La reunión de trabajo estuvo presidida por Félix Duarte Jefe del Departamento Agroalimentario del CCPCC y el Viceprimer Ministro Jorge Luis Tapia entre otros. Participan varios organismos y directivos y técnicos del sector.

"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
La reunión de trabajo estuvo presidida por Félix Duarte Jefe del Departamento Agroalimentario del CCPCC y el Viceprimer Ministro Jorge Luis Tapia entre otros. Participan varios organismos y directivos y técnicos del sector.

El Mitrans se propone la recuperación gradual de los servicios en un plazo de tres años, con el propósito de lograr los niveles de transportación de pasajeros alcanzados en la etapa anterior a la pandemia
Autor: Susana Antón Rodriguez | susana@granma.cu

Una de las problemáticas del Ministerio del Transporte (Mitrans) se centra en la recuperación de los niveles de transportación de pasajeros en el país, frente en el cual se han visto algunas señales de avance, a pesar de las limitaciones con el combustible y otros insumos.
Eduardo Rodríguez Dávila, ministro del Transporte, explicó en conferencia de prensa que la disminución en las capacidades va aparejada con varios factores. Entre ellos citó una insuficiente disponibilidad de recursos financieros para sostener y desarrollar el transporte.
«Aunque es un servicio público que se presta dentro de la economía y se hace en moneda nacional, requiere para su funcionamiento de moneda libremente convertible, tanto para el combustible como para las piezas de repuesto», precisó.
Por tanto, acotó que como resultado las medidas del bloqueo económico impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a nuestro país, de la crisis mundial asociada a la COVID-19 y un incremento en otros gastos, en los últimos tres años ha existido una falta de disponibilidad de financiamiento, que se recibía con anterioridad.
Esa situación ha repercutido en que, en ese periodo de tiempo, las principales bases de transporte en la Isla han trabajado casi sin piezas de repuesto, y el efecto está en un coeficiente de disponibilidad técnica por debajo de un 50 %.
Esto significa –dijo– que, del total de medios de transporte disponible, prestamos servicios con menos de la mitad; lo que se agrava por la difícil situación de disponibilidad de combustible.
Otro problema que atenta contra la transportación de pasajeros está en las empresas que operan en moneda nacional, cuyos precios, aun cuando son aceptables para la población, están por debajo de la rentabilidad, situación que provoca pérdidas económicas.
Rodríguez Dávila resaltó que, en este punto, se requiere una participación del Gobierno, con el Presupuesto del Estado, para cubrir esas diferencias entre lo que puede pagar la población y lo que cuesta realmente ese servicio.
Ante tal escenario, el Ministro del Transporte explicó que se impulsan varias acciones para revertir la situación.
Mencionó la creación, a principios de este año, y con la aprobación gubernamental, de un fondo en moneda libremente convertible para la sostenibilidad del transporte, que se nutre de parte de los ingresos de otras ramas.
Gracias a esto, agregó, se dieron pasos dentro de las empresas provinciales de transporte, lo que ha permitido la recuperación de más de mil medios automotores, «aunque aún no se evidencian mejorías por la misma situación existente».
DECRECIMIENTO EN LA TRANSPORTACIÓN DE PASAJEROS
Luis Ladrón de Guevara, director de Transportación de Pasajeros del Mitrans, expresó que este servicio «está enfrentando uno de los momentos más complejos de los últimos años».
En 2022, en Cuba se transportaron 1 008 millones de pasajeros; una cifra discreta si tenemos en cuenta que en 2017 alcanzábamos los 2 275 millones.
Ejemplificó que, en el caso de las empresas provinciales de Transporte, pertenecientes a los gobiernos provinciales, decrecieron las rutas de los ómnibus públicos, a pesar de una ligera mejoría en estos momentos.
En el caso de La Habana, territorio con mayor transportación de pasajeros, se ha logrado, con esquemas financieros y varias acciones, amortizar el deterioro acelerado del parque automotor; que en estos momentos trabaja con 307 carros, un número muy inferior a lo que necesita la capital, pero que de a poco se ha recuperado.
Por otra parte, los trenes nacionales de pasajeros han mantenido su encargo, no así los trenes locales que son los que inciden en los números de esta rama.
El Director de Transportación de Pasajeros del Mitrans destacó que, en la esfera marítima, que incluye el catamarán y las lanchas en las bahías y ríos, las cifras de 2022 son las mismas con que concluyó 2020.
A pesar de las limitaciones, apuntó que el servicio de catamarán entre Gerona y Batabanó se ha mantenido estable; mientras que ha existido una ligera recuperación en los vuelos nacionales con acciones impulsadas por la aeronáutica civil cubana, sin descartar la recuperación de la flota propia.
PRINCIPALES PROYECCIONES A CORTO PLAZO EN EL SECTOR DEL TRANSPORTE
Dentro de las medidas que impulsa el Mitrans están:
Ladrón de Guevara señaló que el Mitrans, como perspectiva, se propone la recuperación gradual de los servicios en un plazo de tres años, con el propósito de lograr los niveles de transportación de pasajeros alcanzados en la etapa anterior a la pandemia.
Este empeño, destacó, implicará detener la disminución del coeficiente de disponibilidad técnica del parque automotor, la recuperación de medios y, a su vez, de los servicios.
Al respecto, el Ministro del Transporte puntualizó que estas aspiraciones incluyen la aplicación del cambio de matriz energética, rescatar el máximo posible de medios deteriorados y restablecer las inversiones en este sector de la economía nacional.
Las estrategias para fortalecer los sistemas alimentarios locales en todos los municipios del país fue el tema de análisis en una reunión extraordinaria de la Comisión Nacional de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional
Autor: Yuniel Labacena Romero | internet@granma.cu

La transformación de los sistemas alimentarios locales es uno de los desafíos que entraña la correcta implementación de la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, aprobada en mayo del pasado año, en un momento económico muy complejo y de muchas limitaciones de recursos para el país.
Sin embargo, aún no se comprende la urgencia de que no quede un patio, una parcela o un pedazo de tierra sin sembrar, como se analizó en una reunión extraordinaria de la Comisión Nacional de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, que coordina el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz.
Durante el encuentro –desde el Palacio de la Revolución y que contó con la participación del miembro del Buró Político Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República–, se profundizó en las estrategias para fortalecer los sistemas alimentarios locales en todos los municipios del país, y se destacó el importante papel que deben desempeñar las comisiones creadas a nivel de provincia y municipio.
Precisamente, el Jefe de Gobierno señaló que, ante las restricciones financieras que enfrenta el país, los impactos del cambio climático y la crisis alimentaria global, la ley enfoca sus contenidos a la organización de los actores, procesos y recursos vinculados a la producción, transformación y comercialización de los productos agropecuarios en los territorios.
Al caracterizar brevemente la situación que tienen hoy los balances de alimentos en Cuba, Roberto Pérez Pérez, viceministro de Economía y Planificación, explicó que la fuente principal y única de la mayoría de los productos es hoy la importación de alimentos, y las fuentes de producción nacional se reducen, con niveles muy bajos y con bajos rendimientos.
«La importación de alimentos ya no puede determinarse por la demanda como se hacía hace cuatro o cinco años, sino por las posibilidades financieras del país, las cuales demuestran que este año no se podrá cumplir lo que está en el plan de importaciones. Además, las producciones nacionales de arroz, frijoles, maíz, carne de cerdo, que han constituido fuente del balance de alimentos durante años, entre otros, tienen muy bajos rendimientos, niveles de producción muy reducidos y costos financieros muy elevados», detalló.
En tal sentido, el vice primer ministro, Jorge Luis Tapia Fonseca, enfatizó en las reservas y potencialidades que tienen las más de 7 000 comunidades del país para producir alimentos de forma sostenible y, por tanto, subrayó la responsabilidad de llegar hasta los consejos populares, circunscripciones, autoconsumos, patios y parcelas.
«Ahí tenemos el reto principal de cómo vamos a producir los alimentos que necesitamos. Esa conciencia del productor es el principal desafío que tiene la Ley. Tenemos que producir los alimentos, porque aquí todo el mundo los necesita, pero lo que plantea es cuándo me los van a enviar».
Reconoció que hay un grupo de alimentos que están en las cabeceras municipales y que existe la comisión, pero todos los que están en la comunidad con tierra alrededor tienen que producir. «Debemos comprender la importancia que tiene para la soberanía producir los alimentos; tenemos que convertirnos en un país de productores, pues somos un país de consumidores».
APRENDER HACIENDO CON RESULTADOS
En esa misma línea de pensamiento se habló de los programas que conforman los sistemas alimentarios locales, en los cuales el nivel de autoabastecimiento es insuficiente para la demanda definida. Como dijo el viceministro de la Agricultura, Diosnel San Loys Martínez, hay que sembrar y lograr cumplir con lo que se diseñó en cada municipio.
Igualmente, instó a evaluar el alcance de cada programa productivo hasta el nivel de productores para definir en qué, cuándo y cómo pueden llegar a ser soberanos, seguros y sostenibles, a partir de sus potencialidades, y a perfeccionar el proceso de contratación de las producciones agropecuarias.
Otro tema objeto de reflexión fue el papel que debe desempeñar el Programa de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar, el cual mucho puede influir en la producción de alimentos sostenibles sobre bases agroecológicas, teniendo en cuenta las reservas y potencialidades de cada localidad.
Elizabeth Peña Turruellas, directora de este movimiento, se refirió a acciones para aumentar niveles productivos, entre ellas, la transformación de las granjas urbanas, el aprovechamiento de las áreas agrícolas disponibles en centros laborales, el fomento de un movimiento productivo popular, la consolidación de las estructuras para la obtención de abonos orgánicos y bioproductos, así como la comercialización de los excedentes productivos, de manera libre y directa, por parte de las familias.
«Tenemos que seguir sembrando, porque está la limitante de que no se incrementan los rendimientos por condiciones objetivas de la efectividad en los suelos y sustratos y de los sistemas de riego. Por eso tenemos que ir incrementando áreas y nos estamos comprometiendo para este año llegar a 15 metros cuadrados en los nuevos organopónicos», apuntó Peña Turruellas, y añadió que también existen nuevos patios, a partir de la articulación con las organizaciones políticas y las entidades que trabajan vinculadas al movimiento, el cual debe fomentarse.
En las conclusiones, el Primer Ministro aludió a la urgencia de seguir potenciando las minindustrias, de atender las familias que viven en las comunidades rurales, y de alcanzar que todas las formas de gestión contribuyan a la producción de alimentos. Reiteró que el proceso de implementación de la norma jurídica es responsabilidad de las comisiones a todos los niveles, y se inserta como componente fundamental en las estrategias de desarrollo municipal.
La consolidación de los sistemas alimentarios locales es solución a la soberanía alimentaria, por lo que la Ley enfoca sus contenidos hacia su organización en aras de transformarlos en función de la sostenibilidad y la resiliencia, subrayó Marrero Cruz, quien agregó que el último periodo de trabajo ha estado marcado por la capacitación, el aprendizaje constante y el cambio de estructuras municipales y provinciales.
A la par, aseveró que la comunicación es un proceso transversal a la gestión de la soberanía alimentaria y la seguridad alimentaria y nutricional. En consonancia con ello, convocó a la constante aplicación de los instrumentos de la educación popular y la filosofía de aprender haciendo con resultados. HHC: negritas y subrayados nuestros