Por Humberto Herrera Carlés
El compañero Joaquín Benavides ha escrito un texto importante sobre la producción de alimentos (*) , en donde propone y argumenta colocar la producción de estos en el centro de una reforma económica cubana, y cambiar el modelo de financiamiento agropecuario: pasar de un esquema presupuestario centralizado, burocrático y vinculado al acopio estatal, a otro basado en crédito bancario, microcréditos, banca privada/cooperativa/estatal y tasas de interés diferenciadas. La tesis general es valiosa, pero requiere matices técnicos y condiciones institucionales que el texto no desarrolla en esta primera entrega.
Por otra parte, se parafrasea la frase de Fidel de: " cambiar todo lo que debe ser cambiado", en su concepto de Revolución , frase citada por muchos de nosotros y de dirigentes, hasta la saciedad, pero sin lograr aún , llevarla a la práctica.
Por mi parte , estoy de acuerdo, que los alimentos es lo principal, Fidel en el Primer Periodo Especial, allá en la década del 90 de siglo pasado, se dio cuenta de ello rapidamente, y puso entre muchas acciones, al Contingente Blas Roca a producir alimentos ( soy actor de esto, porque estuve 45 dias movilizado recogiendo papa en Güira de Melena con 12 a 14 horas diarias a pleno sol como requeria el momento, incluso comiendo en esos campos de papa interminables en donde no había un solo arbol para la sombra).
Los alimentos no solo son la primera necesidad vital para el ser humano, es quizás el producto final ( alimentos), el mas transversal de la ECONOMIA, en cualquier país, e incluso políticamente hablando. Por lo que es un error grave, no crear las condiciones para tenerlos en cualquier circunstancias por nosotros mismos y depender en lo fundamental de exterior, como fue la práctica por años.
Aspectos positivos
- Centralidad de la producción de alimentosColoca la soberanía alimentaria y la producción de alimentos como prioridad, con una frase clara: “producir para comer y producir para crecer”. Esto es pertinente para Cuba, donde la dependencia de importaciones y las deficiencias de abastecimiento son problemas estratégicos.
- Diagnóstico razonable del financiamiento presupuestario centralizadoSeñala problemas reales: burocratización, precios fijados centralmente, financiamiento vinculado al acopio más que a la producción, pérdida de eficiencia y desincentivos al productor.
- Propuesta de crédito bancario como instrumento centralLa idea de que el crédito imponga disciplina financiera, evaluación de riesgo y corresponsabilidad del productor es correcta en términos generales. También lo es incluir a sectores privado, cooperativo y estatal, no solo al estatal.
- Microcréditos y Mipymes agroalimentariasLa mención a microcréditos para pequeños agricultores y Mipymes dedicadas a miniindustrias de alimentos —jugos, conservas, vinos, mermeladas— apunta a una visión de cadena de valor y no solo de producción primaria. Esto puede generar empleo, valor agregado y exportaciones.
- Política de tasas de interés diferenciadasPlantea que el Banco Central estimule con tasas preferenciales la producción de alimentos y exportaciones. Es una idea discutible, pero legítima, si se diseña con transparencia y sin sustituir la política fiscal.
- Entidad financiera no bancaria para el azúcarLa propuesta de una institución especializada para gestionar flujos financieros de la cadena azucarera es interesante como idea a debatir, aunque requiere mucha precisión regulatoria. ( ver además la serie de Benavides sobre este tema en este mismo sitio).
- Llamado al debate y recuperación históricaEl autor usa su experiencia y la referencia a la banca agrícola de 1959 para argumentar. Eso aporta contexto, aunque no sustituye evidencia empírica actual.Aspectos de riesgos atener en cuenta
- Sobresimplificación del crédito como “la forma más eficiente”El crédito bancario no es siempre más eficiente que el presupuesto. Depende de la institucionalidad, las garantías, la capacidad empresarial, los mercados, la estabilidad macroeconómica y la supervisión. Para bienes públicos —riego, caminos, investigación, sanidad animal, extensión— el financiamiento presupuestario sigue siendo necesario, como lo he visto en México.
- Crítica unilateral al financiamiento presupuestarioEl presupuesto no es intrínsecamente ineficiente; lo que falla es su mala gestión, la ausencia de incentivos y la politización. Además, el crédito no reemplaza la inversión pública en infraestructura de largo plazo.
- Omisión de reformas complementariasEl texto no aborda condiciones decisivas: tenencia y propiedad de la tierra, precios, comercialización, acceso a insumos, semillas, fertilizantes, energía, transporte, almacenamiento, riego, seguros agrícolas y asistencia técnica. Sin estas reformas, el crédito puede generar endeudamiento sin aumentar la producción.
- Riesgo de sobreendeudamiento de pequeños productoresLos microcréditos pueden ser útiles, pero también pueden convertirse en trampa financiera si no hay seguro agrícola, garantías alternativas, capacitación y mercados estables.
- Tasas diferenciadas y posibles distorsionesLas tasas preferenciales pueden generar subsidios implícitos, arbitraje, clientelismo y costos fiscales ocultos. El Banco Central no debería sustituir a la política fiscal ni financiar desarrollo sectorial sin coordinación macroeconómica.
- Banca privada y microfinanzas sin marco regulatorio explícitoEl texto propone banca privada y microcréditos, pero no menciona supervisión, protección al consumidor, límites a la usura, prevención de lavado de activos ni regulación de riesgos. En el contexto cubano, esto es crucial.
- Entidad no bancaria para el azúcar y “Bolsa de valores asiática”La idea puede fragmentar la supervisión financiera y crear arbitraje regulatorio. La mención a una bolsa asiática suena prematura y requeriría un análisis de riesgo, gobernanza y regulación muy detallado.
- Énfasis exportador y azucareroLa diversificación hacia jugos, conservas y vinos es positiva, pero el texto sigue muy centrado en el azúcar, un sector de gran peso histórico pero hoy con enormes problemas de producción. Además, la seguridad alimentaria local no debe subordinarse automáticamente a la exportación.
- Falta de secuencia y costos de transiciónNo explica cómo pasar de un modelo a otro, en qué orden, con qué costos fiscales, qué instituciones se crean primero y cómo se evita un colapso financiero durante la transición.
- Tono más propositivo que técnicoAl texto le faltan datos, indicadores, experiencias comparadas y metas medibles para avanzar en este tema, en las otras entregas.
Recomendaciones adicionales
- Diseñar un sistema financiero rural integralNo limitarse al crédito: incluir fondo de garantía, seguro agrícola, microseguros, asistencia técnica, contratos de compra, capacitación y mecanismos de resolución de conflictos.
- Crear pilotos regionales y evaluar impactoProbar el modelo en territorios y cadenas seleccionadas antes de generalizarlo. Medir producción, morosidad, ingresos, acceso a mercados y seguridad alimentaria.
- Acompañar con reformas de precios, comercialización y tierraEl crédito funciona si el productor puede vender a precios razonables, comprar insumos y tener seguridad sobre la tierra. Sin eso, el financiamiento puede ser un parche.
- Regular y supervisar banca privada y microfinanzasEstablecer reglas claras de licenciamiento, capital, liquidez, transparencia, tasas máximas, protección al usuario y prevención de lavado de activos.
- Diseñar subsidios explícitos y focalizadosSi se usan tasas preferenciales, que el costo fiscal sea visible y auditables. Evitar tasas negativas implícitas o subsidios indiscriminados.
- Coordinar Banco Central, política fiscal y tipo de cambioLa política de tasas debe ser parte de un esquema macroeconómico coherente. No se puede estimular crédito si la inflación, el tipo de cambio o la escasez de divisas generan incertidumbre.
- Para el azúcar: gobernanza y supervisión consolidadaSi se crea una entidad financiera no bancaria, debe estar dentro del perímetro regulatorio, con auditoría, gobierno corporativo y límites de exposición. La “bolsa asiática” debería evaluarse después, no como prioridad inicial.
- Diversificar más allá del azúcarPriorizar también frutas, vegetales, granos, proteína animal y productos con demanda local. El valor agregado es positivo, pero requiere estudios de mercado, logística y energía.
- Incluir pequeños productores, mujeres y jóvenesDiseñar productos financieros adaptados, con garantías alternativas y capacitación. Evitar que el crédito llegue solo a actores con activos o conexiones.
- Sistema de monitoreo y rendición de cuentasPublicar indicadores de crédito otorgado, morosidad, producción, exportaciones, precios y seguridad alimentaria. Sin datos, no hay evaluación posible.
Comentario adicional
El texto tiene una orientación valiosa: poner la producción de alimentos en el centro. Sin embargo, subestima los riesgos financieros y omite reformas estructurales indispensables. La propuesta sería más sólida y realista si nuestro gobierno lo convierte en un programa institucional con regulación, seguros, garantías, pilotos, evaluación de impacto y coordinación macroeconómica.
(*) https://cubayeconomia.blogspot.com/2026/11/objetivo-primordial-de-la-reforma-la.html

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