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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

jueves, 11 de junio de 2020

La batalla económica y frente a la COVID-19 en la Cuba actual (IV)


COLUMNISTAS

Por José Luis Rodríguez *
IV
A partir de la compleja situación enfrentada por el país, el Consejo de Ministros anunció el 4 de mayo del 2020 el ajuste del Plan 2020.
Las medidas de la política a aplicar ejecutadas hasta ese momento se enmarcaban en las prioridades definidas en diciembre del pasado año por el país para el Plan del año 2020, las que comprendían:
–El incremento y diversificación de las exportaciones. Asegurar su cobro. El plan aprobado es mínimo.
–La sustitución de importaciones, concentrándose en los productos que en estos momentos se importan.
–Elevar la eficiencia del proceso inversionista.
–Mantener e incrementar las medidas de ahorro.
–Disminuir las importaciones para el turismo y aumentar la participación de la industria nacional.
–Lograr el encadenamiento productivo con la inversión extranjera.
–Potenciar los proyectos de desarrollo local.
–Avanzar en el ordenamiento monetario del país y el perfeccionamiento de la empresa estatal.
–Fomentar los vínculos entre todos los actores económicos: sector estatal, sector no estatal e inversión extranjera.
–Aprovechar las oportunidades de las medidas aprobadas para impulsar la economía.
–Asegurar el cumplimiento de los ingresos en divisas y de la circulación mercantil minorista, en función del equilibrio financiero externo e interno del país.
–Aprovechar el aporte de la academia, el potencial científico y el vínculo universidad empresa.

Ya en el 2019 la economía cubana se había resentido por el impacto de las agresivas medidas aplicadas por EE.UU. contra nuestro país, lo que unido otras dificultades, trajo consigo que la economía creciera 0,5% y que el plan del 2020 se remitiera a un incremento de solo un 1% en el PIB.
Durante el primer cuatrimestre del presente año al arrastre de las dificultades anteriores se sumó el impacto de la pandemia de la COVID-19, creando un verdadero cataclismo en la economía mundial del cual no ha escapado la economía cubana, con reportes de importantes descensos de importaciones y exportaciones en estos meses.
Resultaba así inaplazable ajustar las proyecciones del presente año sin mayor dilación implementando –primero- un ajuste del Plan 2020 y el inicio de la elaboración del Plan 2021 para asegurar el enfrentamiento a la adversa coyuntura y –después- definir las indicaciones con el fin de elaborar una estrategia para la recuperación del país, decisión tomada en una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros e informada por la prensa el 9 de mayo del 2020.
En relación al ajuste del plan de este año resulta de utilidad reflexionar como se implementará el mismo.

Al respecto se decidió el ajuste indispensable del plan sobre la base de la reducción de los gastos, a lo que el ministro de Economía y Planificación añadió que se priorizan las exportaciones, la producción de alimentos, los medicamentos y productos de aseo.

En relación a las exportaciones, se informó que se crearan reservas en producciones de tabaco, ron, carbón vegetal y productos biotecnológicos entre otros, hasta que se normalice el mercado, ya que la significativa reducción del comercio internacional impide ejecutar la venta efectiva de esos productos en estos momentos.
Examinemos a continuación los elementos más importantes a ajustar en el Plan 2020.
En relación a la exportación de servicios, la mayor afectación ha venido dada por el cese de la actividad del turismo internacional desde el mes de marzo con la perspectiva –marcada aún por la incertidumbre- del reinicio gradual de las actividades solo para el último cuatrimestre del año.
Para este sector el ajuste del plan tiene fuertes implicaciones. En primer lugar, la ausencia de turistas impacta de forma significativa los ingresos del país en la actividad hotelera –con una paralización del 75% de las instalaciones- pero también en el segmento extra hotelero, que incluye la gastronomía y el transporte entre sus elementos más importantes. Si se considera que el impacto global previsto de que el turismo internacional se reduzca solo hasta un 30% en este año, esto pudiera representar una reducción de unos 886 millones de dólares en el año. En este caso el turismo nacional pudiera compensar esta pérdida, pero solo en parte.
Desde luego que ya se registran muy negativas consecuencias en el ingreso de los trabajadores del Estado y también en el sector no estatal. Solamente los trabajadores estatales asociados a Hoteles y Restaurantes en el Anuario Estadístico de Cuba 2018 totalizaban 273 mil, mientras que 240 372 trabajadores por cuenta propia –el 38% del total- habían cesado en sus actividades a la altura del mes de mayo.
En segundo lugar, las inversiones en el turismo –que muchos autores consideraban sobredimensionadas dado el bajo nivel de ocupación alcanzado en los últimos años- requiere una revisión a fondo dadas las perspectivas de recuperación del sector en el futuro próximo , así como las necesarias inversiones en términos de seguridad sanitaria que hay que realizar en los hoteles ya existentes. Un ajuste apropiado en este sector supondría concluir solo los hoteles que están a punto de terminación y no iniciar nuevas instalaciones. Otro tema sería evaluar en qué medida es posible desarrollar nuevas inversiones extra hoteleras en estos momentos.
Por su parte, para la producción agropecuaria se ha señalado que se destinarán recursos materiales y divisas que permitan incrementar las producciones de arroz, plátano, frijoles, maíz, boniato, huevos, carne de cerdo y ganado menor. También se priorizará la acuicultura y la producción de alimento animal.
Se impone también una revisión a fondo de las medidas aplicadas hasta el presente con vistas a asegurar la redistribución de los escasos recursos disponibles para cumplir con las prioridades acordadas, pero también de los mecanismos de gestión de la agricultura cubana donde un 70% de la producción es gestionada por el sector privado y el cooperativo.
Para incrementar la producción será necesario tomar en cuenta –en primer lugar- que un elemento clave para aumentar la producción de alimentos y un grupo de exportaciones agropecuarias se relaciona con el nivel de inversiones y el aseguramiento de insumos importados que se requiere para ello. Al respecto vale la pena reflexionar sobre el esfuerzo que esto representa, ya que entre el 2013 y el 2018 se dedicaron a las inversiones agropecuarias como promedio un total de 421,3 millones de pesos, cifra que solo representó el 6,4% del total invertido por el país, según datos de la ONEI. Esta cifra solo tuvo un ligero incremento en el 2019 –hasta 500 millones de pesos- y en el plan de este año se incluyeron 900 millones, lo que representó un 7,5% de la inversión total estimada para el país en el 2020.
Por otra parte, según declaraciones del ministro de Agricultura, ya en el plan del presente año para los fertilizantes se aseguraba solo el 28% de las necesidades.
Adicionalmente, para las importaciones de alimentos y de materias primas para su producción se previeron unos 1 700 millones de dólares en el 2020, lo que está asociado a que alrededor del 70% de los alimentos que consume la población se importan, lo que equivale al 39% de las kilocalorías y el 55% de las proteínas que se consumen.
Una alternativa –en tanto que no se alcance un mayor financiamiento externo, o se expanda la inversión extranjera- puede consistir en la adopción de un conjunto de decisiones para obtener mejores resultados a corto plazo, entre las que destacan las siguientes.
-Desde el 2019 se desarrollo la venta en USD de bienes de consumo y medios de transporte ligero mediante la compra de esos artículos por parte de la población, en un esquema de comercio preferiblemente en consignación.
Esa misma alternativa, pero para la venta de insumos como fertilizantes, pesticidas, implementos agrícolas, equipos de riego y tractores debe ofertarse a campesinos y cooperativistas como medio para impulsar –en lo inmediato- la producción y la productividad del trabajo en el sector. Igualmente puede ofertarse maquinaria ligera, envases y otras materias primas para abastecer la mini industria agroindustrial que ya produce en estos momentos.
-Financiar por la banca cubana mediante créditos, en moneda nacional y –hasta donde sea posible en divisas-, la expansión de la producción agropecuaria y la mini industria procesadora de esa producción. Para ello se aplicará una política de tasas de interés mínimas y períodos de devolución flexibles, características propias de la banca de fomento agrícola e industrial.
–Revisar la política de precios de compra de la producción agropecuaria y fijar su referencia –por un lado- en relación al precio de los productos de importación homologables como similares, mientras que para los productos que se producen y consumen en el país, establecer precios estimulantes de acuerdo al mercado.
Para evitar que el impacto de esos precios llegue a la población, deberá transitarse a la política –ya acordada- de subsidiar los consumidores de bajos ingresos y no los productos.
–Vincular parte de los incrementos productivos que se vayan obteniendo para la venta en las cadenas de tienda con ventas en divisas y alcanzar –de forma gradual- la sustitución de importaciones de arroz, frijoles, frutas (frescas y en conserva), vegetales (frescos y en conserva) carne de cerdo y pescado fresco. También puede trabajarse para obtener producciones artesanales de derivados de la leche, tales como mantequilla, queso blanco o yogur.
Muchos otros aspectos pudieran examinarse, pero no sería posible ignorar el problema que representa como compensar los desequilibrios que provocan un incremento en los gastos sociales por un lado y la reducción de los ingresos fiscales por otro, en la ejecución del Presupuesto del 2020.
En este caso, además de la política basada en una ineludible reducción de los gastos previstos donde quiera que sea posible y compatible con la situación emergente que enfrenta el país, será factible valorar otras medidas como las siguientes.
-El déficit presupuestario se financia –desde el año 2013- en alrededor de un 70% mediante la emisión de bonos de deuda pública por parte del Ministerio de Finanzas y Precios, los que son vendidos al BCC para obtener financiamiento a partir de los depósitos de dinero que posee.
Sin embargo, no se ha considerado hasta el presente la venta de esos bonos a las personas naturales a tasas de interés que resulten atractivas y –necesariamente- algo superiores a lo que devengan los depósitos en el BCC. Esta es una práctica internacional que, especialmente en situaciones tensas para la nación, se ha aplicado en países como la URSS, China o Vietnam, vinculando esos bonos a propósitos patrióticos de diversa naturaleza. Una buena campaña de movilización social podría aportar cantidades de cierta importancia para cubrir el desbalance presupuestario con la participación de la población.
En el caso de Cuba existe un nivel de liquidez en manos de la población -que alcanzó ya el 59% del PIB en el 2018- y la emisión de bonos de deuda pública puede también vincularse a determinados propósitos sociales como puede ser la seguridad y asistencia social o la construcción de viviendas.
-De aplicarse una política dirigida a subsidiar los precios al consumidor en el caso de las personas de bajos ingresos, se reduciría notablemente los 3 609 millones de pesos dedicados a ese fin en el 2018 y que cubre los 11,2 millones de habitantes del país sin excepción. Sin embargo, se identificaron como personas vulnerables recientemente un estimado de 1 millón 760 141 personas –que viven en 606 945 núcleos familiares-, lo que representa el 15,6% de los habitantes del país. Suponiendo que a esa cifra se añadieran todos los jubilados -1 millón 670 000 pensionados- el total de personas a subsidiar sería de 3 millones 430 141, es decir, el 30,4% de la población.
Es así que pudiera suponerse que una vez que se aplicara la política prevista, estos gastos pudieran reducirse alrededor del 70%, lo que representa unos 2 526 millones de pesos cada año.
En el proceso de ajuste del Plan 2020, como se ha destacado en repetidas ocasiones por el presidente Díaz Canel, “…estamos enfrentado una crisis mundial. En este difícil contexto (…) tenemos que salir con cosas distintas y preparar una Estrategia de Desarrollo Económico y Social donde se ratifique que no podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera.”
(Continuará).
BIBLIOGRAFIA
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-Bank for International Settlements (2020) “Cross borders positions on residents of Cuba (December 2019)” April 2020 en www.bis.org
-CEPAL (2020) “Dimensionar los efectos del COVID-19 para pensar en la reactivación” Informe Especial COVID-19 Nº 2, abril 21, 2020 en www.repositorio.cepal.org
-Cobarrubia, Faustino (2020) “COVID-19: El fantasma de la gran depresión” Informe sobre la Evolución de la Economía Mundial 2019, Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) Abril 2020 en www.ciem.cu
-CUBADEBATE (2020) “Cuba: La producción de alimentos en tiempos de la COVID-19” Mayo 4, 2020 en www.cubadebate.cu
-CUBADEBATE (2020a) “Educación, trabajo y seguridad social, temas de la Mesa Redonda” Junio 2 2020 en www.cubadebate.cu
-Gil Fernández, Alejandro (2019) “Cuba no aplicará medidas neoliberales para afrontar situación económica” Diciembre 19 2019 en www.cubadebate.cu
-GRANMA (2019) “La seguridad alimentaria en Cuba es una prioridad política” Diciembre 19 2019 en www.internet@granma.cu
-GRANMA (2020) “El bloqueo impide el envío de respiradores artificiales a Cuba” Abril 13, 2020.
-GRANMA (2020a) “Ajustarse a la realidad e imponerse a ella con el trabajo” Mayo 5, 2020.
-GRANMA (2020b) “Salvar vidas y estimular el desarrollo económico de Cuba” Mayo 9, 2020.
-GRANMA (2020c) “El pues puede y debe aprovechar todo el potencial del sistema agropecuario” Marzo 31 2020.
-IMF (2020) “World Economic Outlook. The Great Lockdown” April 2020 enwww.imf.org
-MINREX (2019) “Informe de Cuba sobre la resolución 73/8 de la Asamblea General de Naciones Unidas “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” Agosto 30 2019 en www.minrex.gob.cu
-Monreal, Pedro (2020) “Gestionando una doble crisis en Cuba: la importación de alimentos” Marzo 27, 2020 en www.elestadocomotal.com
-Organización Mundial del Comercio (OMC) (2020) “Desplome del comercio ante la pandemia COVID-19, que esta perturbando la economía mundial” Comunicado de Prensa, abril 8 2020 en www.wto.org
-Organización Mundial del Turismo (OMT) (2020) “El turismo mundial caerá hasta un 30% en 2020: OMT” Abril 2020 en www.entornoturistico.com
-ONEI (2019) “Anuario Estadístico de Cuba 2018” La Habana, 2019 en www.onei.cu
-ONEI (2020) “Turismo internacional. Indicadores seleccionados. Enero-Diciembre 2019” La Habana, marzo 2020 en www.onei.cu
-Perelló, José Luis (2020) “Repensando el turismo internacional en Cuba” Partes I y II, febrero 21 y marzo 2 del 2020 en www.excelenciascuba.com
-Ramonet, Ignacio (2020) “La pandemia y el sistema mundo” Abril 25, 2020 en www.jornada.com.mx
– Rodríguez, José Luis (2020a) “Evolución de la economía mundial durante el 2019: impactos para Cuba y perspectivas del 2020” CIEM Informe sobre la evolución de la economía mundial en el 2019. Abril de 2020 en www.ciem.cu
-The Havana Consulting Group (THCG) (2020) “COVID-19 puede hacer declinar las remesas a Cuba entre un 30 y un 40%” Marzo 20, 2020 en www.thehavanaconsultinggroup.com
-UNCTAD (2020) “Investment Trends Monitor. Impact of the Covid-19 Pandemic on Global FDI and GVC’s Updated Analysis” March 2020 enwww.unctad.org

* José Luis Rodríguez  Asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM). Fue Ministro de Economía de Cuba.

Cuba después del COVID-19: fortalezas y desafíos


Por Progreso Semanal Actualizado Jun 11, 2020

LA HABANA. Hemos visto en las últimas semanas cómo en algunos países comienzan a relajarse las medidas de distanciamiento físico y cuarentena con las que se ha enfrentado el Coronavirus en el mundo. Para muchas personas lo peor ya ha pasado, y la idea de volver a la “normalidad” —la forma en que se concebían con anterioridad las dinámicas de socialización— sigue prendiendo entusiasmo. Cada país, eso sí, llegó a esta crisis epidemiológica en diferentes condiciones. De igual manera, cada nación presenta un panorama particular de cara al proceso de recuperación. ¿Y Cuba? ¿Cómo llega Cuba a esta reparación de daños?

Algunas fortalezas de la Isla se pueden destacar como obviedades. La independencia sociopolítica de esta nación es una de ellas, como resalta el investigador Jesús Arboleya. “De resultas, la principal fortaleza del Estado cubano es el nivel de soberanía e independencia alcanzados”. Sin ella, dice, “resulta imposible establecer estrategias propias que satisfagan a plenitud los intereses nacionales, incluyendo los económicos”.

Otra, según el propio académico, es la capacidad operativa para diseñar amplias estrategias y ponerlas en práctica, involucrando a la mayoría de la sociedad. “Esta capacidad operativa es lo que diferencia al sistema cubano de los regímenes neoliberales, donde el Estado ha perdido buena parte de su capacidad para gobernar”, dice.

En ese sentido, también la profesora y coordinadora de la Red de Emprendimiento de la Universidad de La Habana, Ileana Díaz, menciona la “capacidad de organización centralizada” del país. Sumado a esto, en palabras del profesor Armando Nova, es importante el “apoyo mayoritario de la población” al estado cubano. Para cualquier reajuste de planes económicos, medidas a gran escala y de rápida implementación, estas dos características son muy beneficiosas.

Como fortaleza de Cuba se aprecia enormemente el desarrollo de su capital humano. “De otra manera hubiese sido imposible gestionar la pandemia de la forma en que se ha llevado a cabo, u ofrecer asistencia a otros países”, opina Arboleya. Y agrega: “Esa cualidad no solo está presente en el área de la salud pública. Contar con la posibilidad de asumir las tecnologías más avanzadas en diversas esferas, incluso poder desarrollarlas en algunos casos, es una ventaja comparativa que caracteriza el potencial del mercado cubano de cara al futuro”.

El profesor Ricardo Torres, coincide en que las “capacidades y recursos humanos en sectores estratégicos, como la producción de alimentos y la industria médica”, es un elemento a favor de la Isla. Señala, además, la existencia de documentos políticos rectores “que proveen una base mínima para introducir transformaciones de gran alcance”.

La existencia en el país de una fuerza de trabajo calificada y el desarrollo de la ciencia en algunos sectores son características positivas del transcurso de la política cubana en las últimas décadas. En ello coinciden la doctora Ileana Díaz y el también economista Armando Nova. En específico, el sistema de salud en la Isla, aunque con las brechas y carencias conocidas, ha demostrado una gran eficiencia y fortaleza. También “una línea novedosa de medicamentos, resultado de investigaciones realizadas durante años, y aplicables para combatir la pandemia”, en palabras de Nova.

No son pocas ni breves, las bases con que cuenta un país como Cuba para afrontar una etapa pos COVID-19. No obstante, también existen debilidades igualmente entroncadas, sobre las que se necesita actuar de inmediato, por lo cual son en general las más abordadas en espacios públicos.

La otra cara de la moneda

Para los economistas consultados, la mayor parte de los agotamientos está relacionada, como es lógico, con su campo de estudios. Entre los elementos más señalados se encuentra una economía en recesión desde hace varios años.

De forma más específica fueron mencionados los siguientes:

  • Problemas estructurales de largo recorrido no resueltos: pobre oferta exportable y baja competitividad externa.
  • Escasez de recursos financieros nacionales para sostener inversión y amortiguar costos de ajuste.
  • Capacidad institucional disminuida (incluye burocracia ineficiente, atrasada conceptualmente, y toma de decisiones lenta y poco transparente)
  • Alta dependencia externa a las importaciones, en particular los alimentos y otras materias primas.
  • La ausencia de un enfoque sistémico en la búsqueda de soluciones.
  • Sistema empresarial estatal atrasado e ineficiente.
  • Desarrollo retrasado de la infraestructura tecnológica digital.
  • La morosidad en el proceso de eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria, pues ha causado grandes dificultades también en medio de la pandemia.
  • La no implementación de un modelo de gestión económico productivo, totalmente nuevo.
En el ámbito de la administración, el profesor Arboleya identifica que “no siempre se ha contado con la sabiduría necesaria para hacerlo de la mejor manera. En esto han influido concepciones políticas, vicios burocráticos y prejuicios sociales, agravados por una centralización administrativa que no ha alcanzado los niveles de participación democrática que exige el Estado socialista”.

También para la profesora Ileana Díaz, no dar participación a la población en la solución de los problemas nacionales, y una deficiente comunicación social, forman parte de los obstáculos a superar con mayor urgencia.

“Aunque el discurso oficial así lo reconoce desde hace años y las posibles soluciones han sido identificadas en los documentos rectores del país, después de haber sido discutidos y aprobados por toda la población, la existencia de una evidente resistencia doctrinaria y temores asociados a la estabilidad política del país, han impedido el pleno despliegue de estas acciones. Resulta alentador que, a la luz de los problemas originados por la pandemia, la máxima dirección del país esté convocando a superar estos obstáculos con determinación y urgencia”, explica Jesús Arboleya.

La resistencia a los cambios es un punto comúnmente identificado de forma negativa. Ha conllevado, según afirma Armando Nova, una serie de inconvenientes “para la aplicación de transformaciones profundas que eliminen las trabas internas que detienen el desarrollo de las fuerzas productivas; sin duda establecen fuertes restricciones que impiden que la economía pueda avanzar”.

Aplicar medidas de carácter estructural respecto a la economía cubana, en lugar de meras decisiones formales, ha restringido gravemente “el desarrollo del sector productivo agroalimentario (agricultura-industria procesadora-agroindustria de la caña de azúcar)”, ejemplifica.

Por supuesto, a la complejidad de esta situación, se suma el tremendo impacto del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. “Entre otras consecuencias, relacionadas con el acceso a recursos y mercados a niveles de asfixia económica, el bloqueo limita las alternativas posibles para la solución de muchos problemas. Aunque no sea una excusa para los errores, cualquier evaluación de la gestión del Estado cubano debe tener en cuenta esta realidad”, concluye Arboleya.

Llegados a este punto, la lógica nos devuelva al origen. Significa que la independencia, soberanía y potencialidades del país están fuertemente ligadas a la solución de los graves problemas que le afectan. Estos son una amenaza para todas nuestras conquistas, y el tiempo es hoy más que nunca una variable ineludible.

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Cuba y su propia batalla contra la covid-19

La asistencia primaria resulta fundamental en la identificación de personas vulnerables, en la detección de enfermos y en las acciones de vigilancia y acompañamiento de los recuperados.


Residentes en La Habana saludan el lunes 8 de junio a los integrantes de la brigada médica cubana Herry Reeves, tras su regreso de Italia, donde apoyaron la lucha contra la pandemia de la covid-19 en la región de Lombardía, epicentro de la crisis por la pandemia en el país europeo.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS
LA HABANA, 11 jun 2020 (IPS) – Cuando Cuba diagnosticó el 11 de marzo sus tres primeros casos de contagio con el SARS-CoV-2, ya tenía en tensión su sistema sanitario y disponía de una industria biofarmacéutica que se ha fortalecido durante el enfrentamiento de la epidemia.
Han transcurrido tres meses de un trabajo sostenido que a través de la atención primaria de salud, llega de modo directo a la comunidad, escala desde el barrio, hogares y policlínicos hasta los hospitales, en un escenario solo posible bajo un sistema de salud único, gratuito y accesible, según se  destaca en este país insular caribeño de gobierno socialista y con 11,2 millones de habitantes.
Un protocolo de actuación nacional para enfrentar la covid-19 en el país contempla dos pilares de riguroso seguimiento: el preventivo y otro de atención a pacientes contagiados en sus diferentes estadios. El sistema está llamando la atención internacional por sus buenos resultados.
En un continente americano en que hasta el lunes 8 había un total de 3 349 334 casos confirmados y 183 030 fallecidos, Cuba acumulaba de ese total 2205 personas contagiadas y 83 personas fallecidas.
Para las autoridades de Salud, la prevención resulta imprescindible porque la epidemia está en el país de manera “peligrosamente silenciosa” como lo demuestran los informes diarios sobre pacientes asintomáticos, confirmados con la enfermedad, y personas que no saben cómo fueron infectadas.
De ahí que la asistencia primaria resulta fundamental en la identificación de personas vulnerables, en la detección de enfermos y en las acciones de vigilancia y acompañamiento de los recuperados. “Me siento cuidada, a menudo tocan mi puerta jóvenes de bata blanca para saber cómo me siento”, contó una mujer de 74 años a IPS.
Estudiantes de medicina colaboran en las labores de pesquisa y otras tareas. Una de las peculiaridades de esta carrera en Cuba, apunta a que desde los primeros años de docencia, los alumnos establecen contacto con los pacientes y se insertan desde temprano en los centros donde prestarán servicio una vez graduados.
Los policlínicos son claves para evaluar si el paciente debe ser hospitalizado. Si solo es sospechoso se le conduce a un centro de cuarentena vigilada hasta determinar su situación de salud. De ese modo se libera a los hospitales de presiones innecesarias, aunque están preparados para las peores variantes.
Las medidas sanitarias se acompañaron desde el 22 y 23 de marzo de la suspensión de clases de todos los niveles y dos días después del transporte público interprovincial. El 11 de abril se ordenó la paralización del transporte colectivo urbano estatal y privado. El cierre de fronteras desde principios de abril se extenderá hasta agosto.
Una constante campaña en medios estatales recuerda el obligatorio uso de la mascarilla, localmente denominada nasobuco, en espacios abiertos, el lavado frecuente de manos y el distanciamiento interpersonal.
A nivel gubernamental, un grupo especial establecido para el enfrentamiento a la epidemia, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel examina diariamente la situación.
Técnicos de laboratorio realizan el control de calidad al medicamento homeopático Vidatox 30 CH elaborado con el veneno del Rhopalurus junceus, nombre científico del escorpión azul, producido por la empresa estatal cubana LABIOFAM, en la ciudad de Cienfuegos, en el sur central del país.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS
En estas reuniones participan además de autoridades del gobierno, especialistas como epidemiólogos, virólogos, matemáticos, bioestadísticos, geógrafos, informáticos y médicos.
A su vez, el jefe nacional de epidemiología, Francisco Durán, brinda a diario por radio y televisión un balance estadístico del comportamiento de la epidemia en el país y el mundo.
Pese a sus dificultades económicas, agravadas por el recrudecido embargo estadounidense, Cuba destina el 27,5 por ciento de su presupuesto para respaldar los gastos de salud pública, considerada por la Constitución (artículo 72) un “derecho de todas las personas”.
Pero de poco serviría tanto esfuerzo sin el pujante desarrollo científico en favor de la salud logrado especialmente a partir de los años 80.
 
Otras productos de BioCubaFarma
El catálogo de esta entidad incluye productos como el  Heberprot-P, para la cura del pie diabético, la vacuna terapéutica CIMAvax-EFG C que abre una esperanza para la supervivencia de las personas aquejadas de cáncer de pulmón y VA-MENGOC-BC, única vacuna efectiva en el mundo que ataca los meningococos B y C.

Carlos Alzugaray, analista político, consideró a IPS que la medicina cubana y la industria biotecnológica y farmacéutica se han fortalecido en el duro bregar contra la covid-19.
Hecho en Cuba
El grupo empresarial estatal BioCubaFarma fundado en 2012 para integrar a los centros de investigación, producción y comercialización de medicamentos, equipos y servicios de alta tecnología emplea a más de 22 000 trabajadores, exporta a más de 50 países y posee 1800 patentes fuera de Cuba.
Entre los productos de la biofarmacéutica cubana utilizados en el tratamiento de la covid-19 figura el anticuerpo monoclonal Itolizumab, que en una muestra de más de 70 pacientes, con una edad promedio de 69 años, arrojó una tasa global de mejoría del distrés respiratorio de 70 por ciento.
El Interferón Alfa 2B humano recombinante, fármaco con capacidad de interferir la multiplicación viral dentro de la célula. Según datos oficiales, al cuarto día de ser utilizado en pacientes de la covid-19 en el país, un 37 por ciento de los casos había eliminado el virus y a los siete días, el 78 por ciento.
Otro fármaco incluido en los protocolos de tratamiento de la epidemia es el Jusvinza, conocido también por su código CIGB 258. El producto es capaz de frenar los procesos de inflamación pulmonar que conducen a la muerte de pacientes en estadios críticos y graves de la covid-19, está incluido también en los protocolos de tratamiento de la enfermedad.
Entre los productos naturales de factura cubana destaca la Biomodulina T, un fármaco inmunopotenciador que estimula la aparición del interferón y células del sistema inmunológico, que llevan a la producción de anticuerpos cuando se produce una infección viral o antibacteriana.
Clientes mantienen la distancia y usan mascarillas protectoras para prevenir el contagio de la enfermedad covid-19 mientras aguardan en el exterior de una farmacia para adquirir medicamentos, en el municipio de 10 de Octubre de La Habana, en Cuba.
Foto: Jorge Luis Baños/IPS
Fue aplicado en residencias de adultos mayores, hospitales psiquiátricos y otros espacios similares con muy buenos resultados según especialistas.
Mediante una activa política de investigaciones y desarrollo, inversiones y encadenamientos productivos internos, la industria biofarmacéutica cubana produce para mercados externos y sostiene 62 por ciento del cuadro básico de medicamentos del país, además de sistemas diagnósticos, equipos y dispositivos médicos.
Brigadas médicas
La epidemia llegó a esta nación caribeña en medio de una gran escasez de medicinas de ese cuadro básico, que incluye 757 fármacos.  Se expenden en las farmacias a precios muy bajos, pero dificultades financieras y falta de materias primas, que no llegaron por impacto del embargo estadounidense, provocaron desde el pasado año un déficit que aún persiste.
A contrapelo de las campañas promovidas desde Washington para impedir la colaboración en materia de salud, Cuba ha enviado 34 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve, a petición de las autoridades de 27 países de África, América y Europa.
“La medicina cubana tiene un bien ganado prestigio mundial  (….) y también  cuenta con una industria biotecnológica y farmacéutica de importancia. A ello hay que agregarle que la política cubana de colaboración internacional sanitaria tiene un importante componente de solidaridad”, señaló el analista Azugaray.
En su opinión, “en las condiciones actuales ello permite a Cuba sentar las bases para que en un futuro la colaboración médica sea también una importante fuente de recursos”.
“Pero, ante las campañas de desinformación norteamericanas, vale señalar que muchos gobiernos, incluso aliados de Estados Unidos, comprenden que la colaboración sanitaria cubana tiene ese componente de solidaridad que no es muy común en el mundo de hoy”, sentenció.
Ed: EG

La Habana y Varadero: no habrá vuelos hasta agosto


Hasta agosto como muy pronto no habrá vuelos a Cuba desde España y otros lugares del mundo por el cierre de fronteras decretado por el gobierno de la isla caribeña.

Este lunes le fue comunicado a los operadores turísticos la decisión del cierre de fronteras hasta el día 1 de agosto, según han señalado a Preferente varios representantes de aerolíneas españolas

De hecho, la agencia que más billetes vende desde Madrid a La Habana, y que básicamente trabaja con mercado étnico, no entrará en funcionamiento hasta el 1 de agosto.
Las aerolíneas españolas sí operarán otros destinos del Caribe hispano desde mediados de julio, tanto las regulares como las chárters. Pero a día de hoy no hay gran demanda de vuelos y venta de “paquetes”.

Banco de Crédito y Comercio, líder en el financiamiento a la agricultura en Cuba (+Fotos)


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La Habana, 10 jun (ACN) Más del 70 por ciento de la cartera de préstamos del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) es destinado al fomento de la actividad agropecuaria, lo que lo posiciona como la entidad líder en el financiamiento al sector en Cuba.
Así lo dio a conocer a la Agencia Cubana de Noticias Manuel Tejeda Díaz, director de Banca Agropecuaria en la oficina central de Bandec, quien precisó que, entre empresas de la agricultura, el Grupo Azucarero Azcuba, Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), propietarios de tierras y usufructuarios, se tienen más de 50 mil clientes en la actividad.
Precisamente a tono con esta condición, y aprovechando la experiencia del banco, a partir del 15 de abril del 2020 se decidió flexibilizar las tasas de interés en los créditos para algunos renglones productivos, atendiendo al llamado de la dirección del país de acelerar las siembras de primavera y garantizar una producción de alimentos en un breve periodo de tiempo.
En un contexto marcado por la pandemia, crisis económica, altos precios en el mercado mundial y férreo bloqueo estadounidense contra Cuba, “buscamos que los productores se vuelquen hacia los campos, fomenten los cultivos de ciclo corto, el arroz, los frijoles, el maíz, boniato, las hortalizas, y ganado menor, con el estímulo de una tasa de interés más baja”, dijo.
Normalmente en las producciones de ciclo corto la tasa de interés anual es del cinco por ciento, y se bajó hasta 2.5 o tres en este periodo, para todos aquellos que soliciten el crédito en el país desde el 15 de abril último, que fue cuando salió la indicación, hasta el cierre de julio.
En el caso del ganado vacuno, cuyos resultados no se obtienen en un corto periodo de tiempo, existe la resolución 7 del 2016 del Banco Central de Cuba, que establece que, siempre que exista el proyecto pecuario, estos productores van a tener el beneficio de asumir el 50 por ciento de la tasa de interés del préstamo, y el resto, será responsabilidad del Estado, explicó.
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De acuerdo con el director de Banca Agropecuaria, para acceder al crédito de ciclo corto, las UBPC, CPA, CCS, agricultores y usufructuarios de tierra, tendrían que solicitar el crédito en la sucursal donde operan, y como requisito ser tenente legal de la tierra, además de especificar a qué unidad se vincula o se asocia para tenerlo identificado.
Mientras, para el que se inicia como usufructuario, se hace una primera visita para ver en qué condiciones se encuentra el área entregada, se indaga sobre las características del suelo, si hay alguna fuente de agua cercana, qué cultivos son los más favorables, y con qué recursos cuenta para empezar, y todo eso se evalúa, aseveró.
Para ello, “existe en el país una red de ingenieros agrónomos y pecuarios que están en las sucursales provinciales y en la oficina central, quienes, en combinación con los economistas, apoyan en el análisis de los créditos”, apuntó.
La cartera de Bandec destinada a la agricultura ha tenido un crecimiento sostenido año por año, y ello se hace acompañar por un grupo de medidas encaminadas a potenciar la producción agropecuaria en la actual coyuntura.
En este sentido, el directivo informó que las cooperativas que tengan condiciones, es decir, una organización adecuada, dirección fortalecida, con control y resultados, podrán tomar créditos para la comercialización, con la consiguiente reducción de la tasa de interés, para que puedan pagar lo más rápido posible al productor.
Ilustró que ello permitiría adquirir los productos de sus asociados y venderlos, a la vez que evitaría la cadena de impagos entre las empresas y los agricultores.
Otras iniciativas son la agilización de procedimientos para la entrega de los créditos, y el hecho de que para las empresas acopiadoras que ya tienen firmados contratos de compraventa con las unidades productoras, se evaluarán varias líneas de crédito que respondan al pago de los agricultores, con tasas de interés de un tres y un 3.5 por ciento anual.
Además, si una empresa tiene dificultades financieras, se pueden evaluar distintas soluciones, entre ellas, la adquisición de nuevos créditos, o acceder al fondo rotatorio del Ministerio de Finanzas y Precios, para el pago a los productores.
Precisó que de igual forma se incluyó que “las empresas y sus unidades, que cuenten con una debida organización, puedan incorporar una línea de créditos aprobada para el pago por facturas, y utilizar un pagaré, firmado por los autorizados para operar en el banco, para que sea más rápido”.
A esto se suman el fomento del uso de los pagos electrónicos y la creación de oficinas de trámites en determinadas empresas, a fin de acercar el banco a los productores.
Recordó que el banco financia hasta el 80 por ciento del valor de la producción que se va a obtener, pues financiar el 100 por ciento significaría desestimular la producción, pues no habría ganancias, no tiene utilidad, ni margen de rentabilidad para el sujeto de crédito.
Según la voz autorizada, para no conceder un crédito, el aspirante debería tener un historial muy negativo, de no pagar, no atender los cultivos, lo cual se ha dado en algunas ocasiones.
Al concluir, resaltó que, a pesar del impacto de la COVID-19 en el país, en Bandec no se ha dejado de prestar servicios a la población en los municipios, y que ninguna sucursal ha cerrado sus operaciones.
En la actualidad, Bandec supera las 200 oficinas, con más de nueve mil trabajadores, en todas las provincias y el Municipio Especial Isla de la Juventud.
No resulta esta la primera ocasión en la que se reducen las tasas de interés, ya que, a raíz de los destrozos por el paso de huracanes en distintos territorios de Cuba, también se han flexibilizado para estimular el cultivo de ciclos cortos.