerte de conocer personalmente a un buen número de grandes artistas e intelectuales. Y cuanto mayor era su talento, más afortunados se sentían y más agradecidos se mostraban, aunque su actividad no siempre fuera acompañada de unos ingresos sustanciosos. Solo los mediocres se quejan; y cuando, por una u otra vía, consiguen encumbrarse, se aferran a sus inmerecidos privilegios como los politicastros a sus escaños y los ejecutivillos a sus maletines. Solo los mediocres que han conseguido el premio de consolación del «éxito» tienen miedo de las nuevas tecnologías, es decir, de las nuevas relaciones de intercambio que inevitablemente generan. Y con razón, porque tienen mucho que perder. Las nuevas formas de reproducción y difusión de textos, imágenes y sonidos amenazan tanto el monopolio de los grandes medios de comunicación como la hegemonía de los mediocres, anuncian el final de ambas mediocracias.

Los verdaderos depredadores, los verdaderos enemigos de la cultura, que no son otros que quienes quieren convertirla en un coto y un mercado, y quienes en vano intentan compensar su falta de talento con una mezcla de oficiosidad, oportunismo y sumisión a los poderes establecidos, tiemblan ante internet de la misma manera —y por los mismos motivos— que el clero y la nobleza del Medioevo temblaron ante la imprenta. Pues si la imprenta hizo posible la revolución humanista del Renacimiento y el telégrafo hizo posible la revolución rusa, internet, heredera forzosa de la imprenta y de la telegrafía, está propiciando una revolución sociocultural cuyas consecuencias solo podemos vislumbrar. Y, como en todas las revoluciones, caerán las cabezas de algunos privilegiados (esperemos que solo de forma metafórica). Y como todas las revoluciones, corre el riesgo de dar paso a nuevas tiranías: impedirlo es la batalla, una batalla de la que nadie puede quedar al margen.


Notas

(1) El hecho de que los terraplanistas se cuenten por millones no refuta esta afirmación: solo da idea de la alarmante incidencia de la enajenación mental en nuestra desquiciada sociedad.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Economía cubana, proyecciones para 2022

Entre los objetivos del Plan de la Economía para 2022 se encuentran el perfeccionamiento del comercio interior, el incremento de la productividad y la atención al desarrollo territorial…


LAYDIS MILANÉS, CUBAHORA


Economía cubana, proyecciones para 2022
La estrategia económica para el próximo año se basa en aumentar la oferta de productos para la población (Luis René Fernández Tabio / Cubahora)

El 2022 será también un año complejo para la economía de Cuba y el mundo. Todavía las consecuencias de la pandemia afectan los precios a nivel global, mientras que en el caso cubano las restricciones del bloqueo hacen más difícil la recuperación económica. No obstante, la reapertura de fronteras, aumento del turismo y reactivación de las industrias podrían influir positivamente en un aumento moderado del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

Al respecto, el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, aseveró que se proyecta para el próximo año una gradual recuperación y un crecimiento del PIB en el entorno del 4%, lo cual depende en mayor parte del control de la pandemia.

Gil Fernández explicó que ese crecimiento estará basado en más producción nacional. A su vez, comentó que se busca avanzar hacia un proceso de estabilización macroeconómica, en la recuperación del papel del peso cubano.

Entre los objetivos del Plan de la Economía para 2022 resaltó el perfeccionamiento del comercio interior, el incremento de la productividad y la atención al desarrollo territorial.

Otras prioridades del Estado son potenciar el ahorro, sobre todo en el sector presupuestado, asegurar la eficiencia del proceso inversionista, captar más inversión extranjera directa y una mayor producción nacional de alimentos.

Para ello se aprobó la Ley del Presupuesto para 2022 en el Octavo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Popular (ANPP). Esta continuará con el apoyo a los programas sociales priorizados como la seguridad social y la atención a comunidades en situación de vulnerabilidad.

PRESUPUESTO ESTATAL PARA 2022

Al presentar el presupuesto estatal para el año venidero ante la ANPP, la ministra de Finanzas y Precios, Meissi Bolaños, informó que este se centrará en potenciar las reservas de ingresos generadas en la economía, en mejorar el déficit proyectado y el enfrentamiento a la evasión fiscal.

Bolaños explicó que el presupuesto mantendrá su respaldo a los servicios básicos y programas sociales, aunque tendrá limitaciones a causa del bloqueo y la crisis económica mundial. El 73% del presupuesto se centrará en la actividad presupuestada, unos 224 580 millones de pesos. De ellos 112 mil millones de pesos se destinarán a la Salud y a la Educación.

En el caso de la actividad no presupuestada, se prevén más de 39 mil 600 millones de pesos destinados a subsidiar productos y servicios en beneficio del pueblo como la tarifa eléctrica, medicamentos y alimentos de la canasta básica para los niños.

Por otra parte, se potencian inversiones y transferencias de capital desde el Estado, las cuales contarán con un capital 37 mil 572 millones de pesos. El 73% de esa cantidad se empleará en obras de infraestructura, construcción de viviendas, fuentes renovables de energía y el programa de desarrollo hidráulico.

GENERACIÓN DE INGRESOS EN 2022

En cuanto a la generación de ingresos, está previsto en el Plan de la Economía 2022 que las exportaciones de bienes y servicios capten alrededor de 10 mil 85 millones de dólares, lo que significa un crecimiento en 851 millones respecto al estimado de 2021. La gran apuesta está en el sector turístico, que para el próximo año estima el arribo de 2 millones 500 mil visitantes.

Con respecto a las exportaciones de bienes se priorizarán los principales rublos del país, entre ellos el níquel, tabaco, azúcar, y los productos biofarmacéuticos. Con estos últimos se espera generar unos 274 millones 771 mil dólares, unos 162 millones más debido fundamentalmente a la exportación de vacunas cubanas.

En general, todos esos ingresos son esenciales para el desarrollo económico del país y sobre todo para financiar importaciones, inversiones y programas sociales. Solo en el 2022 se planifica importar mil 377 millones 300 mil dólares en alimentos. Sin embargo, dado el incremento de los precios en el mundo, la cantidad de materias primas y productos importadas será menor que en 2021. De ahí el llamado del gobierno cubano a hacer un uso eficiente de los recursos del país y de potenciar una mayor producción nacional.

Nuevas Mipymes integrarán la Cámara de Comercio cubana en 2022

 

Nuevas micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) cubanas integrarán en el año 2022 la Cámara de Comercio de la República.

La Habana, 23 dic (ACN) Nuevas micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) cubanas integrarán en el año 2022 la Cámara de Comercio de la República.

Según informó hoy la entidad en Twitter, continúan recibiendo solicitudes de diferentes Mipymes para formar parte de la institución, cuya premisa es continuar potenciando la integración de todos los actores que intervienen en el escenario económico de la nación.

"Nos siguen llegando solicitudes de diferentes mipymes para formar parte de la @Camara_Comercio, que tiene como premisa para el próximo año, continuar potenciando la integración de todos los actores que intervienen en el escenario económico de #Cuba", tuiteó la entidad cubana.

Señala la Cámara en esa red social, que en esta ocasión recibió una solicitud de parte de la Mipyme Ingenius, que es una fábrica de software.

Añade que Ingenius ofrece soluciones tecnológicas de alta calidad para clientes nacionales e internacionales mediante dos modalidades de servicios: el desarrollo de Aplicaciones a la medida y el Outsourcing.

"En esta ocasión de parte de Ingenius, fábrica de software que ofrece soluciones tecnológicas de alta calidad para clientes nacionales e internacionales mediante dos modalidades de servicios: Desarrollo de Aplicaciones a la medida y Outsourcing", escribió la Cámara de Comercio.

Según el sitio web de la propia Mipyme, Ingenius es una Fábrica de Software que ama los proyectos retadores porque asumir retos es el único camino al crecimiento.

Destacan que desde el 2012 han creado soluciones tecnológicas de alta calidad para clientes nacionales e internacionales mediante sus dos modalidades de servicios

Biden debe agregar el desarrollo en próxima Cumbre por la Democracia y convocar una Cumbre sobre el Desarrollo


Este es un artículo de opinión de Philippe Benoit, director general de Energía y Sostenibilidad de Global Infrastructure Advisory Services 2050 (Servicios de Asesoría sobre Infraestructura Global 2050).


El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y su secretario de Estado, Antony Blinken, durante la apertura de la Cumbre por la Democracia, el 9 de diciembre, en que participaron en forma telemática 110 países. Foto: Departamento de Estado

PARÍS – El presidente de Estados Unidos, jJoe Biden, acaba de acoger la Cumbre por la Democracia para demostrar las ventajas de la democracia en la competencia global con los regímenes autoritarios. Estados Unidos puede tener éxito en esta competencia demostrando a la gente de los países en desarrollo (es decir, la gran mayoría de la población mundial) cómo la unión de la democracia y el desarrollo es el mejor camino para mejorar sus vidas.

La capacidad de Estados Unidos para implementar esta potente combinación es una ventaja importante que tiene sobre sus competidores autoritarios. Por esa razón, el gobierno de Biden debería agregar desarrollo a su iniciativa democrática.

Como ha enfatizado Biden: «Estamos en medio de un debate fundamental sobre el futuro y la dirección de nuestro mundo… entre aquellos que argumentan que… la autocracia es el mejor camino a seguir… y aquellos que entienden que la democracia es esencial».

De forma similar, explicó en una sesión conjunta del Congreso estadounidense: «Estamos compitiendo con China y otros países para ganar el siglo XXI». Y en esta competencia, señaló, la democracia debe prevalecer: “Tenemos que demostrar que nuestro modelo no es una reliquia de nuestra historia; es la mejor manera de revitalizar la promesa de nuestro futuro», añadió.

La cumbre de diciembre fue diseñada para hacer precisamente eso. Se invitó a participar a más de 100 países, con representantes de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. La cantidad de países y la amplitud de la representación muestra la ambición del gobierno de Biden.

La cumbre se organizó en torno a tres temáticas: defenderse del autoritarismo, abordar y combatir la corrupción y promover el respeto de los derechos humanos.

Estos son temas importantes al considerar lo que una democracia vibrante puede y debe brindar a sus ciudadanos.

Pero hay una cuarta temática crucial que falta en la cumbre: el poder de las democracias para mejorar la vida de las multitudes en los países en desarrollo que sufren de niveles de vida inadecuados.

Miles de millones en estos países luchan por satisfacer las necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud, educación, saneamiento y más. Demasiadas familias enfrentan amenazas diarias de desnutrición, saneamiento inadecuado, inseguridad y pobreza generalizada.

Con demasiada frecuencia, los sistemas de transporte y energía poco seguros, así como la corrupción y la represión, impiden que las familias aumenten sus ingresos para mejorar sus vidas. El terror que la covid-19 constituye para los países empobrecidos ilustra el desafío.

El gobierno de Estados Unidos necesita mostrarle a la gente del mundo que las democracias brindan la mejor promesa para mejorar sus vidas y proteger a sus familias. La estrategia no debe basarse simplemente en mostrar que los países más ricos del mundo son democracias.

Más bien, la estrategia debe establecer que estas democracias ricas y el sistema que encarnan son los mejores equipados para mejorar el nivel de vida de la población del mundo en desarrollo.

Para ganar una competencia mundial, es importante hablar con la audiencia global, y la mayor parte de esa audiencia reside en países en desarrollo (más de 5000 millones de personas fuera de China). Además, es en estos países donde la población crecerá más: 2000 millones de personas más para 2050, y más de la mitad de ese crecimiento se producirá en África.

China ha entendido la importancia de esta audiencia, personificada por su masiva Iniciativa de la Franja y la Ruta de un billón de dólares para financiar infraestructura y otros proyectos en países en desarrollo.

Para varios comentaristas en Washington, esta iniciativa tiene menos que ver con la asistencia y más con la estrategia de Beijing para promover sus intereses geopolíticos en detrimento de Estados Unidos.

Sin embargo, independientemente de la motivación, los países en desarrollo han tomado nota tanto de la creciente asistencia exterior de China como de su éxito en materia de desarrollo para reducir la pobreza y aumentar los ingresos a nivel nacional.

Pero mejorar la calidad de vida de las personas no se trata solo de más infraestructura o mejores condiciones materiales. También se trata de dimensiones sociales y políticas y, lo que es más importante, de libertades (como se refleja, por ejemplo, en la Declaración de la ONU sobre el desarrollo).

Esto incluye la libertad frente al miedo y la opresión, el derecho a la expresión, a participar en la política y el derecho de las minorías a las mismas oportunidades que la mayoría. Es importante destacar que estos son elementos que una democracia vibrante debería ofrecer, y un sistema autoritario no está bien equipado para proporcionarlos.

Lamentablemente, varias de las democracias actuales, incluso en muchos países en desarrollo, no están cumpliendo la promesa de la democracia. Por ejemplo, los grupos étnicos minoritarios en varios países están siendo discriminados, o incluso oprimidos, por la mayoría (un tormento que es más frecuente y posiblemente endémico de los regímenes autoritarios).

Entonces, como ha enfatizado Biden, las democracias deben hacerlo mejor: «Tenemos que defender (la democracia), luchar por ella, fortalecerla, renovarla». Por estos motivos, los tres temas anunciados de la cumbre son realmente importantes.

Y, sin embargo, son insuficientes por sí mismos para ganar la competencia mundial. Proporcionar las condiciones para sacar a las personas de la pobreza y promover una prosperidad inclusiva sin miedo es un cuarto tema fundamental y complementario que hablaría de las aspiraciones de las personas en todo el mundo en desarrollo.

Si bien hubo algún debate sobre el desarrollo económico en relación con la cumbre, fue demasiado limitada. Entonces, además de los nuevos compromisos para contrarrestar el autoritarismo, etc., la iniciativa democrática del gobierno de Biden debe catalizar una acción sustancial y significativa para combatir mejor la pobreza y las privaciones en los países más pobres.

Entre otras cosas, esto debería incluir un mayor financiamiento y más apoyo técnico de las democracias ricas a los países en desarrollo, pero también compromisos de los gobiernos de las naciones más pobres para fomentar las condiciones a nivel nacional para un crecimiento justo e inclusivo.

Estados Unidos ha entendido históricamente la importancia estratégica de unir el desarrollo y la democracia, patrocinando organizaciones como el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Las guerras globales del siglo pasado demostraron los beneficios de un mundo en el que la democracia estadounidense superó a los regímenes autoritarios, y también que Estados Unidos y otros países estaban más seguros en un mundo lleno de democracias vibrantes.

Esta dinámica ayuda a explicar por qué Estados Unidos sigue siendo el mayor proveedor de asistencia para el desarrollo en el extranjero, a pesar de la fluctuación del apoyo político interno. Pero hay una competencia internacional cada vez mayor.

La democracia es un sistema poderoso que se desplegará a nivel mundial para elevar los niveles de vida al mismo tiempo que se promuevan las libertades individuales y la libertad frente a la opresión. Los sistemas autoritarios no pueden hacer frente a esa promesa.

Los líderes de la democracia, incluidos muchos de los países más ricos del mundo, deben demostrar lo que ellos y la democracia pueden proporcionar a los que no tienen en el mundo.

Eso es clave para cualquier estrategia para ganar la competencia del siglo XXI.

Con este fin, el presidente Biden debería, siguiendo su anterior Cumbre de Líderes sobre el Clima y esta Cumbre para la Democracia, convocar una «Cumbre para el Desarrollo» que aborde la pobreza y otros desafíos, así como las aspiraciones, de los desfavorecidos del mundo.

T: MLM / ED: EG

EL PAPA Y MARX. LA VERDAD ES MEZCLA

Por Jorge Gómez Barata

El papa León XIII y Carlos Marx fueron contemporáneos, lo cual carecería de relevancia de no ser por las coincidencias conceptuales entre el fundador del socialismo científico y del arquitecto de la Doctrina Social de la Iglesia. Marx expuso su credo social en el Manifiesto Comunista y en El Capital, mientras el papa lo hizo en varias encíclicas entre ellas la Rerum Novarum (De las cosas nuevas), todavía el documento social más importante de la Iglesia católica.

Coincidir con el Sumo Pontífice no hizo de Marx un hombre de fe, ni concordar con el teórico del comunismo convirtió al papa un fan del materialismo histórico. La dialéctica que lleva la convergencia funciona de otro modo.

El papa León XIII no creó los contenidos de la Doctrina Social de la Iglesia que son parte de los fundamentos del cristianismo, ni Marx generó los conocimientos que forman su doctrina. Lo ocurrido fue que, ante la realidad del “capitalismo salvaje” del siglo XIX en Europa, aunque partían de premisas diferentes, ambos pensadores, arribaron a conclusiones análogas y esencialmente compatibles.

Ocurre así porque la verdad no milita en ningún partido, no va a misa, no divaga ni especula, es neutral y es concreta. La verdad en todos los campos, incluida la política, se confirma en sí misma y no necesita ser certificada por presuntos elegidos.

La percepción de Marx sobre la realidad social contemporánea, condujo al sindicalismo militante, a los partidos obreros, luego llamados socialdemócratas y al comunismo, y las de León XIII desembocaron en la exposición de los preceptos de la Doctrina Social de la Iglesia y la democracia cristiana.

Entre las mejores obras de León XIII está haber orientado a los fieles católicos a salir de las sacristías e involucrarse en la vida política de sus respectivos países y más allá de ellos, organizándose en partidos políticos, organizaciones obreras y asociaciones fraternales de inspiración cristiana.

Las reflexiones de León XIII acerca de la realidad europea y de la situación de los trabajadores y los pobres parten de la teología asociada a los preceptos éticos y morales del cristianismo que desde Jesucristo se aproximan a los pobres y los explotados que en aquellas circunstancias eran los obreros. Marx llegó al mismo punto desde la historia económica y la economía política. La percepción honesta de la realidad es un “tronco común” que aúna las diferentes visiones sociales.

Sin comunicarse entre sí las diferentes culturas y civilizaciones dominaron el fuego, inventaron la rueda, crearon y utilizaron lanzas y flechas, aprendieron a recolectar y a cazar, pescar y navegar, domesticaron a los animales, crearon lenguas y escrituras y realizaron los mismos inventos, porque la existencia de una realidad única, genera respuestas idénticas.

Lo mismo en Egipto, Persia y Babilonia que en América donde aztecas, incas, mayas, cherokees e iroqueses, marchaban en la misma dirección y dejados a su arbitrio, aunque en diferentes momentos, hubieran llegado al mismo estatus civilizatorio. A eso se refiere la teoría de la convergencia.

Ya fuera creada por Dios o fruto de la evolución, la humanidad partió de un mismo punto y, aunque a diferentes velocidades, llegará al mismo lugar. Que algunos pueblos alcancen mayores niveles de desarrollo que otros, no lo hace mejores, sino que debería hacerlos pioneros.

Sin embargo, los mismos procesos mediante los cuales se gestan los altos valores humanos contenidos en los Mandamientos cristianos, los valores del liberalismo clásico y los postulados del socialismo, surgen también las aberraciones que los desmienten. No existe una cultura del bien y otra del mal, se trata de la misma dinámica que forma el devenir.

En los asuntos teológicos, León XIII fue conservador, condenó las ideas liberales, incluidas las libertades de prensa, conciencia y culto, fue contrario al laicismo y defensor del capitalismo, más en el plano humano y social fue, como Marx un justiciero. Ambos reaccionaron ante la precaria condición de los trabajadores y sus familias e indicaron caminos liberadores. El cura apeló a la bondad y el perdón y el otro a la lucha. Ambos tuvieron más razones para coincidir que para confrontarse.

Al hacerlos trascender, una época y una cultura más tolerante y plural les rinde homenaje. Bienaventurados los precursores y forjadores de todos los credos. Allá nos vemos.

23/12/2021

Publicado por el diario ¡Por esto! Al reproducirlo indicar la fuente

Inflación y discusiones en teoría monetaria (2)

Por  Rolando Astarita 

Cuestiones teóricas

En esta nota procuramos mostrar que los fallos en los pronósticos de la TCD (véase la primera parte) se deben a la imposibilidad de encajar las complejidades de la economía monetaria capitalista en las relaciones linealmente reductivas y simplistas, y de origen puramente especulativo, que establecen los monetaristas. Para ver por qué, pasamos revista a sus principales afirmaciones.  

  1. La teoría monetaria de Friedman

Recordamos que la afirmación clave de Friedman es que el aumento de la oferta monetaria por encima del aumento del producto real es la causa de la inflación en las economías capitalistas. Para ello sostiene que: a) la oferta monetaria es exógena (la maneja el Banco Central); b) el producto real tiende a estar al nivel del empleo “natural”; c) la velocidad del dinero (o su inversa, la demanda de dinero) es estable.  

Más específicamente, su ecuación monetaria es MV = PYR, siendo M la masa monetaria; V la velocidad; P el nivel de precios; YR es el ingreso real. O también M = k PYR, donde k = 1/V. Es una variación con respecto a la ecuación de Fisher, MV = PT, donde T son las transacciones. Esta última pone el acento en el dinero como medio de cambio; y la velocidad está determinada esencialmente por las prácticas de pago (por caso, será mayor si los salarios se pagan quincenalmente y no mensualmente). La ecuación de Friedman, en cambio, se inspira en la de Cambridge (pre Teoría General). Esta pone el acento en la reserva de valor que el público desea mantener entre el acto de venta y compra. Por eso reemplaza T por Y; y k, la inversa de la velocidad, es igual al ratio entre el stock monetario y el ingreso (o sea, M/ P YR). Friedman dice entonces que esta relación puede leerse como una identidad, o como la cantidad de dinero que el público desea mantener. Pero esta última puede no ser igual al monto que tiene en un momento dado. Por eso, M = k PYR se interpreta como la cantidad de dinero que los individuos retienen para sus transacciones. Es de notar que la función del dinero de ser reserva de valor deriva, en Friedman, de su rol como medio de cambio. La función del dinero de medio de atesoramiento, que en la teoría de Marx juega un rol clave (por caso, durante las crisis) o incluso en Keynes (preferencia por la liquidez ante incertidumbre) en Friedman no existe.

A partir de lo anterior, el punto clave del monetarismo moderno es la estabilidad de la cantidad de dinero que los hogares o empresas desean retener para afrontar las secuencias de ventas y compras. Este es el primer y principal componente de su explicación de la inflación por incremento de la masa monetaria. El segundo es la tasa “natural” de desempleo. Trataremos más adelante este concepto, pero por ahora decimos que: a) echa la culpa del desempleo a los trabajadores que no aceptan trabajar por el salario que se merecen (= a su productividad marginal); b) pone un límite a las posibilidad de aumentar, en el mediano plazo, la producción cuando aumenta la demanda. Y esta es la razón por la cual, superado el corto plazo, todo el incremento de M termina provocando un aumento igual de P. 

Para ver cómo opera el mecanismo de transmisión (variación de M → variación de PYR) de Friedman, supongamos una economía operando al nivel de la tasa “natural” de empleo. Cada individuo mantiene en promedio un monto de dinero equivalente a 5,2 semanas de sus ingresos (la demanda de dinero en términos reales). Supongamos ahora que el Banco Central duplica la oferta de dinero. Para esto compra títulos a los bancos y aumenta la base monetaria. Los bancos tienen exceso de liquidez y ofrecen préstamos a sus clientes. Los hogares y empresas los aceptan, y la masa monetaria aumenta según el multiplicador monetario, determinado por la relación encajes/depósitos y billetes en manos del público/depósitos. Cuando se agotaron las reservas excedentes los individuos se encuentran con una tenencia de dinero que equivale a 10,4 semanas de ingresos. Dado que su demanda de encajes es estable, quieren desprenderse de dinero para volver a tener encajes equivalentes a 5,2 semanas de ingresos. Friedman sostiene que la demanda de dinero es una función estable de las tasas de interés, los rendimientos de las acciones, la tasa de inflación (refleja la tasa nominal de rendimiento de los activos físicos), y del ingreso, que opera como una restricción presupuestaria (véase Friedman 1956; también Harris, 1985 para lo que sigue). Por lo tanto, los agentes económicos compran primero bonos, que son los sustitutos más cercanos al dinero. Pero aumenta el precio de los bonos y pasan a otros activos, como acciones y luego bienes y servicios.

En consecuencia, aumentan YR, los salarios y el empleo. Pero también los precios, de manera que los salarios reales no aumentan. Al darse cuenta de esta circunstancia, los trabajadores restringen su oferta de empleo y este vuelve a su nivel “natural”. Así, en el largo plazo YR vuelve a su punto de partida, lo mismo ocurre con los salarios reales, y solo hubo aumento de precios. La moraleja es que los gobiernos no deben intentar bajar la desocupación con políticas monetarias. Pero tampoco con gasto fiscal. Es que, según Friedman, la tasa de interés no tiene un efecto sistemático sobre la demanda de dinero. Esto significa que la pendiente de la curva LM (oferta = demanda de dinero en el espacio de la tasa de interés y del ingreso) es muy empinada. Esto significa que el aumento del gasto fiscal (desplazamiento de la curva IS) provoca un aumento muy grande de la tasa de interés, que desplaza la inversión. Ergo los gobiernos tampoco deben aumentar el gasto fiscal para bajar el desempleo. Solo medidas “estructurales” (liquidación del salario mínimo y de los seguros de desempleo, debilitamiento de los sindicatos y similares) son las apropiadas para bajar “la tasa natural de desempleo”, según los monetaristas. De lo contrario el aumento del YR solo ocurre en el corto plazo. Y de acuerdo a los ortodoxos de las expectativas racionales, ni siquiera en el corto plazo aumenta YR. Es que cuando los agentes económicos se enteran del aumento de la oferta monetaria sacan las conclusiones pertinentes -utilizan toda la información disponible, procesada por los apropiados modelos de la economía neoclásica- y los precios suben inmediatamente, dejando al producto real en el mismo nivel.

2. Simplificación y linealidad de la función de demanda de dinero

Si bien la demanda de dinero en Friedman depende, en teoría, de varias variables, en la práctica simplifica radicalmente la función al hacerla depender solo de ingreso. Pero no del ingreso corriente, sino del “permanente”, (YP), definido como el promedio ponderado de los ingresos futuros esperados por el individuo. Sería una variable “predeterminada, presumiblemente basada en la experiencia pasada, parcialmente en consideraciones por fuera de nuestro modelo” (p. 38, 1974). En consecuencia la demanda de dinero es solo función del ingreso permanente. O sea, la ecuación pasa a ser MD = f (YP). En base a esta simplificación sostiene que la demanda de dinero es estable. No sería fija, ya que la velocidad del dinero baja a largo plazo y es pro-cíclica en el corto plazo. Sin embargo, es pronosticable, ya que no experimentaría cambios bruscos.

 Estamos pues frente a una concepción mecánicamente determinista, donde las relaciones sociales y las dinámicas históricas de hecho desaparecen. Y para colmo, con un origen puramente especulativo, con apelación a rasgos psicológicos arbitrariamente establecidos. Es que ¿de dónde se saca, por ejemplo, que los agentes económicos establecen sus encajes deseados en términos “reales” y solo los modifican lentamente en escenarios de crisis o de incertidumbre? ¿Y que la demanda de dinero depende de un “ingreso permanente” calculado desde las habilidades “optimizadoras” de los individuos? Además, ¿qué tiene que ver esa función con la realidad de una sociedad dividida en clases sociales, o con una economía sometida a procesos de rápida acumulación, saturación de los mercados, crisis y depresiones? ¿Por qué debería ser estable la demanda de dinero si los escenarios económicos cambian continuamente y en sentidos muchas veces muy drásticos?

3. Simplificación y linealidad de la función de oferta de dinero

Recordemos la relación entre base y masa monetaria. La base monetaria está compuesta por el efectivo en manos del público y los encajes de los bancos en el banco central. La masa monetaria (definida en sentido general) es la suma del dinero en manos del público y de los depósitos bancarios. La relación entre la base monetaria y la masa monetaria está dada por el multiplicador monetario, que depende de la razón entre encajes y depósitos; y entre dinero en manos del público y depósitos. A mayores encajes o mayor retención de circulante por el público, menor es el multiplicador, y viceversa. En la presentación usual del multiplicador la historia empieza con el banco central comprando títulos a los bancos; vendidos los títulos, los bancos tiene reservas superiores a las necesarias; para desprenderse de ellas otorgan créditos, que aceptan hogares y empresas; de manera que crecen los depósitos, y el circulante en manos del público, hasta que se agotan las reservas excedentes (lo inverso ocurre si en el punto de arranque el Central vende títulos). Por lo tanto, la variación de la masa monetaria es igual a la variación de la base × el multiplicador. En la medida en que el mecanismo funcione de esta manera se puede decir que el banco central determina la masa monetaria a través de la base monetaria. O sea, la oferta monetaria es completamente exógena. Pero esto significa que es independiente de la demanda de dinero.

Ahora bien, para que el banco central maneje la oferta monetaria, los ratios reservas/depósitos (y en menor medida, los ratios circulante/depósitos) deben permanecer constantes, y en particular, no deben ser alterados por cambios en la demanda de dinero. Sin embargo, si son alterados (por ejemplo, durante una crisis), desaparece la relación estable entre la base y la masa monetaria. Y la relación tranquilamente lineal desaparece. Ocurrió, por ejemplo, durante la crisis de 2008-09, cuando en EEUU la base monetaria creció fuertemente –inyecciones de dinero de la Reserva Federal- pero la masa monetaria apenas lo hizo. El multiplicador se derrumbó, como señala Cline. Pero este escenario tiende a desaparecer del radar monetarista. Por ejemplo, Cagan (1965) decía que “nueve décimos del crecimiento secular del acervo monetario durante el período 1875-1960 se explican por la expansión del dinero de alta potencia [base monetaria]” (citado por Harris, p. 171). En Friedman el multiplicador también es estable. Es condición para conectar las operaciones de mercado abierto del central (recordar su carácter exógeno) con los cambios en el nivel de precios. Y este desconocimiento de la posibilidad de variación brusca del multiplicador (variación que conecta con cambios en la demanda de dinero, volvemos más abajo sobre esto) contribuyó a que no se cumpliera el pronóstico de tantos monetaristas sobre que las inyecciones de la FED se traducirían, inevitablemente, en aumento de la inflación.

Tenemos entonces simplificaciones por el lado de la función de demanda de dinero y de la oferta. A lo que se agrega una visión walrasiana del largo plazo en la “economía real”. De esta manera se ha construido un modelo abstracto y especulativo, ajeno a las complejidades, saltos y rupturas de la economía capitalista real. 

Precios y valor del dinero vaciados de concepto

El determinismo mecanicista y de naturaleza especulativa de la TCD conecta, a su vez, con la explicación de los precios y del valor del dinero por la acción de la oferta y la demanda, sin que en ningún lado se explique “la base sobre la que opera tal relación” (Marx, 1999, p. 230 t. 3, en crítica a la determinación de los precios por la oferta y la demanda). Este enfoque es explícito en Fisher y nunca fue cuestionado ni puesto en duda por los modernos defensores de la TCD.  Veamos el asunto con algún detalle.

Como ya hemos señalado, la ecuación de Fisher es MV = PT. Con frecuencia los críticos han apuntado a varios de sus supuestos: que la oferta de dinero es exógena; que V es estable; que T está en el nivel del pleno uso de recursos; y que la variación de P esté precedida siempre por la variación de M en el mismo sentido, y del mismo tenor. Estas críticas en buena medida se pueden leer también en Marx. Sin embargo, hay otro aspecto de la crítica de Marx a la TCD que se refiere a la determinación de precios y valores. Es que en la TCD (aunque no de David Ricardo) las mercancías llegan sin precios al mercado, y el dinero llega sin valor, de manera que los precios y el poder de compra del dinero (la recíproca del nivel de precios) se establecen por comparación entre bienes heterogéneos por un lado, dinero del otro. Montesquieu fue representativo de esta concepción (citado por Marx en el capítulo 3 de El capital). Y también Fisher. Así, en Purchasing Power… solo cuenta la cantidad de dinero puesto en circulación, no su valor intrínseco, o el valor al cual pueda hacer referencia el signo monetario. Por eso la explicación del poder de compra del dinero se reduce a la comparación de cantidades heterogéneas de mercancías con una masa de dinero que, a su vez, no está bien definida. La oferta y la demanda pasan por lo tanto a ser las determinantes de los precios y de su sombra, el poder de compra del dinero. Pero si la oferta y la demanda por sí solas no explican nada cuando se trata de los precios relativos (en particular, no explican por qué los precios de mercado oscilan en torno a centros de gravitación), menos todavía pueden explicar el nivel general de precios por comparación de masas heterogéneas de mercancías, y masa de dinero que, a su vez, tampoco está bien definida.

Sin embargo, y a pesar de su vaciedad, la explicación de Fisher se mantiene, en contenido, hasta nuestros días. Incluso muchos economistas explican al gran público que la inflación se debe a que una masa creciente de dinero se compara con una masa estancada de mercancías, o que crece a menor velocidad. Es también la concepción que anida en Friedman. Es que si bien pone el acento en que el dinero es reserva de valor, este deriva de su rol en la circulación: una vez determinados los encajes monetarios, su poder de compra se establece por la confrontación entre la cantidad que llega al mercado y la masa de mercancías. Por eso sostiene que el nivel de precios o el nivel del ingreso nominal (lo que equivale a decir, el poder de compra del dinero) “es el resultado de las funciones de oferta y demanda” (1974, p. 10).

TCD y Marx, relaciones entre las variables y movimientos complejos

La explicación de precios y valor del dinero por ofertas y demandas de bienes y dinero lleva a establecer las conocidas relaciones de la TCD: con V y T dadas, el nivel de P no está determinado hasta que no se comparan las mercancías con una masa de dinero que llega al mercado sin poder de compra definido. Pero entonces solo queda M como factor exógeno, variable independiente, que determina P. Por lo cual no hay ley económica que gobierne los precios. De ahí la vacuidad de la sentencia “P aumenta porque M aumenta”. Y la fragilidad de los pronósticos –“la prueba de fuego de la teoría”- realizados con estos enfoques.  

Veamos en cambio qué ocurre en la teoría de Marx. Partimos de nuevo de la ecuación MV = PT. Después de todo, es la ecuación que encontramos (aunque expresada en palabras) en el capítulo 3 de El capital. Sin embargo, las relaciones son muy distintas a las establecidas por la TCD. Es que en Marx las mercancías llegan con precios al mercado; el dinero representa valor, independientemente de que circule o no (por eso también es medida de valor, medio de pago y medio de atesoramiento). Y no tiene sentido la pretendida comparación entre masas de mercancías heterogéneas y masa de dinero. Además, V está dada en un momento determinado (aunque puede variar bruscamente). En consecuencia, dada la masa de mercancías que se comercializan, solo circula la masa de dinero necesaria, y el resto no circula.

Este abordaje, además de quitar el fundamento último de la TCD, permite registrar movimientos complejos, que deben ser analizados en los casos concretos. Por ejemplo, el nivel de P puede variar tanto porque se modifique el valor del dinero como porque cambia el valor de las mercancías (o de una parte importante de ellas); o porque se modifica el valor de ambos, pero a distintas escalas. De la misma manera, variaciones en el número de transacciones pueden dar lugar a variaciones de M, como a variaciones de V, en tanto se mantienen constantes los precios y el valor del dinero, etcétera. Por otra parte, la relación entre el dinero que se usa con vistas a las transacciones, y el que se mantiene como reserva, o en activos financieros de alta liquidez, puede variar en sentidos imposibles de prever. A su vez, si el dinero nacional en circulación se referencia a un respaldo de valor (oro, divisas fuertes) podrán existir variaciones de P, pero no porque se comparen masas de dinero con las masas de mercancías, sino porque los signos valor se comparan con el respaldo (ampliamos más abajo cuando discutimos la monetización de déficits fiscales).  

A lo que se agrega otra cuestión: en Marx el centro motor de la circulación del dinero es el capital, no los hogares. Es el capital el que adelanta, o no, el dinero que inicia el ciclo de reproducción. Por eso el gasto de los hogares –de los asalariados en primer lugar- está subordinado al movimiento del capital. Pero nada de esto puede captar el esquematismo simplista de los enfoques monetaristas.

Textos citados:

Friedman, M. (1956): “The Quantity Theory of Money: A Restatement”, Friedman (comp.) Studies in the Quantity Theory of Money, University Press Chicago, pp. 3-21.

Friedman, M. (1974): “A Theoretical Framework for Monetary Analysis”, A Debate with his Critics, University Press of Chicago, pp. 1-62.    

Fisher, I. (1911): The Purchasing Power of Money, its Determination and Relation to Credit, Interest and Crisis, Online Library of Liberty.

Harris, L. (1985): Teoría monetaria, México, FCE.

Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.

Para bajar el documento: https://docs.google.com/document/d/11nV7nO-f1SZ7pgvrzu0D_ccA0AI41G4x9yQ0iw9uem0/edit?usp=sharing

Habilitan bancos formación de fondos para jubilación

Por Cristian Rojas Rosales
ECONOMÍA, Invasor

23 Diciembre 2021

Foto: Alejandro García Sánchez

Disponible en Ciego de Ávila para las personas que estén, mínimo, a 10 años de la edad de retiro

La llegada de la jubilación es uno de los asuntos que mayores preocupaciones generan, pues los ingresos mensuales se estrechan justo cuando las atenciones deben incrementarse. En este sentido, los bancos de Ciego de Ávila habilitan un nuevo servicio que garantizará un respaldo económico para quienes ya piensan en ese futuro.

Se trata de la formación de fondos complementarios para jubilación, disponible para las personas naturales que estén, mínimo, a 10 años de la edad de retiro. Entre las características fundamentales destacan que no se alimenta de depósitos ni se pueden realizar, sino de un descuento de nómina a través de un centro de pago.

De igual manera, no dispone ni de libreta de ahorro ni de una tarjeta magnética asociada a la misma, no es necesario realizar un pago inicial y la mensualidad mínima es de 100.00 CUP, la cual puede ser modificable durante los primeros cinco años.

Asimismo, pueden realizarse extracciones, pero la tasa de interés bajaría de un siete por ciento a un cuatro por ciento, similar a una cuenta de formación de fondos. Según Magaly Castillo Pujol, negociadora bancaria en la dirección provincial del Banco de Crédito y Comercio (BANDEC), “lo ideal es que no se interrumpa porque es un ahorro total del que se dispondrá luego”.

La especialista detalló que, quienes abran una cuenta de este tipo y al pasar el tiempo no estén en edad de retiro, puede prorrogarse de oficio por el mismo tiempo y beneficios.

Por su parte, Marilys González Mantilla, jefa del departamento de Banca Personal, acotó que no se trata de un proceso estricto. “Al que le falten, por ejemplo, ocho años para jubilarse también puede acceder al servicio, son casos que se estudian, se valoran, pero sí tendría que esperar 10 años para cobrar sus ahorros con el porcentaje máximo de interés. Esta viene siendo la unión de un plazo fijo con una formación de fondos, por eso tiene una tasa anual del siete por ciento que el titular puede disfrutar de ese capital acumulado”.

Ambas destacaron que las personas interesadas deben ir al banco para abrir esas cuentas, presentar el carné de identidad y una carta del centro laboral firmada por el director en la que se autoriza a abrir un centro de pago (en caso de que el organismo no lo tenga) para hacer fluir el depósito a través de un descuento.

Tanto BANDEC como el Banco Popular de Ahorro hospedan esta prestación.